Cap 29 : Mi gran amante
HIMEKO.
¿Como estas Himeko? - me preguntó Souma mientras me abrazaba fuertemente en forma de saludo.
No muy bien – le reconocí, mientras me refugiaba en su cálido abrazo en medio de la oficina
¿Que ha pasado? - preguntó preocupado.
¿Tienes tiempo para hablar? - le pregunté no pudiendo aguantar más la pena que llevaba dentro
Si, por supuesto.
Necesito de tu ayuda – le avisé mientras iba por mi abrigo y lo invitaba con la mirada a seguirme.
¿Donde vamos? - me preguntó algo descolocado.
Lejos de esta oficina – le dije.
Terminamos conversando en una alejada cafetería, una que me pareció perfecta. Le conté de Hemira y de sus intenciones de venganza, también le conté de la ultima y desgarradora conversación que mantuve con Chikane y cómo el destino nos obligaba a permanecer juntas, por el hecho de tener que compartir en la zona laboral.
Souma me escuchó atento, por momentos no era capaz de disimular su preocupación hacia mi, luego de mantener un largo silencio decidió hablar.
¿Cual es tu idea? , porque se que tienes una – me preguntó inquisitivo.
Pienso averiguar todo lo que Hemira esta tramando, saber quien le esta ayudando, encontrarla y llevarla a la policía, para luego alejarme definitivamente de la vida de Chikane – le dije decidida.
Himeko, eso es algo peligroso. Si esa mujer intento algo contigo, lo más seguro es que lo vuelva a hacer. - dijo él, amparando mis manos en las suyas con algo de desesperación.
¿Que más puedo hacer? - le respondí sonriendo suave y tristemente – Quiero ver feliz a Chikane, y eso implica alejar cualquier peligro de ella.
Pero esa mujer también anda tras tus pasos.
Lo sé. En parte también me dará seguridad a mi el saber a quien me estoy enfrentando. La Hemira que alguna vez conocí al parecer ya no es la misma.
Y que lo digas – dijo él – Se que no saco nado con decirte que no lo hagas, eres muy terca, te conozco – aseguró – pero aquí me tienes, dispuesto a ayudarte en todo
Muchas gracias Souma – le respondí cálidamente – tu apoyo es mas que suficiente
Te ayudare a investigar Himeko, tengo un amigo en la policía sé que el nos ayudara
¡No quiero que hagas eso! - le dije asustada – seria peligroso para ti
Oye Himeko, yo no me quedare de brazos cruzados sabiendo que una loca quiere hacerte daño – me advirtió – esto no lo aras sola. Aparte recuerda que soy periodista y no es por alardear, pero mi especialidad es la investigación – me dijo con una mueca en su rostro que me saco una transparente sonrisa. Era cálido sentir que alguien te traspasara tranquilidad, y eso lograba Souma en mi.
Estas algo loco, ¿no? - le contesté aun sonriendo.
Solo algunos días de la semana – dijo riendo conmigo, pero luego volvió su semblante serio – Dime una cosa Himeko ¿Le contaste de tus intenciones a tu guardaespaldas?.
¡No! - dije inmediatamente – Gina nunca permitiría que hiciese algo así.
Pero Himeko piensa un poco. Ella es una profesional en seguridad y contar con su apoyo en estos momentos seria una ventaja tremenda.
Entiende que por mi haría esto sola, no quiero poner a nadie en peligro. Aparte, Gina nunca aceptara esto.
Mira Himeko, no es que me encante compartir el único secreto que hemos tenido, pero también entiendo que los tres podremos avanzar mas rápido. Llámala y dile que venga, por ultimo dale la oportunidad a ella de cuidarte también – dijo él dejándome descolocada, nuca espere que Souma pensara así.
No se si sea una buena idea – murmuré.
Solo hay una sola forma de averiguar si es una buena idea... haciéndolo – el me pasó su celular, alentándome a llamar.
Y si no resulta – le dije temerosa.
Bueno si no resulta, sacaremos dos grandes cosas. La primera es que sabremos que solo estaremos tu y yo y, la segunda es que conoceré a aquella italiana que ha tenido la suerte de compartir contigo tanto tiempo – dijo el picándome un ojo.
Y yo soy la terca – le dije algo resignada, tomando su celular y sacando el numero telefónico del mio para marcarle. A los pocos tonos, Gina descolgó la llamada.
¿Diga? - dijo con la voz confundida, seguramente por no conocer el numero telefónico.
Gina – dije y ella inmediatamente reconoció mi voz.
Himeko, ¿estas bien? - preguntó preocupada pero sin apresurar su voz .
Si, Gina necesito que nos juntemos, tengo algo que contarte – le dije suavemente.
¿De donde me estas llamando? - preguntó confundida.
Del celular de un amigo – dije inmediatamente.
¿Un amigo? - repitió.
Por favor Gina, ven a esta dirección – le dije la ubicación de aquella cafetería – te espero.
Nos vemos allá – dijo ella descolgando la llamada.
Vez, no es tan complicado – dijo Souma recibiéndome su celular.
Espero que acepte ayudarnos – dije al fin suspirando.
CHIKANE.
Definitivamente ya nada tenia que hacer en la oficina, así que tome mis cosas y salí de ahí, con la convicción de ir a mi departamento a descasar de este desagradable día, pero cuando estaba esperando por el asesor, la voz de Rebecca sonó a mis espaldas.
¿Ya te vas? - me preguntó curiosa, inmediatamente me giré. Solo para comprobar lo hermosa que se veía hoy.
Si, no tengo nada mas que hacer en este lugar – le dije disimulando la alegría de verla frente a mi.
¿Donde vas? - me preguntó.
A casa – le dije mientras el sonido del ascensor llamaba mi atención.
Voy contigo – dijo rápidamente y absolutamente tranquila. Pasó por mi lado y subió al ascensor, mientras yo la quedaba viendo perpleja, una de las cosas que me encantaba de Rebecca es que nunca sabia como iba a actuar - ¿Te quedaras todo el día ahí parada, o aceptaras mi compañía? - dijo de manera sugerente, yo solo sonreí mientras me adentraba en el ascensor.
Seria una estúpida si no aceptara tu compañía – le dije acercándome a ella una vez que las puertas se cerraron.
Si que lo serias – me respondió chocando nuestros labios en un apasionado beso que terminó antes de que nos bajáramos del aparato descendiente, solo para disimular una perfecta amistad. Claro todo acabo en mi automóvil, ahí solas, no teníamos que escondernos de nadie.
HIEMKO.
No pasó mucho tiempo, cuando al fin vimos a Gina aparecer en aquella cafetería.
Si es una chica guapa Himeko, y algo imponente – me murmuro Souma, a modo de gracia, mientras yo mantenía mi estomago adolorido de tanto reír. Él no a hecho nada más que alegrarme el día, en el tiempo que hemos estado juntos
!Gina! - la llamé para que lograra ubicarnos y en unos segundos ya estábamos saludándonos
¿Como estas Himeko? Me tenias preocupada – dijo chequeando mi cuerpo, como esperando que todo estuviese en su lugar
Estoy bien Gina – le dije al fin – él es Souma, un antiguo y buen amigo – le presenté
Un gusto en conocerte Gina – dijo el amablemente
Igualmente – le respondió la italiana con la misma amabilidad
Toma asiento Gina, necesitamos conversar – le avisé y ella así lo hizo
Si me han traído hasta acá, significa que debe ser algo muy serio e importante – dijo ella de manera segura
Eres muy acertada en tus palabras – le contestó Souma – pero no me sorprende, por como Himeko te ha descrito imaginé que serias así – De inmediato comprendí que ellos dos se llevarían perfectamente bien.
Eso es una buena noticia – le respondió ella sonriendo
Bueno Gina, necesitamos tu ayuda – le dijo Souma sin rodeos. Gina solo se limito a mirarnos intercaladamente, mientras yo me disponía a contarle todo lo que tenia planeado.
CHIKANE.
Solo nos bastó cerrar la puerta del departamento para fundir nuestros labios en un beso, uno casi tan intenso como el de ayer. No demore en abrazar su cintura con mis brazos, mientras Rebecca me llevaba directamente hasta la habitación. Sabia perfectamente como acabaría esto, y por ningún motivo pensaba detenerme, ella me excitaba y me obligaba a clamar por su cuerpo.
Caímos de manera estrepitosa sobre el colchón, donde seguimos aumentando la intensidad de nuestros besos y las caricias no se hicieron esperar. La desprendí de su polera algo holgada, y pude contemplar por primera vez sus perfectas curvas, solo quedó con su brasier y una pequeña minifalda. Mientras ella me susurraba que le hiciera el amor.
Besé su cuello con la desesperación de hacerla mía, cada segundo me convencía más de que mi atracción por Rebecca se tornaba peligrosa y adictiva. Ella quitó mis ropas con rapidez y desesperación, las dos estábamos completamente sumergidas por la pasión, mi pulso era acelerado y mi respiración algo dificultosa.
Me animó a tocarla, llevando mi mano a su cuerpo y mostrándome el camino que ella deseaba sentir, con gusto la complací, dichosa de perderme en sus pechos que ahora liberaba de su sostén. Ubiqué a Rebecca bajo mi cuerpo y recorrí con mi boca su suave cuello y su cálida oreja, sintiendo como se estremecía bajo mi piel. Ella tomó algo de aliento en un momento y aprovechó de observar mi cuerpo, podía notar su confusión mezclada con la pasión. Sabia perfectamente que nunca había estado con una mujer, y me propuse dejarle un buen recuerdo.
Eres hermosa – susurró con las mejillas coloradas
No mas que tu – le respondí, volviendo a besarla
Me fui apasionando con el tacto de sus manos, tenerla frente a mi me hacia ser testigo de este sentimiento, de esta pasión. La suavidad de su piel, el olor de su cuerpo, el calor de sus pechos apegados a los mios, todo me parecía una locura. Subí su minifalda hasta dejarla enrollada en su estomago, distinguí inmediatamente su pequeña ropa interior, que casi no dejaba nada para la imaginación. Cuidadosamente deposite mis dedos en su intimidad, solo para percatarme que su pasión se desbordaba sensualmente por ese lugar, ella enseguida cerró sus ojos y mordió sus labios y ese gesto solo hizo que las ansias de tenerla solo para mi aumentaran casi al punto de hacerme perder la cordura.
