Ella se encontraba sentada junto a la mesa, sobre ella había un bloc y ella sostenía un lápiz. Encontré algo llamativo que un pokemon hiciera eso, aunque por el momento ya sentía que era más impresionante mi Marie usando la cámara fotográfica. Los tres pokemons se voltearon hacia nosotros al vernos llegar, Machoke y el otro pokemon en forma de árbol se acercaron hasta donde estábamos.
- "Hola, muchachos" – exclamó Tom al ver como se acercaban – "ya volví"
Tanto Machoke como el otro pokemon le dieron una palmada en uno de sus brazos, pero parecieron más enfocarse en el carro que estaba llevando, ya que casi se lo arrebataron de sus manos para ver qué es lo que tenía. Lo miré un poco sorprendido por la reacción que sus pokemons tuvieron con él.
- "Era de esperarse" – me aclaró al verlo con esa cara – "Se suponía que llegaría más temprano, y al parecer tienen hambre"
Tom, Machoke y el otro pokemon eran de la misma estatura, por tanto los tres eran más altos que yo, aunque Tom claramente era el más enclenque de los tres, el pokemon en forma de árbol era igual de flaco pero se notaba algo más macizo que él, y obviamente se notaba que Machoke era el más fuerte de los tres. Quizás luego de un minuto escarbando en el carro es que levantaron la vista, fue recién ahí cuando se dieron cuenta que yo estaba ahí.
- "Ahora sí" – me dijo Tom acercándose a sus pokemons, y de paso quitándoles el carro – "déjame presentarte a mis pokemons"
Primero se acercó al pokemon en forma de árbol y me lo presentó.
- "Te presento a mi primer pokemon" – me comenzó diciendo – "lo ha sido desde que tengo 8 años y era un pequeño Bonsly en ese tiempo. Te presento a Sudowoodo"
Me acercó su brazo derecho, el cual parecía ser más una rama con tres grandes frutos verdes al final. Yo le acerqué mi brazo y nos estrechamos de las manos.
- "¡Mucho gusto!" – exclamé
- "¡Suuuudowoo…!" – respondió él, en un tono que denotaba simpatía
A continuación se acercó a Machoke.
- "Y te presento a mi segundo pokemon" – comenzó diciendo – "es el más fuerte de mi equipo. Es parte de mi equipo desde la primera vez que llegué a Kanto. Te presento a Machoke"
- "Mucho gusto" – exclamé hacia él estirando mi mano para estrechar la suya
Pero en vez de eso me dio una fuertísima palmada en mi hombro.
- "¡Maaaachoooke!" – exclamó luego de esa palmada, al igual con un tono de simpatía
Realmente era un pokemon muy fuerte, apenas dándome una palmada en la que ni siquiera usó toda su fuerza me dejó bastante adolorido, sin embargo era amigable, y eso era lo importante. Luego de la presentación les explicó a sus pokemons cómo lo habíamos salvado hacía un rato. Después me tocó presentarles a mis pokemons, cada uno de ellos saludó de la misma manera amigable. Luego saqué mi Pokedex para obtener algo más de información con respecto a estos dos pokemons de Tom.
Primero apunté a Sudowoodo.
- "Sudowoodo, el Pokémon imitador" – comenzó a decir la voz de mi Pokedex – "aunque se camuflajea como un árbol para evitar ser atacado, su cuerpo es más como una roca que una planta. Odia el agua y desaparece siempre que llueve."
Me llamó la atención eso, aunque pareciera un pokemon tipo hierba, en realidad era un pokemon tipo Roca, además de eso notaba que en su rostro había casi siempre una sonrisa.
Apunté a Machoke entonces.
- "Machoke, el Pokémon poderoso. Tiene tanta fuerza como para levantar un camión con una mano. Con frecuencia lo usan para trabajos muy pesados."
Eso ya lo podía confirmar debido a esa palmada, que además casi me derriba.
- "Todos ellos se quedarán con nosotros durante algunos días" – les explicó a su Sudowoodo y a su Machoke – "intenten llevarse bien con sus pokemons"
Yo les dije algo similar a mis pokemons, ya que durante los siguientes días tendríamos que convivir.
