Capítulo 29: a la merced de los científicos locos

Después de dejar a torterra en la enfermería de la fábrica de batalla. Paul recibió un permiso especial para poder llevar la totalidad de sus pokemon al tiempo para facilitar la implementación de las invenciones de la fábrica. En ese momento se encontraban afuera de la fábrica con noland y gordon.

-muy bien ya ustedes me conoces-dijo Gordon- y les presento mi mejor invención. El caramelo misterioso-Gordon abrió un maletín plateado que tenía esferas de color purpura- ¿de casualidad alguno tendrá a un nidoking para que lo pruebe?

-si, lo tengo-dijo Paul sacando a su pokemon.

-dale uno de estos dulces.

-¿para qué sirven esos dulces?-preguntó asahina.

-ya lo verán-les respondió Gordon.

No muy confiado Paul le dio uno de los dulces a su nidoking. Después de tragarlo un aura rosa cubrió a nidoking y este comenzó a crecer hasta alcanzar 10 veces su tamaño normal.

-wow se volvió gigantesco-exclamó asahina. Todos estaban igual de asombrados.

-así es, mis dulces misteriosos son capaces de aumentar el tamaño de los pokemon-dijo Gordon.

Nidoking lanzó un rugido ensordecedor levantando sus brazos. Cada uno se llevó las manos a los oídos. El pokemon gigante dio unos pisotones generando un temblor a sus alrededores.

-¡nidoking ya basta!- le gritó Paul. Con la orden de su entrenador nidoking detuvo sus movimientos. Entonces se dieron cuenta que lagrimas corrían por su rostro hasta caer al suelo.

-¿está llorando?-preguntó Maylene.

-son lágrimas de alegría-dijo Gordon- los nidoking suelen ser feroces porque en el fondo desean haber sido más grande que ciertas especies como los charizard y los tyranitar.

-ya veo-dijo hypno- y se quedará así para siempre?

-el tiempo que tardan en su tamaño gigante depende de la especie de pokemon y la cantidad de dulces que coma.

-y supongo que su poder aumento con su tamaño, verdad?-quiso saber Paul.

-por supuesto- respondió Gordon- solo ten cuidado mientras se acostumbran a ser gigantes. Y tengo que aclarar que no todos los pokemon se sentirán augusto con mayores dimensiones.

-¿puedo montarme sobre el?-preguntó asahina con ojos brillantes.

-muahahahaha-una risa ruidosa llamó la atención de todos. De la fábrica salieron otros dos trabajadores cada uno llevando un maletín plateado. El que se estaba riendo era un joven alto y esquelético. De cabello negro y muy corto. El otro era un viejo de baja estatura y regordete. Con nariz puntiaguda y orejas grandes. En su cabeza solo había unos pelos canosos. A parte de la vestimenta típica de los trabajadores tenía unos googles redondos y unos guantes negros.

-no esperaba menos del doctor Gordon-dijo el joven con tono teatral- ahora es nuestro turno, permítanme presentarnos. Mi nombre es hououin kyoma.

-no le hagan caso. Se llama okabe rintarou-dijo el viejo- todos aquí le decimos okarin.

El joven casi perdió el equilibrio haciendo una de sus poses extravagantes.

-doctor nefario no revele mi identidad secreta así nada mas-dijo okabe. Luego se aclaró la garganta- nosotros hemos trabajado en un proyecto conjunto-dijo acercándose a Paul- Escuchamos que tienes un gliscor.

-¿qué pasa si lo tengo?-preguntó Paul.

-veras, hay ciertos pokemon que son de tipo volador pero tienen restricciones para alzar el vuelo como es el caso de gligar y gliscor-explicó okabe- Yo y el doctor nefario creamos dos inventos que juntos pueden permitir volar a esos pokemon con total libertad-terminó extendiendo los brazos y alzando su rostro al cielo.

-suena increíble-dijo asahina.

Paul pareció interesado así que sacó a su gliscor de su pokebola.

Okabe abrió un maletín plateado y sacó una especie de platillo con una hélice casi del diámetro de la palma de una mano.

