Hola a todos!

Como ayer lunes no pude actualizar, pues subí el capi correspondiente al de ayer y aquí está el de hoy XD

Estoy utilizando negritas porque hay una parte donde utilizaré la cursiva...

Bueno sin más, pónganse a leer XD


Al día siguiente me desperté cerca de las nueve. Estaba medio nublado, así que aproveché para cortar algunos arbustos que se habían formado cerca de la entrada. Sería mínimo ya que no podía agacharme a causa de mi gran vientre. Corté unas cuantas ramas cuando un hombre en uniforme se acercó a la casa, era del servicio postal.

-Buenos días. – Saludó levantando ligeramente su sombrero.

Era un hombre de edad avanzada, su cabello y bigote eran totalmente blancos.

-Buenos días. – Le sonreí.

-Traigo un sobre para la señorita Esme Kennedy. – Miró el sobre que tenía en las manos.

-Gracias, soy yo. – Dije extrañada.

Nadie podía haberme escrito, no sabían dónde estaba, excepto…

-Que tenga buen día señorita y espero que sean buenas noticias. – Volvió a levantar su sombrero y se retiró.

Examiné el sobre, era grande de papel manila, dirigí la mirada hacia el remitente, abrí los ojos como platos, era una carta de mi padre y tenía la dirección de la oficina donde trabajaba. Mi corazón se aceleró, quise ver el contenido ahí mismo pero me di cuenta que estaba fuera, caminé lo más aprisa que pude hacia la casa, entré y me dirigí hacia el sillón.

Llegué y me senté, apreté el sobre contra el pecho y lo separé para verlo, no esperaba que él me respondiera. Después de unos segundos, decidí abrirlo. Rompí el sobre cuidadosamente por la parte de arriba, no quería que por error se rompiera la carta o la otra cosa que estaba dentro. Metí la mano y sentí el papel, jalé para sacar la carta y la desdoblé. Comencé a leer:

Querida Esme,

Mi corazón desborda de alegría al saber de ti amada hija. Los meses que han pasado, me han ayudado para recapacitar y darme cuenta que no debí darte la espalda cuando más lo necesitabas. No debí dejarme influenciar por Esmeralda, por su culpa ahora no estás a mi lado. Espero que algún día puedas perdonarme.

Inmediatamente salieron las lágrimas, la emoción no la podía contener y sobre todo la felicidad que me causaba el hecho de que él todavía me quisiera. Limpié las lágrimas con la manga de mi blusa y seguí leyendo:

Con respecto a la pregunta en tu carta, te diré que todos están bien. Peter y Christine ya han fijado la fecha de la boda, se casarán en diciembre. Bianca tuvo una hermosa niña, la cual lleva por nombre Esmeralda, sí; como tu madre y tú, Esmeralda fue la que decidió, para ella era lógico que nuestro primer nieto llevara el nombre de ella o el mío. Hillary… Hillary sigue tan indomable como siempre, no se cansa de retar a tu madre y a todo aquel que se le ponga en frente; también ella está muy arrepentida por no haberte apoyado en esa ocasión y le reclama a tu madre que por su culpa te fuiste de la casa.

Mis queridos hermanos, a todos ellos también los extrañaba, Peter siempre se portaba sobreprotector conmigo por ser la hija menor, justo como Edward; eran tan parecidos… Era una lástima que no pudiera conocer a mi sobrinita; era una pena que llevara el nombre de Esmeralda, ya había demasiadas en la familia. Y Hillary, ella tan rebelde y autosuficiente, no me extrañaba que siempre peleara con mi madre, curiosamente las dos se parecían demasiado, quizás era eso lo que no les agradaba.

Por cierto, tu tío Joseph y el pequeño John F. Kennedy vinieron de visita unos días y éste último no paraba de preguntar por ti.

Mi pequeño primo John, ese niño era de lo más adorable, a sus cortos cuatro años ya se comportaba como todo un hombrecito, cabía mencionar que siempre quería que dijeras su nombre completo, aunque nosotros simplemente lo llamábamos Jack.

En cuanto a tu madre y a mí, ella continúa con su taller de costura. Bianca y otras dos chicas trabajan con ella, ya sabes que es una excelente costurera y está prosperando muy rápido. Con respecto a mí, querida hija; subí de puesto en la oficina. Hubo cambios administrativos gracias a que varios compañeros se postularon para diferentes cargos en el gobierno, por la misma razón es que no pude escribir tan pronto recibí tu carta. Por cierto, uno de ellos es Robert, estuvo en tu fiesta de 15 años; de vez en cuando me pregunta por ti, parece estar interesado en ti, la verdad es que es buena persona y nos hemos hecho buenos amigos.

Sentí escalofríos, no creí que Robert se atreviera a preguntar sobre mi paradero y que fuera buen amigo de mi padre. Imaginé su rostro, verlo nuevamente en persona, no me gustaba la idea. Sacudí la cabeza para volver a concentrarme en la carta.

