Mica: Falta menos XD


Capítulo 9: Cupido

Los gemelos, Wendy y sus amigos estaban acostados en el piso del cementerio, riéndose y dándole formas a las nubes, hasta que un globo con forma de corazón y con diferentes colores le llamo la atención a los castaños.

-¿Qué es eso?- pregunto Stan con curiosidad.

-Ho…eso son los indicios del festival Woodstic- Wanda se sentó con una sonrisa.

-¿Festival?- los gemelos arquearon una ceja.

-Sip, es el concierto anual a aire libre que muestra a las bandas más prometedoras- la pelirroja le saco el teléfono a Emily, ignorando sus quejas. –Todas vienen…incluyendo a cupido- les mostro un video del último, el cual se lanzaba al público pero ellos se corría y dejaban al hombre caer de cara al suelo.

-¿Un concierto?- los ojos del Ford brillaron. –¡Eso suena increíble! Yo nunca he ido a un concierto-

-Porque nunca tuviste amigos como nosotros- Wanda le despeino con una sonrisa. –Con nosotros, tú entras- Ford sonrío, feliz con esa respuesta.

-¿Puedo invitar a Fidds?- pregunto con emoción.

-Claro que sí, entre más seamos es mejor- asintió la pelirroja.

-¡Genial!- Stan rodeo el cuello de su hermano con su brazo. Se rieron, hasta que vieron a alguien familiar caminando por ahí con una mueca en su rostro.

-¿Ángela?- ella se detuvo, mirándolos y sonriéndoles ligeramente.

-Hey chicos, creo que nos estamos viendo muy seguido- se les acerco.

-Muy cierto- rieron ligeramente. –Por cierto, ¿Qué haces aquí?-

-Ando de niñera- suspiro, cruzándose de brazos.

-¿De quién?- antes de que ella pudiera responder, unos sonidos la interrumpieron. Caminaron hasta una tumba recién hecha y sin rellenar. Todos se quedaron atrás, mientras que Ángela avanzaba con confianza.

-Con que aquí estabas…- los gemelos se miraron entre ellos, para después pararse al lado de ella. –Revolcándose en su propia miseria…- negó lentamente, la boca de los castaños abriéndose con asombro.

(Introducción)

-¡¿Lucas?!- se sorprendieron al ver al chico ahí, en posición fetal dentro del agujero y quejándose por lo bajo. Lucas, al escuchar las voces, se tensó y oculto su rostro con su capucha.

-Vamos tonto, sal de ahí. Sabes perfectamente que tienes que irte a tu casa- Ángela se cruzó de brazos, esperando que el otro se levante.

-No quiero, déjame en paz…- murmuro sin mirarlos.

-¿Por qué esta así?- Wanda enarco una ceja.

-Esta así desde que rompiste con él- se encogió de hombros.

-Mentira…- gruño.

-Esa ni tú te la crees…- llevo sus manos a su cintura.

-Pero…eso fue hace varios días- ella hizo una mueca.

-Lo sé pero él no te olvida- miro al chico nuevamente. –Sal Lucas, que no tengo ganas de irme-

-Pues vete…loca- ella se quedó tiesa.

-Con que…loca…¿he?- un tic en su ojo fue suficiente para alertar a los gemelos.

-Ángela, tranquilízate- Ford puso su mano en su hombro, un sonrisa nerviosa en su rostro.

-Estoy muy…tranquila…- respiro profundo y les sonrío. Salto dentro de la tumba y ante la atenta mirada de todos, lo saco a patadas del agujero.

-Esto…es muy triste- murmuraron Tina y Mike viendo a Lucas tirado en el piso. Ángela salió y limpiándose las manos, avanzó hacia él.

-Nos vemos luego chicos- se despidió, agarrando por el cuello del buzo del chico y empezando a caminar, arrastrándolo con ella. Lucas simplemente se cruzó de brazos, sin hacer el amago de moverse. Stan hizo una ligera mueca, para después mirar de reojo a su hermano: se veía muy feliz con los mayores, riéndose a carcajadas. Su hermano estaba feliz, les agradaba a los amigos de la chica que le gustaba y tenía también un amigo que compartía sus gustos por lo paranormal. Stan suspiro, para después sonreír enormemente y correr a donde su gemelo.

Salto de escena

-¡Ángela!- ella se volteo, sonriendo al verlo.

-Hey Stan, ¿Qué haces aquí?- pregunto deteniéndose un momento.

-Ford y Fidds se está preparando para el concierto de la tarde…así que…pensé en venir a acompañarte- se encogió de hombros.

-Te dio pena Lucas, ¿he?- enarco una ceja, empezando nuevamente la caminata.