Desde mañana comenzaría a vivir una pesadilla financiera y familiar, sin duda alguna, pero esta tarde, en este momento junto a esta mujer que me provoca tantas cosas decidí que todo quedaría olvidado, y no me costó sentir que en el mundo solo existía Rebecca y yo, sin nadie más que nos estorbara ni nos juzgara.
Nos hicimos el amor, rogando porque nuestros cuerpos fuesen capaces de aguantar tanta intensidad, nunca ni siquiera con Himeko había logrado tanta excitación, era como si aquella italiana supiese perfectamente por donde atacar, quizás la experiencia de esta mujer menguaba mis mas oscuros deseos, que sin duda supo complacer en solo una tarde.
Cuando al fin nos vimos completamente complacidas y derrotadas por el cansancio, nos dimos una pequeña tregua, en la cual ninguna paraba de reír, quizás incrédulas de saber que un cuerpo puede sentir tanta excitación.
Eres increíble Chikane – dijo aun entre risas y la respiración agitada
Y tu, la mejor amante que he tenido, sin duda alguna – le aseguré mientras la abrazaba fuertemente.
HIMEKO.
Por fin logré convencer a Gina de que nos ayudara, al principio claro que se negó. Decía que esto solo podía complicar las cosas, que me estaba arriesgando gratuitamente. Pero cuando le pude hacer ver que yo ya estaba en peligro y que en vez de esconderme podía luchar, ella terminó entendiendo y casi puedo jurar que el hecho de encontrar a Hemira, la animaba de extraña manera.
Es algo tarde – dijo Gina mirando su reloj – llamaré a Rebecca para avisarle que llegaremos más tarde
Claro – le dije yo, mientras compartía una mirada de triunfo con Souma al saber que habíamos obtenido la ayuda de Gina
Que extraño, no me contesta – dijo la italiana mirando su celular
Quizás tiene el teléfono en silencio, ¿Por qué no le mandas un texto mejor? - le sugerí
Claro – dijo ella, escribiendo un mensaje a su hermana. No pasó mucho tiempo hasta que Rebecca contesto, diciendo que aun no llegaba a casa, pero que estaría ahí para la cena
Vez, los textos nunca fallan – le comenté al verla más tranquila
Creo que tienes razón – dijo sonriendo
¿Souma por qué no vienes a cenar con nosotras? - le pregunté
Si, es una muy buena idea – contestó Gina
Bueno, creo que cenar con ustedes seria un verdadero placer
Sobretodo si esta Himeko ¿No es así? - le dijo Gina con una sonrisa en la cara, mientras yo quedaba algo descolocada por su tono de voz tan extraño. No fue un tono descortés, para nada, al contrario fue un tono de seguridad en sus palabras. Pude notar que Souma se enrojeció levemente
Puedes decírmelo tu, que estas con ella cada noche – le dijo mi amigo respondiendo sonriente
¿Que sucede con ustedes dos? - les pregunté confundida – No hablen como si yo no los escuchara – dije en son de reclamo. Pero ellos solo rieron ante mi improvisado puchero.
CHIKANE.
¿A quien le escribías? - le pregunté curiosa a Rebecca apenas dejó su celular de lado
¿Celosa? - respondió
Claro que no – dije mintiendo, en realidad si sentí un poco de celos
A mi hermana – dijo tranquilamente – No te preocupes, que por ahora no existe nadie más en mi vida
¿Por ahora? - repetí riendo por su naturalidad
Si, por ahora – aseguró coquetamente - ¿Y en la tuya Chikane, hay alguien más? - su pregunta me dejo sorprendida, nunca me la había esperado, pero el nombre de Himeko se paseo en grande por mis pensamientos
No – le respondió fingiendo tranquilidad
Demoraste en contestar, estas mintiendo – dijo mirándome fijamente
¿Celosa? - le pregunté yo esta vez
No lo sé – dijo ella cruzándose de brazos, lo que provoco que sus pechos se juntaran y captaran toda mi atención – depende si esa chica es mas hermosa que yo, porque si lo es, creo que si me pondría celosa
No creo que alguien sea mas hermosa que tu – le respondí aun mirando sus pechos
Podrías disimular si quiera esa cara de lujuria – dijo tapándome la vista mientras se largaba a reír
Tu no me provoques entonces – le dije tomando su mano para propinarle mis mejores cosquillas, lo que nos hizo caer de la cama y seguir luchando en el suelo.
MICHIRU.
¿Por que no la invitaste a quedarse acá con nosotras? - le pregunté a Haruka haciendo alusión a su amiga Mónica, quien acababa de descubrir que la amargada de su novia la engañaba nada mas ni nada menos con Seiya
Como crees, no es mi departamento – Dijo Haruka inmediatamente – Le ofrecí quedarme con ella en mi casa, pero ella me pidió dejarla sola, creo que necesita pensar muchas cosas
Es horrible, no me gustaría estar en su lugar. Ya es difícil que tu pareja te engañe, y más aun si es con una amiga
Yo aun no lo puedo creer – dijo Haruka mientras yo abría la puerta del departamento.
Enseguida me encontré con la escena de Chikane y Rebecca abrazadas en el sillón viendo una película, como si fueran una feliz pareja.
!Pero que sorpresa! - dije al verlas ahí, dedicándole una fuerte mirada a Chikane
¿Que tal Michiru? - me preguntó sonriendo Chikane, mientras Rebecca no paraba de reír. De inmediato me di cuenta que los cabellos de ambas estaban mojados, lo que me hacia deducir que hace muy poco habían tomado un baño
Que alegre estas Chikane – le comenté haciéndole saber que lo que ella estaba haciendo no me gustaba
Bueno, tomando en cuenta que mi padre me matara apenas llegué decidí disfrutar lo que me queda de vida
¿Hablaste con él? - le pregunté, mientras Haruka se acercaba a ellas para saludarlas
Si, ya se enteró de lo que sucedió – dijo ella algo preocupada, pero lo que me sorprendió fue que no puso mala cara al ver a mi adorado amor en casa
¿Que te dijo? - pregunté besando a Rebecca para saludarla, mientras tomaba asiento junto a Haruka
¿En resumidas palabras?
Si, en resumidas palabras – le dije
Que era una vergüenza para la familia y que agradecía que mi madre estuviese muerta para no ver lo que esta sucediendo – dijo con la voz gruesa, sabia perfectamente que eso le había afectado demasiado
El tiene que entender que esto no es tu responsabilidad – le dije solidarizando con ella
Eso espero – murmuró
Tranquila Chikane, sé que todo se arreglara – le comentó Rebecca regalándole una suave caricia en su rostro, mientras mi prima le sonreía
Se ven enamoradas, ¿No crees? - me susurró al oído Haruka
Dudo mucho que Chikane lo este – le dije inmediatamente
Chikane, ¿Podemos hablar un momento? - le pregunté poniéndome de pie y caminando hasta su habitación. Sentí como ella me seguía, y una vez dentro de su cuarto me di cuenta que su cama era un completo desorden
¿Que sucede? - preguntó a mis espaldas
Cierra la puerta, por favor – le pedí con la voz fuerte, ella inmediatamente la cerró.
¿Que diablos te sucede Michiru? - me preguntó un tanto enojada
Eso es lo que yo quiero saber – le dije girándome para mirarla - ¿que se supone que estas haciendo?
No entiendo a lo que te refieres – me dijo arrugando la frente
Sabes perfectamente a lo que me refiero
Si vas a seguir con el tema de Himeko, te ruego que lo dejes de lado. Hoy mas que nunca estoy segura de lo que quiero
¿Y quieres estar con Rebecca? - le pregunté sin creerle una sola palabra
Claro que si... - ella suspiró – Por favor prima, permíteme ser feliz con Rebecca, para mi Himeko eso solo sinónimo de problemas
Chikane, lo que más quiero es verte feliz. Pero no puedes construir tu felicidad sobre los escombros
No entiendo – dijo suavemente
Nadie olvida tan rápido Chikane
¿No me crees que he dejado de amar a Himeko? - me preguntó ilusa
Sinceramente no, Chikane...
Que debo hacer para que me creas
Por favor Chikane, si tan solo ayer estabas como loca por pensar que Himeko esta en peligro por culpa de Hemira, y ahora me dices que ya la has olvidado
Son cosas diferentes, no confundas Michiru
Tu no te confundas Chikane, porque podridas salir muy lastimada – le advertí con preocupación
Solo estoy siguiendo mis sentimientos – me dijo ella
Recuerda esto Chikane, cada vez que besas a Rebecca y aseguras que ya has olvidado a Himeko, lo único que haces es alejarte mas de un futuro junto a ella
¿Que te hace pensar que quiero un futuro con ella? - podía notar como Chikane se molestaba con mis palabras
Bueno, ¿sabes que? haz lo que quieras, pero luego hazte cargo de tus acciones
A veces me da la impresión de que estas del lado de Himeko – dijo ella cruzando sus brazos
Esa chica te ama, es cosa de mirarla para darse cuenta
Pues su amor es tan importante para mi como la seguridad de Hemira – me aseguró
!No digas esas estupideces! - la regañe inmediatamente – Sabes perfectamente que eso no es así
!Michiru, ya basta! - dijo colmada – Una cosa es que me preocupe por la seguridad de la rubia y otra muy diferente es que la siga queriendo
Nunca a sido buen consejero el rencor Chikane, pero cuando Himeko se aburra de rogarte y te deje de amar, espero que no sea muy tarde para ti
¿Me estas sugiriendo que vuelva con ella? - me preguntó sorprendida
No, solo te advierto que nadie espera eternamente mientras se es despreciada como tu lo haces con esa chica
Te prometo que la tratare mejor – dijo Chikane – Ahora solo quiero estar con Rebecca, y bueno ya me sincere con Himeko, le dije todo lo que sufrí por ella... Creo que es hora de cerrar ese capitulo de mi vida completamente, y la mejor manera de hacerlo es dejando de humillarla y tratarla mal
Eso me gustaría verlo – le dije incrédula
Y lo veras – aseguró – mañana mismo la llamare, para que se presente junto a Shizuma en la oficina y así podamos acordar el inicio de la campaña, y aprovecharas de comprobar de que me comenzare a comportar cortes.
