Sailor Moon, sus personajes ni esta historia me pertenecen; solo estoy traduciéndola. La traducción de los nombres esta en mi perfil, por si la necesitan
En el capítulo anterior:
Mientras los dos amigos caminaban hacia la noche, Rosemary apareció con los ojos llenos de ira. "Ustedes dos serán un gran problema. Creo que tendré que ocuparme de ustedes antes que arruinen mi plan perfecto."
Campo de futbol de la Secundaria Crossroads
Hotaru y Trista caminaron hacia los bancos, y Hotaru sonrió cuando vio a Serena saludándola. "Trista, allá están Serena y Seiya. ¿Quién es ese hombre con ellos?"
Trista miró hacia donde ella señalaba y sonrió. "Ese es el manager de Seiya, Scott."
"¿El que te regalo las lindas flores?" Hotaru dijo, entre risas.
"Si, el mismo." Trista dijo, aún mirando a Scott.
Scott notó que ella lo miraba y sonrió, inclinándose hacia Seiya. "No me dijiste que Trista estaría aquí."
Seiya rió entre dientes. "No lo sabía. No van a pelear de nuevo, ¿o si?"
Scott rió levemente. "No, de hecho, yo fui a disculparme con ella ayer."
"¿En serio?" Seiya preguntó, arqueando una ceja, sorprendido.
"Si, yo, este… le llevé flores." Scott dijo, ligeramente sonrojado.
Serena se inclinó hacia Seiya. "Eso fue muy buena idea Scott. Sabes, Trista es una gran mujer, y está soltera."
Scott sonrió. "No eres nada sutil, ¿verdad Serena?"
Ella sonrió. "Sólo quiero que las personas que quiero sean felices, y Scott, eso te incluye a ti. Eres amigo mío y de Seiya, eres importante para nosotros, así que claro que quiero que encuentres una gran mujer a quien amar y que te ame a ti también."
Seiya tomó la mano de su esposa y le sonrió, mientras Scott los observaba cuidadosamente. "Me conformaría con encontrar un amor con solo la mitad del brillo del de ustedes dos."
Seiya miró a su amigo. "Nunca debes conformarte con nada cuando de amor se trata."
Trista y Hotaru llegaron a los bancos donde ellos estaban y se detuvieron frente a ellos. Hotaru se agachó y le dio un fuerte abrazo a Serena. Trista preguntó, tratando de sonar casual. "Y, ¿de que hablaban ustedes tres, tan emocionadamente?"
"Oh nada, sólo que tú y Scott deberían salir juntos." Serena dijo en el mismo tono casual, luego tomó un sorbo de su enorme refresco mientras miraba a Trista de forma inocente.
Trista se sonrojó, pero Scott rió diciendo. "No lo tomes tan mal, Trista. La mayoría de las mujeres no considerarían salir conmigo como el fin del mundo."
Trista estaba tan aturdida que al sentarse perdió el equilibrio sobre el banco, peor el brazo de Scott se movió rápido y logró sujetarla antes que cayera. Su ayuda sólo logro sorprenderla más, pero antes que Scott pudiera molestarla, Ikuko y Ken se unieron al grupo. Ikuko abrazó a su hija y yerno fuertemente y Seiya les presentó a Scott. Tomaron asiento detrás de Serena y Seiya.
Ken le preguntó a Seiya. "¿Quieres que comencemos a trabajar en el cuarto del bebe mañana?"
Seiya asintió. "Es una buena idea, talvez podamos hacerlo después del desayuno. Veré si Taiki esta libre para ayudarnos."
Scott se incluyó en la conversación. "Oye Seiya, si quieres puedo ayudar también. Hace mucho tiempo que no pinto ni armo nada, pero puedo intentarlo."
Trista se volteó sorprendida ante la oferta de Scott. "Vaya, por alguna razón nunca te imaginé como un chico que pinta cuartos para bebes."
Scott la miró y sonrió. "Y yo nunca te imagine como una chica que viene a ver juegos de futbol de secundaria."
Trista rió. "Lo mismo digo."
Serena observaba la conversación entre ambos hasta que decidió interferir. "Si, a Scott lo invitamos Seiya y yo, él ha sido tan bueno con nosotros desde que comenzó como manager de Seiya."
Scott miró a Serena y rió. "Nunca te rindes."
