Los personajes de este Fanfic le pertenecen a la maravillosa Suzanne Collins pero la historia si es producto de mi extraña imaginación. Esta es la primera historia que publico. Se aceptan sugerencias, y sin más los dejo con la lectura.

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POV KATNISS

…Vamos Kat, no seas aburrida… solo una noche ¿sí?- La cara de perrito y Rue ya no combinan de la misma manera que hace tres años.

Mi morena amiga ya lleva más de una semana insistiendo con que quiere que salgamos a divertirnos este fin de semana que viene y yo simplemente me he negado.

-Además, no sales hace un motón, ya suelta los libros y vamos a divertirnos.-Un mal movimiento de caderas de Rue hace que suelte una risita.-Ves hasta ya te estás animando.

-No Rue, sabes perfectamente que ya se acercan los exámenes y lo que menos quiero en esta vida es reprobarlos.

-Pero no reprobaras Kat, tú eres una alumna de excelencia, creo que ya te sabes de memoria incluso lo que no se ha estudiado aún, anda, solo una noche.-Mi amiga junta las manos como si fuese a rezar y me mira fijamente.

La verdad es que no tengo muchos ánimos de salir, no sé exactamente porque, pero me siento cansada, además una salida de esas con Rue, podría ser bastante peligroso. La conozco demasiado bien y sé que ella puede hacer cualquier locura en el momento más inesperado.

-¿y qué hay de Peeta, sabes que él viene casi todos los fines de semana?

-Tú lo has dicho, casi todos, no creo que le moleste no venir, además ya no tienes nada que ver con Johanna Mason.

- Lo sé, pero me aterra dejarlo, por más de que ella ya no me pague nada.

Así es, anulé el contrato con Johanna. Fue bastante difícil hacerlo pues no encontraba ningún momento apropiado.

Antes de hacerlo, hablé con Peeta para saber si estaba de acuerdo. En un principio, el temor se presentó en los ojos de mi niño favorito, pero lo calmé diciéndole que eso no cambiaría nada, que era solo para no seguir recibiendo dinero de ella y que seriamos amigos siempre.

Tan inteligente como siempre, Peeta entendió y con su ayuda buscamos un momento más o menos adecuado para hablar con Johanna.

Adecuado no quiere decir que ella estaba totalmente cuerda, es más, casi ni presto atención a lo que estaba diciendo, pero al menos no estaba borracha y el efecto de la droga era bastante bajo.

Un simple como sea, nadie te necesita, acabó con esto y puede desligarme de Johanna.

Le dije también que me había encariñado con Peeta y que me gustaría que siga pasando tiempo conmigo a lo que ella solo dijo que haga lo que sea con él.

Con una punzada de pena me retiré de casa de Johanna y puede notar una vez más el desprecio que le tenía a todo lo que estaba relacionado con Peeta.

Ya es más de dos meses desde entonces y las cosas no han cambiado mucho, Peeta viene casi todas las tardes y se queda dormir los fines de semana.

Hacemos todo tipo de cosas divertida e incluso lo he visto asistir a sus primeras fiestas. Gracias al cielo, Peeta es muy responsable y hasta ahora no lo he visto en ningún tipo de estado deplorable.

Vuelve temprano y se comporta al margen. Es un alivio, porque él simplemente podría perderse en muchas cosas y arruinar su vida, pero sé que él sueña con una vida mejor y detestaría ser igual a su madre.

-Pero ya está grande, puede quedarse con Madge, ya sabes que la novia alocada casi ni sale de casa con todos los planes para la boda.

Ya hace más de un mes que Madge se comprometió con Cato y no podría sentiré más dichosa.

Ahora un enorme y caro anillo adorna su dedo anular de la mano izquierda. Fue toda una locura eso del compromiso, la rubia no durmió cerca de una semana de solo pensar en todo lo que tenía que hacer antes de la boda.

-Bueno, tal vez, pero…

-Ya no hay pero que valga, este fin de semana nos vamos.

Que mal me puede hacer salir una sola vez, no creo que nada malo suceda, de todas formas, eso es lo que hace la gente de mi edad.

-Vale, iremos.

-Siiii.-Rue aplaude dando saltitos.

-Pero nada de volver a las 5 de la mañana.

-Por supuesto que no, un buen reventón termina a las 6.

-Rue…

-Ya, ya, está bien, no será hasta tan tarde.

-Más te vale.

-Hay Kat de mi vida, nos vamos a divertir ya verás.

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POV PEETA

Ya hace dos días que Marvel quiere que lo acompañe a un lugar "súper divertido"

Claro que lo de divertido está en hacernos pasar por mayores de edad, por lo que yo me negué en un principio.

Casi ni me deja en paz con eso de que una aventura de adolescentes no estaría nada mal y que no vendría bien aprender cómo será la vida de aquí a unos 4 años.

