Hola queridos lectores y curiosos!
Aquí vengo actualizar por fin ewe.
Siento que debí actualizar hace como … 3 ¿semanas? Pero bueno es mejor tarde que nunca e_e
Este capítulo original es la primera mitad del 28 ya que me di cuenta que lo estaba haciendo muy largo, así que decidí dejar (jojo) lo "bueno" para el próximo.
Contestando Rev:
XxCastlexX: Se que me dejaste tu comentario como mensaje privado así como te contesto por acá. ¿Dody? Perdona mi ignorancia pero no sé quién es hahaha honestamente me recordó al elfo de Harry Potter. (Que realmente no recuerdo cómo demonios se llama) haha.
*-* verdad que esta toda intensa la intriga (¿) Pues aquí vengo actualizar, aun que no se cómo tomes este capítulo…
Pajarito azul: Hola de nuevo!, primero que nada muchísimas gracias por participar en los nombres n.n y aquí te traigo el nuevo capítulo que espero que sea de tu agrado.
Fujoshi – sama of P7: Créeme que estoy intentando meter a los Apos de la forma menos fumada (¿) posible haha, y te confieso algo. Les tengo un profundo odio.
Respecto a Nea… jojo… eso, es un dato que no puedo decir (SPOILER)
Espero que este capítulo sea tan bueno como el resto de la historia haha.
Love. : Respecto a ese sueño… no lo tomes tan irreal, ya que de alguna manera "ella" si estuvo ahí…de hecho, nuestro pequeño Alma tiene que ver con esas dos (¿). XD te dejare eso por ahora en tu imaginación del cómo.
Es una lástima que nuestro grupo de rescate ande a la ciegas… a ver cuándo se encuentran (¿)
Puff créeme que he querido actualizar como antes, pero por desgracia ahora mi vida es tan impredecible que es imposible, sin dejar atrás que el tiempo libre que tengo ahora también lo uso para practicar mi trazo para los dibujos.
Sobre los nombres, esperare tu voto n-n ya hay algunos que me los han dejado, y los ando guardando lo mas "secretos" que puedo.
Nota: Si actualice este año xDDD
HevenlyEve: ¿sabes? Tenía miedo como la gente tomaría el capitulo 27, por la escena del sueño… ya que siento que me pase de "gore" respecto al estilo de la historia, pero dije "hey?! Porque no?" además seria mas a mi estilo (¿) y pues sin dejar atrás que es un elemento importante dentro de la historia.
xD si doy muchas ansias? Sii gracias haha. E igual muchísimas gracias por participar en los nombres, como veras en la página de face ya están registrados n-n
Akai Bunny : Perdón por tardarme tanto en actualizar, realmente tu sabes cómo me come el tiempo sin darme cuenta e_e.
Y si que bueno que le puse su salsita a Madre xD. ¿te tomo por sorpresa el sueño? BIEN! Pues ese era el chiste, además e igual como le he dicho a los demás, no lo tomes tan irreal.
Sobre las cartas, fíjate que llevaba tiempo pensando bien como se moverían los hombres de Steve (que de hecho tienen una interesante historia paralela al origen del trato con la Orden y los avians) y como seria no tan "detectables" o delatables para la Orden. El diseño de una máscara, ya lo tengo de hecho, pero necesito en serio mejorar en muchos aspectos de los programas que estoy usando para dar el resultado final :s cuando ya esté con gusto la pondré en la pagina para que tu y los demás puedan verlas.
"para ti, Moyashi" hahaha admito que yo igual me estaba riendo cuando andaba en esa parte xD esa personalidad tan… Cínica, la vivo así que me fue imposible no ponérsela a Kanda xD.
Claro que eres bienvenida e igual n-n cuando quieras dar tus votos.
Yuuki Kotoko: Cuando mencionaste lo de Froi no pude evitarme reírme, xDD mas por lo que tengo en mente.
Realmente no puedo decir más sobre eso, si no ya seria spoiler xDU
Gracias por pasarte a la página de faces así como participar n-n
Sakura Kalafina: Hola pequeña Sakura! Gracias por participar n-n en serio, y pues admito que ya ando viendo sobre mi pagina de DA para subir también ahí los dibujos, yo después lo pondré en el perfil de Fanfiction para que todos puedan pasar.
Los avians tienen diferentes cualidades muy diferentes a las humanas, y como veras, las iré dando a conocer mejor con el desarrollo de la historia n-n y espero que te guste haha.
Que tengas un lindo dia n-n
Jouse: Gracias primero por leer y también por comentar, espero que te sea igual de interesante este capítulo n.n
Respecto al capítulo, como dije es la primera mitad originalmente del capítulo 28, y cuando lo lean entenderán porque he decidido cortarlo…
Sin más locuras mías aquí les dejo el capitulo.
Capítulo 28: Malas compañías.
Veía como el humo de su cigarro se esparcía y desaparecía en el aire, completamente aburrido, en su camino hacia la estación del tren, acompañado por sus acompañantes y amigos, dos hombres y un niño. Era una mañana normal para él, y amaba de alguna manera que esa supuesta rutina de vida de vagabundo con trabajo temporal en una mina, podría cambiar en cualquier segundo.