Ella lo miró de forma angelical. "Scott, no tengo idea de lo que hablas."
Seiya rió y colocó su brazo alrededor de su esposa. "Compórtate, son adultos. El juego esta por comenzar, así que deja de hacerte la casamentera y apláudele a tu hermano."
Todos prestaron su atención hacia el cambo de fútbol, donde el equipo de Crossroads se enfrentaba a sus oponentes, Secundaria Este. Sonó el silbato y Crossroads obtuvo el balón. Todos aplaudieron cuando el balón fue pasado a Sammy y él evadió los intentos del equipo contrario casi logrando el primer gol de Crossroads. Hotaru miró hacia el otro extremo del campo donde se encontraba Kyle frente a la portería, preparado para cualquier intento de anotar del equipo contrario. Hotaru volteó hacia Trista. "Mama Trista, ¿está bien si me acerco un poco mas al campo para ver mejor el juego?"
Trista la miró y rió. "Querrás decir para ver mejor a Kyle."
Hotaru se sonrojó pero no lo negó. "Por favor."
"De acuerdo, ve. Pero quédate donde pueda verte." Trista respondió y la cara de Hotaru se iluminó. Abrazo a Trista fuertemente antes de bajar los escalones.
Ikuko volteó hacia Trista. "Oye Trista, ¿Quién es Kyle?"
"Aparentemente, después de anoche, es su novio." Trista dijo sacudiendo la cabeza.
"¡¿En serio?!" Serena exclamó. "Su primer novio."
Ikuko suspiró mientras jugaba con un mechón del pelo de Serena. "Ahh, crecen tan rápido."
Los ojos de Trista se humedecieron un poco. "Si, y no tienen idea de lo cierto que es eso en el caso de Hotaru."
Scott la había observado de cerca, era obvio que quería mucho a esta niña. "No sabía que tenias una hija, y menos una tan crecida."
Trista volteó a mirarlo. "Ella no es mi hija biológica, la adopté."
Ken interrumpió. "Trista, creo que eso es maravilloso, criar a un niño ya es bastante difícil, pero criar a uno que no es suyo, bueno… digamos que solo alguien muy sorprendente se ofrecería a hacerlo."
Trista se sonrojó y le agradeció al padre de Serena sus amables palabras. Las miradas de todos regresaron al campo, donde Kyle había bloqueado un intento de anotar del equipo de la Secundaria Este. El grupo sonrió al escuchar a una normalmente callada Hotaru, gritándole a Kyle.
En el campo, uno de los jugadores de la Secundaria Este volteó al escuchar a Hotaru y miró a Kyle, para molestarlo le preguntó. "Oye Avito, ¿Esa es tu novia?"
Kyle sonrió. "Si, de hecho así es."
"Bueno, cuando te canses de ella avísame." El otro chico respondió, con malicia en su mirada.
Kyle entrecerró los ojos. "No hables de ella así."
Sammy, que había escuchado toda la conversación, paso cerca de él y lo empujo con el hombro, bastante fuerte. El jugador de la Secundaria Este volteó hacia Sammy. "Oye Tsukino, ¿Cuál es tu problema?"
Sammy no respondió, limitándose a tomar su posición en el campo, pero cuando el silbato sonó, espero a que el otro jugador tuviera el balón y lo tumbó al suelo. El muchacho cayó al suelo, al ponerse de pie tenía pasto en la nariz y la boca. El árbitro lo declaró falta y el jugador de la Secundaria Este recibió un tiro libre, que fue bloqueado fácilmente por Kyle.
Cuando el otro equipo, que ahora perdía por dos goles pidió tiempo fuera, Kyle miro a Sammy. "Oye Sammy, gracias. Esa es la desventaja de ser portero, no me las puedo desquitar de los estúpidos como ese."
Sammy miró a su compañero y luego hacia los lados, desde donde podía ver a Hotaru observándolos. "Si, no te preocupes. Él se lo merecía." Mientras cruzaba el campo, volvió a mirar a Hotaru, que le sonreía a Kyle en esos momentos, y susurró para si mismo, "No lo hice por ti Avito."
Serena entregó los emparedados que había preparado para todos. Trista se puso de pie para llevarle uno a Hotaru, pero Scott fue mas rápido que ella y bajó los escalones hasta llegar donde la joven. Trista sacudió la cabeza. "Nunca sé que pensar de él. Es tan petulante y presumido, y de repente se vuelve el hombre mas dulce del mundo."
