Rodeado de escasa vegetación, Thorin miró a su alrededor desconociendo el lugar. Todo era tan seco, rocoso y el aire demasiado caliente. Siguiendo cualquier dirección observó atentamente cada cosa que le rodeaba, siendo todo mayoritariamente igual.
Hasta que escucho un silbido.
Siguiendo el eco del sonido corrió, detectando un destello rojo unos metros más adelante que venía directamente hacia aquí, reconociendo la delgada y femenina silueta. Que acompañada de un hombre rubio corrían a toda prisa, perseguidos por cuatro sujetos de vestimenta negra.
-¡Nymeria!
Intentó con más llamados pero no hubo contestación, en realidad fue como si no estuviera aquí, pues paso de largo, sin siquiera mirarlo. Confuso, la siguió, recorriendo una gran distancia mientras la veía intercambiar señas con aquel humano alto corriendo por el suelo desnivelado, esquivando y saltando rocas que se atravesaban a su paso.
Pero el camino rápidamente se terminó, deteniéndose bruscamente al borde de un barranco con los cuatro tipos cortándoles el paso, apuntándolos con aquellas armas plateadas.
No había manera de escapar.
Asustado por Nymeria se puso delante de ella con la intención de tocarla, pero su mano la traspasó. Recorriéndole un horrible miedo por su seguridad, porque así no la podía proteger.
Esperando alguna reacción, vio en su rostro una gran seguridad. No obstante, sus ojos carecían de aquel brillo con el que la había conocido, no había ni alegría, ni el deje descarado que chispeaba en sus ojos como acostumbraba. Aquí, en cambio, solo veía una mirada opaca y vacía sin ninguna expresión que demostrara ningún tipo de sentimiento o emoción.
Y no le gusto para nada la visión de esta Nymeria.
-Cumple con lo acordado-Espetó uno de los cuatro apuntando a Nymeria con el arma-Es hora…
En ese momento, el hombre que acompañaba a Nymeria, se adelantó unos pasos solo para girarse sacando una arma plateada de la parte baja de su espalda para apuntarla, formándose una sonrisa maliciosa en rostro que hizo a Thorin arder de furia mientras su mente gritaba ¡Traición!
Más ella no se mostró sorprendida.
-Pagan mucho por tu muerte-Dijo el tipo alto con un encogimiento de hombros-Demasiados millones… una oportunidad para hacerme rico como siempre eh querido y así de fácil…-Con una risa maliciosa, apretó el gatillo disparándole a la altura del abdomen, haciéndola retroceder los pocos pasos que le separaban del borde, tocándolo con los talones ligeramente.
La sangre comenzó a brotar de la herida, resbalando por su cuerpo empapando su ropa negra.
Con grito de ira, Thorin se lanzó al humano repugnante en un intento de alcanzarlo, pero su cuerpo lo atravesó aterrizando en el suelo duramente. Aun así continuo maldiciéndolo en su lengua por herir a su Nymeria, impotente por no poder hacer nada por ella.
-No te durara-Al oír la voz fría y cortante de Nymeria la miró, notando como caían las gotas de sangre al suelo resbalando de su pierna-Me encargare de ello.
-¿Y cómo lo harás, jefa?-Preguntó el tipo rubio con sarcasmo-Estarás muerta, muy muerta. Los animales salvajes se comerán tu cadáver y no podrás curarte mágicamente, ya no más…-Dijo frunciendo el ceño-Además, estoy harto de ser el segundo ¡Preferiste al estúpido de Chris, dándole todo lo que yo debía tener!-Gritó gatillando un segundo disparo que alcanzó la pierna derecha de Nymeria, haciéndola caer sobre una de sus rodillas, mostrándose imperturbable a pesar del impacto de bala, levantándose con lentitud.
Desesperado Thorin se colocó frente a ella deseando tocarla y ayudarla. No soportaba ver esto, no soportaba verla herida, ni menos verla perder aquel líquido vital que salía a borbotones de su cuerpo.
¿Por qué ella no estaba haciendo nada? ¿Por qué no estaba defendiéndose y luchando como la guerrera que era?
-Perdiste tu camino…-Dijo ella con calma.
-No me vengas con esa mierda de nuevo-Gruñó-Por tu culpa he perdido mucho dinero, de no ser porque tienes una retorcida idea de lo correcto ¡Yo ya sería asquerosamente rico, rodeado de mujeres y lujos!
-Que deseo más patético…pero no puedo esperar menos de alguien tan bajo eh imbécil como tú.
-¡Cómo te atreves, aun después de que te seguí ciegamente! ¡Solo eres una maldita perra, que se coge al jefe de los mercenarios para obtener los mejores trabajos, eres su asquerosa puta!-ella solo resopló enfureciéndolo aún más.
-Eres tan banal… otra escoria más del montón, me lamento de haber perdido mi tiempo contigo…
-¡Silencio! ¡Este tu fin! Después de esto, seré reconocido como el mayor mercenario, el único que acabo con la gran Nymeria Blackwood y ocupo su lugar.
-Soñar es gratis-Comentó ella con sonriendo de manera burlesca.
-¡Basta!-Bramó-¡Te odio! ¡Te odio y siempre lo hare!
Jalando nuevamente el gatillo, el ruido del disparo resonó al tiempo que la bala aterrizaba en el pecho de Nymeria empujándola por el impacto, cayendo por el borde al no haber nada que la recibiera, descendiendo rápidamente golpeando duramente las rocas sobresalientes en la caída.
-¡NYMERIA!
-Nymeria-Jadeó Thorin incorporándose de golpe agitado y sudoroso en la cama.
Temblando por la sensación de miedo, miro a su reina durmiente a su lado acomodada boca abajo con el peludo animal en la espalda mirándolo atentamente. Con el corazón desbocado, empujó las mantas para levantarse y tomando al animal lo sacó rápidamente de la habitación, cerrando la puerta con el apoyo de la silla.