Pero parecía que su segunda vida no lo requería ni un poco en los últimos días, si agradecía poder pasar tiempo con sus infames amistades, pero era aburrido cuando ya había pasado varios días sin ningún trabajo interesante. Realmente ya se estaba hartando de tanto carbón.
Volteo a ver a sus compañeros, continuando su rutinaria conversación sobre el café, y como el niño cada día mejoraba su técnica para aprovechar el café en toda su expresión, sin importar el tiempo que ya tenía siendo reutilizado. Vio por un momento el colgajo que el mismo le regalo al niño.
Ese botón de oro era el único recuerdo de su última actividad de su segunda vida, la que se había divertido, tomándolo como una pequeña venganza respecto a esos estúpidos exorcistas y lo que le habían hecho a su sobrina.
Estaba tranquilo en esa fina y extraña sala oscura, leyendo un libro, esperando el regreso de la ruda y no delicada chica de los sueños. Realmente no la esperaba mucho, ya que así podía leer tranquilo, de hecho, quería terminar de leer su libro antes de que la niña hiperactiva y la mayor de los Noé regresara de su supuesto juego oculto.
Días antes le había comentado que uno de sus juguetes se había activado, un extraño gato mecánico, asegurando que había un estúpido avian por ahí fuera, y que por la intensidad se trataba de ni más ni menos de un Iram, siendo más probable la chica que ellos llevaban buscando. La infame reina, la flor de los desiertos, la creadora de las estrellas, Amisi.
Realmente él y el resto de sus compañeros no le prestaron atención más por el comentario del Conde "no te molestes en buscarla Road. Sabes que esos humanos tontos aun la están buscando. Es tanta su avaricia que no les importaría entregar su única esperanza por algo de plata, ese juguetito solo indica que no han terminado su trabajo".
Era cierto, no era trabajo de ellos buscarla, ni preocuparse. Tal vez en el pasado había generado muchos problemas al Conde, pero gracias a la hábil mente del Conde, más la estupidez humana, ella había pasado a la historia, convirtiéndose una víctima más de la debilidad, y la ignorancia de los humanos. Ya que ese era el trato que se llevó años atrás, ellos la atraparían, ellos tenían que deshacerse de ella, o simplemente morirían junto con su esperanza.
Soltó inconscientemente un suspiro de frustración, mientras seguía leyendo, aunque no prestando mucha atención al contenido, recordando como la niña marimacha agarro varios akumas de diferentes niveles, planeando algo con ese estúpido juguete, "¡no le digas al Conde, Tyki!" había amenazado la niña, apuntándola con Lero, ese extraño acompañante creado por el Conde, inflándole los cachetes, mostrando su molestia de que haya sido descubierta por él.
Una parte de él quiso ir con ella, pero realmente no tenía muchas ganas realmente de acompañarla, además la niña ya había planeado buscar a esa infame mujer por si sola, y eso de que lo más seguro es que no encontraría nada de ella, y que fuera un estúpido glotón por ahí comiendo humanos, realmente su lado psicópata no tenía ganas de enfrentarse a un emplumado que hacía lo mismo que un akuma. Realmente no quería perder el tiempo en eso, así que la dejo ir, ahora estando ahí, a casi de terminar su libro, que ni lo disfruto mucho al percatarse de cuánto tiempo había pasado y por alguna extraña razón se empezaba a sentir cada vez más extrañamente angustiado.
Empujo por un rato esa sensación, Road era muy hábil para escapar de enfrentamientos serios, pero retiro ese pensamiento cuando vio la puerta de ella muy cerca en esa misma sala, y ver como ella entro. Empujando la puerta con fuerza y caer directo al suelo, sujetando con urgencia uno de sus hombros. Se paró de inmediato, desconociendo donde dejo el libro que estaba leyendo.
"¿Qué carajos paso?" le pregunto algo alarmado, más al ver que primero tenía una herida, lo único que podía llegarla herir como cualquier otro de los noes, era un avian, claramente se había topado con uno. La sostuvo para mantenerla sentada en el suelo, recargando su espalda con sus brazos.
Vio el rostro de la niña haciendo pucheros molesta, combinado con una mueca de dolor "¡malas noticias, unas muy malas!" dijo en voz alta, muy molesta.
Desconociendo que Lero se había apresurado para buscar al Conde, este se les presento frente a ellos, que a pesar de lo que sucedía, este no dejo su tono de voz tranquilo.
"¿Qué fue lo que te encontraste Road?"
La niña abandonando la protección que él le ofreció, se paró con dificultad, medio retando al Conde molesta "¡hay otra perra como ella!".
El portugués alzo una de sus cejas curioso "¿Qué demonios quieres decir?"
Ganando la mirada de la peli-azul molesta "¡que hay otro maldito Iram ahí afuera, no es ella, pero se parece mucho!" señalo con la vista su hombro herido "¡es la perra que me hizo esto!"
¿Qué?, esa pregunta se le cruzo en la cabeza rápidamente "¿estas segura? ¿No caíste en tu propia ilusión o una de esa tipa?" se burló un poco de ella, haciendo que de nuevo inflara los cachetes molesta. No tardo en sentir como ella le dio una patada en la cara "¡HABLO EN SERIO TYKI, ESTOY SEGURA QUE NO ERA ELLA, ERA UN MALDITO POLLUELO, PERO ESTOY SEGURA QUE ES ALGO DE ESA LOCA!" vaya a pesar de que estaba herida, aun conservaba suficiente fuerza para tirarlo al suelo.
