Capitulo 29: Una carta llena de sentimientos.

Harry estaba preocupado, un sentimiento de temor empezó a crecer en su corazón, sabia que algo malo había ocurrido pero no sabía el que.

- Tenemos que ir a clase- dijo Hermione mirando preocupada a Harry.

- Si- dijo Ginny mirando su reloj y comenzando a guardar las cosas en la mochila.

Sus amigos la imitaron, Harry cerró el libro de "El reino de las serpientes" y lo guardó en la mochila. Se iban a ir cada uno por su lado, ya que a Ginny le tocaba Cuidados de Criaturas Mágicas, al trío le tocaba Encantamientos y a los dos Slytherin les tocaba Herbólogia, cuando vieron que a través de los terrenos del colegio se acercaba a ellos la profesora Mcgonagall. Cuando llegó hasta ellos se dieron cuenta que la mujer parecía preocupada y tan blanca como la tiza.

- Les estaba buscando- dijo Mcgonagall- vengan conmigo al despacho del director.

- Pero tenemos clase- dijo Hermione- y si llegamos tarde nos quitarán puntos.

- No importa señorita Granger- dijo la profesora- vengan conmigo, yo me encargare de informar a los profesores el motivo de su ausencia pero ahora deben venir conmigo es urgente.

Los seis asintieron y siguieron a la profesora que ya se había puesto en marcha en dirección al colegio. Caminaban rápidamente y en silencio. Harry aceleró el paso para ponerse a la altura de la profesora.

- ¿Qué ocurre profesora?- dijo Harry.

- No se impaciente señor Potter- dijo la mujer- el director les informará ahora.

- Se trata de Alicia ¿verdad?- dijo Harry y vio como la profesora se quedaba más blanca de lo que estaba.

- Ahora se enterará- repitió la animaga.

Harry no siguió preguntando y el temor que estaba sintiendo en su corazón se acrecentó. Llegaron hasta las dos figuras de piedra que custodiaban la entrada al despacho del director de Hogwarts.

- "Tarta de manzana"- dijo la profesora y las gárgolas se hicieron a un lado dejándoles a la vista unas escaleras de caracol, se subieron en ellas y empezaron a subir hasta llegar a la puerta del despacho.

La profesora Mcgonagall tocó dos veces seguida la puerta y cuando les dieron permiso para entrar, la mujer abrió la puerta y entraron. Harry entró justo detrás de la profesora seguido de cerca de Ron y Hermione y detrás de estos entraron Draco y Wendy, Ginny que fue la última en entrar cerró la puerta tras ella.

Harry vio que dentro del despacho no solo estaba el director que estaba sentado detrás de su escritorio, también estaba Remus Lupin que miraba por la ventana y Tonks y Tommy que estaban apoyados en la pared cerca del escritorio del director. Todos ellos estaban muy serios y esas caras hicieron que Harry y los demás se pusieran más nerviosos.

- ¿Qué a pasado?- dijo Harry.

- Siéntese por favor- dijo Dumbledore haciendo aparecer unas sillas al otro lado de su escritorio, los chicos obedecieron quedando cerca de Tonks y Tommy.

- ¿Qué pasa?- dijo esta vez Ron.

- Tonks y Tommy han venido del hospital para informarme de algo- Dumbledore quedó en silencio y luego al ver que nadie decía nada continuo- la señorita Weasley a tenido un ataque muy fuerte esta mañana y ella esta en coma.

Esas palabras resonaban en la cabeza de Harry una y otra vez. Ahora entendía ese mal presentimiento que había tenido unos minutos antes, estaba en coma, Alicia estaba en coma. Ya no escuchaba al director, sus oídos se habían en taponado, su rostro estaba blanco y su mirada estaba perdida.

- Según los sanadores, después de que entre en coma tan solo le quedan unas horas de vida- dijo Dumbledore haciendo que Harry saliese de su ensimismamiento, sus oídos se desentaponaron y miró a Dumbledore, pudo oír el llanto de Hermione, Wendy y Ginny- por eso se van a saltar las últimas clases y vamos a ir al hospital.- Harry vio como el director dirigía su mirada a Mcgonagall- Minerva ¿crees que podrás hacerte cargo del colegio durante unas horas?

- Por supuesto- dijo la mujer muy seria.

- Remus ¿tu también vienes?- dijo Dumbledore esta vez mirando a Lupin que a su vez miraba a Harry.

- Si- dijo el licántropo.

- Hay una cura- consiguió decir Harry y todos lo miraron- he encontrado una cura.

Harry empezó a buscar en su mochila el libro, cuando lo sacó, miró las serpientes imaginó que se movían y empezó ha hablar en pársel. El libro se abrió, se acercó a la mesa del director y se lo entregó a Dumbledore por la página donde hablaba de Lachesis muta.

- ¿De dónde has sacado este libro Harry?- dijo el director.

- Eso no importa- dijo Harry sin mirar al director a los ojos- hay lo pone, hay una cura.

Dumbledore empezó a leer en alto lo que minutos antes había leído Harry.

- Hay esta la cura- dijo Harry.

- No sigas Harry por favor- dijo Ginny llorando silenciosamente- es una leyenda.

- Es algo más- dijo Harry.

- Harry, la señorita Weasley tiene razón, solo es una leyenda- dijo Dumbledore- si esta mujer existiese ya se hubiese presentado ante nosotros.

- No se ha presentado por que tal vez tenemos que hacer algo- dijo Harry- algo que no hemos hecho.

- Harry, no nada que hacer- dijo Hermione ahogando un sollozo- pierde la esperanza, no sufras más de lo necesario.

- ¡YA BASTA HERMIONE!- gritó Harry dándose la vuelta y mirando a Hermione- ¡NO VUELVAS A DECIR ESO¡NO ME DIGAS QUE PIERDA LA ESPERANZA¡NO LO DIGAS!

- ¡NO GRITES A HERMIONE!- dijo Ron poniéndose en pie y cogiendo a su amigo de las solapas de la túnica- ¡NO TE PERMITO QUE LA GRITES, HARRY, AUNQUE SEAS MI MEJOR AMIGO, MI HERMANO, NO TE PERMITO QUE LA GRITES!- Harry vio como por el rostro de Ron empezaban a resbalar millones de lagrimas- ¡NO ERES EL ÚNICO QUE ESTAS SUFRIENDO!¡ES MI HERMANA Y NO QUIERO PERDERLA DE NUEVO, NO OTRA VEZ PERO ME HE HECHO A LA IDEA DE QUE NO HAY CURA Y TU DEBERÍAS HACER LO MISMO, POR QUE NO QUIERO VERTE SUFRIR COMO CON LA MUERTE DE SIRIUS, POR QUE NO SOPORTO VERTE SUFRIR, POR QUE ERES MI HERMANO!

- Es que no lo entiendes Ron- dijo Harry comenzando a llorar- es que no entiendes que la quiero. Si se tratase de Hermione estoy seguro de que no te rendirías que buscarías una cura, que no te harías a la idea de que va a morir como vosotros estas intentando hacerme ver- Ron empezó a soltar a Harry- no voy a perder la esperanza hasta que no este muerta, hasta que no vea con mis propios ojos que esta muerta.

- Maldito cabezota- dijo Ron y abrazó a su amigo, le abrazó como si fuese un hermano y Harry le devolvió el abrazo mientras los otros sonreían.

- Vamos chicos, id a dejar las cosas ha vuestro cuarto y después id a las dobles puertas de roble- dijo Dumbledore.

Todos asintieron, antes de salir Harry cogió libro de "El reino de las serpientes". Caminaron por el pasillo hacía sus salas comunes. Wendy y Draco se fueron por un lado mientras Hermione, Ginny, Ron y Harry se iban por el otro. Cuando llegaron a la sala común y después de decir la contraseña a la dama gorda, subieron todos a sus cuartos. Ron dejó sus cosas encima de su cama. Harry dejó sus cosas en la cama y se le cayó un papel de la mochila, el chico se agacho a recogerlo y vio que debajo de su cama estaba el baúl de Alicia, ya no se acordaba que estaba allí.

- Vamos Harry- dijo Ron.

- Espera ahora voy- dijo Harry- vete bajando.

- No tardes- dijo Ron saliendo de la habitación.