- "Si es que quieres entrenar con tus pokemons pueden ir por ese túnel" – explicó él señalando al túnel que estaba al otro lado – "lleva más adentro del monte, hay muchos túneles y grutas donde podrían entrenar, por ahí mismo iré yo mañana a continuar con el trabajo"
- "Está bien, iré mañana para allá entonces"
- "Puedes colocar tus cosas para dormir en ese espacio" – señaló hacia un extremo de la gruta donde no tenía nada instalado
- "De acuerdo, gracias"
Comencé a caminar hacia ese sector, ubicado en una de las esquinas de la gruta, antes de ir les sugerí a mis cuatro pokemons que intentaran socializar con los pokemons de Tom, los cuatro asintieron y comenzaron a acercarse a los otros pokemons. Fue ahí que mi vista de nuevo se fijó en Kirlia, durante todo el rato de las presentaciones ella no se movió ni se acercó a saludar, ella continuaba sentada a la mesa anotando, o escribiendo, o dibujando con el bloc. Luego de colocar mis cosas en ese espacio y preparar una cama con una manta y mi bolsa de dormir es que decidí acercarme a Kirlia. Para entonces mis pokemons ya habían comenzado a socializar con los otros pokemons; todos ellos se sentaron cerca de la fogata y se pusieron a conversar entre todos, Lyo pareció llevarse estupendamente con Machoke, sobre todo luego de que él le ofreciera de su bolsa de malvaviscos, y, como es típico de mi Riolu, no rechazaba ninguna golosina que le ofrecían, Miiko y Marie se pusieron a socializar con ambos pokemons también, hablando en el propio lenguaje de los pokemons. Tom se había puesto a abrir alguna de las cajas de comida y se disponía a servirles la cena a sus pokemons.
- "Kirlia, el Pokémon emotivo" – dijo mi Pokedex en el momento que apunté con él hacia donde estaba ella – "usa sus cuernos para amplificar sus poderes psíquicos y cuando eso pasa, la realidad se altera y pueden verse los eventos del futuro."
Kirlia levantó la vista recién cuando yo ya estaba junto a la mesa, se encontraba iluminaba tenuemente por la misma fogata, así que sentía que estaba haciendo un gran esfuerzo para lo que sea que estuviera haciendo. De pronto vi de reojo cómo es que Marie corría y saltaba hacia mí, alcancé a tomarla en mis brazos y ella me abrazó cariñosamente. Hubo quizás algo ahí que impresionó mucho a Kirlia, ya que vi como es que soltó su lápiz y abrió enormemente sus ojos en dirección a nosotros.
- "Hola, Kirlia" – le dije para presentarnos – "mucho gusto ¿Cómo estás?"
- "¡Treeeeecko-tree!" – exclamó alegremente Marie saludándola con su mano
La noté un poco triste al momento de saludarla, así que no sabía cómo reaccionaría, creí en un momento que nos saludaría de la misma manera, o que al menos desviaría su vista y volvería a escribir en su bloc. A cambio vi como es que de pronto sus ojos comenzaron a brillar. Tenían una brillante tonalidad roja, el brillo fue tanto que Marie y yo cerramos los ojos, al momento que los abrimos vimos que Kirlia ya no estaba sentada en la mesa.
- "¡Tree…cko!" – Marie me tocó el hombro y me señaló hacia la izquierda
Kirlia se encontraba de pie ahí, a un par de metros a nuestra izquierda así que nos acercamos a ella nuevamente.
- "¡Vaya! Sí que eres rápida" – le comente
- "¡Treee…!" – asintió mi Treecko
Ella se quedó quieta ahí, no se movía en absoluto mientras intentábamos decirle algo. Creí que la estábamos intimidando mucho y que quería que nos alejáramos.
- "¿Quieres que nos alejemos de ti?" – le pregunté
No respondió, siguió igual de quieta.
- "Marie" – le susurré al oído a mi pokemon – "¿No podrías decirle algo?"