Levantándose ahora igual molesto, sosteniendo su nariz por un posible derrame "¡PERO NO TENIAS QUE PATEARME TÚ!"
"niños, dejen de pelearse~" ignoro la voz del Conde tranquilo y divertido, pero Road si le contesto "¡hablo en serio! ¡Estoy muy segura de que no era ella, además tenía un maldito candidato! ¡Esa vieja era una zorra!"
"… ¿eso no hace más posible que tenga un candidato?" dijo inconsciente el portugués, haciendo que lo viera nuevamente con odio Road.
Antes de que su absurda discusión continuara el Conde no tardo en pararlos "Tyki-pon~ "
"no me digas así Conde del milenio" se quejó rápidamente, pero igual fue ignorado por él. Sugiriéndole que fuera por algo con que atender a la niña. A regañadientes fue por un kit especial, realmente le molestaba que aun ellos como Noé que esas cosas emplumadas y sus venenos podían joder sus cuerpos pareciendo un poco la fragilidad de los cuerpos humanos normales. Después de que el aparente gordinflón atendió el hombro de la niña marimacho, hicieron que contara con más claridad que realmente había pasado.
Veía como azotaba con su brazo libre que no había sido herido al pobre paraguas, descargando su enojo "Ya lo dije, hay una perra como ella, solo que más joven" repitió la peli azul ganando un suspiro de fastidio del Noé del placer "se más específica, ¿Qué demonios hacías? Empezando ¡¿Dónde carajos estabas?!"
"si lo haces te daré un año de dulces~" dijo estratégicamente el Conde, estaba claro, ya había descubierto que la niña se había escapado sin su permiso, sin dejar el hecho de que se había robado a Lero.
Deteniendo estrepitosamente el azote contra el paraguas que ya lloraba de la angustia "Seguí el rastro que marcaba mi gatito, y me llevo hasta Rumania, le pregunte a los akumas si había algo raro, un avian por ejemplo y hubo uno que reporto sobre un exorcista que había secuestrado, al principio pensó que era hombre, pero al desnudarlo descubrió que era mujer así como esta tenía un montón de tatuajes en su cuerpo" detuvo su explicación para volver a jugar contra la voluntad del paraguas "creyó que lo había matado, así que por curiosidad revise sus grabaciones" inconsciente de su acto, la niña volvió hacer una mueca de molestia, empezando a mover sus piernas "vi una chica muy parecida a esa loca, solo que tenía el cabello blanco con puntas rosadas, ojos grises, y una cicatriz en su rostro del lado izquierdo, pero los tatuajes que tenía revelaba que era una avian y era el mismo sello familiar que tienen esos estúpidos Iram. Cuando se volvió activar mi gatito no creí que realmente la había matado así que seguí el rastro nuevamente junto con ese akuma"
El portugués la vio curiosos "¿quieres decir que la Orden está usando avians de nuevo?" no pudo evitar preguntar en voz alta, un poco en broma, queriendo no creer lo que decía la niña solo gano que esta lo viera a malas, aventándole un peluche que fácilmente esquivo. "¡no, Tyki!" guardo un silencio un momento la niña, después a ventó a Lero al suelo a mala gana "no estoy segura en realidad" comento dramáticamente desanimada, pero rápidamente volvió hablar "¡pero ese no es el punto!, quiero decir, ¡esas cosas se están reproduciendo!" agito sus brazos en berrinche, a pesar de su hombro herido.
Oh no, pensó el portugués, eso de alguna manera no eran buenas noticias, y a pesar de que el Conde parecía tranquilo y alegre como siempre, sabía que debajo de ese traje falso de demonio gordinflón no había una mueca alegre, si no pensante y tal vez enojado, si lo que decía su sobrina era cierto, de alguna manera la infame reina había logrado tener alguna cría por ahí. Detuvo en seco sus pensamientos al escuchar la pregunta del Conde a Road"¿de qué edad se veía esa muchacha?"
Claro, si esa mujer tuvo alguna cría, es imposible que haya sido después del trato con esa gente de poder dentro de la Orden. Había sido confirmado por el mismo Conde, las actuales condiciones de esa mujer harían imposible que haya logrado reproducirse, era imposible, tuvo que ser antes de eso.
La chica de los sueños recargo su cabeza en una mano, aburrida "era una adolecente…" este cambio a uno pensante "creo que su nombre era Allen, o eso gritaba esa estúpida cucaracha con ojos rasgados"
"Road~ ¿no recuerdas algo más?" pregunto nuevamente el Conde, la niña mantuvo su rostro pensante "Creo que el nombre de él era Kanda, o eso grito esta tipeja, el parecía japonés, y usaba una inocencia de equipo, una espada, y claramente los dos eran exorcistas" después soltó un suspiro, volviendo a su pose aburrida "pero dudo que el haya sobrevivido, estaba demasiado mal herido, y ningún humano normal habría sobrevivido a tantos caramelos, ni con el poder de una estúpida inocencia, lo habría mantenido con vida por tanto tiempo"
Y con eso fue suficiente para que el Conde se diera media vuelta y se fuera, teniendo a Lero persiguiéndole, lo más seguro fue a investigar ahora eso el mismo.