Harry sacó el baúl de debajo de la cama y lo miró, debatiendo entre abrirlo o volverlo a meter debajo de la cama. Al final la curiosidad pudo con él y lo abrió. Dentro vio que había pegado en la tapadera un montón de fotos, fotos que cuando él había visto el día que la conoció no estaban. Vio algunas de Wendy y ella cuando eran niñas, algunas con Draco, otras de Wendy, Draco y ella. Pero también vio que había fotos del verano, vio una foto de todos los Weasley, Hermione, Alicia y él, vio otras que eran solo de Hermione, Ron, Ginny, Harry y ella en los primeros meses de Hogwarts. También vio algunas fotos que se había hecho con otros alumnos del colegio, como Parvati, Neville, Seamus, vio también una de todo el equipo de Quiddich con los uniformes después del primer partido que jugaron contra Slytherin pero la que más llamó su atención fue una foto en la que salían ellos dos, ella estaba abrazada a su cuerpo y él tenía un brazo por encima de los hombros de ella, ambos miraban a la cámara mientras reían.

Harry apartó los ojos de las fotos y miró el interior del baúl. Vio que estaba lleno de cosas. Vio una bolsa que tenía pegado un papel en el que ponía: "regalos". Vio los libros de Hogwarts y vio toda su ropa, vio otras bolsas con papeles pegados que ponían: "zapatos", "ropa". Y supuso que estaban las cosas encogidas dentro de las bolsas ya que no la cogían en el baúl. Iba a cerrar el baúl cuando vio el diario, lo cogió y lo miró.

Por ese diario se había enterado de que Alicia era la supuesta hija de Voldemort, todo por ese diario. Lo miró durante unos segundos más y lo abrió.

Vio la letra de la chica y empezó a leer, tan solo era de unos meses atrás cuando ya se habían peleado.

"Hoy he llegado tarde a clase de Transformaciones y el único sitió que había libre era junto a Harry. He vuelto a sentir su olor y su mirada clavada en mi pero ya no era una mirada cálida, estaba llena de asco y odio y he sentido que esa mirada me mataba. Me sentía como una basura, algo que no merecía vivir, algo que nunca tenía que hacer existido por que lo único que he hecho en este mundo ha sido daño, mucho daño y deseo con todas mis fuerzas morir, por que tal vez así Harry será feliz y eso es lo que yo quiero, que Harry sea feliz"

Harry cerró el libro y también sus ojos intentando que las lágrimas no saliesen.

- Vamos Harry- oyó que lo llamaba Ron desde abajo.

- ¡Ya voy!- gritó Harry.

El chico guardó las cosas en el baúl, lo encogió con la varita y se lo guardó en el bolsillo, lo mismo hizo con el libro de "El reino de las serpientes". Bajó las escaleras. Sus amigos lo estaban esperando. Salieron de la sala común y se fueron hacía las puertas de roble donde ya estaban Draco y Wendy junto a Dumbledore, Lupin, Tonks y Tommy.

Todos salieron del castillo y caminaron hacía las verjas del colegio. Cuando ya estaban fuera del colegio, Dumbledore sacó una bota vieja.

- Vamos a ir en traslador- dijo Dumbledore- preparaos.

Todos tocaron la bota con la punta de un dedo y de un momento a otro desaparecieron. Harry sintió la misma sensación que siempre sentía cuando viajaba en traslador. Sintió que los pies se despegaban del suelo y pocos segundos después aparecieron en la sala de espera donde estaban los Weasley, Fleur y Cristine. Se acercaron a ellos y estuvieron hablando. Harry vio a todos los Weasley muy afectados, solo los había visto una vez así y fue cuando el señor Weasley estuvo herido.

- Los sanadores dicen que ya le quedan pocas horas de vida- dijo el señor Weasley mientras la señora Weasley se abrazaba a su marido.

- Lo siento mucho- dijo Dumbledore mirando a la pareja.

Harry vio como Ginny estaba siendo abrazada por Bill y vio a Fleur junto a ellos, vio a Ron abrazando a Hermione mientras hablaban con los gemelos, también vio a Wendy abrazándose a su madre mientras Cristine hablaba con Lupin, Tonks y Tommy y por último vio a Draco hablando con Charlie y Percy. Se acercó lentamente a la cristalera para mirar a Alicia sin que nadie le prestase atención. La vio tumbada en la cama, parecía que tan solo dormía y que en cualquier momento despertaría. Colocó su mano sobre el cristal, deseaba con todas su fuerzas estar al otro lado del cristal, para que no pasase las últimas horas sola, aunque tampoco sabía si ella se enteraba de lo que ocurría a su alrededor.

- No vas a morir- dijo Harry- no vas a morir.

- Ya no le queda mucho- dijo la señora Weasley detrás de él- resígnate Harry a ella no le gustaría que sufrieses más.

- He encontrado una cura- dijo Harry sin mirarla.

- Has encontrado la leyenda de una cura- dijo la mujer poniéndose a su lado y mirando a su hija- ya me han contado lo del libro Harry.

- La voy a salvar- dijo Harry.

- No puedes cariño hazte a la idea- dijo la señora Weasley- no siempre vas a poder ser un héroe.

- Si que puedo, ella se salvará, se lo prometo señora Weasley- dijo Harry y salió corriendo.

Corrió por el pasillo mientras chocaba con la gente. Llego al ascensor y se subió en él. Estuvo dentro mientras la gente se bajaba pero él no hasta que cansado de estar en el ascensor se bajó cuando se abrieron las puertas, sin siquiera oír lo que la voz de la mujer le informaba. Caminó por el pasillo con las manos en los bolsillos hasta que llegó frente una puerta en la que había un rotulo que decía: "Salón de té". El chico abrió la puerta y asomó la cabeza. Dentro no había nadie, ni siquiera vio a Alex y eso es lo que quería esta a solas. Entró y cerró la puerta tras de sí. Se acercó a una de las mesas y se sentó en ella con la idea de que tal vez todos tenían razón rondando en su cabeza. Tal vez era cierto y debía perder la esperanza. Sacó de sus bolsillos el libro encogido y lo volvió a su tamaño normal. Se imagino que las serpientes se movían y empezó a hablar en pársel haciendo que el libro se abriese justo por la página en la que estaba el tipo de serpiente que era Nagini. Leyó de nuevo la leyenda y supo que no debía perder la esperanza, seguro que esa mujer se presentaría en cualquier momento pero ¿cuándo?

Harry cerró los ojos y comenzó llorar silenciosamente, ocultó su rostro en sus manos. Quería que todo eso acabara de una vez, quería ver a Alicia bien.

- ¿Cuándo vas a venir?- dijo Harry mirando el libro- ¿cuándo?

Harry sintió como alguien se sentaba a su lado y giró su cabeza. Vio a Alex sonriéndole mientras le ponía una taza de té junto al libro.

- ¿Te sientes bien cariño?- dijo Alex.

Harry la miró mientras las lágrimas resbalaban por su rostro, se sentía débil emocionalmente y no supo por que pero empezó a contarle todo lo que sentía.

- Sé esta muriendo- dijo Harry mientras Alex lo miraba- Alicia sé esta muriendo y yo no puedo hacer nada, no me ha servido de nada estar buscando una cura por que ahora que la he encontrado todo el mundo me dice que tan solo es una leyenda y tal vez tengan razón por que esa mujer no se a presentado ante mi. Pero yo no quiero perder la esperanza todavía como lo han hecho los demás, yo seguiré teniendo esperanza mientras Alicia continué viva. No quiero perderla, no puedo perderla por que la quiero con toda mi alma, con todo mi corazón. Me enamoré de ella nada más verla la primera vez en el callejón Diagón y desde entonces no he podido sacármela de la cabeza. La amo, la adoro y me odio a mí mismo por haberla tratado tan mal, por haberla hecho tanto daño, me cambiaría por ella ahora mismo, sin pensarlo dos veces, haría cualquier cosa por que ella se pusiera bien, por que se curará. Daría todo lo que tengo, todo hasta mi alma, hasta mi vida si fuese necesario. La necesito y no quiero perderla. Pero no se que debo hacer para que la mujer de la leyenda se presente ante mi. Pero ahora esta en coma y parece que tan solo duerme, esta tan hermosa pero nunca despertará ¿y que voy ha hacer sin ella¿Qué tengo que hacer?

- Harry ya has hecho todo lo que tenias que hacer- dijo Alex.

- ¿Qué quieres decir?- dijo Harry mirándola.

