Capítulo 29
Blaine llego temprano a su hogar tenían algunos trabajos complicados, decidieron ayudarle a la policía con un caso difícil, sobre una serie de desapariciones de personas, hasta donde ellos investigaron, alguien esta cobrándose algunas deudas, y los desaparecidos debían mucho.
Entro a su casa y Kurt ya estaba allí, hacia unos días había terminado su trabajo atrasado y Derek decidió tomarse unos días, asique él podía volver a la hora que quisiera, Meg estaba de vacaciones y Mariel la cuidaba de mañana, pero estaba incontrolable, nada parecía entretenerla.
-Papi!.- dijo Meg y lo abrazo ni bien lo vio entrar a la casa.
-Hola princesa.- saludo Blaine levantándola.
-Hice una tarta con Mariel.- dijo ella.
-Que rico!, y vamos a comerla ahora?.- pregunto Blaine dejando su bolso con una mano sobre el sofá.
-De postre.- dijo Kurt caminando por el pasillo hacia él. -Hola amor.-
Blaine le dio un beso a su esposo, sosteniendo a Meg en sus brazos.
-Hola.-
-Como te fue?.- pregunto Kurt caminando hacia la cocina.
-Bien.- dijo Blaine bajando a Meg quien lo tomo de la mano.
-Adam me envió un mensaje y dice que regresan la semana que viene.- comento Kurt terminando de preparar el almuerzo.
Blaine se sentó en una silla y Meg junto a él, ella tenía unos papeles y crayones sobre la mesa, estaba haciendo dibujos.
-Y como están?, el último mensaje de Sebastián fue hace unos días.-
-Dijo que bien, no quieren volver, pero ya van dos semanas y creo que Derek estuvo enviándole mensajes y Sebastián se enojo.-
-Tu socio no tiene una vida no?.- pregunto algo molesto Blaine.
Kurt suspiro pesado.
-Derek necesita un novio.-
Blaine sonrió por lo bajo.
-Y como te fue a ti?.-
-Bien, los proveedores trajeron las telas a tiempo, y a Ariel le gustaron los diseños así que probablemente para la próxima temporada, nuestros diseños estarán en la pasarela.- dijo con una sonrisa Kurt.
-Eso es maravilloso!, estarán con ella o solos?.- pregunto atento Blaine.
-Solos. Ariel nos dará la vista buena nada mas, nosotros presentaremos nuestros diseños solos.- respondió Kurt sonriéndole.
-Bebé...- Blaine se puso de pie y lo abrazo. -eso es genial, pronto estarán vistiendo a todo Broadway ya lo veras.-
-No lo sé, pero es un avance.- dijo Kurt mirándolo a su esposo.
-Estoy muy orgulloso de ti.- Blaine deposito un beso en los labios a Kurt.
Meg los miraba con una sonrisa.
-Tu papi saldrá en las revistas muy pronto, ya me veo corriendo paparazzis de la calle.- dijo sentándose y mirando a su hija.
Meg sonreía mirándolos a ambos.
Kurt río mirándolo.
-Vamos a comer así a la tarde vamos al cine.- dijo Kurt y Meg comenzó a dar saltitos en su silla.
La familia almorzó y se prepararon la para salir a pasear, era viernes y podían quedarse hasta tarde.
Pasearon por las calles de New York que brillaba a causa de la primavera, los días eran más largos y calurosos, Meg estreno un vestido que Kurt le hizo, ya que la ropa del año anterior no le quedaba, ella vio unas muñecas y sus ojos se iluminaron, Blaine tenía la sensación que a su hija le gustaban los juguetes más costosos, se miraron con Kurt, era imposible pagar una muñeca así.
-Papi esa es la que sale en la televisión.- dijo ella señalando la muñeca.
-Si amor, es muy linda, quieres chocolates?.- pregunto Kurt.
-Si!.- respondió ella con ánimo.
Salieron rumbo a una dulcería, le compraron varios chocolates y procuraron no ir a los centros comerciales, fueron al cine a ver una película, y disfrutaron de unos ricos aperitivos, al llegar a su hogar, Meg aun quería seguir jugando, así que se disfrazo de princesa y tuvieron una maratón de películas de princesas.
Kurt pidió pizza para cenar, Blaine estaba sentado en el sillón y Meg bailando sosteniendo sus manos al ritmo de la canción de la película, Kurt sonrió al verlos así, los días de angustia quedaron lejos, y ahora parecía nunca haber sucedido nada.
Luego de cenar Meg se durmió con disfraz y todo en el sofá, Blaine y Kurt estaban limpiando lo que quedaba sucio.
-Esta mas grande, creció mucho.- dijo Kurt mirando a su hija apoyado en la repisa.
-Me gustaría que fuese así siempre.- comento Blaine observándola.
Kurt sonrió con cierta añoranza de los días cuando Meg era más pequeña, su hija crecía y estos momentos no los recuperarían, por eso debían disfrutarlos.
-La llevare a la cama.- dijo Kurt.
-Te ayudo a cambiarla.-
Kurt levanto a su hija en brazos totalmente dormida, Blaine busco un pijamas mientras Kurt le quitaba el disfraz.