Días después se entero que había enviado akumas, mismos que después de varios intentos lograron localizar dos exorcistas con esas características, un adolecente, aparentemente hombre, con el cabello blanco y cicatriz en su rostro, que el mismo Conde había logrado recordar, siendo el mismo niño que años atrás había fallado en matarlo, el mismo niño, que había intentado traer de vuelta a su padre en akuma, al igual recordando el nombre completo, Allen Walker. Y también al misterioso hombre de rasgos orientales, que al ver las grabaciones Road no pudo evitar gritar de coraje, al ver que el hombre no solo había sobrevivido, si no que también los pequeños cambios fisiológicos que había presentado en las grabaciones de los akumas, claramente ese hombre ya no era un humano, si no un avian ahora. Eso era peligroso, de hecho muy peligroso. El plan original del Conde ahora peligraba mucho con esos dos seres, antes podía dominar a la gente de poder, más que nada la que dominaba a la Orden, con la amenaza de que solo había un Iram ahí afuera, pero ahora con esos dos, y una posible rama de que crezca una nueva herencia hacia Ormuz, sin dejar el extraño hecho de que estaban en la Orden como supuestos exorcistas, claramente algo estaba pasando.
Le tomo un poco de sorpresa, como el Conde decidió llamarles la atención a sus subordinados humanos de negocios, con la amenaza de no solo mataría a los capitanes de los exorcistas con la escusa de que alguno fuera el corazón, si no que también encontraran Amisi, más bien que se apresuraran. Pero lo que no entendía por qué el Conde pidió eso, más que nada al notar que estos dos sospechosos seres desaparecieron de las actividades de la Orden dos meses después del suceso de Rumania.
Escucho el llamado del tren viniendo a la estación, regresándolo un poco a la realidad, pero aun pensando en todo lo sucedido los últimos meses, tal vez el Conde llamo la atención de esa manera como queriendo advertir que algo se les esta escapando de las manos, o tal vez investigar si habría gente que a pesar de la muerte de Asim seguía siguiendo órdenes en nombre de este insoportable avian, o que la misma Amisi seria la que ahora este moviendo todo como años anteriores, sin dejar atrás la existencia de dos sospechosos familiares, que actualmente ni los akumas ni esos hombres habían reportado algo. Pero como sea, todo eso ahora lo tenía muy aburrido, y a pesar de tener la promesa de que el show ya iba comenzar, y que habría movimiento en poco tiempo, ese traslado de tiempo lo estaba volviendo loco, realmente ya extrañaba divertirse con alguna pobre alma.
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Soltó un bostezo sacada de la pena, recargándose en el brazo y hombro de su pareja, realmente moría de sueño, y estaba empezando odiar el sonido de la gran cantidad de la gente en la tercera clase del tren, sin dejar atrás el olor, maldiciendo que su lado avian la traicionaba por completo en eso. Haciendo por momentos extrañar su uniforme de exorcista y poder dormir en primera clase. Pero mentalmente negó eso, recordando el tipo de tren en donde se encontraba.
Cuando salieron de la casa de madre, semanas atrás, decidieron evitar pasar por la concurrida ciudad de Londres, y llegar por medio del mar a Francia, pasando por Southampton, de ahí ahora donde se encontraba, la frontera entre Andorra con España, en ese tren aparentemente tomado por gitanos. No le caía mal esa gente, pero no estaba soportando ni el sonido ni el olor que desprendían. Pero prefería viajar con ellos, no era la primera vez que trataba con ese tipo de gente, cuando vivía en las calles con Mana y cuando dejaron su trabajo en el circo, por varios problemas originados por Cosmos, vivieron como vagabundos un rato, y fue inevitable que tratara con ellos. Intento reacomodarse en su pequeño asiento de esa banca dura de madera de mala calidad, recargándose de nuevo en el japonés, volteándolo a ver un momento. El afortunadamente gano el lugar a lado de de la ventana, viendo bien como recargaba su codo, en los limites inferiores de la ventaba, aparentemente recargando su cabeza en su mano, claramente tapando la sección de la boca y la nariz. Aguanto una pequeña risa, al parece que el japonés estaba igual con ella, y por la mueca de fastidio que tenia delataba completamente que ya no soportaba estar ahí. Sin querer imaginándose al japonés levantándose a mala gana con su espada amenazando a los gitanos que estaban literalmente conversando a gritos emocionados, de algún posible juego que tenían. O querer callar los chillidos de unos que otros niños de la sección de la tercera clase.
Al tocar Francia, decidieron ir el camino por tierra, ya que el viaje por mar era algo caro, además es más fácil que la Orden les pierda pista en un campo que en un específico barco, o eso fue lo que dijo el japonés. En su trayecto siguiendo la estrategia de tomar trenes de no muy buena manera. Se toparon con esos gitanos, mismos que al principio no los aceptaron de buenas, de hecho realmente el japonés estuvo a un paso de rebanar cabezas con su espada, pero gracias a dios no se había atrevido ni sacarla (en el fondo preguntándose un poco el porqué, realmente el tenia el habito de sacarla por cualquier cosa que molestaba a gran escala). Pero si no hubiera sido por las hábiles manos tramposas que desarrollo gracias a las deudas de su maestro, tal vez no los aceptaran tanto como ahora, ya que gracias a que ayudo a una de los hijos de esos gitanos, con un tipejo apostador, ganando su confianza, si no estarían ni llegando a España.