Eres tan terca como tu padre – le dije suspirando
¿No me crees verdad? - dijo ella algo agotada
Lo siento Chikane, pero si quieres que te sea sincera te diré que así como basta mirar a Himeko para saber que te ama, solo basta mirarte a los ojos cuando se pronuncia su nombre para saber que la sigues amando – le dije lo que cualquiera podía comprobar
No puedo estar con ella, me ha hecho mucho daño – dijo mi prima esta vez, al menos ya no negaba sus sentimientos lo que era un gran paso
Eso lo acepto Chikane, pero no es razón para renegar de tus sentimientos, porque si te mientes a ti misma no seras capaz de seguir con tu vida
Pero, sí me gusta Rebecca y mucho – me aseguró
Si, también lo sé, pero no pretendas que en ella encontraras lo que tanto quieres – sin decir nada mas me retire del lugar.
HEMIRA.
Aun no puedo creer que no fuiste capaz de completar la tarea que te encargamos – una voz tan ronca como el mismo diablo me regañaba pacientemente. El hombre para quien trabajo sin duda alguna es alguien peligroso e importante, pero escode su rostro entre las sombras
Estuve a punto de secuestrar a la chica – le dije en defensa de mi persona – pero llegó alguien inesperadamente
¿Himemiya Chikane? - preguntó curioso
No, era una chica con asentó italiano – le dije inmediatamente
Bueno, deshazte de ella y tráeme a Kurusugawa Himeko – ordenó con ansiedad
Como ordene – le dije mostrando mis respetos. Y llena de curiosidad, aun no lograba entender por qué este hombre necesitaba tanto de Himeko, ¿que era lo que quería conseguir con ella?... Pero en realidad no me importaba, lo único que sabia, que mientras siguiera contando con la ayuda de sus mafiosos lograría acabar con Himemiya.
HIMEKO.
No entendía a la perfección lo que sucedía con Gina y Souma, de lo que si estaba segura es que ellos dos habían coincidido perfectamente, pero de todas formas me sentía algo extraña por su gran afinidad y porque no decirlo, a veces ahogada al saber que no me permitían hacer nada. Casi se peleaban por atenderme, como si yo me tratare de una princesa y eso realmente me hacia sentir incomoda.
Ahora nos encontrábamos cenando, Rebecca aun no llegaba así que decidimos dejar su puesto listo para cuando lo hiciera.
Y cuéntame ¿Como te fue hoy en la reunión? - me preguntó Gina suavemente
No lo vas acreer – le dije recordando el doloroso momento que viví con Chikane – Sutsaku decidió que nos daría la campaña a los dos empresas – Gina casi vota el jugo de su boca por al impresión
¡¿Como?!
Si, ahora resulta que tendré que trabajar con Chikane – por alguna extraña razón Gina me dio a entender que ya sabia que mis sentimientos le pertenecían completamente a Chikane y que ella respetaría mi decisión
!Buenas noches familia! - una alegre Rebecca apareció por la puerta, completamente radiante
!Hermana! - Gina se levantó para ir a encontrarla y abrazarla
¿Quien es ella? - me preguntó en un susurro Souma, sin apartarle la vista a mi ahora ex cuñada
Es la hermana de Gina – le dije lo obvio
Vaya que es hermosa – comentó el, mientras yo sonreía
Si, muy hermosa y muy simpática por lo demás – le dije codeandolo, casi con complicidad
Rebecca, él es Souma, amigo de Himeko – le dijo Gina presentándolos
Es un gusto conocerte – le dijo mi amigo poniéndose de pie y estirando su mano
El gusto es mio – le contestó tomando su mano, de inmediato Souma beso su extremidad con suavidad, como todo un caballero
¿Como estas Rebecca? - le pregunté en forma de saludo
!Feliz! - aseguró de inmediato con una amplia sonrisa que la hacia lucir aún más bella
Uy hermanita, cualquiera diría que estas enamorada – comentó Gina riendo
Puede ser – dijo Rebecca tomando algo del jugo de su hermana y sentándose a su lado, mientras yo miraba a Gina algo descolocada por la forma de actuar de Rebecca
¿Cómo que algo así? - le preguntó confundida Gina
Confórmense con saber que soy la mujer mas feliz del mundo
¿Y quien es el afortunado? - preguntó Souma sorprendiéndonos más aún. Rebecca solo lo miro curiosa ante tal pregunta
Es un secreto – dijo ella riendo
Supongo que le habrás dicho que tienes una hermana muy sobreprotectora – le dijo Gina
No creo que eso le importe hermana, no es de las personas que se asustan con facilidad
¿Por que tanto secreto Rebecca? - le pregunté alegre de verla feliz
Porque el amor es así cuñadita, un mar de misterios – no pude dejar de sentirme incomoda ante tal palabra, "cuñadita"
Eh, Rebecca – interrumpió Gina aclarándose la garganta – con Himeko ya no somos pareja – dijo aclarando lo que ni siquiera tuvimos que hablar
¡¿QUÉ?! - expresó ella sorprendida
Lo que oyes, hemos decidido que lo mejor es ser amigas – le comentó tranquilamente
Pero... eso es algo raro... ¿Como es que siguen viviendo juntas? - Rebecca no era capaz de entender nada
Bueno, porque Himeko me necesita más que nunca
Bueno, ese es asunto de ustedes. Si creen que es lo mejor yo las apoyare, pero Himeko recuerda que para mi siempre seras mi cuñada – dijo sin opacar esa alegría con la que había llegado momentos antes
Como quieras Rebecca – le dije algo más aliviada de que ya todo estuviese aclarado.
Sin pensarlo terminamos haciendo una larga sobremesa, en realidad hablamos de cosas sin sentido, algunas anécdotas que cada uno tenia en su memorias, momentos graciosos de nuestras vidas, era como si el tiempo se hubiese detenido, como si nada malo estuviese pasando, como si nadie le quisiera hacer daño a Chikane ni a mi, como si la vida me hubiese dado un descanso a tanto sufrimiento. Lo que si, logré percatarme de que Souma y Rebecca se miraban mucho, quizás Rebecca no estaba tan enamorada como decía, porque al parecer mi apuesto amigo logro removerle mas de una hormona.
Bueno chicos, yo me iré a dormir – avisé suplicando por mi cama. Enseguida Souma y Gina se levantaron de la mesa para despedirme, nuevamente un momento incomodo para mi.
Creo que a algunos les dará depresión por tu ausencia – dijo Rebecca al percatarse de la situación
Cualquiera se sentiría decepcionado, si dejara de contar con tan grata presencia – dijo Souma mirándome intensamente
Por favor, solo mantengan sus pensamientos para ustedes – dije mostrando las palmas de mis manos en señal de calma y luego me alejé del lugar. Definitivamente no entendía que era lo que estaba sucediendo. Gina completamente cordial con Souma, aun sabiendo que el me miraba como algo mas que amiga, porque eso lo termine por confirmas hoy... Mientras yo solo tenia cabeza para una persona, y precisamente esa persona no me quería cerca de ella por nada del mundo.
Cuando llegué a mi habitación deje caer mi cuerpo sin cuidado sobre mi cama, con los brazos extendidos y fije mi vista en el techo. Repasando una y otra vez la dolorosa conversación que mantuve con Chikane, esta era mi rutina, cada vez que me veía sola sabia que me dedicaría a pensar en ella y muchas veces me dedicaba a besarla en mi imaginación, el único lugar donde aun me mantenía feliz, donde aun ella me amaba.
El sonido de mi celular interrumpió mis anhelos obligándome a incorporarme. La sorpresa fue mayor cuando vi el nombre de la persona que me solicitaba a esta hora... "Chikane" …. murmure, ¿sera que la llamé con la mente?...
Hola – dije algo tímida y con el corazón enloquecido
Hola Himeko, ¿Como estas? - me pregustó cordialmente, de inmediato quede descolocada
Bi..en – dije algo confundida
¿Estabas durmiendo? - me preguntó
Intentaba hacerlo – mentí. No le podía decir que estaba imaginando que la besaba
Lamento haber interrumpido, pero es que te llamaba para invitarte a ti y Shizuma a mi oficina mañana – el extraño tono cordial de Chikane era lo que más me preocupaba
¿Estas bies? - le pregunté preocupada por su amabilidad
Si, ¿Por qué? - contentó sorprendida
Solo preguntaba – dije disimulando
Bueno ¿que dices?
¿Que cosa? - pregunté perdida en mis pensamientos
Que si mañana aceptas venir a mi oficina con Shizuma, es para ponernos de acuerdo en la forma de trabajo – repitió lo que ya me había dicho, sin siquiera enojarse
Si gustas le diré a Shizuma – dije inmediatamente – ella es la que entiende de esas cosas, no es necesario que yo vaya – le contesté queriendo evitarle el desagrado de verme
Sinceramente prefiero que estén las dos, es mejor que hablemos todas juntas, así las cosas fluirán mas rápido – Era extraño, pero aparte de la amabilidad de Chikane también era capaz de distinguir felicidad en su voz, algo la tenia de ese humor, y no pude evitar sentir miedo y pena al escucharla así. ¿Que sera lo que te tiene así? Me pregunte en pensamientos
Bueno, como gustes – le dije sin poder disimular mi preocupación
¡Excelente! - dijo algo motivada – entonces ¿te parece bien a las nueve de la mañana?
Claro, le avisaré a Shizuma – le dije sin mucho animo. Es curioso el amor, sé que debo alegrarme de escucharla feliz, pero me apena saber que yo no soy parte de su felicidad. La conozco muy bien, quizás no perfectamente, pero lo suficiente como para saber que su tono de voz era transparente
Si gustas yo puedo llamarla, así puedes seguir durmiendo – dijo amablemente, mientras yo comenzaba a molestarme por su forma de actuar
¿Entonces por qué no la llamaste a ella para ponerte de acuerdo, así te ahorrabas el hablar conmigo? - le pregunté sin disimular mi desesperación
Himeko por favor – dijo ella tranquilamente – Yo solo quiero que logremos llevarnos bien, la vida es muy bella como para estarce peleando a cada momento, ¿No crees? - cada segundo que pasaba, lograba irritarme más y más
¿Quien te entiende Chikane?, hoy me pediste que tan solo te hablara lo justo y necesario y ahora me estas diciendo todo esto – mi confusión iba a explotar mi cabeza
Si, lo sé. Discúlpame, se que fui grosera, pero ya todo esta olvidado. Lo pasado es pasado, no puedo vivir de ello todo el tiempo
¿Estas jugando conmigo? - le pregunté ilusa apretando mis puños
No Himeko, para nada – dijo ella
Entonces no me digas esas cosas – le pedí intentando no llorar
¿Por que no? - preguntó incrementando mi malestar
Sabes perfectamente que para mi el pasado sigue ahí, intacto – le recordé mordiendo mis labios
Tranquila Himeko, es solo cosa de dejar pasar el tiempo. Ya veras como pronto logras olvidar todo – dijo haciéndome sentir completamente estúpida.