Para mi suerte, la campana de la escuela anuncia el inicio del fin de semana y todos salen de forma apresurada.

Cojo mi mochila con algo de pesar y camino por los pasillos arrastrando los pies.

-Hey, Peeta, amigo, espera.- Rayos ya me encontró.-Uy, te veo feliz de verme.

-No juegues Marvel, si vas a venir con eso de la salida…

-Pues claro que vengo por eso y a que no sabes quienes ya son mayores de edad.

-No, no lo sé.

-Nosotros ricitos.

-Si me vuelves a decir así, te rompo la cara.

-Vale, vale, pero tienes que ver esto.

Marvel abre su mochila y rebusca en uno de los bolsillos.

-Ten, una es tuya y la otra obviamente es mía.

Él me tiende algo pequeño que de inmediato reconozco como una identificación claro que no cualquier identificación, sino que es una falsa.

-Que… ¿por qué me das esto?

-¿no es obvio?, es para entrar al bar ese del que te he estado hablando.

-Ya te dije que no iré, si nos descubren estaremos en graves problemas.

- No es así, porque no lo notaran.

-Marvel…

-Están bien hechas, solo mírala.- Y si, efectivamente se ven muy reales.

-Pero, no parecemos de dieciocho.

-Hay claro que sí, tú eres alto y yo también, solo hay que usar ropa que nos haga lucir mayores y ya.

-Si pero… ¿y si sospechan?

-Nada de eso, ya verás que seremos la sensación de ese lugar. Vamos, si nos echan nos iremos por las buenas.

No puedo creer que vaya a decir esto pero…

-De acuerdo, solo que si algo sale mal, me vas a conocer.

-Ya, ya entendí.

Hay, que nochecita la que se viene.

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POV KATNISS

Casi todo mi armario está fuera de lugar. Mi querida Madge lo ha vaciado y ha mezclado un montón de cosas.

Según ella tengo que ir muy guapa a donde sea. Luego de más de dos horas de ardua selección, la rubia me dejó dos vestidos sobre mi escritorio. Uno es rojo, bastante ceñido y con algunos detalles en la parte de arriba, ese lo compré hace tres meses prácticamente obligada por Madge.

El otro es de encaje, color aceituna. Ambos son bonitos así que solo me queda probármelos.

- Saldré de tu habitación y volveré en cinco minutos, tienes que haberte puesto uno de los vestidos, sin protestar.-pero que bien me sermonea Madge.

-Vale, no te preocupes, de todas formas tendré que ponerme alguno.

Madge sale dando saltitos y me quedo sola en medio de los dos vestidos. Sin dudarlo tomo el vestido rojo y me lo pongo.

Siento como se adhiere a mi cuerpo. La suave tela marca mis curvas en los lugares adecuados.

-Pasa Madge.-La rubia, que por cierto estaba detrás de la puerta, entra a toda prisa y pone una cara de sorpresa.

-Woah, ahora si pareces una adulta, te ves muy bien.

-¿Tú crees?

-Claro.-Madge saca su teléfono y en menos de un segundo escucho el sonido de la cámara.

-Hey, sin fotos.

-A no, tengo que comparar cual está mejor, así que volveré a salir y te quiero ver en el otro.

-Como digas.

Ella vuelve a salir y me saco de inmediato un vestido para enfundarme en el otro.

El vestido aceituna es un poco menos ceñido que el rojo, pero eso no le quita lo bien que me favorece, el encaje le da un toque de elegancia.

-Ya está.- La rubia entra de un salto y me examina.- ¿Qué, no te gusta?

- Ese…ese…ese es.

-¿Qué?

-No hay nada que decir, es perfecto, me encanta.

-¿En serio?

-Claro que sí, te pones los tacones y ya.

-Bien.

Gracias al cielo mi rubia amiga me había maquillado antes de todo eso, así que con todo lo necesario puesto sobre mí, salgo de mi habitación u cojo mi bolso.

-Te ves súper linda Kat, que envidia darás.

- Ni tanta.

- Eso dice porque no te ves desde la perspectiva exterior.

-Como digas…

El timbre suena repetidas veces y salgo a abrir.

-Esta bomba morena ha llegado y…woah, que bien te ves Kat.

-Hola a ti también Rue, bonito collar.

-Bonita la que lo lleva puesto querida.

-mmm

-No digas nada, saldrás perdiendo.

En eso tiene razón, ir en contra de la autoestima de Rue puede causarte desde un dolor de cabeza hasta una contusión.

-Okay, seré mejor que nos vayamos ¿no?

-Obvio, un placer verte Madge.

-Lo mismo digo Rue, gracias por líbrame de Kat.

-Hey, les recuerdo que sigo aquí.

