Peter aún sentía como si todo fuera una cruel obra de teatro dramática en la que el guionista no encontraba sino placer en su sufrimiento, en su dolor y confusión.

Justo cuando pensaba que tendría un respiro la vida se rió en su cara.

Harley quien ya no dormía se aferraba al incipiente vientre del Omega mayor preocupado por la expresión tan perdida de su rostro.

Harley había despertado hacia veinte minutos y el otro no hablaba con el, sólo miraba a la nada, había intentado ser el quien comenzará con la conversación pero el otro sólo le respondia con monosílabos.

El niño miraba a la puerta esperando con ansia a que el Alfa volviera e hiciera que el mayor se sintiera mejor, ¿eso era lo que los Alfas hacían con sus Omegas cuando los amaban y estos se sentían mal no? Les besaban la frente o les llenaban la boca de palabras bonitas.

El lo había visto muchas veces en televisión cuando era niño incluso si nunca lo presenció, Peter le había dicho tambien que eso era real.

Que no todos los Alfas eran iguales ... A Harley le seguían provocado ansiedad de todos modos.

Wade llegó algunos minutos después pues habia ido a comprar el ingredientes para el desayuno, la actitud de Peter lo estaba preocupando demasiado pero sabía que su Omega necesitaba tiempo para procesar la información reciente, por lo que se acerco a la cama y le tendió los brazos a Harley, el chico lo miraba inseguro pues los Alfas le asustaban mucho, incluso si era el Alfa de Peter no se podía borrar todo el dolor y traumas que acarreaba.

Wade entendía eso por lo que permitía que su aroma fluyera trasmitiendo tranquilidad todo el tiempo.

Dios sabía que todo lo que el par de omegas necesitaba era eso, tranquilidad y un Alfa que los cuidara mientras estuvieran frágiles, hasta que sanaran.

Luego de algunos segundos más, Harley terminó por ceder y permitió que Wade lo llevará en brazos hasta la cocina donde lo dejo sobre el mueble.

—¿Peter estará bien?— sus ojos lucían tristones

—No te preocupes, la arañita estará bien sólo necesita un tiempo para procesarlo, mientras tanto tu y yo lo cuidaremos muy bien ¿vale?—

El Omega sólo atinó a asentir no muy convencido.

—¿no puedes besarlo para que sane?—

El Alfa lo miró enternecido, el Omega le caía muy bien.

—Lamentablemente hay heridas que tardan más de un beso en sanar, necesitan tiempo. Mientras esperamos hay que preparar el desayuno, ¿que tal unos hot cakes?— el niño curvo una sonrisa desde la palabra : desayuno.

Ambos entre risas y harina esparcida por la cocina terminaron de preparar todo, Harley miraba el plato con devoción emocionado de haber podido ayudar a preparar algo delicioso.

—Dame 5— el niño ya más entrado en confianza hizo lo que el Alfa le pedía, aún no confiaba mucho en el pero era divertido.

Harley llevó la mermelada y los cubiertos mientras Wade cargaba todo lo demas. Tendrían un picnic sobre la cama.

¿Migajas en la colcha? ¡que importa!

Peter quien no se había apenas movido de su lugar giro su rostro cuando escuchó la puerta abrirse, la sonrisa enorme de su Alfa y el pequeño Omega era tan contagiosas que hizo a los músculos de su cara estirarse.

Wade dejo los platos con la comida entre las piernas de Peter y las tazas con café (o leche para el niño) sobre la mesita de noche.

Harley se subió y se acurrucó contra el cuerpo de Peter restregando su carita contra su vientre mimoso como lo que era.

Un cachorro.

El mayor de los omegas respiró profundo notando por primera vez que su casa olía a una curiosa combinación de su Alfa, un cachorro y el mismo.

Yo podría vivir solo de esto. Sólo de lo bien que huele el aire a mi alrededor.

Huele a hogar, a manada.

El desayuno se desarrolló en un silencio menos incómodo, con las mejillas sonrojadas y brillantes de Harley encantando a los mayores.

Para cuando los tres terminaron y limpiaron un poco el desorden Peter estaba listo, seguro de tener las emociones en su lugar caminó hasta la cocina donde Wade lavaba los trastos y Harley los secaba.

—Wade ... Quiero que nos vayamos—

Su voz había sonado más débil de lo que pretendía pero la seguridad estaba ahí sin lugar a dudas. Wade se giró y lo miró con reservas, el sinceramente pensaba que con lo de sus padres, Peter ya no querría irse de la ciudad.

—Wade... lejos, ¡Vámonos a Canadá!—

Wade sonrió de lado, Canadá era un gran lugar para criar niños y mirando a su Omega acariciar cariñosamente los cabellos de Harley podía darse cuenta de que tenían que criar a más de uno, seguro que al niño rubio también le encantaría Canadá.

—Pero Pete, ¿Que pasará con tus...—

—Ire a hacer nuestras maletas—

Wade fue interrumpido por un rápido beso lleno de urgencia antes que que el castaño menor prácticamente desapareciera de su vista.

Wade no pudo evitar encontrarse así mismo ansioso por la actitud de su pareja, el habría apostado una mano a que apenas supiera de sus padres saldría a buscarlos.

No había sido así.

Peter se comportaba esquivo, como si no quisiera saber nada de ellos como si quisiera pensar que seguían muertos. Aquello claramente no era una buena señal.

Terminó de lavar los trastes y cargó en brazos a Harley hasta el sofá de la sala frente al televisor que de milagro aún funcionaba.