Si lo que pretendías con tu llamada era provocarme sufrimiento, puedes estar tranquila porque lo estas logrando – le dije para su complacencia
Himeko... - ella mantuvo silencio un momento – no quiero herirte, solo quiero llevar la fiesta en paz
¡Es que no te entiendo Chikane! Debes decidirte, me alejas de tu vida o me trataras mal, pero no vengas con ese discurso barato
Himeko, por favor... Intentemos llevarnos bien, es por nuestro bien – dijo ella con esa calma que solo me desesperaba.
¿Me puedes decir que es lo que te tiene tan feliz? - le pregunté sin poder disimilar mis celos
No creo que eso sea asunto tuyo – dijo sin caer en la pesadez, simplemente sonó calmada
¿Estas con alguien Chikane? - no pude aguantar más aquella pregunta, tan solo fluyó de mi boca
No, estoy sola. Bueno mi prima esta en la otra habitación, ¿eso cuenta? - preguntó haciéndose la desentendida
Sabes que no me refiero a eso – le dije rápidamente
Himeko, sinceramente crees que es necesario que responda a esa pregunta. No busques motivos para amargarte la noche – Esas palabras bastaron, no era necesario que me respondiera con un si o un no. Todo me lo dijo, de forma indirecta, pero lo comprendí inmediatamente.
Ya veo – dije sonriendo dolorosamente, mientras lloraba en silencio – Por eso estas tan feliz, bueno te felicito Chikane
Las cosas son mejor así – dijo ella en forma de respuesta
Supongo – mencioné luchando porque mi voz sonara compuesta
Ya encontraras a alguien que te haga feliz Himeko, y en ese momento te darás cuenta que la vida siempre da segundas oportunidades – cada palabra que mencionó fueron pequeñas estocadas en mi pecho, que dolían más que su olvido
Buenas noches, Chikane – le dije colgando la llamada, sin poder aguantar un segundo más conteniendo mis lágrimas. ¿Pero quien podía tener a Chikane tan feliz? Tanto que hasta se volvió aparentemente amable conmigo. No deje de pensar en toda la noche, buscando una respuesta, imaginándola feliz junto a otra mujer, mientras yo sentía como mi corazón me clamaba por algo de descanso... Definitivamente Chikane terminaría matándome por dentro, si es que ya no estoy muerta.
CHIKANE.
¿Quien la entiende?, le digo que quiero llevar la fiesta en paz, que ya no quiero más peleas entre las dos y ella persiste en que sigamos en pie de guerra. ¿Para que pregunta si no quiere saber la respuesta? ¿Y con que autoridad se enoja?. No es mi culpa que sienta celos, yo no pospondré mi felicidad por ella, ya deje muchas cosas de lado, solo para darme cuenta que no sirvieron de nada. Ahora las cosas han cambiando, aun la quiero, creo, pero Rebecca esta sanando todas las heridas de mi corazón, con sus besos, sus caricias... es tan perfecta, ¿Quien no quisiera alguien como ella en su vida?
Siento que lo único que me impide ser feliz es la loca de Hemira y la situación financiera de mi empresa, pero guardo una pequeña esperanza que todo se arregle, me refiero a mi empresa, porque lo de Hemira tarde o temprano debe terminar, y solo espero que sea luego, ya quiero eliminar ese estorbo de mi vida y librar a mi familia del peligro.
Por otra parte, he aceptado tácitamente que Haruka viva en el departamento, creo que debo darle la oportunidad de que haga feliz a mi prima, pero si algún día le llegase a fallar, seria capaz de matarla con mis propias manos.
REBECCA.
Hoy fue un día mágico, no dejo de repasar los momentos que viví junto a Chikane. Nunca imaginé que algún día terminaría tan atrapada por la belleza de una mujer. Pero es que ella es diferente a todas las personas, su olor, su piel, su mirada, todo de ella me atrae. Hasta su fastidioso ego, sin duda es encantadora.
Creo que me estoy enamorando peligrosamente de ella, aunque hay algo que me tiene mas inquieta aun... se que existe otra mujer, hoy lo note, pero no me atrevo a preguntar mas allá, quizás es miedo, solo pensar que Chikane ame a otra persona me aterra, eso significaría que yo solo soy un pasatiempo... aunque no tendría nada que objetar, mal que mal yo le ofrecí una relaciona libre, solo espero no morir por la boca, como los peces.
Como desearía estar acunada en sus brazos en estos momentos, o haciéndole el amor, al igual que esta tarde, sintiéndome completamente dependiente de ella... Quiero vivir abrazada a su cuerpo...
Imaginando que dormía junto a mi, abrace mi almohada, respirando profundamente, como intentando llenar el vacío que siento al no tenerla cerca. "Buona notte, Chikane"... dije al aire, esperando que ella escuchara en sus sueños.
MAKO.
He llamado toda la tarde a Mónica, pero no responde su celular. Temo lo peor, creo que ya se ha enterado de mi engaño, no veo otra razón para que no este en casa y que sus ropas no estén en el ropero...
Me siento completamente angustiada, quiero verla y poder hablar con ella, quizás pedirle perdón... Aun la quiero, pero no puedo negar que me he enamorado de Seiya, y que por una parte es mejor que todo saliera a la luz, si es que ya ha salido, eso significaría que podríamos al fin estar juntas...
Todo esto no hubiese pasado si yo hubiese sido mas valiente, y le hubiese contado la verdad a Mónica desde un principio, pero nunca tuve el valor de hacerlo.
Por otro lado el tema de Himeko no me deja en paz, pensar que he perdido a mi mejor amiga por la forma en la que actué... pero la entiendo, me comporte como una completa miserable, nunca debí haberme interpuesto entre Chikane y ella, pero solo lo hacia porque pensaba que era lo mejor para Himeko, ella en parte se escuchaba feliz con su vida en Francia...
HARUKA.
Todo me parecía un sueño, el mejor de todos. El cuerpo desnudo de Michiru durmiendo sobre mi pecho, mientras la luz de la luna iluminaba su hermosa espalda... creo que nunca me cansaría de verla sus sueños. Contemplarla así, tan frágil, tan mía... me hacia tener razones para seguir viviendo... Sin duda alguna la protegería con mi vida.
CHIKANE.
El despertador avisaba que hoy comenzaba un nuevo día, rápidamente me levante. Sabia que era solo cosa de horas para encontrarme nuevamente con Rebecca, y en realidad ya no aguantaba las ganas de verla. Deseaba con todas mis fuerzas llamarla, solo para darle los buenos días y escuchar su voz, pero no quiero agobiarla, ella ya me dejó las cosas claras, así que solamente tenia que soportar un momento más.
Me duche y me arregle detalladamente, quería sorprenderla, ver su expresión al verme. Ocupé uno de mis perfumes preferidos y elegí cuidadosamente la ropa que usaría. Hace mucho tiempo no me sentía tan motivada como hoy, simplemente una persona puede cambiar tu existencia y ella cambio mi miserable por venir.
Unos pantalones negros ajustados a mis piernas, una blusa tan azul como mis ojos ceñida a mi cuerpo y una chaqueta blanca configuraban mi exquisito gusto por la moda.
Salí de mi habitación y aunque me incomodo ver a Haruka tomando desayuno con mi prima, preferí no amargarme, no ahora que la vida me esta sonriendo. Salude cordialmente, mientras me llevaba una tostada a la boca con algo de apuro.
¡Ey Chikane tranquila!, no queremos que te ahogues – dijo Michiru mirándome estática
¿Están atrasadas? - nos preguntó Haruka al verme tan apurada
Para nada, pero al parecer a Chikane le urge llegar a la oficina – yo tragaba el pan con algo de dificultad.
Si, bueno es que tenemos una reunión a las nueve Michiru
¿Una reunión? - dijo ella depositando su taza de té en el platillo
Anoche llamé a Himeko y Shizuma, les ofrecí que hoy nos reuniéramos para comenzar a trabajar con el proyecto, ¿te acuerdas que ya te había comentado algo? – le dije animadamente
Pero aun faltan dos horas para las nueve – dijo ella mirando su reloj
Hay que preparar las cosas – dije excusándome
Yo pienso que en realidad estas ansiosa por ver a alguien – mi prima siempre sabia lo que me pasaba y esta vez no fue la excepción, creo que no pude evitar el sonrojo en mis mejillas – Pero me preguntó – dijo ella llevándose un dedo a su labio ¿Cual de las dos es la que te causa tanta ansiedad? - su ultimo comentario me cayó como balde de agua helada, nunca me lo espere, pero yo sabia perfectamente la respuesta
Naturalmente la ragazza che mi piace – le respondí en perfecto italiano.
O la ragazza che ami – me respondió ella de la misma manera levantando una ceja, segura de si misma. Mientras Haruka nos miraba sin entender nada.
Ya hablamos de eso Michiru, no insistas – le dije algo molesta – Bueno, nos vemos en la oficina - dije saliendo rápido del lugar con dirección a mi automóvil.
En cosa de minutos ya estaba en mi oficina, completamente sola, ni siquiera mi anciana secretaria había llegado aun. Suspire al sentirme decepcionada de no encontrar a Rebecca en el lugar, pero decidí ponerme a trabajar. Seleccione las mejores propuestas publicitarias para mostrarlas a Shizuma y Himeko, no pude evitar recordar que yo misma había elegido un desnudo para Rebecca, primero sonreí recordando la expresión de su rostro cuando se lo comunique, pero luego me preocupe de buscar esa propuesta para llevarla al picapapeles, ahora por nada del mundo dejaría que ella hiciese eso, solo yo quería tener la fortuna de apreciar su cuerpo.
Alguien de pronto golpeo la puerta de mi oficina, de inmediato me ilusione.
