Equipo 7+1
No me pertenece Naruto ni ninguno de los personajes y elementos de otras fuentes
Capitulo 28
Razón de Lucha
Es fácil decir para alguien que va a entrenar para volverse más fuerte, cuando en realidad hay muchos factores que entran en cuestión. No solo se debía establecer una rutina para hacerlo más eficiente, se debía planear que puntos se querían aprender o mejorar y en la mayoría de las ocasiones, era bueno tener a alguien que pueda ayudarte en la labor que se emprendía.
Pero había algo fundamental sobre todas esas cosas. Algo que si era lo suficientemente fuerte podía hacer que la falta de cualquiera de los otros elementos fuera insignificante. Una razón de lucha.
No importa de qué tipo de guerrero se tratara, cada uno de ellos necesita algo que los impulse. Algo que lo motive a seguir respirando y poner un pie delante del otro. Algo que les haga buscar ser más fuertes.
Ya sea para proteger o herir. Cada quien tenía un pensamiento en su mente al momento de exponerse a un peligro en donde la vida estuviera en juego y al mismo ese era el gatillo que hacía que una persona buscara aumentar su poder.
Para un shinobi era normal que esa motivación estuviera dada por su camino ninja, el cual en realidad, la mayoría de las veces no era más que una renuncia a la voluntad propia, debido a que ese ideal estaba en las manos de los líderes de las aldea en donde a la vez, estos estaban bajo el mandato de los Daimyo.
Esto sin embargo era visto como algo bastante normal por las personas, pues a sus ojos los shinobi no eran nada más que armas. Claro era que esa idea más que beneficiosas, resultaba un cáncer que mataba las fuerzas que aspirara tener cualquier nación.
Una prueba de ello, eran aquellos shinobi que habían elegido tomar caminos distintos a los de los suyos, como lo hicieron Hashirama Senju y Madara Uchiha. Ellos tuvieron sus propias motivaciones y cambiaron el curso del mundo. Tal fue su impacto que aun cuando habían pasado décadas de su muerte, sus ideales seguían teniendo un fuerte impacto en los pensamientos de los shinobi actuales. Cada uno adaptado de una forma muy particular.
Tómese de ejemplo a Naruto Uzumaki, un joven cuya motivación para su entrenamiento era la tarea de levantar Uzu y proteger a sus amigos de quienes sabia que les podían hacer daño. Camino que estaba relacionado con la voluntad de fuego que había implantado Hashirama.
Por su parte, Sasuke Uchiha tenía un camino que se consideraría más oscuro. El requería del poder para tomar venganza contra aquellos que habían atentado contra su familia y clan. Su camino estaba más relacionado con el ideal de Madara que era el usar el poder para cumplir todos sus fines.
Sin embargo, el joven cada se cuestionaba cada vez el cómo terminaría si lograba su venganza. Tenia presente que el encuentro con su hermano no sería tan violento como en principio lo tenía planeado, ya que primero debía saber la verdad. Luego estaba el desenmascarar como Konoha estaba involucrada en el evento Uchiha.
Tsunade no sabía en lo absoluto del tema, ya que ella había estado fuera de la aldea, para esas fechas y su relación con su sensei no había sido tan buena como para que le hablara del tema. Además ahora que se había apartado del cargo, era limitado lo que podía investigar.
Aquello llevo a Sasuke a pensar algo que en otra ocasión hubiera considerado completamente ridículo. El quería devolverle el esplendor a su clan, pero ahora que había desertado de Konoha, debería considerar una alternativa para lograrlo y aunque nunca había querido un cargo más allá de volverse el jefe de su clan, estaba considerando el volverse un Kage. Ya fuera que decidiera tomar Konoha o incluso formar una nueva aldea, el Uchiha tenia presente que aquello sería lo más beneficioso para su clan. Claro que esta idea la mantendría para sí mismo por el momento.
El pelinegro no era el único que pasaba por un proceso de análisis en sus objetivos personales. Tenten y Tayuya que se encontraba juntas en el campamento de las Amazonas, se preguntaban qué hacer con la nuevas cosas que allí aprendían, ya que sus metas eran inciertas a raíz de los sucesos recientes en sus vidas.
Si bien agradecían haber sido rescatadas por aquel grupo en aquel sitio desconocido, no evitaban sentirse nerviosas por su situación y la actitud que tenían sus protectoras.
En las Amazonas existía mentalidad de la mujeres eran superiores a los hombres y por ello se le ponía mucho énfasis a que las integrantes desarrollaran las habilidades que allí se practicaban.
