Capítulo 28.

- Natsuki. – hablo Shizuru en un susurro y estiro la mano hacia su chica, la cual solo negó con la cabeza y sin más hecho a correr lejos del despacho, Shizuru sintió sus piernas flaquear y sin poder sostener su peso cayó al piso frio de rodillas llorando, la había perdido, Natsuki no le dejaría explicar.

Continuara…

- Shizuru. – dijo Takuma y ayudo a levantar a su nieta, cuando está estuvo de pie, no dudo ni un segundo y se fue tras Natsuki.

- Natsuki. – volvió a repetir Shizuru sabía que si no alcanzaba a su cachorra y si no lograba explicarle ahora no podría hacerlo después, Natsuki no querría ni verla, mucho menos dejar que le explicara toda la situación.

Así que sin perder más tiempo Shizuru corrió todo lo que sus pies le permitieron pero no lograba alcanzar a Natsuki, además de que la había perdido de vista, pensó en salir a la calle y buscarla, pero luego recordó que Natsuki no traía su motocicleta y recordó que para ir a comprar ese plato de ramen que Natsuki quería se había ido en la camioneta del abuelo, así que sin pensarlo mucho se dirigió al estacionamiento del hospital, pero al llegar lo único que logro ver fueron las luces traseras de la camioneta.

- ¡Natsuki! – grito Shizuru y corrió tras la camioneta pero sabía que sería imposible alcanzarla, la había perdido, Natsuki no le perdonaría esto y mucho menos le dejaría explicar y la única persona que le podía ayudar estaba en una cama de hospital.

- Shi…Zuru. – dijo apenas llegar Hiro, había salido tras Shizuru por si está alcanzaba a Natsuki él también podría explicar a la chica que todo era un mal entendido.

- la he perdido tío, Natsuki no me dejo explicar y se ha ido ¿tan poca es la confianza que tiene en mí? ¿Tan pobre es el amor que me tiene que no merezco siquiera la oportunidad de explicarme? – ya para este punto no podía contener más sus lágrimas, le dolía que Natsuki ni siquiera le hubiera permitido explicar, le dolía que no le tuviera confianza, dolía saber que tal vez había perdido al amor de su vida, en ese momento dolía hasta respirar.

- tranquila cariño. – dijo Hiro y abrazo a su sobrina, no lo permitiría, no dejaría que ha Shizuru le ocurriera justo como a su hermana, la historia no se repetiría. – tranquila, Sho en este momento está hablando con Saeko-san y le está explicando la situación, cuando Natsuki-chan llegue ella le explicara y todo se arreglara. – decía Hiro de manera optimista para alentar a su sobrina.

- ¿Saeko-okaasan sabe de esto? – genial ahora no solo su familia sabía que había estado con Natsuki, sino también su suegra sabría que se había comido a su hija y que posiblemente la embarazo o al revés.

- ella era una de las investigadoras que estaban trabajando junto conmigo para crear ese método, aunque creo que no le hará ni pisca de gracias cuando Sho se lo diga y no lo digo por ti Shizuru, sino por tu abuelo, no se llevan muy bien, pero esa es otra historia, todo se arreglara, esa chica entenderá que todo esto no es más que un mal entendido. – aunque justo ahora lo único que le apetecía hacer era ir a buscar a Natsuki y hacerla pedirle perdón a Shizuru de rodillas por dudar de ella.

- tío, necesito hablar con Haruka, ahora… justo ahora no se siquiera si quiero que Natsuki vuelva, se fue sin darme el beneficio de la duda, simplemente dio las cosas por hecho, pensó que la engañaba ¡cuando fue a ella a quien me entregue por primera vez! ¿Cómo puede dudar de mí? No sé si quiero seguir con esto y menos si estoy esperando un hijo. – aun lloraba, pero su mente estaba más clara que nunca, Haruka era la persona que ponía un freno a Natsuki y ahora que ella no estaba presente Natsuki ya no tenía quien la contuviera, no quería una relación así, si de verdad Natsuki la amaba tenía que darse cuenta que lo que estaba haciendo no era correcto por ella misma.

