Capítulo 29: Las Armaduras Doradas habían aparecido ante la vista de Thanatos, los "Herederos" y los demás grupos habían recuperado sus fuerzas y estaban listos para pelear contra el Dios de la Muerte, a su vez, el Abuelo Simpson y sus compañeros se dirigían a toda prisa para llegar a los Campos Elíseos para así salvar a los protagonistas y ayudarlos en la lucha contra el Emperador Hades.

- Miren. Le señaló Stan a una cierta chica conocida, la cual se hallaba recostada en el suelo con su cabeza apoya en una roca y con las manos cruzadas, Abraham la reconoció en el acto.

- ¿Es...? Preguntó Burns.

- Es, sí, pero a la vez es distinta a la que vimos en el Siglo XVIII. Respondió Abraham, mientras que le tomaba el pulso.

- ¿Está viva? Preguntó Ford.

El castaño lo negó con la cabeza.

- No hemos encontrado a los Tres Jueces del Infierno, ni siquiera a Lune de Balrog, solo su "Látigo". Alegó Stan, viendo que todos los enemigos habían sido eliminados.

- Los Caballeros los destruyeron, como lo hicimos en el Pasado. Dijo Burns.

- Es cierto, ahora andando, los nuestros nos necesitan. Dijo Abe y se dirigieron hacia la Dimensión que llevaba a los Campos Elíseos.


Rodeado de sus enemigos, Thanatos observó aquellos destellos dorados que iban en aumento, como si se tratara del propio Sol que emanaba aquellas fuerzas tan asombrosas y llamativas, sabiendo bien que se acercaba el momento de combatir.

- ¡Las Armaduras Doradas! Dijo Ikki.

- Sí, las Armaduras Doradas vinieron a brindarnos su ayuda. Agregó Seiya a la frase incompleta del Fénix.

- Todo esto lo están haciendo para proteger a Athena. Alegó Shun.

- Mi Maestro. Recordó Shiryu el nombre del Caballero Dohko de Libra.

- Maestro Camus. Aludieron Hyoga y Allison.

- Aiorios, Aioria, Shaka. Añadió Seiya.

- ¿Qué? Malditas Armaduras, ¿cómo atravesaron el Infierno hasta los Campos Elíseos? ¡Nadie puede lograrlo sin el Poder Divino! ¿Habrá...sido Dios? ¡Eso es imposible! El único que tiene un poder de esta magnitud, además del Señor Hades y Athena es...Poseidon, el Rey de los Mares, él fue quien las guió hasta este Territorio Sagrado. ¡NO! Eso...no...puede ser..., se supone que Poseidon permanece dormido en la "Vasija de Athena" y no puede salir, ¡¿cómo fue posible?! Quiso saber Thanatos, mientras que Brady y Mavis se dirigían hacia él y podían sentir la presencia del Emperador de los Mares.

- El Emperador Poseidon ha vuelto. Dijo Mavis,

- Y nosotros, sus Generales Marinos, lucharemos en su nombre. Agregó Brady.


A su vez, en las costas de Grecia, en donde las olas golpeaban los acantilados, mientras que el "Gran Eclipse" terminaba de cubrir el Sol, quedando una fina lámina del Astro Rey que quedaría a oscuras, allí se hallaba Julián Solo, observando aquel fenómeno.

- Señor Julián, ¡Señor Julián! [Le llamó el General Sorrento de Sirena, el único junto con Thetis de Sirena que habían sobrevivido a la Guerra Santa anterior, el peli lila se detuvo, algo extrañaba estaba poniendo muy callado y serio al peli azul] "Pero, ¿qué está ocurriendo?, no sé por qué el Señor Julián se comporta de una manera tan extraña, parece otra persona: Increíble, puedo sentir como el antiguo Santuario del Mar resucita majestuosamente desde las profundidades" [Pensó Sorrento, cuando en ese momento, quedó sorprendido al sentir aquella presencia] "Ay no, ¡como si alma del Emperador de los Mares hubiera poseído su cuerpo de nuevo!" Fue en ese momento, en el que Julián lo llamó.

- Sorrento. Llamó el peli azul y el austriaco se arrodilló ante la figura imperial.

- "No queda duda, el Señor Julián se ha convertido en el Emperador Poseidon, pero no entiendo por qué" Se replanteó su cuestión sobre aquel repentino cambio.

- Escúchame, acabo de brindar de mi ayuda a los Caballeros de Bronce y sus Aliados, quienes se encuentran al servicio de Athena. Le dijo el peli azul.

- ¿Qué? ¿A los Caballeros de Athena? ¿Qué...quiere decir? Preguntó el peli lila.

- Hum, dime, Sorrento, ¿crees que ese Eclipse Solar tan repentino ocurrió por causas naturales? Bueno, supongo que tú no eres el único, muchas de las personas que lo observan creen que es un Eclipse como cualquier otra; aunque el Sol sea cubierto por la Luna, pensarán que todo volverá a la normalidad, pero esta vez será distinto, este Eclipse puede verse en todo el Mundo, ¿no te parece extraño? Y yo conozco el motivo: Una vez que la Luna lo cubra por completo, lamentablemente nuestro Sol jamás volverá a proyectar su calidez y todo será oscuridad. Julián sonrió, tenía la mirada puesta en los Cielos y sabían bien lo que estaba ocurriendo, tanto él como Sorrento podían sentir también el fuerte Cosmos de sus otros dos Generales Marinos, Brady de Caballo Marino y Mavis de Sirena. Ante todas las palabras dichas por el Emperador de los Mares, Sorrento se levantó sorprendido de oír todo lo que estaba contando.

- ¿Es cierto? ¡No puede ser! Eso significa que...Iba a decir pero se le adelantó Julián Solo.

- Esto es obra de aquel que controla las Tinieblas, Hades. Sentenció el joven.

- ¿Hades, el Maestro? ¿El Señor del Inframundo? Preguntó Sorrento ante semejante sorpresa.

- Así es, Hades quiere dominar la Tierra para convertirla en un lugar frío y oscuro como el Inframundo. Respondió Julián, sin despegar la vista del Cielo.

- Pero...pero si hace eso...Alegó Sorrento.

- En estos momentos, Athena y sus valientes Caballeros de Bronce luchan en el Infierno para evitar que eso suceda, por desgracia, Athena me selló dentro de una Vasija y lo único que pude hacer fue enviar unas cuantas Armaduras en su auxilio pero no será suficiente. [Dijo y en ese momento, el joven quedó helado y ahogando un grito de miedo].

- ¡Señor Julián, ¿qué le sucede?! Quiero decir Emperador Poseidon. Preguntó Sorrento y el peli azul se dio la vuelta.

- Dime, Sorrento, ¿acaso ocurre algo malo? Preguntó Julián, cuya voz había cambiado.

- Emperador Poseidon, yo...Trató de responder pero el joven se retiró de allí.

- No importa, vamos a continuar con nuestro viaje, en este Mundo aún quedan niños desprotegidos que están ansiosos de luchar tus hermosas melodías. Dijo Julián, retirándose de allí para proseguir con el viaje con el General Marino.

- "Ya veo, el Señor Julián se transformó en Poseidon en un momento clave para impedir que Hades cumpliera con su ambición. Gracias a las experiencias ganadas en antiguas batallas, sé que todo puede suceder para que no triunfe el Mal, les deseo mucha suerte, Caballeros" Comprendió Sorrento aquella pequeña fase del peli azul en entregar las Armaduras Doradas hacia los Caballeros de Athena, para luego partir con Poseidon en su viaje.


Volviendo a los Campos Elíseos, donde se estaba por llevar a cabo la batalla contra Thanatos, no solo Brady y Mavis habían sentido la presencia del Emperador Poseidon por aquel breve lapso de tiempo, sino que también pudo sentirla un ex-Soldado de sus filas imperiales.

- Poseidon, así que vuelves para darnos una mano, muchas gracias, Su Majestad, muchas gracias. Sabía que nos darías una pequeña mano. Le agradeció Skips, sabiendo que en el Pasado, durante el Siglo XVIII fue un General Marino de suma importancia en el Imperio del joven de cabellos azules.

- El juego terminó, Thanatos, se acabó. Le dio su aviso Dipper.

El Dios de la Muerte no pareció importarle la advertencia del joven "Heredero" ni tampoco por la presencia de las Armaduras Doradas enviadas por Poseidon, simplemente tenía una sonrisa en su rostro y los ojos cerrados.

- Así que Poseidon está celoso porque el Señor Hades quiere apoderarse del mismo territorio que él una vez deseó y lo único que pudo hacer, fue enviar esas Armaduras Doradas a los Campos Elíseos. Alegó bastante tranquilo el Dios.

- No puedo creerlo. Dijo Ikki sorprendido.

- ¡¿Fue Poseidon?! Preguntó Shiryu.

- ¿El Rey de los Mares nos ha enviado estas Armaduras Doradas? Agregó Seiya su pregunta.