Alex sonrió al ojiverde y en un abrir y cerrar de ojos la chica no tenía su uniforme de camarera sino que llevaba un vestido blanco y largo, le llegaba hasta los pies. Harry la miró con la boca ligeramente abierta.

- ¿Tu eres la reina de las serpientes?- dijo Harry.

- En carne y hueso- dijo la chica sonriendo.

- ¿Por qué no me lo dijiste antes?- dijo Harry.

- He estado esperando a que me abrieras tu corazón- dijo Alex- que me dijeses todo lo que me as dicho hoy.

- ¿Por qué?- dijo Harry.

- Mira, yo tengo el poder de la empatía- dijo Alex y al ver que Harry no sabía lo que era eso dijo- puedo conseguir que cualquier persona me exprese sus sentimientos, que me digan todo lo que tienen guardado en su corazón. Yo utilice ese poder con todos vosotros, con los Weasley, con Hermione, con Cristine, con Draco, con Wendy y contigo. Quería que todos me dijeseis lo que sentíais por Alicia y todos lo hicieron menos tu. Nunca me había ocurrido algo así y me di cuenta de que el motivo por el que tú no me dijeses lo que sentías por Alicia no era que no la quisiera sino que era demasiado poderoso como para que mi poder funcionase contigo.

- ¿Pero para que querías saber lo que sentíamos hacia Alicia?- dijo Harry.

- Por que yo solo puedo darle la poción a la persona que quiera más a Alicia- dijo Alex- así que tuve que esperar a que tu me abrieses tu corazón para estar segura de que tu eres la persona que más quiere a Alicia y hoy me he dado cuenta de que si por que estabas dispuesto ha dar tu vida por ella algo que ninguno de sus amigos o familiares había dicho.

- Pero ¿tu eres humana?- dijo Harry.

- Claro que soy humana Harry- dijo Alex riendo- mira antes que yo mi madre fue la reina y de las serpientes y antes que ella lo fue su madre y así sucesivamente, igual que tu, ya que antes que tú, tu padre fue el heredero de Gryffindor y antes lo fue su padre y así sucesivamente. Yo soy una bruja algo especial, al igual que tú que también eres especial pero yo he ido a Hogwarts, me he enamorado, he sufrido como cualquier persona, me he tenido que ganar la vida. Yo trabajo aquí para estar cerca de los familiares de los enfermos que son mordidos por una serpiente venenosa, yo soy la única que tiene la cura y soy la única que controla de verdad a las serpientes, ni siquiera tu que hablas pársel podrías controlarlas como yo, si ahora mismo hubiese aquí una serpiente sería a mi a quien haría caso. Bueno como te estaba diciendo, trabajo aquí para que los familiares de los enfermos me abran su corazón, yo se cuando veo a la gente quienes son los familiares de los enfermos que están aquí por la mordedura de serpiente, yo me acercó a ellos y utilizo mi poder para que me abran su corazón cuando se quien es el que más quiere al enfermo es a el a quien le doy la poción. En el caso de que el enfermo sea de un país extranjero me aparezco en el hospital pero por suerte ya la gente no es mordida por serpientes tanto como antes- Alex miró a Harry a los ojos- además yo estoy ligada a todo enfermo por mordedura, sé lo que sienten y lo que pasa por su mente cuando han entrado en coma, ahora mismo sé lo que esta pasando por la mente de Alicia.

- ¿Qué esta pasando ahora por la mente de Alicia?- dijo Harry y vio como Alex cerraba los ojos y se concentraba.

- Ella esta en una sala oscura, no hay nada, solo vacío. Ve como tu, los Weasley y sus amigos se alejan de ella pero él que más rápido se aleja eres tu- dijo Alex- duda demasiado del cariño que la tienes y por eso tu te alejas más rápido que los demás de ella y por mucho que lo intenta no es capaz de alcanzaros, también escuchando la voz de Voldemort diciéndola que no la queréis y que por eso os alejáis de ella y eso no ayuda. Y si no os alcanza dentro de su cabeza, no despertará y morirá.

- ¿Qué debo hacer?- dijo Harry.

- Tienes que darle esta poción- dijo Alex entregándole una poción azul cielo- haz que los sanadores se la den toda, tarda cinco minutos en hacer efecto pero como esta en coma va a ser un poco más difícil. Mira cuando le den la poción en esos cinco minutos que hace efecto conseguirá alcanzar a su familia y a sus amigos pero lo más seguro es que a ti no, espero equivocarme pero si es así deberás entrar a su habitación y ayudarla a que te alcance.

- ¿Cómo?- dijo Harry.

- Muy sencillo, diciéndola todo lo que sientes, abriéndola tu corazón por que ella te escucha y debes hacerla sentir que estas a su lado- dijo Alex- así que si después de cinco minutos no se a despertado deberás decirle lo que sientes antes de que haya pasado un minuto después de los cinco en los que la poción tendría que haber echo efecto, si después de un minuto no le as empezado a decir lo sientes, ella morirá ¿entendido?

- Si- dijo Harry encogiendo el libro y guardándoselo en el bolsillo- gracias, no se como agradecértelo.

- Es mi deber- dijo Alex sonriendo- pero si quieres agradecérmelo, sálvala que quiero conocerla.

- Lo haré- dijo Harry sonriendo- gracias otra vez.

- Corre- dijo Alex y Harry vio como el vestido blanco era sustituido de nuevo por el uniforme de camarera.

Harry salió corriendo del salón de té, agarrando la poción con fuerza. Se subió al ascensor y apretó el botón de la primera planta donde estaba Alicia. El ascensor estaba lleno de gente y se paraba en todos los pisos para que alguien se bajase y Harry se estaba poniendo nervioso. Por fin llegó a la primera planta y Harry salió del ascensor dando empujones mientras la gente le reclamaba pero a él no le importaba. Corría por el estrecho pasillo hasta que vio que se acercaba a la sala de espera que estaba cerca de la habitación de Alicia. Llegó corriendo y todos lo miraron.

- ¿Qué pasa Harry?- dijo Lupin.

Pero Harry no contesto, se acercó corriendo al botón que había al lado de la puerta de Alicia y lo pulsó, una alarma empezó a sonar por todos lados y en menos de 30 segundos los sanadores y las enfermeras estaban allí.

- ¿Qué ocurre?- dijo el sanador mientras con un movimiento de varita apagaba la sirena-¿le ha dado otro ataque?

- Déle esta poción a Alicia- dijo Harry acercándose al joven.

- ¿Qué es eso?- dijo el sanador.

- La poción que le salvará la vida- dijo Harry- deséela de una maldita vez.

- Harry ¿de donde has sacado eso?- dijo el señor Weasley.

- Es una larga historia pero deséela antes de que sea demasiado tarde- dijo Harry- no hay nada que perder, ella va a morir de todas formas, así que deséela.

- Hágalo- dijo Dumbledore mirando a Harry y luego al sanador- Harry tiene razón, no hay nada que perder.

- Esta bien- dijo el sanador cogiendo la poción- ¿sabes cuanto tarde en hacer efecto?

- Cinco minutos- dijo Harry.

El sanador se puso la protección y entró en la habitación de Alicia, seguido por otra sanadora y por dos enfermeras. Todos se fueron a la cristalera para ver lo que ocurría. Harry vio como el sanador introducía el líquido en una jeringuilla y luego le pinchaba a Alicia en el brazo. Harry miró el reloj, ahora solo tendrían que esperar cinco minutos.

//////////////////////////////////////// Mientras en la cabeza de Alicia ////////////////////////////////////////

- No os valláis- dijo Alicia mientras corría y estiraba el brazo para alcanzar a su familia, a sus amigos y a Harry- por favor no quiero estar sola de nuevo.

- No te esfuerces Alicia- dijo la voz cruel de Voldemort- no significas nada para ellos, no te quieren y nunca te quisieron. No tienes nada, ni familia, ni amigos, nada, estás sola y siempre lo estarás.

- No, ellos me quieren- dijo Alicia- yo sé que me quieren.

- No te quieren- dijo Voldemort- como van a querer algo tan insignificante como tu. Ni siquiera Wendy, tu gran amiga te quiere, ella ahora tiene a Draco y a su madre, ya no te necesita, además ¿por qué iba a querer a alguien que nunca le ha demostrado cariño?

