SNAPE después de haberle hecho el amor a mi mujer, me sentí el hombre más feliz del mundo, aunque también tenía miedo de que ella se arrepintiese. No puedo soportar la idea de perderla.

-Hermione, estas bien? siento haberte hecho dañó

-Sev, estoy bien, es cierto que me dolió un poco, pero no me arrepiento de nada, te amo

-yo también te amo

Entonces la abrace, ella apoyo su cabeza en mi pecho y nos quedamos dormidos. A la mañana siguiente me desperté pero mi niña no estaba y por un momento pensé que en realidad si se había arrepentido de haber estado conmigo, hasta que escuche ruido en la cocina, suspire aliviado y cuando me disponía a levantarme apareció con dos bandejas con nuestros desayunos, los traía levitando con ayuda de la varita, así que me volví a acostar y ella depósito las bandejas en la cama

-ummmhhh! Que bien huele cariño

Hermione simplemente sonrió y se sentó en la cama a mi lado. Cuando terminamos de desayunar enviamos las bandejas a la cocina por medio de un acerque a ella y la bese.

-por un momento temí lo peor Hermione

-de que hablas?

-cuándo no te vi, creí que te lo habías pensado mejor y que te habías ido

-Sev, te quiero, y ayer me hiciste la mujer más feliz de la tierra, sentirte en mi fue maravilloso

-pese al dolor?

-pese al dolor, y tu te arrepientes de lo que pasó?

-claro que no, yo también te quiero y me sentí en el cielo estando contigo Hermione.

-pese a mi torpeza?

-en parte gracias a eso, me encanta ser el primero que te besa y te acaricia, pero también saber que nunca has besado ni acariciado así a ningún otro hombre, me gusta ser el primero en enseñarte lo que es amar.

-el primero y el único, ayer fui tu mujer y quiero volver a serlo, porque soy suya profesor Snape

-eso me gusta, mía.

Sin más bese su boca, ella se sentó sobre mi y me beso el cuello, mordiéndole con suavidad, sus labios recorrieron mi cuerpo y una de sus manos acaricio mi entrepierna poniéndome a mil, luego empezó a moverse encima de mi introduciendo mi pene en ella, en un vaivén cargado de lujuria, de deseo, hasta que ambos llegamos al clímax. Aun temblando la acerque a mi y la bese, recorriendo con mi lengua toda su boca

-me vuelves loco Hermione. Me perteneces igual que yo a ti

Después nos duchamos juntos y decidimos ir comer a la madriguera, quiero que todos sepan que Hermione ya es mi mujer.