- Es un pobre diablo, primero pierde la batalla contra Athena y luego le brinda refuerzos, veo que le gusta obsesionarse con el Planeta Tierra. Y lo más vergonzoso es que piensa que luego de hacerles ese favor, ustedes obtendrán la victoria. Fue muy ingenuo de su parte creer en esas tonterías y más si es alguien que está a nivel del Gran Zeus, ¡jajajajjajaja!. Se burló Thanatos de la obra de Poseidon, cosa que molestó y mucho a Skips, Brady y Mavis, quienes tomaron posiciones de combate.

- ¡Eres un maldito! Gritó Skips, quien se lanzó contra el Dios de cabellos grises.

- ¡No te vamos a perdonar! Exclamó Brady.

- ¡Lo que le has dicho al Emperador Poseidon es un acto de blasfemia, te haremos pagar! Finalizó Mavis.

- ¡"AURORA BOREAL"! Atacó Skips.

- ¡"EL CORAL DE LA MUERTE"! Añadió Mavis.

- ¡"VIENTOS HURACANADOS"! Atacó Brady.

- Je, ustedes no aprenden, ¿no? ¡TOMEN ESTO! Gritó Thanatos y arrojó a los tres Generales contra el suelo.

A pesar del golpe recibido, los tres volvieron a ponerse en pie.

- ¡¿Qué?! ¡¿Qué dices?! Preguntó Hyoga, tras ver a Thanatos volver a la normalidad.

- Según entiendo, esas Armaduras Doradas los han guiado hacia grandes victorias, les garantizó que eso no pasará. Les avisó el Dios de la Muerte.

- No importa que Poseidon haya sido nuestro enemigo, no permitiremos que esta ayuda haya sido en vano. Advirtió Seiya con Bart hacia Thanatos.

- Al igual que hizo mi Maestro, lucharé con valor y decisión. Juró Shiryu con Martin.

- También por el espíritu de mi Gran Maestro Camus. Agregó Hyoga con Allison.

- ¡Luchemos, hermano, niños! Pidió Shun.

- ¡Claro! Respondió Ikki con Nelson.

- ¡Amigos! Les llamó Seiya.

- ¡En marcha! Respondieron todos ellos.

- ¡SÍ! Acataron todas las orden y empezó la batalla.

- ¡Convirtiéndose en Meteoros alrededor de la Vía Láctea: "Meteoros de Pegaso"! Lanzaron Seiya y Bart su ofensiva.

- Conocerás el poder del Dragón que asciende hasta las Montañas del Oriente: ¡"El Dragón Naciente"! Se unieron Shiryu y Martin en el ataque conjunto.

- Recibe la técnica del Legendario Cisne que reina en el Universo del Hielo: ¡"Polvo de Diamantes"! Atacaron Hyoga y Allison.

- Los Torbellinos que giran en la Vía Láctea, convirtiéndose en una gran explosión: ¡"Tormenta Nebular"! Agregaron Shun con los Hermanos Flanders.

- ¡Prepárate para el ataque del Inmortal Ave Fénix: ¡"Ave Fénix"! Terminaron por unirse Ikki y Nelson y todos lanzaron sus ataques contra Thanatos.

- ¡Recibe el poder que me enseñó mi Gran Maestro, el Hombre Más Cercano a Dios, el Caballero Shaka de Virgo: ¡"Bendición de las Tinieblas"! Se unió Lisa junto a Jessica en la ofensiva.

- ¡El poder de la belleza reside en las Rosas, pero a su vez yace la muerte para los malditos como tú! ¡"Rosa Sangrienta"! Atacó Jessica a su vez.

- ¡Vamos, amigos, unamos nuestras fuerzas! Pidió Dipper.

- ¡SÍ! Respondieron los otros grupos, lanzándose al ataque.

- ¡Siente la furia de los "Herederos" de los Siete Dioses Guerreros de Asgard"! ¡"La Garra del Tigre Vikingo"! Atacó Dipper en coordinación con Mabel.

- ¡Esto es por mi amado Dragoncito Marino, Kanon de Géminis, es hora de limpiar este lugar de la maldad! ¡"La Garra de las Sombras del Tigre Vikingo"! Atacó Mabel al Dios de la Muerte.

- ¡No permitiremos que malditos como ustedes lastimen a personas inocentes que no les han hecho nada! ¡"Gran Presión Ardiente"! Se unió Peridot en el ataque junto con las Crystal Gems.

- ¡Recibe el ataque mortal de la música de nuestro Maestro Mime de Benetnasch Eta! ¡"El Réquiem de la Muerte"! Golpearon Steven y Connie a la vez.

- ¡Jamás permitiremos que cumplan con sus planes macabros! ¡"Martillos y Hachas"! Atacó Ronaldo al peli gris.

- ¡Esto es por la Tierra! ¡"Ventisca del Dragón"! Lanzaron Marco y Star su ataque.

- ¡Así se habla, Marco, pateemos el trasero de este desgraciado! ¡"Espíritus de la Naturaleza"! Se unió la Princesa rubia.

- ¡Teme a las jaurías de lobos de Asgard! ¡"Jauría de los Lobos del Norte"! Exclamó Pacífica.

- ¡Nadie va a rendirse ni a retirarse! ¡"Ráfagas del Dragón"! Atacó Wendy a su vez.

- ¡Nadie se burla del Emperador Poseidon"! ¡Unieron los "Vientos Huracanados" y el "Coral de la Muerte" contra ti, Thanatos! Exclamaron Mavis y Brady junto con Skips y sus amigos.

- ¡Vamos, peleemos también! Los animó Trevor Phillips quienes se unieron al combate.

- ¡¿Qué hacen?! [Preguntó Thanatos, mientras que recibía todas las ofensivas a la vez] ¡Fusionaron su poder, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Gritó el Dios de la Muerte,l mientras que era alcanzado y una enorme explosión se sintió en aquel sitio.

Después del estallido, los pétalos se elevaron hacia los Cielos.

- ¿Acaso lo hemos conseguido? Quiso saber Seiya.

- Creo que derrotamos a Thanatos. Respondió Shiryu.

- Y todo gracias al poder de las Armaduras Doradas. Dijo Hyoga.

- ¡Amigos, vayamos de inmediato por Saori! Pidió Shun.

- ¡Claro! Respondió Ikki.

Pero cuando creyeron que habían logrado destruir a Thanatos, su risa comenzó a sentirse en el ambiente.

- ¡Jajajajaja! ¿Por qué están tan contentos? Es muy tarde para cantar victoria. Les preguntó,mientras que reaparecía ante todos ellos, dejándolos sorprendidos.

- ¡Imposible! Exclamó Hyoga.

- Escuché que esas armas eran muy poderosas, pero acabo de llevarme una gran decepción al ver su gran poder delimitado. Se burló de ellos y se regeneró por completo.

- ¡No puede ser! Trató Seiya de comprender la grave situación en la que estaban.

- Increíble. Dijo Shiryu sorprendido.

- Se supone que son invencibles. Agrego Shun ante la mirada burlona de Thanatos.

- Je, ya se los dije, aunque sea un Sirviente del Señor Hades, sigo siendo un Dios y esas insignificantes Armaduras jamás podrán detener mi ambición. ¡Observen el poder de un Dios!. Dio su aviso para luego lanzar su ofensiva, la cual fue resistida por Seiya y sus compañeros.

- ¡No nos daremos por vencidos! Juró Lisa.

- ¡Es inútil! Advirtió Thanatos y aumentando su ofensiva, logró destruir las Armaduras Doradas que llevaban Seiya, sus amigos y los Aprendices.

- ¡No, amigos, nuestras Armaduras! Se lamentó el castaño, mientras que caían al piso.


Habían llegado finalmente, estaban ante aquel sitio tan magnífico pero a su vez lleno de trampas y engaños, los cuales no podían terminar cayendo, de lo contrario serían tan tontos y eso aprovecharía la ventaja para Hades.

- ¡Rápido, mis nietos nos necesitan! Pidió Ford con Stan y se lanzaron a la carrera.

- ¡Los míos también! Añadió Abraham y siguieron el rastro del combate.


- ¡Fueron destruidas! Gritó Bart, mientras que las Armaduras Doradas estallaban en pequeños de fragmentos, los cuales cayeron por todas partes, como una fuerte lluvia que caía en plena sequía.

Los "Herederos", la "Brigada" y la "Banda del Parque" junto con los dos Generales Marinos quedaron sorprendidos, Thanatos había destruido las Armaduras Doradas y él estaba fresco y sin ningún daño.

- ¡No, no puedo creerlo! Trató Ikki de no gritar por el dolor de la derrota.

- Las 88 Armaduras...están eran las poderosas. Agregó Shun.

- Desde la Era Mitológica las Armaduras Doradas no habían sufrido este tipo de daño. Agregó también Hyoga.