Pase – dije aguantando una sonrisa
¡Buenos días! – dijo Rebecca corriendo hacia mi, solo para aferrarse a mi cuello, mientras yo me llenaba de su dulce aroma - ¿Como amaneció la jefa mas atractiva del mundo? - me pregunto mordiendo mi labio inferior
Perfectamente, tuve lindos sueños – le aseguré
¿Supongo que conmigo? - dijo ella sonriendo
Cualquier sueño en el que tu no estés, seria una pesadilla – esta vez fui yo quien la besó luego de decirle aquello - ¿Y como ha dormido la mujer mas hermosa del mundo? - le pregunté yo
Pues, he tenido mejores noches, pero de todas maneras dormí bien – dijo mientras nuestras frentes y narices permanecían pegadas
!Vaya!, ¿y que falto para que durmiera perfectamente? - le pregunté en este pequeño juego de coqueteo
Tú – dijo en un susurro que me erizo cada cabello de mi cuerpo – me falto sentir tu cuerpo – esta vez su voz sonó extremadamente sugerente
Veo que me extrañaste – le dije sintiéndome triunfadora, al notar su necesidad por mi
Solo un poco, no te ilusiones – dijo besando rápidamente mis mejillas y mi boca
¿Tomaste desayuno? - le pregunté abrazándola por la espalda mientras besaba parte de su cuello , y ella reprimía un gemido
Aun no – dijo con la voz ligeramente excitada, mientras yo sonreía complacida
Te invito a tomar desayuno – le dije animada – conozco un lugar fascinante
Si en el menú del desayuno estas tu, con gusto acepto – dijo girando se para besar mis labios
De seguro lo estaré – le dije tomando las llaves de mi auto y saliendo del lugar, no sin antes mirar la hora. Tenia exactamente una hora y media para disfrutar a solas de Rebecca.
Pasamos a comprar algunos panes y un jugo natural, solo para terminar tomando desayuno en la playa, en el mismo lugar que nos dimos nuestro primer beso. Y como era de esperar, fue el mejor desayuno que he tenido en mucho tiempo.
Nos quedamos largos minutos mirando el mar, ella apoyaba su cabeza en mi hombro y disfrutábamos en silencio nuestras presencias. Sinceramente me moría de ganas de llevármela de este lugar, a uno mas privado, donde pudiera tenerla como de verdad quería, pero tenia trabajo por hacer y no estoy en un momento de mi vida como para darme el lujo de dejarlo de lado.
Cuando llegamos a la oficina, Rebecca se separó de mi, no queríamos que nos vieran juntas. Fingiríamos que aun no nos habíamos visto. Así que calmadamente subí a mi oficina, saludando a cuando empleado se cruzaba por en frente, es que cuando uno esta feliz quiere compartirlo con la gente y yo no soy la excepción.
Me alegre de ver a mi anciana secretaria, y casi con paso apresurado la fui a saludar.
¿Como esta la mejor secretaria del mundo? - le pregunté con una amplia sonrisa, ella solo me miro con ternura unos tomemos, algo sorprendida como no, pero luego me respondió
Bien señorita, ¿Y como esta usted? - dijo con ese peculiar tiritar de su voz
Feliz, mas feliz que nunca – le aseguré suspirando
Me alegra mucho verla así – dijo ella
¿Y como esta su nieta? - le pregunté
Ah, ella esta muy bien y ahora mas tranquila ya que pudo devolverle su abrigo
Es una chica muy especial, dígale de mi parte que le agradezco una enormidad el cuidado que tuvo con esa tela, es muy fina – le dije amablemente
claro – dijo ella – Señorita, la están esperando en su oficina – dijo de pronto mi secretaria algo apenada al no habérmelo dicho antes
Claro, bueno luego hablamos – le dije cordialmente acercándome a la puerta. Tomé con decisión la perilla y antes de entrar respire profundamente. Apeas entré a mi oficina, me encontré con las miradas de Shizuma y Himeko, que al parecer interrumpieron una platica por mi presencia. No pude evitar depositar mi mirada más de lo necesario en aquella rubia, que lucia algo cansada. - Buenos días, que gusto tenerlas por aquí – dije amablemente acercándome a ellas para saludarlas. Cuando tuve que besar a Himeko, me preocupe de que fuera de forma rápida y casi sin tocar su mejilla, pero no lo logre... la tentación de tomar una de sus mejillas con mi mano y mojar mis labios antes de besar su piel por un largo segundo pudo más. Sentí como ella quedaba sorprendida por mi saludo
Pero que buen humor, Chikane – comentó sonriendo Shizuma mientras cada una tomaba asiento en el lugar correspondiente
Tengo razones para sonreír – dije olvidando completamente a Himeko, luego me arrepentí de haberlo hecho – ¿Y Michiru aun no llega? - les pregunté para cambiar el tema desesperadamente
No, tu secretaria dijo que llamó para avisar que esta próxima a llegar – habló por primera vez Himeko, su voz sonó dulce como siempre, pero con una mezcla de dolor
Bueno ustedes deciden, ¿Esperamos a que llegué o comenzamos inmediatamente? - les pregunté
Prefiero esperar a que Michiru llegue – dijo Shizuma con seguridad
Como gusten ¿Desean café mientras tanto? - les ofrecí cordialmente
En realidad ya fueron por algo de café – dijo Shizuma - ¿Pero cuéntame Chikane, como has estado?
Muy bien, bueno ya te habrás enterado que tengo algunos problemas con una mujer que esta algo desquiciada – dije mirando con preocupación a Himeko, ni siquiera le he preguntado por su encuentro con Hemira
Si ya lo sé, y por lo que veo no solamente esta tras tus pasos – dijo ella haciendo alusión a Himeko
Permiso – de pronto la voz de Rebecca irrumpió en mi oficina, iluminándome la existencia - Buenos días – me dijo con complicidad, disimulando que era primera vez que nos encontramos
Buenos días – dije poniéndome de pie, embobada por su belleza
¡¿Rebecca?! - exclamó Himeko dejándome perpleja
¿Ustedes se conocen? - pregunté sintiéndome algo mareada por la sorpresa , mientras Himeko me quedaba viendo como descifrando alguna encrucijada, pude leer en sus labios un "no puede ser"
¡Himeko! - dijo la italiana lanzandoce para abrazarla - ¿Que haces aquí? - le preguntó ajena a la realidad
¿Que haces tu aquí Rebecca? - le preguntó Himeko tan confundida como yo
Bueno yo trabajo en esta compañía – dijo ella alejándose de su abrazo, para saludar a Shizuma – Mucho gusto, Rebecca Faccheti, modelo rostro de la empresa – dijo ella estirando su mano, mientras Shizuma se presentaba con ella. En ese momento Himeko solo me miraba de manera extraña, casi era capaz de atravesarme con la mirada – Hola Chikane, ¿Como estas? - me dijo Rebecca saludándome en un fuerte abrazo, que duro mas de lo necesario, solo para incrementar la extraña mirada de Himeko - ¿Pero y tu Himeko, que haces aquí? - le volvió a preguntar Rebecca una vez que se separo de mi cuello
Yo... yo trabajare con la señorita Himemiya por una campaña – le contestó ella no pudiendo disimular su desconcierto
¿Estas bien Himeko? - le preguntó Rebecca preocupada – Estas pálida – le dijo acercándose a ella
Si, no te preocupes – le dijo Himeko en ese extraño trance. Mientras yo no sabia que pensar, habían tantas cosas que quería preguntarle a Himeko, pero en frente de Rebecca no podía hacerlo
¿Y mi hermana no vino contigo? - dijo de pronto Rebecca como dándome aquellas respuestas que tanto necesitaba escuchar en esos momentos, de inmediato clave mi mirada en Himeko, quien seguía viéndome de forma molesta
Si, fue por un poco de café – dijo ella, respondiendo casi a mis sospechas. Eso significaba que Rebecca era la hermana de Gina, del gorila de Himeko... Esto no podía ser...
¿Tu eres hermana de Gina? - le preguntó Shizuma tan sorprendida como yo, solo que ella encontró el valor para poder hablar
¿Conoces a mi hermana? - le dijo emocionada ella
Claro que la conozco – dijo ella...
