Capítulo 29: El otro bando
Albus tardó cerca de media hora en localizar a sus amigos. Los reconoció gracias a la cabellera pelirroja de su prima, que resaltaba entre la multitud. Se encontraba junto a Scorpius, Lysander y Elektra, y los cuatro lucían preocupados.
—¿Dónde te habías metido? —preguntó Malfoy apenas lo vio reaparecer junto a ellos.
—Estaba por ahí… —mintió Albus.
—¿Pero estás bien? —insistió Rose, visiblemente inquieta.
—Sí… —balbuceó Potter, algo confundido por la actitud de sus amigos.
—Sentimos el Amuleto quemarnos… Y todos sentimos lo mismo —le explicó Scorpius.
—¿Qué sintieron? —se interesó Albus.
—Que tú estabas en peligro —le dijo Ely. Albus asintió pensativamente.
—Vaya… Eso es interesante —murmuró más para sí mismo que para sus amigos.
—¿Interesante? Pues a mi me pareció una completa locura, compañero… —le confesó Lysander, quien lucía una extraña expresión mientras que jugueteaba con su pieza del amuleto entre las manos.
Potter tenía que reconocer que su amigo estaba en lo cierto. El Amuleto que Zaira le había regalado para su cumpleaños número doce demostraba ser día a día un objeto increíblemente poderoso.
—¿Y bien? ¿Vas a decirnos qué te pasó? —insistió Rose, quien comenzaba a exasperarse.
—Tuve una discusión con Cardigan —resumió Albus.
No deseaba contarles lo que había sucedido porque ello supondría revelar también por qué se había alejado de ellos. Y por el momento, deseaba que la Biblioteca de Alejandría fuera solo suya. Agradeció que Hedda no se encontrara con ellos, pues su amiga siempre se daba cuenta cuando él mentía o escondía algo.
—Me encontré con Zaira Levington —agregó luego, tratando de desviar el tema de conversación.
—¿La profesora Levington? —preguntó Elektra, sorprendida.
—¿La aurora Levington? —inquirió Rose al mismo tiempo que la rubia.
—Sí, la misma —respondió Albus.
—¿Qué hace aquí? —quiso saber Malfoy, frunciendo el entrecejo en claro gesto de desconfianza.
—Parece que cuidarnos a todos los estudiantes en nuestra visita —respondió Potter.
—Pero estamos en Hogsmeade… ¿Qué podría pasarnos? —rió Lysander, como si aquello fuera absurdo. Albus se encogió de hombros.
—Parece que no queda ningún lugar seguro —comentó Rose preocupada.
—¿Realmente crees que puede pasar algo, Albus? Es decir… Somos sólo estudiantes, ¿quién querría lastimarnos? —le preguntó Ely, aturdida.
—Tienes que dejar de ser tan inocente, Ely. No todo el mundo es tan bueno como tú —le espetó Scorpius, rodando los ojos. Elektra se sonrojó ante el comentario, avergonzada.
—Yo tampoco lo entiendo, Ely. Pero parece que así funcionan las cosas en época de guerra —agregó Albus, tratando de hacerla sentir mejor.
—¿Guerra? Pero si todavía no se ha declarado nada… —intentó persuadir de lo contrario Lysander. Albus negó con la cabeza, y para su sorpresa, Rose hizo el mismo gesto.
—Talvez no esté claro a simple vista, Lysan… Pero esta guerra empezó el día que Albus detuvo a Icarus Primus —aseguró Weasley—. Y lo peor está todavía por venir —vaticinó. Un silencio se cernió sobre los chicos, y nadie volvió a hablar hasta que llegaron a las puertas de Hogwarts.
—Por cierto… ¿Dónde está Hedda? —preguntó entonces Albus, quien caía en cuenta de que su amiga no había aparecido aún.
—No lo sabemos… Desapareció apenas llegamos a Hogsmeade —respondió Scorpius, encogiéndose de hombros.
Una vez de regreso en el castillo, Albus y Scorpius se separaron de sus amigos de Gryffindor y se dirigieron hacia las escaleras que los llevarían debajo de la tierra, a las mazmorras. La mayoría de los estudiantes no habían regresado todavía, por lo que los pasillos subterráneos estaban prácticamente vacíos.
—¿Vas a contarme de una vez lo que verdaderamente pasó entre Cardigan y tú? —le preguntó con exasperación Malfoy. Albus alzó las cejas, fingiendo no comprender lo que le decía. —¡Vamos! Tuvo que haber sido mucho más que una discusión para que el Amuleto nos alertara de tu peligro.
—Cardigan y Zabini intentaron atacarme durante la visita al pueblo —aceptó Albus. No deseaba mentirle a su mejor amigo.
—¿Qué? —exclamó Malfoy, atónito.
—Lograron encadenarme y estaban a punto de maldecirme cuando una extraña mujer me salvó —siguió su relato—. Nunca antes había visto una mujer que denotara tanto poder y miedo al mismo tiempo. Parecía hecha de hielo, intocable… Desarmó a Cardigan sin siquiera abrir la boca y partió su varita en dos delante de sus ojos.
—Increíble… ¿La conocías? —preguntó Scorpius interesado en la heroína.
—No… Pero ella pareció reconocerme —comentó Potter, y luego hizo una pausa para meditar sus palabras—. Y yo reconocí sus ojos… Eran iguales a los de Nina, la amiga de mi hermana Lily.
—¿Violetas? —quiso asegurarse Malfoy, como si no pudiera creer que había otra persona en el mundo con rasgos tan particulares.