- Me cuesta trabajo creer que las Armaduras más poderosas quedaron prácticamente inservibles. [Dijo Seiya y vio como la Armadura de Athena caía justo a los pies de Thanatos]

- Es nuestro fin, puedo darme cuenta de que nuestras últimas esperanzas que habían en nosotros, nos han abandonado, todo se ha perdido. Dijo Bart, quien cayó al suelo.

- ¿Y bien? ¿Ya les quedó claro, sabandijas? No importa cuántos sujetos sean en total y qué clase de Armaduras usen para luchar, ingenuos, jamás representarán una amenaza contra el Gran Thanatos. Con eso están acabados, Caballeros y Athena morirá dentro de esa vasija. [Les advirtió burlonamente el peli gris.] ¡El Sol se ocultará y la Oscuridad dominará el Mundo Entero, por fin el Señor Hades se proclamaré Rey al obtener la victoria de la batalla que inició desde la Era Mitológica [Thanatos tomó la Armadura de Athena y sonrió] Jeje, con que esta es la Armadura de Athena, perfecto, la haré pedazos de una vez. Dijo Thanatos, listo para terminar con su misión.

- ¡Te equivocas si crees que serás tú quien consiga la victoria! Pero ya no puedo más...yo pierdo mis energías...¡no puedo moverme! Dijo Seiya, mientras que se iba debilitando.


- Thanatos, veo que aún no has acabado con Seiya y los demás Caballeros. ¿Acaso has olvidado por completo la advertencia que te dí? Estos Caballeros son más resistentes de lo que imaginaba. ¡Agh, este Cosmos! Es...¿de Athena? Imposible, ella duerme profundamente y la Vasija ya absorbió una gran cantidad de su sangre, aún así me sorprende que puedan sentir su Cosmos con esa gran fuerza. Comprendió Hypnos la situación.

- "Seiya, Bart...Seiya, Seiya" Les llamó la voz de Saori a los Caballeros heridos.

- Esa voz...es la voz de Saori, Athena. La reconoció el castaño.

- "¿Qué es lo que sucede con ustedes? No deben resignarse, ahora que han llegado tan lejos, Seiya, nunca se habían dado por vencidos en ningún combate por complicado que este fuera" Preguntó la joven hacia ellos.

- Athena...esta vez no tenemos nada, hemos utilizado toda nuestra energía, destruyeron nuestras Armaduras Doradas, ¡estamos perdidos! Se lamentó Seiya, mientras que veía a Saori sonreirle y aparecer frente a ellos.

- Pero, ¿qué es lo que dices, Seiya? Aún se encuentran con vida y eso es lo más importante en este momento. Les dio a entender aquel motivo.

- ¿Con vida? Preguntó el castaño a la Diosa.

- Así es, los Seres Humanos, no, todos los que habitan en este Mundo poseen esa Luz Única que les fue entregada por Dios, mientras ustedes poseen ese Don, no importa si lo pierden o quedan gravemente heridos, los Humanos son capaces de mostrar ese gran poder ilimitado, superior a los Dioses, el cual origina un increíble Milagro, ¿acaso no recuerdan sus experiencias pasadas donde elevaron sus Cosmos hasta el máximo y así consiguieron lo imposible? ¡Este no es momento para rendirse, mientras tengan vida y el Don de vivir, deben hacer que los Milagros sucedan! Animó ella, mientras que se iban reflejando otros personajes.

- Athena tiene razón, Seiya, ¿Qué va a suceder con tu hermana si te das por vencido? Preguntó Marin.

- Marin. Dijo el castaño.

- La hermana que tanto tiempo habías estado buscando, está aquí con nosotros, Seiya. Le dijo Shaina.

- ¡Ánimo, Seiya! ¿Acaso no tienes ganas de verla nuevamente? Preguntó Kiki.

- ¡No te rindas, Seiya! Pidió Nachi.

- ¡Prometimos protegerla, incluso si sacrificamos nuestras vidas! ¿Lo recuerdas, amigo? Interrogó Jabu.

- ¡Seiya, si tú te rindes, todo se habrá perdido por completo! Añadió Ichi.

- No te des por vencido, Seiya. Le pidió Geki.

- ¡Debes seguir adelante! Finalizó Ban.

- ¡SEIYA, BART, SEIYA, BART! Exclamaron todos los presentes en el Santuario.

- Seiya. Le habló Seika, mientras que el joven comenzaba a moverse con dificultad.

- Hermana...Seika...Mi Querida Hermana, aún sigo con vida, me encuentro aquí, Querida Hermana...Hermana...¡SEIKAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡HERMANAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Exclamó el joven con todas sus fuerzas y sus ojos humedecidos por las lágrimas.


Y aquel grito llegó hasta Seika, la cual se hallaba rezando por su hermano.

- ¡Esa voz es...! Se...¡Seiya! Seiya, escuché la voz de Seiya, debe estar aquí, ¿en dónde estás, Hermano Seiya? ¿Seiya? ¡SEIYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!. Descubrió ella por fin a su hermano de sangre perdido y al ver que no estaba, sus ojos se humedecieron y su grito de tristeza llegó hasta los Campos Elíseos.

- ¡¿Escucharon?! ¡Seika acaba de llamar a Seiya! Exclamó Kiki.

- Ella...Iba a decir Jabu.

- ...Ya recuperó la memoria. Finalizó Shaina.

- ¡NO, SEIYAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! Gritaba ella por su hermano castaño.


- ¡Vamos, Maestro Seiya, usted puede, su hermana lo necesita, lo está apoyando desde el Santuario, vamos! Le animó Bart al castaño.

- Bart, puedo escucharla, es la voz de mi hermana Seika, escucho la voz de Athena y la de los amigos que nos brindan su entusiasmo. Es verdad, por ningún motivo podemos darnos por vencido, ¡no mientras sigamos con vida! Dijo el joven y el Cosmos comenzó a irradiar por todo su cuerpo y la voz de Athena se hacía sentir allí.

- Así se hace, Seiya y Bart, parte de sus voces, Caballeros Pegaso y Tigre. Seiya, Bart, intenten elevar su energía hasta el máximo nivel, mucho más alto de lo que habías conseguido en cualquier otra batalla. ¡Recuerden que su poder no conoce barreras! Les animaba Athena, mientras que iba creciendo cada vez más la fuerza en ellos.

- ¡¿Qué?! ¡Esto es imposible, ¿cómo logró ponerse de pie estas sabandijas?! Se supone que perdieron todo y al no tener esperanzas, solo les quedaba morir. ¡¿Qué?! ¡OH, ¿qué es eso?! ¡¿Qué le está sucediendo?! ¡NO PUEDE SER! ¡LOS FRAGMENTOS DE LA ARMADURA DE BRONCE ARDEN COMO EL FUEGO! ¡LA ARMADURA DE BRONCE ESTÁ SUFRIENDO OTRA GRAN TRANSFORMACIÓN! Exclamó Thanatos sorprendido, mientras que ahora los papeles se iban invirtiendo en aquel momento de tensa calma.


- ¿Qué será esto? Puedo sentir este gran Cosmos pero no es normal, ¡está elevándose hasta el máximo y viene de allí! ¡BARTTTTTTTTTTTTTTT! Dijo Abraham, mientras que iban corriendo hacia la zona estaba llevándose a cabo la batalla.


Desde las escaleras del Palacio, Hypnos también podía sentir esa fuerte presencia de poder en el ambiente.

- No sé por qué, pero en estos momentos siento una gran inseguridad, me preocupa mucho por qué a Thanatos se está tardando en matar a esos Caballeros, después de todo ellos cumplieron el milagro de venir hasta los Campos Elíseos gracias a la Sangre que hay en sus Armaduras. Sin embargo, algo me hace pensar que esa no será la última hazaña que esos Caballeros lleven a cabo en esta Dimensión [De golpe, los ojos de Hypnos se abrieron mucho más grande, como si una punzada de terror lo hubiera poseído por completo] ¡Agh! ¡Ahora que lo recuerdo, sucedió algo muy similar en la Gran Antigua Era Mitológica! Existe una Armadura que revivió gracias a la Sangre de un Dios, se trata de una Vestimenta Divina que puede superar cualquier cosa. Reconoció Hypnos, preso del horror sobre lo que estaba sintiendo en cuerpo y alma.


Thanatos aún sostenía la Armadura de Athena, no podía despegar la mirada de aquella vestimenta nueva que tenían tanto Seiya como Bart, una sorpresa enorme cuyo ojos lo registraban en aquel momento.

- No...esto...no puede ser...una Armadura de Bronce no puede resucitar de esta manera, ¡esto es absurdo! Dijo el Dios de cabellos grises.

- ¡Cielos! Exclamó Ikki asombrado.

- Sei...Seiya, Bart. Dijo Shun.

- Pero, ¿qué pasó? Se preguntaron Hyoga y Allison.

- ¿Qué está pasando? Finalizó Shiryu.

- Su pureza me impresiona...un momento jamás había visto una Armadura de esas, puedo ver como despide un Aura Celestial a su alrededor. Parce que...Decía Thanatos, impresionado, hasta que alguien apareció detrás de él, mejor dicho varias personas.