- Si me quieren- dijo Alicia con los ojos humedecidos- son mi familia, los Weasley son mi familia.

- Por favor Alicia tu no tienes familia-dijo Voldemort- los Weasley nunca te van a querer, no eres una Weasley ¿de verdad pensantes que si sobrevivías ibas a ir a vivir con ellos?- el hombre rió cruelmente- pobre ingenua. Para ellos su hija murió la noche en la que te secuestre, ya no la van a recuperar por que esa niña ya no esta dentro de ti, tu estas llena de demasiado odio, dolor y sufrimiento.

En ese momento Alicia vio que los Weasley, Hermione, Wendy y Draco se paraban. Alicia corrió con más fuerza hasta alcanzarlos y sintió como la señora Weasley la abrazaba con ternura, como nunca antes una mujer la había abrazado. La abrazaba como una madre abrazada a su hija a la que ha añorado durante muchos años.

- No estás sola cariño- dijo la señora Weasley.

La chica se separó de ella y miró a su alrededor, buscaba a Harry pero él no estaba allí.

- ¿Dónde esta Harry?- dijo Alicia.

- Él no te quiere- dijo la voz de Voldemort de nuevo- nunca té a querido. Mira como se aleja de ti.

Alicia vio como Harry se alejaba cada vez más de ella, ya estaba muy lejos y salió corriendo detrás de él.

Los sanadores salieron de la habitación y Harry se percató de que no habían sellado la puerta y pareció ser el único. Ya habían pasado los cinco minutos, los cinco minutos más largos de todos pero sobretodo de Harry, Alicia no había despertado y Harry supo que tendría que entrar y decirle lo que sentía antes de que pasase un minuto.

- Lo siento pero no ha funcionado- dijo el sanador.

Pero Harry no le hizo caso, pasó corriendo por su lado y abrió la puerta. Harry antes de cerrar vio como los sanadores iban hacia él pero cerró la puerta y la selló desde dentro para que nadie pasara.

Los sanadores golpeaban la puerta mientras le decían que abriese pero él no le hizo caso sino conseguía que Alicia se salvará entonces no le importaba contagiarse el también y así morir junto a ella.

Se acercó a la cama donde reposaba el cuerpo de Alicia. La miró mientras los Weasley, los miembros de la Orden, sus amigos, Fleur, Dumbledore, los sanadores y las enfermeras lo miraban por la cristalera de fuera. Harry miró su reloj, solo quedaban treinta segundos para que pasara un minuto así que debía empezar a decir lo que sentía hacía ella.

Miró su rostro recordó que nunca la había visto sonreír de verdad, nunca la había visto feliz y sabía que ella se lo merecía y él quería verla sonreír y que esa sonrisa estuviese acompañada por sus ojos, por eso no podía dejarla morir.

- Sé que puedes oírme, así que escucha mi suplica pequeña- dijo Harry mientras todos lo escuchaban, pero eso a él no le importaba, solo quería que ella supiese lo que sentía- por favor despierta, abre tus hermosos ojos y mírame. Siento mucho el daño que te he hecho, tuviste razón cuando me dijiste que me arrepentiría de haberte tratado tan mal, me odio a mí mismo por todo el daño que te hice pero te juro que te amo mi vida, te amo, así que corre, no temas por que yo te estoy esperando, se que puedes alcanzarme, no escuches la voz de Voldemort, ni la de nadie, solo escucha la mía pequeña. Te amo, nunca he amado a nadie como te amo ti, así que no me dejes por que si lo haces te juro que me muero por que yo no puedo vivir sin ti, no quiero vivir sin ti. Todo lo que dije en el baile es cierto pequeña, es cierto, así que corre, escucha mi voz y no mires atrás. Te quiero desde el primer momento en el que te vi, mi preciosa princesa, mi ángel. Me preguntaste por que te llamó así y yo no te conteste. Pero te llamo así por que eres como un ángel que llegó a vida para salvarme, para ayudarme con la muerte de Sirius, para enseñarme lo que es el amor, eres mi ángel, mi precioso ángel.

- Soy su ángel- dijo Alicia sonriendo mientras corría con todas sus fuerzas hacía él y la voz de Voldemort cada vez la escuchaba menos, solo escuchaba la voz de Harry, quería decirle que le quería, se arrepentía de no haber sido capaz de decírselo pero lo haría por que despertaría, solo necesitaba su ayuda- espérame Harry, ya voy.

- No me hagas cargar con la culpa de tu muerte sobre mis hombros- dijo Harry- ya tengo suficiente con la muerte de Sirius no me cargues con la tuya también, por favor, no me dejes como lo hizo él, no lo hagas, no quiero ver morir a más personas que quiero por favor, vive mi pequeña Gryffindor- los ojos de Harry empezaron a humedecerse y las lagrimas empezaron a resbalar por su rostro sin que él lo impidiese, ella se lo había dicho que cuando lo necesitase llorase, que eso no era debilidad- no podría soportar tu muerte mi ángel por que tu eres las partes más importantes de mi, eres mi alma, y mi corazón y si tu mueres, mi corazón y mi alma también morirán. Siempre lo he sabido, siempre he sabido que eras esas dos partes de mi cuerpo incluso cuando estábamos enfadados aunque en esos momentos no quería reconocerlo, te necesito. Corre, no temas, no te voy a abandonar. Pequeña te metiste en mi mente y en mi corazón y no te he podido sacar y nunca podré hacerlo, nunca. Solo pienso en ti, solo quiero estar junto a ti, solo eso, solo eso, por eso no puedes abandonarme.

Harry cerró los ojos al ver que la chica no despertaba, estaba empezando a perder la esperanza.

- Tal vez no vale la pena todo esto que estoy diciendo- dijo Harry aun con lagrimas resbalando por su rostro y que se limpió- tal vez debería perder la esperanza.

El chico se apartó de la cama y empezó a caminar hacía la puerta, iba con la cabeza gacha.

- No Harry, no te vallas- dijo Alicia tropezando y cayendo al suelo- no te vallas.

Alicia estaba agotada, volvió a escuchar la voz de Voldemort, no tenía fuerzas para continuar ahora que sabía que Harry estaba perdiendo la esperanza y ella tenía parte de culpa de que hubiese perdido por que ella se lo pidió, le pidió que perdiese la esperanza.

- No me dejes Harry- dijo Alicia con los ojos cristalinos- ayúdame a volver junto a ti.

Harry miró por encima de su hombro, quería mirarla una última ve antes de salir. Estaba mirándola cuando dirigió su mirada al suelo y vio debajo de la cama unos pergaminos. Se acercó lentamente a la cama y se agachó junto a ella. Cogió los pergaminos y los miró. Vio que estaban escritos y que era la letra de Alicia y que era una carta dirigida a todos ellos. Así que comenzó a leer en alto para que todos lo escuchasen.

Queridos amigos:

No se como empezar, tengo muchas cosas que deciros pero no se como decirlas y tampoco sé si tengo el suficiente tiempo para escribirlas.

Lo primero de todo quiero daros las gracias. Gracias, gracias por haber sido mis amigos, gracias por haber sido mi familia, gracias por entregarme vuestra amistad algunos de vosotros sin siquiera conocerme. Gracias a los Weasley, a Hermione, a Draco, a Wendy, a Cristine, a los miembros de la orden y gracias a Harry supe lo que era la amistad, la verdadera amistad. Me enseñasteis el significado de la palabra felicidad por que el tiempo que estuvisteis junto a mí fue el más feliz de mi vida. Deje de ser un espectro que vagaba por el mundo sin ningún cometido para convertirme en una persona que estaba en el mundo para vivir y aprender. Aprender de vosotros por que me enseñasteis muchas cosas, cosas que no vienen en los libros, cosas que solo se aprenden si una persona te las enseña, como la amistad, el valor, a tener esperanza, hasta me enseñasteis a sonreír, a reír sin miedo a que me pegasen. Me distéis vuestro cariño sin conocerme, sin saber quien era y me sentí querida.

Eso no significa que Wendy no me diese cariño por que me lo daba y siempre se lo agradeceré pero como yo, ella no sabe dar cariño de la misma forma que vosotros, como yo, ella no tuvo a nadie que se lo diera y yo no le demostraba el suficiente cariño y ese fue uno de mis mayores errores. Te pido perdón por eso Wen, y si hubo algo más que te molestara también te pido perdón. Pero no solo la pido perdón a ella, también os lo pido a los demás. Perdón por haberos mentido pero Voldemort me tenía engañada, espero que algún día me perdonéis.