Cerró los ojos lentamente, sintiendo sus parpados pesados, realmente le encantaría tomar un baño, quitarse esa horrible peluca, que ya la tenía muy fastidiada e incómoda, tirarse a una cómoda cama y dormir como un vil oso en invierno. No había podido realmente dormir a gusto mientras viajaba, aun que si dormía por lo menos unas ocho horas, lo que era normal en un humano, para ella era como solo descansar cuatro horas tras no dormir un día completo. Pero realmente el que parecía fastidiado era Kanda, si sentía mucha pena ya que la mayoría del tiempo el que la acababa llevando cargando era él, por no poder despertarla, pero en realidad, el fastidio vino cuando repartían comida, ya que al parecer el tipo de cocina de estas personas no le caía muy bien al estomago del oriental, pero por no morirse de hambre veía que hacia el mayor esfuerzo de mantener esa asquerosa comida en su estomago, o eso era lo que él decía, y que ella igual lo pensaba, al estar embarazada, todo el mundo pensaba que necesitaba comida demás, y un día tuvo que acceder por el nivel de exigencia, ahí fue cuando entendió al japonés, o lo entendió de mas, ya que le supo el triple de asquerosa por su paladar afectado por sus hormonas.
Suspiro desanimada recordar esa horrible experiencia, pero pronto escucho al japonés, "deberías dormir" se separo un poco para verlo a la cara, el solo dirigió la mirada. "¿y dejarte solo?, no quiero despertar encontrando una masacre" rio un poco, mas cuando escucho el chasquido de él. "¿realmente me crees capaz de hacer eso?" escucho el tono de voz molesto del japonés. Sonrió cínicamente, levantando una de sus cejas en broma "por supuesto" otro chasquido sonó por parte del japonés, claramente recargándome mas a mala gana hacia el lado de la ventana, molesto. La albina no pudo evitar soltar una carcajada, que se perdió fácilmente con el ruido de las otras personas, no tardo en volver a recargarse en el japonés "además... ya es algo tarde, estamos a dos estaciones de llegar a España"
"pero podrías dormir por lo menos una hora, recuerda que llegando tengo que buscar a ese idiota" informo el japonés, con un cierto tono angustiante oculto, a pesar de que ya le había dicho antes, ahora notaba algo preocupado al japonés. De hecho, durante su viaje, había notado al japonés muy tenso, posiblemente por la misma razón que le había dicho antes, que esos tipos que los atacaron en la Orden los estaba buscando y que había que perderles la pista, pero realmente aun no entendía por qué esos tipos los estaban buscando, eran exorcistas, ¿no?, bueno eran Avians, pero ayudaban a la Orden como unos, sin dejar atrás, Kanda llegando España tenía que buscar a su compañero, para saber dónde está su Capitán. Soltó una sonrisa chueca, realmente no tanto por lo que dijo el japonés si no por lo que se le cruzaba en la cabeza, realmente no estaba entendiendo la angustia del japonés, posiblemente igual que siempre el exageraba más de lo normal, mas por su estado hormonal.
"Ya sé, pero en lo que lo buscas yo podía dormir tranquilamente en algún lado" tomo el brazo del japonés obligándola abrazar, ahora recargándose en su costado, el japonés correspondió el abrazo propuesto, pero sintió que lo tomo de la cabeza, fingiéndole dar un pequeño golpe "tonta, puede ser algo de tres minutos o no"
Frunció el ceño, dejando ver su berrinche, "¿por lo menos me dejarías buscar un lugar para darme un baño? O ¿te es igual tomar mucho tiempo para ti?" soltó un poco agresiva, ya que realmente ella ya estaba algo fastidiada, y sin querer su falta de descanso la estaba poniendo más de malas.
Sintió cuando el poso sus manos por su cadera, acariciando su hinchado estomago, "Créeme que a mí me urge uno igual" Allen rio un poco de nuevo, pero el oriental rápidamente retomo la agresividad con la que había hablado la inglesa "te necesito consiente, ya te dije que cualqui-"no termino, al sentir un golpe en su muslo, no muy cuidado y claramente de enojo.
Vio los ojos plateados de la chica, viéndole molesta, "no me has explicado que quieren esos tipos". Trago con dificultad, sin dejar de observarla, realmente le quería decir sobre esas cosas llamadas Apócrifos, esa horrible realidad respecto a la Orden, si de por sí ya había tenido de camino al puerto de Southampton una horrible discusión con ella, explicándole que madre sabia de ella todo el tiempo, que era un avian, teniendo a la albina enojada dando gritos maldiciendo a su General, por todas las mentiras con las que hizo vivir. Pero cuando ella le explicara porque realmente tuvieron que dejar la Orden, porque ella aun no entendía que había mal con ellos, ahí es donde empezó la tortura, el realmente quería tenerla tranquila, y no hundida de nervios y paranoia como él ha estado desde que huyeron.
Soltó un suspiro, tratando de soltar un poco su tensión "Ya te dije, no todos ahí aceptaran lo que somos".
Allen frunció mas el ceño "¿solo por eso? ¿No es todo esto exagerado?"
