CAPITULO 29
Natsuki bajó de la motocicleta. Rena bajó también y la miró; la peli azul arrojó el casco a la puerta del parqueadero de la casa con tal fuerza que hizo una abolladura en el metal. Rena la haló de los hombros, sacó las llaves de la motocicleta y entraron.
-¿Qué no usan lo suficiente esa casa como motel para que vayan a pagar uno? Porque semejante tardanza- Dijo Nao
Natsuki pasó derecho y subió a la habitación sin decir nada. Todas pudieron notar el estado en el que estaba por lo que guardaron silencio. Rena las miró a todas y disintió con la cabeza. Se sentó en la mesa y suspiró.
-Mañana en la mañana vendrán por las cosas de Shizuru, les agradecería si me ayudaran a empacar
-¿Qué pasó? ¿Se divorciaron esas dos o qué?- Preguntó Nao
-… Ojalá fuera tan sencillo…
Mai subió las escaleras hasta el final del pasillo, abrió la puerta. Natsuki estaba recostada boca abajo con una almohada en la cabeza. Mai entró y cerró la puerta, se sentó junto a ella.
-¿Qué pasó, Natsuki?
-… No va a regresar… -Natsuki arrojó la almohada lejos de su cabeza
-¿Irá a vivir con sus padres?
-¡No, ella jamás volverá!... Se irá a dirigir una sucursal de la compañía en Miami
-Pensé que ella no quería ser parte de eso
-¡Solo aceptarán que lo tome alguien de la familia, nadie más!... Y Shizuru no tiene opción…
-Vamos, seguro que hay una solución... Sabemos que Shizuru-san es la mujer más lista y cautelosa que conocemos, y sobre todo, sabemos que te ama mucho más de lo que podemos imaginar ¿Verdad?
-¡Eso no cambia nada, igual se va a ir!... Y no puedo hacer nada…
-Anímate… -Mai le puso la mano en la espalda –Todo saldrá bien, siempre ocurre así y lo sabes
-¡Nada puede salir bien si ella está lejos y yo aquí!
Mai suspiró.
-Me quedaré a dormir contigo esta noche, si no te molesta
-No es como si necesitara un vigía que vea que no me voy a colgar del cuello
-Somos amigas, Natsuki… Y eso requiere que haga de vigía de forma gratuita ¿Qué dices?
-Ahh… Como quieras… -Natsuki volvió a recostarse
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Pasaban de las 3 de la madrugada. Llovía a cántaros afuera. Natsuki estaba sentada en el sofá de la sala de estar, sola, mirando cualquier canal de la TV sin ponerle mayor atención. En ese momento escuchó los pasos de alguien que subía las escaleras de la entrada; la puerta se abrió. Natsuki permaneció en el lugar solo pensando que se trataba de Nao y Takeda o de Nina o Tomoe.
Pero no eran ninguna de ellas.
De inmediato se puso de pie y corrió a ver de frente a Shizuru, empapada y temblorosa, miró a Natsuki igualmente sorprendida, Natsuki sonrió aliviada y la abrazó. Aunque todo lo que sintiera fuera su piel estremecerse de frío bajo sus brazos no la quiso soltar.
-Eres tan tonta… -Natsuki la apretó con fuerza –No tenías que hacer esto, yo siempre estaré a tu lado, Shizuru
Shizuru permaneció en silencio. Se separó de ella sonriéndole. Comenzó a quitarse su camisa, luego sus zapatos, su falda y medias. Natsuki la miró en silencio. Era normal que se desvistiera ¿Pero por qué no lo hacía en un lugar más privado?
Finalmente Shizuru quedó completamente desnuda frente a ella. Natsuki la miró sin poder evitar sonrojarse. El cuerpo de Shizuru seguía temblando, pero eso no restaba nada a la belleza y perfección de su figura.
-Shizuru…
La castaña seguía en silencio. Sin decir nada se acercó a ella y le dio un beso apasionado y profundo. Natsuki lo correspondió de inmediato, la rodeó con sus manos sintiendo su piel fría y húmeda, Shizuru se acercó lo suficiente como para darle calor a su figura temblorosa. Natsuki la cargó hasta el sofá, se sentó en él, Shizuru sobre ella rodeando su cadera con sus dos piernas, su piel seguía fría y seguía temblando. Natsuki arrastró la cobija que usaba y se la puso sin dejar de besarlo con imperatividad y deseo.
Sin importar cuanto sus manos la tocaran o cuando la fricción fuerza de ayuda, la piel de Shizuru no cobraba un poco de calor, seguía igual de fría, y temblaba cada vez más. Como si la calidez humana hubiera escapado de su piel, como si Natsuki no estuviera con ella, como si estuviera completamente sola.
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Natsuki abrió los ojos, sudaba y respiraba agitadamente. Mai dormía a su lado con tranquilidad. Todo ese bello momento de reencuentro había sido solo un sueño; no, una pesadilla, una en la que tenía a Shizuru en sus brazos y no la podía llenar de su calor, una en la que la tenía cerca, pero estaba demasiado lejos para que sus caricias la alcanzaran.