-Un poco…el chico es un idiota pero…no sé…dio pena- hizo una mueca.

-Lo sé- se detuvieron en el cementerio nuevamente, viendolo sentado de piernas cruzadas y con la vista perdida. –¡Hey Lucas!-

-¿Por qué estás aquí?- miro al castaño y frunció aún más el ceño. –¿Y que hace Él aquí? Sabes que odio a cualquiera que sea de la familia Pines-

-Sí, sí, ya lo sé- le restó importancia. –Solo dime: ¿Qué tengo que hacer para que dejes de estar tan deprimido?-

-Dejarme solo- gruño.

-Vamos Lucas, dime. Puedo ayudar, en serio- se sentó frente a él. –No eres mal chico, solo…tienes mala suerte con algunas cosas-

-¿Algunas?- Stan enarco una ceja, riéndose ligeramente.

-¿Y TU por qué estás aquí todavía?- gruño, apretando los puños.

-Eres un completo idiota y te gusta molestar a la gente…pero como dice mi tía: todo el mundo, incluso el más tonto, merece una segunda oportunidad- Stan sonrío enormemente.

-Si te conseguimos una nueva novia, ¿dejaras de ser un saco lleno de tristeza?- pregunto Ángela con una ligera sonrisa.

-Si eso logra que me dejen en paz, háganlo- se encogió de hombros. Ángela y Stan se sonrieron entre ellos, chocando las palmas.

… … … …

-Entonces…¿Quién creas que sea buena para él?- pregunto Ángela sentada con pereza en el aire en la sala de la casa de Fiddleford.

-No lo sé- Stan, acostado en el sillón con la mirada pérdida en el techo, se encogió de hombros. –¿Qué te parece…Mandy?-

-¿La dueña de la lavandería?- se lo pensó. –No, es demasiado…mayor para él- se quedaron callados por un momento. –¿Y Valery?-

-¿Tu vecina?- silencio. –No, no creo que se lleven bien- se quedó pensativo. –¿Y qué hay de ti?- sonrió ligeramente.

-No…no me agradan mucho los góticos…y tampoco creo que él pueda soportar a un ángel- le guiño el ojo, ambos riendo ligeramente. –¿Y el multi-oso?- Ángela sonrío con burla.

-No…creo que tienen demasiado cerebro para él- rieron. –¿Y los Gnomos?-

-No creo que a Jeff y a su grupo le gusten un "rey" gótico y malhumorado- se empezaron a reír. –M-Muy bien, volvamos a la seriedad- la sonrisa aún estaba presente en ambos rostros.

-Si…seamos…serios- mantuvieron un rostro serio por unos momentos, para después empezar a reír nuevamente. –N-No p-podemos ser serios así- hablo entre risas.

-T-Tienes razón- suspiro pero la sonrisa no se iba. Dejo que sus pies tocaran el suelo y empezó a pasear por la habitación. –Pensemos Stan: solo tenemos que encontrar a una chica que no sea ni muy mayor ni muy menor para Lucas, que compartan algunos gustos y sean conocidos…no debe ser tan difícil, ¿verdad?- se quedaron mirando por un momento. –Y…seguimos en cero- dejaron escapar un profundo suspiro.

-¿Qué hay de Emily?- pregunto Stan después de unos minutos de silencio.

-¿Emily?- se quedó pensando. –No lo sé…a Emily no le gusta nada que no tenga que ver con su teléfono-

-¡ASH!- Stan se despeino con fuerza. –¿Por qué no puede haber una poción de amor en una botella?- se cruzó de brazos, haciendo un puchero. –¿Es mucho pedir?-

-Stan…¡ERES UN GENIO!- sonrío Ángela con mucha emoción. Dio una ligera vuelta en el aire, para después agarrar la mano del castaño y empezar a arrastrarlo hasta la puerta. –¡Vamos!-

-¿A dónde?- pregunto curioso.

-¡Ya verás!- rio, chasqueo los dedos y desaparecieron.

… … … …

-¡Cupido!- Ángela corrió hacia un hombre regordete son remera a rayas y pantalones cortos, tenía el cabello rubio oscuro, tatuajes en ambos brazos, una cuerda con frascos de colores rodeando su cintura y unas peculiares pequeñas alas sobresaliendo en su espalda.

-¡Hey, mira quien es!- apenas estuvo cerca, la alzo y sonrío. –Si es el pequeño angelito- ella rio.

-¿Cómo has estado Cupido?- pregunto apenas sus pies tocaron el piso.

-Muy bien, bastante emocionado por venir a Gravity Falls- le guiño el ojo con una sonrisa. –¿Y tú pequeña?-

-Bastante bien- se encogió de hombros con una sonrisa. –Cupido, él es Stanley Pines…Stan, él es mi viejo amigo Cupido-

-Un gusto- sonrío el castaño. –Por cierto, ¿Por qué las alas amigo? ¿No es algo…femenino?- el rubio se rio ligeramente, arrodillándose frente a él.