Asintió, así que se soltó de mis brazos y comenzó a acercarse a ella. Vi como es que Marie parecía presentarse a ella, pero Kirlia seguía sin responder, ni siquiera cuando Marie le seguía insistiendo. Acto seguido, comencé a oír risas atrás de nosotros. Al momento que Marie y yo volteamos vimos como Tom, Machoke y Sudowoodo reían. Miiko y Lyo miraban un poco confundidos. Yo tampoco entendía por qué es que ellos estaban riendo, al parecer Marie tampoco, quien me estaba mirando bastante confundida, pero cuando miramos a Kirlia, vimos como ya no estaba ahí. Donde había estado solo había una roca casi del tamaño de Marie, y cuando miramos a la mesa nos dimos cuenta que ella seguía sentada ahí.
- "¡Caíste!" - exclamó Tom
En un comienzo pensé que Kirlia sabía moverse bastante rápido, pero cuando Tom dijo eso lo comprendí en verdad: Kirlia había usado Confusión en nosotros.
Del equipo de Tom, la única que no rió fue la propia Kirlia, pero Tom, Machoke y Sudowoodo reían a carcajadas. No podía negar que tanto Marie como yo estábamos un poco avergonzados, veía como las mejillas de Marie se ponían rojas y saltaba hacia mí.
- "Ah, tranquilo" – dijo Tom al vernos tan avergonzados – "sólo fue una broma. Kirlia suele hacer eso con quienes no conoce. Es algo tímida"
La verdad que sentí que eso fue algo humillante pero intenté mantener la compostura, pero no pude evitar sonreír también, ya que la risa es y siempre ha sido contagiosa, me cubrí un poco la boca pero fue imposible ocultar la mueca que tenía, eso también causó que mis pokemons también comenzaron a reír.
Solamente Kirlia no se rió.
La primera noche fue una donde mis pokemons y yo nos comenzamos a adaptar a pasar la noche en un lugar distinto al que habíamos estado durmiendo durante los últimos días. Habiendo estado las últimas noches con el cielo estrellado como nuestro techo, más una fría temperatura ambiental, ahora nos encontrábamos en un lugar cuya temperatura era de una calidez bastante seca, no se sentía frío, aunque la dureza del suelo se sentía mucho más y podría resultar incómodo cuando quisiéramos dormir. El fuego era alimentado periódicamente por Tom o por alguno de sus pokemons. En esa primera noche mis pokemons pasaron socializando con los pokemons de Tom, todos comieron juntos cuando Tom y yo les servimos la cena a nuestros respectivos pokemons, la única excepción ahí seguía siendo Kirlia, quien comió aún sentada a la mesa, Tom le llevó su comida, ella solamente movió su bloc y recibió su plato. Yo me encontraba observando a los pokemons, y, aprovechando que ésta era la primera vez que mis pokemons socializaban con pokemons de otro entrenador, es que decidí tomar una fotografía para recordar el momento. Marie fue la única que se dio cuenta antes que tomara la foto, así que fue la única que posó, todos los demás sólo reaccionaron luego de que el flash de la cámara iluminara el lugar.
Para ese momento Machoke y Sudowoodo habían sido bastante amable con mis pokemons, ambos les ofrecieron algunos malvaviscos, de más está decir que Lyo fue el que más disfrutó con esos, era la primera vez que comía, pero le gustaron mucho, e incluso más cuando Machoke le entregó una rama y le enseñó que asadas sabían mucho mejor. Fue gracioso ver como hacía eso, sobre todo la cara de frustración cuando el primero que puso cerca del fuego se quemó, pero su sonrisa fue enorme cuando probó el segundo, que no quedó quemado. El resto de mis pokemons permanecían socializando con él y con Sudowoodo, pero me llamaba la atención lo poco sociable que era Kirlia, así que le pregunté eso a Tom, él se encontraba cerca de donde dormía, había una manta que estaba cubriendo algunas cosas y se disponía a sacar la manta.
- "No es que Kirlia sea poco sociable" – me explicó él – "ocurre que ella parece aburrirse un poco mientras estamos en una cueva buscando fósiles"
Sacó la manta, y vi que debajo de ella había diversos instrumentos de excavación, había tres palas, un par de azadones y picotas, además de tres cascos con luces y una lámpara muy grande.