Os lo vuelvo a decir, gracias por todo. Gracias por cada momento que habéis vivido junto a mí, no lo cambiaría ni por todo el oro del mundo mágico y muggle por que lo que me habéis hecho sentir no tiene precio, de verdad gracias.

Gracias a ti Wendy, por estar a mi lado desde que éramos niñas. Por intentar hacerme creer en el amor, por intentar cuidarme y aguantar mis gritos. Gracias por ser mi amiga, mi hermana.

Gracias a ti Draco, por cambiar y escuchar mis consejos. Por hacer feliz a Wendy, gracias por amarla. Gracias por ser mi amigo, mi hermano.

Wendy, Draco recordad la pulsera que os regalé en navidad, recordad lo que ponían "Siempre seremos amigos".

Gracias a ti Hermione, por estar a mi lado, por ayudarme, por tratarme como si nos conociésemos de toda la vida, gracias por ofrecerme tú amistad, gracias por hacer feliz a Ron. Gracias por ser mi amiga, mi hermana.

Gracias a todos los Weasley, gracias por tratarme como si fuese una hija más, como si fuese una hermana más para todos vosotros. Gracias Bill, por confiar en mí y contarme a mí primero lo de que iba a ser papa y que te ibas a casar me hubiese encantado estar en tu boda, gracias por ser mi hermano. Gracias Charlie, por ser tan bueno conmigo, por hablarme de tu trabajo, gracias por ser mi hermano. Gracias a Percy, me hubiese encantado conocerte fuera de estas cuatro paredes pero gracias por estar junto a mí mientras estaba en el hospital. Gracias a Fred y George por hacerme reír siempre, por enseñarme que la risa es algo maravilloso y que no debo de dejar de hacerlo, gracias por ser mis hermanos. Gracias a Ron, por darme tú amistad, por hacer feliz Hermione y por estar junto a mí, gracias por ser mi hermano. Gracias a Ginny, por ser tan cariñosa, por estar junto a mí, por ayudarme, gracias por ser mi hermana. Gracias a los señores Weasley por ser como unos padres para mí incluso antes de que se enteraran de que era su hija de verdad, y estoy segura señor Weasley que será un gran ministro y estoy muy orgullosa de usted.

Gracias a todos los miembros de la Orden por dejarme estar junto a vosotros, por darme vuestro cariño, gracias a Lupin, a Tonks, a Tommy, a Ojoloco, a Hagrid, a la profesora Mcgonagall y todos los que intentan vencer a Voldemort. Gracias profesor Dumbledore por haber confiado en mí. Gracias a Cristine por haberme dado tan buenos consejos y por favor cuida a Wendy.

Y por último pero no me nos importante por ello, gracias a Harry. Gracias por ser mi mejor amigo, por darme tu cariño, gracias por ser la luz que me guía en los caminos, por ser la luz que me guía por el camino de luz. Se que tu podrás vencer a Voldemort, confío en ti, por que se que eres fuerte y poderoso. Se que te dije que perdieras la esperanza pero ahora te digo que no lo hagas por que yo no la he perdido y te juro que este donde este te la enviaré para que puedas acabar con Voldemort y hagas un mundo mejor, no te rindas, lucha. Confío en ti Harry y sé que si existe una cura para mi enfermedad, sé que tú y solamente tú podrás encontrarla, gracias por ser todo en mi vida, gracias por ser mi héroe.

Y ahora, me despido de todos vosotros, os mando un abrazo y un gran beso desde donde este. Hasta siempre. Adiós.

Sobre la carta empezaron caer las lágrimas de Harry y este quitó la carta, no quería que las letras se borrasen, era lo último que tenia de ella. Levantó la cabeza y miró a través de la cristalera. Vio como por el rostro de todos los Weasley, de Hermione, de Wendy, de Fleur, de Cristine, de Tonks, de Draco, incluso de las enfermeras resbalan millones de lágrimas. Vio la mirada de tristeza de Lupin, Dumbledore y los sanadores y por último vio los ojos humedecidos de Tommy.

Alicia había escuchado como Harry había leído su carta y todavía no se había levantado. Veía como se alejaba el chico que amaba y ella no podía hacer nada. Comenzó a llorar sin poder evitarlo.

- Harry- decía una y otra vez, cada vez más alto hasta que lo gritó- ¡HARRY!

- Harry- susurró Alicia desde la cama casi sin mover los labios.

Harry la escuchó y la miró, vio como por su rostro resbalaban millones de lágrimas y el corazón de Harry empezó a palpitar con fuerza, tal vez todavía hubiese una oportunidad.

- Estoy aquí princesa- dijo Harry acercándose a ella- no tengas miedo, no me voy a ir de tu lado, te estoy esperando y te esperare toda la vida si hace falta, así que corre por que yo no me voy a ir. Estoy ahí, levanta la cabeza y mírame, estoy parado, esperándote, eres fuerte así que corre. Sé que podrás despertar, lo sé por que eres fuerte, la chica más fuerte que he conocido nunca.

Alicia levantó la cabeza y vio que Harry había dejado de caminar y que estaba mirándola desde la distancia. En sus labios había una sonrisa dibujada, una de esas sonrisas que solo iban dirigidas a ella.

Con unas fuerzas renovadas se puso en pie y salió corriendo hacía él.

- Espérame- dijo Alicia.

- Espérame- dijo Alicia con los ojos cerrados y el chico la escuchó y sonrió.

- Estoy esperándote pequeña- dijo Harry- te quiero, vamos corre, te estoy esperando. ¿Sabes? Recuerdo un día cuando estábamos peleados y tu ya te habías ido, Ania me dijo "entre el amor y el odio solo hay un paso pero ¿tú lo as dado?" Yo no la conteste y ese día estuve pensando en esas palabras y empecé a recordar todos los momentos que habíamos pasado juntos y me di cuenta de que no te había dejado de amar ni un segundo y desee con todas mis fuerzas que volvieras junto a mí. Vamos Alicia, todo el mundo te espera en Hogwarts, todos nos preguntan siempre que estamos allí por tu estado, están preocupados por ti, así que no te puedes rendir, lucha por tu vida, vive por favor por que te necesitamos, te necesito. Te prometo que si despiertas, te voy ha hacer la chica más feliz del mundo, te prometo que no dejaré que nadie te haga daño, te prometo que te voy ha hacer feliz aunque solo sea como amigos, si eso es lo que quieres seremos amigos, yo me conformo con saber que estas bien y quiero ver una de tus hermosas sonrisas pero esta vez que esa sonrisa este acompañada por tus ojos, te juro que voy a hacer que olvides el daño que Voldemort te hecho cueste lo que me cueste. Así que corre yo te estoy esperando con los brazos abiertos.

Alicia veía que tan solo estaba a unos metros de Harry y que él estaba con los brazos abiertos esperándola para darla un abrazo y ella quería sentir ese abrazo, además quería decirle que le quería, no se quería ir sin decirle que le amaba, sin decirle que él había cumplido la promesa que le había echo en verano el mismo día en que se habían ido a Hogwarts.

- Corre- oía que le decía la voz de Harry- corre pequeña, demuestra que eres una Gryffindor, mi pequeña Gryffindor, demuestra que el valor corre por tus venas.

Alicia sonrió con lágrimas en los ojos y se abrazó al cuerpo de Harry y su sonrisa fue mayor cuando sintió que él la rodeaba con los brazos.

Harry estaba mirando a Alicia cuando esta abrió los ojos y sus miradas quedaron conectadas. Alicia se incorporó y se abrazó a Harry con fuerza mientras lloraba.

- Te quiero Harry, te quiero- dijo Alicia sin parar de llorar y Harry la devolvió el abrazo mientras sonreía, le había dicho que le quería, ella nunca le había dicho a una persona que la quería y a él había sido el primero que se lo había dicho- siento no habértelo dicho antes, lo siento, no quería irme sin decírtelo. Te amo y no me quiero volver a enfadar contigo nunca más. Te quiero desde el primer momento en el que té vi y no he podido dejar de quererte aunque he intentado odiarte no he podido, por que te amo. No he podido sacarte de mi cabeza, deseaba sentir de nuevo tus labios, tus abrazos, tus caricias, ver una sonrisa cariñosa dirigida a mí, volver a oír palabras cariñosas salir de tu boca cuando me hablabas. No quiero sufrir más, no tengo fuerzas para seguir sufriendo, no quiero estar sola nunca más.

