Capítulo 28
Pasaron varias semanas y las cosas en la casa de la familia Uchiha funcionaban como siempre lo hacia, Konan ya se había adaptado mejor a vivir ahí y se veía que le agradaba mucho el apoyo que todos le estaban dando ahí. Ella e Itachi habían ido a monitorear su embarazo y les alegraba saber que su pequeño creía saludablemente. Además de ello ambos habían hablado de su futuro, estaban conscientes de que debían trabajar rápidamente ella estaba decidida a acabar el semestre y esperaría un año para regresar mientras él acababa con la carrera, luego ella lo haría. Itachi había igualmente arrastrado a Sasuke a una joyería la semana pasada para comprarle a Konan el anillo de compromiso, era muy sencillo una aro de plata con un pequeño diamante que sobresalía de él. Sasuke había estado con una cara de fastidio viendo como su hermano intentaba escoger uno, se había tardado cuatro horas irritando a la vendedora por igual. Pero por lo que el menor había visto, había válido la pena; Konan había soltando un par de lágrimas al ver la joya y la había aceptado gustosamente mientras él la deslizaba por su dedo. Iba a ser una ceremonia algo íntima cuando terminara el semestre si podían hablar con sus padres sin que quisieran asesinar a Itachi.
Estaban Sasuke y Hinata, con algunos de sus amigos en una cafetería en el centro, al ser fin de semana y al haber tenido exámenes lo único que querían era pasar un tiempo totalmente relajados. Gaara estaba algo nervioso y molesto al ver que Matsuri llevaba a su novio que parecía no estar nada cómodo con ellos a lado. Shikamaru estaba con un libro en las manos mientras tomaba su café, solamente hablaba cuando era necesario y después volvía a su lectura. Y ambos pelinegros solamente hablaban con los demás y entre ellos mientras se coqueteaban con la mirada.
-Si no fueran novios y no los conociera como lo hago, yo diría que todavía no se atreven a decírselo.-dijo Matsuri riendo.
-Cállate Matsuri.-dijo Hinata mientras le tomaba la mano a Sasuke.-Los dos nos entendemos.-
-Pregúntales a todos los que han entrado y salido de la cafetería y dime si no opinarían lo mismo que yo.-
-Matsuri, te recomiendo que no la provoques en este momento.-le dijo Sasuke dejando su tema de discusión con Gaara.-No creo que quieras ver las consecuencias de ello.-dicho eso volvió a hablar con su amigo.
-Se pasan los dos.-dijo haciendo un puchero.-Oigan, ¿si vamos al cine? Hay una película que quiero ver.-
-Matsuri, si quieres quédate con ellos yo tengo cosas que hacer.-dijo su novio viendo su móvil.
-¿Estas seguro?-dijo sonriéndole.-Puedo irme contigo si quieres.-
-No te preocupes, hace tiempo que no sales con ellos.-le beso la frente.-Nos vemos mañana.-se puso de pie.-Nos vemos, un gusto conocerlos a todos.- dejo un par de billetes que dejo en la mesa.
-Igualmente Sasori.-dijeron todos despidiéndose de él.
Los tres caballeros pagaron lo que hacia falta de la cuenta y los cinco salieron hacia el cinema que estaba a unas tres cuadras hacia arriba de allá. Se pusieron a discutir un poco sobre que película ver, las mujeres estaban necias con que querían la última película romántica del momento, y ellos estaban con que querían la película de acción. Decidieron hacer un volado sabiendo que era la única forma en el que podían llegar a un acuerdo. Afortunadamente para los chicos habían ganado así que Shikamaru, Gaara y Matsuri fueron por los boletos mientras Sasuke y Hinata pedían los comestibles para todos.
-¿Qué paso enana?-dijo abrazándola por la espalda.
-Nada.-dijo con un puchero.
-Tienes un puchero dime que pasa.-se situaron en la fila.
-Nada.-
-Uff…déjame adivinar.-dijo besándole el cuero cabelludo.-¿Te molesta ver esa película?-
-No. Sabes que me gustan todos los géneros de películas.-
-¿Entonces que tienes?-
-Nada enserio, quiero solamente ver la película.-
-De acuerdo.-dijo tomando su barbilla para que lo volteara a ver.-A veces eres imposible.-le dio un rápido beso.