Bajó las escaleras y miró a través de la ventana; la noche estaba nublada, pero no llovía. Natsuki suspiró; todo había sido totalmente un sueño. Tomó su teléfono, con la pantalla rota y la tecla 0 y el 8 totalmente dañados, marcó el atajo del número de Shizuru y se lo piso al oído. La llamada una y otra vez no conectaba.
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Shizuru permaneció desde el inicio de la noche, todo el tiempo sentada junto a la ventana. En sus manos temblaba la tentación de poner la batería a su celular y hacerle una llamada a Natsuki, quería pedir que la sacara de ahí, que quisiera solo estar con ella y nada más; pero arruinar la compañía de la familia por hacer eso…
Sus dedos actuaron por deseo propio e ignoraron la razón de sus pensamientos, puso la batería a su celular, lo encendió y vio con sorpresa en la pantalla 108 llamadas perdidas de Natsuki, antes que siquiera pensara en todo el tiempo que pasó sin dormir una llamada entró, era el número de Natsuki.
Presionó la tecla verde titubeando.
-Shizuru ¿estás ahí?
-… Natsuki…
-No puedo dormir… y hace rato cuando lo hice, soñaba que… Ahh!... ¿Tienes frío?
Shizuru tocó sus brazos helados y tiritando.
-… Un poco
-Yo… no puedo estar ahí, pero… cúbrete bien ¿Sí?
-No creo que lo solucione, pero gracias por preocuparte
-Y… ¿Cómo estás?... ¿Aburrida?
-Sola- Shizuru soltó un suspiro
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Natsuki apretó su teléfono al escuchar la última respuesta.
-Yo… te amo, Shizuru
-… Yo también, lo sabes, Natsuki
-Huyamos juntas, por favor… No tienes que hacer esto, tus padres…
-Es lo único que puedo hacer por ellos, en primer lugar por eso nací… Debo hacerlo, no puedo negarme
-¡No, sabes que siempre tienes una segunda opción!
-No puedo atenderte si hablaremos de eso, por favor no me hagas dejarte otra vez
-¿Entonces podemos hablar si no tocamos ese tema?
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Shizuru permaneció en silencio. Ahora era Natsuki quien estaba dispuesta a dar lo que fuera solo por hablar con ella, aunque eso implicara no negociar sobre su "liberación" de esta cruel separación.
-… Sí, solo no hablemos de eso
-Mi teléfono se descompuso un poco, no creo que dure la llamada, pero… Shizuru… ¿Podemos vernos antes que te vayas?
-Natsuki, yo no…
-Por lo que tenemos, por lo que sientes por mí… Te lo ruego, solo vernos y ya
Shizuru apretó el teléfono.
-¿Ahora, es posible?
-Solo dime donde debo ir
-Ven por mí; te esperaré en la puerta en 20 minutos
-Shizuru…
-Dime
-… Te amo… Y mucho
-… Yo te amo más, Natsuki
Shizuru colgó la llamada.
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Natsuki subió a su habitación, agarró las llaves de su motocicleta y se acercó a la caja de música del tocador, de ella sacó el collar que le había obsequiado a Shizuru en su cumpleaños y lo guardó en su bolsillo. Al bajar tomó una chaqueta del perchero, se puso unos jeans, unos zapatos y salió a gran velocidad.
Al momento que llegó, Shizuru la esperaba fuera, vestía una falda, una camisa y una chaqueta; a diferencia de la chaqueta, toda la ropa que llevaba era la que había visto en su tormentoso sueño esa misma noche.
Natsuki le ofreció la mano, Shizuru la tomó y la siguió. Natsuki la subió a su motocicleta y arrancaron lejos de ahí.
Se detuvieron detrás del campus de la Universidad de Tokio, Natsuki la ayudó a bajar de la motocicleta, Shizuru la siguió; la peli azul se escabulló con ella dentro del campus completamente solitario, entraron hacia el auditorio.
-¿Por qué me trajiste aquí?- Preguntó Shizuru
-Esperaba que cuando saliéramos de aquí, las dos juntas, fuera cuando nos graduáramos… Y esas ceremonias se celebran aquí… Entonces quiero que estemos aquí ya que será la última vez que estemos juntas
Shizuru agachó la cabeza y apretó ambas manos.
Natsuki sacó de su bolsillo el collar que le obsequió en su cumpleaños y se lo puso en el cuello, Shizuru la miró directo a sus ojos color esmeralda todo el tiempo hasta que tuvo colgando el collar en su pecho.
-No era cliché cuando dije que mi corazón te pertenecerá siempre… Así que consérvalo ¿Sí?
Shizuru asintió.
