CAPITULO 29
(Pov Duque)
Sentado en el sofá de cuero negro detrás de mi escritorio miré a
Bree que no dudó en acercarse y sentarse sobre mis piernas.
Bostezó y supe que estaba cansada. La abracé bajo la mirada de la gente que se encontraba conmigo en el despacho. Los novios estaban de luna de miel por cortesía de V y Atenea que les habían regalado un viaje tranquilo en el norte de Rusia.
El padre de la novia estaba bebiendo whisky enfrente de mí y la madre estaba sentada jugueteando con su móvil.
-¿Crees que se llevarán bien?- dijo ese hombre desdeñado-.
Miré al Reverendo... joder, y yo me quejaba del reverendo y tenía ahora mismo a un componente de una banda de rock sin modales recatados ni tampoco nada de estilo a la hora de vestir...
Respiré todo lo hondo que pude.
-Se llevarán bien, quieren estar juntos-.
-No creo que eso importe mucho- arremetió Maluk-.
-¿A qué te refieres?- Troy habló moviéndose despacio detrás de Maluk-.
-Me refiero a que ya están casados-.
-Si mi hija quiere un divorcio lo...-.
-En mi casa no hay separados, ni madres solteras a no ser que yo lo disponga, tu hija a aceptado las normas de la familia y como tal debe respetarlas, no imaginas la importancia del papel que juega tu hija en estos momentos, cuando me retire, será la primera dama, será Duquesa, como lo fue mi madre y como lo es ahora mi esposa y ese papel es de vital importancia para un hombre como Dominic, para cualquier hombre-.
-No lo entiendo- dijo la madre de la chica-.
-Ahora Ágata es la hija del próximo Duque, es decir, la hija de uno de los hombres más odiados y respetados del mundo de los narcotraficantes- aclaró Hakon- ¿hay más hierva?-.
-No delante de Bree- siseé-.
Hannival lo miró de mala gana con las manos en los oídos de Anny que parecía estar más concentrada en los dibujos que llevaba su vestido que en la conversación propiamente dicha.
-Espero que todo salga bien- dijo Krist-.
-Lo saldrá, te doy mi palabra-.
Asintió.
-¿Ahora donde vivirán?- preguntó Hakon-.
Y todos pasamos a mirarle.
-Vale vale... aquí supongo ¿no?-.
-Por supuesto, mi hijo no se irá de la casa familiar- dije acariciando el cabello de Bree- ¿Tienes sueño?-.
Ella asintió.
Me levanté con ella en brazos.
-Más tarde bajaré- le dije a V-.
-Vale- abrazó a su esposa-.
(Pov Tate)
Respiré todo lo hondo que pude, había pasado una semana desde que vi ha Duque en aquella boda y los novios vendrían hoy a casa.
-Duque- dije llamando a la puerta-.
Como siempre, las manos comenzaron a sudarme, y las piernas a temblar. No me gustaba hablar con gente me ponía muy nervioso. Un escalofrío recorrió mi espalda y fue Hakon el que puso su mano en mi hombro.
-¿Todo bien?-.
-Si... -.
Entramos cuando escuchamos la voz de Duque.
Bree estaba sentada en una esquina de la mesa comiendo un bocadillo de pan de centeno y un zumo con pajita.
-Venimos a hablar de negocios- explicó Hakon-.
Este asintió y señaló las sillas enfrente de su escritorio.
Yo no tuve que hablar gracias a dios Hakon fue el que explicó mi idea y Duque asintió.
-¿Cuanto necesitas muchacho?-.
-Unos diez mil-.
-Bien... tienes una semana para que sea rentable si no me tienes que devolver el dinero, moveré a unos de mis hombres por allí, así podemos blanquear y vender en ese club-.
-Es una buena idea-.
-Hakon ¿tú lo supervisarás?-.
-Explícaselo a tu sobrina-.
-Emmm- dijo Duque- vale, eso quiere decir que tú no sabes nada-.
-Eso justo, no quiero supervisar nada que tenga que ver con ese negocio o me quedo sin polla básicamente-.
-Vale- Duque me miró- bienvenido al negocio chico-.