-Tu igual.-se sonrojo.
Se sonrieron abiertamente para seguir avanzando en la fila. Cuando faltaban un par de personas para empezar a pedir sus alimentos cuando una voz algo chillona y molesta llamo a Sasuke haciendo que ambos peli negros suspiraran pesadamente. Voltearon a ver hacia donde habían escuchado la voz y vieron a Sakura y a Naruto, obligado, caminando hacia ellos. Sasuke apretó más a Hinata a él de forma posesiva.
-Hola chicos. ¿Qué es lo que hacen por aquí?-dijo la peli rosa cuando estuvieron a lado de los peli negros.
-Venimos con unos amigos.-dijo Hinata algo molesta por la cercanía de la peli rosa.
-Que bien.-dijo Naruto sabiendo que esa situación incomodaba.-Sakura y yo venimos con Ino, Karin y Suigetsu.-jalo a Sakura al ver que se acercaba a Sasuke.-Bueno nos retiramos. Vente Sakura.-se dio la vuelta llevándola con él.
-Sigo diciendo que por el momento, le debo una grande a Naruto.-dijo yendo a pedir la comida.
-Si ya vi que nos esta ayudando y se lo agradezco; pero me molesta mucho que te siga insistiendo.-se soltó de su abrazo.-Tenemos que ponerle un hasta aquí, se esta volviendo sumamente molesto.-
-Hey.-dijo terminando de pedir las rosetas de maíz, refrescos y dulces.-Ya te dije, sólo tengo ojos para ti.-pago los comestibles y la volteo a ver.-Que diga lo que quiera decir, que intente todo lo que quiera. Yo te quiero a ti.-
-Ya lo se, pero molesta que sea tan insistente. Ponte en mi lugar.-
-Si se que es molesto; me molesta estando de un lado o del otro de la situación. Pero tranquila, no dejes que esto te arruine la tarde.- se hizo a un lado para esperar dejar que la fila siguiera avanzando.
-No me la esta arruinando, sólo te estoy dando mi punto de vista.-frunció el ceño.
-Y te estoy escuchando. Así que no pongas esa cara, te saldrán arrugas.-dijo acariciándole el entrecejo.-Así estas más bonita.-logro quitarle ese gesto.
Los dos arrastraron un poco la comida y esperaron a que los demás entrarán, que afortunadamente no tardaron en hacerlo. Aunque dos de ellos parecían algo nerviosos, no tenían idea de que era lo que sucedía entre ellos pero no preguntarían así que alzaron los hombros y les fueron pasando sus comestibles. Rápidamente todos fueron hacia las salas y uno por uno, Gaara, Matsuri, Shikamaru, Hinata y Sasuke; específicamente empezaron a entrar, sentándose en la misma fila. Sasuke y Shikamaru empezaron a comer sus nachos mientras los demás le daban de lleno a las palomitas. Afortunadamente cuando habían entrado la película estaba comenzando. Tranquilamente todos estaban poniéndole atención a la pantalla; no estaba nada mal la trama, aunque ambas mujer se les hacia algo molesto excepto por algunas escenas en donde el romance se hacía presente. Después de dos horas y media salieron del cinema.
-Bueno yo ya los dejo. Debo llevas a casa.-dijo Matsuri despidiéndose de todos.-Estuvo divertido.-
-Yo también me despido.-dijo Sasuke.-No he terminaos el proyecto de biología.-volteo a ver a Hinata.-¿Te quedas o te llevo enana?-
-Me voy contigo.-sonrió.-Yo tampoco lo he acabado y además tengo que cuidar a Hanabi.-
-Pues entonces somos 3.-dijo Gaara.-Me falta demasiado.-
-En ese caso, ya nadie tiene nada que hacer aquí.-Shikamaru hablo divertido.-Vamos Gaara yo te llevo a casa. Nos vemos mañana.-dijo dándose la vuelta.
