cap XXIV Un viaje al centro comercial.
Cuantas veces nos hemos sacrificado por una persona sin saberlo, a veces esa persona es querida o apreciada, pero otras veces esa persona es desagradecida o sencillamente no se merece lo que uno hace por ella; si bien este ultimo era mi caso, no me había dado cuenta pero yo había sacrificado mi amor por Inuyasha para que ella fuera feliz, una felicidad que creo me correspondía a mi; Cuando Hoyo me llevo a la casa, ya todos se había retirado a sus habitaciones menos mi mama. (Kagome)
-Sra. Higurashi: Hija! Donde estabas?? Ya oscureció, me asustaste!
-Kagome: Lo siento mama, no quise preocuparte...
-Sra. Higurashi: Si tenias una cita con este jovencito porque no me avisaste?
-Hoyo: No, no señora nosotros no…
-Sra. Higurashi: Ay! Hijo que no te de pena, pasa y siéntate!
-Hoyo: No ya es tarde debo llegar a mi casa y pues estoy algo lejos, así que adiós Kagome...
-Kagome: Gracias por todo.
-Hoyo: Adiós señora...
-Sra. Higurashi: Adiós, espero que vuelvas pronto.
Hoyo se fue, y yo comencé a subir a mi cuarto. (Kagome)
-Sra. Higurashi: Ya Kikyo tiene novio y tu como que vas en el mismo proceso.
-Kagome: Ay mama por favor, Hoyo es tan solo un amigo de la escuela que me lo encontré cuando salí.
-Sra. Higurashi: Y si no saliste con el...entonces donde andabas jovencita?!
-Kagome: En casa de Sango mama, tranquila, estoy cansada me voy a dormir, buenas noches.
-Sra. Higurashi: que descanses...
Subí a mi cuarto y me tire en la cama, me di cuenta de que no siempre salen las cosas como uno quiere, ese secreto se había convertido en una mentira, la cual se había volteado en mi contra y que yo ya no podía hacer nada, ya no intentaría darle celos a Inuyasha, ya no ganaba nada, simplemente los dejaría ser felices, si ellos deseaban estar juntos ¿quién era yo para impedírselos? Esa noche jure que nuca haría nada para que Inuyasha intentara fijarse en mi. La noche paso y el día llego. (Kagome)
-Sra. Higurashi: Niños luego del desayuno, van y se visten para ir al centro comercial, les comprare ropa, hoy es quincena!
-Kikyo: ay! Que bien, tendré ropa nueva! Vamos Rin a vestirnos!; Ay mama será que puedo llamar a Inuyasha para que nos alcance?...
-Sra. Higurashi: Bueno hija como gustes...
-Kikyo: Gracias mama.
-Kagome: Yo no voy!
-Sra. Higurashi: ¿Cómo que no?
-Kagome: Es que ya tengo planes.
-Kikyo: No importa hermanita, con gusto yo personalmente escogeré tu ropa!
-Sra. Higurashi: Buena idea Kikyo.
Kikyo me miro de tal forma, que de seguro tenia pensado comprarme ropa espantosa que yo jamás me colocaría. (Kagome)
-Kagome: pensándolo mejor si voy, ya que no me gusta como se viste Kikyo, y a demás no deseo parecerme a ella.
-Zota: Ay no Kagome, yo quería quedarme contigo.
-Kagome: Mejor vamos Zota, nos aburriremos los 2 juntos en el centro comercial.
-Sra. Higurashi: Ay! Kagome que cosas dices... Bueno ya vístanse!
Todos nos vestimos, y fuimos al centro comercial, no me gustaba eso de que Inuyasha nos alcanzaría mas adelante, pero no me preocupaba de seguro Kikyo se perdería con el en el centro comercial y yo no tendría que verlos juntos. Llegamos al centro comercial más grande de la ciudad. (Kagome)
-Kikyo: ¡mama vamos a ver los zapatos!
-Rin: Siiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!
-Sra. Higurashi: esta bien vamos.
-Kagome: Y así comienza, vamos Zota no las perdamos!
-Zota: Si...
Anduvimos comprando cosas, mas que todo eran para Kikyo, ella pedía y mi madre la complacía por eso es que ella era tan malcriada; ya había pasado 1 hora y aun Inuyasha no aparecía. (Kagome)
-Kagome: Veo que te dejaron embarcada Kikyo!
-Kikyo: El aparecerá, y sabes vendrá por mi así que te agradecería que te mantuvieras lejos.
-Kagome: No te preocupes me voy a desaparecer... Mama tengo mucha sed quiero un refresco me das para comprarlo.
Mi madre sonrió y me dio el dinero veía unos pantalones para ella; salí de la tienda quería perderme así que me fui al ultimo piso del centro comercial; me compre el refresco, y me senté a tomarlo en un banquito algo escondido en uno de los pasillos por donde no pasaba mucha gente, de pronto detrás de mi me susurraron. (Kagome)
"¿Por qué tan sola?"
Me ahogue con el refresco y voltee, era el. (Kagome)
-Kagome: Le pido que no me vuelva a asustar así!
-Inuyasha: Lo siento, Tu hermana esta por aquí?
-Kagome: Lo espera arriba.
-Inuyasha: ¿Por qué no me tuteas?
-Kagome: No tengo porque, ahora si me disculpa.
Me levante y el me tomo del brazo. (Kagome)
-Inuyasha: Ayer no estabas enojada, estabas muy feliz con tu compañía.
-Kagome: Eso no es problema suyo, suélteme por favor.
-Inuyasha: Esa noche me mostraste a alguien dulce y tierna que paso con esa Kagome?
-Kagome: Tu la cambiaste por Kikyo, eso fue lo que le paso!; no veo a que lleva esta discusión, tu ya decidiste no? Bueno quédate con ella.
-Inuyasha: Es que me hiciste algo...
Tomo el vaso y lo coloco en el banco; me tomo por los brazos y se acerco. (Kagome)
-Kagome: Cuidado con lo que piensas hacer!
Se acerco tanto que su boca casi rozaba con mis labios, me hablaba en tono muy bajo y muy suave. (Kagome)
-Inuyasha: ¿Preferirías que fuera Hoyo? ¿Te molesta tenerme así de cerca?
-Kagome: N... no. te pido que no hagas esto...
-Inuyasha: No veo que me alejes... me embrujaste Kagome y no se como romper el hechizo.
Estaba tan confundida, ¿qué era lo que buscaba Inuyasha? Por fin tenia a Kikyo! Pero estaba a punto de besarme a mi, y yo quien había prometido no intentar que Inuyasha se fijara en mi, me había olvidado de mi promesa y solo quería que el tiempo se detuviera y que siempre me hablara así. (Kagome)