Eran dos vertientes las que allí se enseñaban. Una se centraba en el uso de la voluntad y en la otra resultaba un poco más extravagante ya que incluía el uso de canticos, rituales y ese tipo de cosas para poder dominar un nuevo poder.
Al ser la primera orientado al combate armado, naturalmente Tenten tomo el camino del Haki, mientras que Tayuya encontró más cómodo el uso de la magia. Pero aun trabajando áreas distintas, ambas chicas se mantendrían juntas no solo compartiendo la habitación que les habían facilitado, sino asumiendo una fuerte amistad.
Puede que templo de Luna Azul pareciera antiguo si se comparaba con las aldeas shinobi, pero en su estilo griego, el lugar resultaba mucho más majestuoso ya que la arquitectura de mármol confería al sito de un aire único.
Aunque en primer momento las jóvenes se molestaron por el hecho de que fueran dejadas de lado por los demás en cuanto a la decisión de mantenerse en aquella dimensión. Más adelante lo aceptaron al sentirse a gusto con las Amazonas.
Las reglas de ellas eran duras dado que no se permitía en lo absoluto la presencia de hombres en el recinto y había castigos fuertes a la violación de esta norma. La castaña solo podía invocar a Enma cuando salía del sitio y tenía que hacerlo en secreto, debido a que la interacción con el sexo opuesto también estaba limitada, ya que se debía ser una guerrera de alto rango para que se les permitiera.
El propósito del grupo tenían ellas era algo incierto, ya que si bien buscaba demostrar la superioridad femenina, tampoco es que buscaran la exterminación de sus rivales, ya que aquello seria una muestra de estupidez solo digna de los hombres. Lo único claro era que las guerreras buscaban proteger sus dominios al mismo tiempo que lidiaban con las peligrosas criaturas que allí vivían.
El escuadrón al que pertenecían estaba a cargo de la guerrera Yun Fang, una mujer de cabello negro con un semblante serio y la sacerdotisa Día Vanille, que por el contrario era más relajada y tenía un cabello color pelirrojo, aunque no al nivel que los Uzumaki. Ambas eran las superiores de Tenten y Tayuya respectivamente.
Si bien las jóvenes siguieron a la perfección lo que se esperaba de ellas en los cuarteles de las Amazonas, no podían evitar preguntarse para que debían esforzarse en sus labores.
Tenten extrañaba a sus compañeros de equipo y todas las ocurrencias que tenían, se preguntaba muy a menudo que hubiera sido de ella de haberse quedado en la aldea. Le molestaba particularmente que Shinji nunca le escribiera o intentaba comunicarse con ellas. Había un pueblo más o menos cerca de la selva y sabiendo que él estaba recorriendo todo el continente, no había excusa alguna para que no le hiciera una visita.
A Tayuya no le molestaba su cambio de vida, ya que no extrañaba en lo absoluto ser una kunoichi de Oto, pero aun sentía que no estaba en el lugar adecuado. Lamentaba el no haber quedado con el chico escandaloso que le había rescatado. No quería admitirlo, pero le había gustado su actitud y estaba segura que en el tiempo que habían estado en aquel mundo debía haber crecido para bien. La Uzumaki se tenía que dar unos cuantos golpes mentales por aquellos pensamientos, tenía que admitir todo el tiempo en la selva le estaba haciendo delirar.
En resumen ambas querían recibir una señal o algo que les impulsara a esforzarse en aquello que hacían. Caso contrario al que se daba con las discípulas de Tsunade.
Sakura al ir de lleno con las enseñanzas de la Sannin y verse tan cómoda con el Ninjutsu Medico en el que ya se había iniciado, se pondría como meta superar a su maestra y mejorar todo lo que pudiese las técnicas que ella había creado.
Esto implicaba mejorar el Sello Byakugo ya que Akane Uzumaki explico que la técnica tenía un grave defecto y era que si era usada por alguien carente de genes Uzumaki tendría efectos fatales en el largo plazo. Tsunade lo podía usar sin problemas gracias a su herencia, pero la demás debían mejorarlo si no querían tener un feo destino. La Haruno propuso que entre las cosas que debían mejorarse para su uso era el que los ninja medico tuvieran más opciones para la larga distancia y eso implicaba que la manipulación de la naturaleza de estos debía ser mucho mayor.