Termino de cambiarla y la arroparon poniéndole la muñeca que había sido un elemento de dolor para ellos, pero para Meg era su bien más preciado.
Blaine la miraba dormir y a la muñeca.
-Era necesario lavarla con desinfectante?, le quedo el pelo blanco a la muñeca.- dijo Blaine mirando a su esposo.
-No iba a devolvérsela si el sujeto ese la manoseo toda, si hubiera sido por mí la tiraba, pero Meg la quería, así que lavarla con varios desinfectantes y bactericidas fue la solución.- dijo Kurt mientras salían de la habitación.
Blaine lo tomo por detrás antes de llegar a la cocina, apoyo su mentón en su hombro mientras ambos daban pasos juntos.
-Te amo.- susurro Blaine en su oído.
-Yo también te amo.- dijo Kurt sonriendo.
-Crees que podremos...darnos amor esta noche.- susurro en su oído nuevamente.
Kurt río y se giro para abrazase con su esposo.
-Sí, mucho amor.-
Se besaron unos instantes antes de que Blaine apagara las luces y dejara las del pasillo encendidas, Meg no dormía sin luz desde lo sucedido.
Kurt tomo a su esposo por la camisa y lo beso con ternura, Blaine comenzó a quitarle la camisa, entre caricias y besos, se despojaron de a poco de sus prendas con la suavidad y el amor que ambos se profesaban sin palabras. Hicieron el amor hasta quedar saciados en cuerpo y alma, entre besos perezosos, caricias, miradas y sonrisas cómplice, se quedaron dormidos.
...
Blaine bostezaba mientras desayunaban, Kurt estaba poniéndole dulce a una tostada para su hija, y también bostezo, río por lo bajo ya que ambos no habían dormido mucho antes que su hija se levantara y pusiera la televisión para mirar dibujitos animados.
-Podemos ir al parque hoy?.- pregunto Meg.
-Tal vez...ya veremos.- dijo Kurt.
-Tal vez podríamos dormir la siesta.- comento Blaine.
Kurt río por lo bajo, dormir era anhelado pero imposible, Meg quería hacer de todo y ellos no tenían energía.
Ambos desayunaron en cámara lenta, Meg saco sus muñecos y comenzó a hacer un picnic en el pequeño jardín que tenían en la casa, Blaine se quedo junto a ella ya que no la dejaban sola nunca, se sentó en una banqueta que tenían junto a la casa, y Kurt llego con jugos para los tres.
-Me dormiré sentado, al menos el sol no esta tan fuerte.- dijo Blaine.
-Deberíamos plantar un árbol.- comento Kurt.
-Las raíces pueden entrar a la casa, o estropear la cañería.- le dijo Blaine a su esposo.
-Mmmm... habrá que cerrar con una lona o algo, nos moriremos de calor, el año pasado era inaguantable, Meg casi no podía salir al jardín.-
Blaine dejo su vaso a un lado al igual que Kurt, y este se recostó en la banqueta, apoyando su cabeza en el regazo de Blaine quien acaricio los cabellos de su esposo, sonriéndose mutuamente.
Decidieron almorzar allí, en el césped, era la primera vez que lo hacían en esa casa, en familia, y llenos de felicidad.
En el transcurso de noche, después de cenar, pusieron una película cómica, Meg se aburrió y se fue a su habitación, Blaine y Kurt se quedaron mirando la película, entre risas y comentarios, mientras Meg subió a su cama y comenzó a dar saltos, pero un sonido seco la hizo bajarse y se quedo a un lado de la cama mirándola.
-Que sucedió?.- preguntó Kurt entrando junto Blaine.
Meg no dijo nada, solo los miraba sabiendo que había hecho algo malo.
-Saltaste en la cama?.- pregunto Blaine.
Ella seguía en silencio mordiéndose el labio.
-Como que salto?.- pregunto Kurt mirando a su esposo.
Blaine fue hasta la cama y levanto el colchón encontrando una madera quebrada.
-Rompiste la cama?!.- dijo Kurt.
-Ve a la sala Megan.- Blaine la miro serio.
Meg salió sin decir nada y muy apenada hacia la sala.
-No puedo creerlo.- dijo Kurt enojado.
Blaine saco el colchón y reviso la cama.
-Esta incontrolable, primero los berrinches y ahora hace lo que quiere.- Kurt juntó las mantas de Meg, su almohada y las dejo en un mueble.
Blaine negó con la cabeza, también estaba enojado, pero su hija era su debilidad.
-Tal vez pueda arreglarla, es una madera nada mas, compro otra y la reemplazo.-
-Arreglarla?.- pregunto Kurt mirándolo con una ceja alzada.
-Sí, no es tan difícil.- respondió Blaine mirando la cama.
-Como cuando arreglarse el lavarropas y nunca más funciono.- dijo Kurt.
-Eso fue diferente, eran cables.- Blaine miro a su esposo.
Kurt suspiro pesado con los brazos en su pecho y mirando hacia el techo.
-Y que haremos con ella?.-
-Dormirá en el sofá.- dijo fuerte y claro para que oyera Meg desde la sala.
Kurt giro sus ojos.