—Sí violetas. Es la madre de Nina… Su nombre es Scarlet Raven. Y parece que está aquí por pedido de mi padre —terminó la historia Potter.
Habían llegado ante la puerta de la Sala Común. Entraron a la misma para encontrarse con que se hallaba prácticamente desierta. Sólo un puñado de estudiantes de primer y segundo año se encontraban allí, haciendo sus deberes para la semana que les quedaba por delante.
—Suena como una mujer interesante —comentó Malfoy mientras que se sentaba en uno de los sillones. Albus negó rápidamente con la cabeza.
—No… Es mucho más que eso, Scor. Es una mujer única. Si la hubieras visto entenderías de lo que hablo —le aseguró Albus, también tomando asiento.
—Supongo que esto quiere decir que no te detendrás hasta averiguar quién es esta tal Scarlet y por qué tu padre la quiere en Londres, ¿verdad? —dedujo Malfoy riendo por lo bajo.
Albus no pudo evitar sonreír.
—Me has leído la mente, compañero —respondió el morocho.
—Eres tan predecible, Potter —se burló de él su mejor amigo.
En ese instante, la puerta de la sala común se abrió, y Albus escuchó una risa proveniente del otro lado que reconoció incluso antes de que su dueña ingresara al lugar.
Era Hedda Le Blanc. El sonido musical de su risa era inconfundible. Durante un instante Albus se sintió hechizado por aquella risa, incapaz de moverse o incluso de pensar. Era simplemente mágico.
Hedda entró en la sala común todavía con una sonrisa dibujada en los labios, mientras que Lancelot Wence le sostenía la puerta como todo un caballero. Aquello fue lo que hizo que Albus reaccionara y volviera en sí.
Hedda estaba con Wence. Había estado con él todo ese tiempo. Él era la razón por la cual ella se había mostrado tan feliz ante la idea de ir a Hogsmeade. Él era la razón por la cual ella reía en ese momento. La primera vez que la escuchaba reír tan libremente desde aquel fatídico encuentro con Waman durante el Mundial en Perú.
—Albus…—susurró Scorpius junto a él, igual de estupefacto.
—Lo sé —lo interrumpió Potter.
—¿Deberíamos intervenir? —preguntó Malfoy visiblemente confundido.
Albus observó con más detalle la escena frente a él. Hedda estaba feliz. Se podía leer en su mirada, en su sonrisa. Estaba radiante. Y Lancelot la miraba intensamente, como si su vida dependiera de aquel momento.
—No, no creo que debamos intervenir —respondió Albus de mala gana.
—Pero… —insistió Malfoy.
—Lo sé, es Wence —le aseguró nuevamente Potter—. Pero aún así no creo que debamos intervenir.
Scorpius gruñó desde su asiento, pero no dijo nada más al respecto. Albus, en cambio, permaneció atento a cada gesto de su amiga, a cada mirada que ella cruzaba con Lancelot. ¿Era posible que algo tan grande como aquello se le hubiera escapado? ¿Cómo no se había dado cuenta antes de lo que estaba sucediendo entre esos dos? De haberlo descubierto a tiempo, de seguro él habría podido detenerlo. Pero ahora… Era tarde. Lo sabía. Ya estaba en marcha, y no había forma de detener aquello. Sólo le restaba esperar, y rogar por que aquella relación no llegara a ningún puerto.
No sabía por qué, pero Albus tenía un mal presentimiento sobre Lancelot Wence. Lo había tenido desde la primera vez que se habían cruzado, cuando cursaba su primer año en Hogwarts y lo había descubierto molestando a otro niño indefenso. A sus ojos, Lancelot Wence era una mala persona, y no había nada que Hedda pudiera decir que le hiciera cambiar de parecer.
Pero por alguna razón que escapaba a su entendimiento, Hedda no pensaba igual. Ella veía algo en él… Algo distinto. Algo que Albus no era capaz siquiera de percibir. Y aquello había bastado para conquistarla.
Hedda notó que estaba siendo observada y una mirada de soslayo le permitió advertir la presencia de Albus y Scorpius en la Sala Común. Nerviosa y sonrojada, Le Blanc se despidió de Wence, y se encaminó hacia donde se encontraban ellos.
—No sabía que iban a volver tan temprano… —comentó Hedda mientras que se sentaba frente a Albus. Scorpius le dirigió una mirada fría y penetrante. Por primera vez desde que Albus la conocía, Hedda lucía nerviosa.
—¿Qué no sentiste el Amuleto? —le espetó Malfoy, entre molesto y sorprendido. Hedda pareció ponerse incluso más nerviosa.
—Bueno, no… No lo llevé conmigo a Hogsmeade —confesó algo avergonzada.
—¿Por qué? —preguntó un muy confundido Potter.
—No lo sé… —mintió Le Blanc. Pero Albus sabía por qué lo había hecho.
—Planeabas encontrarte con Lancelot y no querías que nosotros te mandáramos mensajes a través del Amuleto cuando estuvieras con él —ató los cabos rápidamente el morocho. Hedda no dijo nada al respecto.
—Pues si lo hubieras llevado contigo te habrías enterado de que Albus estaba en peligro —le criticó Scorpius. El rostro de la muchacha cambió completamente ante aquella frase.
—¿Qué sucedió? —le preguntó a Albus, visiblemente angustiada.
—Cardigan y Zabini intentaron atacarme —le respondió Potter, intentando disimular su enojo con todo aquello.
—Yo… Lo siento, Albus… Yo estaba ocupada… —intentó disculparse Le Blanc.
—Sí, lo hemos notado… Parece que Wence te ha mantenido entretenida —insistió Scorpius, quien encontraba sumamente difícil guardarse el odio que sentía hacia Lancelot.