Pero que coincidencia mas grande – Rebecca se giró para mirarme completamente ilusionada – !Chikane ahora conocerás a mi hermana! - Yo no era capaz de responder nada, ¿que se supone que le debía decir?, Sabes Rebecca, detesto a tu hermana... esto si que era una muy mala jugada del destino - ¿Que te sucede Chikane? - me preguntó preocupada al notar que yo no respondía nada - ¿te sientes mal? - dijo acercándose a mi
Rebecca... - susurré su nombre mirándola a los ojos con preocupación
¿Me estas asustando Chikane... dime que sucede? - esta vez Rebecca estaba notoriamente complicada
Rebecca – de pronto Himeko llamó su atención – lo que sucede es que Chikane y Gina ya se conocen – dijo de pronto la rubia, mientras yo la mire casi suplicando porque no dijera la verdad – y bueno, podríamos definir que su relación no es del todo grata – dijo Himeko, quien al parecer en ningún momento tuvo la intención de decirle la verdad
¿Como que no se llevan bien, por qué? - Rebecca no lograba entender nada
Todo fue un mal entendido – le dijo Himeko rápidamente, disimulando tranquilidad
No entiendo, explícame Himeko – le exigió Rebecca, mientras yo esperaba por una respuesta también
Resulta que Chikane y yo – cerré mis ojos, solo pensar en que me diría Rebecca cuando se enterara que tuve algo con Himeko, me provocaba una gran desesperaron – somos antiguas amigas, nos conocimos en el colegio, antes de mi viaje a Francia – dijo ella dejándome sorprendida, definitivamente Himeko decidió no decirle la verdad – Y cuando volvimos a Tokio, un día me tope con Chikane por casualidad, salimos a caminar y yo torpemente tropecé y me pegue en la boca lo que me dejo una herida en mi labio
No, no entiendo Himeko – Rebecca estaba entrando en desesperación, mientras Shizuma miraba perpleja a Himeko al igual que yo
Tranquila Rebecca. Ese día fui a comer a la casa de mi socia – Himeko indicó a Shizuma – y por supuesto que Gina llegó a comer y a buscarme, y entre esas cosas raras de la vida Gina escuchó como yo platicaba con la esposa de Shizuma, porque le estaba contando como me había caído, pero tu hermana escuchó que Chikane me había golpeado y ya sabes como es cuando se enfurece, no escucha a nadie
¿Mi hermana te hizo algo? - esta vez Rebecca se giró hacia mi, casi suplicándome por que la respuesta fuera no
Bueno Rebecca, nada de otro mundo, discutimos un poco pero luego aclaramos las cosas – dije mintiendo descaradamente
Cuando mi hermana se enoja es difícil que discuta... ¿que sucedió Himeko? - Rebecca comprendió que aquella rubia seria mas "sincera" que yo
Pelearon Rebecca – le dijo ella algo apenada
Fue mi hermana la que te golpeo esa vez, ¿cierto? - Rebecca no demoro en hilar los tiempos
!Un momento! - interrumpió Himeko - ¿Desde cuando se conocen ustedes dos? - preguntó abrumada por tanta información
Al pareceres nos conocemos desde un ida antes que mi hermana le proporcionara esa golpiza – dijo Rebecca preocupada por mi
Ok, !es suficiente! - dije de pronto – Rebecca no te preocupes, todo fue un error, ya no hay de que preocuparse – dije intentando tranquilizarla
No puedo creer que mi hermana te haya golpeado – de pronto su semblante cambio a uno mas relajado – aunque pensándolo bien, calculando la fecha, bien merecido lo tenias – dijo rompiendo en risas, mientras Himeko fruncía el ceño y yo reía con nerviosismo
¿Por que merecería que la golpearan? - preguntó Himeko confundida
Porque cuando conocí a Chikane era insoportable – le dijo Rebecca sin apuros – te juro que la odiaba con toda mi alma – yo solo reía nerviosamente
¿Y ya no la odias? - volvió a preguntar Himeko. Mientras Rebecca estaba ajena a la realidad de aquellas preguntas, yo sabia perfectamente que Himeko entendió que entre Rebecca y yo pasa algo
Claro que no, ahora todo esta olvidado – le dijo Rebecca ingenua
Me alegro – le contestó Himeko – Voy a ver que pasa con ese café – dijo acercándose a la puerta – Shizuma si llega Michiru, comiencen la reunión, luego llegare yo – le avisó a su socia sin siquiera mirarme.
Que loca es la vida – comentó Shizuma riendo de mi mala suerte, mientras yo intentaba digerir todo este mar de información.
HIMEKO.
"No puede ser", "No puede ser", "No puede ser"... era la palabra que se repetía una y otra vez en mi cabeza, si lo que yo sospechaba era verdad, eso significaba que Chikane... se había enamorado de Rebecca... y Rebecca de Chikane... Un fuerte dolor calo hondo en mi corazón, pero este dolor era diferente a los demás, porque si eso era verdad las cosas darían un giró tremendo para mi... uno que por mucho que me cueste reconocer no quiero que suceda...
Por ahora debo encontrar a Gina, y contarle todo lo que acaba de suceder, no quiero que llegue a hacer un escandalo, este es el trabajo de Rebecca y le guste o no deberá respetarlo
Al poco andar divise como Gina venia platicando animadamente con Souma, quien vino ya que es el rostro masculino de nuestra campaña publicitaria.
¡Himeko! - exclamaron al mismo tiempo al verme frente a ellos
Gina, necesito hablar contigo – dije de manera preocupada
Creo que lo mejor es dejarlas a solas – dijo Souma, quien ya se estaba retirando
Espera por favor – le pedí – quédate no es necesario que te vayas – por alguna razón Souma lograba entregarme tranquilidad, y precisamente eso es lo que quiero ahora
¿Que sucede, Himeko? - me preguntó Gina
De inmediato le conté todo lo que acababa de pasar, claro excepto de que sospecho que Rebecca se enamoro de Chikane y viceversa, porque de seguro que si Gina se entera, esta vez si que mata a Chikane.
En un principio Gina maldecía a los cuatro vientos que su hermana estuviese trabajando con Chikane, pero le hice entender que debíamos disimular por Rebecca, ya que este es su trabajo y por respeto no debemos mezclar las cosas. Souma también me ayudo a calmar a Gina, creo que pedirle que se quedara en esta conversación fue la mejor decisión.
Una vez que Gina estuvo mas calmada, volvimos a la oficina de Chikane, mientras yo rogaba porque todo saliera perfectamente, sin complicaciones para Rebecca.
Antes de entrar a la oficina, Souma me habló.
Al fin conoceré a la chica que te roba el sueño y te hace añicos el alma – pude notar en su voz algo de rencor
No es su culpa – la excuse inmediatamente – soy yo quien se quedo queriendo sola
De todas formas, esa chica no sabe la suerte que tiene, cualquiera daría todo por tener tu amor – dijo sonriéndome amistosamente
Cuando entramos a la oficina, todos nos quedaron viendo y permanecieron en completo silencio. Gina estaba a mi izquierda y Souma a mi derecha, mientras yo me perdía entre las dos personas tan altas a mis costados.
Pude ver que Chikane miraba extrañada a Souma, quizás donde no lo conocía y luego miraba a Gina intentando leerle sus pensamientos.
!Hermana! - Rebecca se acerco a Gina para saludarla – ya me entere de los problemas que has tenido con mi jefa – le dijo ella amistosamente, como es costumbre de Rebecca
Hola Himemiya – le dijo Gina disimulando una falsa tregua en sus ojos
¿Como estas Gina? - le preguntó Chikane entre dientes
Muy bien – dijo Gina y el ambiente no tardo en ponerse tenso
Él, es Souma – le dije a Chikane – es nuestro rostro publicitario, mientras Chikane lo miraba de pies a cabezas y Souma hacia lo mismo
Un gusto en conocerte Himemiya – le dijo él, estirando su mano, mientras Chikane respondía con un tímido "igual" y estrechaba su mano
¿Así que también eres modelo? - Rebecca le preguntó curiosa a Souma
Al parecer, ¿no me digas que tu también lo eres? - le dijo Souma regalándole una brillante sonrisa
Al parecer – le respondió Rebecca sonriendo de igual manera.
Bueno no me sorprende, con tu belleza seguramente eres una de las mejores – apenas Souma alagó a Rebecca, mis ojos de depositaron en Chikane y comprobé que esta estrujaba sus puños... ¿Acaso estaba celosa?, me pregunte.
Muchas gracias – le respondió Rebecca de manera coqueta
Bueno ¿les parece si comenzamos a trabajar? - irrumpió Chikane con la voz gruesa y su mirada fija e Souma, note como Rebecca sonreía tibiamente
Esa es una buena idea – continuo Shizuma, quien al parecer ya no le importaba que Michiru no estuviese presente.
Las siguientes tres horas fueron extremadamente largas y dolorosas para mi. Entre palabras y palabras de negocios, yo solo me sumergía en mis propios pensamientos, sabia perfectamente que Chikane y Rebecca tenían algo, no porque fuera evidente, sino porque un presentimiento en mi corazón me lo hacia saber.
Mientras Shizuma conversaba animadamente con Chikane sobre cual seria el lugar mas indicado para gravar la primera propaganda publicitaria, comencé a sentirme ahogada en aquella oficina, así que decidí ponerme de pie y caminar hasta la salida.
¿Donde vas Himeko? - escuché que Souma me preguntaba antes de retirarme
Por un poco de aire – le dije sin siquiera voltear
Voy contigo – me avisó caminando a mi lado. El lugar quedo en completo silencio, pero no espere a que alguien mas hablara, tan solo me retire junto a la compañía de mi amigo.
¿Que te sucede Himeko? - Souma me preguntó preocupado mientras caminábamos por la calle – Estuviste muy callada durante toda la mañana
Creo que Chikane tiene algo con Rebecca – le dije sin poder soportar un segundo más esta dolorosa intuición
¿Que estas diciendo, Himeko? - preguntó sorprendido, mientras me invitaba a sentarme junto a él en una banca
Lo que oyes, no me preguntes como pero algo en mi interior me lo dice – le dije con los ojos empapados
Yo no creo que eso sea verdad, Himeko. No puedo imaginarme a Rebecca junto a Chikane – dijo mientras me acariciaba la espalda, en forma de consolación
No es un tema de imaginación Souma – le respondí mirándolo a los ojos – estoy casi segura que la persona de quien ayer hablaba Rebecca es Chikane. El solo mantuvo un largo silencio, como digiriendo mis palabras, lo note sorprendido y hasta algo incomodo con mi confesión, pero luego aclaro su garganta y se inclino frente a mi tomando mis manos
Oye Himeko – me llamó en un susurro lleno de cariño y comprensión – Si por alguna ínfima posibilidad, lo que tu estas diciendo termina siendo cierto no debes angustiarte – apretó con fuerzas mis manos – Porque en ese caso la única que perdería algo es Himemiya, y ese algo eres tu. Sinceramente, yo pienso que tiene que ser muy estúpida si rechaza tu amor.
Yo le hice mucho daño, ¿Que esperas? - le contesté apenada
Sí, eso ya lo sé. Pero no fue porque lo quisieras, tu no elegiste que las cosas pasaran así. Cualquiera en tu lugar hubiese tomado la decisión de alejarse, recuerda que tu pensabas que ella te había engañado.
Cualquiera en mi lugar hubiese confiado en la persona que ama – dije criticándome
Bueno como sea – dijo él – de todas maneras ya le has pedido perdón un millón de veces y es ella la que no ha sido ni fue capaz de perdonarte. Entiendo que la ames, pero no solo por eso debes darle el gusto de verte mal – De inmediato sus palabras llamaron mi atención
¿A que te refieres? - le pregunté sorprendida
Que todo tiene su limite, y tu Himeko debes comprender que ya estas haciendo demasiado por ella. Te recuerdo que estas poniendo en peligro tu vida por la seguridad de ella, solo para verla tranquila y feliz.
Siento que es la manera que tengo de rectificar mis errores – le comenté sinceramente – y en parte lo hago por mi misma, puedo vivir sin el amor de Chikane, pero no puedo vivir en un mundo donde ella no este, ¿Me entiendes?
Que no daría yo porque alguien me amara así como tu amas a esa mujer – dijo él sonriendo y contagiándome ese gesto
Eres un buen chico Souma, de seguro encontraras a la persona adecuada
Puede ser, pero por ahora debemos volver – él se levantó y me ofreció su mano para caminar.