Serena rió y con su codo tocó a Seiya. "Suena como alguien que conozco."
Seiya sonrió. "Él de verdad es un buen hombre, Trista."
Ella asintió, mirando como hablaba y reía con Hotaru a los lados del campo. No parecía tener prisa en regresar a los bancos, y podía notar que a Hotaru le agradaba tener a alguien haciéndole compañía. Tomó el emparedado de Scott, "Creo que iré allá un rato."
Serena le dio un empujón a Seiya y él volteó a ver al trío. "Bueno, esposa, talvez tengas razón. Scott y Trista si tienen buena química." Observó como Hotaru estaba parada entre ellos dos y sonrió. "Y, en este momento, nadie se imaginaría que no son una familia."
Serena, que había tomado una enorme mordida de su emparedado, dijo. "Tesh osl disjest."
"¿Qué?" Seiya dijo, mirándola asustado.
Ella tragó su comida y contestó. "Dije: Te lo dije."
Seiya rió. "Lo siento, no te entendí nada con la bocota llena de comida."
"¡Oye!" Serena exclamó.
Seiya rió y besó su frente. "Perdón, tu pequeña y hermosa boca, llena de comida."
"Demasiado tarde. Ya no te voy a dar ninguna de las galletas para el postre." Serena dijo, mirándolo de forma picara.
"De todas formas te comerías las mías." Seiya dijo, encogiéndose de hombros, y gritó cuando Serena pinchó su brazo.
Ken e Ikuko intercambiaron miradas a espaldas de su hija y su esposo, sonriendo. Podían notar que su hija era verdaderamente feliz, y eso era todo lo que podían pedir como padres.
Joyería de la mama de Molly
Molly sonreía mientras terminaba de ayudar a un joven a escoger una gargantilla para su novia. Había estado hablando todo el tiempo acerca de su novia, pero a Molly no le importo, le parecía dulce. Se preguntaba si Melvin pensaba en ella o hablaba de ella a los demás en la forma que este muchacho hablaba de su novia. Suspiró, después de lo ocurrido la noche antes, estaba segura que él ya ni siquiera pensaba en ella. Escuchó la risa de su madre, volteó a ver con quien hablaba y susurró. "Melvin."
Melvin desvió la mirada al sentir que era observado. Se excusó con la señora Baker y se acerco a Molly. Podía notar que ella estaba tensa, aclaró su garganta nerviosamente y habló. "Molly, podríamos… este, ¿salir un momento a hablar?"
Molly asintió sintiéndose miserable, pensando que había llegado la hora, él terminaría con ella. Pero se sorprendió cuando él, no solo tomó su mano, sino que lo hizo entrelazando sus dedos con los de ella. En ese momento tuvo esperanzas de estar equivocada. Lo llevó a un banco en la calle, no muy lejano de la tienda de su madre. "¿Qué querías decirme Melvin?" le preguntó nerviosamente.
Él había soltado su mano al sentarse, pero ahora tomó ambos manos de ella entre las suyas. "Molly no se lo que sucedió anoche." Sacudió la cabeza cuando ella intentó abrir la boca para hablar. "No quiero hablar de eso ahora. Sólo vine aquí a decirte que te amo, y que siempre lo haré." Se inclinó un poco y la besó suavemente en los labios
Molly sonrió cuando él se separo de ella y logró ver su tierna mirada. "Oh Melvin." Dijo lanzándose sobre él. "Yo también te amo."
Rosemary gruñó desde una esquina cercana. "Las cosas no están saliendo como las planeé, y si esos dos entrometidos los arreglan, todos mis esfuerzos de hacer que esta scout débil se desmorone, habrán sido inútiles." Tamborileo sus dedos sobre sus labios hasta que se formó una sonrisa malvada mientras desapareció entre la multitud. "Y sé justo como deshacerme de ellos."
Ferretería – mas tarde ese mismo día
Seiya dejó caer el último contenedor de pintura en la cajuela del carro. "Gracias por venir Taiki."
Taiki encogió los hombros. "No tenía mas nada que hacer, Amy esta ayudando a Serena a preparar todo para la reunión de scouts, así que tenía tiempo libre."
Seiya asintió. "Me alegro que todos puedan ir esta noche, especialmente Molly."