—¿Por qué no nos dijiste que planeabas encontrarte con él? —le preguntó tranquilamente Albus. Hedda pareció vacilar ante la pregunta.
—Es que supuse que no les agradaría la idea… —respondió, con una inseguridad poco usual en ella.
—¿En serio pensaste eso? ¿Pero por qué no habría de agradarnos alguien tan encantador como Lancelot Wence? —ironizó Malfoy. Aquello fue demasiado. Albus supo inmediatamente que habían cruzado la raya, pues el rostro de Hedda se endureció y su mirada se enturbió.
—No pretendo que sean amigos de él. Sólo espero que respeten el hecho de que yo sí lo soy —fue el turno de defenderse de la pálida muchacha.
—Hedda… —trató de hacerla entrar en razón Albus, usando su tono de voz más suave y conciliador—. ¿Tienes idea de los problemas en los que esto podría meterte? ¿O ya te has olvidado de lo que sucedió en Halloween? —le recordó Potter.
Hedda permaneció unos segundos en silencio, como si estuviera meditando aquellas palabras. Pero Albus la conocía demasiado bien. Y sabía que aquello no iba a ser suficiente. Y no se equivocaba.
—Sé que ustedes no lo entienden… Pero ustedes no lo conocen como yo lo conozco. No han compartido con él todo lo que yo he compartido. Sé que piensan que él es una mala persona, pero se equivocan. Y yo voy a demostrárselos... Aunque ello suponga tener a Zafira Avery de enemiga —respondió Le Blanc, tajante. Y sin darles tiempo a decir nada más, se puso de pie y se marchó hacia su dormitorio.
Durante los siguientes días, tanto Albus como Scorpius tuvieron que adaptarse al hecho de que Hedda compartía cada vez más tiempo con Lancelot Wence. Y Albus odiaba tener que admitirlo, pero Lancelot había conseguido lo que ellos no: hacerla feliz. Hedda volvía a ser la misma que había sido antes de cruzarse con Waman Ruka. Incluso más feliz. Y ésa era la única razón por la cual ellos no se oponían.
Pero Albus notaba que el clima comenzaba a volverse tenso dentro de la casa de Slytherin. Y aquello no le agradaba.
Zafira Avery no parecía haber superado aún su ruptura con Lancelot. Ella culpaba a Hedda de que Wence la hubiera dejado. El hecho de que ahora Le Blanc compartiera tanto tiempo con su amigo de la infancia no ayudaba. Albus podía notar las miradas envenenadas que Zafira le dirigía a su amiga cada vez que se cruzaban en algún lugar. Y a pesar que nada había sucedido desde Halloween, Potter no confiaba en que Avery se mantuviera al margen por mucho tiempo más. Tarde o temprano, la venganza llegaría. Así que Albus permanecía atento a cada gesto o movimiento de Zafira. Y así había notado que ésta mantenía cada vez una relación más cercana con Cardigan y con Zabini. Y no era la única.
Varios alumnos de Slytherin se habían unido al grupo de Cardigan además de Zafira. Entre ellos se encontraban algunos que Albus ya conocía gracias a Dimitri Kurdan: Patrick Douglas, de segundo año, Morfeo Reech, de quinto, y Olivia Campbell, de quinto año. Pero la información con la que contaba Potter no le resultaba suficiente. Y le había ordenado a Dimitri que siguiera investigando.
Así que cuando aquella tarde de diciembre Dimitri se le acercó en la biblioteca, Albus supo que por fin su infiltrado había conseguido lo que él le había pedido.
—Potter… —lo saludó en un susurro, mientras que fingía buscar un libro en los estantes cercanos a él.
—Te escucho, Dimitri —le aseguró Albus en un susurro, sin levantar la cabeza del libro que estaba leyendo.
—Tengo novedades —le respondió Kurdan.
—Dime —exigió saber Potter. Dimitri negó con la cabeza casi imperceptiblemente.
—Hoy a la medianoche, en la sala común cuando todos se hayan ido —le indicó. Albus asintió con la cabeza, y entonces Dimitri tomó un libro al azar y abandonó el lugar.
Aquella noche, Albus esperó junto con Scorpius y Hedda en la sala común fingiendo que todavía les quedaban deberes por hacer. Aguardaron a que todos abandonaran el lugar antes de cerrar sus libros. Minutos más tarde, Dimitri apareció.
—Buenas noches —saludó educadamente el infiltrado, mientras se sentaba con ellos. Hedda le dedicó una mirada despectiva pero no dijo nada.
—Dijiste que tenías novedades, Dimitri —lo apremió Potter. Dimitri asintió enérgicamente.
—Cardigan está reclutando gente, Potter —le respondió Kurdan.
—¿Reclutando? —repitió Scorpius, atónito.
—Gente a quien no le agradas… O no le agradan tus amigos —agregó mirando alternativamente a Scorpius y a Hedda.
—¿Por qué no habríamos de agradarles? —exclamó Hedda, ofendida.
—Bueno… Cardigan logró convencer a muchos de que Albus no pertenece a Slytherin, que es un traidor de la casa, un… —Kurdan se detuvo antes de terminar la frase.
—¿Un qué? —preguntó Albus amenazadoramente.
—Te llamó mestizo… —respondió Dimitri temeroso.
Albus cerró los puños en un esfuerzo por controlarse. Podía sentir su corazón latiendo más fuerte, su sangre calentándose, los tendones de todos sus músculos contrayéndose. Sabía que estaba a punto de perder el control como solía sucederle de más joven, cuando todavía no podía dominar su magia. Así que respiró hondo, tratando de calmarse.
