Dana: En este capítulo continúa el problema con el alcohol, pero para que sepas seguramente en el próximo ya se solucionará. Gracias a vos por leerme. Me alegra que te guste la historia
Ponchis: Es lindo y reconfortante saber que hay gente impaciente por leerme, lamento que esta vez la espera haya sido larga por mis inconvenientes en poder actualizar.
Jennifer estuvo durante todo el proceso de divorcio, ayudando a Colin en todo lo que necesito. No fue nada sencillo y le destrozaba ver a su amigo tan mal, pero ella fue fuerte y lo acompañó. Lo ayudó a mudar todo de regreso a Irlanda y a instalarse en lugar que fuera para él.
Luego, como era de esperar, la distancia hizo que pierdan un poco de continuidad en su relación. La tecnología los comunicaba y lograban ponerse al día con lo que a cada uno le sucedía, pero la realidad es cada uno estaba ocupado con su trabajo y su vida.
Ella tuvo muchos crecimientos laborales. Su trabajo como directora empezó a ser reconocido gracias a que su película Sun Dogs estaba en Netfilx y a las buenas críticas que recibió su colaboración en Fabled. Fue a los estrenos de las películas en las que tuvo papeles importantes: Back Roads y Superfly. Una vez que terminó con eso empezó a trabajar en las grabaciones de Torture Report donde interpretaba a abogada y Tattooed Heart donde interpretaba una docente voluntaria. Ambos papeles eran importantes y podían darle una mayor consideración desde la el mundo actoral, incluso uno de sus directores creía que su papel y su interpretación estaban tan bien que podía darle la oportunidad de quedar nominada algún premio importante.
En medio de las grabaciones también comenzó a escribir su propio libreto, de una película que le gustaría hacer en algún momento. La idea la aterraba y la entusiasmaba al mismo tiempo.
Todo parecía ir bien, hasta que después de bastante silencio de parte de Colin (varias llamadas y mensajes no respondidos por su parte), recibió una llamada que no esperaba. Era Helen. Jennifer dudó si atenderla o no, pero finalmente se decidió a hacerlo. Por suerte lo hizo, sino no se habría enterado lo mal que estaba Colin, los problemas que estaba teniendo con el alcohol.
- Tenes que ayudarlo, por favor. - Pidió Helen.
- Yo no sé si hay algo que pueda hacer, hace tiempo que me ignora y vivimos lejos, no es como si de repente pudiera caer a su casa y preguntarle "¿Cómo estás? Vengo a tomar un café". - Explicó Jennifer, sintiéndose preocupada e inútil a la vez.
- Pero él se va para Los Ángeles la semana que viene, va a estar unos meses trabajando para una película. - Informó Helen.
- No sabía. - Admitió Jennifer, algo dolida de que su amigo ni siquiera le había contado esa buena noticia.
- Por favor cuídalo, allá lejos de todos, no sé cómo va a estar. - Dijo Helen, cada vez sonando más derrotada con la situación.
- Tienes miedo de que pierda el trabajo. - Enunció Jennifer, aunque sonó más a una pregunta.
- Si, el alcohol y las fiestas, no sé que tan bien sientan mezcladas con trabajo. - Dijo Helen pensativamente.
- Lo voy a intentar, pero no sé si él va a querer que yo esté para él, y si ese es el caso no creo que pueda hacer nada. - Expresó Jennifer con sinceridad.
- Créeme él quiere que estés, él siempre quiso que estés. - Dijo Helen.
Jennifer se sorprendió de la llamada y del voto de confianza por parte de Helen, jamás se habría esperado algo así. Ella jamás se habría esperado que el divorcio iba a causarle tanto mal a su amigo. Las pocas veces que se había atrevido a imaginar a Colin divorciado lo había imaginado distinto, lo había imaginado en etapa superación... en comienzo nuevo, con ella quizás... Pero al parecer la vida real pasaba muy lejos de lo que uno imaginaba. Jennifer se puso al día con noticias de Colin y con novedades que sus fans subían a las redes. Colin salía mucho, siempre se lo veía con una mujer distinta, y en varios videos y/o fotos se lo veía en estado alcoholizado.
Verlo en las fotos con otras mujeres hizo que su corazón se contrajera un poco. Le dolía que hubiera buscado a otras mujeres antes que a ella, porque se suponía que por ella había llegado a sentir algo. Y sí, Colin estaba mal. Y si Colin estaba tan mal, por un lado agradeció no ser las mujeres de las fotos, porque ella no iba a ser relación despecho de nadie. Porque las relaciones despecho quedan en eso, en la nada, en un simple ir y venir de etapa "venganza" de intentar superar una relación. Lo mejor iba a ser que no pensará en nada más que amistad cuando se trataba de él.