La mirada violeta de Taiki se tornó seria al pensar en lo que revelarían a las scouts esta noche, sabía que en muchas veces las outer scouts rechazaban sus ideas. "¿Cómo crees que lo tomen?"
Seiya, que en ese momento arreglaba la pintura que habían comprado para que no se fueran a derramar en el carro, levantó la mirada hacia su amigo. La seriedad en la mirada y en el tono de voz de Taiki era evidente. "Te preocupa que no nos crean."
"Bueno, no todas, sólo Amara." Taiki respondió, sus ojos violeta oscureciéndose por un segundo.
Seiya rió. "No sabría que decirte sobre Amara, pero se que Molly nos creerá."
Una voz de tono chillón interrumpió su conversación. "No creo que eso suceda."
Taiki y Seiya voltearon para ver a una chica vestida de un rosa muy brillante, con la mitad del rostro cubierta por una mascara igual de brillante. La parte visible de su cara llevaba pedrería rosa y lavanda desde el borde de su ojo hasta la barbilla. Taiki la miró sorprendido. "¿Quién eres?"
Seiya habló. "Querrás decir ¿Qué eres?"
Rosemary entrecerró los ojos. "¿Me insultas? Una razón mas para matarte."
"¿Matarnos?" Taiki y Seiya ambos exclamaron.
Rosemary rió. "Y yo que pensaba que ustedes dos eran inteligentes."
"Tú eres la que ha estado atacando a esos estudiantes." Taiki declaró, con una dura mirada mientras se preparaba para el ataque que sabía les esperaba.
"Bingo." Rosemary dijo bailando alrededor de ellos, con una gran sonrisa falsa en la cara.
Seiya la miró fijamente. "Entonces, yo te destruiré."
"¿Destruirme? No eres mas que un pequeñín patético, yo soy una poderosa soldado." Ella respondió, con voz de hielo y dejando de sonreír. "No tienen esperanzas de poder destruirme. Y ahora, les enseñaré mi verdadero poder." Dio vueltas en el mismo lugar mientras gritaba. "¡Espinas de Terror!"
Los ojos de Taiki y Seiya se abrieron del miedo al ver que no tendrían escapatoria de los miles de espinas que venían en su dirección. Levantaron los brazos preparándose para el impacto, pero las espinas nunca llegaron. Levantaron la cabeza para ver lo que había sucedido y se encontraron con una figura alta en capa roja frente a ellos. No podían ver su cara porque estaba cubierta por la capa, ocultándolo entre sus sombras.
"¿Quién eres?" Taiki le preguntó.
"Soy Solar Guardian Pyrios." Respondió el encapuchado, aún de frente a Rosemary, su báculo dorado frente a él.
Rosemary aguantó la respiración. "No puede ser."
"Te lo aseguro, soy un Solar Guardian." Comenzó a dar vueltas a su báculo y grito. "¡Furia de Destello Solar!"
Seiya y Taiki observaron sorprendidos mientras una llama amarillo intenso salió disparada del báculo de Pyrios en dirección a su adversario. Rosemary apenas logró evitar el ataque, como podía notarse por las marcas de quemadura evidentes en su atuendo rosa.
Ella volteó hacia ellos. "Lograron escapar esta vez, humanos. Pero juro que regresaré y entonces morirán."
Cuando ella estaba por marcharse, Solar Guardian Pyrios declaró con calma. "Dile a tu amo, que lo estaré esperando."
Ella lo miró y respondió llena de ira. "Mi amo te hará pedazos."
Solar Guardian Pyrios rió fríamente. "Lo puede intentar, pero dile a Malice que los Solar Guardians lo venceremos una vez más y lo enviaremos de vuelta al infierno del que aparentemente se escapó."
Rosemary desapareció y Pyrios volteó hacia Taiki y Seiya. "¿Están bien?"
Taiki asintió, sorprendido por como su traje escondía su cara por completo. Sabía que esta persona debía tener un enorme poder mágico. "Si, gracias."
"¿Y tú quien eres?" Seiya preguntó, desconfiado.
"No puedo decirles ahora, pero lo sabrán pronto, se los prometo." Solar Guardian Pyrios dijo, justo antes de desaparecer frente a sus narices.
"¿Qué demonios?" Taiki dijo alarmado.