-esta es mi creación. La hélice propulsora-dijo okabe colocando la hélice en el pecho de gliscor. Esta pareció adherirse fácilmente.

El doctor nefario abrió su maletín. Lo que pareció un tentáculo artificial con un ojo salió de este. El ojo emitió una luz roja que recorrió de arriba abajo a gliscor. Luego sacó un tubo de ensayo de su bolsillo y otro tentáculo vertió sobre este un líquido violeta.

-esta es una poción antigravedad-dijo el viejo- bebiendo la cantidad adecuada reducirás de forma beneficiosa un porcentaje de tu peso para ayudarte a volar.

Gliscor tomó el recipiente con una de sus tenazas. Miró a su entrenador en busca de su aprobación. Paul miró al viejo, luego a noland quien le sonrió y le levantó un pulgar. No muy convencido le indicó a gliscor que lo bebiera. El pokemon se bebió eso de un trago. Hizo sonidos con su lengua como si lo saboreara. Después puso cara de asombro dando unos saltitos comprobando que se sentía más ligero.

-¡ahora vuela!-exclamó okabe apuntando al cielo- vuela al infinito y más allá.

Gliscor extendió sus alas. Al agitarlas salió como un cohete hacia el cielo. subió tan rápido y tan alto que lo siguiente que vieron fue un ligero resplandor.

-muahahahaha-rio okabe- ahora al fin tiene la libertad que la naturaleza le negó a darle.

-oiga eso es seguro verdad?-preguntó Maylene.

-tranquila jovencita no saldrá de orbita si eso es lo que te preocupa-dijo el doctor nefario.

-hola soy yo- habló okabe con su celular- tenemos a otro integrante en el proyecto "alas de libertad" esto es un gran avance en nuestra lucha contra la organización.

-¿con quien habla?-preguntó asahina.

-con nadie-respondieron noland y nefario.

- Hououin kyoma fuera. El psy congroo.

….

Siguiendo a noland por los pasillos de la fábrica llegaron a una sala donde había una maquina con un vidrio cilíndrico enorme. A su lado estaba de pie un chico de pelo verde usando una bata blanca acompañado de un sudowoodo sonriente.

-hola-saludó el joven- me llamo keenan y soy el encargado del coating pokemon.

-¿Qué es…coating?-preguntó asahina.

-esta máquina que inventé puede proporcionar una capa protectora a los pokemon tipo acero y roca. Cualquier tipo de coating aumentara la defensa y defensa especial del pokemon pero solo pueden escoger un tipo al que quieran que sean resistente.

-eehhh creo que no entendí-dijo asahina sonriente.

Keenan esbozó una sonrisa amarga.

-quiere decir que puedes aumentar la resistencia de un pokemon tipo roca o acero y eliminar la debilidad hacia un tipo- intervino noland.

-oohh ya veo suena genial.

-en ese caso quisiera eliminar la debilidad al fuego de mi lucario-dijo Maylene.

-antes que nada debo dar una advertencia-dijo keenan- cuando coloque el coating la apariencia de los pokemon cambiará y en la mayoría de los casos eso no les suele gustar. Lo digo por experiencia propia.

-hmmm tienes algún problema lucario?-preguntó Maylene. Lucario sonrió negando con la cabeza.

-en todo caso el coating puede ser removido y reemplazado si así lo desean.

Con esa aceptación keenan encendió la máquina. Lucario entro en el cilindro trasparente. Keenan oprimió otros botones y una luz rojiza lo cubrió. Unos segundos después lucario pudo verse nuevamente. Todos se asombraron viendo que el pokemon de Maylene había adquirido un color rojo metálico. Maylene no pudo sentir cierto remordimiento al ver semejante cambio.

Lucario se miró las manos, los brazos y su cuerpo. Luego miró a su entrenadora que lo veía con preocupación, pero el volvió a sonreír y levantó su puño. Maylene sonrió aceptando la determinación de su compañero.