- Así es [Dijo aquella voz y todos se voltearon para verlo] Es Divina. Intervino Hypnos.

- Hypnos, ¿qué fue lo que dijiste? Repítelo. ¡¿La Armadura que resucitó hace unos instantes es una de las...?! Preguntó pero su hermano gemelo respondió.

- Es una Armadura Divina. Esa fue la respuesta del Dios de cabellos dorados, dejando a Thanatos sorprendido y sus ojos se abrieron más grandes.

- ¡¿ARMADURA DIVINA?! Se preguntaron todos a la vez.

- ¿Es una Armadura Divina? Alegó Seiya.

- ¡¿Qué?! ¡¿Estás bromeando?! [Preguntó Thanatos a su hermano gemelo.] Se supone que las Armaduras Divinas solo pueden ser portadas por los 12 Dioses del Olimpo, Dioses que se encuentran a la altura del Gran Zeus...Dime, ¡cuesta trabajo creer que unas sabandijas tengan el privilegio de usar un Traje Divino! Señaló furioso el peli gris a sus rivales.

- Tranquilízate, Thanatos, ¿conoces el motivo por el cual estos sujetos lograron cruzar varias Dimensiones y pisar Suelo Sagrado? Le ordenó su hermano gemelo, mientras que le lanzaba esa pregunta.

- Eso fue...por la Sangre de Athena. Respondió, sorprendido.

- ¿Y bien? ¿Ya lo recordaste? Aquellas Armaduras que resucitaron por Sangre de Dioses son las más cercanas a las Armaduras Divinas, mejor conocidas como "Celestiales". Solo nosotros presenciamos algo parecido en la Gran Era Mitológica. Detalló Hypnos, quien permanecía con los ojos cerrados.

- ¡"Armaduras Celestiales"! Exclamaron Ikki y Nelson.

- ¡Increíble, superen a las de Bronce, Plata y Oro! ¡Esta Armadura debe ser extremadamente poderosa! Dijo Shiryu.

- Entonces Seiya y Bart fueron auxiliados por la Sangre de Athena, elevaron sus Cosmos hasta el Máximo Punto y fue como se apoderaron de la Legendaria Armadura. Detalló Hyoga.

- Esta es la Armadura más poderosa que he visto. Finalizó Shun, mientras que Seiya y Bart contemplaban aquella nueva indumentaria.

- La Armadura Celestial, no solo atravesó Dimensiones, nadie imaginó que encerraría un secreto de esta magnitud, parece que ha sucedido un Milagro.


Para todas esas sorpresas, surgió una más, la cual fue detrás de todos ellos.

- Hola, Hypnos y Thanatos. Escucharon una voz familiar, la cual causó que ambos gemelos y los demás se voltearan para toparse con cierto grupo de conocidos.

- ¡¿Qué?! ¡Abraham, Charles, Stan, Ford! ¡¿Qué...qué están haciendo aquí?! Quiso saber el Dios del Sueño, al oír esa sorpresa, todos se voltearon y vieron a aquellos personajes que habían venido al rescate.

- ¡¿Abuelo, Señor Burns?! Exclamaron sorprendidos Bart y Lisa, al igual que sus amigos y Maestros, de ver a Abraham Simpson en su etapa juvenil y sus largos cabellos castaños, lo mismo el Señor Burns.

- ¡¿Tío Stan y Ford?! Añadieron Dipper y Mabel.

- Je, ¿así que por fin salen de sus escondites, sabandijas? Preguntó burlón Hypnos, tras haber vuelto a la seriedad.

- Cierra la boca, desgraciado, no permitiremos que les hagan daño. Le advirtió Burns.

- Vaya, ¡Qué miedo! ¿Y dónde está Rose Cuarzo? No la veo por ninguna parte. Quiso saber el rubio.

- Ten más respeto, ella dio su vida para que su hijo naciera, se supone que los Dioses tienen respeto, pero son unos farsantes. Respondió Abe, quien cruzó hacia donde estaban Seiya y Bart.

- ¡Abuelo! ¡Qué sorpresa de verte aquí! ¿Por qué nunca nos contaste que fuiste Caballero de Athena en el Pasado? Preguntó Bart, quien se lanzó a los brazos de su pariente.

- Es una historia muy larga, pero con gusto te la contaré, pero ahora, ustedes tienen una misión que cumplir. Le prometió Abe contarle toda la verdad.

A su vez, Thanatos no parecía importarle lo que estaba ocurriendo, sonrió y cerró los ojos, fresco y sereno sabía que podría acabar con todos ellos en muy poco tiempo y sin que los Caballeros pudieran poner resistencia.

- Dime, Hypnos, ¿estabas tan preocupado por la situación que viniste hasta acá a verme? Preguntó el peli gris.

- Así es, ahora Pegaso y Tigre son más que simples Caballeros de Bronce, no los subestimes; la situación estará fuera de control. Le advirtió de que no los subestimara y tuviera en cuenta el consejo de su hermano.

- No lo acepto. Se negó.

- ¿Qué dices? Preguntó Hypnos ante esa desobediencia.

- Entiendo que su Armadura Celestial es una de las más poderosas. ¡Y por eso debemos ser precavidos! Pero solo se trata de una Armadura y a este sujeto no le quedan energías, ¡AHHHHHHHHHHHHH!. Cuando terminó de hablar, se lanzó al ataque, pero Seiya y Bart lo evadieron, elevándose en los Cielos, Abraham lo agarró con fuerza del brazo.

- ¡Ni se te ocurra atacar a mi nieto, maldito! Le desafió el castaño.

- ¡Cállate! Ordenó Thanatos y los lanzó a él y sus compañeros contra el suelo, para luego volver a la ofensiva.

- ¡No lo hagas, Thanatos! Pidió Hypnos.

Desde los Cielos:

- ¡Es increíble, parece que esta Armadura nos hizo recuperar nuestra energía! ¡Thanatos, devuélveme la Armadura de Athena! Exclamó Seiya y con Bart se lanzaron al ataque.

- ¡Si tanto la quieren, ve por ella! Respondió y desafió a ambos, pero en ese momento, el peli gris recibió una feroz patada por Seiya y Bart, quien terminó por soltar la Armadura de Athena, la cual volvió a caer bajo el control del castaño.

- ¿Recuerdas lo que te dije, Thanatos? "Hasta un Dios puede caer". Le recordó Bart aquella premonición.

Pronto Seiya y Bart bajaron hasta donde Thanatos en el suelo.

- Esto es absurdo, hace tan solo unos segundos estas sabandijas estaban agonizando, ¡parece que se trata de otra persona!. El peli gris no podía dar crédito a la transformación que habían recibido Seiya y Bart.

- Debemos entregarle esto a Athena a como dé lugar, ¡apártate de nuestro camino, Thanatos! Le ordenó Seiya pero el Dios de la Muerte iba a dar combate hasta el final.

- ¡Inútiles, más vale que no se confíen demasiado, ustedes merecen ir a un solo lugar y ese es el Infierno! ¡Así que prepárense! ¡"TERRIBLES PROMINENCIAS"!. Exclamó y lanzó su ofensiva contra Seiya y Bart, pero ellos se defendieron ya que una enorme burbuja cubrió a ambos del ataque.

- ¡NO, SEIYA, BART! Gritaron todos sus amigos al ver cómo eran alcanzados pero para su sorpresa no cayeron.

- ¡AHHH! ¡RECIBIERON MI ATAQUE Y NI SIQUIERA TRATARON DE ESQUIVARLO, NO LE HIZO NINGÚN RASGUÑO! ¡¿QUÉ?! ¡ES ALGO INCREÍBLE! Gritó sorprendido y aterrado el peli gris.

- ¡Thanatos, eres un Dios de Baja Categoría, juegas con la Muerte y acabas con la vida de inocentes! Respondió Seiya y con su Aprendiz se lanzaron por los aires y en dirección hacia Thanatos.

- ¡¿QUÉ DIJISTE?! Preguntó furioso el Dios de la Muerte.

- ¡ESQUIVA EL ATAQUE, THANATOS! Le pidió Hypnos a su hermano gemelo.

- ¡"METEOROS DE PEGASO"! Atacaron Seiya y Bart a la vez, lanzando un intenso bombardeo sobre Thanatos, el cual fue alcanzado de lleno y arrojado hacia atrás.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! ¡¿QUÉ?¡ ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!. Gritó, preso del pánico Thanatos.

Hypnos se quedó observando la derrota de su hermano, temblando de miedo y asombro.

- ¡Esto...es el Poder de la Armadura Celestial! Dijo sorprendido el Dios del Sueño, mientras que su hermano gemelo caía al piso y sin su Armadura, ya que ésta se destruyó por completo en el ataque.

- ¡Maestro, lo logramos! Celebró Bart, al ver que lo habían logrado.

- ¡Sí, lo logramos, Bart, por fin derrotamos a Thanatos! Respondió el joven pero la alegría duró, ya que el peli gris se volvió a levantar y fue hacia ellos.

- ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! Gritaba, lleno de odio, el Dios de la Muerte.

- ¡SEIYA, BART! Le advirtieron sus amigos, pero éstos no fueron lentos ni tontos, se elevaron en los Cielos y volvieron a lanzar otra ofensiva.

- ¡"COMETAS DE PEGASO"! Atacaron ambos contra el peli gris.

- ¡NO...NO PUEDE SER...! ¡¿POR QUÉ DOS INSIGNIFICANTES HUMANOS DERROTARON A UN DIOS TAN PODEROSO?! A UN DIOS... [Thanatos cayó al suelo y se arrodilló] No...no lo permitiré. Fueron sus últimas palabras y pronto la vida del Dios de la Muerte Thanatos se apagó para siempre.

Hypnos miró a su hermano gemelo caer y morir, frunció el ceño y una mirada seria se pudo notar en su rostro.

- Thanatos. Dijo con su voz fría hacia el caído.

Después de derrotar al Dios de la Muerte, Seiya y Bart volvieron con sus amigos.

- Seiya, Bart. Les llamó Ikki, pero ambos jóvenes emprendieron la marcha hacia el Oeste.

- "¡Tengo que entregarle esta Armadura a Athena!" Pensó para sus adentros, mientras que se dirigían hacia el Palacio de Hades.


Allí, en el centro del atrio, al aire libre, se hallaba Saori Kido, encerrada en aquella Vasija, la cual estaba completamente roja por su sangre y ella al borde de la muerte misma.

- ¡RESISTE, POR FAVOR, SAORIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII! Pidió Seiya a la Diosa.


Volviendo al sitio donde había caído derrotado el Dios de la Muerte Thanatos, los grupos que vieron a Seiya y Bart partir hacia el Oeste, quedaron frente a frente con Hypnos.

- Aún me cuesta comprender que han vuelto ustedes, pensé que habían muerto en la Guerra Santa del Siglo XVIII, es una lástima, el Señor Hades no querrá tenerlos encima, par de gusanos. Se burló Hypnos del Abuelo Simpson y sus compañeros.

- Puedes decir todo lo que se te ocurra, Hypnos, pero no podrás salvarte de la golpiza que le daremos a este maldito Imperio, mi nieto y sus amigos destruirán a tu Emperador y nosotros seremos testigos. Le aseguró Abraham.

- Pide un deseo, porque nunca te llegará. Le advirtió el rubio.

- Si nosotros los vencimos en el Siglo XVIII, ahora serán mis nietos quienes derrotarán al Emperador Hades en este tiempo. Respondió Abraham.

Pronto llegó una nueva y tensa calma, donde la próxima batalla estaba por desarrollarse en aquel momento.


Mientras tanto, Seiya y Bart se dirigían hacia donde se encontraba Athena, resguardada en la Vasija en el Palacio del Emperador Hades.

- "¡Athena, resiste, por favor, pronto estaré contigo para entregarte tu Armadura!" Pidió el castaño el tiempo suficiente para llegar hasta ella, pero en medio del camino apareció Hypnos, quien se había teletransportado y les bloqueó el paso.

- ¡A un lado, Hypnos! Le ordenó Bart.

- ¡Sí no lo haces, también te derrotaremos, ¿escuchaste?! [Preguntó Seiya, pero el rubio no dijo nada, solamente lanzó una seria mirada] ¡"METEOROS DE PEGASO"!. Atacaron Seiya y Bart al Dios del Sueño, la ofensiva dio contra éste, pero no se movió hasta que sintió los golpes que le alcanzaron y destruyeron su casco.

- No puedo creerlo, aunque porten la Armadura Celestial, no imaginaba que su poder se incrementara de esa manera. Dijo sorprendido.

- ¡Ya te lo habíamos dicho, tenemos demasiada prisa! ¡Hasta luego, Hypnos! Remarcó Seiya y con Bart volvieron a emprender la marcha.

- ¡Espera, no puedes ir! Le advirtió el rubio.

En ese momento, un fuerte golpe de parte de Ikki, Nelson, Mordecai, Nube, Eileen y Nube, atacaron al Dios del Sueño.

- ¡¿Qué hacen?! Les preguntó furioso.

- ¡No permitiremos que les hagas daño! Le advirtió Burns, quien atacó con una gran fuerza contra Hypnos.

- ¡Esto es por nuestros Camaradas caídos! Exclamó Stan.

- ¡Esto es por los Caballeros Dorados que dieron sus vidas en el "Muro de los Lamentos"! ¡Toma esto! Agregó Ford y atacó en coordinación junto con su hermano.

En ese momento, Hypnos sintió que alguien le daba un fuerte golpe con un bate de baseball, al darse la vuelta, vio a Claude Speed junto con CJ, Tommy Vercetti, Toni Cipriani y Víctor Vance con aquellas armas contundentes y repartiendo golpes hacia el rival.

- ¡Tendrás que pasar por encima de todos nosotros! Le advirtió Johnny Klebytz.

- ¡No dejaremos que les sigas el paso! Añadió Niko Bellic.

Hypnos se dirigió hacia Ikki y Nelson.

- Déjalos ir...o tendrás que pelear con nosotros. Le dio su advertencia.

- ¿Qué? Preguntó furioso el rubio.

- ¡Dios, se nota que eres sordo, Hypnos! ¡Dile a Hades que se deje de robar nuestro arte! Le gritó Rigby y esta vez no hubo golpes por parte de Mordecai.

- Estabas en lo cierto cuando estábamos en el "Arco del Infierno". Le apoyó Benson.

- ¡Seguiremos luchando hasta que Seiya y Bart entren en el Templo de Hades! ¡AHHHHHHH!. Miró el peli azul a su rival y con Nelson lo atacaron a puñetazos.

- ¡Ikki, Nelson, tengan cuidado! Advirtió Hyoga en esos momentos.

Evadiendo los golpes, Hypnos lanzó a ambos Caballeros por los aires, hasta que se estrellaron contra el suelo.

- ¡NO, HERMANO! Gritó Shun, al ver a su hermano y su Aprendiz caer al piso.

- Insensatos, ¿cómo se atreven a enfrentarme si no tienen un Armadura que pueda protegerlos de mis ataques? Preguntó el rubio.

- No...me importa...mi misión como Caballero...es seguir luchando...no nos daremos por vencido hasta que Seiya y Bart lleguen con Athena. No me interesa si mi cuerpo se desgarra en mil pedazos, mientras tengamos energías, continuaremos desafiándote. Dijo Ikki, mientras que a él y a Nelson los envolvía una poderosa energía de fuego.

- Ya veo, están dispuestos a morir. Sentenció Hypnos, alzó su mano izquierda y pudo verse el brillo en aquella.

- ¡Es una locura! Gritó Hyoga.

- ¡Háganse a un lado, Ikki y Nelson! Les advirtió Shiryu, pero cuando estaba Hypnos por lanzar su ofensiva, una nueva "Cadena de Andrómeda", hecha de oro, se aferró sobre la mano de Hypnos.

- ¡Andrómeda, Hermanos Flanders! Señaló Hypnos furioso hacia sus rivales, los cuales detuvieron el ataque.

- Detente...no voy a permitir de que mates a mi hermano, ¡primero vas a pelear conmigo! Le dijo Shun, quien no pensaba soltar las "Cadenas". Hypnos lo miró, muy burlón.

- ¡Shun! Le llamó Ikki.

- ¡Agh! ¡Qué ridículo! Thanatos ya te lo dijo, esta insignificante "Cadena" no les servirá de nada [Les volvió a repetir las palabras de su hermano gemelo, pero al tratar de destruir la "Cadena", está no cayó] ¡¿Ah?! ¿Qué es lo que sucede con esta cosa?. "Ahora que lo recuerdo, momentos antes, Thanatos destruyó esta "Cadena" por completo, ¿cómo es que se reconstruyó? ¿Por qué se ve distinta?. ¡Pero si es...!". Thanatos se sorprendió de ver la transformación de Shun y sus Aprendices.

- ¿Ya olvidaste que nuestras Armaduras fueron bañadas por la Sangre de Athena? ¡La Sangre de una Diosa!. Le hizo recordar la acción que había hecho Shion.

- ¡¿Cómo?! Preguntó Hyoga.

- ¿Acaso es? Se preguntó, por su parte, Shiryu.

- ¡Shun! Exclamó Ikki y pronto las luces doradas desaparecieron, para luego dejar lugar a la Armadura Celestial que portaban ahora Shun como los Hermanos Rod y Todd Flanders.

- ¡La "Armadura Celestial de Andrómeda"! Exclamó el muchacho de cabellos verdes hacia el rival atrapado.

- ¡¿Qué dijo?! ¡¿La "Armadura Celestial" de Andrómeda?! Quiso saber Hyoga con Allison.

- ¡Sorprendente! ¡Consiguieron transformar su Armadura!. Respondió Shiryu.