- Shizuru, no puedes hablar con Haruka acerca de esto y lo sabes, querrá salir a buscar a Michiru o peor, podría darle un infarto, además tu investigación acaba de empezar ¿Quién nos asegura que esto no es más que otro plan de los Kaioh para salir de ruina? – estaba diciendo incoherencias él sabía que Dorian podría ser muchas cosas pero no haría algo así, no lo creía capaz de usar a su propia hija así.

- no sinceramente no creo que sea así tío, tengo el presentimiento que esto no tiene que ver con los Kaioh, creo que Michiru solo fue una víctima al igual que Haruka, hay alguien más y lo voy a encontrar. – no pensaría más por el momento en Natsuki, no hablaría con Haruka acerca del embarazo, cuando menos no por ahora, se enfocaría más en saber quién le había arrebatado a Haruka su felicidad ese sería su objetivo por el momento.

- gracias Shizuru, gracias por preocuparte tanto por Haruka, juntos son fuertes, son todos unos Tenoh, ¿porque cuando Haruka salga de aquí no se van a un viaje Shizuru? No se aun lugar tranquilo, como Hawái o Australia, ustedes elijan el lugar, aléjense de todo esto por un tiempo. – el haría lo suyo, pero quería que sus niñas estuvieran lejos para poder actuar de otra manera aunque sabía que Shizuru no se lo haría fácil.

- acepto la oferta tío, pero no me iré sin antes descubrir quién está detrás de la ruptura de mi primo. – claro que se iría un cambio de aires seguro que era bueno para salud de Haruka, pero no sin antes finiquitar ese asunto con Sakura y Yukino.

- sabía que dirías eso ¿vamos? Tu tío y tu abuelo que sé que no quieres ver por ahora, nos deben de estar esperando, además deben de hacer ese análisis de sangre. – aunque le agradaría que la familia creciera esperaba que ese análisis fuera negativo, ya que sus hijas no estaban en el mejor momento.

- hai. – respondió Shizuru, su tío tenía razón, no quería ver a su abuelo, pero bueno tenía que hacerlo, además no era enteramente su culpa sino también de Natsuki no permitir explicar.

De esa manera Hiro y Shizuru volvieron sobre sus pasos de una manera más tranquila hacia el despacho de Sho, donde justo como había dicho Hiro, Sho y Takuma los esperaban.

- ¿lograron alcanzarla? – cuestiono Takuma, no podía creer su suerte, ahora su otra nieta no había cumplido con su apuesta, si estaba embarazada como el esperaba la casaría con la chica Kuga y ahí todos felices.

- no, pero fue mejor así ¿verdad Shizuru? – su pequeña castaña necesitaba tiempo para pensar bien las cosas, además debía de enfrentarse a saber si estaba o no embarazada y sabía que necesitaría mucho apoyo ahora que no podía contar con Haruka.

- así es, dejemos ese tema por favor. – pidió Shizuru, sabía que le sería difícil, pero Natsuki debía de darse cuenta que había cometido un error y no sería ella quien se lo hiciera ver ni quien la fuera a buscar.

- de igual manera hable con Saeko-san, está enterada de todo y me dijo que hablaría con su hija apenas está llegara a casa. – declaro Sho, no le gustaba ver a su familia en esa situación, él había visto cómo veía Shizuru a esa chica y sabía que realmente le amaba. – ahora, Shizuru ¿lista? Tengo que sacarte sangre para hacerte el examen de embarazo, no te preocupes no le pondré tu nombre a la muestra. – no le gustaba tener que hacer eso justo ahora, cuando tal vez la otra madre de ese futuro bebe estaba pensando lo peor de su sobrina ahora mismo, ojala que no volviera al hospital porque de hacerlo no saldría, la dejaría en un coma inducido en una de las habitaciones del viejo edificio al cual ya nadie iba para que no la encontraran, dios debía de dejar de ver esas series, le daban muchas ideas.

- estoy lista. – respondió Shizuru, después de todo un hijo es una bendición y si era de Natsuki aun más.

Sho tomo todo lo que necesitaba de su escritorio para sacar la sangre necesaria para poder hacer la prueba y salir de dudas, tenían que esclarecer ese punto, con Michiru tendrían que esperar ya que Haruka y ella solo habían hecho eso una sola vez y fue precisamente la noche anterior, tendrían que esperar cuando menos dos semanas para saber si de verdad estaba embarazada; Takuma había enviado a Max para que vigilara los movimientos de la chica y de Dorian así se aseguraría de que ese hombre no hiciera una tontería con su hija.