Paul sacó a aggron de su pokebola y le ordenó subir a la máquina. La opción escogida fue eliminar la debilidad contra el tipo lucha. Terminado el proceso aggron terminó de un color rojo metálico oscuro. Tampoco pareció importarle.

-si esto funciona con pokemon roca no debería funcionar con los tierra o incluso hielo?-le preguntó syo a keenan.

-lamentablemente el coating se adhiere de forma ineficiente a los de tipo hielo y tierra y eventualmente lo terminan perdiendo.

-¿y también está el problema que los pokemon lo acepten?

-así es, 9 de cada 10 pokemon rechazan el coating.

-¿eso no quiere decir que tu invento es muy poco usado?-preguntó syo.

-aun…aun así es un gran avance-contestó keenan con un tono amargo.

En la siguiente sala se encontraron con un señor de avanzada edad. Tenía pelo y bigote gris.

-un gusto en conocerlos, soy el doctor kodama y esta es mi invención- el doctor abrió un maletín plateado mostrando cuatro pulseras plateadas- estos son dispositivos que fortalecen a los pokemon tipo agua y eléctrico cuando están luchando juntos. ¿Puedes sacar a un par de pokemon de esos tipos para una demostración?

Paul y asahina tomaron las pulseras.

-lo siento pero yo me especializo en pokemon tipo lucha-dijo Maylene.

-no tengo un pokemon tipo eléctrico y dudo que lo llegue a tener-dijo syo.

Paul se colocó la pulsera y sacó a su electivire y gastrodon. Asahina sacó a su elektross y su milotic. Sin aviso electivire chilló al ver el nuevo look de lucario. Se acercó y le hablo con un tono de evidente preocupación. Tenía las manos extendidas como si dudara en tocarlo. Lucario le sonrió diciéndole que se calmara y que todo estaba bien.

-ahora opriman el botón en la pulsera-indicó kodama.

Paul y asahina oprimieron el botón negro en la pulsera. Sus pokemon brillaron con una luz amarilla verdosa.

-en este momento sus pokemon están fortalecidos-dijo kodama- ahora quisiera que volvieran a oprimir el botón por unos segundos.

Paul y asahina obedecieron. Las pulseras hicieron un bip y los pokemon dejaron de brillar. En su lugar sus ojos adquirieron forma de corazones y comenzaron a abrazarse.

-¿Qué...que les pasa?-preguntó Paul.

-es un nivel en el que hace que los pokemon de tipo eléctrico y agua se lleven bien-respondió kodama.

Lucario chilló y trató de separar a gastrodon de electivire.

-¿Cómo los detengo?-preguntó Paul.

-solo vuelve a oprimir el botón-dijo kodama.

Eso hicieron. Electivire soltó de golpe a gastrodon haciendo que lucario y él se fueran al piso.

-Maylene tu lucario es de genero opuesto que electivire?-le preguntó syo.

-ah sí, electivire es hembra y lucario es macho ¿Por qué preguntas?

-oh no por nada.

Cuando abrieron la puerta de la siguiente sala, una luz blanca cegó a todos.

-bájale a la luz-gritó noland.

-los genios siempre brillan-escucharon una voz. El resplandor menguó dejando ver a un sujeto con un traje abultado brillante y una máscara de solrock.

-esto es un nido de científicos locos, no?-dijo hypno.

-vaya vaya que pokemon tan interesante-dijo el enmascarado- vi su desempeño en el dojo de batalla. Algo realmente impresionante.

-¿Cómo y cuándo viste eso?-preguntó noland.

-intervine la señal de su ordenador privado.

-oye puedo despedirte por eso.

-si, si. Tranquilo no revelaré ningún secreto vergonzoso-el enmascarado tomó un maletín plateado igual que el de los demás. Al abrirlo mostro varias hileras de lo que parecían pokebolas. Estas eran blancas y sus botones eran negros y cuadrados.

-esta es una invención mía. Las llamo attackballs- el enmascarado tomó una con sus manos decrepitas. Apuntó hacia hypno y oprimió el botón. La esfera se abrió liberando una descarga que hypno bloqueó con su velo sagrado.

