Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero no me hayan extrañado mucho ¡tube un día complicado! En fin, acá hay ¡otro capi de la historia!.
Mas cerca de juntar las tramas es decir: el tiempo en el que nos quedamos con los dorados y el tiempo con los chicos de bronce, espero lo disfruten.
¡déjenme saber su parecer!¡con un excelente REVIEW!
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, intento darles mas aventuras.
El quinto gigante.
Ikki, quien había persibido la pelea de Shun suspiró –gracias a los dioses, al fin ha crecido lo suficiente para entenderlo. Siguió su camino hacia el palacio Balaya, lo veía cerca, cuando una cadena intentó aprisionarlo, el fénix saltó para esquivarla y grande fue su sorpresa, al verse así mismo, con la armadura de Shun.
-disculpa, pero ese truco barato no funcionará conmigo. Dijo despectivo, el jotun sonrió –lo se Ikki de fénix, no me la puse por ser el tiempo, permíteme presentarme: soy Argus el vigilante. Ikki sonrió.
-así que tu, eres el que cuida la etapa final del camino, puedo preguntar ¿Por qué portas mi imagen con la armadura de mi hermano? El gigante sonrió –oh, lo de tu imagen es fácil, tu eres el vigilante, la sombra que cuida a los caballeros de bronce, por eso porto tu imagen, siempre suelo tomar la forma de los vigilantes, lo cual, quiere decir qe poseo todos los poderes combinados. Mientras decía eso, la forma de Ikki cambiaba a Misty –de todos aquellos que están llamados a ser vigilantes. La forma cambió a un Ikki con la armadura de leo.
-de todos aquellos que están llamados a ser guardianes. Ikki miró la forma actual del jotun - ¡no te tengo miedo!¡maldita savbandija!¡ave fénix! Pero el jotun rió.
- ¡melena dorada! Lanzó hacia Ikki, el cual, quedó atrapado - ¡insineración del fénix! Lanzó haciéndose una bola de fuego, con la potencia suficiente para quemar los cabellos dorados del león, el jotun había cambiado, esta vez, era Camus de acuario - ¡polvo de diamante! Lanzó hacia el caballero.
- ¡ave féniz! Lanzó Ikki en respuesta, pero sus ojos se abrieron al ver al jotun que había adquirido de un lado del cuerpo, la forma de Saga y del otro, la forma de Máscara de la muerte.
-es tu fin santo de fénix. Dijo el jotun con la voz de ambos guerreros, su lado izquierdo preparó una técnica y el derecho, la otra.
- ¡ondas infernales! Lanzó la parte izquierda al mismo tiempo que la derecha lanzaba - ¡a otra dimensión! Ikki cayó en un vórtice de espacio tiempo, muy distinto al que debería haber caído.
Aioria, quien esperaba los resultados de las demás peleas suspiró –ya es mi turno de ir. Dijo para su silenciosa casa –mejor es que me apresure o matarán a Ikki, pero Argus es el peor de todos. El leo suspiró frustrado.
-a menos que un milagro llgue, Ikki y yo, estamos condenados. Aioria salió corriendo hacia la sala del patriarca utilizando los pasadisos, en el momento de llegar, abrió los ojos al ver a la persona que estaba allí, la abrazó, la mensajera hizo una seña de silencio y esperó a ver el desarrollo de la conversación del interior.
Shion abrió los ojos –Argus, es escalofriante. Dijo, Antoin lo miró - ¿como podré ayudarlo? Solo conozco las técnicas de mi constelación bueno, las de mi criatura y la constelación de mi hermano, sabe maestro ¡esto está jo! Pero el ex general se interrumpió, al escuchar una risa femenina, Giselle sonrió y salió corriendo a la puerta, la abrió, del otro lado, esperaba una muchacha con armadura morada.
-quizás yo, pueda ayudar con eso, he venido con el beneplácito de la señorita Pandora. Antoin sonrió y corrió hacia la recién llegada, quien se quitó el casco para dejar ver su corto cabello por un momento.
-ha pasado el tiempo. Dijo cuando la oceánida llegó hacia ella –hola Kim. La aludida lo abrazó cerrando los ojos, inaló y exaló su aroma –Toin, no quiero sonar cursi. Dijo con voz quebrada –pero me alegro de verte. El le acarició el cabello –yo también me alegro de verte Kim, te extrañé y tu cabello, aún lo usas corto. Dijo con ligera desilusión.
-no lo he dejado crecer. Dijo Kim en un susurro, Dimitri se aclaró –ejem, ejem, chicos, no quiero ser cortanota, pero Ikki los necesita, está como que muriendo saben ¡necesita un poco de ayuda! Kim y Antoin se soltaron, ella se recolocó su casco y el, el suyo, Shion la miró interesado.
