Capitulo 29

Flujo – Edward

Nos reunimos rápidamente al borde del risco.

Cinco vampiros. Un lobo. Un águila. Ni un segundo podía ser desperdiciado.

"Bueno, Bella no esta contestando su teléfono o el de la casa. Tenemos que asumir que ellos efectivamente han logrado detenerla," pronunció Jasper casi con aire cínico.

Sacudí mi cabeza con una mezcla de ira e incredulidad. La furia que sentía cada vez que pensaba en el hecho de que unos hechiceros detenían a mi esposa y a mi hija como rehenes era debilitante. Tenía que controlarme antes de largarme sin mi familia para aterrorizar poéticamente y aniquilar a mi enemigo.

El negro odio se había derramado fuera de mí cuando me dí cuenta por primera vez de que habían forzado a Nessie bajo su control… mi mente se convirtió en una piscina de ira derretida cuando supe que habían engañado a Bella también. La muerte era un escape demasiado dulce para estos monstruos.

¿Por qué la pequeña tonta iría con ellos para empezar? Pensó Rosalie desesperadamente mientras se preocupaba por Bella. Intenté evitar molestarme en vano con las criticas de Rose.

"La amenaza de daño sobre tu único hijo es usualmente suficiente… pensé que de entre todos nosotros tu eras la que entendería mejor eso," dije con ira hacia ella.

"No peleemos entre nosotros. Ya habrá bastante tiempo para asignar las culpas luego del hecho," murmuró Alice.

"Necesitamos concentrar todos nuestros esfuerzos hacia violar la seguridad alrededor del almacén McFadden. Sabemos que esta fuertemente custodiado. Alice, ¿Dónde estará Niall?" preguntó Jasper.

"En el último piso de su edificio de oficinas, en la esquina mas alejada hacia la derecha, lejos de la calle."

"Puedo escalar el edificio y romper una ventana para dejarte entrar" proclamó Emmett.

"No. Si los guardias de seguridad humanos te escuchan, tendremos que herirlos o lidiar con la exposición. Si nos acercamos de manera silenciosa y cuidadosa, tendremos el elemento de la sorpresa de nuestro lado. Es la forma que funcionará mejor," respondió Alice.

"Esta acordado entonces. Entraremos desde el sótano. Emmett, tú te encargarás de las cámaras de seguridad. Yo me encargare de los guardias. Usaremos la escalera de emergencia para llegar al último piso. No debe haber evidencia rastreable de nuestra entrada," continuó Jasper.

"¿Ya sabemos donde se encontrarán Nessie, Nate y Bella?" le preguntó Rose a Alice.

Ella se mordió el labio inferior. "No. Ellos aún deben estar juntos. Como la situación de Nessie esta tan firmemente ligada al desenlace, no puedo ver con claridad donde están. Es un lugar oscuro… quizás bajo tierra."

Yuri. ¡Di algo sobre Yuri! Comenzó a lloriquear Seth incontrolablemente.

"¡Lo estoy intentando Seth! Aún no han decidido que hacer con Yuri, así que realmente no puedo ver que esta sucediendo. Tan pronto vea algo, te lo haré saber," respondió Alice.

"Rosalie… Alice… creo que ambas deberían permanecer afuera del edificio para asegurarse de que nadie se vaya o trate de escapar. Todos nuestros esfuerzos serán desperdiciados si nos las arreglamos para entrar exitosamente en el edificio y no encontramos nada," dijo Jasper. Por favor apóyame con esto Edward. No me siento cómodo con que Alice se involucre en cualquier tipo de pelea con un hechicero. Especialmente porque no sabemos que son capaces de hacer. No puedo enseñarle a luchar contra un enemigo que aún no entiendo. Tu, Emmett y yo seremos capaces de manejar esto solos.

"Por su puesto que no. Necesitaran a cada uno de nosotros," respondió Rosalie.

"Ni por casualidad Jazz. Lo lamento." Dijo Alice con una medio- sonrisa de entendimiento.