Aquel sentimiento de temor que todavía le recorría a causa del recuerdo de ese sueño era suficiente para desesperarlo, necesitando urgentemente sentir a su reina completamente.
Inclinándose sobre Nymeria apartó de su rostro los suaves cabellos rojos retirando de su cuerpo las mantas descubriendo sus piernas desnudas. Depositando un beso sobre su mejilla deslizó la mano debajo de su ropa acariciándole la espalda con suavidad sintiéndola temblar mientras suspiraba. Cubriendo su pequeña espalda de besos, tomó su prenda interior inferior deslizándola por sus piernas para quitársela teniendo la hermosa vista de sus sedosos pliegues, que sin poder aguantarlo, hundió los dedos en ellos alcanzando su carne oculta frotando lentamente su clítoris provocando que ella se removiera con un murmullo separando ligeramente las piernas.
Sonriendo, se inclinó y mordió una de sus nalgas lo suficientemente fuerte para dejar una marca y hacerla un quejido, amortiguándose el sonido contra la almohada. Subiendo sobre ella, aumentó el ritmo de sus caricias, sintiendo la caliente humedad formarse goteando y empapando su mano. Complacido con las reacciones de su cuerpo aun dormida, tomó la oportunidad para hundir un dedo en su interior, percibiendo inmediatamente sus temblores volviéndose los murmullos más fuertes con cada caricia de sus dedos.
Deslizando su otra mano por debajo, alcanzó uno de sus pechos abarcándolo para apretarlo y amasarlo, disfrutando de la esponjosa y tersa sensación en su mano callosa y áspera. Podría acariciar sus pechos por horas y nunca aburrirse, estos estaban hechos para sus manos y solo para sus manos.
-Mmm, Thorin…-Gimió Nymeria, con la voz espesa por el sueño.
-Buen día, reina mía-Contestó inclinándose a su oído apoyando su peso sobre ella.
-Que rey más travieso…-Dijo ella sin abrir los ojos, agarrando las sabanas con fuerza soltando un gemido ahogado por el placer incesante que sus preciosas manos le entregaban.
-Siempre te deseo Habanuh… en todo momento. Además, como podría resistirme cuando estas con poca ropa y vulnerable a mi lado-Susurro en su oído mordisqueando la curva de su oreja arrancándole un gemido.
-¿Vulnerable?-Preguntó con un jadeo, sintiendo más profundamente el dedo de Thorin, estremeciéndose por sus tiernos besos en el cuello.
-Dormida y medio desnuda eres toda una hermosa presa…-Retirando la mano de su húmedo calor, se ocupó de quitarse su propia ropa interior, su pene palpitante estaba demasiado incomodo en el interior de sus calzoncillos, palpitando de necesidad.
-Que interesante analogía para mí-Contestó Nym con un deje de diversión, sintiendo a Thorin acomodarse sobre su cuerpo colocando sus musculosas piernas a sus costados, presionando la longitud su poderosa erección tan caliente y dura entre sus nalgas, necesitándolo desesperadamente en su interior, llenándola completamente.
-No estoy en condiciones para ir suave Habanuh-Advirtió antes de besar su cuello otra vez.
-Tómame duro, vida mía. Como nos gusta a los dos-Respondió con deseo enviándole una mirada llena de lujuria que Thorin no pudo resistir. Besándola salvaje y profundo la obligó a arquearse, levantando un poco el trasero para darle acceso y con gemido de total satisfacción y placer, él la penetró de una sola embestida, hundiéndose hasta la base con un gemido ronco lleno de gozo.
Sintiendo todo su peso sobre su espalda, los vellos de su pecho le provocaron cosquillas al frotarse contra su piel. Cerrando los ojos, nuevamente gimió al tener su boca ansiosa en el cuello besándola y mordiéndola raspándole con su barba deliciosamente, aumentando su excitación.
Deslizándose fuera lentamente, Thorin retornó con fuerza, así repetidamente hasta ir progresivamente a un ritmo más rápido golpeando duro en su interior entregado al deseo y placer, obedeciendo a las exigencias que su salvaje reina gritaba bajo su cuerpo, retorciéndose y moviendo sus caderas a su ritmo, consiguiendo un fuerte roce que lo llevo más cerca del borde nublando su razón, haciéndolo consiente solo de Nymeria y los fuertes ruidos de ambos que hacían eco en la habitación.
Pasando el brazo por debajo de ella tomo su cuello obligándola a levantar la cabeza lo suficiente para alcanzar su dulce boca y ahogar sus gemidos en el profundo beso que le dio frotando sus lenguas apasionadamente-Oh, Mahal…-Gimió cerrando los ojos, apoyando su mejilla en la parte superior de su cabeza alcanzando su mano para entrelazarlas-Te amo…
-Thorin, mi amor…-Gimió Nym cerca de estallar-Lléname de ti-Exigió.
-Si…Nymeria-Gruñó Thorin empujando brutalmente en ella hundiendo el rostro en su fino cuello Y tomando su dulce perfume clavó los dientes en su piel al sentir la tensión de su cuerpo por la creciente liberación, que estalló momentos después de que su mujer se corriera gritando su nombre temblando y apretándose a su alrededor espasmódicamente llevándolo a su propio clímax, asaltándolo violentamente como una oleada de sensaciones por su columna vertebral hacia sus extremidades, ahogando un grito en el cuello de Nymeria al mantener su boca en la sedosidad de piel derramándose profundamente en su pequeño cuerpo tembloroso.
Agitados y sin fuerzas no tuvieron la capacidad ni las ganas para moverse.
Sumidos en el relajo de la secuela del orgasmo y con el sonido de sus respiraciones, lograron acomodarse minutos después, rodando sobre sus costados frente al otro para envolverse entre los brazos del otro con un lánguido beso.
Thorin satisfecho y contento disfrutó de las confortantes caricias sobre su espalda y cabeza de parte de su reina, hundido en una total tranquilidad ya olvidado de aquella terrible pesadilla que tanto le había inquietado.