Bien era sabido por las demás que esa decisión también estaba basada en el hecho de que Hinata estaba aplicando el uso de los elementos en el estilo Hyuga, cosas que quiera introducir a su clan en su regreso a Konoha. En el sentido medico, ella concientizo que se estaba desperdiciando las ventajas que tenia Byakugan en esa área, así como el hecho de cómo se podía usar a su favor su manejo de los tenketsus.
Ino tomo su propia idea de cómo mejorar el Ninjutsu Medico al pensar que se podría explotar las habilidades sobre el chakra Ying que naturalmente tiene su clan y lograr entre otras cosas el ampliar el rango de jutsu como la Palma Curadora.
Karin prefirió en cambio mezclar el área con el Juinjutsu, algo que había sido trabajado por los Uzumaki, pero que había quedado en el olvidado debido a su caída.
Las metas que tenían las jóvenes podían definirse como desinteresadas, pues los verdaderos beneficiarios serian todos los enfermos y heridos que había en aquel mundo ya que a pesar de existir algo llamado magia curativa, el Ninjutsu Medico resultaba un poco más preciso al momento de heridas de mayor magnitud.
La clínica que Tsunade había establecido en la ciudad de Arcadis, se quedaba corta la mayoría del tiempo y sin que ella lo esperara, se vio en la necesidad de aceptar otros aprendices. A la Senju solo le pesaba el hecho de que no debió haber abandonado Konoha cuando falleció su novio Dan. Ya que de haberse quedado hubiera hecho más por los demás al tomar el control de hospital de la aldea. Pero tenía que preocuparse en el ahora y esforzase en lo que era buena.
El perder su razón de vida hizo que algunos tomaran un rumbo errante como Kakashi cuya razón de ser siempre había sido proteger Konoha. El había aprendido que en aquella dimensión el mayor problema era las criaturas que a veces atacaban a inocentes, por lo que la profesión de cazador era muy demanda, por ello decidió tomar aquel trabajo y usar sus habilidades en algo positivo. Algo que era muy cercano a lo que hacía previamente. Su viaje no sería en solitario, pues Anko decidió acompañarle a no encontrarse a gusto con Tsunade y las demás. El no puso quejas, aunque de todas formas no serian escuchadas por la mujer que simplemente quería darse la oportunidad de explorar.
Gaara también tenía su combate interno aunque el suyo podía resultar un poco más extraño que el de los demás. Anteriormente su objetivo se limitaba a buscar la muerte de todos a su alrededor y ahora que se planteaba buscar aquello llamado amistad se veía atrapado en aquel lugar.
Estaba algo preocupado por sus hermanos que en esos momentos debían estar desesperados buscándolo. Se sentía mal por la situación, ya que quería mejorar la relación que tenia con ellos. Por otro lado, contra todo pronóstico, había entablado un "buena" relación con su Bijuu.
Este seguía siendo molesto, pero su sello había sido mejorado por Akane, permitiéndole entre otras cosas disfrutar del dormir luego de muchos años de insomnio. Shukaku también se sintió más a gusto con el sello que le permitía mas libertad que el que le retenía anteriormente.
La razón por la que el tanuki había cambiado su actitud con su jinchuriki yacía en un evento ocurrido poco antes de su llegada a Dalmasca en donde en una cueva subterránea en la que había un lago, había tenido un encuentro con monstruo que tenia por habilidad el producir burbujas cosas que hizo que el Bijuu entrara en pánico. Un trato entre ambos nació con el fin de que no hablara jamás de ese hecho.
Gaara no vio problema en aquello, que vio positivo aquel avance que era más comprensible para el que lo que había pasado entre él y la rubia que le había acompañado en su llegada. Resultaba agradable hablar con ella, en donde él sentía algo distinto a cuando habla con otros como Naruto. Shukaku solo reía a la situación dado que sabía bien a qué se debía, pero él no hablaría en lo absoluto de ello.
Al final el chico se propondría la misma meta que su hermano jinchuriki y se mentalizo el volverse más fuerte para convertirse en el siguiente Kazekage de Suna. Puesto que esperaba que le diera un mayor significado a su vida.
Jiraiya no tenía nada en que dudar, él sabía que su destino consistía y que debía guiar a los jóvenes a mejorar el mundo shinobi y acabar con el circulo de odio que le aquejaba. Hanabi aun era muy joven para aquellos pensamientos le quitaran el sueño y solo seguía los pasos de su hermana. Shinji solo veía aquel panorama y de daba cuenta que no pertenecía a ningún lugar.
