Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.29 ¿SALVACIÓN?

Después de dos días de ir en el río, caladas de los pies, y entumidas, por fin pudimos encontrar un fuerte. Se veía a lo lejos, pero era alentador. El día comenzaba a despuntar y Alice, estaba totalmente exhausta. Salimos por fin del río, contentas de por fin, estar a salvo.

Caminamos lo más aprisa posible en medio de todo aquel desierto tramo de escasa vegetación. Rose y Alice sonrieron por fin. A medio camino, se abrieron las puertas del fuerte y varios jinetes salieron en nuestra ayuda.

En cuanto nos tuvieron cerca, se bajaron de los caballos y nos brindaron la tan necesitada ayuda, solícitos, ayudaron a montar a Alice, quien estaba muy débil. Rose montó sola, sin ayuda, y a mi me subieron al caballo con el bebé cargando. Y un rato después, ya estábamos descansando en la enfermería.

El doctor del ejército: Félix Campbell la revisó y terminó dándole un tranquilizante para que pudiera dormir. Del bebé, me seguía encargando yo, a pesar de todo, Rose y yo nos encontrábamos bien, un poco débiles por el esfuerzo, y con los alimentos que nos llevaron, pudimos recuperar fuerzas, creo que más que eso, fue haber recuperado las esperanzas de encontrar a nuestra familia.

Una vez que ya estuvimos bien, uno de los oficiales me pidió que lo acompañara a ver al capitán, que estaba a cargo del fuerte. Y lo seguí. Llegamos en silencio hasta una oficina algo apartada. Tocó a la puerta y al escuchar la voz, abrió y me cedió el paso. Luego cerró y me quedé ahí, sin saber qué esperar.

—Pase por favor, tome asiento —la voz suave pero varonil surgió del fondo de la oficina. Caminé hacia el escritorio rústico que tenía ahí. Fue entonces, cuando lo pude ver. En ese uniforme impecablemente limpio. Y con su sombrero puesto a un lado de su silla, se levantó para saludarme con toda formalidad.

— John C. Sanders a sus pies señorita… —se veía muy joven para ser el capitán, pero me reservé el comentario y deje en claro mi nombre y apellido.

— Señora Isabella Cullen … —le miré, me sorprendió ver que de momento se puso pálido, y luego se recompuso. Me sonrió escuetamente y me hizo señas para sentarme.

—Veo para mi inmensa alegría que ustedes están bien. Incluido un bebé.—su voz sonaba intrigada y curiosa.

—Si, mis cuñadas Rose y Alice, la mama del bebé están un poco débiles pero nada más.— eso pareció hacerlo reaccionar. Y se levantó.
Bueno en tal caso, no la entretengo más, solo que avisaré a sus familiares para que vengan por ustedes. Buen día. — Me hizo una reverencia y luego salí de ahí un poco confundida, aunque el bebé de inmediato se robó mi atención. Rose estaba dormitando y le pedí que me lo diera para arrullarlo, me sentía cansada, pero a salvo y eso era grandioso. Aunque… Temía el reencuentro.


Recuerden que TODAS MIS HISTORIAS ESTAN REGISTRADAS, evítense problemas aquellos que quieran plagiar. Sólo se meterían en grandes problemas. No vale la pena, mejor escriban sus ideas y verán que es mucho mejor sus propias ideas, que problemas ajenos.

Mil gracias a: Caresme hermosa,Anonimo,Twilight all my love 4 ever, Vanne, betss mil gracias por cada review hermosa,Kenny de Cullen,Monica Morales, adienery, mil gracias por comentar hermosas.