- Hermano, Nelson, dense prisa, nosotros nos haremos cargo de Hypnos, ¡Ustedes vayan a ayudar a Seiya y Bart!. Les pidió Shun de que se apresuraran.

- ¡De acuerdo, Shun, iremos en su ayuda. Sé que no me defraudarás! Respondió al llamado de su hermano menor.

Pronto, ambos personajes partieron hacia el Templo de Hades para ayudar a sus amigos.

- Bah, ¿creen que por obtener una Armadura Celestial pueden desafiar a un Dios como yo? De acuerdo, les enseñaré que no soy tan temperamental como el descuidado de Thanatos. [Jala la "Cadena"] Lo siento, no tengo tiempo para pelear con ustedes, así que...¡a un lado! Gritó y los lanzó por los aires.

- ¡"ONDAS RELÁMPAGO"! Exclamaron ellos y las "Cadenas" cayeron hasta dar en el blanco.

Pronto, volvieron a ponerse de pie.

- Agh, tuve razón al advertirle a Thanatos que un gato indefenso podría convertirse en un León durante la batalla. Aunque yo no les tengo miedo, me preocupa lo que podría ocurrir en el Templo de Hades, así que no puedo perder mi tiempo aquí. ¡Tendré que dormirlos, Andrómeda y Compañía! [Advirtió y lanzó su ofensiva] ¡"Somnolencia Eterna"!.

- ¡Ahhh! ¡¿Qué?! ¡¿Qué está pasando?! ¡Estamos perdiendo el conocimiento, no siento ninguna clase de dolor, solo somos presa de un Eterno Trance, estamos perdidos!. Dijo el joven, mientras que iban cayendo bajo los efectos del ataque de Hypnos.

- ¡Shun, niños! Gritaron Hyoga y Allison.

- ¿Qué fue lo que les sucedió? Quiso saber Shiryu, al ver al muchacho con sus dos Aprendices derribados en el suelo.

- Con este ataque, Andrómeda y sus Aprendices cayeron en un profundo sueño, por desgracia no volverán a despertar. La Muerte destruye todo pero el Sueño deja las cosas intactas, en realidad no soy una persona que acostumbrar provocar muertes violentas, sin embargo, estos jovencitos traen una Armadura Celestial y por la Sangre de su Diosa tal vez resucite de nuevo. Eso no me tranquiliza, ¡ahora mismo los exterminaré!. Sentenció y mostró su preocupación por el aspecto que tenían Shun y sus dos Aprendices con las Armaduras Celestiales, pero cuando estaba por lanzar su golpe mortal, alguien lo detuvo.

- ¡No, espera! [Le detuvo Hyoga y cuando Hypnos se volteó, vio que también el ruso junto con Allison, Lisa, Jessica, Martin y Shiryu estaban también recibiendo las Armaduras Celestiales] Cometes un grave error al olvidarte de nosotros.

- ¡Armadura Celestial del Dragón! Exclamó Shiryu con Martin.

- ¡Armadura Celestial del Cisne! Añadieron Hyoga, Allison, Lisa y Jessica.

- Es cierto, había olvidado que sus Armaduras habían sido bañadas con Sangre de Athena, al igual que Pegaso, Andrómeda y sus Estudiantes. Recordó Hypnos, al ver que sus rivales estaban listos para enfrentarlo.


A su vez, en las escaleras que llevaban hacia el Templo de Hades, Seiya y Bart habían llegado, empezaron a subirlas y así le entregarían la Armadura a Athena en esos momentos.

- Por fin llegamos al Templo de Hades, pero ¿Athena?, ¿Dónde está Saori? Se preguntó Seiya.

- Maestro, mire. Le señaló Bart aquella enorme Vasija, la cual estaba completamente roja por la Sangre de la Diosa.

- ¡NO PUEDE SER! ¡SAORI, ATHENA!. Esto no me agrada, la Vasija está completamente roja, espero que no haya absorbido toda su sangre. Saori, resiste, enseguida te sacaremos de ahí. Exclamó Seiya y ambos empezaron a golpear la Vasija, pero ésta no cedió en ningún momento.

- ¡¿De qué está hecha?! Se preguntó Bart.

- ¡No le pasa nada, esta Vasija es muy resistente! Bart, no tenemos opción, tendremos que recurrir a la violencia, de lo contrario Athena morirá. ¡DESTRUYAN, "METEOROS DE PEGASO"! Lanzaron Seiya y Bart su ofensiva, pero ésta fue repelida y los lanzó contra el suelo.

- No entiendo qué fue eso. Quiso saber Bart, hasta que de golpe, una voz siniestra les habló a ambos.

- ¡Ja! Olvídenlo, no tiene caso intentarlo. Dijo aquella voz, la cual resultó ser aquel personaje que había desaparecido de Giudecca, el alma de Hades apareció elevándose por los Cielos y se dirigió hasta una enorme estatua con un Ángel alado, el cual portaba una gran espada en la mano izquierda.

- Se trata de...Dijo Seiya ante aquel personaje.

- Ningún Humano es capaz de dañar esa Vasija, si continúan atacándola, esos golpes regresarán a ustedes y solo conseguirás lastimarte. Le advirtió la voz.

- No puede ser...Hades. Lo reconocieron Seiya y Bart.

- Resignanse, Athena ya está muerta, observen como su Sangre se derrama lentamente de la Vasija. Señaló el alma de Hades hacia el suelo, el cual estaba empapándose de dicho líquido.

- Athena...no, espera, no podemos darnos por vencidos, seguiremos intentándolo. ¡Arriba, Bart! ¡"METEOROS DE PEGASO"!. Volvieron ambos a lanzar su ofensiva contra la Vasija.


- ¡"ESPADA EXCALIBUR"! Atacaron Shiryu y Martin al rival Hypnos, pero éste esquivó el ataque.

- ¡"DESLUMBRANTE RAYO DE AURORA", YA! Se unieron Hyoga, Allison, Lisa y Jessica, pero el rival evadió el golpe.

- ¡Devolvió el ataque! Observó Shiryu.

- ¿Cómo es posible? Quiso saber Allison.

- Este tipo no es fácil de derrotar, tendremos que cambiar de táctica. Alegó Jessica.

- ¡¿Cómo lo hizo?! Se preguntó Hyoga.

- ¡Tengan cuidado, es muy peligroso! Les advirtió Burns.

- Jaja, se los repetiré de nuevo: Aunque ustedes porten las Armaduras Celestiales, jamás tendrán el nivel suficiente para derrotar al Gran Hypnos. Les repitió su aviso de que no podrían vencerlo.

- ¡¿Qué?! Preguntó Hyoga, mientras que se iba preparando el Dios rubio su ofensiva.

- Ustedes también dormirán, jamás despertarán. ¡"SOMNOLENCIA...ETERNA"! [Lanzó su ataque, pero en ese momento, sus rivales evadieron el golpe] ¡¿Qué?! ¡Sus Armaduras están...! Dijo Hypnos.

- ¡Lo siento, Hypnos, pero ya conocemos tu técnica! Le advirtió Shiryu.

- ¡No te funcionará dos veces! Agregó Hyoga.

- ¡TOMA ESTO, HYPNOS! Exclamaron los cinco a la vez.

- ¡"DRAGÓN NACIENTE"! Atacó Shiryu con Martin.

- ¡"POLVO DE DIAMANTES"! Se unieron Hyoga, Allison, Jessica y Lisa a la ofensiva, la cual se combinó y destruyó las defensas de Hypnos, provocando su caída.

- ¡No puede ser...¿cómo? ¿cómo lograron destruir la "Somnolencia Eterna"?! [Se preguntó y una vez que cayó arrodillado al suelo, sus rivales aparecieron detrás de él] ¡Un Dios...no puede ser...derrotado por Humanos!. Dijo sus últimos palabras el Dios del Sueño Hypnos y finalmente cayó derrotado al suelo.

- Lo conseguimos, Hyoga, niños. Le dijo Shiryu, al ver que el rival había sido derrotado finalmente.

- ¿En dónde está Shun y los Hermanos Flanders? [Preguntó Hyoga y pronto lo vieron tendido en el suelo, al sitio de ahí se acercaron] ¿Están bien, Shun, niños? Preguntó el rubio.

- Tiene que ser fuerte, Maestro Shun. Le pidió Jessica al peli verde, el cual había recibido el duro golpe de Hypnos, al igual que sus Alumnos.

- ¿Eres tú, Hyoga, Jessica? [Preguntó el joven de cabellos verdes, mientras que alzaba la vista] ¡¿Y Seiya y Bart?! ¡¿Dónde está mi hermano?! Preguntó Shun.


Con cada golpe que daban Seiya y Bart contra la Vasija era completamente inútil, todos los golpes eran devueltos y se hacían cada vez más daño, para luego caer al suelo completamente heridos.

- ¡¿Siguen sin entenderlo?! ¡De nada sirve continuar atacando la "Gran Vasija"! Les preguntó la voz de Hades, quien se estaba burlando de ellos.