-Podría decir que esto compensa lo de anoche-Habló Nymeria después de recuperar casi por completo la serenidad de su cuerpo, totalmente satisfecha y relajada.
Confuso, Thorin frunció el ceño sin abrir los ojos-¿A qué te refieres?
-Ayer me manoseaste durante toda la noche, provocándome. Y cuando prácticamente me secuestraste para hacer el amor te quedaste dormido en mis pechos cuando apenas empezábamos…-Sacó su teléfono debajo de la almohada para mostrarle la foto, viendo el rostro de Thorin enrojecer a medida que recordaba.
-Por Durin…-Gimió avergonzado.
Nymeria se echó a reír dejando el teléfono a un lado-Te pones muy pervertido cuando estas borracho vida mía.
-No tiene gracia… ha sido incorrecto de mi parte tal actitud hacia ti en ese estado-Ella solo se encogió de hombros.
-Vida mía, puedes hacerme lo quieras cuando quieras, sea como sea que estés-Declaro con una sonrisa descarada.
-Bueno, en eso tienes razón, después de todo me perteneces en cuerpo y alma-Dijo Thorin mirándola directamente a los ojos-Voy a tomarme muy enserio esas palabras tuyas.
-Son ciertas. Pero también van contigo, porque eres mío para siempre-Sus latidos se aceleraron al ver la sonrisa formarse en los labios de su enano con tanta emoción.
-Siempre reina mía.-Le aseguró antes besarla lentamente-Tengo una duda…-Habló luego del beso juntando sus frente-¿Cuánto bebí anoche? Recuerdo haber tomado un par de jarras de cerveza y algo de hidromiel…
-La verdad es… que Fili y Kili hicieron de la suyas allí-Admitió con una sonrisa divertida-Echaron algo en la jarras de varios…
-¡¿Qué?! ¿Por qué no hiciste nada para impedirlo?-Reclamó.
-No lo supe hasta que la fiesta termino. Ellos mismos me lo revelaron en la madrugada-recordaba perfectamente a los hermanos decirle todo entre risas totalmente borrachos. Los muy brutos, no se habían dado cuenta de que en medio de su embriagues tomaron las jarras equivocadas, acabando en el suelo después de tanto baile y canto, hablando cosas sin sentido y riéndose a carcajadas.
-Esos dos…-Gruñó Thorin-Aumentare su castigo…-Ella solo pudo reír al oírlo soltar con enfado promesas de diferentes tipos de castigos, sin dudar de que él los cumpliera-¡Siguen siendo unos niños! ¡Son hijos de Durin! Deberían comportarse ya…
Echándose a reír, Nymeria lo abrazó con más fuerza divertida por reacción-Fue muy entretenido vida mía, eso no se puede negar. Además, es una lástima que te quedaras dormido te perdiste toda la diversión…
-Solo acepte por ti, sabes muy bien lo que pienso de esa fiesta-Ella chasqueo la lengua ante sus palabras.
-Perdón su majestad, que tal celebración no sea de su altura…-Dijo Nym con fingido enfado para molestarlo, escuchándolo gruñir.
-¡Qué tontería dices! y no vuelvas a llamarse así nunca. No me gusta-Besando su ceño, ella sonrió extensamente.
-Sigues siendo tan fácil de provocar… ¡Ah!-Soltó gritito de sorpresa al recibir una palmada en el trasero.
-Que insolente, todavía gustas de molestarme-Gruño. Sin embargo, en respuesta recibió una fuerte mordida en el cuello arrancándole un quejido-¡Salvaje!
-¡Sí!-Respondió con una risa llena de diversión, haciendo sonreír al enano quien lejos de estar enfadado, fue contagiado de su alegría.
Luego de oír el bullicio proveniente de fuera se levantaron con desgana, descontentos de que se ha terminado tan rápido toda la "tranquilidad" que habían tenido en la casa y el territorio de Beorn.
Erebor les esperaba y la comodidad y el descanso se habían terminado.
Trasladándose al cuarto de aseo, prepararon la tina para bañarse. Y aunque su tiempo allí fue breve no perdieron la oportunidad para darse algunos besos y caricias antes de salir y volver a la habitación para vestirse y empacar el resto de sus cosas.
Sacando de aquella caja metálica la brillante pulsera de plata con intrincados celtas, Nymeria la miro momentáneamente antes de cerrar la mano alrededor del objeto y volver con Thorin, quien se secaba enérgicamente el cabello con la toalla. Sentándose a su lado espero a que terminara, para así tomar su mano bajo su atenta mirada recibiendo una extensa sonrisa antes de besarla, aprovechando ese mismo instante para colocar la pulsera alrededor de su muñeca derecha.
Al sentir el frio del metal en su piel, Thorin se miró el brazo con sorpresa mirándola a ella de la misma manera.
-Es un regalo de cortejo-Aclaró un leve sonrojo-Y antes de digas algo, ya eh hablado con Balin de ello. Es mi decisión y no aceptare ninguna negativa de tu parte-Thorin resopló antes de sonreír con las mejillas coloreadas, totalmente halagado por tal significativo regalo. Con el corazón golpeándole en el pecho miro a su reina tan decidida y segura, sin ningún rastro de duda en sus brillantes ojos.
Con un nudo en la garganta de la emoción, se aclaró la garganta para poder hablar.
-Realmente… es verdadero honor y placer ser cortejado por ti mi ghivashel-Habló con sinceridad tomándola del mentón acariciándole los labios con el pulgar-Tengo a la mujer más osada y desvergonzada del mundo-Señalo con una pequeña risa-Y soy muy feliz por ello-Declaró atrayéndola para besarla profundamente abrazándola fuertemente, provocando una completa sensación de placer y alegría en Nymeria, quien se aferró a su cuerpo como si su vida dependiera de ello.