-Tú y yo sabemos que no dormirá en el sofá.- susurro Kurt.
-Pero eso le dará un escarmiento.- dijo Blaine poniéndose de pie.
-Vas a arreglarla de verdad?.- preguntó nuevamente Kurt.
-Sí, le tomo las medidas y compro otra, están clavadas es fácil.- respondió Blaine mirando a su esposo.
Salieron a la sala y Meg estaba sentada en el sofá muy triste y a punto de llorar.
-Te parece bien Megan?, desobedeciste a tu papá y rompiste la cama.- dijo Kurt en tono firme.
Meg tenía las lágrimas contenidas mirando a sus papás.
-Perdón.- dijo ella retorciendo con sus manos su vestido. -no quiero dormir en el sofá.-
-Y donde piensas dormir?.- pregunto Kurt mirándola serio.
-Con ustedes.- dijo ella y sus lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas.
Kurt negó con su cabeza acercándose a ella, Blaine tomo su mano y Meg se aferro a su cintura.
-No llores.- dijo Kurt secando sus lágrimas.
-No desobedezcas mas Meg.- dijo Blaine mientras acariciaba los cabellos de su hija.
Ella asintió con la cabeza mirando a Kurt quien tomo sus mejillas y le dio un beso en cada una.
-Ve a bañarte y prepárate para ir a dormir.- dijo Kurt suspirando.
Meg salió rumbo a su habitación.
Blaine se sentó en el sofá y apago el tele, Kurt se sentó a su lado pensativo.
-Siempre nos gana.- dijo Kurt.
-Mmmh!...y sabes que siempre seguirá siendo así verdad?.- preguntó Blaine con una media sonrisa.
-Sí...me pregunto si hacemos bien en criarla así...qué tal si le estamos haciéndole un daño más que beneficiarla.- comento Kurt preocupado.
Blaine lo abrazo.
-Es nuestra única hija, si no la malcriamos no seriamos buenos padres.-
Kurt recostó su cabeza en el hombro de su esposo, sonrió por lo bajo ante una idea.
-Que?.- pregunto Blaine sonriendo.
-Creo que dormirá con nosotros hasta los veinte, con lo que costo sacarla de la cama ahora tiene la excusa perfecta.- respondió Kurt con una sonrisa.
-La arreglare. Dudas de mis habilidades?, puedo cambiar una madera.- dijo Blaine fingiendo estar ofendido.
Kurt río y le dio un beso en la mejilla.
-No dudo de tus habilidades, pero no sabía que tenías conocimientos de carpintero.-
Blaine lo miro y lo beso en los labios.
-Soy muy habilidoso.- dijo levantando una ceja de manera sugestiva.
Kurt sonrió y volvió a besarlo.
-Papá, me preparas la bañera?, el agua sale muy caliente.- pregunto Meg de pie a unos pasos de ellos.
-Si bebé, hay que regular la caldera, está muy alta la temperatura.- dijo Kurt a su esposo.
-También puedo arreglar eso.- respondió Blaine.
Kurt sonrió mientras caminaba hacia el baño con su hija.
Una hora después Blaine estaba sentado en su cama, peinando a su hija para que no tuviera el cabello tan enredado al día siguiente, Kurt revisaba su celular recostado junto a él.
-La foto de los recién casados.- dijo Kurt mostrándole a Meg y a su esposo la imagen de Sebastián y Adam sobre un puente.
-Están disfrutando sus últimas horas de viaje.- dijo Blaine.
-Vuelven el lunes los tíos?.- pregunto la pequeña.
-Sí, llegaran el lunes por la noche...Seb no te escribió?.- preguntó Kurt a su esposo.
-Sí, para maldecir a Derek por escribirle a Adam, no tiene noción del peligro verdad?.- preguntó Blaine.
-Derek no conoció el amor.- dijo Kurt mirando las imágenes que le envió Adam.
-No sabe más que de trabajo.- comento Blaine. -Necesita un novio.-
Meg río ante el comentario de su padre, Kurt la miro y luego a su esposo, Blaine conocía esa mirada, estaba reprendiéndolo por hacer esos comentarios frente a su hija.
-No le digas a nadie sobre lo que hablamos aquí, está bien?.- dijo Blaine a su hija.
Ella asintió mientras tomaba su muñeca preferida y acariciaba su cabello.
Blaine miro a su esposo creyendo que estaría de acuerdo pero este negó con la cabeza, y volvió su atención a su celular.
Rodo los ojos al darse cuenta que a Kurt no le gustaba hablar mal de su socio.
-Bien señorita, ya está.- dijo dejando el peine en un mueble junto a la cama.
Ella sonrió y se recostó entre sus padres con su muñeca.
Kurt dejo su celular y tomo la manta para taparla, Blaine se recostó y beso sus cabello.
-Buenas noches bebé.- dijo Kurt besando la mejilla de su hija.
-Buenas noches.- respondió ella.
Kurt beso a Blaine antes de recostarse y su esposo apago la luz de la habitación.
Y otro día se iba conservando lo más importante entre ellos. Abrazados Meg, a la luz de sus vidas, deseando que todos sus días terminaran de igual manera.