- No vas a estar sola- dijo Harry- y no vas a sufrir más.

Los dos chicos se miraron a los ojos sin dejar de abrazarse, sus miradas lo decían todo, todo.

- Quiero ser tu amiga, tu confesora, tu chica, tu novia, tu amante, quiero ser todo para ti- dijo Alicia y Harry sonrió- y por eso yo me preguntaba que si la pregunta que me hiciste en el baile seguía en pie.

- ¿Cuál?- dijo Harry sonriendo y rozando su nariz con la de la chica- ¿la de que si querías ser mi novia?

- Si- dijo Alicia- esa pregunta.

- ¿Quieres serlo?- dijo Harry cada vez más cerca de los labios de la chica- ¿quieres ser mi novia?

- Si- dijo Alicia sonriendo con sus ojos tristes.

- Trato hecho pequeña- dijo Harry y la chica sonrió- pero que sepas que nunca más te voy a dejar escapar.

- No me pienso escapar mi héroe- dijo Alicia sonriendo.

Harry acortó la distancia que los separaba y le beso. Se fundieron en un beso lleno de cariño y amor. Era un beso dulce y tierno pero también desesperado, lo llevaban deseando desde hacía mucho tiempo. Sus lenguas buscaban los roces de la lengua de su pareja con desesperación, se estaban besando como si al día siguiente se acabara el mundo.

- Te quiero- dijo Harry cuando se separaron.

- Yo también te quiero- dijo Alicia.

- Debo abrir- dijo Harry- tendrán que ver sí estas bien.

Alicia asintió y muy a su pesar soltó a Harry. El chico se fue hacía la puerta con una sonrisa dibujada en su rostro. Abrió la puerta y salió de la habitación dejando la puerta abierta.

- Será mejor que pasen para ver si está bien- dijo Harry sin poder dejar de sonreír- aunque yo la veo muy bien.

- Es un milagro- dijo el sanador y entró a la habitación seguido de su compañera y las dos enfermeras.

Harry miró a sus amigos que lo miraban a su vez. La señora Weasley aun lloraba pero en este caso eran lágrimas de felicidad. La mujer pelirroja se acercó a él y la dio un fuerte abrazo.

- Gracias Harry, gracias- dijo la mujer llorando- sentimos mucho no haber confiado en ti, debimos hacerlo.

La mujer se separó y le miró a los ojos mientras le acariciaba el rostro.

- Mi hija no podía haber elegido un novio mejor- dijo la señora Weasley- me alegro de que seas un miembro de la familia Weasley en toda regla.

- Yo también señora Weasley- dijo Harry e hizo una cosa que nunca había hecho, se acercó a la mujer, la dio un beso en la mejilla y la abrazó- siempre ha sido como una madre para mí.

- Y tu un hijo para mí, cariño- dijo la señora Weasley.

Los dos se separaron y cuando lo hicieron sus amigos se abalanzaron sobre Harry y lo abrazaron. Cuando dejaron respirar a Harry vieron como los sanadores sacaban una camilla flotando con Alicia encima.

- Nos la llevamos a otra habitación- dijo el sanador mientras la señora Weasley la daba un gran beso en la mejilla a su hija- ya no es contagiosa y esta habitación podríamos utilizarla para otro paciente que sea contagioso. Síganme, en esta planta hay habitaciones libres.

Todos los siguieron, delante de la camilla iban las enfermeras y detrás de la camilla iban los dos sanadores y detrás de estos Harry y los demás.

Llegaron hasta una habitación sólo tenía una cama, tenía un armario ropero y un par de cómodos sillones. En el centro estaba la cama donde colocaron a Alicia y a su lado una mesita de noche bien alta. Además había un enorme ventanal por donde entraba mucha luz. No había ningún ventanal que diese al pasillo y además había una puerta donde Harry supuso que había un baño. Los sanadores miraron a Harry y los demás.

- ¿Cuánto tiempo se va a tener que quedar?- dijo la señora Weasley.

- Hasta el sábado por la tarde- dijo el sanador- Si necesitan algo no duden en avisarnos.

- No se preocupen- dijo el señor Weasley sonriendo- lo haremos.

Los dos sanadores se marcharon seguidos de las dos enfermeras y cuando la puerta se cerró, se acercaron a Alicia. Wendy y Draco se abalanzaron sobre su amiga y la dieron un fuerte abrazo.

- Menos mal que estas bien- dijo Wendy sonriendo y dándola un gran beso a su amiga.

- Os quiero mucho chicos- dijo Alicia y Wendy y Draco la miraron, era la primera vez que los decía que los quería y Wendy comenzó a llorar cuando la oyó decirlo.

- Yo también te quiero- dijo Wendy llorando y abrazándose a su cuello.

- Wendy… basta… me estas… ahogando- dijo Alicia pero Wendy no la hacía caso hasta que Draco hizo que la soltase.

- Que la vas a ahogar- dijo Draco sonriendo mientras Alicia se frotaba el cuello. Draco se acercó a ella y la abrazó con cuidado- y yo también te quiero.

Los dos chicos se separaron de ella y esta vez fueron los señores Weasley quienes se acercaron a la chica. La señora Weasley se acercó a la cama como con temor y la agarró la mano con delicadeza.

- Te encuentras bien cariño- dijo la mujer.

- Si señora Weasley- dijo Alicia y la mujer pelirroja pareció un poco entristecida por la forma en que se dirigía a ella, a ella le gustaría que la llamara mama pero entendía que tal vez era demasiado pronto.

- Señores Weasley- dijo Alicia, todos la miraron parecía un poco nerviosa- ¿les puedo llamar papa y mama?- la chica agachó la mirada levemente sonrojada y continuo- es que no sé si es malo que los llame así por que cuando se lo llamaba a Voldemort, él me pegaba- la chica comenzó a llorar- y yo tengo miedo de que a ustedes tampoco le gusten que los llame así y me hagan daño como él.

- ¡Oh dios no, cariño!- dijo la señora Weasley con una mano en la boca- nosotros seriamos incapaces de hacerte daño y claro que nos puedes llamar papa y mama, eso es lo que queremos que hagas. Me harías la mujer más feliz del mundo si me llamases así.

- Yo no quiero que sufras más ni yo tengo fuerzas para seguir sufriendo- dijo Alicia levantando la cabeza y mirando a sus padres- os quiero mucho mama, papá.

La señora Weasley al oír las últimas palabras comenzó a llorar y abrazó a la muchacha con todas sus fuerzas, el señor Weasley se acercó y las abrazó a ambas. Harry miró el rostro de su novia y vio que la chica sonreía sin parar y aunque sus ojos seguían tristes, Harry sabía que era más feliz. Cuando los señores Weasley soltaron a Alicia los siguientes que se acercaron fueron Bill y Fleur.

- ¿Qué te parece mi hermana, Fleur?- dijo Bill y le dio un beso en la frente a Alicia- Hermosa ¿no crees?

- Mucho- dijo Fleur dándola un beso en la mejilla.

- ¿Puedo tocarte la tripa?- dijo Alicia a Fleur.

- Claro- dijo la chica sonriendo y Alicia puso su mano en el vientre de la chica que todavía no estaba muy abultado.

- Y pensar que hay dentro hay bebe- dijo Alicia acariciando el vientre de Fleur, luego sin dejar de acariciarlo miró a Harry- quiero uno Harry.

- ¿Qué?- dijo Harry asustado y todos estallaron en carcajadas al ver la cara de susto del chico- a mi no me metas en líos.

- Un bebe no es un lío- dijo Alicia con el entrecejo fruncido.

- Para un chico de dieciséis años y una chica de diecisiete si lo es- dijo Harry.

- Harry yo no tengo diecisiete años- dijo Alicia.

- Si los tienes- dijo Charlie y la chica lo miró. El pelirrojo la dio un beso en la frente y continuo- eres melliza de Ron por lo tanto tu cumpleaños fue el 1 de Marzo ya tienes diecisiete años.

- Valla, hace casi un mes que fue mi cumpleaños y yo no lo sabía- dijo Alicia- que poco he disfrutado de mis dieciséis años aunque la verdad nunca he disfrutado mi cumpleaños, era un día más- Alicia que había estado dirigiendo su mirada a todos los de la habitación se detuvo en una de las personas- ¿tu eres Percy?