-wow liberan descargas eléctricas?-preguntó asahina.

-no, lo que hacen es atrapar ataques especiales en lugar de pokemon para luego usarse en caso necesario-explicó el científico dándoles el maletín con seis attackballs para cada uno- es un buen medio de defensa personal si se da el caso que no se cuenten con pokemon en algún momento.

Los chicos pasaron a la siguiente sala. En esa encontraron a otro anciano. Este tenía una larga cabellera blanca y un bigote muy poblado del mismo color. Sus ojos eran filosos, como dos dagas. En esa habitación estaban extremidades robóticas en estantes y mesas.

-mucho gusto soy el doctor Gero-dijo el anciano- como ven yo me especializó en la robotización de los seres humanos.

-¿que es robotización?-preguntó asahina.

-significa el reemplazo de partes biológicas por robóticas-respondió el doctor Gero tomando su mano derecha con la izquierda. De un jalón la desprendió sorprendiendo a todos. El anciano dejó caer su mano que enseguida empezó a caminar con sus dedos como si fuera un spinarak. Asahina chilló y retrocedió igual que los demás. Noland y gero soltaron una carcajada. La mano regresó a los pies de Gero y este la recogió.

-esto es una mano de mi brazo robótico-dijo giro mostrando el interior de su muñeca. Se veían tubos y circuitos electricos.

-¡asombroso!-exclamó asahina.

- mi investigación le permitirá a las personas continuar con sus labores y vida. Así que si algún día pierden una extremidad en su viaje vengan y yo les implantare una prótesis robótica. Aunque si alguno de ustedes quiere un cambio ahora también se lo puedo hacer.

Ninguno aceptó la oferta.

Pasando a la siguiente sala. Esta vez se encontraron con un científico encorvado, con pelo castaño alborotado, una nariz puntiaguda y ojos saltones.

-ah buenos días-saludó el hombre con acento extranjero- me llamo Heinz Doofenshmirtz. Y voy a mostrarles mi última creación- el hombre sacó de un maletín plateado lo que parecía una pistola espacial de juguete- este es el embellecedorrrrr un solo disparo basta para que…

El sujeto apuntó a hypno que por reflejo desvió la mano de Doofenshmirtz. Un rayo de color rosado impactó en la cara de Paul y se generó una leve explosión que soltó un humo violeta.

-¡Paul!- exclamaron Maylene y asahina.

-ups-dijo hypno.

-¡¿Qué diablos creen que hacen?!-gritó Paul con un mano en el rostro. Cuando la retiró dejó ver que el tono de su piel cambió a uno ligeramente más oscuro, sus labios parecían más brillantes, sus cejas y pestañas más notorias y sus ojos titilaban. Parecía una imagen sacada de un manga shoujo.

Las tres chicas desplomaron sus mandíbulas y abrieron los ojos como platos. Cada una pudo sentir el color subiendo a sus mejillas.

-¿Qué me ven?-preguntó Paul cuya voz también pareció haber cambiado.

-¡guog!-Maylene hizo un extraño sonido al momento que se llevó las manos al rostro para ocultar una hemorragia nasal.

-uy chico apuesto- bromeó Doofenshmirtz pasándole un espejo a Paul.

-¡¿QUÉ ME HA HECHO?!-gritó Paul. Noland e hypno estaban muertos de la risa.

-tranquilo el embellecedor no fue hecho para humanos sino para pokemon. El efecto pasará pronto, en fin ¿cuál pokemon quieres que embellezca?

-¡ninguno! No necesito tal basura.

Una de las pokebolas en el cinturón de Paul se abrió y la que salió fue frosslas. Paul estuvo asombrado. En ninguna ocasión ninguno de sus pokemon había osado salir sin su permiso y menos uno que hubiera durado tanto junto a él. Frosslas se sintió avergonzada bajo las miradas de todos. Con la cabeza gacha se acercó a Paul y jaló suavemente su pantalón.

-aaww creo que ella si quiere que le dispare con el embellecedor-dijo Doofenshmirtz.