Al finalizar el beso, se ocuparon del cabello del otro, peinándolo y trenzándolo con cariño y dedicación, tomándose su tiempo para realizar tal importante costumbre.
Una vez hecho, guardaron sus pocas cosas y salieron de la habitación hacia el comedor, encontrando a más de la mitad de la compañía preparando la mesa para desayunar con unas caras poco alegres.
-¿Pero aquí que ha pasado?-Pregunto Nymeria mirando a sus amigos con las secuelas evidentes de la fiesta-Que son esas caras…
-La fiesta tía Nym-Contestó Kili frotándose los ojos con un gesto cansado-Ha sido más de lo que habíamos pensado…
-Pero que nenas y yo que me confié en sus palabras llenas de seguridad sobre su tolerancia al alcohol por ser enanos-Algunos soltaron quejidos defendiéndose, pero la mayoría solo soltó una mueca de incomodidad.
-Esto les pasa por salirse con la suya-Habló Thorin seriamente cruzándose de brazos-De haberme obedecido nada de esto estaría pasando.
-No nos arrepentimos-Defendió Fili.
-Como lo disfrutaron anoche, no lo dudo-Nymeria dijo accionando su poder para acercarse a los enanos-Vengan, un toque para cada uno-Ofreció extendiendo las manos, teniendo a todos inmediatamente frente a ella, tomando su turno para recibir una descarga de energía curativa para recuperar toda su vitalidad y por supuesto, sus acostumbrados ánimos.
Renovándose el bullicio de siempre, la mesa estuvo rápidamente repleta de comida. Mientras Thorin se reunía con Balin y Dwalin, Nymeria fue buscar a la dormida pareja que acomodados muy juntos estaban sumidos en un profundo sueño que fue interrumpido por el cachorro travieso lamiendo sus caras animadamente.
-Que buen chico-Elogio Nym divertida, viendo a la pareja despertarse quejándose. El perrito se sentó junto a sus pies observando con ella a Lilian y Bilbo incorporarse mientras se desperezaban-Buen día.
Ellos la miraron atentamente, al menos Lilian, porque Bilbo al recibir de golpe todos los recuerdos de anoche, su rostro se tornó rojo desviando la mirada a sus propias manos.
-Hola Nym-Saludo Lilian sonriendo, recibiendo en sus brazos al cachorro que se le abalanzó juguetonamente.
-El desayuno está listo-Avisó Nym agachándose tomando el mentón de Bilbo para levantarle la cabeza, y analizando su expresión sonrió maliciosamente al adivinar sus pensamientos.
-¿Sucede algo?-Preguntó Lilian al ver a Bilbo tan rojo.
-Oh, nada mi flor, solo estoy…todavía un poco afectado por la fiesta-Respondió rápidamente acercándola para besarla, logrando distraerla.
-¡Nymeria!-Al oír el llamado de su enano, Nym fue inmediatamente hacia él quien la llevo a la mesa para tomar lugares y empezar a comer.
-Será mejor ir también, antes de que se acaben todo-Dijo Bilbo poniéndose de pie y tendiéndole la mano la ayudo a levantarse atrayéndola para otro beso, que lentamente se fue tornando apasionado.
Con una sonrisa tímida se miraron al separarse, tomándose de la mano para ir al comedor y obtener un abundante y delicioso desayuno.
Más tarde, la compañía se reunió en el patio, arreglando y cargando los ponys que Beorn les presto con las provisiones dadas para su viaje. Les dio comida suficiente para varias semanas si la administraban con cuidado; y luego puso todo en paquetes fáciles de llevar: nueces, harina, tarros de frutos secos herméticamente cerrados y potes de barro rojo llenos de miel, y bizcochos horneados dos veces para que se conservasen bien mucho tiempo; un poco de estos bizcochos bastaba para una larga jornada. La receta era uno de sus secretos, pero tenían miel, como casi todas las comidas de Beorn.
Mientras se repartían los alimentos para guardarlos Lilian no vio ningún poco de agua, solo algunas botellas de leche eh hidromiel.
-¿Qué pasa con el agua?-Preguntó Lilian.
-No tienen que llevar el agua en este lado de la selva, hay arroyos y manantiales a lo largo de la carretera. Pero yo les daré odres para que pueda llenarlos en su camino, pero el camino que cruza el Bosque Negro es oscuro, peligroso y arduo no es fácil encontrar agua allá, ni comida. No es todavía tiempo de nueces, aunque en realidad quizá ya haya pasado cuando lleguen al otro extremo, y las nueces son lo único que se puede comer en esos sitios, las cosas silvestres son allí oscuras, extrañas y salvajes. Pero no creo que haya nada en el Bosque Negro que sea bueno para comer o beber. Sé que hay un arroyo, negro y caudaloso, que cruza el sendero. No beban ni se bañen en él, pues he oído decir que produce encantamientos, somnolencia y pérdida de la memoria. Y entre las tenebrosas sombras del lugar no me parece que puedan cazar algo que sea comestible o no comestible, sin extraviarse. Esto tienen que evitarlo en cualquier circunstancia. No tengo otro consejo para ustedes. Más allá del linde del bosque, no puedo ayudarlos mucho, tendrán que depender de la suerte, de su valor y de la comida que les doy. He de pedirle que en la cancela del bosque me manden de vuelta al caballo y los ponis. Y mi casa estará abierta siempre para ustedes si alguna vez vuelven por este camino.
Después de sus consejos y de todos los agradecimientos por parte de toda la compañía, Beorn se alejó con Gandalf y a juzgar por sus expresiones, para una conversación seria.
-¡Nym, Nym!-Lilian alegre, se acercó a su amiga con el cachorro en sus brazos. Desviando su atención del rey enano ella la miro, dejando que Thorin colocara lo último del equipaje sobre el pony-Ya tengo un nombre-Le dijo emocionada.
-¿Ah, sí? ¿Cuál?-Preguntó ansiosa tocando la cabeza del perro.
-¡Hachiko!-Anuncio Lil con una gran sonrisa alzando al perrito frente a sus ojos.