- ¿Qué haces acá? - Preguntó Colin sorprendida al encontrarla en el aeropuerto.
- Vine a buscarte. - Dijo ella recibiéndolo con un abrazo.
- Pero, ¿Cómo sabías? - Pidió saber él sintiéndose algo confundido, pero correspondiendo el abrazo con gran intensidad.
- Porque yo se todo. - Bromeó ella. - Sé que vas a estar acá por los meses de grabación de la película. ¿Ya tenes pensado donde quedarte? - Fue directamente al punto que quería saber.
- No, la verdad todavía no pensé nada. - Admitió él. - Pensaba quizás hoy pasar la noche en un hotel y mañana ver si consigo algún departamento o algo más cómodo. - Enunció sus planes.
- Bien, entonces tengo una propuesta. - Dijo ella con una sonrisa.
- Te escucho. - Asistió él dándole toda su atención.
- En mi casa hay espacio suficiente y tengo una habitación de huéspedes disponible. - Ofreció ella.
- ¿En verdad harías eso por mi? - Preguntó él asombrado.
- Claro que si, somos amigos, ¿O no? - Dijo ella.
- Si, somos amigos. Y si, sería grandioso quedarme con vos. - Aceptó él con una sonrisa.
Las primeras semanas fue todo muy tranquilo. Cada uno estaba concentrado en su trabajo, y hasta a veces ni siquiera se cruzaban en el día. Pero era lindo saber que Colin estaba bien, estaba yendo a trabajar, y que si alguno de los dos necesitaba algo el otro estaba ahí a penas un instante de contacto. Cuando uno de los dos iba a al supermercado compraba cosas para ambos, y cuando uno de los dos hacía el desayuno o la cena dejaba una porción para el otro si no estaba en la casa.
Pero de repente empezaron a pasar cosas que comenzaron a llamar su atención. Empezaron a aparecer botellas de alcohol en el tacho de basura, y cada vez empezó a ausentarse más durante las noches. Jennifer empezó a tirarle indirectas para hacer que él le cuente que le pasaba, pero finalmente se cansó y lo encaró. Una mañana cuando ella estaba desayunando, él llego de una fiesta estando en estado bastante deplorable.
- ¿Dónde estuviste? - Preguntó ella.
- Salimos con las personas del cast, tuvimos una cena y se fue haciendo tarde, y de repente pum amaneció. - Respondió él, e intento evitarla para dirigirse a su habitación.
- ¿No tienen grabaciones hoy? - Preguntó ella agarrándolo del brazo para frenarlo.
- Si, en una hora tengo que irme para allá. - Contestó él, mientras trataba de soltarse.
- ¿Y pensas ir así? ¿Oliendo a alcohol? - Cuestionó ella.
- ¿Me estás haciendo un planteo? - Preguntó él ofendido, finalmente logrando soltarse del agarre de ella.
- No es un planteo, es un hecho. - Respondió ella cortante, cruzándose de brazos. - El alcohol está siendo un problema en tu vida. - Se animó a decirlo en voz alta.
- ¡Que exagerada! ¡Fue solo una noche! - Exclamó él frustrado.
- No fue solo una noche Colin, todos estos días estuviste llegando tarde y siempre hay botellas de alcohol en la basura. - Dio cuenta ella de que sabía porque había estado prestando atención.
- ¿Te molesta que me divierta? ¿Es eso? - Preguntó él de manera defensiva. - Que vos no sepas divertirte cuando trabajas... - Comenzó a decir.
- Ni se te ocurra terminar eso. - Lo interrumpió ella.
- Soy un hombre adulto y soltero, sé lo que hago, no necesito que me controles. - Continuó él en su estado de pelea.
- Bien, espero que lo hagas no genere que pierdas tu trabajo y a tus hijos. - Presionó ella.
- ¡¿Qué sabes vos de tener hijos?! - Dijo él super enojada y ofendido.
- Nada. - Respondió ella secamente. - Anda a ducharte. - Ordenó.
Por suerte él le hizo caso y se fue. Ella le dejó preparado un café y se fue a trabajar. Al día siguiente tuvieron una conversación sincera y ambos de disculparon. Él admitió que desde la separación había estado teniendo problemas de alcohol y prometió que iba a empezar a cuidarse más.
