La autora es pcworth

El link del fic original - /s/10451832/1/Accidental-Marriage

Les invito a agregarla a sus favoritos para apoyar a la autora original.

La historia ni los personajes me pertenecen, yo solo traduzco.


Capítulo 29

Matrimonio día 422

"Emma"

No respondía.

"Emma"

Un ligero movimiento acompañado ahora, pero Emma seguía dormida.

Regina estaba sentada en la cama y en ese momento sabía que se sentiría culpable por lo que estaba a punto de hacer, pero lo necesitaba.

"Emma!" dijo esta vez mas fuerte "el bebé esta llegando!"

Los ojos de Emma se abrieron y saltó de la cama apenas pudiendo permanecer de pie.

"No hay problema, no te preocupes, podemos hacerlo, vamos a llevarte al hospital" dijo Emma mirando alrededor buscando sus zapatos.

"¿Crees que podrías traerme un vaso de agua? Bebí el que tenía" dijo Regina.

Emma se detuvo en la búsqueda de su ropa y se centró en su esposa.

"El bebé no esta viniendo" dijo Emma menos como pregunta y más como declaración.

"No" dijo Regina, "lo siento, pero no te despertabas cuando te llamaba y tengo sed."

Emma tiró al suelo el zapato que tenía en su mano. "¿Algo más que se te ofrezca además de agua mientras estoy abajo?"

"No, gracias"

Emma se fue y volvió minutos más tarde con un vaso de agua que Regina tomó rápidamente y luego puso el vaso sobre su mesa de noche. Emma volvió a la cama y Regina apagó la luz.

"¿Podemos acordar que nunca, nunca volverás a hacerlo?" pregunto Emma en la oscuridad

"Lo siento"

Matrimonio día 425

Regina se levantó de su silla y se estiró para ayudar a aliviar su dolor en la espalda baja. Se acercó a la ventana y se quedó allí por un tiempo simplemente observando el mundo fuera de su oficina. Había días en que todavía se sorprendía de que estuviera aquí en Storybrooke.

Su viaje para llegar aquí le parecía irreal.

Aquí, a punto de ser madre de nuevo.

Miró hacía abajo, a su extendido abdomen y se pasó la mano. Hoy el bebé había estado más activo de lo normal. Incluso, para deleite de Emma quien había podido sentir algunas patadas esa mañana. Regina se sorprendió incluso que pudiera ir a trabajar porque Emma quería seguir en el suelo hincada todo el día ante la cama tocándole el vientre y hablando con su hijo.

Últimamente había muchas pláticas de Emma para el bebé. La rubia estaba empeñada en que este bebé nacería siendo capaz de reconocer su voz. Ella y Henry ya habían hecho apuestas para ver a cuál de los dos nombraría el bebé primero.

Regina estaba perfectamente contenta de sentarse y dejarle hacer sus apuestas, o sus planes para el futuro. Para Regina tener a su familia era todo lo que importaba.

"Te va a encantar aquí," dijo Regina al bebé "hay un mundo ahí afuera para explorar y tu madre, yo y Henry, todos, vamos a estar aquí esperando a que te nos unas."

Ayer había tenido una cita con el médico y todo había estado bien contando las ultimas semanas.

Parecía que había sido ayer cuando ella y Emma se habían enterado de que estaban embarazadas y ahora pronto serían capaces de sostener a su bebé. Regina se secó una lagrima que se le había escapado. Sus emociones eran cada vez más difíciles de mantener bajo control y se preocupaba porque era precisamente ahora que necesitaba más control. Respiró profundamente para calmarse y luego regresó a su silla para terminar su trabajo antes de la reunión con el comité de servicios públicos que tenía a las 5pm.

Más tarde esa noche...

Regina llegó a casa sintiéndose bastante cansada. Un día de completo trabajo mas una reunión de dos horas fue suficiente para ella por el día. Aparcó su coche y se dirigió hacía la puerta solo para ver a Emma y Henry, que llevaban maletas, saliendo apuradamente por la puerta y corriendo hacía el auto de Emma. Regina se detuvo no muy segura de a que iba aquel alboroto y cuando escuchó a Emma gritar estuvo aún más confusa.

Emma fue caminando hacia ella sin aliento y le dio un beso en la mejilla. "Menos de un minuto. Somos muy buenos"

"¿Debo preguntar qué es lo que están haciendo?"

"Bueno, tu pequeño truco de la otra noche me hizo pensar que necesitamos un plan, más de uno en realidad, para llegar al hospital, por lo que Henry y yo hemos estado practicando. Llenamos una maleta con todo lo que es posible que necesites para ir al hospital para que esté lista en el momento. Practicamos desde si estas en la cama o en la cocina, que rutas a través de la casa debes tomar, y eso para que estés preparada para ir al hospital."

"Oh, ya veo," dijo Regina "y tú y Henry pueden llegar al coche con la maleta en menos de un minuto?"

"Sí, impresionante, ¿no?"

"Mucho" dijo Regina, dándose la vuelta y caminando hacía la puerta donde se detuvo, "lo es, claro, si tienes en cuenta que en mi estado actual no hay manera en que llegue al coche en menos de un minuto y probablemente soy alguien a quien desees tomar en cuenta en tu planeación."

Entro en la casa dejando a su esposa y a su hijo entendiendo todo eso.