Odiaba esa palabra. Odiaba que lo llamaran de esa forma. Como si ello significara que él era menos mago que el resto de los estudiantes allí.
—Y eso sin contar que hay muchos familiares de exmortífagos que todavía guardan rencor a tu padre… —siguió Dimitri con precaución. Albus rió irónicamente pero no dijo nada. —Y sobre ti, Scorpius… —siguió dirigiéndose al susodicho —Bueno, hay mucha gente que también le guarda rencor a tu familia… Los consideran unos traidores y unos cobardes—se animó a terminar la oración.
Scorpius mantuvo su rostro inexpresivo ante aquellas palabras. Pero Albus podía leer más allá de la máscara. Podía leer lo que decían aquellos ojos grises. Y le estaban diciendo que Scorpius estaba molesto. Y avergonzado.
—¿Y qué hay de mi? —exigió saber Hedda.
—A ti en realidad sólo te detesta Zafira Avery… Pero eres amiga de ellos dos, así que… —explicó Dimitri encogiéndose de hombros.
—¿Cuánta gente ha logrado reclutar? —preguntó Albus, volviendo al tema central.
—Bueno… Tú ya sabías de Douglas, Reech y Campbell, ¿verdad? —quiso asegurarse Kurdan. Albus asintió. —Bueno, hay otro muchacho de segundo año, amigo de Douglas, que se ha unido recientemente. Y dos chicas de sexto año, amigas de Zafira. Y están presionando mucho a los de primer año… Son muy jóvenes, y les están llenando la cabeza en tu contra, Albus.
Albus suspiró al escuchar aquello. Eran muchas personas, más de las que él había pensado originalmente. ¿Cómo era posible que en sólo tres años se hubiera hecho tantos enemigos? Él nunca había querido aquello. Él siempre había imaginado que al llegar a Hogwarts encontraría amigos nuevos, pero nunca enemigos. Y menos uno que "reclutara" gente en su contra.
No era justo. Él era una buena persona. Y sólo estaba allí para aprender y convertirse en un buen mago. O mejor aún, en un excelente mago. Él no había elegido a Slytherin. Slytherin lo había elegido a él. ¡Slytherin lo había elegido! ¿Quién era Portus Cardigan para decirle que no pertenecía allí? ¿A él, posiblemente la única persona en todo Inglaterra (o incluso en todo el mundo) que hablaba pársel?
Slytherin era su casa. Y nadie lo convencería de lo contrario. Él nunca lo habría elegido, pero ahora que estaba allí, no estaba dispuesto a irse. Slytherin era su casa… Su hogar. Y estaba dispuesto a demostrárselo a todo el que lo pusiera en duda.
—Tenemos que adelantarnos a él. Tenemos que convencer a los de primer año que yo no soy a quien deben temer… —indicó Albus rápidamente a sus amigos, tras meditarlo unos instantes.
—¿Cómo los convencerás? —preguntó Hedda, insegura. Albus sonrió de manera arrogante.
—Soy Albus Potter, Hedda. Mi padre es el mago más conocido de toda Europa. ¿Por qué no habrían de confiar en mí? —se burló Potter—. Les ofreceré mi protección, y la de ustedes dos. Y si es necesario, también les ofreceré la protección de Rose, Elektra y Lysander. Y si no es suficiente, ofreceré también a James —insistió Albus.
—No creo que sea necesario, amigo. Creo que alcanzará sólo con la oferta de tu protección —le dijo Scorpius, riendo—. En sólo dos años has creado alrededor tuyo miles de rumores sobre tus poderes y tus capacidades… Los estudiantes se preguntan si es verdad que tienes poderes oscuros por los cuales fuiste seleccionado para Slytherin… Y nadie comprende muy bien qué fue lo que pasó el año pasado con Primus, pero lo que sí saben es que tú estás vivo y él no. Así que creo que los chicos de primero preferirán estar contigo que en tu contra —le explicó Malfoy.
—Scorpius tiene razón —aseguró Kurdan.
—Mejor así —aceptó Potter.
Hasta entonces había odiado los rumores que lo rodeaban. Odiaba que la gente pensara que él podía ser un mago oscuro en potencia. Odiaba que pensaran que él tenía poderes ocultos por descubrir. Odiaba que especularan sobre lo que había sucedido con Primus en el Templo. Pero ya no más. Había llegado el momento de aprovechar todos aquellos rumores en su favor.
—¿Lograste averiguarme algo más de Olivia Campbell? —preguntó Potter recordando la tarea que le había asignado a su infiltrado durante su última charla.
—No mucho… Olivia vive con su madre y su padre en Londres. Su madre es Pita Cartier, hija de Priscilla Cartier y Amycus Carrow. Y todas ellas detestan a tu padre, y por lo tanto, te detestan a ti.
—No me sorprende, los Cartier siempre han sido parte de las familias más oscuras de Francia —comentó Hedda.
—¿Los conoces? —inquirió Albus.
—No realmente. Solamente he escuchado el nombre… Y he visto algunas veces a la señora Pita Cartier en St. Jean-Baptiste. Si no me equivoco, ella y la madre de Lancelot estudiaron juntas en Beauxton —explicó Le Blanc sin darle mucha importancia.
—Bueno, eso también tiene sentido —comentó por lo bajo Dimitri.
—¿A qué te refieres? —lo atacó rápidamente ella, quien era capaz de oír hasta el más débil sonido.
—Quise decir que… Pues… —balbuceó Dimitri.