-¿Cómo el de la película?
-¡Sí! ¿Verdad que le queda? Dijiste que Beorn te contó que este pequeño jamás te dejaría y te seguiría siempre. Así que… ¡Que mejor nombre que el del perro fiel más famoso de Japón!
-¿Cómo es eso?-Preguntó Thorin con interés detrás de Nymeria.
-Bueno, en nuestro mundo hay una historia de un país de oriente llamado Japón-Empezó a explicar Lilian-Allí hace muchos años un hombre adoptó un cachorro con el fin de llevárselo a su hija, llamándolo Hachiko. Pero ella dejó pronto la casa donde vivía con su padre al casarse, por lo que él se quedó con el perro al encariñarse. Desde entonces, se dice que el animal lo acompañaba durante su camino al trabajo hasta el lugar donde tomaba su transporte para llegar. Sin embargo, el perro lo esperaba en aquel lugar hasta que volvía para recibirlo y volver a casa, siguiendo la misma rutina todos los días. Pero tiempo después su dueño murió repentinamente y Hachiko como acostumbraba esperaba su regreso en la estación donde su transporte lo dejaba. No obstante, al ver que no regresaba su amo, se quedó en aquel sitio a esperarlo. Y así siguió haciéndolo, viviendo en aquel lugar durante nueve años de su vida esperando el regreso de su dueño hasta el día de su muerte.
-Qué triste historia…-Dijo Bilbo repentinamente junto a Lilian mirando al cachorro.
-Hachiko es muy reconocido en aquel país por la lealtad a su dueño-Contestó Lilian entregándole el perrito a Nym-Y aunque parezca triste, eso solo nos demuestra que los animales son los seres más fieles que pueden existir.
-Bueno, pues entonces Hachiko será-Dijo Nymeria con una sonrisa mirando al cachorro, quien moviendo la cola con alegría soltó un ladrido, causando una risa entre los presentes.
-Eso me suena a que le agrada-Comentó Lilian divertida, viendo al perrito acomodarse en el brazo de Nym.
-Será como un hijo para ustedes-Dijo Dwalin montado en su pony mirando a Thorin y Nymeria con diversión-Les servirá para practicar, para cuando lleguen los bebes…-Al ver el sonrojo en ambos y se echó a reír-Si es que no hay uno ya-Añadió, viendo la sorpresa en el rostro de su rey mientras miraba a su mujer, notando el gesto posesivo al rodearla apretadamente por la cintura.
-Pero que tonterías dices Dwalin, no es gracioso-Se quejó Nymeria sin ningún rastro de diversión.
-Oh, vamos hermanita. El ritmo sexual que tienes con nuestro rey fácilmente puede producir un pequeño príncipe. No me digas que no sabes cómo se concibe un niño…
-¡Claro que se, tonto!-Soltó Nymeria sonrojada y molesta.
-¡Suficiente!-Intervino Thorin alzando la voz bastante sonrojado-Eso no es algo para hablar aquí-Gruñó a Dwalin-Y tampoco te concierne, ve con los demás-Demandó, viendo a su amigo sonreír aún más antes de dar la vuelta y alejarse.
Entre ese intercambio de palabras que ellos habían tenido, Lilian y Bilbo se habían escabullido para no molestar y volver a su pony. Sin embargo, eso no significaba que el sentido de la conversación no le divirtiera.
-Nos observan-Señaló Gandalf al ver un cuervo tomar vuelo con un ruidoso graznido.
-Sí. Los orcos no se rendirán-Contesto Beorn alerta-Cazaran a los enanos hasta verlos destruidos.
-¿Por qué ahora? ¿Qué hizo al profanador salir de su agujero?
-Hay una alianza entre los orcos de Moria y el hechicero de Dol Guldur…
-¿Estás seguro?-Preguntó Gandalf con una escalofrió recorriéndole la espalda, temeroso de oír la afirmación de que el enemigo habitaba allí.
-Se vieron manadas reunidas allí y cada día llega más y más.
-¿Qué sabes de este hechicero? Al que llaman el nigromante…
-Sé que no es lo que parece. Su poder atraer cosas terribles…-Consiente de esas palabras le llevaba a la conclusión de pertenecer a un solo ser, no pudo evitar mirar a Nymeria. Montada sobre el pony con Thorin, sonreía entre los brazos del rey enano de una forma que solo podía ser descrita como una gran felicidad. Y si lo que Beorn decía era cierto, este viaje estaría llevándola directamente al territorio del mal. Que los Valar no lo permitieran… Nymeria era su pariente, alguien importante para él y no soportaría verla caer en manos de la oscuridad, no soportaría verla perder esa alegría que había obtenido a causa de la compañía-Pero hay más…-Continuó Beorn-No hace mucho corrió el rumor de que se vieron muertos caminando cerca de las altas colinas de Rhudaur.
-¿Muertos?
-¿Es verdad? ¿Hay tumbas en esas montañas?
-Sí. Si hay tumbas allí arriba-Contestó Gandalf con seguridad, recordando las palabras de lady Galadriel.
-Recuerdo que en una época, un gran malvado gobernó estas tierras. Con poder suficiente para levantar a los muertos. Si ese enemigo regreso a la tierra media, te pediría que me lo dijeras…-La mirada de Beorn exigía una respuesta segura y Gandalf sabía que no podría mentirle al cambiapieles.
El regreso del mal era un hecho.
-Sí. Ha vuelto…-En ese momento Beorn le lanzo una mirada a Nymeria.
-Su destino no será favorable si será quien lo enfrente…
-Nymeria es fuerte, no caerá bajo su poder… además mucho le queda aún por aprender antes de pelear con el enemigo. Fue creada para ello…
-Sin embargo, tu aprecio hacia ella hace que la retengas-Declaró el cambiapieles.