- No es posible...no sé por qué sigue reflejando todos mis ataques y los de Bart. [Ambos se logran poner de pie] Aún así, no podemos darnos por vencidos, no hasta que...hasta que al fin logremos rescatar a Athena. Mostró su fortaleza de no rendirse en ningún momento.

- ¡Adelante, entonces morirás junto con tu querida Athena! Aceptó la voz de Hades.

Justo en ese momento llegaron Ikki y Nelson.

- ¡Espera! Les detuvo el Caballero del Fénix, llamando la atención de Seiya y Bart.

- Ikki, Nelson. Los reconoció Seiya y Bart.

- Seiya, Bart, amigos, ¿se encuentran bien? Preguntó Ikki, quien se acercó a ellos dos junto con Nelson.

- Sí, pero Athena se encuentra atrapada dentro de esa Vasija. Respondió Ikki.

- Ya hemos intentado tantas veces con destruir pero no cede para nada. Añadió Bart.

- No puede ser. Dijo Ikki sorprendido.

- Al parecer esa Vasija es indestructible, debemos encontrar la forma de poder desintegrarla. Pensó Seiya en algún plan de poder destruir aquel artefacto que tenía aprisionada a Athena, por su parte, Ikki y Nelson quedaron con la boca abierta al ver que sobre aquel monumento elevado del Ángel Alado, pudieron ver a aquella figura maligna.

- H...Hades...ese debe ser el espíritu de Hades. Reconoció Ikki al enemigo.

- Con que llegaron otros tontos a mi Templo. Se burló el espíritu.

- ¡Guarda silencio! ¡Arreglaremos esto de una vez! Le ordenó Ikki de que no hablara más y se lanzó al ataque contra Hades junto con Nelson.

- ¡Esperen, Ikki, Nelson! Trató Seiya de detenerlos, pero no pudieron escucharlos.

- ¡"AVE FÉNIX"! ¡¿Qué?! Lanzaron ambos Caballeros su ofensiva contra Hades, pero ésta fue rechazada y volvió hacia ellos, arrojándolos contra la Vasija y de ahí se desplomaron en el suelo.

- Ikki, Nelson, ¿se encuentran bien, amigos? Preguntó Bart, quien se acercó junto a su Maestro hacia los dos Caballeros.

- Ya entiendo, ocurrió lo mismo que en la Batalla que tuvimos con Poseidon. Recordó aquellos problemas que tuvieron antes.

- Al parecer ninguna técnica puede destruirlo, porque todos nuestros ataques son reflejados. Añadió Seiya.

- Espero que hayan entendido o quizás son tan tontos de seguir intentando enfrentarse a un Dios, me encargaré de eliminarlos, Caballeros. Dejó Hades bien en claro de sus planes.

- Ikki, Nelson, si al menos logramos unir nuestras fuerzas, podremos sacar a Athena de esta Vasija que le está matando. Mostró Seiya su plan de salvar a la Diosa.

- ¡Sí! Pero... al no poder contar con mi Armadura no podré luchar con todo mi poder al máximo. Sí tan solo...pudiera tener...mi Armadura [Se lamentó, pero en ese momento, sus manos al entrar en contacto, de forma accidental, con la Sangre de Athena, los cuerpos de Ikki y Nelson comenzaron a brillar] ¡¿Qué...pasa?! Se preguntó el joven, viéndose rodeado junto a su Aprendiz de aquellas energías doradas.

- Ikki...Nelson...sus Armaduras. Dijo Seiya al verlos con sus nuevas indumentarias.

- ¡La Armadura Celestial del Fénix! Dijeron ambos a la vez.

- Ikki. Dijo Seiya sorprendido.

- Seiya, Bart, parece que la Sangre de Athena nos ha conseguido una Armadura Celestial. Aleó el Caballero del Fénix.

- Ikki, Nelson, amigos, muy bien, es hora de unir nuestros Cosmos para salvar a Athena, cueste lo que cueste. Pidió Seiya la atención de ellos y que estuvieran listos para comenzar con el plan.

- ¡Claro! Respondieron ellos.

Frente a ellos estaba la "Gran Vasija", era el momento de salvar a la Diosa.

- ¡Ahora! Ordenó Seiya, mientras que se encendían sus Cosmos.

- ¡AHORA! ¡"AVE FÉNIX"! Lanzaron Ikki y Nelson su primera parte de la ofensiva.

- ¡"METEOROS DE PEGASO"! Arrojaron Seiya y Bart la otra parte del ataque pero éste fue en vano, el artefacto no se destruyó y la ofensiva se volvió contra ellos, arrojándolos por los aires.

- Ni la Armadura Celestial, ni nuestro poder pudo provocar el menor rasguño. ¿Acaso Hades tendrá razón? ¿Será imposible rescatar a Athena de ahí? Parece que en efecto esa "Vasija" es indestructible. Se lamentó Seiya en esos momentos, mientras que yacían en el piso y sobre las escaleras.


En la Tierra, finalmente el "Gran Eclipse" había cumplido todo su recorrido y ya había cubierto por completo al Sol, bloqueando sus rayos y la luz que brindaban al Planeta de energía y vida, dejando paso a la oscuridad.

- El Eclipse continúa con su trayectoria. Dijo Jabu.

- ¡Estamos perdidos, no tenemos escapatoria, este será un Mundo lleno de oscuridad! Se lamentó Ichi.

- Paciencia, debemos esperar. Confiamos en Seiya y los demás, por favor. Pidió Marin un poco más de tiempo para que sus amigos lograran destruir al Emperador Hades.

- "Seiya, no te rindas, te lo suplico, Seiya" Rogó Seika por su hermano.


El espíritu de Hades bajó de la Estatua del Ángel y se dirigió en dirección hacia los Caballeros heridos y caídos en el suelo en ese momento.

- Debemos tener mucho, Ikki, niños, Hades se acerca para destruirnos. Les alertó Seiya.

- Maldición, estamos en desventaja, seremos eliminados. Se lamentó el Caballero del Fénix.

- ¡Seiya, Bart! ¿Qué crees que es esa pequeña edificación que está debajo del alma de Hades?¿Será algo importante? Preguntó Nelson.

- ¿Qué? Se preguntaron ellos y observaron aquel monumento y el pequeño edificio que había allí.

- ¡Sí, es verdad! No nos habíamos fijado que el alma de Hades rodea sigilosamente aquella columna. Si no me equivoco, eso parece un Mausoleo. Respondió Seiya a la pregunta del bravucón.

- ¿Será su tumba? Preguntó Ikki.

- No sería raro. Añadió Bart.

- Si es verdad, entonces...Dijo Seiya y se encaminaron a las puertas.

- Dicen que desde la Era Mitológica, Hades mantiene dormido su cuerpo físico. Si los rumores son ciertos, ¡esa debe ser la Tumba en donde está el cuerpo de Hades!. Señaló Ikki, hipotéticamente, allí estaría el objetivo a cumplir.

- Significa que...Dijo Seiya.

- Desde la Antigüedad, él adoraba su cuerpo y que lo mantuvo en un Mausoleo, donde duerme profundamente, ya que espera el día en que gobernará el Mundo Entero. Pero si nosotros destruimos su cuerpo para que no resucite, esta pesadilla terminará. Mencionó Ikki aquellos acontecimientos y la idea de destruir el cuerpo del Emperador de una buena vez.

- Tal vez sí estamos a tiempo aúna tiempo de salvar a la Tierra de un desastre, ¡andando! Pidió Seiya.

- ¡Vamos! Respondió Ikki.

- ¡No hay tiempo que perder! Ordenó Seiya y se lanzaron contra el Mausoleo.

- ¡Acabemos con esto! Exclamó Ikki con Nelson.

- ¡¿Eh?! ¡Esperen! ¡¿Qué está tramando, Caballeros?! ¡¿Acaso van a...?! ¡Deténganse! ¡No se acerquen al Mausoleo!. Les ordenó Hades pero eso no detuvo su avance.

- ¡Estamos a las puertas, vamos! Pidió Bart, mientras que con Nelson empezaban a tirar abajo las puertas de ingreso.

- ¡Los Humanos no tienen permitido entrar en este Lugar Sagrado! ¡NO SE ATREVAN! Les ordenó de nuevo y en modo de advertencia, de que se fueran.

- ¡Guarda silencio, Hades! ¡Nos vamos a hacer cargo de sacar tu cuerpo y hacerlo pedazos! Dijo Seiya, listo con Ikki y los demás para entrar.

- ¡NO! Gritó el Emperador.

- ¡TOMA! Exclamaron los cuatro y destruyeron las puertas de ingreso al Mausoleo.


Una fuerte explosión, como la de una bomba estremeció e hizo temblar todo a su paso, seguido de un temblor de tierra, el cual llegó hasta donde el Dios del Sueños Hypnos había caído, ocasionando que se despertara.