Nosotros podemos hacerlo. Yo vigilaré desde los cielos, y Seth hará guardia afuera. Normalmente, me gustaría estar en el medio de la acción, pero no quiero arriesgarme a que perdamos a alguien porque se nos escape. Especialmente Nate… si él se transforma en un halcón para escapar, no irá lejos… la imagen mental de Jacob viendo el cuerpo desgarrado de Nate formó momentáneamente una sonrisa sádica en mí. Sus pensamientos continuaron.

Por esto me convertí en águila. Estaba destinado a suceder. Los Quileute somos protectores por necesidad. Rápidamente me estoy dando cuenta de que hay un propósito detrás de todo. Es hora de que yo proteja a mí… familia. Nuestra familia. Tu familia es mi familia ahora.

Yo apenas miré hacia los ojos negros del águila que estaba detenida sobre una rama cerca de mi cabeza. Las palabras eran innecesarias.

¡Yo quiero pelear! ¡Yo quiero ayudar! Además, ¡Aún no sé donde está Yuri! Simplemente no puedo quedarme afuera esperando mientras… por favor, ¡Déjame pelear! Los lastimosos sonidos de protesta de Seth continuaron.

El águila movió la cabeza con frustración. Yo sabía instintivamente lo que Jacob se negaba a compartir con Seth. No tenemos idea de lo que han hecho con Yuri… ella era la más vulnerable de todos nosotros porque ella era descartable para ellos. Y también ella era la mas fácil de herir. Una frágil humana. Sería difícil para nosotros el controlar a Seth sin potencialmente dañarlo si él presenciaba a su amada sufrir… por muy difícil que me fuera admitir esto cuando sabía que yo probablemente me comportaría de la misma manera, no quería tener que preocuparme por Seth cuando habían tantos factores inciertos en el problema.

Ellos no herirían a Nessie porque ella era valiosa en un intercambio… si ellos si quiera habían intentado herirla… tragué rápidamente para prevenir un rugido de furia que quería escapar de mis labios. Bella… mis ojos miraron rápidamente a mí alrededor por un momento. Tenemos que irnos ahora.

"Creo que es buena idea. Seth, si ustedes dos se quedan haciendo guardia afuera, será mucho más fácil que estén coordinados porque ustedes pueden comunicarse sin palabras. Realmente lo apreciaría. Los llamaré a ambos cuando los necesitemos," murmuré en el tono de voz mas amable que pude dada la situación.

"¡Vamos! ¿Cinco vampiros contra dos hechiceros? Esas son probabilidades que me gustarían cualquier día," dijo Emmett con una maliciosa sonrisa de anticipación.

Jacob le indicó a Seth que tenían que irse. El águila asintió hacia mí una vez antes de abrir sus alas y alzar vuelo. Seth desapareció hacia el bosque siguiendo la guía del águila.

Recuerda… Nathan McFadden es mío. El llamado de Jacob hacia la noche estaba lleno de sed de sangre.

Los restantes cinco de nosotros corrimos hacia nuestros automóviles. El Porsche amarillo de Alice voló por el camino de la montaña delante de mi X5, guiando el camino hacia el principio del fin. Mientras seguía a Alice y Jasper, intenté usar mi celular para llamar a Carlisle, pero no registraban ningún servicio. Que extraño. El teléfono de Emmett tampoco funcionaba apropiadamente. Usando el celular de Rosalie, dejé un mensaje para Carlisle explicándole brevemente lo que había sucedido. No había tiempo para esperar que Carlisle y Esme regresaran de cacería para proceder.

Cerca de un kilómetro de distancia del complejo industrial McFadden, Alice se estacionó en un lodoso espacio donde escondimos nuestros carros de la vista de otros viajeros y vigilantes. Silenciosamente, comenzamos nuestra calmada carrera por el bosque hacia nuestro destino.

Las suelas de mis pies apenas rozaban contra la superficie del suelo mientras me movía mas rápidamente hacia delante con un propósito letal. Podía escuchar los animales huir ante nosotros mientras sentían la presencia de la muerte en nuestro olor y nuestra determinada ferocidad. Aún la mas pequeña criatura en el bosque sabía instintivamente que debía temernos, y aún así los McFadden habían fallado en hacer lo mismo ante su propio demérito.