-Quisiera… quisiera que todo fuera diferente. Pero es una decisión de los Valar y no puedo permitir que mi corazón intervenga. Nymeria es una maiar y como tal tiene una misión como todos los demás, tal como yo…y debe cumplirla. Independiente de la consecuencias…
-¡Gandalf! ¡Se pierde tiempo!-Habló Thorin con impaciencia. Escuchándose momentos después los aullidos de los huargos alrededor.
-Váyanse ahora mientras hay luz-Urgió Beorn-Sus cazadores no están muy lejos…
Siguiendo las palabras del cambiapieles, el mago se dirigió rápidamente a su caballo y montándolo, troto hacia el inicio del grupo para liderar el camino y guiar a la compañía hacia el bosque negro en una ardua cabalgata hacia el norte y luego hacia el noroeste. Encaminándose en silencio, galoparon donde el suelo estaba cubierto de hierba y era llano, con las tenebrosas montañas oscuras a su izquierda, y en la distancia la línea del río, con sus árboles acercándose cada vez más.
-¿Se puede saber porque estas tan serio?-Pregunto Nymeria rodeando al rey enano apretadamente desde atrás apoyándose en su amplia espalda.
Las últimas horas de viaje había estado muy silencioso y pensativo. Por unos momentos pensó que sería por el bosque negro y Thranduil, pero sus ojos le revelaron que no era eso lo que estaba en su mente.
-Solo pensaba, no es nada importante…-Contestó Thorin con ligera vacilación.
-¿Por qué me mientes? Eso hace que me preocupe aún más-Se quejó pegando la mejilla a la suya, cosquilleándole la barba en la piel.
-Es solo…-Él le tomo ambas manos apretadamente, soltando un suspiro antes de volver a hablar-Tuve un sueño contigo, pero no fue simplemente un sueño, era como si fuese un espectador y no lo viviese por mí mismo.
-¿Y qué soñaste?-Preguntó con interés.
-Estabas tú, acompañada de un hombre alto y rubio y escapaban de cuatro sujetos vestidos de negro. Portaban esas armas plateadas iguales a las tuyas y los acorralaban al borde de un precipicio…-Ella se tensó al oír cada palabra, volviendo a su memoria el recuerdo de lo descrito-Pero ese sujeto que te acompañaba era una traidor-Gruñó con furia-Estaba del lado de los cuatro y te hirió varias veces y caíste…-Él le beso las manos suavemente-Caíste y no pude hacer nada para impedirlo…
¿Cómo era posible?
Nymeria aturdida se preguntó cómo podía ser, como podía ser que Thorin tuviera un sueño con un recuerdo suyo, con una situación vivida hace muchos años.
¿Coincidencia?
Lo dudaba mucho, sobre todo a estas alturas.
-Creo que…debo hacer una breve investigación-Declaró algo aturdida separándose para ponerse de pie.
-¿A dónde vas?
-Con Balin. Ya vuelvo-Le aseguró antes de volver a prisa al campamento. Allí los enanos ansiosos y hambrientos asaban a un gran ciervo que Fili y Kili habían cazado para almorzar, emocionadas por comer al fin un buen pedazo de carne jugosa y sabrosa.
Encontrado al enano que necesitaba sentado bajo un árbol junto a Dwalin, interrumpió su conversación para tener su atención.
-Nym ¿Qué puedo hacer por ti?-Pregunto Balin con una sonrisa amable.
-Tengo preguntas y quiero respuestas absolutamente serias y sinceras-Pidió mirándolo fijamente, ignorando la mirada curiosa de Dwalin-Y sin ningún entrometido-Añadió mirando al enano de reojo provocando que gruñera al entender el sentido de sus palabras mientras se ponía de pie para dejarlos solos.
-Pues bien ¿Cuáles son tus preguntas?-Preguntó Balin divertido por la reacción de su hermano.
-Thorin acaba de contarme que ha soñado conmigo, pero ese sueño ha sido algo que yo eh vivido, un recuerdo mío ¿Cómo puedo ser eso?-Dijo confusa.
-Eso sucede porque son únicos-Respondió el enano simplemente, ampliando la sonrisa en sus labios-La conexión que tienes con Thorin es muy fuerte y especial y eso los hace compartir ciertas cosas.
-Entonces…
-Sí, ambos pueden compartir recuerdos. Todas las parejas destinadas pueden, también así le sucedió al abuelo de Thorin. Thror y su reina compartían una conexión especial igual que ustedes… es algo verdaderamente hermoso.
-No imagine que pudiera ser así… jamás había oído de nada parecido.
-Es algo muy reservado entre las parejas destinadas, tu corazón y alma están completamente abiertos a tu único y nada puede ser ocultado, de modo que no existan las mentiras…
Poco después de terminar la larga explicación de Balin pudo volver con Thorin.
No podía decir que le molestaba esa conexión con Thorin, al contrario. Sin embargo… no le agradada la idea de que Thorin viera absolutamente todo de su pasado, habían cosas que desearía solo mantener en el olvido y totalmente enterradas, cosas de las que no estaba orgullosa.
Solo esperaba que esos recuerdos no cambiaran la manera en que Thorin pensaba de ella.
Sentándose frente a él le tomo las manos apretadamente.
-¿Y qué has investigado?-Thorin preguntó algo preocupado al ver la seria expresión de Nymeria.
-Balin me ha dicho algo bastante interesante… me ha explicado, que podemos compartir recuerdos-Contestó ella con suavidad.
-¿Cómo es eso posible?-Thorin soltó con desconcierto.
-Es porque somos únicos. Dijo tenemos una especie de conexión especial-Mencionó con un leve sonrojo, acariciándole el dorso de las manos-Podemos ver el pasado del otro, pero no con regularidad...
-¿Cómo lo sabe él?
-Leyó escritos que lo testificaban. Incluso dijo... que a tus abuelos también les sucedió.
-Mi abuelo jamás menciono nada de eso-Habló Thorin soltando un suspiro inclinándose para depositar un beso en su frente.
