Te quiero:

Cuando salió de casa de Lara, las primeras gotas de otoño empezaban a caer. No quería coger un carruaje que le llevara a casa, así que corrió por las calles, que sin darse cuenta acabó en la calle de John. ¿El destino le quería decir algo?

Caminó y se paró en la puerta del piso de John, ¿llamaría? Al final se armó de valor y lo hizo.

Esperó a que le abriera y cuando lo hizo, posó sus manos mojadas en las mejillas y le besó. Seguidos de unas caricias, de unos besos fogosos y sobre todo de desnudos.

Christopher no dejó que John hablara, no señor, se lo llevó a la cama. John necesitaba saber que pasaba, pero no le dejaban, así que seguía el juego al detective.

Cuando por fin consumaron su amor, en un fogoso y ardiente deseo de ambos y sobre todo lleno de pasión. John se dio cuenta de que pasaba y se sintió alegre y sobre todo amado.

— ¿Qué significa esto? – preguntó John a sabiendas de que se sabía la respuesta.

— A que hoy en casa de Lara, me di cuenta de a quien quería – John sonrió y sus ojos se llenaron de lágrimas – sé que nos conocemos de hace poco, pero lo que siento por ti, cada vez es más fuerte. No sé qué me hacen John Dixon, pero me gustas. He corrido desde cada de Lara, porque necesitaba verte aunque no fuera jueves, necesitaba sentirte a mi lado y por lo que veo lo he conseguido.

John seguía llorando, nunca nadie le había dicho algo así, nunca nadie se le había declarado y ahora era su turno, pero sus lágrimas no querían parar de salir y eso hacía que no pudiera hablar.

— No llores, estás más guapo cuando sonríes – dijo Christopher haciendo que John sonriera y acto seguido le besó – te quiero.

Christopher miró a John y le acarició la cara, quería escucharlo, quería que John se lo dijera.

— Chris… Esto yo… - el mayor de los dos se dio cuenta de que a John no le salían las palabras y se enterneció – a ver…. Yo lo que digo es que….

— No hace falta que lo digas ahora – comentó Christopher – yo sé que lo sientes, no me tienes que decirlo con palabras.

Christopher vio como las lágrimas brotaban de nuevo de los ojos de John y se las limpió, no quería verle llorar.

John abrazó a Christopher y luego le susurró lo que el mayor quería escuchar y este sonrió tanto que el menor de ambos lo notó y se fundieron en un tierno beso.

Ya se han dicho Te Quiero, para eso han bastado 29 capítulos. ¿Ahora qué pasará? Podéis especular en las reviews.