-Ya Katniss, no te me esponjes, mejor vámonos antes de que te arrepientas.

-Bien, adiós Madge, nos vemos…más tarde.

-Bye Kat.

Rue me arrastra hasta su auto y me hace pasar al asiento de atrás. De inmediato ella se acomoda a mi costado.

-¿Qué no vas a conducir?

-Ah no, hoy pienso pasármelo de lo lindo, así que traje al chofer de la casa.

-Ventajas de ser millonaria.

-Calla, no lo digas tan alto.

-De acuerdo, igual nadie nos oye.

El trayecto hasta ese popular bar nos lleva no más de veinte minutos. Me paso todo el camino observando la ciudad a través de la ventana.

Una vez que llegamos, nos piden identificarnos. Rue pasa empujando a algunas chicas de 16 que quieren entrar pero no se les permite.

-Ventajas de ser mayor de edad.-Rue me dedica una sonrisita de suficiencia.

Dentro, el lugar se ve mucho más grande de lo que aparentaba ser en el exterior. En el centro de la pista de baile, muchas chicas se mueven como locas y sonríen de forma exagerada, yo solo quiero una copa y que esta noche se pase rápido.

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POV PEETA

-Me siento ridículo en esta ropa.

-Nada de eso, te ves bien, obvio no tan bien como yo, pero es lo que hay.

-La chaqueta de cuero me incomoda.

-Ya no sea niñita Mellark, esa cosa es un imán de chicas.

- Si tú lo dices.

-Solo confía, estás con el rey.-mi amigo guiña el ojo y me da un empujón hacia la entrada.

Un hombre unos centímetros más alto que yo pero con cuerpo de mastodonte se planta frente a nosotros.

-Identificaciones, muchachos.

-Si claro, tenga la mía.- Marvel le tiende su identificación falsa y el hombre lo deja pasar.

Ahora es mi turno, con algo de miedo le tiendo la mía y él la examina por varios segundos, se fija en mi rostro y pretendo poner la expresión más dura que tengo.

-Vale chaval, pasa, al parecer la mayoría de edad llega muy rápido para todos.

Con los dedos temblorosos y algo de sudor recorriendo mi frente entro a zancadas al dichoso lugar.

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POV KATNISS

No sé con quién estoy bailando, la cabeza me da un poco de vueltas y mi estado de ánimo ha mejorado bastante.

Hace ya unos minutos que un tipo de cabello oscuro me saco a la pista de baile, y en parte por la borrachera, terminé aceptando.

Que puedo decir, la música está buena y las bebidas aún mejor. Rue desapareció, hace como media hora, con un chico rubio, no hay rastro de mi amiga, de seguro se la está pasando bien.

Siento la garganta algo seca y se me da por aceptarle al tipo ese un trago.

-Katniss… ¿me hablarías un poco de ti?-me dice una vez que estamos frente a la barra. No recuerdo en que momento le dije mi nombre.

-No hay nada que decir, solo vengo a divertirme.

-Claro, así no quieres que te de plática.

-La verdad no creo que te interese saber mucho de mí. Uy, creo que debo ir al baño.

Dejo la copa a medio tomar y corro a hacer pipí.

Me abro paso éntrelos cuerpos sudorosos hasta llegar a la puerta del dichoso baño.

Casi no aguanto las ganas y entro como una bala.

No tardo más de unos segundos en salir de ahí, no me gustan mucho los baños públicos.

Avanzo a trompicones entre la multitud cuando de pronto siento como me dan un tirón de brazo.

-Hey, suéltame.-le digo a quien sea que me tenga agarrada.

-Katniss Everdeen, no has cambiado nada en estos casi cuatro años.

Esa voz, es la voz que escuché casi dos años. La voz que me arrullo y que a la vez me lastimo de la peor manera. Gale, sin duda es Gale.

Volteo y me topo con su rostro algo más maduro. Ese hijo de… de lo que sea me mira con cierta malicia y sonríe de lado.

-Suéltame Gale.

-Ah no, eso no, recuerda que tenemos una deuda pendiente.

-De que hablas, tú y yo ya no somos nada, déjame ir o…

-O que Kat, ¿vas a patalear?, no creo que hagas mucho.

-Que me dejes infeliz.- Gale toma mi otro brazo y lo aprieta muy fuerte.

-Primero lo primero, recuerda que me dejaste con las ganas ya hace tiempo y no esperaré más.

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Hola…. Con ustedes el capi 27, por favor no me odien por el final.

Como siempre les agradezco por leer esta historia y espero que la quieran tanto como yo.

Un beso y nos estamos leyendo el sábado (si sé que debería ser el viernes, pero como van las cosas, será para el sábado)

Saludos a todos y que tengan un súper lindo fin de semana.

PDT: perdonen los errores ortográficos, casi no tuve tiempo de revisar el capítulo.