Gaara igualmente se despidió de ellos y siguió rápidamente a Shikamaru. Ambos pelinegros rieron, ese par era único. Se tomaron de la mano y salieron del establecimientos tres cuadras abajo para ir por el automóvil de Sasuke. Y siguiendo la misma rutina se encaminaron al tráfico de la ciudad. Estaba a punto de atardecer así que se apuraron, los padres de Hinata deberían sólo estarla esperando para poder salir a cenar. Él condujo rápidamente hasta llegar aquella casa. No aparco ya que no se quedaría un momento, ese trabajo escolar era sumamente importante; eso aseguraba prácticamente la exención de la materia. Detuvo el automóvil y espero a que ella se bajará.
-Muchas gracias Sasuke, me la pase muy bien.-dijo volviéndolo a tomar de la mano.
-Hmp. Me gusta verte sonreír de esa manera. Haría lo que fuera por siempre verte feliz.-acaricio el dorso de aquella suave y pequeña mano.
-Te quiero.-le beso la mejilla.-Avísame cuando llegues a casa, ¿si?-
-Claro que si.-le sonrió.-Ven acá.-jalo un poco de su brazo.
Ella sonrió al ser acercara a él, se quedo viéndolo fijamente aquel rostro esperando a que hiciera algo. Ya poco a poco estaba acostumbrándose a ese tipo de acciones de parte de él aunque siempre sentía que sus mejillas se sonrojaban. Sasuke la veía divertido aquella cara que tenía a su entera disposición sonriéndole era una de las peores tentaciones que le podían poner enfrente. Le acaricio el rostro con el dorso de la mano mientras acortaba la distancia de ambos rostros. Acaricio con la nariz aquel sonrojado pómulo mientras sonreía y cerraba mis ojos. Le gustaba escuchar como intentaba respirar de forma natural todavía ella no lo podía lograr; sentir aquel leve temblor al tener contacto con su piel; con toda la paciencia del mundo tomo posesión de aquellos labios. Hinata se estremeció por aquello y acepto esos la los que estaba ansiosa de sentir sobre los suyos. Empezó siendo un beso como muchos de los que se habían dado, lento y tranquilo siendo solamente un roce de labios. Poco a poco iba subiendo de intensidad al dar acceso y participe a sus lenguas que protagonizaban una danza perfectamente sincronizada. Aquello era tan íntimo que simplemente estaban concentrados solamente en aquellos labios y las sensaciones que estaban protagonizando el momento. Luego de un par de minutos ambos se separaron regalándose una sonrisa.
-Ya me tengo que ir.-dijo Hinata sonrojada.-Espero tu llamada.-abrió la puerta antes de tomar sus cosas.
-Claro que si.-él sonrió mientras veía como salía del automóvil.
Espero a que entrara para seguir su camino hacia su hogar. Enserio debía terminar su trabajo ya que casi no tenía casi nada de este, no había podido estar dedicado a este gracias a su hermano y su gran idea de secuestrarlo varios días para comprarle a Konan el anillo. Ahora tomaría venganza y lo secuestraría junto con Konan, para que le ayudará en el proyecto. Llego a su casa, aparco en el mismo lugar de siempre y bajo sonriendo mientras le mandaba un mensaje a Hinata de que había llegado. Abrió la puerta y entro tomándose el tiempo necesario; antes que nada quería comer algo y después tocar algo en la guitarra para despejarse y así poder concentrarse totalmente en su proyecto. Fue a la cocina y encontró a Konan dando vueltas por aquella habitación.
-Cuñada. ¿Todo bien?-dijo divertido.
-Si. No. Bueno, no se. Estoy pensando en que puedo hacer de comer. Tus padres vendrán a comer y quería por lo menos hacer algo de provecho aquí.-dijo empezando a buscar en la alacena.-E Itachi tiene un examen en este momento. Debe de llegar en media hora.-
-Tu tranquila. A ver deja te ayudo.-dijo haciéndole compañía en la alacena.-A ver que tenemos por aquí.-dijo moviendo algunas cosas.-¿Una pasta? Mmm creo que tenemos algo de carne en el refrigerador. Arroz tal vez. ¿De qué tienes ganas de comer?-la volteo a ver.
-Mmm. La verdad. Una hamburguesa.-rió.
-Mmm pues vayamos por unas.-dijo divertido.
-¿No te molesta?-dijo apenada.