—¡Dilo de una vez! —pronunció una encolerizada Hedda, tomando por sorpresa a Albus y a Scorpius.
—¡Es que también quieren reclutar a Lancelot Wence! —respondió apresuradamente Kurdan. Un silencio se extendió entre ellos durante unos segundos.
—Mientes —aseguró Le Blanc, su voz gélida y su mirada azul clavada como estacas en Dimitri.
—Todavía no lo han intentado… Pero planean hacerlo. Saben que él tiene un relación mala contigo, Albus… —intentó desviar la conversación hacia el morocho.
—Lancelot jamás se les uniría —aseguró Hedda.
—¿Serías capaz de poner las manos en el fuego por él? —la presionó Scorpius maliciosamente. Hedda se enderezó en su asiento.
—Sería capaz de dar mi vida por él, Scorpius —respondió ella sin vacilar—. Te digo que él no se unirá a Cardigan.
—De acuerdo… Te creemos, Hedda —intervino Potter, calmando las aguas.
No le había gustado lo que su amiga acaba de decir, y no deseaba que Scorpius la presionara para que volviera a decirlo. ¿Realmente Hedda confiaba tanto en Lancelot Wence? ¿Qué se le estaba escapando de todo aquello?
—¿Algo más sobre Olivia Campbell? —preguntó Albus, quien quería terminar aquella charla lo antes posible.
—Planea estudiar Leyes. Cree que así podrá apelar nuevamente al caso de su abuelo para conseguir su inocencia y liberarlo de Azkaban —siguió Dimitri.
—¿Sobre los demás conseguiste algo?
—Patrick Douglas despertaba mi curiosidad —comentó Kurdan como si fuera una confidencia—. Me parecía muy joven como para haberse unido a Cardigan. Pero conversando un poco descubrí que su madre, Tracey Davis, era estudiante de Slytherin en la misma época que tu padre, Albus…
—Jamás escuché que mi padre la nombrara… ¿Fue una mortifaga? —preguntó Potter, confundido. Dimitri negó con la cabeza.
—No… Pero por lo que entendí, estuvo enamorada de uno —explicó Kurdan—. Vincent Crabbe, ¿te suena ese nombre?
—Sí, yo lo conozco —respondió sorpresivamente Scorpius antes de que Albus pudiera decir que no. Todos giraron entonces a mirarlo. —Era uno de los mejores amigos de mi padre. Murió durante la Batalla de Hogwarts… Mientras que intentaba matar a tu padre, Al —dijo Malfoy.
—Pues parece que Tracey Davis quedó bastante mal después de la muerte de Crabbe… Según Patrick, por momentos parece ser una mujer completamente normal. Pero en otros momentos, pues… simplemente está loca. El padre de Patrick lo ha intentado todo para ayudarla, pero parece que no hay nada que hacer —explicó Dimitri.
Albus no pudo evitar sentir pena al escuchar aquella historia. Después de todo, Tracey Davis era sólo una muchacha enamorada del chico equivocado. Y aquel amor le había salido muy caro. Le había costado su cordura. Ahora, alternaba entre momentos de lucidez y de locura, incapaz de recomponerse de la muerte de aquel primer amor. Herida en lo más profundo de su ser. Quebrada. Rota. Loca.
La pobre Tracey Davis había intentando recomponer su vida, dejar el pasado atrás. Había intentado olvidar todo aquel dolor, todo lo que alguna vez había sentido por Vincent Crabbe. Incluso había buscado otro hombre, había intentado formar una familia. Pero nada de ello había funcionado para sanar sus heridas. Y mientras tanto, Tracey continuaba desmoronándose.
Y Patrick debía cargar con todo aquello. Él había tenido que crecer viendo a su madre volverse más loca día a día. Viendo a su padre tratar de ayudarla, sin conseguir resultados. Su madre culpaba a Harry Potter por la muerte del hombre que había amado veintiún años atrás. Así que Patrick culpaba también a Harry Potter por la locura de su madre.
—¿Algo más, Dimitri? —preguntó Albus, deseando que Dimitri dijera que no.
—Eso es todo lo que pude conseguir, Albus —respondió Kurdan, y Potter suspiró aliviado.
—Bueno, entonces ya podemos ir a dormir —comentó Hedda poniéndose de pie apresuradamente.
Albus sabía que ella estaba escapando de allí. Que ella no quería quedarse a solas con él y con Scorpius porque temía lo que ellos podían decirle sobre Lancelot. Pero aún así Potter no intentó detenerla, sino que la dejó irse. Esperó hasta que Hedda hubiera desaparecido por las escaleras que llevaban a los dormitorios de las chicas antes de volver a hablar.
—Dimitri, quiero que averigües todo lo que puedas sobre Lancelot Wence y su familia, ¿entendido? —le ordenó en un susurro apresurado.
—Sí, entendido—respondió Kurdan obedientemente.
—Perfecto. Ahora sube antes que nosotros así no levantamos sospechas —le dijo Potter. Y esta vez, fue Scorpius quien esperó hasta que Dimitri desapareciera por las escaleras para hablar.
—Tú tampoco confías en Wence, ¿verdad? —susurró Scorpius. Albus frunció el entrecejo.
—Hay algo en todo esto que no termino de entender… Y tú sabes cómo odio no entender las cosas —se explicó sarcásticamente Potter. A su lado, el rubio rió.
—Sí, tienes una maldita adicción a los misterios —bromeó Malfoy.
Pido perdón por la demora en actualizar. Sé que me tardé un poco más de lo que acostumbro, pero estuve muy ocupada con la universidad, y toda la semana me la pasé fuera de mi casa, con lo cual se me hacía imposible subir este capítulo.