-con todo respeto Kim, tu eres la mano derecha de Hades, disculpa mi ignorancia pero ¿Cómo puedes ayudar a Antoin y a Ikki? Ella sonrió –su Ilustrísima, por lo mismo que usted ha dicho, soy perfectamente capaz de ayudar a Antoin e Ikki, considerando que vengo con el beneplácito de mi señorita Pandora. Todo mundo abrió los ojos y la miró como si dentro de su sapuri, llevara un ejército, ella sonrió.
-uno nunca sabe. Dijo Kim con misterio, Antoin asintió y desapareció junto a Kim –y el se va con el cuerpo. Dijo Augusto ofendido.
-va con la mensajera, llegarán por sombras. Explicó Dimitri fastidiado –como en los viejos tiempos. Dijo Giselle conmovida-es verdad, solo roguemos que lleguen a tiempo. Dijo Tomas dando voz a los pensamientos de Shion.
Ikki podía luchar contra 10 guerreros, quizás 100 pero todos a la vez, en ese momento, se sentía desgraciado, las peleas que había tenido, perdían el significado al estar peleando contra todos los guerreros de todas las órdenes a la vez, Argus era muy fuerte y como tal, estaba dejando a Ikki sin posibilidades.
-hola Ikki. Saludó una voz idéntica a la de Camus - ¿Quién eres tu? Preguntaron el jotun y el santo divino de fénix al mismo tiempo –soy Antoin, oceánida de Sirena. Dijo el aludido-yo no necesito presentación. Dijo Aioria –desde luego que no, Aioria de Leo. Dijo el jotun –pero, a la muchacha no la conozco. La aludida se adelantó un paso peromanteniéndose detrás del santo y el ex general –yo soy, la mensajera de Hades. Dijo Kim detrás de la oceánida, Ikki la miró, su casco, no dejaba verle el rostro.
- ¿han venido a traer la corona funeraria del fénix? Preguntó el jotun con diversión –de ninguna manera. Dijo Aioria –hemos venido a partirte los dientes. Agregó con una sonrisa fría –en realidad. Dijo Antoin –hemos venido a traer un poco de ayuda. Dijo la muchacha con diversión, sacando una perla fuxia, la dejó caer, inmediatamente, salieron almas, muchas almas, cada prescencia ostentaba el ropaje que la protegía en vida.
- ¡son almas! Exclamó el jotun atónito –así es Argus, el ejército de almas necesario para dejarte en jaque, se que posees todas nuestras técnicas. Dijo Kim - ¡pero estas pierden efecto cuando tienen a sus contrapartes acá!. Aioria sonrió –mejor prepárate a regresar del agujero por donde saliste. Expresió divertido, El jotun, debió dividirse para encarar a todas las almas que se lanzaron por el, eso permitió que adquiriera su verdadera forma, Ikki estaba asombrado.
-es, es imposible. Dijo –no, no lo es. Dijo Antoin sujetando su flauta –es lo justo para ti, maldito imitador. Sentenció Aioria –a lo nuestro. Agregó Antoin mientras se la llevaba a los labios y comenzaba a tocar.
-muchas gracias por la ayuda. Dijo el joven a la oceánida quien asintió, la muchacha que lo había acompañado, se había mantenido en segundo plano, dejando a Aioria y Antoin hacerse cargo, Ikki reunió toda su fuerza.
- ¡golpe del fantasma del fénix! Lanzó al jotun - ¡plasma relámpago! Lanzó Aioria, la técnica de Ikki y la de el, impactaron al tiempo que 7 colores del arco iris se veían y el jotun, explotaba en mil pedazos, la mensajera sonrió.
-hora de irnos, suerte Ikki. Dijo Kim quien se había mantenido junto a Aioria, El ex general la miraba –deberías quedarte. Dijo por fin, la muchacha lo miró.
- ¿a que te refieres? Preguntó –tu hermana fue enviada a despejar el camino. La mensajera se puso pálida –vamos pollo a la broster, no tenemos tiempo. Ikki asintió.
-muchas gracias por la ayuda. Repitió Ikki, Aioria bufó –deja de agradecer tanto y ponte a trabajar. Espetó, Ikki bufó –he aprendido modales, un poco. Dijo, los demás asintieron –se nota, pero ahora no tienes tiempo para elocuencias. Agregó la mensajera, Antoin asintió en silencio, junto a Aioria fue hacia un lago congelado, rompió la superficie y desapareció en el agua seguido del santo de leo, Ikki y Kim. Corrieron hacia el palacio, se encontraron los 5 chicos de bronce y la mensajera, amparada en las sombras.
-todos estamos aquí. Dijo Seya –es hora de entrar. Dijo Shun –rápido amigos, rescatemos a Fleur. Dijo Hyoga, todos asintieron y entraron al palacio Balaya.