—Harley, escucha pequeño, necesito que te quedes aquí, voy a hablar con Peter, te prenderé la tele, si tardamos mucho y tienes hambre pide una pizza ellos ya saben donde vivo— le da un teléfono antes de mirar con aprensión la puerta donde ya se podía escuchar el sonido de cosas moviéndose y cajones abriendo y cerrando.

—¿Se irán a Canadá?— la voz temblorosa del niño hizo que su corazón de pollo se estrujarse por lo que se hincó frente a él y tomó su barbilla alzando su rostro para que lo mirara

—Nos iremos a Canadá, los cuatro, tu, Peter ,yo y el bebé — revolvió sus cabellos mientras el niño lo miraba con los ojos brillantes de esperanza.

Wade se levantó y alzándo el pulgar en dirección a Harley para luego caminar a la habitación.

Entró sin tocar la puerta, cerrándola de tras de sí para mirar a Peter literalmente luchando contra las maletas a reventar se cosas.

Llegó por la espalda y lo estrujó suave entre sus brazos para luego dejar varios besos sobre su marca y acariciar su vientre, Peter casi que ronroneo de gusto.

—Wade, no me distraigas, tengo que empacar nuestras cosas—

Wade se sentó sobre la cama y golpeó suave su rodilla para indicarle a Peter que se sentara sobre ella, El Omega lo hizo con desgano, sabiendo que su Pareja no lo dejaría simplemente escapar a Canadá sin darle una razón válida.

—¿Que sucede cariño? Y no intentes mentirme porque lo sabré—Le advirtió señalando la marca en su cuello, ¡diablos!, ¡que útil era!

Peter oculto su rostro en el cuello de su Alfa respirando el perfume amado antes de hablar

—Solo estoy asustado Wade, asustado porque me miren y se sientan... tan decepcionados de mi, por todo lo que he hecho mal...—

—Pete si lo dices por mi... ¡auch!—

El Omega le dio un golpe en la nuca parando su discurso y con el rostro indignado.

—No digas tonterias, nunca me arrepentiría de esto, de ti de mi de nuestro bebé—

—Y Harley—

—Eso, y Harley, de nuestra familia—

Asintió seguro de que esa parte de su vida era sagrada. —Estoy asustado de que me miren y vean que fui tan débil que deje que Harry me rompiera sin intentar siquiera huir durante mucho tiempo, que me vean y no se sientan orgullosos del hijo al que criaron—

Finalizó señalando algunas de las cicatrices por su rostro, sus brazos y su cuello.

—mi amor estoy seguro que con el simple hecho de que vuelvas a estar en sus brazos, es suficiente para ellos, no les importaran tus marcas de guerra—

—No me siento listo— se apretujó contra el amplio pecho que lo protegía.

—Podemos esperar a que te sientas listo, ahora que estás más tranquilo ¿aun quieres irte a canada?—

—Aun quiero que nos vayamos a Canadá—

Ambos sonrieron. Canadá sonaba como un lugar perfecto para criar a su familia.

Habían pasado cuatro días desde que de habían mudado un lugar en Canadá cerca de la frontera con USA

Y aún tenían por lo menos una decena de cajas por vaciar, habían tirado muchos de los cachivaches de Wade para que no fuera tan difícil la mudanza, Peter jamás lo reconocería pero casi suspiro de alivio cuando vio a Wade dejar las cosas de Vanessa, no le guardaba rencor pero le gustaba saber que Wade era sólo suyo.

Harley le ayudaba a terminar de doblar la ropa y guardarla en los cajones, habían comprado ropa para el niño y cuando el Alfa le había comenzado su intención de adoptarlo, pensó que su corazón se inflaba listo para reventar.

—Peter, ¿donde guardo esto?—

—Lo vamos a meter en el armario del pasillo aquí está que revienta—

Harley asintió dándole la razón y acarició el vientre de Peter, sentir el calor del refugio que resguardaba al bebé en su interior le daba algo de nostalgia pues no podia evitar pensar en su pequeña hermana.

Peter beso su frente adivinado sus pensamientos, el niño aún no le contaba sobre todos sus demonios pero bastaba ver su expresión triste para averiguar qué eran muchos.

—Cuando Wade vuelva lo haremos ir a comprarnos Helado—

—¿De verdad piensa trabajar para el gobierno?— Peter suspiro

—Yo no quería... oh Harley es casi lo mismo que hacía antes, sólo que ahora es legal— giro los ojos lo que el quería era que dejara de exponerse pero este insistía en que no podría estar lejos de los problemas por tanto tiempo.

Mientras ellos platicaban, Wade entró en la habitación y se recargo sonriendo en la pared.

—¿Y?— dijo Peter acercandose a besarlo

El Alfa suspiro

—Yo prefería encerio trabajar por mi cuenta, talvez no logré estar lejos de la cantina de todos modos— Peter giró los ojos— Pasando a otros temas conseguí el número—

Peter palideció un poco de los nervios.

Unas horas después Peter de paseaba ansiosamente por el pasillo con su teléfono en la mano, el número guardado recelosamente en la agenda parecía burlarse de el.

Wade y Harley lo miraban mientras comían palomitas en el sofá como si fuera una película.

Luego de respirar profundo como por doceava vez, marcó.

El teléfono del otro lado timbró tres veces antes de que una voz dolorosamente familiar respondiera del otro lado.

—¿Hola?—

—¿Papá?—

Ahora si me tarde ;-; gracias por la paciencia y todos los comentarios bonitos que siempre dejan, enserio los aprecio mucho, voten y comenten si les gusto, esto ya está casi por acabar y me siento ansiosa por cagarla ahora xD

Bueno en fin, los amo 3 nos vemos pronto.