Pronto, un largo y rectangular edificio apareció frente a nosotros. Emmett le lanzó una roca a la cámara que permanecía en la punta de la cerca de seguridad. La escalamos sin esfuerzo y aterrizamos en el cemento sin hacer ni un sonido. Les hice señas a los otros para que esperaran hasta que Seth y Jake estuvieran en su lugar. Pasó menos de un minuto.

Seth está esperando por la entrada. Yo estaré dando círculos alrededor… te haré saber si algo se ve sospechoso.

Nos detuvimos en la puerta del sótano en la parte trasera del edificio del complejo. Estaba construido en aceroy tenía varias columnas grandes que serían difíciles de romper sin hacer mucho ruido. Jasper pensó por un momento mientras consideraba la consola de seguridad donde se colocaba la clave de acceso. Yo comencé a hurgar las mentes de los guardias de seguridad cercanos para ver si estaban considerando de alguna manera el código de acceso

Sin advertencia, Emmett retrajo su brazo derecho y le dio un puñetazo a la consola logrando encajarla dentro de la pared.

"¡Emmett!" siseó Rosalie.

La puerta se abrió con un clic.

Escuché la conmoción mientras dos guardias de seguridad comenzaban a moverse hacia nosotros por el sonido producido por la caja de metal al ser forzada contra la pared de cemento.

"Perfecto," respiró Alice con irritación.

Jasper caminó silenciosamente hacia los guardias y comenzó a enviar olas de calma en su dirección desde su posición en las sombras. Él cerró sus ojos en concentración mientras calmaba sus nervios hasta el punto de ser sedados. Los escuché caer al suelo mientras el sueño dominaba sus sentidos.

Si hacemos más sonidos fuertes, no puedo prometer que ellos permanezcan dormidos.

Asentí en apreciación mientras corríamos rápidamente hacia el sótano del almacén.

"La idea era ser sigilosos Emmett," murmuró Jasper furiosamente.

"Oye, ¿Funcionó no? ¡Es mejor que estar parados allí esperando que tu puedas sentir el código de la caja mientras Edward mira las mentes esperando estúpidamente que alguien piense los números! ¡La acción siempre le gana a la pasividad!" respondió Emmett alegremente.

"La deliberación es el trabajo de muchos hombres, la acción, el trabajo de uno solo," respondí. "Estamos juntos en estos Em… trata de recordar eso."

El se rió. Trataré de bajarle.

Rodeamos la esquina cuidadosamente hacia el oscuro sótano mientras abríamos nuestro camino hacia la escalera de emergencia. Vi la luz parpadeante de la cámara de seguridad y corrí hacia ella a un ritmo demasiado rápido como para que lo detectara. En un movimiento sordo, desconecte la fuente de energía de la cámara. Procedimos a entrar por las escaleras a un ritmo rápido. Cada segundo que pasaba me preocupaba mas por el predicamento de mi familia.

Un grito detrás de mi nos detuvo a todos en nuestro camino por un momento.

¡Yuri!

Vi la imagen que Alice proyectó desde su mente. Yuri Chung… en un dolor insoportable. Su torso estaba contorsionado en agonía, y su rostro estaba arrugado con el esfuerzo de permanecer callada mientras sufría. Niall McFadden permanecía cerca observando a su hija con satisfacción como si ella fuera un conejillo de indias en su laboratorio.

"¿Qué ocurre?" exigió Jasper tranquilamente.

"Yuri está sufriendo," susurró Alice en una voz tan baja que solo podía ser escuchada por aquellos en la habitación. Si Seth se daba cuenta…

Emmett gruñó con ira. Yo sabía que él le había tomado mucho cariño a la pequeña Yuri Chung.

"¿Qué debemos hacer? No podemos solo dejarla… sufrir," preguntó Rosalie.

"Rose, tu y yo podemos ir a buscarla… le haré saber a Edward lo que esta ocurriendo tan pronto la encontremos," declaró Alice firmemente mientras halaba a Rosalie hacia ella, con decisión.

Comenzamos a correr por las escaleras solo deteniéndonos a desconectar cualquier cámara que pudiera detectar sonido o movimiento, por mas improbable que eso fuera. A mitad de camino en nuestro ascenso, Alice haló a Rosalie de nuestro grupo, y abrieron una puerta hacia un pasillo tenuemente iluminado.