-No te pediré que elijas entre tu familia y yo… Pero al menos hoy quiero tenerte una última vez a mi lado
-… Perdóname… Yo pude haber sido más fuerte… Si nunca te hubiera dicho lo que sentía, no te haría sufrir ahora
-Nada de eso, Shizuru… Si estuvimos juntas, es porque así debía ser… Nunca me arrepentiré que enamorarme de ti, y nunca me voy a avergonzar de hacerlo… Shizuru, lo que siento por ti es más fuerte que la distancia que nos va a separar… Entonces…
-Hagámoslo una última vez- Le interrumpió la castaña
-¿Eh?- Natsuki la miró
-Tengo frío… Tanto frío… Mi cuerpo te necesita Natsuki
-Shizuru… -Natsuki le acarició la mejilla –Siempre me tendrás… Y yo nunca renunciaré a ti
Natsuki le dio un beso profundo y apasionado a Shizuru, uno que inmediatamente fue correspondido perfectamente.
En tus ojos vas escondiendo lágrimas
Dirigiéndote a algún lugar..
Como un viajero en busca de respuestas
De un sueño fugaz..
Cuando el corazón l grita, la razón se intimida y el cuerpo obedece. Shizuru estrujó a Natsuki contra la mesa en el centro del podio del auditorio, lentamente las dos iban perdiendo prendas de ropa conforme los minutos pasaban, y el frío solitario en el cuerpo de las dos se hacía sentir.
Trato de abrazarte sin lograrlo
Aun así me gustaría
Compartir un poco del calor de mi corazón
Porque yo estaré aquí por siempre..
Las manos de Natsuki iban y venían, de acariciar el rostro de Shizuru, a recorrer su espalda y sus brazos helados, a agarrar con fuerza las piernas desnudas de la castaña; memorizaban cada línea, cada curva y cada contorno del cuerpo de Shizuru, tenerla por última vez debía ser su consuelo, y si vivir con ese amor debía ser de ese modo, así lo debía aceptar de aquí en más.
Conforme los minutos pasaban se turnaban una a la otra para llorar, para sonreír, para ser felices por última vez la una con la otra sin restricciones, para ser libres de amarse por este efímero momento de felicidad y plenitud que podían hacer suyo.
Incluso si deseas viajar
Sin mirar atrás
Siempre seré el viento
Que te seguirá eternamente..
Donde sea que vayas..
-Nunca vas a olvidarme ¿verdad?- Natsuki la miró –Porque yo… yo pensaré en ti cada día, todos los días, nunca dejaré de esperarte
-Nunca podría olvidarte… Natsuki tu eres TODO para mí… El día que podamos volver a estar juntas, ese día estaré esperándote, yo nunca dejaré de esperarte
-Shizuru…
-Eres mía ahora, y nunca dejarás de serlo… Nunca renunciaré a ti, yo no pienso rendirme tampoco
-Entonces promételo… Que nos volveremos a ver, no importa cuando
-Lo juro- Shizuru la volvió a besar
En una desolada ciudad por el invierno
Tu sonrisa
Siempre ofrece una luz tan cálida..
Espero que un día
Aunque sea una pequeña lágrima
Te pueda alcanzar
Y toque la soledad tan fuerte que no puedes compartir
Y te sea de alivio..
Porque yo te esperaré por siempre..
Al final de lo que se extendió a varias horas, se encontraban las dos, en medio del auditorio, completamente desnudas, una al lado de la otra solo mirándose, apreciándose mutuamente antes de separarse y aceptar que debían esperar un tiempo incierto para reencontrarse.
-Shizuru… -Natsuki la miró acariciando su mejilla
-Natsuki…
-Te amo… Y siempre te amaré, Shizuru
-Por siempre- Shizuru apretó su mano
-… Para siempre- Natsuki apoyó la frente contra la de Shizuru
Al final del viaje
En el que no miraste atrás
Podríamos comenzar
Creando un mundo de luz y viento..
Toma mi mano..
Donde sea que vayas..
Ambas salieron juntas del campus, Natsuki la llevó de regreso a casa y la dejó en la puerta. Viola salió y miró a Natsuki, la expresión en su rostro y en la de Shizuru; la despedida y el dolor que no querían dejar salir para no hacerlo más difícil.
-Gracias, Natsuki-chan
-Nos volveremos a ver, Shizuru
Shizuru la miró.
-Lo prometimos, recuérdalo- Natsuki le sonrió
-Claro que si- Shizuru sonrió
Natsuki subió a su motocicleta y despegó a toda velocidad. Viola le entregó su maleta a Shizuru y los tiquetes de avión; tan pronto entró a casa, debía irse inmediatamente.
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¡Buenas, buenas!
Ojalá no haya sido demasiado de una sola vez
No adelantaré nada al respecto, pero ustedes sigan leyendo si quieren saber cómo termina todo :D
¡Muchas gracias por el apoyo!
La canción en la última escena ShizNat es
Hikari de Saeko Chiba
Es el ED de Heat Guy J
Como sabrán, Saeko Chiba es la Seiyuu de Natsuki
Por lo que no solo es hermosa
Si la oyen mientras ven todo este capítulo, se compenetrarán de una manera casi mágica.
¡Muchas gracias a todos!
