¡Buenas amores! Hemos llegado al final. Abajo os dejo unas notitas, mientras, disfrutar con el final nwn.


ºMaking a Saladaº

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—Quiero tener un hijo.

Sakura se había sentado sobre él, a horcajadas, y sostenía el mando que le había quitado en alto. Sasuke había fruncido el ceño, preguntándose cómo demonios osaba quitarle su interés en las noticias locales. Cuando ella vio que toda su atención estaba puesta finalmente en su persona, soltó sus deseos.

El último Uchiha la miró con sorpresa al escuchar sus palabras y estuvo un instante apretando los labios. Sakura dejó el mando tras apagar la televisión a un lado.

—Cuando nos presentamos con Kakashi, lo dijiste: Quiero restaurar mi clan.

Sasuke suspiró ante aquel recuerdo y como solía hacer cuando ella le recordaba algo de su pasado, algo que fuera importante para ellos como recuerdo especial, miraba el techo y cerraba los ojos, como si eso le diera la capacidad de revivirlo todavía más.

Sakura le concedió ese momento. Ella no necesitaba concentrarse tanto. Recordaba ese momento como si fuera ayer.

—Somos jóvenes— murmuró Sasuke todavía sin abrir los ojos.

Sakura suspiró.

—Un ninja nunca es joven. Lo sabes mejor que yo.

Aquello pareció agradar al chico, pues abrió los ojos y la miró con cierto brillo de orgullo. Tiempo atrás, no cesaba de recordarle que un ninja tenía que tener más cuidado con sus sentimientos. Que ella recordara algo tan importante, era muchos puntos a su favor.

El tiempo que llevaban como pareja formal se había afilado hasta el punto de que sus reuniones amorosas siempre terminaban con un condón en la papelera y con ella asegurándose de que no surgiera nada de uno de sus retoces.

Pero esos días estaba decidida a seguir adelante y quería poder darle la oportunidad de experimentar lo que era ser padre. Y, ¿por qué no? Ella ser madre. Y siempre había querido ser la madre de los hijos de ese Uchiha. Del amor de su vida.

Pensar en un morenito corriendo entre sus piernas, llorando para que lo cogiera y durmiendo con ellos, era puro amor. Solo que le quedaba convencer a la otra parte. No podía hacer un Uchiha, si el último de su clan no quería.

—¿Tantas ganas tienes? — cuestionó pausadamente él.

—Sí.

—Un crío…

Sakura se permitió reír.

—Lo sé mejor que nadie. Un bebé es mucho trabajo. Tenemos que cuidarle, velar porque no le pase nada y…

Sasuke puso sus dedos sobre sus labios para callarla.

—… peligroso para tu salud— terminó.

Sakura comprendió entonces y sonrió emocionada. Sasuke se preocupaba por ella, por su salud.

—Está bien. Soy fuerte. Seré capaz de sobrevivir y, estoy completamente segura de que si me pasara algo, cosa que no sucederá, tendrá el mejor hombre para cuidarle.

Sasuke arrugó el ceño y Sakura comprendió. Las dudas de Sasuke de ser un buen padre o no. Después de lo vivido y con tantas cosas a su espalda.

—No puedo decirte que lo harás bien— susurró acariciándole las mejillas con sus pulgares—. Porque yo tampoco sé si seré buena madre. Hasta que todo no pase, no tendremos ni idea. Es más, estoy segura que cometer errores será lo que nos convierta en buenos padres.

Sasuke absorbió esas palabras, inclinando la cabeza hasta posarla en su hombro.

—Tampoco nadie dice que vaya a quedarme embarazada al primer intento. Podemos ir probando poco a poco, sin prisas.

El moreno levantó los ojos a la par que arqueaba una ceja.

—¿Es un reto?

Sakura se sorprendió.

—¿Eh? No era un…

Pero Sasuke la tomó de las muñecas con agilidad y tumbándola sobre el sofá y presionando su cuerpo contra ella. Sus bocas se unieron bruscamente, sin dejarla hablar. Su lengua buscó la suyo con ímpetu y un instante después, gemía bajo él, arqueando su cuerpo en busca de más.

Sakura le miró con ojos brillantes, observando su rostro, sus gestos mientras se quitaba la camiseta y dejaba al descubierto su pecho. Deseando tocarle, se da cuenta que estaba maniatada contra la mesita de noche. Llevó los ojos hacia el lugar y luego a él, abriendo la boca para protestar, pero la masculina volvía al ataque sobre la suya en besos que la volvían tan loca que terminaba perdiendo el sentido de su cuerpo que ansiaba más.

Podría preguntarse si hacer un hijo debía de ser de otro modo. Con ambos progenitores abrazados en la cama, amándose y sonriendo, ambos tomados de las manos y compartiendo la esperanza y deseo de ser padres. Pero con su pareja era totalmente imposible tener esa clase de sexo cuando estaba picado de ese modo. Y lo peor de todo es que ella lo disfrutaba.

Lo sentía mucho por su hija o hijo, pero si algún día le preguntaba si fue creada con amor,, probablemente le respondería: " y pasión, hijo/a, con mucha pasión".