Se recargo mas pesadamente en la ventana, desviando la mirada de albina "no, no estoy exagerando para nada"
La albina se recargo en la banca, alejándose del japonés "sigo pensando que exageras, no creo que Ko-"callo al sentir como el japonés la callo poniendo un dedo en sus labios. Cierto no podía decir ningún nombre de algún conocido, ni el de ellos mismos, torció los labios haciendo eso que solo se enojara mas.
"escucha, solo confía en mí, ¿sí?" escucho al japonés al acercarse a ella, susurrándole al oído "tal vez exagero, pero no bromeo que es mejor alejarnos tanto como podamos, La Orden hace mucho que dejo de ser un lugar seguro, y ni creas que aun que los ayudes te van a dejar vivir como princesita, como lo has estado haciendo, ni mucho menos que sean personas nobles que hacen cosas por amor a la gente".
Se alejo de ella, volviéndose a recargar en la ventana sintiendo que ella seguía viéndolo. Allen lo miraba boquiabierta, primero habían salido de la Orden de una manera más que rara, que por algo que había en la carta de su estúpido maestro, que por que eran un avian, o mujer, luego esa extraña escapada, y la sorpresa de que madre le había mentido desde que era una niña y ahora esto, Kanda actuando como un loco exagerado sobre la misma organización que él había estado viviendo desde niño. Realmente no entendía, por experiencia de ella, lo que vivió en la Orden no fue nada malo, Komui la cuido todo el tiempo, realmente lo único que le fastidiaba era el hecho de ocultar que era mujer por la estupidez de Cross Marian. Ella se volvió exorcista para cumplir su promesa a Mana.
"deja de ponerme esa estúpida cara…" escucho la voz del japonés casi susurrante, con un tono de voz algo preocupado, "lo hago por tu bien y el de ellos…" sintió la mano del japonés acariciando su estomago. Por alguna razón eso la calmo, pero a la vez algo en su interior le preocupo, era cierto, ya no era solo él o ella, sino también sus hijos. Puso su mano encima la del japonés, sonriéndole un poco, ella quería esos niños en su vida, tenía que empezar ver por ellos, tal vez por eso el japonés exageraba sobre todo eso, tal vez el quería una vida más normal, tanto para ella como para su familia.
Estaban tan hundidos en su discusión que ni siquiera se dieron cuenta cuando sonó la campana del tren, se había detenido en una estación, y había vuelto andar. Pero percató el cambio de ambiente al escuchar que el grupo que estaba jugando se habían retirado a otro vagón, pero que surgieron unos gritos claros de molestia. Ambos voltearon curiosos ver quien había salido de la puertita del vagón, siendo Allen quien la reconoció fácilmente, era una chica de cabello agarrado en chongo, con adornos en el pelo de castaño oscuro y piel morena, pero unos bonitos ojos esmeralda, vestido con un vestido con la parte blanca y falda morada adornada, siendo la misma chica gitana que había ayudado días atrás, en Francia con unos apostadores.
Noto que esa mujer se les acercaba "Alice, Alice "escucho a la morena con su tono de voz afrancesado, siendo llamada por el nombre falso que se había puesto.
La albina le sonrió tratando de recordar el nombre de la chica "Jayah…" dijo casi susurrante temiendo haberse equivocado "¿Qué paso?"
La mencionada puso una mano en su cadera, con el ceño fruncido, señalando con el pulgar hacia la puerta del vagón "problemas, ¿recuerdas de los hombres que te conté?"
Parpadeo un poco tratando de recordar, cierto, le había contado que cuando pasaban por esta estación unos mineros siempre subían a jugar con ellos un rato, en lo que pasaban la frontera, pero por lo que parecía ya los tenían tan hartos, posiblemente sean los mismos que ellos querían que ella les diera una lección.
"Si…" comento en voz baja creyendo que eran realmente esos. La chica le tomo de la mano, queriendo que se levantara "ayúdame a callarlos, no se esperaran que una chica como tú y tu condición pueda darles una paliza"
Volteo un instante a ver al japonés, el solo le dirigió la mirada, después chasqueo la lengua "Vamos" se levanto a mala gana, siguiendo a las dos mujeres.
Cuando llegaron al otro vagón vieron varios hombres, cinco en total, dos los reconocieron siendo los hermanos de la mujer que los trajo, pero los otros tres, no, seguramente siendo los mineros que estaban fastidiando un poco a los otros.
Allen vio fijamente a sus futuros contrincantes, llamándole directamente la atención el central, por sus llamativos lentes hondos. Sintió como la tomo de la muñeca la gitana.
"Cappi, Dika, hermanos, aquí está su ultimo integrante de equipo".
Los dos hermanos voltearon hacia su hermana, viendo a la inglesa, se levantaron dejando el juego por un momento, recibiendo a la chica. Pero todos guardaron silencio al escuchar que uno de los mineros hablo.
"¿es en serio? ¿Una chica?" comento casi en burla el de los lentes. "Aquí no se aceptan niños" hablo nuevamente, esta vez atacando la clara juventud de la inglesa.
Allen no tomo esto a la buena, odiaba cuando era subestimada, mas cuando se trataba del póker, aun que eso le daba un poco de ventaja, dio una sonrisa totalmente falsa e inocente "Yo solo quiero jugar un poco, es mas" empujo un poco a los hermanos gitanos, ganando que la vieran curiosos "apostemos algo, solo por diversión".
Los gitanos sonrieron un poco, ellos ya sabían como ella se movía, más por las miles de veces que ella los había aplastado en el viaje.