-Tus padres...-Él negó con la cabeza al adivinar el sentido de sus palabras.
-Fue un matrimonio arreglado. Pero a pesar de ello, se tenían mucho aprecio y respeto-Ella no pudo evitar sonreír al oír la emoción y el cariño en su voz.
-Por como lo dices intuyo que eran buenos padres.
-Lo eran. Siempre estuvieron presentes pese a los deberes de su posición, entregándonos a mí, a Frerin y a Dis, todo su amor y comprensión.
-¿Para ti habría sido igual? ¿Un matrimonio arreglado?-Él se vio incomodo por la pregunta.
-¿De verdad quieres hablar de eso?
-Si...-Acercándose lo miró con sospecha-¿Acaso ya estas casado o tienes hijos por ahí y no me lo quieres decir?
-¡Por Mahal, no!-Soltó él indignado-Como se te ocurre semejante tontería. Fui bastante cuidadoso en esos tiempos y tú eres la primera y única mujer en la que me eh permitido... acabar dentro-Aseguró con un marcado sonrojo, avergonzado por sus palabras, que a Nymeria complacieron enormemente.
-Te amo más por eso-Ella dijo contenta, notando el aumento de color en su rostro después de besarlo brevemente en los labios-Eso me alegra, porque todo tú me pertenece, hasta lo que no se ve.
-Descarada...
-Siempre-Contesto con una sonrisa descarada y divertida.
-No te querría de otra forma Habanuh-Depositando un beso en su frente, la miro con algo de seriedad-Y siguiendo con el tema...la verdad es que estuve comprometido-Al ver como Nymeria perdía su sonrisa y en su rostro se formaba un ceño, se puso algo nervioso. Alzándole una de sus manos le beso el dorso con suavidad-Fue un arreglo de mi abuelo cuando apenas era un jovencito, él tenía la intención de preservar la linaje de Durin a través de mi al ser el heredero principal y fortalecer la alianza con otro reino. Afortunadamente tal compromiso fue roto, cuando Smaug ataco la montaña. Los padres de la princesa lo deshicieron al enterarse de que éramos un reino sin hogar y absolutamente pobres.
-Así que solo eran unos malditos interesados-Gruño ella molesta.
-Si...mi abuelo y mi padre los odiaron, sobre todo al no recibir su ayuda en aquellos momentos tan terribles.
-¿La viste?-Preguntó Nym ocultando sus celos.
-Un par de veces... era bastante caprichosa y consentida, como toda princesa.
-¿Te gustaba?-Preguntó sin pensar, viéndolo arquear una ceja con una mirada de "¿Enserio estas preguntándome eso?"
-Era joven Nymeria, no tonto. Y aunque era mi deber, mi abuelo y mi padre siempre fueron conscientes de mi desagrado y rechazo a tal compromiso. Además, ella no era lo que yo había pensado para una esposa y reina-Contestó frotándole el dorso de la mano con el pulgar.
-¿Y que habías pensado?-Quiso saber Nym con absoluta curiosidad.
-Todo lo contrario a ti-Al escuchar la respuesta, Nymeria se echó a reír-Es cierto-Continuó Thorin frunciendo ligeramente el ceño con las mejillas ardiendo-Esperaba encontrar a una enana de buena familia, tranquila, respetuosa y educada, apropiada para ser mi reina y madre de mis herederos…
-Vaya, sí que es todo lo contrario a mí. Todo lo que no soy... supongo que te decepciona que no obtuvieras lo que querías-Con un gruñido, Thorin la atrajo a su cuerpo mordiéndole el cuello lo suficientemente fuerte para dejar una marca, arrancándole un quejido de placer.
-Tonta. De lo que realmente estaría decepcionado seria de que tú dejaras de ser la rebelde y peligrosa mujer que desde el primer día desordenó mi vida-Dijo colocándole un mecho rojo detrás de la oreja, la cual acarició brevemente antes de trazar su suave y fina mandíbula con los dedos-Eres como un huracán, impetuosa eh impulsiva a donde sea que vayas. Arrasando con todo… arrasando conmigo. Pude haber deseado aspectos diferentes para una compañera, pero ten por seguro que nada eso era lo que yo necesitaba. Créeme Nymeria, me atrajiste desde el primer momento con tu descarada insolencia y estaba molesto por ello.
Ella sonrió al oírlo, sintiendo esas palabras y recordando cada momento de los inicios del viaje.
-Ah, vida mía. Debo decirte que ha sido lo mismo para mí…-Admitió tocando una de sus trenzas-Nos parecemos más de lo que se cree.
-Esos meses fueron tortuosos-Thorin dijo acercándose para besarla en la mejilla.
-Supongo que si alguno de los dos hubiera actuado acorde a sus deseos en ese tiempo, habríamos estado juntos desde entonces.
-Sí, pero fuimos demasiado orgullosos y obstinados para ceder-Habló atrayéndola a su cuerpo para abrazarla con fuerza, sintiendo que le rodeaba el torso apretadamente aferrando sus pequeñas manos en su espalda.
-Por eso, nunca voy a dejarte. Espere demasiado-Nym le dijo con una sonrisa enterrando la cara en su pelo perfumado al shampoo de vainilla-Toda mi vida…
-Y la mía-Añadió Thorin apoyando el mentón en su hombro mientras tocaba sus ondas rojizas disfrutando de su suavidad entre los dedos.
Poco después, vino Bombur a entregarles el almuerzo, el cual consistía en un trozo de carne acompañada de una gran papa asada con mantequilla.
Beorn había sido bastante generoso al darles una gran cantidad de verduras y condimentos. Por lo que se había decidido comerlas primero que los frutos secos y los bizcochos horneados, para guardar estos hasta el bosque negro y consumirlos durante el trayecto a través de este, pues como el cambiapieles les advirtió que allí no habría nada comestible, prefirieron ser precavidos con los alimentos.