Sé que no deseas regresar pero quisiera tener la dicha de volver a verte, volver a estrecharte en mis brazos. También espero algún día conocer a mi nieto, tengo la corazonada de que será un hermoso niño.

Reí por el comentario de mi padre, la misma corazonada que tenía yo, la tenía él. Nunca me cansaría de repetir que eramos iguales, en todos los aspectos.

Por otra parte, me alegra que tengas un lugar donde vivir y un empleo para mantenerte, doy gracias que ese doctor y su hermano te hayan aceptado, no te voy a negar que me desconcierta que no haya mujeres en esa familia, pero confío en lo que me dices, que son decentes y excelentes personas, también me gustaría conocerlos. También esos otros amigos tuyos, Katherine, Anthony y John me gustaría conocerlos.

A mí también me hubiera gustado que se conocieran, harían amistad inmediatamente.

Ya por último, quiero decirte que te estoy enviando la foto de la familia; tu madre estará muy molesta cuando se percate que no está, pero no importa, valdrá la pena.

Miré el sobre y lo tomé para sacar la foto, era casi del mismo tamaño del sobre, cuando la vi, nuevamente las lágrimas se hicieron presentes. Esa foto tenía más de un año que había sido tomada. Todavía recordaba cuando la tomaron; mi padre y madre sentados uno a lado del otro, Peter se había acomodado atrás a la izquierda de mi madre, a la derecha de él se situó Bianca; yo quise acomodarme a lado de ella pero mi padre me tomó de la mano haciendo que me quedara atrás a su derecha, Hillary se acomodó entre Bianca y yo. En la foto se podía apreciar cómo mi padre sostiene mi mano casi a la altura de su hombro. Todos sonreíamos, parecíamos la familia perfecta.

En la primera oportunidad compraría un marco para poder ponerla en mi habitación o ahí, en la sala. Volví a limpiar las lágrimas con la manga de mi blusa. Continué leyendo, ya estaba en la última parte.

De esta manera estaremos contigo. Espero volver a saber de ti, puedes escribirme aquí a la oficina cuando gustes. Yo también te escribiré, no quiero perder contacto contigo.

Te quiero mucho hija y si algún día deseas volver, te estaré esperando con los brazos abiertos.

Con amor,

Tu padre

P.D. Te he enviado un regalo de cumpleaños, aunque más bien será para mi nieto, ya que a ti no te quedará.

No podía creer que me lo hubiera, era el mejor regalo de cumpleaños que tendría.

Lo he enviado con Robert, amablemente se ofreció ya que para nuestra buena suerte, irá a esa ciudad para unos asuntos de su campaña. Ojalá que te llegue pronto.

La carta cayó al suelo, mis manos temblaban, sin embargo, no podía moverme; estaba completamente paralizada. Todo había sido causa del terror que sentía en ese momento.

-N… no… no puede ser! – Miré mi vientre y saqué fuerzas para abrazarlo, aún me temblaban las manos. – Richard… no puedo permitir que te haga daño, pero… qué voy a hacer? – Comencé a llorar amargamente.

Anthony se había ido, Carlisle se mantenía ocupado con la universidad y su trabajo, en cuanto a Edward, siempre estaba en la escuela o en sus clases nocturnas. Estaba sola, completamente sola. Además, Robert podría hacerle daño a cualquiera de ellos y eso nunca me lo perdonaría. Tal vez era mejor irme lejos, escapar nuevamente, huir a otra ciudad y comenzar de nuevo. El dinero de la remodelación me sería de mucha ayuda, prácticamente no había gastado nada.

Me puse de pie de un salto, caminé hacia mi recámara; un nuevo pensamiento vino a mi mente.

-Y si ya… se encuentra… aquí? – Tragué saliva y me agarré del marco de la puerta. Y si estaba ahí vigilándome, esperando y, si en ese momento está ahí afuera planeando cómo entrar?

Cerré la puerta de mi habitación y corrí hacia la cama. Me senté apoyando la espalda en la cabecera, abracé nuevamente mi vientre. No sabía cuánto tiempo iba a permanecer así, porque me iba a volver loca.


En su formato original, la carta está con letra manuscrita pero como no lo acepta el formato de FF pues la puse en cursiva :)

Qué horror que Robert ha aparecidoooooooooooo, la pobre de Esme tiene tanto miedo que ahora no sabe qué hacer. Qué pasará ahora con ella, con Carlisle y los demás?

Ya sabrán después.

Debo advertirles que probablemente ya no me sea posible actualizar diariamente, regreso a trabajar después de casi 3 meses de incapacidad so... se me dificultará un poco subir los capis pero espero esforzarse y actualizar lo más pronto posible.

Cuídense mucho y espero que hayan disfrutado los 2 capis de este día XD

Saludos!