"si… apostemos algo de di-"Cappi estaba a punto de sacar una bolsita con dinero, pero el de los lentes hablo.
"Ropa" sonrió cínicamente "apostemos algo de ropa, el que vaya perdiendo en cada ronda perderá alguna prenda"
Vio molesta al chico de cabello rizado, recordándole que a veces como chica, es inevitable toparse con pervertidos, sabía que eso era directamente para ella, para que se saliera, o que se aprovecharan de la situación. Escucho un chasquido, con un especie de bufido, molesto, volteando a ver que era Kanda que estaba sentando atrás viéndolos, sabía que eso no le agrado, apostaba que estaba molesto como ella, mas por la mirada que le dedicaba.
Realmente quería ganar un poco de dinero extra aplastado a los tipos que sus acompañantes tanto le habían pedido, rio un poco nerviosa, no tanto por el juego, si no como sentía la mirada encima del japonés, sabía que estaba a punto de levantarse y el ponerse en su lugar a esos tipos a su manera, aun que posiblemente el no se ha levantado por que ya sabe de lo que venía. Y eso hizo que recuperara rápidamente su cara de víctima.
Dirigió rápidamente la mirada a los gitanos, esperando sus respuestas, mismos que solo asintieron con la cabeza, ella con eso se dirigió al minero "está bien"
A plan de pura malicia, hizo que al principio ellos iban ganando, pero después siempre en el último instante les ganaba la partida. Después de varias rondas los tres hombres acabaron solo son su ropa interior.
Tiro enfrente sus últimas cartas ganando una ronda mas, sonriendo inocentemente, viendo la cara de pánico de los otros "supongo que no quieren apostar algo mas" comento divertida, refiriéndose que lo último que tenían que entregar era esas pocas ropas que los dejarían totalmente desnudos "no…" dijeron los tres hombres estupefactos.
A regañadientes, los mineros aceptaron su derrota, Allen acomodaba las cartas gustosamente para ya guardarlas, escuchando a esos hermanos felices por las maniobras y trampas de la chica, organizándolas para ponerles una liga y entregárselas al chico de los lentes. Pesando que el chico las tomaría a mala gana y se iría, la tomo de la muñeca, forcejeándola aproximarse a él, vio un poco asustada la cara del chico, dándose cuenta de su lunar debajo en su ojo izquierdo y casi pudiendo ver el color de sus ojos atravez del vidrio grueso de los lentes.
Vio otra mano aproximándose, tomando la muñeca del hombre "el juego termino" sin duda siendo el japonés, con ese tono de voz grueso y frio, claramente amenazándolo.
El chico de cabello castaño oscuro, rio nervioso, viendo a la pareja, soltando a la inglesa "yo solo quería verte bien, eres muy bonita ¿sabes?" Alzo los hombros fingiendo estar despreocupado e inocente.
Kanda le dedico una cara de odio, mientras que Allen lo vio atónita, sonrojándose un poco.
"este….."Alzo la voz un poco incomoda "gracias…" susurro un poco.
El castaño claramente se avergonzó con lo que dijo, al sonar nuevamente el llamado del tren, marcando la llegada a la estación que tenía que bajar, tartamudeando un poco "este… me tengo que ir…" dejando mas extrañados vieron como el hombre dio media vuelta y se echo a correr a seguir a sus dos amigos que llevaban rato llamándolo.
Allen se le quedo viendo al juego de cartas en su mano, dándose cuenta que esos mineros se les habían olvidado sus cartas, volteo un momento al acumulo de ropa que estaba en una de las sillas del vagón, las tomo rápido y se asomo por la ventana, asegurándose que esos tres hombres no se habían ido aun.
Antes de abrir la ventaba para hablar con ellos sintió una mano en su hombro "¿Qué demonios haces?" escucho la voz de Kanda extrañado, ganando que lo observara "hay que ser unos buenos ganadores en esta vida, Ren" le sonrió un poco a su pareja, aun sintiéndose rara, por llamarlo por ese nombre que se puso al llegar con los gitanos.
Escucho el chasquido molesto del japonés "deberíamos revisar si tienen algo de dinero ahí"
La albina lo vio con fastidio "obviamente no" otro chasquido sonó. Ignorando ya a su pareja, abrió la ventana, chiflando para llamarles la atención.
Los tres hombres vieron a la chica "¡se les olvida esto!" el joven de los lentes vio su juego de lentes, así como los otros vieron con amor el resto de su ropa.
El chico de los lentes le sonrió "no te preocupes, no las necesitamos, somos buenos perdedores".
Allen aguanto un poco la risa, mas por que tanto el joven de los lentes como los otros dos estaban agarrando la ropa "claro, tomen, afuera está haciendo frio" sonrió amablemente.
Después de que regreso la ropa, noto que el chico jamás agarro las cartas, se las acerco sugiriendo que las tomara. El castaño solo le sonrió, "quédatelas, hemos perdido contra un profesional".
Le regreso la sonría, quería decir algo mas, pero el tren empezó a moverse, solo alcanzo despedirse, de forma alegre. Al regresar al interior, cerrando la ventana, se sintió observada, volteando, encontrando al japonés sentando en una de las sillas del vagón, con los brazos cruzados, con un rostro de no muy de buenas.
