CAP 29
-Franky, ¿encuentras ya esos árboles? Ésta isla es muy aburrida…- Se quejaba el capitán mientras seguía al ciborg y a Ussop en busca de los árboles que encontraron en su primera exploración.
-No, no los encuentro.- Contestó irritado. Llevaban dos semanas buscando aquellos dichosos árboles, los únicos que habían visto con la madera lo suficientemente resistente como para poder reparar el Sunny. Era frustrante y desesperante, y el hecho de que su inagotable capitán los siguiera a todas partes con sus incesantes preguntas, no ayudaba lo más mínimo.
-Pero Franky, quiero irme ya de ésta isla, ni siquiera hay animales… creo que el único que había nos lo cenamos, y no quiero más pescado, quiero carne…
- Y yo cola.- Le cortó el ciborg malhumorado.- Estoy harto de ese brebaje que prepara Chopper, da mucha energía, pero cada vez se pasa antes el efecto, y encima luego estoy con dolor de cabeza, así que no te quejes, al menos puedes comer.
-Sí, pero…
-¡Cállate Luffy! ¡Por una sola vez en tu vida, cállate y deja de molestar!
Luffy se quedó estático. Franky nunca había gritado a nadie, y mucho menos a él.
-Creo que te has pasado un poco.- Dijo Ussop muy serio.
-Ah, ¿sí? No me digas.- Escupió el ciborg irritado.- Tú no hables, eres igual que él.
-¿Se puede saber qué te pasa? Estoy aquí porque me ofrecí a ayudarte, que ya es mucho con lo imbécil que te has vuelto últimamente.
-¿Cómo has dicho?- Respondió Franky amenazante.
-¡Basta ya!- Luffy estaba realmente enfadado, todo aquello le estaba alterando más de lo normal.- Sois nakamas, y los nakamas se cuidan entre ellos, no se atacan, así que dejadlo de una vez y encontrad esos malditos árboles, o si no cualquiera que pueda aguantar hasta que lleguemos a la siguiente isla.- Finalizó girando sobre sus talones y dirigiéndose hacia el barco malhumorado.
-Sí, bueno, lo que él diga.- Siseó Franky.
-Pues conmigo no cuentes, me voy a dar un paseo.- Dijo Ussop desapareciendo entre la maleza.
Al cabo de algunas horas, tanto Franky como Ussop volvieron al barco, encontrándose por el camino y mirando hacia otro lado, cuando de repente escucharon gritos provenientes de la playa. Sin dudarlo un momento, corrieron hasta allí y se encontraron con una batalla campal.
-¡¿CÓMO QUE NO HAY COMIDA?!- Rugió Luffy.
-¡Ya me has oído, no hemos conseguido pescar nada!- Gritó el cocinero.
-¡Sólo teníais que pescar! ¡No es tan complicado!
-¡En ese caso haberlo hecho tú, en vez de estar por ahí incordiando!
-¡Tengo hambre y no tenemos comida!- Gritó Luffy frustrado. De repente, Sanji se quedó paralizado. Aquellas palabras le hicieron recordar cuando era un niño, y le habían hecho daño, pero lo peor era que le aterraba que pudiera volver a pasar.
-¿Sabes qué?- Explotó.- ¡Siempre he tratado de evitar que paséis hambre, siempre me he esforzado en haceros una dieta completa y saludable, y parece que no cuenta para nada! – Tanto Luffy como el resto de la tripulación se quedó en silencio.- ¡Si no ha picado nada, no es mi culpa! Y te voy a decir más, ¡aquí el único que sabe lo que es pasar hambre, soy yo!- Finalizó temblando de la ira que sentía por dentro.
-Sanji, yo…- Luffy no sabía qué decir. Definitivamente, se había equivocado, y mucho. Iba a pedirle perdón, pero el cocinero fue más rápido, y sin darle oportunidad de hacer o decir nada, desapareció dentro del Sunny.
Un grito despertó a la tripulación, que acudieron corriendo al camarote de Chopper.