CHIKANE.
Mientras por fuera disimulaba tranquilidad, por dentro estaba hecha completamente un lío. Aun no era capaz de creer que Rebecca, esa chica que me hace sentir tan viva resulto ser la hermana menor de Gina. Es que habiendo tantas familias italianas en el mundo, justamente tuvieron que coincidir en la misma.
Lo otro que no me ha dejado tranquila, es la manera tan extraña en que Himeko me miraba. Era como si quisiera arrancarme los ojos, pero al mismo tiempo como si me suplicaba que le desmintiera lo que yo se perfectamente que dedujo. Algo en mi interior me dice que Himeko lo sabe todo, y eso me provoca un extraño sentimiento de culpabilidad, pero tan solo basta con que mis ojos se depositen en Rebecca para esfumarlo de mi pecho.
Con lo que respecta a aquel chico llamado Souma... Bueno, he intentado disimular que su presencia me es indiferente, pero no es así. Apenas lo vi me provoco un rechazo el cual aumento cuando éste le coqueteo a Rebecca, tuve que contener las ganas de partirle la cara. Después de todo, no puedo criticarle nada a Rebecca, pero ahora más que nunca deseo tenerla solo para mi.
Decidimos ir a comer todos juntos, ya que la hora de almuerzo nos había alcanzado. Hace mucho que me había dado por entendida de que Michiru no vendría este día al trabajo, seguramente se quedo junto a Haruka en el departamento...
Llamare a Himeko, para ver donde esta – avisó Gina, mientras nos alistábamos para ir a un restaurante. Ella aún no llegaba de su "break ", al cual su insoportable amigo no dudo en acompañarla, lo cual agradecí porque eso significaba que dejaría de mirar a Rebecca.
He debido aguantarme las ganas de besarte – sorpresivamente Rebecca me sacó de mis pensamientos, susurrándome sugerente esas palabras al oído, mientras sentía un pequeño escalofrío en mi nuca
Bueno si te sigues acercando así, no responderé de mi – le dije disimulando estar hablando de cualquier otra cosa, mientras Gina hablaba por celular.
¿Donde están? - preguntó apenas Himeko descolgó la llamada – Perfecto, espérenos ahí, vamos a comer en estos momentos – les avisó colgando la llamada – Están en la entrada del edificio, nos esperaran en ese lugar – nos avisó a las presentes
Llamaré a Nagissa, para que nos acompañe – dijo Shizuma mientras caminaba
Vamos Rebecca – le dijo Gina estirando su mano, para que su hermana menos caminara a su lado, mientras yo aprovechaba de mirar disimuladamente el vaivén de sus caderas al caminar
No demoramos en encontrarnos con Himeko y Souma a la salida, yo simplemente decidí que lo mejor seria no mirarla, sinceramente no quería volver a sentir esa extraña mirada de Himeko sobre mi. Así que acelere el paso, el restaurante estaba a unas dos cuadras del edificio, lo cual agradecí, caminar siempre es bueno para menguar las ansias. Claro que mi tranquilidad no duro mucho, a los pocos minutos la melena dorada de Himeko caminaba a mi lado.
¿Podemos hablar? - preguntó con la cabeza alzada y la mirada fija en el camino y un tono difícil de precisar.
Claro, ¿Como estas? - le pregunté sonando amable. Claro que tenerla a mi lado me provocaba sufrimiento, pero ya había decidido cerrar esta etapa de mi vida
No es necesario que demuestres interés por mi Chikane – dijo ella con algo de rabia – Se que mi presencia no es grata para ti, así que puedes dejar esa careta de lado
Quiero llevarme bien contigo, recuerda que seremos casi compañeras de trabajo – le dije buscando su lado amable
¿Que tienes con Gina? - preguntó ella sin anestesia, congelado mi alma
No sé de que hablas – le dije haciéndome la desentendida
Sabes perfectamente a lo que me refiero – dijo ella, en todo este dialogo nuestras miradas no se habían cruzado
Himeko, no se lo que estés pensando – mentí descaradamente – pero entre Rebecca y yo no hay nada, la chica que me gusta es otra – le dije de manera desesperada, algo me decía que si Himeko confirmaba la verdad, algo podría salir muy mal
Entonces si te gusta alguien – dijo ella, pero esta vez casi sin voz. Fue solo ahí que me di cuenta que haberle dicho eso, también resulto ser un error
No hagas de este momento algo incomodo – le pedí con precaución – recuerda que entre tu y yo – ella me interrumpió.
Si, lo sé – dijo mascullando sus palabras – disculpa por ser tan entrometida, es que aun no logro acostumbrarme – fue lo ultimo que menciono, antes de pausar su andar, para dejarme caminando nuevamente sola. Mientras yo quedaba suplicando porque mi coraza no se desarmara, con ella mi vida ha resultado mas fácil y feliz.
Una vez en el restaurante las posiciones quedaron de la siguiente manera. Shizuma en la cabecera de la mesa, a su lado izquierdo un puesto vacío, esperando por Nagissa. Junto a aquel puesto se encontraba Himeko y como un juego de la vida Rebecca decidió sentarse a su lado. En la opuesta cabecera y junto a su hermana se encontraba Gina, en seguida estaba yo, que quede frente a Rebecca y Souma a mi lado, quedo frente a Himeko.
El lugar era muy concurrido por los grandes empresarios de Tokio, y nuestra mesa no pasaba desapercibida. Seguramente mas de algún empresario me reconoció y al ver que me encontraba reunida con una gran cantidad de personas, hacia pensar que se trataba de algo muy importante.
Un joven garzón nos atendió amablemente y con mucha paciencia espero a que termináramos de pedir la comida, Nagissa no tardo en llegar, saludando a todos los presentes de manera cordial y a su querida esposa con un fuerte y largo abrazo, lo mismo hizo con Himeko, con quien al parecer había forjado una linda amistad, ya que los ojos de la rubia se iluminaron al verla llegar. No tardaron en comenzar a susurar palabras entre ellas, mientras yo me preocupaba de seguir con los negocios junto a los demás.
Agradeci que la comida no demorara en llegar, ya que mi estomago hace mucho me reclamaba por aquietar la incomodes que produce el hambre. Pero me fue muy difícil aparentar tranquilidad, ya que Rebecca no dejaba de mirarme, y eso me hacia sentir estremecimientos.
Bueno Chikane, entonces Hawáii sera el lugar donde gravaremos el primer comercial – dijo Shizuma sonriendo al comprobar que al fin habíamos acordado un punto en el globo terráqueo
Si, de hecho pienso que es un excelente lugar, podríamos incluso gravar dos comerciales ahí – dije bebiendo un poco de agua
Estoy seguro que sera divertido – exclamó Souma con una felicidad algo descolocarte. "Que le pasa a este tipo" pensé mientras lo miraba con desden
¿Por que tan motivado? - le preguntó Rebecca demostrando demasiado interés, mientras yo la miraba entrecerrando mis ojos, por los celos que me producía verla actuar así
Porque nada se compara a las fiestas de playa en Hawáii – dijo el mirándola intensamente.
Veo que disfrutas de las fiestas desenfrenadas – le dije guardando un cierto tono de ironía en mi voz, mientras Rebecca me miraba complacida.
¿Has ido a Hawáii, Souma? - le preguntó sorprendida y muy animada Himeko
No ¿y tu, Himeko ? – le respondió él, haciendo que la rubia arquera una ceja y todos quedáramos en silencio. Luego de unos segundos, en que Himeko y Souma se miraron fijamente, los dos terminaron riendo a carcajadas, tanto que contagio a todos, menos a mi, que sinceramente no le veis la gracias
Que tonto eres Souma – le dijo Himeko entre un ataque de risa que apenas y la dejaba respirar. Por mas que intente no fui capaz de dejar de mirarla, nunca la había visto reír tanto, de hecho hace mucho tiempo no la veía sonreír, casi olvidaba lo bella que se veía. De inmediato un ardor en mi pecho se hizo presente, si bien verla así de hermosa me hechizaba, también me dolía no haber sido yo el origen de sus sonrisas.
Hubieses visto tu cara, Himeko – le respondió con lágrimas en los ojos Souma, causadas por tanta risa, mientras las demás seguían contagiadas de la alegría – Tu expresión fue muy graciosa.
No te rías de mi – le alegó ella casi suplicando por dejar de reír
¡Permiso! – dije hablando fuerte y levantándome de la mesa de manera brusca, casi sin poder aguantar el ardor de mi corazón. Enseguida las risas cedieron y dieron paso a un silencio sepulcral.
Camine de manera apresurada hasta el baño del lugar, donde bruscamente abrí la puerta, casi con la furia del viento. Me acerque al espejo y mire mi reflejo unos segundos... "Cálmate, Chikane" me dije a mi misma, mientras dejaba correr el agua y mojaba mi cara para recobrar la calma que momentos antes había perdido.
¿Se puede saber que fue eso? - la voz de Rebecca sonó molesta a mis espaldas, de inmediato me incorpore para mirarla - ¿Por qué te paraste del lugar de esa manera?
Porque no me explicas que te pasa a ti con ese idiota – le dije enfurecida al recordar a Souma
¿Segura que es por mi que estas así? - preguntó seriamente y cruzándose de brazos, mientras yo quedaba sorprendida. "Maldita sea" pensé para mis adentros al verme sorprendida.
¿Que estas tratando de insinuar? - le pregunté con tonó ofendido.
Nada, solo que me pareció extraño tu proceder – dijo ella un poco más calmada al ver mi enfado.
¿Te gusta ese chico? - le pregunté manteniendo la voz pareja
Claro que no – dijo ella inmediatamente, mientras se lanzaba a mi cuello, haciendo que mi cuerpo quedara contra el lava manos – Solo me gustas tú – me susurró en los labios.
Rebecca aquí no es un buen lugar – le dije algo nerviosa por el peligro de ser descubiertas.
Te aseguro que ahora daría lo que sea porque a todos allá afuera les quedara claro, que tu y yo somos algo – dijo casi con recelos en su voz.
Eres algo cambiante, ¿no? - le respondí sonriendo al entender que yo no fui la única con ataques de celos.
Me adecuo a la situación – dijo mordiendo sensualmente mi labio inferior, mientras se preocupaba de acariciarlo completamente con su lengua.