Alzo un poco sus hombros en duda "¿Qué?" un bufido sonó, siendo el japonés "¿Por qué demonios hiciste eso?"
Se sentó junto al oriental, soltando un suspiro "vamos no seas tan vengativo" ella sabía por qué estaba molesto, el se había dado cuenta que querían hacer esos tipos.
Escucho un suspiro ajeno, siendo el japonés, este había abandonado su pose defensiva, deslizándose en el asiento, recargando su cabeza en el hombro de la inglesa.
"eres demasiado noble, muchas veces con la gente equivocada" ella sonrió un poco sentida por ese comentario. "de nade me sirve ser agresiva con el mundo". Sonó una carcajada, un poco sínica, pero que rápidamente se perdió con un tono de voz suave, pero divertido "no has visto tú maldita cara cuando juegas, ¿verdad?"
Se separo de él, haciendo que el dejara de recargarse, para verlo, con los cachetes inflados, molesta, vio como el alzo una ceja divertido, le tomo la nariz apachurrándosela "¿a ese tipo le dedicas una bonita sonrisa y a mi puras getas berrinchudas?" movió su mano, obligando que ella moviera la cabeza a ese ritmo "yo que te he dedicado todas mis sonrisas"
Allen no se espero eso, sonrojándose por completo, mirando con los ojos bien abiertos, desinflando sus cachetes. Otra carcajada sonó del japonés, soltándola, era increíble como Kanda podía ser dulce a su manera (muy raras veces) y al mismo tiempo seguir fastidiándola.
Ella solo oculto su rostro en el fleco de la peluca, "imbécil…."susurro totalmente avergonzada, mas sabiendo que los tres hermanos estaban al fondo del vagón viéndolos y ahí no había nadie, más que ellos dos y los hermanos. Ese pequeño comentario solo hizo que el japonés riera un poco más "ahora me insultas". Mucha gente no creería como realmente era este hombre, podía ser un autentico cubo de hielo con la gente, despiadado con ciertas personas, a veces con algunas personas, casi seco e inexpresivo, pero con ella, siempre era así, le sonreía y con su cinismo siempre la sonrojaba tanto de vergüenza como de sorpresa.
"admite que te molestaría que alguien más te ganara alguna" soltó el japonés, apropósito, para seguir fastidiándola, la inglesa se le quedo viendo, por alguna razón eso le incomodo, solo haciendo inflar de nuevo sus cachetes, ahora rojos. Ganando otra carcajada de su pareja.
El asiático se levanto de su asiento, después de recuperarse de su risa, soltando lentamente el aire de sus pulmones, delatando un poco de tensión nerviosa en él "bajaremos dentro de unos minutos, es mejor bajar un poco en medio de la nada".
Allen perdió por completo ese rostro, viendo ahora curiosa al japonés, y un poco extrañada, quería preguntarle, pero por el rostro ansioso del japonés solo asintió, realmente quería discutir de eso en un lugar más privado.
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Dejo de mover su mano despidiéndose de la extraña y tramposa chica que se iba con ese tren. Inconsciente que le dedicaba una sonrisa, aparente, cariñosa.
Después de ponerse sus ropas junto con sus amigos tras esa humillante derrota, de camino a la mina escucho el llamado del niño, advirtiéndole que por fin su segunda vida lo solicitaba.
Se despidió demasiado ansioso de sus amigos humanos, sonriéndoles, ellos completamente desconociendo el lado psicópata de ese hombre, así la sonrisa siniestra que ocultaba detrás de ese rostro.
El Noé del placer, feliz de a ver encontrado a los infames familiares, recibió con gusto al Conde, a pesar de que seguía llamándole con ese horrible apodo.
Siendo llevado a una cena familiar, donde aparentemente fue para ayudar a la pequeña y ruda de Road, paso a ser la bienvenida de una excelente oportunidad.
Ahora siendo informado con información valiosa, con una orden de asesinato, un hombre llamado Froi Tiedoll, localizado en Barcelona. Y como si el Conde supiera por todo lo que pasa en la cabeza de él, informándole que ese hombre era el capitán del hombre llamado Kanda Yuu, el mismo que vieron en las grabaciones, ubicado como el candidato de la hija de Amisi, claramente siendo ahora un avian peligroso. Sin dejar atrás, esa chica, estaba embarazada, el Conde no aceptaría que más Irams sobrevivan, con uno que viviera era suficiente para que sus planes funcionaran.
Sonrió con malicia, sentía que esos dos posiblemente se dirigían en busca de ese hombre, era demasiada coincidencia. Para que, no tenía idea, pero era mejor detenerlos y darle fin a la herencia de esa mujer loca así como cumplir con la eliminación del capitán.
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Creo que ya era muy necesario tomar el lado de los Noé en esta historia… y por eso le he puesto tanto énfasis al nuevo integrante: Tyky Mikk.
Jojojo, como dije esta es la primera mitad del capítulo 28, pero la segunda parte igual será siendo el 29, donde recuerdo que será justo cuando se publique, el cierre para ofrecer nombres y empezara para dar la votación de los nombres de los niño s ofrecidos.
No sé qué pensar respecto a este capítulo… la verdad, ya que no es tan "extremo" como el anterior, pero como dicen o como diré yo "antes de la tormenta esta la calma" (¿)
Espero pronto traerles el 29 y que les haya gustado este n.n