Matrimonio día 437

Había llegado el momento favorito del día de Emma, o noche, cuando Henry ya estaba en su habitación y ella y Regina en la suya. Con Regina allí sentada leyendo un libro dejando que Emma se tomara su tiempo tocando y hablando con su hijo.

"Tengo una historia muy importante que contarte esta noche pequeño dude," dijo Emma "ahora bien, no quiero que tengas miedo de ella. Solo recuerda que tu madre está aquí para protegerte. Pero siento que eres lo suficientemente mayor como para escuchar acerca de la maldición."

Regina hizo su libro a un lado y miró a Emma que estaba tumbada de lado con su cabeza cerca del vientre de la morena. Emma estaba apoyada sobre su codo y con su otra mano sobre Regina.

"Emma," dijo Regina con cautela "no creo que esa sea una historia adecuada para nuestro hijo que aún no nace."

"Pequeño dude, una cosa que vas a tener que aprender desde el principio es que yo soy la mamá divertida mientras que tu mami no lo es tanto."

Regina golpeó con fuerza la cabeza de Emma con el libro.

"¿Ves lo que quiero decir?, ella también golpea a tu mamá"

El comentario le valió otro golpe. "En serio Emma, no creo que debas contarle a nuestro hijo la historia de la maldición."

"Va a estar bien," dijo Emma "te preocupas demasiado."

"Bien" dijo Regina de nuevo regresando a su libro para leerlo, a pesar de que no tenía intenciones de hacerlo. Casi todas las noches como esta, rara vez tenía la oportunidad de leer algo, ya que como de costumbre, pasaba su tempo escuchando a Emma hablando con el bebé.

"Muy bien pequeño dude, aquí vamos" dijo Emma. "Todo comenzó en el año 1918"

"¿Qué?" exclamó Regina.

"Hey! yo soy quien esta contando la historia aquí," dijo Emma "tú regresa de nuevo a tu libro."

Regina de nuevo desapareció tras su libro, que se dió cuenta estaba al revés.

"Lo siento, pero a tu madre a veces le gusta interrumpir. Pero como te estaba diciendo, inició en 1918, cuando nuestro salvador Babe Ruth lanzaba para los Red Sox en el campeonato. Era glorioso y todos en el reino de Boston eran tan felices. Lo que no sabían es que se avecinaban días oscuros. Ocurrió que en 1920, el malvado rey de los Red Sox, Harry Frasee, decidió que necesitaba dinero para financiar sus producciones de teatro musical así que vendió a Babe al imperio del mal conocido como los Yankees de New Work. Todo el mundo sabía que era una injusticia de grandes proporciones y fue entonces cuando la maldición se asentó sobre nuestros Red Sox. Era la maldición del Bambino."

"A pesar de los intentos de reconquistar la gloria, la maldición siempre se interponía en nuestro camino. En 1946, un lanzamiento de Johny hizo home pero era demasiado tarde, o en 1975, cuando un improbable héroe de los Cincinnati Reds, Carlton Fisk conectó un home run que se llevó todo el juego y los hizo ganar en el 7mo juego, entonces de nuevo perdían los Red Sox. Fueron tiempos oscuros."

"Pero nosotros, los de la nación de los Red Sox, nunca perdimos la fe en que algún día la maldición se rompería y en el 2004 nos enfrentamos a un equipo casi tan malo como los Yankees. Se llamaban St. Louis Cardinals. En el pasado, dos veces, los Cardinals nos habían negado la oportunidad de volver a la gloria. Pero esta vez no nos la negarían, con cantos para revertir la maldición, fuimos venciendo a nuestros enemigos y los Red Sox se convirtieron en los campeones de la Serie Mundial."

"¿De verdad?" dijo Regina.

"¿Qué?"

Regina reviró los ojos, "estoy teniendo serias dudas sobre dejar a este bebé cerca de ti."

"Oh, como sea. Me amas y lo sabes." Dijo Emma levantándose para poder darle un beso a Regina.

"Bien, podría ser persuadida para que puedas tener algún tiempo con el bebé, pero solo si me das otro beso."

Emma volvió a besarla más profundamente y luego añadió un par de picotazos más en los labios de su amaba antes de regresar a su anterior posición.

"Ok pequeño dude, que historia te gustaría escuchar ahora? Lo sé, ¿qué hay de la historia del Campo de los Sueños?"

Matrimonio día 440

"Emma"

La rubia continuo durmiendo.

"Emma!"

"¿Qué?" gimió Emma.

"Creo que el bebé esta en camino"

"Ya hablamos de que esto no era divertido"

"No estoy bromeando!"

Emma escuchó la desesperación en la voz de Regina y se levantó de la cama, encendiendo la luz en el proceso.

Una mirada a Regina y Emma supo que esta vez no era una broma.


Este es mi favorito de todo el fic. Me encanta leer de Emma interactuando con su hijo, es una imagen muy tierna. Y luego la historia de la maldición que le contó... mi papá me la contó a mi mientras veniamos un partido, no fue como Emma a su hijo pero ps fue un momento padre e hija xD

No pude subir ayer porque desgraciadamente la app de Fanfiction no permité actualizar fics desde el movil. En fin.

Ya saben, 10 reviews y actualizo. Las apuestan apuntan a que será niña =D

Saludos.