- "Mañana temprano mis pokemons y yo partiremos hacia abajo para continuar con el trabajo, si quieres puedes ir para ver lo que hacemos, pero si no quieres puedes ir a cualquier otra de las grutas para entrenar" – me aclaró, cambiando de tema bruscamente, pero regresando rápidamente al tema de Kirlia – "Aunque no lo creas ella es bastante inteligente, desde que era una Ralts le enseñé a cómo hacer matemáticas y aprendió con bastante rapidez, lo malo es que lo único que ella hace es anotar la cantidad de cosas que encontramos mientras excavamos o lo que podríamos ganar con las Pepitas que de vez en cuando encontramos mientras excavamos. No puede hacer mucho más aquí
- "Y…" – me detuve un momento para ver a Kirlia de reojo, ya había terminado de comer, y vi como es que observaba al resto de los pokemons – "… si trabajas buscando fósiles ¿Entonces por qué decidiste atrapar a Kirlia? Comprendo que tengas un Machoke y un Sudowoodo para que te ayuden ¿Pero por qué es que tienes una Kirlia?"
Luego de asegurarse que no faltaba nada de sus herramientas volvió a poner la manta sobre ellas, entonces miró a Kirlia, esta vez miraba con bastante más interés al grupo de seis pokemons que conversaban amenamente cerca de esta fogata.
- "Kirlia si es parte de mi equipo" – me explicó – "pero no fue un pokemon que capturé… más bien fue un pokemon que recibí"
Volvió a ver a Kirlia antes de susurrarme lo que realmente pasó con ella.
- "Fui engañado"
- "¿Engañado?" – le pregunté – "¿A qué te refieres con eso?"
- "Y fue por ese engaño que Kirlia se convirtió en parte de mi equipo"
La siguiente conversación me la dijo en voz bastante baja.
- "Esto ocurrió una vez cuando estaba en Hoenn donde estuve en una zona desértica, mi objetivo ahí era encontrar los fósiles de la región, un fósil Claw y un fósil Root, y en realidad ahí me fue bastante bien. Yo esperaba encontrar un fósil de cada uno, cuando en realidad logré encontrar tres Claws y dos Roots"
- "¡Vaya! Sí que te fue bien entonces" – comenté
- "Exacto" – siguió diciendo él, en voz igual de baja que antes – "y cómo solamente quería uno de cada uno es que tuve que pensar que hacer con los otros. Al momento de llegar al Centro Pokemon más cercano es que me mencionaron que algunos entrenadores o coleccionistas cambiaban fósiles por huevos pokemons, por lo general un fósil era más valioso que un huevo, ya que por generalmente esos eran huevos con pokemons bastante comunes o fáciles de encontrar. Esos comentarios comenzaron a llamarme la atención cuando se me ocurrió que me sería bastante útil tener un pokemon que supiera excavar, busqué algún entrenador o coleccionista que tuviera algún huevo de un pokemon que pudiera excavar. Estuve ahí algunos días hasta que por fin logré contactar a alguien que tenía un huevo pokemon que según él era de un Sandshrew. Nos encontramos en el Centro Pokemon e intercambiamos. Yo le entregué uno de los fósiles Claws y un Root y él me entregó el huevo. Un tiempo después, mientras estaba en el barco que me llevaba a Kanto el huevo finalmente se abrió. Hasta ese momento estaba completamente ansioso de que abriera y esperaba ver un Sandshrew saliendo de ahí. No creerás mi sorpresa al ver que en vez de un Sandshrew había un Ralts."
Vi cómo es que Kirlia finalmente había decidido ponerse de pie y comenzó lentamente a acercarse al resto de los pokemons, pero Tom continuó hablando, se acomodó sus anteojos y también miró como Kirlia se acercaba al resto.
- "¿Qué hacer con ella?" – continuó diciendo – "¿Abandonarla? ¿Obsequiarla? ¿Dejarla conmigo? La verdad que me angustié mucho pensando en eso. En parte sentía que sería alguien un poco inútil para mi equipo, pero al mismo tiempo sentía que sería algo muy deshonorable abandonarla. Finalmente fue un consejo que una Enfermera Joy me dijo, mi intención era preguntarle si conocía a alguien que quisiera intercambiarme a esa Ralts por algún pokemon que pudiera excavar, pero ella en cambio me dijo una frase, que luego consideré bastante pertinente y fue lo que me hizo decidir quedarme con ella… Aquella enfermera me dijo: "Las cosas pasan por algo, y verás que el que ella haya llegado a tu vida fue algo clave, algo importante, y que será por ella que llegará uno de los momentos más felices de tu vida". Además fue ella quien me dijo que era una Ralts hembra, pero ésa es otra historia"
En esos momentos Kirlia ya estaba casi junto al resto de los pokemons.