Es un capítulo un poco más breve que los anteriores, y seguramente muchos de ustedes lo sentirán como uno de esos "capítulos de transición", pero en mi defensa quiero decirles que este capítulo es muy rico en valiosa información, así que espero que les guste.
Prometo hacer lo posible por actualizar rápido el próximo capítulo!
Respondo los reviews:
Clara: Sí, es odioso cuando la gente te reconoce por tus padres... Es decir, hace que uno se sienta orgulloso, pero al mismo tiempo no es lindo que no nos reconozcan por nuestros propios logros sino por el de nuestros progenitores, ¿no es así? Coincido en que una charla entre Albus y Harry sería muy productiva, donde ambos pudieran abrirse el uno al otro... Pero lamentablemente este tipo de charla podría tardar años en producirse. Sí, siempre es "productivo" conocer la otra cara de la moneda. Me gusta pensar que en general la gente no actúa en busca del "mal", sino que verdaderamente piensan que lo que están haciendo es bueno, aunque están equivocados muchas veces. Algunas veces, las cosas varían desde el punto de donde se las mira. Scarlet es un personaje que tiende a inquietar al lector, y es lógico, porque es una mujer fuerte de quien se sabe poco y nada. Sobre tu teoría respecto a su pasado... Esta muy bien pensado, jajaja, pero no puedo decir nada al respecto.
mikaelita-cullen: Veo que notaste al cuervo... Es su mascota. Algunos tienen gatos, otros tienen lechuzas... Scarlet tiene un cuervo. Creo que es el animal perfecto para representar a alguien como Scarlet. Sobre Dakota... Es un personaje para quien tengo algunos planes interesantes, pero voy a confesar algo... Ella siempre será un personaje secundario a la historia. Será importante para Albus, eso sí. Pero no será como Dumbledore fue para Harry, ¿se entiende? Sobre los de Slytherin que tanto odian a Albus... Todos ellos tienen una historia que lo explica. Y algunos... Bueno, simplemente son ese tipo de gente que le gusta pelearse, jaja. ¿Por qué estaba tan feliz Hedda? Fue algo curioso, ¿no? No acostumbramos a ver una Hedda sonriente y radiante en esta historia... Ella siempre es más bien un personaje oscuro y frío. Fue divertido plantar esa duda, y supongo que habrás encontrado la respuesta en este capítulo. Sobre el libro de Grindelwald... Sí, podremos leer algunos fragmentos. :)
Zoe hall: Te doy la bienvenida a mi historia y las gracias por haber dejado un review! Me encanta recibir nuevas personas jajja. Así que te gusta el romance pero no te gustan Albus y Tessa juntos... Sí, no eres la única, jajaja. Pero que puedo decir... ¡yo adoro a Tessa! Y pienso que es un buen complemento para Albus, al menos por el momento. El destino después dirá si sus caminos continúan juntos o se separan. Sobre Ely... Puedes quedarte tranquila que ella va a ser feliz ;)
adrisstbdt: jajaja, sabía que comentarías respecto a la frase final del diario de Albus. Es algo que dejé picando para que cada lector lo interprete a su gusto... En defensa de Albus, él quiere ser simplemente Albus Potter, no el "hijo de Harry Potter". Es complicado vivir a la sombra de otra persona, más aún cuando esa persona es Harry Potter. Y poder sobresalir cuando la sombra es tan grande y tan querida por el mundo mágico... Bueno, se vuelve más difícil. Albus está tratando de demostrar algo... Y puede ser que en su ambición se desvíe un poco del camino. Nuevamente, como dije en otro review, coincido con la opinión general de que una charla entre padre e hijo sería de mucha utilidad para solucionar este "complejo". Pero bueno... Por un lado tenemos a un Albus un poco prepotente y ambicioso, y por el otro a un Harry sobreprotector y temeroso. Mala combinación si me lo preguntas a mi. Buena observación sobre la reacción de Scarlet ante el nombre "Krauss"... Es un personaje relacionado con el pasado de Scarlet... Ya lo verás.
jjaacckkyy: Sí, prometo que pronto podrán conocer un poco más de Scarlet. Creo que por ahora es una de las mayores inquietudes de esta historia, así que la estoy guardando para el momento exacto. Sobre Albus y Tessa... Sí, hay algo que comienza a tener forma entre ellos. Y Dakota... Es una bibliotecaria interesante, distinta al prototipo de mujer que acostumbra ocupar ese lugar. Será de bastante ayuda para Albus y su "sed de conocimiento".
Heart of Melon: Sí, definitivamente podemos ponerle el título de "rencor" al sentimiento de Albus hacia su padre. Aunque también podríamos hablar de admiración, y en cierta manera, celos. Albus ansía la grandeza... Una grandeza mayor incluso que la de su padre. Y sí, lamentablemente Harry esta comentiendo con Albus los mismos errores que Dumbledore cometió con él... A veces, amar a una persona puede llevarnos a equivocarnos. ¡Que bueno que te guste tanto la pareja Albus Tessa! Porque yo creo que son un complemento excelente (más allá de que soy la autora de la historia y yo los he creado a ambos jajaja). Pero pienso que Tessa es una muchacha inteligente y que podría ayudar a Albus desde esa perspectiva a calmar su ambición. Es una chica que ha vivido en carne propia la otra cara de la moneda... El lado de los mortífagos (por más que su padre nunca lo fue). Y sí, Albus les está ocultando muchas cosas a sus amigos... Pero no te preocupes, eventualmente las compartirá con ellos... Cuando llegue el momento. Sobre Dakota... Es una mujer peculiar, y será de mucha utilidad para Albus en varios momentos de su vida. Pero no esperes grandes cosas de ella... A fin de cuentas, es simplemente una bibliotecaria.