Emmett, Jasper y yo continuamos hacia el último piso del edificio.

Me detuve por apenas un nanosegundo mientras alcanzábamos la puerta de emergencia que llevaba al último piso. No sentía la presencia de muchos humanos cerca. Cuidadosamente, la empuje para abrirla y espié dentro de una pequeña habitación con el delicado sonido de agua fluyendo que venía de una fuente posicionada el la pared opuesta. Grandes puertas dobles contraídas de madera sólida permanecían detrás de la fuente. Siempre concientes de nuestro alrededor, Jasper, Emmett y yo nos movimos con precaución.

Los de seguridad me alertarán cuando los Cullen lleguen. Deberían estar aquí en cualquier momento. Entonces… jaque mate.

Niall McFadden. Inhale profundamente para mantener mi ira bajo control.

Nos deslizamos rápidamente hacia las puertas dobles y las abrimos de golpe sin dudarlo.

Él se recuperó rápidamente de su inicial aspecto de sorpresa ante nuestra llegada no anunciada.

¡Increíble! Fueron capaces de moverse hasta el final de un edificio de veinte pisos sin ser detectados. Realmente admirable. ¿Exactamente para que les pago a estos guardias idiotas? Hubiese preferido mas advertencia, pero… no importa. Pronto no habrá diferencia.

"¡Edward! ¡Bienvenido!" dijo Niall alegremente con un semi-enloquecido sentido de mérito desde su asiento detrás de un inmenso escritorio de caoba. Fruncí el ceño en respuesta. Sus pupilas iban rápidamente de un lado a otro y su usualmente peinado cabello gris comenzaba a enroscarse en rizos desarreglados. La locura personificada.

Me detuve por la puerta con Jasper y Emmett flanqueando a mis costados.

"Vamos. ¿Por qué están parados allí como unos amos del terror? No hay razón para comportarnos con un mínimo de decoro. Todos somos hombres civilizados," canturreó él con una sonrisa que envió un escalofrío por mi helado cuerpo.

"¿Civilizado?" dije bajo mi aliento mientras arqueaba una ceja con incredulidad. Intenté leer su mente, pero estaba llena de imágenes sin sentido de formulas y cuadros de datos. Si tan solo Nessie se hubiese guardado esa pieza de ventaja como secreto…

Mi mirada se endureció mientras el sonreía a sabiendas de mi lucha por leer su mente.

"¿Te parece que es civilizado el engañar a mi hija hacia una supuesta búsqueda en el bosque? ¿Te parece civilizado el chantajear a una niña amenazándola con herir a su amiga? ¿Te parece civilizado atrapar a mi esposa en tu red de engaño?" exigí en un tono bajo.

El sonrió maniáticamente. "Una simple manipulación. Nada por lo cual haya que armar un alboroto."

Retraje mis labios sobre mis dientes en un gruñido. "Suficiente. ¿Dónde está mi hija?"

Teoremas y manifiestos de envío inundaron mi cabeza mientras intentaba entrar de nuevo en los pensamientos cada vez más erráticos de Niall.

"Pronto te lo diré."

Jasper gruñó tranquilamente. Si tú no lo haces Edward…

Llegué como un borrón hacia Niall y los agarré ligeramente por la garganta mientras volábamos hacia la pared detrás de su escritorio.

"¡Cuidado!" murmuró él de nuevo mientras sonreía sin una pizca de temor.

"Dame a mi hija," exigí en su oído mientras siseaba amenazadoramente bajo mi aliento

"Hagamos un pacto de buena fe. Puedes tener a una de ellas ahora, y la otra será entregada después de que yo tenga lo que quiero," exclamó él.

Emmett comenzó a reír estruendosamente.

"Te volviste loco, viejo desquiciado. En caso de que no lo hayas notado, somos vampiros… y no estamos de humor para hacer tratos con viejos locos," declaró el como advertencia.

"No tienes mucho tiempo Niall. Dime donde está Nessie… y lo haré rápido y sin dolor," murmuré.