- Hyoga, ¿qué fue ese estruendo? Preguntó Shiryu pero el rubio no respondió, apretó los dientes con fuerza.

- Provienen del sitio en donde están Seiya, mi hermano y los niños. ¿No es así? Respondió Shun y luego lanzó su pregunta.

- ¡Es inaudito! Pegaso, Fénix, Tigre y Capricornio destruyeron la Tumba del Señor Hades. [Se lamentó Hypnos, quien se levantó brevemente y luego volvió a colapsar en el piso.] Vayan rápido y hagan todo lo posible por detenerlos. Les pidió Hypnos, quien estaba al borde de la muerte.

- ¿Por qué? ¿Qué pasará? Preguntó Star, quien se acercó con Marco.

- Resiste, puedo curarte, solo dinos el por qué de que tenemos que ir a detenerlos. Le preguntó Abraham a Hypnos.

- Si no los detienen, de lo contrario...este Mundo desaparecerá con todos nosotros y el Universo Entero volará en mil pedazos. Respondió Hypnos a las preguntas de Star y Abraham.

- ¡¿Qué dices?! Preguntaron todos a la vez.


Las puertas cedieron y allí entraron Seiya, Ikki, Bart y Nelson en el interior del Mausoleo, ahora venía el momento crucial de toda esta Guerra Santa: Destruir el cuerpo del Emperador Hades.

Frente a ellos, en la oscuridad, sin ninguna luz que entrara por las ventanas cegadas del Mausoleo, se hallaba la Tumba de Hades.

- Ikki, Nelson, Bart, esa es...Dijo Seiya asombrado.

- ¡La Tumba del Dios Hades! Respondieron ellos al unísono.

- Ahí descansan desde la Era Mitológica los restos de Hades, ¡vamos, Ikki, Niños! Pidió Seiya y se prepararon para lanzar su ofensiva.

Pero lo que ellos no sabían, era que el espíritu de Hades se dirigió hacia ellos, justo antes de que lanzaran su ataque para destruir la Tumba, aquel espíritu se metió dentro del Mausoleo y la tumba fue destruida, lanzando por los aires hasta afuera a los Caballeros, los cuales vieron aquella luz roja.

- ¡¿Qué...fue...eso?! Preguntó Ikki.

- Fue un impacto muy poderoso. Respondió Seiya y miraron escaleras arriba como el polvo y el humo se disipaban por completo.

Desde la oscura sala del Mausoleo, avanzando a paso serio y tranquilo, sus ojos brillando de un intenso color rojo fuego, ardiente como el propio Infierno en persona, allí venía avanzando finalmente la persona que tanto estuvieron esperando por ver y enfrentar.

El espíritu de Hades había aparecido y revelaba su verdadero cuerpo: Tenía característica de un hombre adulto alto y muy bello, su piel tan blanca y pálida, tenía cejas delgadas y un bello y frondoso cabello totalmente oscuro y brilloso. Sus ojos color turquesa, vestía una Armadura Surplice, la cual cubría todo su cuerpo y poseía un gran grupo de alas. Además de que contaba con una capa roja en su Armadura.

- ¡Ikki, Niños, miren, ¿quién es?! Señaló Seiya.

- ¡Ay caramba! Gritó Bart sorprendido.

- Estamos perdidos. Se lamentó Nelson, mientras que un extraño pánico le invadía.

- Im...posible. Se negó Ikki con comprender la situación.

Pronto, aquella persona salió de las sombras y se detuvo en el medio del descanso de las escaleras.

- ¡ES HADES! Exclamaron los cuatro.

Un relámpago bajó del Cielo y dio de lleno contra el Mausoleo y la Estatua.


- ¡Cielos, amigos, ¿de dónde ha venido ese relámpago?! Preguntó Shiryu sorprendido.

- Por un instante, tuve la sensación de que el Cielo fue cubierto por las Tinieblas. Argumentó Hyoga.

- Cometieron un grave error, ahora, por su cuerpo...Les dijo Hypnos.

- ¡¿Qué?! Preguntó Hyoga.

- ...Todo...Todo se convertirá en Oscuridad y...los Humanos perecerán. Dijo sus últimas Hypnos y finalmente murió.

El Dios del Sueño Hypnos murió finalmente.

- ¿Eso significa que Hades ha despertado? Preguntó Shun.

- Sí, así es: Hades ha despertado. Dio Abraham la triste noticia.

- ¡Shun, Hyoga, niños, amigos, hay que apresurarnos, Ikki, Seiya, Bart y Nelson nos necesitan! Pidió Shiryu de que se pusieran en marcha.

- De acuerdo. Acató Hyoga la orden y de ahí se lanzaron hacia el Mausoleo.

- ¡AHHHHHHH, AL FIN VOY A PODER VERLO, AL MÁS BELLO DE TODOS LOS ENEMIGOS QUE HE VISTO: EL EMPERADOR HADES, YA TENGO LA CÁMARA LISTA! Respondió Mabel, quien volvió a recuperar esos deseos de tomarse una buena foto con el Emperador Hades y besarlo.

- Por fin nos volvemos a ver, desgraciado, ya te ha llegado la hora de desaparecer, ¡te venceremos, Hades! Juró Stan junto con sus amigos.


Hades los miró, una leve sonrisa se pudo apreciar en su rostro, cosa que incomodó a Bart y Nelson.

- Ikki, niños...no puede ser...ese es Hades. Dijo Seiya.

- ¡Hades! ¡Por fin se atrevió a mostrar su verdadera identidad! Exclamó el Fénix.

El peli negro comenzó a bajar las escaleras para llegar hasta ellos.

- Debemos encontrar la forma de derrotarlo, solo así podremos rescatar a Athena. Dijo Seiya en esos momentos.

Hades siguió bajando las escaleras.

- ¡¿Están listos, Ikki, niños?! Preguntó Seiya.

- ¡Vamos! Respondieron ellos y se lanzaron escaleras arriba contra el Emperador, el cual se detuvo y al ver que sus enemigos se acercaban hacia él, un misterioso ataque de ondas rojas arrojó a Seiya y los demás hasta el suelo.

Acto seguido, sus ojos emitieron un fuerte resplandor rojo, su vista se dirigió hacia la "Gran Vasija" la cual comenzó a levantarse del suelo y dirigirse hacia él y con Athena en su interior.

- ¡¿Qué hace con la Vasija?! Preguntó Seiya.

- ¡Athena está dentro! Respondió Ikki.

- ¡¿La destruirá?! Se preguntaron Bart y Nelson.

La Vasija cayó al suelo, quedando enterrada.

- ¡A..ATHENA! Gritó Ikki.

- ¡Saori! Exclamó Seiya.

Hades siguió bajando las escaleras, a los pocos peldaños que le quedaban, pudo verse que llevaba una gran Espada en sus manos. Se detuvo y miró fijamente a Athena, indefensa y dormida en la Vasija, la cual se había teñido con su Sangre.

- "¡Athena"! Gritó Seiya para sus adentros, mientras que Hades comenzaba a desenfundar su Espada, la cual comenzó a emitir una fuerte luz roja, la alzó en alto y una gran cantidad de rayos pudieron verse estallar a su alrededor.


¡REDOBLES DE TAMBOR, POR FAVOR! :D. Bueno, bueno, amigos, Camaradas, hemos llegado a las puertas del último capítulo de esta gran Saga que comenzó a finales de Julio de este año 2016 :3. Dentro de unos pocos días, tal vez el Jueves o Viernes comenzaré con el epílogo de la Saga de Hades, así que no se la vayan a perder :3. Preparen el pochoclo o palomitas de maíz y las gaseosas, porque viene la Gran Batalla contra el Emperador Hades y...XD tal vez Mabel consiga ese beso de aquella persona cuyos ojos hicieron confundir a Seiya XD.

Bien, espero que les guste este capítulo y no se pongan tristes, que la "Obertura del Cielo" la comenzaré pronto, bien pronto, antes de comenzar el Mes de Noviembre :D Lo mismo las películas, The Lost Canvas, el Episodio G, Saint Shö, Omega y Soul of Gold :D.

Les mando saludos, agradecimientos y fuertes abrazos para aletuki01, lady-sailor, FreedomGundam96, Fipe2 y Kitty 1999 :D.

Una cosa antes de publicar el capítulo, con respecto al crossover de The Loud House con Saint Seiya, "El Heredero", voy a hacerlo de nuevo, para que sea mejor y se ajuste bien al tema de Hades y la posesión de un cuerpo huésped :). Gracias lady-sailor y mmunocan por los consejos y ayudas.

Como dije anteriormente en otros capítulos, las chicas, Lincoln y Clyde aparecerán junto con Rick, Morty y Summer en la "Obertura del Cielo" y las demás historias de Saint Seiya, Los Simpsons y demás personajes de series :D.

No olviden de comentar, dejar reviews, de todo :D Cuídense, Camaradas y que tengan un buen comienzo de semana.

Un saludo y un fuerte abrazo de mi parte, desde Buenos Aires, Argentina.