-Para nada. Además.-se divirtió.-No quiero que mi sobrino o sobrina nazca con cara de hamburguesa.-
-Jaja, esta bien. Vamos.-
Los dos salieron hacia el garaje hacia el automóvil del joven. Ambos tomando su respectivo lugar, no sin antes Sasuke actuando con toda su caballerosidad. Salieron del lugar y empezaron a moverse por el tráfico. Estaban en completo silencio así que Konan empezó a hacerle varias preguntas a Sasuke; aunque lo que más quería era un poco de comunicación.
-¿Cómo van las cosas con Hinata?-
-Bastante bien; gracias.-sonrió.-Dos que tres pequeñas discusiones pero todo bien.-
-Me gusta ver a los novios en sus primeros meses de noviazgo. Son muy tiernos y lindos esos momentos.-
-Hmp. Algo.-escondió una risa.
-¿Ocurre algo?-dijo preocupada.
-No nada. Es sólo que hay una compañera que siento que le ha estado diciendo algunas cosas a Hinata con respecto a mi. Todavía no me ha dicho lo que le dice al cien por ciento y eso le tiene algo intranquilo.-
-¿Te ha dado algo de lo que te tengas que preocupar?-
-Fueron cosas antes de que empezáramos como pareja.-dijo dando vuelta en una esquina.
-¿Que ocurrió?-dijo rápidamente.-Bueno, claro si es que se puede saber.-
-Un día que estuvimos en una fiesta se veía apagada y triste, las dos semanas siguientes me evitaba a tal grado que me sentía realmente mal. La buscaba pensando en que había hecho algo que la molestara pero no me decía nada hasta que un día me lloro como jamás lo había hecho.-dijo haciendo que su mirada se volviera más obscura.
-Me imagino.-trago pesado.-Sería mejor que dejáramos este tema. No quiero que te sientas mal por esto.-
-No te preocupes, siento que la que mas sufrió fue ella.-alzo los hombros.-Si no fuera porque ella actúa antes que yo no hubiera sabido que haber.-
-Lo bueno es que los dos están juntos y están felices.-
-Si. La quiero demasiado.-dijo llegando al autoservicio.-¿Específicamente qué tipo de hamburguesa quieres?-
-Una argentina.-dijo mojándose los labios.
-Vale. Se supone que a Itachi le gusta la española, a mis padres la clásica y a mi la mediterránea.-
-Esta bien.-dijo guardando silencio mientras Sasuke pedía las hamburgesas.
Siguieron hablando de trivialidades, o mas bien del embarazo de Konan y como iba creciendo aquel pequeño ser que se uniría muy pronto a la familia. Ella podía ver que se preocupaba tanto por su hermano como por ella. Y aún sabiendo que no estaba en sus planes aquel pequeño ser, estaba muy emocionado con la idea de ser tío. Fueron a las demás ventanillas para pagar y tomar su pedido; no habían esperado mucho además de que la compañía del otro era agradable. Retomaron su camino hacia la casa de los Uchiha siguiendo hablando de aquella linda sopresita que en 8 meses o menos estaría con ellos.
-Con tal y de que no lo o la maleduques con dulces como lo haces con Hanabi. Todo perfecto.-dijo riendo.
-Es culpa de esa princesa por no dejarme no un minuto sólo cuando me ve.-rió con ella.
-Entonces esperemos que sea un lindo niño. Si tiene el mismo atractivo que su padre y tío. Sería mejor a que no los suelte por nada del mundo.-
-Pero... serias una celosa madre.-
-Algo. Sólo si se que no es adecuada para él.-dijo acariciándose el vientre.
-Sea lo que sea es felizmente bienvenido a la familia.-dijo Sasuke llegando a su destino.
-Por supuesto. Gracias por cumplirme el antojo. Lamento el que haya tomado un poco de tu tiempo.-dijo mientras manos llevaban las bolsas y salían del automóvil.
-No hay problema. Si es que me dejas secuestrados a Itachi por la tarde un momento.-
-Jaja. ¿Puedo saber porque?-
-Me secuestro para acompañarlo a buscar tu anillo y eso me quitó tiempo para hacer un proyecto que debo entregar mañana.-soltó un largo suspiro.
-De acuerdo. Me parece justo.-ambos entraron a la casa.