Paul estuvo de darle una reprimenda a frosslas, pero otra de sus pokebolas se abrió esta vez fue la de electivire.

-no me digas que tu también-dijo Paul.

Electivire y froslass lo miraron con ojos de cachorrito. El suspiró con fastidio.

-está bien.

Doofenshmirtz apuntó con su rayo primero a frosslas. Cuando recibió el disparo el blanco de su cuerpo se emblanqueció aún más, tanto que casi parecía que brillaba. El rojo de su lazo se volvió más vivo, los trozos de hielo que sobresalían de su cuerpo brillaban como diamantes y el azul turquí de su rostro también aumentó de tono.

Frolass se admiró en el espejo. Cuando vio como había cambiado soltó un chillido y revoloteó por toda la habitación.

"no puedo creerlo" pensó Paul.

Doofenshmirtz le disparó a electivire. Su cambio más notorio es que su pelo se volvió sedoso y de un amarillo más vivo.

Lucario hizo un sonido extraño. Se llevó las manos al hocico. Unas gotas de sangre alcanzaron a escurrirse entre sus dedos y caer al suelo.

-de tal entrenadora tal pokemon-comentó syo.

El siguiente científico fue un joven pelirrojo de sonrisa boba y una cara llena de pecas.

-hola soy Alfred E. Newman, pero mis amigos me llaman Mad-dijo - y este es mi invento-el joven sacó de un maletín un empaque de color azul con la imagen de un pikachu. Las letras amarillas que estaban a su lado decían pikachew- esta es la primera goma de mascar para entrenadores y pokemon. Se venderán en las tiendas de poke world dentro de poco.

El chico les ofreció paquetes a cada uno. Asahina lo abrió y sacó una tira amarilla. Se la metió en la boca. La mascó haciendo una cara pensativa y luego abrió los ojos como platos y chilló.

-¡deliciosa!

-y viene en 10 sabores diferentes-dijo Alfred.

Convencidos cada uno probó una tira. El sabor fue casi electrizante. Hasta Paul esbozó una sonrisa satisfactoria.

-¿y dices que sirve para los pokemon?-preguntó asahina.

-claro-respondió alfred.

Asahina sacó a sus pokemon y le dio una tira a cada uno. El resto de entrenadores siguió su ejemplo. Cada uno parecía disfrutar de ese exquisito sabor.

-y algo más de esta goma es que es la única hecha con pikachus de verdad.

Todos se petrificaron mientras le dirigían miradas penetrantes a mad. A excepción de hypno que siguió mascando augusto.

-es broma.

El siguiente científico también era un joven pelirrojo. De muy baja estatura. Tenía los lentes más gruesos que cualquiera de ellos.

-saludos me llamo Dexter-dijo- y les presento mi invento- el joven abrió un contenedor rectangular. Ahí dentro estaban varias galletas- estas son galletas que mejoran la salud de los pokemon. Gracias al químico X30 que he creado.

Con confianza hypno tomó una de las galletas. Le dio un mordisco y la saboreó.

-hummm no saben tan bien como la goma de mascar-dijo y luego puso una expresión extraña- me…me estoy sintiendo raro.

-oye aquí en la tapa dice X29-dijo Maylene.

Dexter rectificó el número en la tapa.

-ay no me confundí de empaque.

De repente hypno cambio su color fucsia por uno el típico amarillo de su especie.

-soy…amarillo.

-awww ahora solo es un hypno que habla-comentó asahina.

Pero hypno luego cambió de color varias veces, de amarillo a verde, de verde a rojo, de rojo a azul y luego su piel se volvió un revoltijo de colores que cambiaba constantemente.

-eso es asombroso-dijo asahina.

-el quimico x29 tinen muchos efectos secundarios impredecibles-dijo Dexter.

-¿disculpa pero cuando voy a dejar de ser un caleidoscopio viviente?-preguntó hypno irritado.

-de seguro en un par de horas.

Entonces escucharon el estómago de hypno gruñir con fuerza.