Su expresión facial se endureció con resolución. "Puedes tener a Renesmee. Yo me quedo con Bella."

"No." Mi auto control estaba casi en su límite.

Jasper vino borrosamente a mi lado. "Por mas detestable que encuentre estos métodos, podemos comenzar con tus dedos," entonó él sin piedad mientras miraba a Niall.

"No me importa lo que me hagas. No hay peor dolor que el que ya he experimentado por mi enfermedad. Con gusto iría al infierno y volvería para obtener lo que quiero. Antes de que esta noche termine, ustedes me harán inmortal," se mofó Niall viendo a Jasper.

Entonces él se volteó para concentrase en mí. Quieres amenazarme. Quieres decir que herirás a los que yo amo, así como lo estoy haciendo con los tuyos. El problema es, que yo no amo a nadie. No me importa nada más que obtener lo que quiero. Yo siempre tendré poder sobre ti por esto. Aquellos que tienen mucho tienen más por perder. Todo lo que tengo es mi vida… y lucharé por el amargo final de salvarla. Jaque mate, Edward Cullen. Tu jugada.

Lo miré de vuelta e intenté que la verdad de sus palabras no me desviara de mi curso.

Asentí hacia Jasper. Esta era la oscuridad que no quería que Bella viera… yo había inflingido dolor aquellos que merecían retribución en un oscuro período en mi vida, y había saboreado cada momento de mi justicia. Asesinos, violadores, destructores de la inocencia…

¡Yuri! ¡Oh Dios no! Edward, ¿Qué vamos a hacer?

Me congelé y puse una mano sobre el brazo de Jasper para evitar que procediera. La imagen que llegó a mi mente me horrorizó más allá de las palabras.

"Miserable repugnante," murmuré roncamente.

"¿Qué?" dijo Emmett mientras se acercaba rápidamente hasta nosotros.

"¿De donde lo sacaste?" exigí con furia mientras alzaba a Niall McFadden en el aire por el cuello de su camisa. Sus pies colgaban inquietos en el aire mientras miraba hacia abajo sin remordimiento.

Me tomó solo un momento comprenderlo todo. Él había amenazado a Nessie. era la única manera en que Bella se lo habría entregado.

"¿Edward? Preguntó Jasper expectante.

"Él inyectó a Yuri… con veneno. Ella esta atravesando la transformación."

Emmett rugió con indignación.

"¡Hombre loco! No entiendo porque demonios hiciste eso," susurró Jasper furiosamente.

"El perro me dijo que envenena a los de su tipo… tenía que asegurarme de que no envenenara a los de mi clase. La amenaza de una potencial muerte era muy grande. También sé inequívocamente que el veneno de Edward Cullen puede hacer un inmortal porque él es el creador de su esposa. El riesgo de ser engañados era alto. Yo no seré engañado por mi propia falta de conocimiento. De todas maneras, yo quería tener lo mejor. Edward es viejo y fuerte… su don es único entre los dotados," declaró Niall.

Yo gruñí mientras lo lanzaba al piso. Sus simples racionalizaciones no ofrecían una explicación real de sus locas decisiones. Niall McFadden se había degenerado hasta volverse un lunático… un lunático con poder sobre mi familia. El comenzó a reírse sádicamente.

"¿Podemos sacarlo de ella? ¿Cómo hiciste con Bella?" exigió Emmett con desesperación.

"Él la inyectó directamente al corazón. Es demasiado tarde," murmuré. Las miradas horror compartido en nuestros rostros nos paralizó a todos mientras considerábamos nuestra pérdida. Seth…

"¡Ahora lo ves! ¡Ves que tan lejos estoy dispuesto a llegar! Nate se llevará a Renesmee a un lugar donde nunca la encontrarás… ¡Y quemaré a tu esposa hasta las cenizas en un incinerador antes de que te deje irte sin darme lo que quiero! ¡Dámelo!" gritó él.

Aullé con ira pura mientras alcanzaba a agarrar a Niall McFadden del suelo otra vez.

"Detente."

Todos nos volteamos sorprendidos al ver al dueño de la voz que se encontraba en la puerta.

Nate McFadden.