- "… y de eso ya han pasado cuatro años"
Yo permanecí un momento en silencio, sorprendido por esa historia, podía sentir lo frustrante que podía ser para él haber esperado a un pokemon que al final no resultó ser el que esperaba, aunque consideré innecesario decirle que un huevo con una Ralts parecía sonar mucho mejor que un huevo con un Sandshrew, parecían ser menos comunes.
- "He intentado encontrarle el lado bueno el tener una Kirlia en mi equipo" – continuó él, esta vez con un tono de nostalgia, quizás por aquél Sandshrew que nunca llegó a su equipo – "desde que era una Ralts es que he intentado ver que puede hacer en mi equipo, ella no puede excavar, no detecta fósiles y ni siquiera tiene buen olfato, lo único que ha podido hacer en mi equipo ha sido anotar las cosas que hemos encontrado mis otros dos pokemons y yo y calcular matemáticamente las ganancias que podemos obtener con las demás cosas que encontramos. Francamente yo sé hacer eso también, pero dejo que ella lo haga para que al menos pueda hacer algo. Yo sé que ella igual me quiere mucho, pero a pesar de eso no puede evitar aburrirse en esto. Si vieras el bloc que ella tiene verías que hay muchos números, pero también hay muchos dibujos que ella hace mientras se aburre. He tenido la oportunidad de poder atrapar a más pokemons que puedan hacer Excavar, pero el problema es que por cosas de espacio sólo puedo tener tres pokemons, no puedo cargar tanta comida pokemon y al mismo tiempo cargar todas las herramientas y cosas que uso cuando estoy buscando fósiles"
Kirlia ya estaba sentándose junto a mis pokemons, Marie la miró con un poco de suspicacia, quizás aún pensando en el ataque de Confusión que nos lanzó, pero los demás se movieron un poco para que ella pudiera sentarse con también.
- "Bueno…" - para ese momento estaba completamente en silencio, sin saber bien que decir, se notaba un tono de frustración en su voz por su Kirlia – "en realidad igual es admirable que aún tengas a Kirlia a pesar de todo eso, y el que le hayas encontrado algo que pueda hacer igual es bastante bueno"
Vi también como es que Kirlia se sentó junto a los pokemons de Tom, pero mostraba un claro interés en conocer a mis pokemons, ya que los miraba con bastante atención, cuando Miiko le dijo algo en dirección hacia ella, por primera vez la vi sonreír.
- "Gracias" – contestó él, pero para intentar cambiar el tema bruscamente me anunció que – "lo más probable es que mañana, cuando despiertes, te encuentres sólo con tus pokemons, nosotros tendemos a ir muy temprano a comenzar con el trabajo. Espero que mañana sea el día donde por fin podamos encontrar el fósil que nos queda encontrar"
- "De acuerdo"
Antes de que todos fuésemos a dormir comenzaba a oír cómo es que el viento silbaba bastante fuerte desde afuera, anunciando la lluvia o nieve que Tom ya me había predicho antes. Al no hacer frío dentro de la cueva es que decidí que mis pokemons no durmieran en sus pokeballs, les coloqué la manta, y los cuatro se colocaron ahí para ponerse al fin a dormir. Miiko dormía al lado izquierdo de la manta e intentaba conciliar el sueño mientras estaba acostado boca abajo, Lyo dormía al medio, intentando estar lo más al medio posible, para evitar que el fuego de la cola de Miiko lo quemara y al mismo tiempo evitar las patadas involuntarias que a veces Marie, acostada en el lado derecho, daba mientras dormía. Hippopotas llevaba pocos días durmiendo junto con ellos en la manta, él dormía en la parte de abajo, a los pies de la manta, en el espacio que les sobraba al resto de los pokemons.
Mientras intentaba conciliar el sueño me quedé pensando en la historia de Kirlia, no sabía la verdad si me sentía más triste por Tom o por ella, él por haber recibido un pokemon que no esperaba, o ella por tener que estar viviendo una vida que se notaba que no le divertía.
(... continuará)