-uy no me siento bien-hypno cerró la boca y algo emergió de su interior inflando sus mejillas al momento que se ponía todo verde. El pokemon salió corriendo y vomitó en una caneca de basura.

Después de una mañana de más incidentes nuestros finalmente salieron de la fábrica de batalla. armados con muchas invenciones.

-eso fue divertido-dijo asahina.

Paul e hypno le dirigieron miradas asesinas. Uno todavía con cara resplandeciente y el otro de color blanco.

-¿Cuál es tu siguiente parada paul?-preguntó noland.

-iré a la zona de batalla.

-oohh eso quiere decir que visitaras las nuevas instalaciones, espero tengas buenas experiencias ahí- le dijo noland.

-¿y cual es el premio de la zona de batalla?-preguntó asahina.

-la zona de batalla también es un lugar de crianza pokemon-explicó noland- si ganas se te permitirá escoger un pokemon. Tienen un sistema muy sofisticado que te pueden decir que pokemon serán los más compatibles con uno. Si no quieres retar al as puedes hacer intercambios, pero si tus niveles de compatibilidad llegan a cierto nivel te darán el pokemon gratis.

-eso suena interesante. Voy a ir con Paul y Maylene.

-¿hah?-boquearon paul y maylene.

-y no se olviden de mi-dijo syo- aún tengo que terminar mi duelo contigo Maylene.

-sí que eres un tipo suertudo Paul-dijo noland rodeándole el cuello con el brazo- vas a viajar tu solo con tres lindas chicas.

Estaba oscuro. No podía ver nada porque sus ojos estaban vendados. No podía hablar porque estaba amordazado. No podía moverse por que estaba atado, colgado de las manos. Todo lo que podía hacer era sentir y oír. Sentía las cuerdas restringiendo sus movimientos y sentía el frio aire que le helaba los huesos. Oía la risa de esa mujer. Se estremeció, trató de zafarse cuando la razón volvió a él.

-¿No estas cómodo?- escuchó esa voz femenina. Gélida y aterradora-¿quieres que te desate?

Se dejó de estremecer. Negó con la cabeza. Se recriminaba así mismo por que no sabía porque hacia eso.

-¿quieres un premio?

Él quiso negarse, pero su cuerpo no le escuchó. Asintió. Inmediatamente recibió un latigazo en su pecho desnudo. La mordaza ahogo su alarido de dolor. La escuchó suspirar.

Él sintió unas manos a los lados de la cabeza. La venda que lo cubría fue removida. Entonces sus ojos se encontraron con los de ella. Eran unos ojos rojos con pupilas rasgadas. Brillaban haciendo juego con la gema purpura que colgaba en su cuello.

Lo siguiente que hizo fue quitarle la mordaza dejándolo respirar con libertad. Él jadeó.

-y yo que creí que ibas a ser diferente-dijo ella con un tono de decepción- diste una excelente pela. Me divertiste en un principio pero me aburriste muy rápido- ella extendió su mano y sobó su rostro con ternura- ahora…dime donde diablos esta la mocosa. Se ha tardado en venir.

-ella…ella se fue a johto.

Ella retiró la mano de su rostro. El semblante de aquella mujer se oscureció. Hizo un ademan a otros que estaban ahí. La cuerda bajó y él se desplomo sobre sus rodillas.

Con el mango de su látigo ella lo hizo levantar la mirada.

-mi intuición me dice que ella se tomará su tiempo, así que espero me ayudes a fortalecer mis pokemon hasta entonces.

El tardó unos momentos en responder. Se gritaba a si mismo que se negara, pero esa fuerza de orden superior lo sometía.

-si…mi reina-contestó Tobías.

Lucy esbozó una sonrisa amplia y macabra.

Notas del autor:

Y así Paul se ganó otro par de acompañantes ¿Qué sorpresas le esperan en su camino a la zona de batalla? ¿Cuál será el reto ahí? ¿Qué fue lo que le ocurrió a Tobías? Las respuestas las encontraran si siguen leyendo la historia.

To be continued.