Narra Bella

Yo no sabía qué decir o cómo responder a lo que había sucedido.

Mi padre estaba sentado en su silla sonriendo y Edward no había dejado de sonreír tampoco. Se levantó de la silla y sacó el cheque de su bolsillo otra vez.

"¿Sabe algo, señor Swan? Realmente tengo que darle las gracias" Hizo una pausa y me miró "Esto es más o menos la cantidad de dinero que tengo pensado gastar en la grandiosa boda que tendré con Bella."

Mi boca se abrió, con una sonrisa tratando de salir, pero yo estaba en shock, demasiado en shock para entender exactamente lo que estaba pasando.

La asquerosa sonrisa de mi padre desapareció casi de inmediato y casi se podían ver sus ojos rojos. Se levantó de su silla de cuero y golpeo el escritorio con sus dos manos.

"Eres más tonto de lo que pareces, Cullen. No puedes decir que nunca te di una oportunidad."

En una fracción de segundo mi padre metió la mano en su chaqueta y sacó un arma de fuego. Apuntó y sin pensarlo, disparó. No le importó nada, él disparó sin remordimiento alguno. La bala sonó fuerte y fue directamente al corazón de Edward.

Después todo pasó en cámara lenta. Los ojos de Edward se cerraron antes de que su cuerpo cayera rápidamente al suelo. Hubo gritos, vidrios rotos y otro disparo desde detrás de mí. Mis ojos se abrieron cuando me di cuenta que la bala le había llegado a mi papá y él cayó al suelo. Y antes de que pudiera pensar, gritar, llorar, o hacer cualquier cosa, me agarraron por la cintura, siendo rápidamente sacado de la habitación.

Traté de soltarme pero me sostenían demasiado fuerte. Yo no paraba de llorar y gritar por Edward. Vi a la señora Sue y como pude me solté y corrí hacia ella, la abracé y lloré mucho más. Ya un poco mas 'calmada' pude darme cuenta de que habían muchos policías en mi casa y yo simplemente no entendía nada de lo que estaba pasando. En menos de 15 minutos, dos ambulancias estuvieron aquí.

Pude ver como rápidamente sacaban a Edward y a mi padre de la oficina para llevarlos a la clínica. Al ver a Edward empecé a llorar aún más y empecé a recordar momentos juntos: Cuando nos conocimos, nuestra primera pequeña pelea que fue perdonada por comida de Taco Bell, nuestro primer beso, nuestro primer aniversario de un mes, la primera vez que dormimos juntos, la pelea gigante que arregló completamente todo entre nosotros, cuando me obligó a ir con él a Nueva Jersey para conocer a su familia, cuando por fin me dijo todo lo que le pasaba, la primera vez que me dijo que me amaba, la primera y única vez que tuvimos relaciones sexuales, cuando me propuso casarnos… y muchos otros momentos maravillosos que pasé junto a él.

Simplemente no podía soportarlo más. Edward no podía morir. Edward debía vivir para poder estar juntos sin importar nada y ser los dos felices juntos por fin.

.

.

.

.

.

Sentada en la parte trasera de una ambulancia estacionada en el estacionamiento de mi casa me explicaron todo.

Mi padre había muerto.

Edward sabía que la policía de Nueva York no pudo hacer nada después de haber descubierto todo lo que me ocurrió a mí. Él rápidamente se puso en contacto con la policía, jueces y otras personas de Forks.

Al parecer, habían estado teniendo bajo investigación a mi padre desde hace años, pero nunca encontraban ninguna prueba o testigos sobre si era cierto. Ellos prácticamente estaban esperando que alguien como Edward fuera a ellos y les dijera todo eso sólo para confirmarlo.

Luego de un mes y medio de planificación, tenían todo lo que necesitaban.

Muchos policías estaban muy bien escondidos por todo el exterior de la casa esperando el momento en que tenían que entrar en escena. Enviaron a Edward a la casa por su cuenta para tratar de hablar con mi padre sin causar alguna pelea.

Pero, obviamente, eso no sucedió.

"¿Estás segura de que no te hicieron daño en alguna parte?" Preguntó el paramédico por segunda vez.

"Sí, estoy bien, gracias." Le aseguré viendo toda la confusión que sucedía a nuestro alrededor. Había coches de policía, camiones y otros vehículos y personas dispersas por todo el camino de entrada en mi casa.

Él sonrió "Pues sus signos vitales son buenos, no será necesario consultar a un médico si usted está segura que está bien" Explicó y marcó algo en el portapapeles que tenía en la mano "Vuelvo enseguida, permiso."

Él se alejó, pasando alrededor de la ambulancia. Me quede sentada allí aun manteniendo mis ojos en todo lo que sucedía a mí alrededor. La gente caminaba mirándome con una apariencia simpática.

Suspiré y miré hacia abajo a mis manos en mi regazo y mordí mi labio inferior. Mi anillo de compromiso que tenía prohibido usar durante tanto tiempo estaba finalmente otra vez en mi dedo.

Dios, esto es tan estúpido. Edward podía haberse ido y salir corriendo con el dinero. Pero tuvo que ser un héroe estúpido e inteligente y ahora está en una clínica posiblemente muerto. En este momento lo que más deseaba es estar con él.

Apreté la mandíbula y miré hacia arriba, tratando de hacer cualquier otra cosa menos llorar en frente de toda esta gente. Rápidamente me sequé una lágrima con mis nudillos.

"Llorar no le hace bien a nadie, ¿sabes?" Una voz dijo bromeando. Levanté la cabeza hacia la voz y mi corazón dio un vuelco.

"Edward" dije casi ahogándome.

Él estaba de pie a medio metro de mí, con los brazos cruzados y con una sonrisa en sus labios.

"¿Cómo es que estás aquí?" Le pregunté y me puse de pie, caminando hacia él.

"Chaleco antibalas" Rió entre dientes.

Yo lo golpeé fuertemente en el brazo "¿Cómo te atreves a asustarme así?" dije y él sólo envolvió sus brazos alrededor de mi.

Yo me aferré a él apretando fuertemente mi cara contra su hombro, llorando. Yo estaba temblando, aferrándome a él.

Todo había terminado. Mi padre ya no estaría para prohibirme nada. Yo podría regresar a Nueva York. Podría casarme con Edward. Podría estar toda mi vida con él. No tengo por qué preocuparme más.

Edward besó la parte superior de mi cabeza "Bella..." Murmuró en mi pelo y luego se alejó un poco para mirarme directamente a la cara. Él quitó un par de lágrimas que salían de mis ojos y besó mi frente "Lo siento mucho."

"¿Podemos solo salir de aquí, por favor?" Le pregunté en voz baja mientras él comenzaba a frotar con sus manos mi espalda sobre el vestido que llevaba puesto. No necesitaba estar cerca de todas estas personas, tantas preguntas y observar todo lo que hacían.

Edward asintió con la cabeza "No podemos dejar la ciudad por ahora porque tenemos algunas cosas que resolver todavía. No nos iremos hasta que esté todo totalmente listo" Explicó "Pero tengo un lugar donde podemos quedarnos. He traído algo de ropa para ti también."

"Está bien" Necesitaba salir de este lugar con urgencia. Necesitaba respirar otro aire. No quería estar aquí. Lo abracé fuertemente "Te amo" dije llorando mientras lo abrazaba.

"También te amo." dijo dulcemente y me besó.

El fanfic no es escrito por mí, estaba en inglés y yo sólo estoy traduciéndolo y publicándolo aquí.

.

3 capítulos. Eso es lo que falta.

.

Ya tengo otra historia que estoy segura van a amar más que esta. Pronto les subiré el prólogo.