Sasuke había subido con el ritmo de las caricias por su cuerpo la camiseta hasta su cuello, dejando ver sus senos, duros y pequeños, perfectos para sus manos que los acunaban y apretaban como si fueran objetos que jamás se rompiera. Abandonó su boca simplemente para ocuparla con sus senos y Sakura se descubrió a sí misma suspirando, ansiosa y retorciéndose de tal forma contra él que levantó una pierna en busca de sus caderas, pegándolo contra ella.

Mordiéndose el labio inferior, levantó las caderas cuando él le pellizcó una nalga, demasiado ocupada su boca como para hablar, negándose a abandonar sus pezones. Sintió los pantalones junto a la ropa interior abandonarla y movió sus propias piernas para facilitarle la libertad.

Sintió su sexo ser apretado por una rodilla masculina y ella misma se frotó, liberando un gemido de súplica. La mesa crujió sobre su cabeza.

Sasuke levantó los ojos hacia ella un instante, mordiéndole el mentón y bajando por un reguero de besos, subiendo, frotando sus ingles contra ella y la dureza, remarcando lo que era capaz de hacer en él.

—Por favor— rogó—. Lo necesito— confesó.

El Uchiha bajó la mirada hacia sus caderas, mordiéndose el labio y apartándose solo para bajar sus pantalones lo suficiente para que tanto su erección como sus testículos quedaran en libertad. Sakura suspiró, rugiendo en su interior cada vez más la necesidad de tenerlo.

El chico se permitió un momento de caricias, sin dejar de mirarla, frotando la punta de su sexo contra su ombligo, bajando por su monte de venus y jugando con sus labios. Sakura siguió sus movimientos con sus caderas, como si buscara indicarle el lugar exacto.

Cuando entró ella fue como un tremendo escalofrío recorrerle la espalda, explotar en su pecho y escapar en su garganta.

Se retorció bajo él, echando la cabeza hacia atrás, notando sus labios en su cuello, sus dientes en su piel y los movimientos en su interior. La sensación extraña de la unión, el bombeo de sus cuerpos acoplándose y la necesidad de ambos. Llegaba hasta lo más profundo de su ser, golpeando dentro, buscando la curvaba forma del placer.

La mesa volvió a crujir y esta vez, se rompió, tirando lámpara, teléfono y mando al suelo. Sus brazos rodeando el cuello masculino y su boca abriéndose tan solo para nombrarle.

Justo cuando llegaron al orgasmo, al unísono, a Sakura le pareció sentir algo, un susurro diferente al de su nombre, como un secreto contado pero mal escuchado.

Cuando buscó sus ojos, Sasuke la miraba como si esperase que le respondiera.

—¿Qué has…?

Él sacudió la cabeza, negándose a volver a repetir lo que había dicho. Se separó de ella, frotándose los cabellos y acomodándose la ropa. Se levantó y caminó hasta la puerta, mirándola de reojo.

—Ven al baño.

Sakura ronroneó ante la posibilidad de una nueva tanda en el baño y sonrió.

—Sí, Sasuke-kun— respondió no obstante. Él se quedó helado durante unos instantes, luego se volvió, saliendo rápidamente antes de que ella le viera la cara.

Sakura recogió sus cosas y con una sonrisa amplia en el rostro, caminó tras él.

Aquellas palabras nunca las olvidaría.

Hagamos una niña, Sakura.

Y Sakura sabía que eso sonaba bien. Muy bien.

Lo mejor es que nueve meses después, estaba cortando una buena ensalada de tomates para su marido. Pues el Uchiha la había embarazado, según sus cálculos, el primer día.


Notas de autora finales:

Muchas gracias, antes que nada, a todos y todas aquellas preciosas personas que me han seguido hasta el final. Ayudándome, aconsejándome, corrigiéndome y, por encima de todo, apoyándome. Muchas gracias, porque sin vosotros, nunca hubiera sido tan divertido escribir esto y llegar a su final.

Es el primer mes ss que hago en toda mi vida. Muchos saben que empecé años atrás en Naruto, pero es la primera vez que me enfoco tanto en un Sasusaku (se de una personita que estará diciendo "por fin, por fin" xDD). Me ha gustado mucho llevarlo a cabo y espero que ustedes disfrutaran tanto como yo leyendo.

Ha sido precioso abrir el correo cada día y ver uno de sus rw, sean nuevos o no, animándome, preguntándome o simplemente, recalcando cosas del fic que más gracia le ha hecho. ¡Gracias!

Y esos rw anónimos que no he podido responder debido a que eran eso, anónimos. FF no me deja responderles, pero os agradezco por igual, que no me olvido para nada.

En fin, quería dejar terminada esta historia haciendo realmente a la pobre Sarada. Quizás esa no fuera la idea del título, pero pensé que sería lo idóneo para terminar.

Espero que os haya sacado una sonrisilla o algo más nwn.

¡Sed felices, amores míos!

Chia S.R.

30 de noviembre del 2015.

Sasuke x Sakura mes smut.