-¿Qué ha pasado?- Gritó Nami a los demás que estaban arremolinados alrededor de la puerta de Chopper.
-No lo sabemos.- Respondió Ussop.- Oímos gritar a Chopper, pero no abre la puerta.
-¡Chopper!- Aporreó Sanji.- ¡Abre de una vez!
-¡Apartaos!- Dijo Luffy rompiendo la puerta de un puñetazo.- ¡Chopper!
-¡Déjame en paz!- Sollozó el renito en una esquina del camarote tapándose la nariz con las pezuñas.
-¿Chopper? ¿Qué te pasa?- Preguntó Nami acercándose a él.
-¡Iros!- siguió sollozando.- ¡No quiero que me veáis así!
-¿Así cómo?- Preguntó Zoro poniéndose al lado de Nami, quien no pudo evitar alejarse ligeramente de él.- ¿Qué pasa?
-Mi nariz…- murmuró con un nudo en su garganta y los ojos llorosos.
-¿Qué le pasa a tu nariz?- Preguntó suavemente Ussop.
-Es… ¡es negra!- lloró destapándose la nariz y corriendo fuera del camarote, hacia las profundidades de la isla sin que nadie pudiera detenerlo.
Lo estuvieron buscando durante horas, pero finalmente se dieron por vencidos. Debían tratar de pescar algo para comer, y estaba claro que Chopper necesitaba algo de tiempo para él mismo.
Todos, a excepción del renito, se encontraban en silencio, inmersos en sus pensamientos mientras sujetaban las cañas. Llevaban así mucho rato, y ya comenzaba a atardecer, pero nadie se atrevía a hablar. Las tensiones entre todos los Mugiwara eran obvias, y las tensiones internas, palpables. De repente, un pez picó en la caña de Ussop.
-¡Eh! ¡Ha picado uno!- exclamó contento.- ¡Y parece grande!- Todos dejaron las cañas a un lado, y se dispusieron a ayudarle, cuando de repente, el pez pegó un tirón inesperado, que hizo que la caña se resbalara de las manos del francotirador, desapareciendo en el fondo del agua.
-Yo… Lo-lo siento… se me ha escapado, y…
-Eres un inútil, Ussop.- Le recriminó Sanji.-Sólo tenías que sujetar la maldita caña.
-Pero…Yo… No lo he hecho a propósito, y…- Trató de excusarse Ussop.
-Llevamos todo un día sin comer, llevamos horas aquí sentados, y cuando por fin pica algo… ¡Lo pierdes!
-Pero Sanji…
-Para esto habría sido mejor que te hubieras quedado en Water Seven.- Ussop se quedó mudo, y los ojos se le llenaron de lágrimas. Nunca se lo iban a perdonar, ¿verdad?
-Sanji, te has pasado.- Dijo Zoro en defensa de Ussop.- Todo aquello es agua pasada, y ya está todo perdonado y olvidado.
-¿Por qué no te metes en tus asuntos marimo?
-Creo que eres el menos indicado para decirle eso a nadie.- Siseó Zoro furioso y recordando cómo se había inmiscuido para "hacerle reaccionar"
-¿Quieres pelear? Porque ahora mismo no podrías ni con el viento.- Atacó Sanji donde sabía que más dolía.
-¡¿Te crees que no lo sé?!- Bramó Zoro apretando los puños y mirando hacia otro lado.
-Basta ya.- Volvió a interceder Luffy.- No deberíais trataros así, y…
-¿Dónde está Ussop?- Preguntó Nami de repente.
-No lo sé.- Dijo Luffy mirando hacia todas partes.
-Genial, hemos perdido a otro más, y ni siquiera nuestro capitán se ha dado cuenta.- Dijo Franky, haciendo que Luffy notara una patada en el estómago.- Me voy a dar una vuelta, ya nos veremos por la noche.
Y así, todos se dispersaron por la isla, a excepción de Luffy, que fue incapaz de moverse.