Todos miraron al pelirrojo estirado y vieron que el chico se acercaba a ella.

- Si- dijo Percy.

- Tenía ganas de conocerte- dijo Alicia sonriendo y abrazándose a él- eres tan guapo como me imaginaba.

- Tu también eres hermosa- dijo Percy devolviéndola el abrazo y dándola un beso en la cabeza.

Entonces Fred apartó a Percy de Alicia mientras George se ponía en el otro lado de la cama y cuando cada uno estaba en un lado de la cama y Alicia en el centro, Fred dijo:

- No la acapares, nos toca a nosotros besarla.

- Abrazarla- dijo George ambos con unas sonrisas traviesas dibujadas en sus rostros.

Fred y George empezaron a hacer lo que habían dicho mientras Alicia reía sin parar.

- ¡Auh!- dijo Alicia tocándose la mejilla- ¿cuál de los dos ha sido el que me ha mordido?

- Él- dijeron los dos a la vez señalando al otro.

- Yo no he sido- dijo Fred.

- Pues yo tampoco- dijo George mirando a su gemelo.

- Aparataos idiotas- dijo Ron aparatando a Fred- quiero ver a mi hermana melliza.

- Hola- dijo Alicia sonriendo a su hermano mellizo a los ojos- ¿sabes? Me encantan tus ojos cuando los miró me llenan de alegría. Te quiero Ron.

Ron se acercó a ella y la dio un fuerte abrazo que Alicia correspondió con una sonrisa.

- Estuve tanto tiempo deseando saber como eras, imaginando como serías y durante todo este tiempo te he tenido delante de mis narices y no me he dado cuenta- dijo Ron y por los ojos de la chica empezaron a resbalar una lagrimas silenciosas- nunca te imagine tan hermosa como eres.

- Ron…- dijo Alicia mientras se separaban. Ron le limpió las lagrimas con los pulgares- no sabes cuanto me alegro de que seas mi hermano.

Ron sonrió y la dio un beso en la frente.

- Te quiero hermanita- dijo Ron- y si alguna vez ese- el pelirrojo señalaba a su mejor amigo- te hace daño, me lo dices que lo descuartizo.

- ¡Eih!- dijo Harry que estaba a los pies de la cama.

- Es cierto- dijo Bill y Harry lo miró- te vamos a tener vigilado Harry y pobre de ti como hagas daño a nuestra hermanita.

Harry tragó saliva fuertemente y miró a todos los hermanos Weasley que le hacían señas que a Harry no le gustaba para nada. Charlie y Percy se pasaban el dedo por la garganta de un lado a otro, Fred y George se señalaban disimuladamente partes del cuerpo no visibles, las partes del cuerpo más sensible de un hombre mientras con la otra mano hacían como si fuesen unas tijeras. Harry tragó saliva de nuevo y miró a su novia desesperado.

- ¡Eh, no me lo asusten!- dijo Alicia con el entrecejo fruncido.

- Te acostumbraras- dijo Ginny acercándose a su hermana y dándola un beso en la mejilla- eso es lo malo de tener seis hermanos mayores, son demasiado protectores y todo chico que se le acerca a sus pequeñas hermanas los terminan espantando, con la excusa de que no tienen buenas intenciones contigo.

- Pero Harry si tienes buenas intenciones conmigo ¿verdad cariño?- dijo Alicia sonriendo- por que si no, no van a ser mis hermanos los que te dejen sin carne de padre sino que seré yo- la chica sonrió y Harry volvió a tragar saliva, su novia podía llegar a ser una mujer de armas tomar, ya la había visto más de una vez furiosa, tenía el carácter de todo Weasley pero sobretodo de las mujeres.

- Si cariño claro- dijo Harry sonriendo y abanicándose con la mano- claro que tengo buenas intenciones. Hace un poco de calor ¿no creéis?

- Pero no te pongas nervioso- dijo Alicia sonriendo- sino yo no te voy ha hacer nada malo sino me lo haces tú a mi primero y tu me as prometido que nunca me vas a hacer daño.

- Si lo he hecho- dijo Harry- no debéis preocuparon, no la voy a hacer nada de nada, no la voy a tocar ni un pelo.

- No te pases Harry- dijo Alicia mirando a su novio- no me digas que ahora vas a estar a tres metros de distancia.

- No- dijo Harry rotundamente- ni hablar, tu bien cerquita de mí que con lo bonita que eres algún chico en Hogwarts te aparta de mi lado y no voy a dejar que me roben.

- Bienvenida al club de los novios celosos- dijo Hermione acercándose a su amiga y dándola un abrazo-ya te puedes ir acostumbrando por que ese par de hay son unos celosos- Hermione señaló a su novio y a su mejor amigo.

- Y Draco no se queda atrás- dijo Wendy sonriendo- no sabes la última Alicia, ayer Draco casi mata a un chico por que me estaba preguntando una cosa.

- Ese chico estaba muy cerca tuya- dijo Draco señalando a su novia- ese iba a lo que iba y Ron y Harry pueden confirmarlo que estaban delante.

- Tiene razón- dijo Ron y Harry asentía.

- Vosotros tenéis la mente muy sucia- dijo Wendy mirándolos con una ceja alzada.

- Pero Alicia te acompaño en el sentimiento- dijo Hermione negando con la cabeza- tu aparte de tener un novio celoso además tienes un hermano celoso, Ron es muy celoso incluso con sus hermanas- Ginny asentía junto a ella como dándola la razón- no te va a dejar en paz.

- Me a caído una cruz encima- dijo Alicia negando con la cabeza mientras sus amigas le daban palmadas en la espalda.

- ¡Eih! Eso no es justo- dijo Harry con el entrecejo fruncido- ¿dónde vas a encontrar a un novio como yo?

- La verdad Harry tienes razón- dijo Alicia y Harry sonrió- donde voy a encontrar a un novio el cual es perseguido por un asesino maniaco que durante 15 años pensé que era mi padre, que carga sobre sus espaldas con una profecía y que sabe cuando ese maniaco asesino que le persigue esta feliz o enfadado. No quita, quita que contigo estoy más que entretenida.

- Has olvidado unas cuantas cosas- dijo Harry acercándose a su novia.

- ¿Ah sí¿Cuáles?- dijo Alicia.

- Que siempre esta metiendo la pata y que la metió hasta al fondo cuando hizo daño a la chica más linda del mundo- dijo Harry abrazándola y la chica sonrió aferrándose al brazo de su novio- y que esta locamente enamorado.

- Que lindo eres- dijo Alicia dándole un beso en la comisura de los labios- por cierto ¿cómo encontraste la cura?

- Por el libro de "El reino de las serpientes"- dijo Harry.

- ¿De verdad?- dijo Alicia sonriendo- sabía que conseguirías abrirlo aunque bueno no estaba segura de si lo intentarías llegue a pensar que lo llevarías a la sección prohibida y lo dejarías ahí.

Eso último Alicia lo había dicho sin pensar pero cuando vio los ojos azules de su director se tapó la boca al darse cuenta que había revelado la escapadita de su novio a la sección prohibida. Pero el anciano no parecía enfadado más bien divertido.

- Hola director- dijo Alicia sonriendo inocentemente- no le había visto.

- Ya me he dado cuenta sino no hubiese dicho lo de la escapadita de Harry a la sección prohibida- dijo Dumbledore sonriendo.

- No le castigue profesor- dijo Alicia- fue idea mía, me parecían libros que podrían se interesantes y le pedí que me los trajera.

- No le voy a castigar por que por hacer eso señorita usted esta viva- dijo Dumbledore y Harry sonrió- pero cuando lleguemos a Hogwarts quiero que lleve esos libros a mi despacho.

- Si- dijo Harry sonriendo- lo haré.

- Ahora continua Harry por favor- dijo Dumbledore.

Harry les contó lo que ponía en la leyenda para que Alicia se enterase, contó que había ido al salón de té y que Alex le había dicho que era la reina de las serpientes y que le había entregado la poción.

- Quiero conocerla para darle las gracias- dijo Alicia.

- Cuando puedas vamos- dijo Harry- no creo que ella pueda subir ha verte por que esta trabajando.

- Bueno será mejor que vuelva al colegio- dijo Dumbledore- ahora que se que la señorita Weasley esta bien me voy tranquilo.