No me tientes así – le supliqué luchando por controlar la pasión que comenzaba a desbordarse por mi piel.
Demasiado tarde – dijo ella con decisión. Suavemente y amarradas en un apasionado beso me obligó a caminar hasta un retrete, donde rápidamente cerró la puerta, urgiéndole la pobre privacidad que ella nos regalaba.
Me miró lujuriosa mientras depositaba su mano en medio de mi pecho, empujándome hasta quedar sentada en el inodoro, mientras ella mordía su dedo coquetamente.
¿Que estas planeando? - le susurré incrédula pero alucinada por el momento.
Tengo ganas de sentirte aquí – dijo bajando su otra mano sensualmente hasta la altura de su pelvis, que permanecía escondida tras ese impecable vestido ceñido a su espectacular cuerpo. Creo que mis mejillas no tardaron en enrojecer.
Pero afuera están todos los demás – le recordé mordiendo mi labio por su sensual postura
Es eso lo que me hace excitar más aún – dijo con un hilo de locura en su voz.
No imaginaba que eras tan audaz – le dije casi implorando por mi cordura.
Veo que tienes miedo de que nos descubran – dijo ella retandome a seguir con esta locura.
No es miedo, es solo precaución – le aclaré con la voz seca, deseosa de ella.
Entonces tendré que convencerte – me dijo con una sonrisa lujuriosa.
HIMEKO.
¿Por qué demoran tanto? - preguntó Gina preocupada mirando hacia el baño – sera mejor que vaya a ver – en seguida se puso de pie y casi por instinto tomé su brazo, impidiendo que se alejara.
Tranquila Gina, seguramente están hablando del viaje a Hawáii – le mentí descaradamente, pero por alguna razón no quería que Gina fuese hasta ese lugar, quizás por el miedo de comprobar que mis sospechas son reales.
Esta bien – dijo ella volviendo a tomar asiento. Mientras yo luchaba por controlar mi imaginación.
CHIKANE.
No podía creer lo que mis ojos veían. Mantenía mis manos aferradas al tan inusual asiento, para no terminar por volverme loca.
Rebecca subió su vestido hasta la altura de su cuello, dejando al descubierto su perfecto cuerpo, mientras que con su mano libre se tocaba para mi deleite. Yo solo era una espectadora, una agonizante espectadora.
Lentamente comenzó a bajar su mano hasta llegar a su intimidad, donde no escatimo en apuros para comenzar a excitarse y producir un fuego en mi garganta. Luego agregó un perfecto movimiento de cintura que calzaban perfectamente con el ritmo de su mano, mientras mantenía los ojos cerrados y gemía en susurros, mordiendo su labio.
Chikane... - mencionó mi nombre entre dientes, complaciendo sus deseos – Tócame – pidió desorbitada y clavándome sus ojos sedientos.
Creo que tengo una mejor idea – le dije sin poder aguantar un segundo mas mis instintos.
Tomé una de sus piernas y le hice un espacio en mi asiento, mientras que con mi otra mano acercaba su cuerpo a mi rostro. Ella me miró complacida, supo de inmediato mis intenciones. Con un poco de fuerza rajé la fina tela de su ropa interior, para dejar su feminidad completamente desnuda y a la altura de mi boca. La toqué suavemente, solo para percatarme de su calidez y su humedad, que simplemente logró excitarme hasta un punto desconocido para mi. Me incliné un poco, solo lo suficiente como para poder encontrar su centro con mis labios, donde lentamente comencé a besar y recorrer lo que hasta ahora solo había sido descubierto por mis dedos. Mi lengua saboreaba cada rincón de su néctar, mientras ella aprisionaba mi nuca con desesperación y entre sus dedos amarraba mis cabellos.
Era tan suave como lo imaginaba, y la humedad incrementaba con cada tacto de mi lengua. Sus gemidos comenzaron a subir de nivel, mientras sus movimientos solo dejaban al descubierto la locura que la invadía.
¡Dios Chikane... no te detengas! - dijo con la voz aguda , mientras yo obedecía complaciente sus ordenes – Ahhhh... ahhhhmmm - por sus gemidos entendía que pronto llegaría hasta su limite y así sucedió, un liquido un poco mas espeso del común de su humedad salio entre sus piernas, dejando un hilo casi hasta sus rodillas, mientras yo me sabia victoriosa por lograr complacerla.
Eres delirante – le reconocí con la voz entrecortada, ya que mi equitación no había disminuido
Ahora es mi turno – me avisó sensualmente. Pero en ese momento me puse de pie, y en contra de mi propia voluntad baje su vestido.
Ya es hora de volver – le dije rogando por que ella no insistiera, sabia que no seria capaz de aguantar un segundo más. Ella me miró algo confundida, pero en ese momento salí del retrete sin pensarlo, fui directamente a lavar mis manos y mojar mi cara, mientras lograba ver a Rebecca a través del espejo con una amplia sonrisa
Ve, yo voy enseguida – dijo lanzándome un beso a la distancia.
Volví a la mesa donde todos mantenían una ferviente conversación, casi podía jurar que nuestras ausencias habitan pasado desapercibidas, claro si no fuera por la dolorosa mirada de Himeko. Ella clavó su intensa mirada en mi nuca, mientras yo solo buscaba la escusa perfecta para evitarla, por nada del mundo quería que nuestras miradas se cruzaran.
¿De que hablan? - le pregunté a Souma en forma cortes , intentando desesperadamente unirme a la conversación. Él me miro un momento algo extrañado, pero luego me respondió de la misma manera cortes como le pregunte
Del viaje a Hawáii – dijo animadamente
Ya veo – dije sonriendo nerviosamente, pues sabia perfectamente que Himeko aun me mantenía la mirada.
A los pocos minutos llegó Rebecca, pero en vez de pasar directamente hasta su asiento paso por mi espalda, donde deposito su mano en mi hombro y coloco sus labios a la altura de mi oreja.
Me debes una ropa interior – susurró con complicidad, mientras yo clave mi mirada en los ojos de Himeko, quien no fue capaz de mantenerme la mirada, pero aquel segundo fue suficiente para poder percatarme que ella luchaba por no llorar.
¿Estas bien Rebecca? - le preguntó Gina preocupada al notar que tardo demasiado en volver
Perfectamente – le respondió mi amante tomando su lagar frente a mi.
Aunque todos seguimos hablando de los posibles panoramas extra laborales que podríamos hacer en Hawáii, Himeko no volvió a mencionar una sola palabra ni tampoco volvió a probar un bocado. Yo la miraba de reojo, con mucho cuidado de no ser descubierta ni por ella ni por Rebecca, la notaba triste y ausente, como si buscara respuestas a preguntas peligrosas.
Himeko, ¿Que opinas? - de pronto la voz de Souma la hizo volver en sí, mientras yo aprovechaba que la conversación se direccionaba en ella, para poder mirarla sin preocupaciones.
¿Que cosa Souma? - respondió ella, fingiendo una débil sonrisa
Que si te gustaría salir conmigo o bueno con nosotros a una de esas fiestas paradisiacas en la playa – le dijo él, mientras ella lo miraba como intentando decirle algo.
En ese momento algo me hizo sobresaltar, sentí la punta de un pie colarse entre mis piernas y comenzando a mas ajear mi intimidad por sobre el pantalón. De inmediato todos se dieron cuenta de mi sobresalto y de seguro del rojo de mis mejillas, miré fugazmente a Rebecca, quien reía al verme tan incomoda por la situación, pero por ello no paró en su trabajo, mientras yo intentaba no terminar exquisita frente a todos.
¿Estas bien Chikane? - me preguntó Rebecca haciéndose la desentendida
Algo – dije un poco agitada, mientras ella incrementaba la fuerza de sus roces
Te vez algo extraña – comentó Shizuma - ¿Segura que estas bien?
Tengo... tengo una puntada solamente... ya pasara – dije con la voz entrecortada.
HIMEKO.
No podía creer lo que acababa de ver. Quede petrificada, mientras una ola de punzadas marcaban a fuego en mi piel. No sabia como aun no rompía en llanto, quizás porque aun seguía ilusionada con que todo fuera un mala pasada de mi imaginación.
Seguramente Rebecca mantenía la pierna levantada, porque bajo la mesa su postura era la de una señorita, haciendo que sus rodillas se cruzaran, ¿pero entonces porque coincidió con esa extraña reacción de Chikane?...
Nunca pensé que fuera posible sentir tan helada la sangre por mis venas, como en este momentos, mi maldita cabeza me estaba matando lentamente, no he dejado de pensar en lo que pudo haber pasado en el baño y lo que puede estar pasando bajo mis narices o literalmente bajo la mesa en la cual momentos antes acababa de comer...
"Pero no, Chikane no seria capaz de hacer algo así frente a mi" me dije a mi misma, logrando al fin calmar un poco el dolor que sentía con cada inhalación de aire. "Entiendo que ya no me ame, pero de todas maneras ella no haría algo tan cruel"
Himeko, ¿Que te sucede? - la voz dulce de Nagissa sonó en un susurro cerca de mi rostro
No lo sé – le dije con la mirada fija en mi plato, que aun mantenía comida
¿Quieres que salgamos un momento de aquí? - me preguntó
Por favor – le respondí alegre de ser rescatada de este infierno
CONTINUARA...
Hola! ¿Como están? espero que bien.
Quiero como siempre agradecerle a cada persona que lee este fic, saben que para mi son ustedes mi verdadera motivación c:
También les digo que leí atentamente cada comentario, y nada para saber como terminara esta historia solo tendrán que esperar unos capítulos mas, aun no se cuanto, pero creo que serán unos mmmm 10 o quizás menos, igual no quiero alargarlo demasiado, a veces pienso que de pronto caigo en la monotonía y créanme que lo que menos quiero es aburrir a quienes leen esta historia.
En fin, espero que el cap les haya gustado y que no me tengan paciencia con HImeko, solo recuerden que no hay un mal que dure 100 años ni tampoco persona que lo soporte... Y Himeko no será la excepción, de seguro Chikane lograra colmar su paciencia xD
Nuevamente muchas gracias por sus comentarios y como siempre millones de besos y abrazos psicologicos!
Ah, ahora estoy oficialmente de vacaciones wiiiii, así que no tendría porque demorarme en subir el próximo cap, seguramente lo tendré listo en un par de días.