"No tengo idea, pero mejor vayámonos de aquí. Esa pesadilla rosada puede regresar a atacarnos." Seiya dijo, dirigiéndose al carro. Taiki lo siguió y ambos salieron del área de estacionamiento hacia el departamento de Seiya.
Departamento de Seiya y Serena.
Serena estaba disfrutando los halagos de Lita acerca del aderezo de espárragos que había preparado, cuando sintió a su esposo y a Taiki entrar al departamento. Giró para discutirle por haber llegado tarde, pero sintió que perdía la voz al verlo. Estaba tan pálido como un fantasma, algo andaba mal. Corrió hacia él. "¿Seiya?"
Él dejo en el suelo la pintura que traía consigo y la abrazó fuertemente. "Estoy bien, lo prometo."
Amy, que había corrido hacia Taiki, se separó un poco. "¿Qué sucedió?"
Todas las scouts estaban presentes y escuchando atentamente mientras los dos jóvenes hablaban. Seiya, que aún tenía los brazos alrededor de Serena, fue el primero en responder. "Fuimos atacados por el nuevo enemigo. No sabemos su nombre, solo que era completamente rosa."
"No están heridos, ni siquiera un moretón." Amara observó.
Taiki asintió. "Eso es porque fuimos salvados por otro extraño, que tenia un poder increíble."
"¿Extraño?" Trista dijo alarmada.
Seiya asintió. "Dijo que era un Solar Guardian."
"Si, dijo que era Solar Guardian Pyrios." Taiki asintió.
Los ojos de Raye se volvieron enormes de repente cuando escuchó a Seiya mencionar 'Solar Guardian'. Sintió que su corazón y su mente comenzaban a discutir si sería el momento o no de decirles a todos quien había sido Seiya en una vida pasada. Estaba a punto de hablar cuando escuchó la voz de la Reina Theia rogándole que escuchara su corazón, así que cerró la boca. Su corazón le decía que esperara.
Serena, que aún no había soltado a Seiya, finalmente se separó de él para que se pudiera sentar. Se quedó parada junto a él mirándolo, podía notar que este encuentro lo había dejado nervioso. Apretó su hombro y él levantó la mirada sonriéndole. "Cuéntanos todo." Los demás escucharon mientras Taiki y Seiya relataban su encuentro con el enemigo y su rescate por parte del misterioso Solar Guardian Pyrios.
Amara se puso de pie cuando terminaron. "Otro intruso. Este planeta se esta llenando de ellos."
"No sabemos si es un intruso Amara." Raye interrumpió, tratando de defender a Pyrios sin revelar demasiado.
Lita estuvo de acuerdo con Raye. "Raye tiene razón. Incluso si lo fuera, salvó a Seiya y a Taiki, así que talvez es de los buenos."
"No podemos arriesgarnos a que sea uno de los buenos." Michelle declaró. "Si nos confiamos demasiado, podría costarnos la vida de alguien."
Seiya aclaró su garganta. "Preocupémonos por este tipo si lo volvemos a ver. Ahora mismo, tenemos un enemigo que sabe quienes somos, y que nos anda buscando, por el debemos preocuparnos."
Taiki tomó esto como una señal y comenzó a hablar. "Seiya y yo tenemos una idea de lo que el objetivo de nuestro nuevo enemigo puede ser."
Amara arqueó una ceja. "No puedo esperar para oírlo."
Taiki la miró de mala manera, pero Amy apretó su brazo apoyándolo, así que continuó. "Creemos que el enemigo ha enfocado sus energías en Molly y Melvin. Después de hablar con ambos ayer, nos dimos cuenta que ambos habían experimentado dos situaciones completamente diferentes, lo que ha causado que su relación estuviera en mayores problemas."
"¿Qué?" Molly dijo sin aliento, desvió su mirada de Taiki a Seiya, quien confirmó lo que su amigo había dicho. "O sea que anoche en nuestra cita, ¿lo imaginé todo?"
Seiya sacudió la cabeza. "No exactamente, viste una ilusión, pero Melvin no te ignoró a favor de Rose. Anoche nos dijo que apenas la saludó cuando llego."
Molly bajó la cabeza, mientras los demás se preparaban por la reacción esperada, pero estuvieron a punto de caerse de sus sillas cuando ella levantó la cabeza y comenzó a reírse. Se puso de pie y proclamó. "He sido una tonta, dudando lo que mi corazón me decía, que mi novio me ama." Se dirigió a la salida, pero la voz de Serena la detuvo.