- Voy contigo Dumbledore- dijo Remus sonriendo.

- Esta bien- dijo Dumbledore- Tonks, Tommy acompañarlos a Hogwarts después.

Los dos chicos asintieron mientras Lupin se acercaba a la chica y la daba un beso en la frente, la chica sonrió y Lupin la miró a los ojos.

- Me alegro de que este bien- dijo el hombre sonriendo.

- Gracias- dijo Alicia sonriendo.

Los dos hombres se dirigieron a la puerta y antes de salir Dumbledore se dio la vuelta y miró a Alicia.

- Por cierto- dijo el anciano- bonita carta.

La chica se sonrojo levemente y los dos se marcharon cerrando la puerta tras de si. Estaban hablando y no se dieron cuenta que era tarde hasta que la enfermera a la que Harry le había entregado los libros para que se los diese a Alicia, entro a la habitación con la cena. La mujer dejó una bandeja sobre la mesa que estaba cerca de la chica.

- Hora de comer cariño- dijo la enfermera cariñosamente- estarás contenta de poder estar rodeada de tanta gente.

- Si- dijo Alicia sonriendo.

- Bueno hoy tenemos de comer... - empezó la mujer.

- Déjame adivinar- cortó Alicia- ¿un puré?

- Acertaste- dijo la mujer sonriendo.

- Como no voy a acertar- dijo Alicia un poco molesta- desde que me ingresaron me estoy alimentando de lo mismo ¡es horrible¿No me puedes traer un gran plato de estofado o un filete? Algo sólido.

- Lo siento pero no puedes comer cosas...

- Sólidas- terminó de nuevo Alicia por la mujer.

- Venga empieza a comer- dijo la enfermera.

- No quiero comer- dijo Alicia cruzándose de brazos.

- Pues no me pienso ir hasta que te lo hayas comido- dijo la enfermera.

- Pues te vas a aburrir- dijo Alicia.

- No seas cabezota Alicia- dijo la señora Weasley- debes comer.

- Está muy malo- dijo Alicia.

- Segur que no esta tan malo- dijo Harry sentándose en el borde de la cama- lo que pasa es que eres una quejica.

- ¿Quieres probarlo?- dijo Alicia maliciosamente.

- Vale- dijo Harry y metió un dedo en el puré, se lo chupó y se dio cuenta de que Alicia tenía razón¡era horrible!- esta bueno- mintió Harry pero su cara decía todo lo contrario, su cara decía la verdad y Alicia sabía que estaba mintiendo. Lo miró fijamente y Harry terminó por decir la verdad- vale, esta bien es horrible pero tienes que comértelo.

- Pero...- dijo Alicia.

- Pero nada, vamos- dijo Harry.

La chica cogió la cuchara con el entrecejo fruncido y empezó a comer.

- Así me gusta cariño- dijo la enfermera- dentro de un rato vuelvo a por la bandeja.

La enfermera salió de la habitación y mientras Alicia comía siguieron hablando. Después de que la enfermera volviese a la habitación para llevarse la bandeja, Tonks y Tommy informaron de que tenían que volver a Hogwarts. Así que Harry le dio el baúl a Alicia por si necesitaba algo y Bill y Charlie lo guardaron en el armario que había en la habitación.

- Tan pronto- dijo Wendy mirando a Tonks.

- Es tarde- dijo Tonks sonriendo.

Todos le dieron un beso y un abrazo a los presentes antes de irse.

- Adiós mi ángel pelirrojo- le susurró al oído Harry a Alicia. La chica sonrió.

- Adiós- le susurró Alicia y se dieron un pequeño beso en los labios.

Todos salieron de la habitación y luego del hospital. Iban riendo, hablando y bromeando, eran felices. Se fueron al callejón y esperaron al autobús noctámbulo, no tardó ni treinta segundos en aparecer y tampoco tardaron mucho en llegar a Hogwarts. Se despidieron de Tonks y Tommy y entraron a los terrenos del colegio, entraron al castillo y se fueron al gran comedor muertos de hambre.

Cuando entraron en el gran comedor y todos vieron las grandes sonrisas que traían, se preguntaron por que estaban tan felices. La cena no había empezado así que los chicos se sentaron en sus respectivas mesas, esperando que la comida apareciese pero la comida no apreció por el contrario Dumbledore se puso en pie.

- Antes de empezar a cenar me gustaría dar una buena noticia- dijo Dumbledore sonriendo mientras todos los alumnos ponían atención al director- el señor Potter aquí presente estuvo investigando sobre la serpiente que mordió a la señorita Weasley y por la que estaba en el hospital y hoy el señor Potter ha encontrado una cura salvando la vida de la señorita Weasley...- Dumbledore no pudo continuar ya que toda la sala estallaron en gritos de felicidad, algunos alumnos hacían sonar los cubiertos contra los vasos y platos vacíos, eran felices por que eso significa que podrían pedirla perdón por como la habían tratado. Después de unos minutos la sala volvió a quedar en silencio y Dumbledore continuo- la señorita Weasley se tendrá que quedar en el hospital hasta final de semana y volverá al colegio después de las vacaciones de semana santa, espero que todos la den una calurosa bienvenida y la traten como se merece. Ahora que esta todo dicho...

- Profesor- dijo Harry poniéndose en pie y todos lo miraron. Harry tenía una sonrisa que nunca antes habían visto nadie y una idea le había llegado a la cabeza- yo creo que después de cómo la tratamos deberíamos hacer algo por ella.

Toda la sala estaba en silencio escuchando las palabras del chico pensando en lo que quería decir y entonces Ron se puso también en pie.

- Yo estoy con Harry- dijo el pelirrojo- y creo que se lo que quiere decir Harry con hacer algo por ella. Creo que se refiere a su cumpleaños.

- Si- dijo Harry dándole la razón a Ron- el cumpleaños de Alicia fue el uno de Marzo y hoy ella se a enterado que el pasado uno de Marzo cumplió diecisiete años por lo que nos ha dicho ella nunca ha celebrado su cumpleaños y yo creo que después de las vacaciones y aunque es ya es un poco tarde, aun así yo creo que deberíamos hacerla una fiesta de cumpleaños, aquí en el gran comedor. Una fiesta sorpresa, de la cual ella no sabría nada hasta la misma noche que se celebrase.

- Sabe señor Potter que no es una mala idea- dijo Dumbledore sonriendo- ¿qué les parece?- dijo esta vez mirando a toda la sala.

- Fiesta, fiesta, fiesta- coreaba toda la sala al unísono mientras golpeaban las manos contra la mesa.

- Creo que ahí tienen la respuesta- dijo Dumbledore y toda la sala estalló en aplausos- quiero que escriban en un papel las condiciones y como quieren hacer la fiesta y que me las lleven a mis despacho antes de las vacaciones de semana santa y después de estar seguro de que no es nada peligroso, después de lo que he vivido aquí con algunos alumnos no me fío de ningún adolescente, entonces mandaré al señor Flinch a que ponga en todas las salas comunes las condiciones y los alumnos deberán seguirlas ¿entendido?- hubo un murmullo general que el director entendió como un si, levantó los brazos- y ahora a cenar.

Los platos se llenaron de comida y pronto Ron y Harry ya tenían sus propios platos llenos y comían desesperado. Harry estaba hambriento no había comido mucho desde que Alicia había entrado al hospital ya que no había tenido mucho hambre pero ahora que sabía que ella estaba bien, el hambre había vuelto.

Después de comer subieron a las salas comunes y no tardaron mucho en irse a la cama agotados. Harry se acostó con la sonrisa que se le había dibujado en el rostro cuando había visto a Alicia abrir los ojos y que aun dibujaba su cara y poco a poco el sueño lo fue venciendo y se durmió, soñando durante toda la noche con Alicia.

Nota de la autora:

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Holaaaaaaa¿Cómo estáis?¿qué os ha parecido el capitulo? Ya se que ha sido bastante cursi pero bueno por lo menos Alicia esta viva ¿no? No la he matado y en el capitulo anterior os tuve bastante engañados pensando que se había muerto pero solo quería mantener el suspense por que en realidad nunca se me había pasado por la cabeza cometer la locura de matar a Alicia. Ahora os dejo un besazo a todos y por favor dejadme reviews diciéndome lo que os a parecido este capitulo. Adiós.