Los días volvieron a la normalidad. Cada uno en su rutina, pero los pequeños ratos que se veían eran cordiales. Viviendo con él aprendió más cosas de las que ya sabía. Aprendió que le gustaba planchar su ropa, que le gustaba escuchar música mientras cocinaba, que no podía dormir sin antes no haber tomado un té, que no le gustaba leer el diario en papel, que siempre se tomaba largo rato para ducharse porque eso lo ponía de buen humor...
Llegó el viernes y Jennifer decidió que era buen momento para que pasen un lindo rato juntos. Ninguno de los dos trabajaba el sábado, así que merecían relajarse y disfrutar del estar viviendo juntos, y que Colin no había regresado a tomar. Pasó por un restaurante chino y compró el menú favorito de él. Luego fue para su casa. Según sus cálculos Colin ya estaba allí, porque ella ese día había salido más tarde del estudio de grabación porque habían tenido una reunión. Ella pensaba que era buena idea llevar comida y que comieran mientras miraban una película, o simplemente charlaban de la vida.
Pero cuando entró a su casa se encontró con otro panorama. Al parecer él había tenido una idea totalmente distinta. Lo encontró besando a una mujer euforicamente en el sillón del living y varias botellas de alcohol tiradas en el piso, más un cenicero que por lo que olía contenía restos de cigarrillos con marihuana.
- Jennifer. - Dijo él sorprendido al vera. Enseguida se levantó del sillón y agarró su remera para vestirse.
- Ni te molestes. - Dijo ella al notar sus intenciones.
- ¡Oh dios mío! ¡Eres Jennifer Morrison! - Exclamó la extraña. - Siempre quise conocerte porque Alison Cameron era mi personaje favorito de House. - Dijo con entusiasmo.
- Hola. - Saludó ella, sintiéndose incómoda. - Perdón por la interrupción, no sabía que tenían planes. - Se disculpó, aunque no sabía ni siquiera porque lo hacía, y sus palabras parecieron travarse en su garganta.
- No sabía que ibas a venir. - Explicó él la situación, y se rascó detrás de una de sus orejas por los nervios que sentía.
- ¿Dónde más voy a ir si vivo acá? - Preguntó ella.
- Yo no lo sé. - Contestó él con sinceridad pero luciendo confundido.
- No se preocupen, continúen, yo los dejo tranquilos. - Dijo Jennifer.
Dejó la comida sobre la mesa por si ellos quisieran comerla, ella después de esa situación no iba a poder ingerir nada porque su estómago se había cerrado. Se dirigió a su habitación, dispuesta a que el mundo pudiera tragarla por un instante y hacerla olvidar de todo.
- Espera. - Pidió él y la agarró de la mano para evitar que abriera la puerta de su habitación.
- ¿Qué? - Preguntó ella.
- Perdón. - Dijo él. - Perdóname, no sabía que ibas a llegar y que yo hice todo este lío, y vos estuviste todos estos días preocupada por mi. Perdón. - Pidió perdón.
- No me tenes que dar explicaciones. - Dijo ella, después de unos minutos de silencio donde se dedicó a pensar. - Quiero que estés bien, y esto no es estar bien, vos no estás bien Colin. - Expresó sus preocupaciones, dejando de lado el dolor que había causado verla con otra mujer.
- Yo también quiero estar bien, yo voy a estar bien. - Aseguró él.
- Eso espero, pero ya lo he escuchado y por ahora no veo que hagas algo para lograrlo. - Retrucó ella, y por un momento se sintió arrepentida al ver como sus expresiones se llenaban de dolor y decepción. - Buenas noches Colin. - Saludó ella.
Quizás estaba siendo dura con él, pero debía ser sincera. Él tenía que escuchar las cosas como eran, por más que no quisiera verlas. Cerró la puerta de su habitación y se derrumbó en el piso, dejando caer todo su peso sobre la puerta para que nadie que quisiera entrar pudiera hacerlo. Y ahí, en la oscuridad y la soledad, se permitió así misma llorar.
AN: ¡Hola! No sé si hay alguien que siga pendiente de esta historia, pero quiero que sepan que mis intenciones es continuarla y terminarla. No sé que tan seguido lo haga, pero lo voy a hacer en algún momento. Por ahora prefiero no prometer nada porque cada vez que lo hice me surgieron miles de problemas que hicieron que me mantuviera lejos del mundo de las fics por bastante tiempo. Así que si alguien todavía está leyendo, espero que disfrute la actualización. ¡Besos!