"Molly, ¿A dónde crees que vas?"
"A ver al chico que amo, a decirle que lo siento por haber actuado como una loca." Molly dijo saliendo del departamento antes que alguien la detuviera.
"¿No se supone que no salga sola?" Serena dijo, mirando de nuevo al grupo.
"Yo iré tras ella en un minuto." Raye dijo, sacudiendo la cabeza ante la salida repentina de Molly. "Pero primero, ¿como detenemos a esta amenaza rosa?"
"¿Lograron ver su cara?" Lita le preguntó a Taiki y Seiya.
"No muy bien. Tenía la mitad cubierta por una mascara y la otra por pedrerías." Seiya respondió.
"Sin mencionar, que con su habilidad de crear ilusiones no hay forma de saber si era su verdadera forma." Taiki añadió.
"Entonces supongo que sólo nos queda permanecer alertas." Amara dijo, mirando a su alrededor a cada una de sus compañeras scouts.
Serena asintió. "Amara tiene razón. Todos sean sumamente cuidadosos."
"Si, eso incluye no salir solos a ninguna parte." Raye dijo poniéndose de pie. "Lo que significa que mejor trato de alcanzar a Molly."
Todos estuvieron de acuerdo y Raye salió por la puerta, pero antes de irse miró a Seiya, quien había halado a Serena sobre sus piernas. Suspiró internamente, esperando no tener que guardar este secreto por mucho tiempo más. La estaba volviendo loca.
Tokio – a unas cuantas cuadras del departamento
Molly estaba tarareando para si misma mientras caminaba por las calles oscuras, le sorprendió que siendo sábado por la noche no habían mas personas en la calle. Pero no prestó mucha atención a la falta de personas, estaba muy ocupada pensando en como arreglaría todo lo que este enemigo había dañado de su relación con Melvin. Disminuyó el paso un poco, mirando la ventana de una de las joyerías competencia de su madre. Sacudió la cabeza, su madre tenía mejores piezas, pero le gustó una gargantilla. Al llegar a los anillos de compromiso, suspiró y dijo en voz alta. "Melvin, no puedo esperar que llegue el día en que me pidas matrimonio."
Una carcajada resonante la sacó de sus fantasías. "Sigue soñando, nunca te casarás con Melvin."
Molly volteó lentamente para ver al enemigo rosa del que habían hablado Taiki y Seiya. Al observar su atuendo completamente rosa, su mirada se posó sobre los ojos de su adversaria y se vio obligada a aguantar la respiración. "¡Rose!"
"¿Quién mas? Idiota. Pero mi verdadero nombre es Rosemary, aunque esa información te la llevarás contigo a la tumba." Rosemary declaró.
Molly miró a su alrededor y vio que no había nadie, volteó para mirar a Rosemary una vez más. "¿Cómo hiciste para mantener a todo el mundo alejado y poder atacarme sin testigos?"
Rosemary rió. "Muy fácil. Todo el que se acerque a esta cuadra pensará que hay un equipo de construcción arreglando algo y que están siendo desviados por un policía."
"Un poder tan maravilloso, ¿Por qué usarlo para el mal Rose?" Molly le preguntó sinceramente.
"¿Mal?" Rose preguntó. "No tienes idea de lo que es el mal, pequeña sailor scout. Créeme si te digo que lo peor que le puede pasar a tu sistema solar no es tener a Lord Malice como soberano."
Molly suspiró. "Rose, ¿Por qué no dejamos esto ahora? Este sistema solar ya tiene soberana, y ella estaría encantada de ayudarte, de deshacerse del hechizo que sea bajo el que te tiene Lord Malice."
Una mirada dudosa cruzó la expresión de Rosemary por un segundo, antes de ser reemplazada nuevamente por un brillo malvado. Sonrió mientras respondía. "Si bueno, Sailor Moon, no estará viva por mucho tiempo."
La mirada de Molly se llenó de ira por primera vez. "¿Por qué querrías dañar a Sailor Moon? Ella es la persona más dulce y amable que conozco, es la mejor amiga que alguien puede tener. ¿Cómo puedes amenazarla tan descaradamente?"
Rosemary gruñó. "Ella tiene que morir para que Lord Malice tome su cristal y pueda gobernar como soberano supremo."