Compartiendo una jarra de hidromiel comieron su almuerzo tranquilamente rodeados solamente de la naturaleza, disfrutando de su pacifico momento a solas.
-¿Quieres un poco más de miel?-Ofreció Bilbo por tercera vez acercándole el frasco perfumado de miel de abejas.
-Bilbo, ya te dije que estoy bien-Se quejó Lilian antes de comerse el ultimo bocado de su galleta de limón, ya totalmente llena.
Ya era muy noche y no hace mucho que se por fin se detuvieron para descansar y cenar después de horas de intenso recorrido en los cansados ponys. Al establecerse en una zona cerca de un arroyo los enanos inmediatamente se ocuparon de armar el campamento y Bombur especialmente a preparar la cena, la cual, con la ayuda de Bilbo fue un delicioso y caliente guiso con carne y verduras, perfecto para la fría noche.
Pero Bilbo la instó a comer más que solo el guiso ofreciéndole, galletas, crema y miel.
-Mi flor, comes como un pajarillo. Si estuvieras en la comarca entenderías lo que verdaderamente son siete comidas al día.
-¿Siete?-Soltó la chica atónita. Pero luego dirigió la mirada hacia el estómago redondeado de Bilbo, quien sonrojado intento ocultarla con su chaqueta, totalmente en vano-No hagas eso, me gusta cómo eres-Ante sus palabras el rostro del hobbit se tornó aún más rojo-Son demasiadas comidas-Dijo Lilian sacudiéndose la ropa de las migas de las galletas-Yo solo estoy acostumbrada a tres al día-pensando en su horario estricto y largo horario de trabajo, recordó las veces en las que tuvo que saltarse algunas comida, sobretodo el almuerzo. Mientras sus compañeros de trabajo salían a almorzar fuera, ella tenía que quedarse y perder su hora de colación para atender los asuntos y papeleos de su jefe.
-Eh tenido que vivir de tres todos estos meses y no es nada agradable-Bilbo comentó con un gesto de molestia-Extraño la hora del té y la merienda…
-¡Porque eres así otra vez!
Al oír el grito de Nym, desviaron su atención hacia su amiga, quien enfadada sostenía al cachorro en su brazo mientras discutía con un furioso Thorin.
-¡Es mi decisión como rey y líder!-Gruño Thorin.
-¡Por si no te acuerdas, oh gran líder! ¡Tenemos un maldito grupo de orcos detrás de nosotros! ¡Y no voy a permitir que te expongas y nos expongas a todos al peligro solo porque odias a un puto elfo!-Estalló Nymeria enfadada.
Lilian vio a Thorin verdaderamente furioso, apretaba los puños con mucha fuerza notando odio en sus ojos, acompañado de una forzosa resignación.
-Thorin, se razonable…-Interfirió Gandalf con calma-Ya tenemos nuestro camino trazado, no podemos arriesgarnos con una decisión tan drástica.
Al entender el sentido de la conversación, Lilian supuso que Thorin quería cambiar el curso del camino para desviarse del bosque negro y así evitar a Thranduil. Pero por lo que tenía entendido, rodear el bosque tomaba el doble de tiempo que atravesarlo.
-No estoy de acuerdo-Espetó Thorin antes de dar media vuelta y alejarse murmurando en Khuzdul.
-¡Sigue siendo igual de bruto!-Se quejó Nym, escuchándose las risas de los enanos alrededor.
Pero a Lilian no le causo gracia alguna. Apoyando la cabeza en el hombro de Bilbo, sintió su brazo rodearla inmediatamente apegándola a su cuerpo, entregándole todo su calor.
Soltando un suspiro, vio a su amiga armar rápidamente su cama para acostarse con Hachiko, todavía molesta por la discusión. Y de alguna manera podía entenderla, sabía cuánto ella quería proteger a Thorin y aunque por ambos lados había un peligro, ir por el bosque negro era lo más conveniente.
Aunque hubieran horrendas y repugnantes arañas tan grandes como una camioneta.
-Vamos a dormir-Le dijo Bilbo frotándole suavemente el brazo, besándole la parte superior de la cabeza-Se está poniendo mucho más frio-Con un asentimiento aceptó y trasladaron a su cama improvisada. Manteniéndose fuertemente abrazados para conservar el calor, se cubrieron con las gruesas mantas de lana que Beorn les dio. En ese entretanto, comenzó a oírse la suave tonada de la flauta de Bofur-Duerme mi flor-Pidió Bilbo suavemente abriendo un ojo para mirarla.
-No me has dado mi beso de buenas noches-Mencionó ligeramente sonrojada, viendo la sorpresa en cara de Bilbo antes de que se acercara y pegara los labios a los suyos en un beso suave y tímido. Enternecida por ello, lo tomó de la nuca para acercarlo mucho más y fundir por completo sus bocas en un beso breve pero profundo. Que fue más que suficiente para hacer a su mente volar y a su corazón saltar frenético en su pecho. Acomodándose con la cara en su cuello, sonrió contenta-Buenas noches.
-Buenas noches, mi flor…
Holiiiii
Volviiiii XD
GRACIAS POR ESTAR AQUI NUEVAMENTE Y POR SU PRECIOSA Y MARAVILLOSA EH INCREIBLE PACIENCIA ;)
SALUDITOS Y AGRADECIMIENTOS STELLA DRAGNEEL, VALEN, GILRAEN ALCARIN POR SUS MARAVILLOSOS COMENTARIOS :D
¡Y GRACIAS POR DARME LOS NOMBRES PARA EL PERRITO! XD, EH TOMADO EL QUE GILRAEN ME HA DADO YA QUE HA CONCORDADO MUY BIEN CON EL ANIMALITO, TE LO AGRADEZCO MUCHO :)
ESTOY MUY FELIZ POR EL HERMOSO APOYO QUE ME DAN A CADA CAPITULO, DE VERDAD LO APRECIO MUCHO ;)
LAS QUIERO MUCHO
QUE DIOS LAS BENDIGA :D
BYE :)