Diane Potter: Sí, algunos misterios comienzan a resolverse. Al menos ahora Albus y Scarlet se conocen... Pero eso solo conseguirá despertar en Potter una nueva inquietud: ¿quién es Scarlet Raven y qué hace en Inglaterra?
Eugenia Lestrange: ¡Sí, lo sé, estoy super demorada con esta actualización! Pero en mi defensa, esto es un trabajo difícil jajaja. Naomi... Bueno, ella no está muy cuerda, en realidad. Es una adolescente brillante, con habilidades sorprendentes para la batalla, y una falta de conciencia y de remordimiento que la hacen bastante peligrosa. Pero es más fría y menos pasional que Bellatrix. No, los guardianes no tienen una marca como los martífagos, pero sí tienen una vestimenta particular. Sobre Lucius... Es un personaje que siempre detesté, así que cuando me puse a escribir LGN, decidí que lo quería muerto para esta historia... Lo siento, jaja. ¿De dónde saca Scorpius el buen trato? Pues, ya lo verás... Todavía no he tenido la oportunidad de "mostrar" a la familia Malfoy, pero pronto lo haré. En cuanto tenga tiempo voy a entrar a la página que me pasaste y ver si consigo hablar con alguien para ver si se puede publicar ahí mi historia también! :)
maddie sophie: No te apresures en juzgar a Albus... Piensa que su padre nunca le explicó nada de su pasado, ni a él ni a sus hermanos. Ellos solo conocen lo que pueden ver: Y Albus puede ver a un poderoso Harry Potter, alabado por todo el mundo mágico, Jefe de Aurores, que derrotó al mago más oscuro de los últimos tiempos... Es todo lo que él sabe. ¿Así que te sorprendió que Scarlet rompiese esa varita? Bueno, tengo que decir que Raven es una mujer muy temperamental y que ha perdido toda su paciencia en lso últimos años. Sobre Zaira... ¿por qué desconfías de ella? Si queres podes preguntar por acá el personaje del cual queres conocer el Patronus! Pero como siempre, no dudes en mandarme mails tampoco!
ReyAlex: Sí, puede ser que repita un poco los hechizos... Es que como Albus y compañía recién están en tercer año, no me animo a usar hechizos más avanzados... Después de todo, ellos no pueden conocer muchos hechizos más que esos! Jajaja. Seguramente pensabas que en este capítulo podrías leer un poco de lo que guarda el libro de Grindelwald... Pero lamentablemente vas a tener que esperar un tiempo más para concerlo. :) Gracias por el review!
Manuel Canabal: Sí, creo que es divertido poder leer un poco de los pensamientos de Albus, y pienso que ayuda bastante al lector a entender el personaje con mayor profundidad. Sobre la pelea de Albus con Cardigan y compañía... Albus es buen mago, pero no tan bueno como para derrotar a cuatro al mismo tiempo. Al menos no por el momento! Sí, Tessa es más chica que Albus... Yo también quería que ella fuera a Hogsmeade con Albus, pero lamentablemente vamos a tener que esperar un año más.
MarcoAL: ¿Albus un mago oscuro? Es una posiblidad, como siempre. Pero es muy temprano todavía para afirmarlo. Y Albus no es una mala persona como para elegir el mal camino intencionalmente. Aunque sí tiene una personalidad ambiciosa y propensa a equivocarse!
Angel Black: ¿Cortos? ¡Pero si son re largos mis capítulos! Jajaja, de hecho, esta historia tiene capítulos que son el doble de largos que los capítulos de LGN! Pero bueno, al menos intento actualizar rápido... Eso tiene que compensar un poco! Jajaja. Eres de las pocas personas que muestra interes en la razón por la cual el Mago de Oz lleva ese nombre. Y me alegra que así lo hayas hecho. Sí, existe una "relación" con la historia de "El Mago de Oz", y una razón por la cual éste ha elegido ese apodo. Pero, lamentablemente, no puedo revelarlo aún, aunque tengo que decir que tus comparaciones fueron muy buenas! ;)
Alfy-Malfoy: ¡Sí! Los ojos de las mujeres Raven son importantes, y tiene algo "oculto"... ¿se te ocurre qué puede ser?
Harry Laos: ¿Te gustó el capítulo pasado? Me tomó bastante trabajo escribirlo, y lo reedité varias veces. Pero yo también quedé muy conforme con el resultado final. Oh, sobre Raven... Ella no le preocupa haberle roto la varita a Cardigan. De hecho, a ella no le importa nada. Perdió hace tiempo el miedo a las represalias. Por otro lado, Cardigan nunca va a decir nada al respecto, ya que eso supondría confesar que había intentado atacar a Albus.