-Pues…entre tú y yo, las alas no son realmente un adorno- los ojos de Stan brillaron al ver que aquellas alas blancas se movían ligeramente.

-No…puede…ser- dejo escapar una carcajada. –¿Y cómo haces para juntar a la gente?- enarco una ceja.

-¡Muy fácil niño!- metió el dedo en una de los frascos y mirando a una pareja que caminaba ahí cerca, chasque los dedos. –¡TA-DA~!- Ángela rio y Stan parpadeo al ver como la pareja se miraba melosamente de un momento a otro.

-Extraño…- murmuro Stan.

-Bueno, a lo que vinimos- Ángela les llamo la atención. –Cupido, necesito un GRAN favor-

-¿Qué?- pregunto enarcando una ceja.

-Préstame tu poción de amor- pidió juntando las manos y mostrando una sonrisa inocente.

-¡¿Qué?!- frunció el ceño. –Lo siento angelito pero sabes muy bien que no voy a hacer eso- se cruzó de brazos y siguió parloteando. Ángela se golpeó ligeramente la frente, para después suspirar y chasquear los dedos, todo a su alrededor congelándose al instante.

-Si hiciste eso, ¿Por qué preguntarle?- el castaño enarco una ceja.

-Por educación- ella se encogió de hombros, agarrando el frasco color rosa y sonriendo. –Vamos, aún tenemos que ver cómo dárselo a esos dos-

… … … …

-¡No puedo creer que haya funcionado!- ambos sonrieron al ver que, después de que la pareja se comiera una papas fritas cubiertas con la poción, se tomaran de la mano y se sonrieran con dulzura.

-Yo tampoco- negó Stan. Chocaron las manos en señal de victoria, desapareciendo rápidamente y apareciendo cerca de la casa de Martin.

-¡Hola chicos!- sonrío al verlos con ropas algo rotas pero según ellos a la moda, Martin con comidas pegadas al cuerpo con cinta.

-¡Ángela, Stan pensé que no vendrían!- Fidds se les acerco rápidamente, una gran sonrisa en su rostro.

-¿Y abandonarte en tu primer concierto? Ni hablar- le golpeo ligeramente el hombro.

-Oigan, ¿no vieron a Emily?- pregunto Tina mirando su reloj de muñeca.

-Espero que se apure, no podemos irnos sin ella- Mike se veía ligeramente ansioso.

-Está ocupada- respondieron Stan y Ángela al mismo tiempo con sonrisas grandes.

-¿Haciendo que?- Wanda enarco una ceja, cruzándose de brazos.

-Logramos que ella y Lucas salieran a una cita- rio el ángel. –Y ahora están compartiendo besos en el parque como una pareja- dejo escapar un ligero suspiro, a pesar de tener millones de años aun le gustaba ver a las parejas enamorarse.

-¡¿Que?!- esa reacción no se la habían esperado.

-¡¿Lucas saliendo con Emily?!- Mike apretó los puños con fuerza. –¡ÉL sabía que me gustaba!-

-¡¿Se lo dijiste a él y no a mí?!- Tina se cruzó de brazos con el ceño fruncido. –¡Se supone que YO soy tu mejor amiga!-

-¡Esto no puede ser posible, es típico de Emily: salir con mi exnovio como si nada!- Wanda gruño.

-Esperen chicos, ¿Qué pasa con el concierto?- pregunto Ford con nerviosismo al ver que todos se iban.

-¡Vayan ustedes si quieren, nosotros no lo haremos!- los menores hicieron una mueca ante el tono de voz de los mayores.

-E-Espere, no p-pueden irse- Martin suspiro con tristeza, para después mirar a los niños con el ceño fruncido. –¿Saben cuánto me costó unirme a este grupo? Espero que los vuelvan a unir- se adentró a su casa, cerrando con firmeza la puerta.

-Ho cielos…Stan, metimos la pata hasta el fondo- Ángelo lo miro con tristeza.

-Sip…- se miraron entre ellos, luego a los castaños. –Lamentamos haber arruinado su primer concierto, Sixter-

-Está bien Lee, no te preocupes- negó rápidamente. –Ahora, ¿Por qué mejor no los explican todo esto?- ambos, con algunos tropezones, le contaron la historia rápidamente.

-Solo…solo hicimos que un chico triste y vacío se enamorara de una chica- Ángela hico una mueca. –Eso…¿es eso algo malo?-

-No, no lo es. Tranquila- Fidds le palmeo el hombro con una sonrisa.