Molly levantó su varita transformadora y gritó. "¡Por el Poder de Venus!" Se transformó en la hermosa Sailor Venus y se paró con una mano en el aire cuando la transformación estuvo completa. Bajó los brazos y tomó una pose defensiva frente a Rosemary. "Ya has lastimado a suficientes inocentes y has tratado de destruir la relación entre mi adorado novio y yo. Todo esto sería suficiente razón para atacarte, pero por haber amenazado a mi princesa, en nombre de Venus, te destruiré."
Ante estas palabras, Rosemary comenzó a reír como loca. "Estúpida scout, ¿Por qué crees que te escogí a ti Sailor Venus?" Cuando Venus no respondió, Rosemary continuó, llena de rencor. "Te escogí porque eres la más débil del grupo de las sailor scouts y destruirte a ti eventualmente me permitirá llegar a Sailor Moon, y matarla a ella."
"No lo creo." Venus gruñó mientras gritó con las manos extendidas. "¡Rayo Creciente de Venus!"
El ataque de Sailor Venus empujó a Rosemary hacia atrás, pero no la lastimó. Rosemary rió. "Ahora es mi turno. ¡Rayo de Ilusión, Ataque!" Un rayo de energía salió volando de las manos de Rosemary y lanzó a Sailor Venus contra una pared, dejándola inconsciente. Rosemary rió, parada junto a ella. "Ahora morirás."
"No lo creo, horrible y rosada pesadilla de la moda." Sailor Mars dijo, a solo unos pies de distancia con su arco de fuego listo para ser utilizado. "¡Saeta Flameante de Marte!" La flecha ardiente salió del arco dorado de Marte golpeando a Rosemary en el hombro, haciendo que girara en círculos y perdiera el equilibrio cayendo al suelo.
"Pagarás por eso." Rosemary le gritó a Sailor Mars, que había corrido hacia Sailor Venus y se encontraba a su lado, tratando de reanimarla. "No sé como pasaste mi ilusión, pero no volverá a ocurrir."
Marte rió. "Ay ya olvídalo. Pasé por estas calles hace apenas unas horas, sabía que no había ninguna construcción. Cuando vi al oficial, pasé corriendo junto a él porque sabía que estabas aquí con Sailor Venus."
"Vaya, ¿Quién hubiera imaginado que las sailor scouts tenían cerebros funcionantes." Rosemary dijo burlonamente. "Pero después de este ataque, ya no tendrán que usarlos."
Sailor Marte se puso de pie frente al cuerpo inconsciente de su amiga. "No dejaré que la lastimes."
"No tienes opción." Rosemary dijo alegremente, podía sentir la victoria a su alcance.
"Sí, la tiene." Una voz pausada dijo desde las sombras.
Rosemary y Sailor Marte voltearon encontrándose con Solar Guardian Pyrios saliendo de la oscuridad.
Sailor Marte suspiró aliviada, y Rosemary miró de mala manera a la figura de la capa roja. "No interferirás esta vez, Pyrios. Estas chicas no son asunto tuyo."
Él rió. "Por eso Malice no tuvo éxito la última vez, Rosemary. Ustedes y su amo nunca entendieron la unión que conecta a las sailor scouts y los solar guardians. Por eso perderán esta batalla."
"No me gustan tus acertijos, y no tengo tiempo para ellos. ¡Espinas de Terror!" Rosemary gritó enviando su ataque mortal en dirección a Venus y Marte.
Sailor Marte gritó, temiendo lo peor, pero Solar Guardian Pyrios saltó frente a ellas bloqueando el ataque con su báculo dorado. Miró hacia Sailor Marte. "Ahora."
Sailor Marte asintió y saltó hacia el frente y nuevamente lanzó una flecha ardiente hacia su adversaria. La flecha le dio en el pecho, y mientras Sailor Marte preparaba la otra flecha, Rosemary desapareció. "Se ha ido." Sailor Marte observó suavemente. Volteó hacia Solar Guardian Pyrios que examinaba a Sailor Venus. "Pyrios, ¿podría ver tu cara?"
Él levanto la mirada, la magia presente en su capa aún ocultando su cara entre las sombras. "Lo siento Sailor Marte, pero no puedo mostrarte mi cara. Los Solar Guardians están atados por un poderoso hechizo que les prohíbe revelar sus identidades a nadie."