Atra Rosae: Sí, Harry esta siendo sobreprotector... Y no es malo proteger a las personas que queremos. Pero a veces, hay que saber reconocer hasta dónde podemos ocultar la verdad, y cuando es mejor hablar. La información que Albus no obtiene de su padre la va a buscar en otro lugar... En este caso, en la Biblioteca de Alejandría. Sobre Dakota, sí, volverá a aparecer en algún momento. Y sí, también podrás pegarle una ojeada a la historia de Grindelwald. Sobre Scarlet... Pues, fue un poco extremo que le rompiera la varita. De hecho, fue uno de los puntos del capítulo en el cual vacilé mucho y estuve a punto de cambiarlo. Pero luego recordé que Scarlet era una mujer extrema. Y decidí dejarlo.
silvers draco: Sí, es verdad. Existe cierta tentación en lo prohibido. Basta con que nos digan que no podemos o no debemos hacer algo para que lo intentemos. Sobre las mujeres de la historia... Pues, me pareció que era más equitativo, aunque no hay nada verdaderamente intencional. Los personajes simplemente aparecen en mi cabeza, y yo decido si sirven o no para la historia... Y cuando tuve q decidir quiénes serían los amigos de Albus... Bueno, Rose era indispensable para la historia, y Ely y Hedda simplemente vinieron a mi mente y me parecieron perfectas. Sobre la felicidad de Hedda... Espero que este capítulo te haya ayudado a responder la pregunta. Sobre Dakota... Sí, ella será un personaje que tendrá importancia en la vida de Albus, pero no será un personaje "crucial" o "primario" de la historia, ¿se entiende? El libro que le dio a Albus está escrito por un seguidor de Grindelwald, el cual fue atrapado tras la derrota de su jefe y encarcelado también con éste. El escritor en sí no es tan importante, pero sí lo es el libro. Nuevamente, como dije en otros reviews... Scarlet es extrema. Confieso que vacilé con la escena de la varita, y por un momento pensé en omitir la parte en que la rompe. Pero luego decidí que eso iría en contra de Raven... Ella jamás le devolvería la varita a alguien que ha peleado tan sucio como Cardigan. Para ella, los duelos entre magos son una cuestión de honor. ¿Se entiende?
Alfredoi: Dakota... Sos el primero que hace un comentario muy acertado sobre ella: "como si disfrutara de lo que le pasa a Albus". Es una anciana que ha vivido entre libros y pergaminos, y sin duda debe de haber encontrado sumamente divertido que el hijo de Harry Potter entrara en su local buscando nada menos que información de Grindelwald. Sobre tu duda en el termino de "legeremancia o legimencia", tengo que confesar que yo también tengo la duda, pues leí los libros de HP en inglés, y hay algunos términos con los cuales no estoy completamente familiarizada. Busqué en internet cómo se escribía, y para mi confusión, encontré que figuraban ambos términos, así que sigo todavía sin saber cuál es el más adecuado. En lo que respecta a los ojos de Scarlet... Lo repito porque es importante. Ya lo verás!
ely potter: Oh, Albus... No puedo decirte si se animará o no a preguntarle a Harry sobre Scarlet Raven, lo que sí puedo decirte es que no se quedará tranquilo hasta saber la historia detrás de esa mujer que lo salvó de sus enemigos. Sobre tu inquietud, espero haberte tranquilizado con este capítulo... Como verás, el Amuleto sigue funcionando (por suerte!). Sobre Teddy y Draco... Bueno, los volverás a ver, eso puedo asegurártelo, aunque no sé si necesariamente juntos. Sobre los pensamientos que Albus escribe en su diario... Sí, son importantes, porque le revelan a Potter cosas que él a veces no es conciente. Sobre las parejas románticas... Tendrás que seguir leyendo para ver hacia dónde van, aunque creo que algunas ya están claramente encaminadas, no crees?
Sev Snape: ¿Piensas que Albus podría terminar con los Guardianes Negros? Pues, podría ser, no lo voy a negar... Aunque creo que necesita un poco más que algunos pensamientos rencorosos y envidiosos para terminar en los Guardianes Negros. Lo que sí puedo reconocerte es que Albus y Tessa se encaminan como una historia romántica. Sobre Dakota... No, ella no es ni de los Guardianes ni de LODF, lo siento. Es solo una bibliotecaria un poco particular. Sobre Blaise Zabini... Scarlet se refería a la época en que Blaise era mortífago. Ambos se conocieron por aquellos años. Es una larga historia que tendrás que esperar para escuchar jajaja. Sobre Malfoy-son, no te preocupes, yo no me tomo a mal sus comentarios. Lo conosco desde hace mucho, y sé que sus reviews son siempre bien intencionados (aunque a veces un poco ácidos jaja) :) ¡De todas formas gracias por defender mi historia!
Malfoy-son: Uf! Creo que nunca me habías dejado un review tan largo, jaja. Oh, Hedda... Si que esta rara, ¿no? Espero que este capítulo te ayude a entender lo que le sucede. Pero puedes quedarte tranquilo... ¡no pasa nada entre Hedda y Scorpius! jajaja. ¿Por qué decis que Tessa y Albus es demasiado bueno como para ser verdad? Me quedó picando, jaja. Sobre Dakota... No, lo siento, ella nunca será para Albus lo que Dumbledore fue para Harry. Aunque será una buena ayuda, sin duda. Sobre el conocimiento de Scarlet respecto de varitas... Tiene una explicación, ya lo verás. Pero guarda relación con su estadía en Perú. Sí, yo sé que es obvio que Harry simplemente está protegiendo a su hijo... Pero a veces somos increíblemente ciegos cuando no queremos ver. Sumado a que Albus tiene ese deseo de grandeza y cierta inseguridad cuando se trata de su padre... Definitivamente estas cosas hacen que él piense que en realidad su padre no confía en él. Sobre los reviews anteriores, quiero aclarar que yo no me tomo a mal ningún review. Nos conocemos hace tiempo, y confío en que todo lo que decís es para que mi historia sea cada día mejor. :)
A. S. P: ¡Perdón por la demora! Por suerte estoy bien y no me pasó nada, simplemente no estuve en casa esta semana y no pude actualizar. Pero espero no haberte hecho esperar demasiado. Ojalá te guste también este capítulo.
Espero haber respondido todos los reviews!
Saludos,
G.