-Tendremos que solucionar esto- hablo Ford pensativo.

-¡Cupido!- Stan sonrío. –Recuerdo haber visto una botella con un líquido negro en su cinturón-

-La poción de anti-amor…- Ángela sonrío. –¡Bien pensado Stan!- alzo las manos y chasque los dedos, los cuatro apareciendo dentro de una carpa en el festival.

-¡Ahí está!- Fidds señalo en frente, donde se podía ver a Cupido hablando con tres hombres con los bigotes entrelazados entre sí. Ángela no perdió tiempo y corrió hacia él, agarrando la poción cuando paso a su lado.

-¡Lo siento Cupido pero lo necesito!- se disculpó, alegándose con sus amigos. Podía escuchar los gritos detrás pero no le prestaron atención. En medio de la carrera, Ángela chasqueo los dedos y todos desaparecieron, aterrizando de sentón detrás de un arbusto.

-Ahí están Lucas y Emily- sonrió Ford al verlos sentados del otro lado, ambos sacándose fotos en diferentes poses. Fidds y Ford se escondieron cuando Lucas se volteo hacia ellos.

-Ahí están- sonrío, levantándose y acercándose. Los menores se mantuvieron estáticos, la pasión flotante escondida tras la espalda de la chica. –Les debo una niña…no pensé que lo lograrían- metió las manos en sus bolsillos, una sonrisa de felicidad pintada en su rostro. –No pensé que podría sentirme tan…feliz- estiro los piños hacia ambos. Ángela y Stan se quedaron quietos un momento, lentamente acercando sus manos a la ajen y chocando los puños. –Se los agradezco- revolvió un poco sus cabellos y volvió con su novia, quien le recibió con una dulce sonrisa.

-Vamos Ángela, rocíalos antes de que Cupido nos encuentre- Fidds miro hacia atas con preocupación, aliviándose al no ver a nadie siguiéndolos. Ella hizo flotar ligeramente el frasco pero lo dejo ahí, sus ojos pegados en la pareja que tenía en frente.

-¿Ángela?- Ford se extrañó al ver que el frasco descendía lentamente hasta estar entre las manos de la chica.

-No…no puedo- negó rápidamente. –Lucas puede comportarse como un tonto pero…no es malo- miro aquella pasión anti-amor con tristeza. –He intentado ayudarlo tantas veces…y, por primera vez en mucho tiempo, lo veo con una sonrisa verdadera en su rostro- se lo extendió a Stan. –Yo no puedo hacerlo…hazlo tú si quieres-

-¡Bien!- bufo, agarrando la poción. Miro a la pareja, su ceño fruncido relajándose un poco. –Ash…ella tiene razón- suspiro ligeramente. –Dejémosle que sea feliz…quizás, incluso, deje de molestarnos- se rasco la nuca.

Momentos después

-¡Cupido!- corrieron hacia el mencionado, quien frunció el ceño y se cruzó de brazos, dándoles la espalda. –Vamos Cupido, solo quiero disculparme-

-¿En serio?- enarco una ceja, mirándola de reojo. –Sabes que no se debe jugar con el destino de las personas…por eso yo deje este trabajo-

-Lo sé y lo siento- ella lo miro con tristeza.

-Ambos lo sentimos- Stan se paró a su lado, una sonrisa nerviosa dibujándose en su rostro.

-Ten…te prometo que no volveremos a robarte ninguna de tus pociones- le extendió el frasco, el cual Cupido le arrebato y lo coloco junto a los demás.

-Bien- asintió. –Me tengo que ir niña…nos veremos en otro momento- le guiño el ojos y se alejó.

-Bueno…por lo menos arreglamos algo- Stan suspiro con tristeza al ver a los adolescentes a los lejos pero sin hablarse entre ellos. –Lamentamos haber arruinado su primer concierto- miro a los castaños con tristeza.

-No te preocupes por eso- Ford le sonrío con tranquilidad.

-Solo nos queda ver como unirlos de nuevo- Fidds quedo pensativo.

-Creo que se nos adelantaron- rio Ángela al ver a Martin, con comida pegada a su cuerpo con cinta, corriendo de los guardias del lugar y subiéndose a un poste, en un vano intento de escapar. Los adolescentes no tardaron en reírse a carcajadas, olvidándose de la pelean anterior. Incluso Lucas y Wanda se sonrieron. –Qué lindo…un final feliz- suspiro de manera soñadora.

-Mejor busquemos algo de comer- Stan rio, empezando a caminar. –Me está dando MUCHA hambre-

-Tú siempre tienes hambre, Lee- rio su hermano, rodando los ojos.

-Exacto~- rieron, caminando hasta perderse en la multitud.