"¿Ni siquiera al Príncipe Hyperion?" Marte cuestionó.
Pyrios se puso de pie de repente. "¿Cómo sabes acerca del Príncipe Hyperion?"
Sailor Marte suspiró. "Tuve dos visiones. Me llevaron dos vidas atrás, cuando el Reino del Sol ardía en el corazón de este universo, cuando el Rey Helios y la Reina Theia gobernaban, y junto con la Reina Serenity gobernaban este sistema solar. Vi la llegada de Caos y cuando enviaron a todos los guardianes y al príncipe hacia la próxima vida."
Solar Guardian Pyrios acortó la distancia entre ellos y tomó a Marte por los hombros. "¿A quién más le has contado sobre esto?"
"A nadie, aún. Al final de mi última visión, justo después que los reyes te enviaron hacia la próxima vida, voltearon hacia mí y me pidieron guardar el secreto. Entonces yo, yo los vi morir." Sailor Marte lloró, lagrimas corriendo por sus mejillas, Pyrios la abrazó. "Fue horrible."
Él asintió. "Sólo puedo imaginarlo. Lamento que tengas que cargar con este secreto tú sola, sé que es algo muy difícil. Pero no puedes contarle a Seiya quienes en realidad, debe descubrirlo solo. Es la única forma en que obtendrá todo su poder como Príncipe Hyperion."
Sailor Marte se separó de él. "Entiendo." Sailor Venus comenzó a moverse y Marte se acercó a ella, al voltear para decirle algo a Pyrios, él ya se había ido. "Gracias." Susurró hacia la oscuridad de la noche. Ayudó a Venus a incorporarse y luego llevó a su amiga a casa.
Mientras ellas dos se alejaban por la calle, la figura de Solar Guardian Pyrios las cuidaba desde un techo cercano. Cuando su bolsillo comenzó a vibrar, sacó un teléfono celular y miró quien lo llamaba. "Hola Seiya." Escuchó la voz del otro lado. "Si, iré mañana a ayudarte a pintar en cuarto del bebe, no hay problema." Escuchó nuevamente mientras Seiya hablaba y luego rió un poco. "Si, bueno, tendrás que pagarme más como manager si ahora voy a estar pintando habitaciones también. Nos vemos mañana." Regresó el teléfono a su bolsillo y susurró suavemente, sus ropas y su capa desaparecieron y en su lugar permaneció Scott Hiro.
N/A: Si, sé que muchas de ustedes se imaginaban la verdadera identidad de Scott, pero les prometo que aún faltan muchas sorpresas con este personaje, no se aburrirán de él por ahora
… no sufran por Sammy, él se lo buscó, solito.
Reviews del cap. 28:
*Seiya-Moon: no te preocupes, que a nuestro querido Seiya no le pasará nada
*serenity2202: gracias por seguir leyendo, y dale las gracias a las chicas del otro foro por seguir leyendo
*Katabrecteri: Gracias por tus buenos deseos; lo de Sammy y Hotaru no te parece conocido?
*hana: disculpa, lo de anónima no fue por no presentarte ni mucho menos, fue sólo porque no puedo responderte directamente, dejaste un review "anónimo", no fue mi intención hacerte sentir mal… y tu correo no salió, tienes que dejar espacios a los lados del para que no lo borre la página
*smfanatic: muchas gracias, para responder a tu pregunta SGC me dijo que estaría mudándose de un estado a otro, estaría incomunicada por un tiempo y por eso mismo no ha actualizado, asumo que está bien
*Miriamelle: bienvenida seas y muchas gracias por los halagos, de parte mía y de SGC, lamentablemente si él existiera en la vida real, los demás hombres estuvieran solteros y todas nos mataríamos por Seiya
*Angel: muchas gracias
*Kira Masen: lo siento, aún no saldrán a relucir los poderes de Seiya y menos los de Taiki, pero ya llegaran… y sí, las cosas por fin están mejorando entre Molly y Melvin
*SerenitySey: pues ya volví, SGC tiene mucho sin actualizar porque está mudándose de un estado a otro, sean pacientes
En el próximo capítulo.
"De acuerdo, no le diremos a Serena acerca del ataque de anoche, por ahora." Amy añadió, mentalmente formulando un plan. "Nos reuniremos mañana donde Raye después de clases."
Molly añadió sombríamente. "E iremos de cacería."