Mientras en el hospital las cosas se habían tranquilizado un poco, la causante de todos los problemas de la familia Tenoh iba llegando a su casa, su ansioso padre la estaba esperando para que le informara que progreso tenía con la familia Tenoh.

- al llegar a su casa, su padre ya la esperaba en la sala, quería saber cómo marchaba su plan. – estoy en casa. – saludo Mina al pasar por la sala y ver a su padre.

- bienvenida a casa hija. – respondió el señor Aino, su "Mina de oro" había llegado, esa chica era el boleto para su entrada a la sociedad japonesa.

- voy a recostarme un poco papá el viaje ha sido algo pesado, además necesito ir al hospital después. – dijo Mina para que su papá no comenzara con su interrogatorio.

- claro cariño pero antes acércate un cuéntale a tu padre ¿Cómo ha ido todo? – deseaba saber cómo iba todo, además de que dependiendo de lo que su hija le dijera tenía que pensar su siguiente movimiento.

- padre como ya te lo había dicho, todo marcha bien, solo hubo unos pequeños cambios pero lo único que han hecho es que la familia Tenoh odie aún más a Michiru. – y era verdad, el hecho de que Haruka estuviera en el hospital hacia que su plan fuera mejor aún ya que ahora Haruka sentiría aún más rencor por Michiru además de que Shizuru no se quedaría tan tranquila, todo marchaba muy bien.

- ¿así? Bien pues cuéntale a tu padre esos pequeños cambios. – pidió el señor Aino, al parecer Mina estaba un poco renuente a contarle algunas cosas.

- está bien. – accedió, después de todo había sido padre el de la idea y gracias a el todo marchaba muy bien. – Veras hoy en la mañana mientras se planeaba en el desayuno… - Mina le conto todo lo que había sucedido nada más despertar con Haruka, lo de su mano y de cómo Shizuru se lo había llevado al hospital.

- eso suena muy bien. – hablo el señor Aino, ahora Hiro odiaría a Dorian y tal vez pensara que esto lo hacían solo por dinero.

- así papá, todo marcha según lo planeaste, así que iré a descansar para poder ir al hospital luego. – hablo Mina con un poco de cansancio en su voz.

- claro hija, descansa, creo que yo también lo hare, te acompañare a visitar al chico de los Tenoh después. – tenía que demostrar su amabilidad a la familia Tenoh, claro sin que notaran sus otras intenciones.

Mina se fue a su habitación para tomar un baño y descansar mientras que el señor Aino se quedaba en la sala con una sonrisa de victoria en sus labios, su plan iba perfectamente, nada podía salir mal, la chica de los Kaioh no podría hacer nada y ahora menos ya que estaba seguro que su padre estaba más que furioso y comenzaría tomar medidas para que el desliz de su hija no tomara mayores proporciones ya que sabía sería un gran escándalo después de que la familia Tenoh hiciera tremenda fiesta para anunciar ese noviazgo, todo marchaba mejor que bien.

Mientras los Aino terminaban de planear su plan para subir a la sociedad japonesa, Sakura y Yukino ya habían repartido los blancos y las chicas a las que Shizuru había enviado habían tomado el suyo y habían partido a cumplir con su misión, una de ellas estaba siguiendo a Mina hasta que está llego a su casa, Sakura les había dicho que podían hacer todo lo necesario para obtener la información que necesitaban así que lo primero que tenía que hacer era entrar en esa casa y colocar algunos micrófonos, así como también debía intervenir el teléfono de esa chica para obtener a sus cómplices, la persona encargada de seguir a Mina era Okuzaki Akira, una chica de cabello corto verde, con la apariencia de un chico, era miembro del clan Okuzaki, un clan fiel a la familia Tenoh que se encargaba de todos los negocios de vigilancia, en eso eran los mejores; mientras Akira vigilaba la mansión Aino, otra chica vigilaba la mansión Kaioh, ella era la encargada de seguir a Michiru y vigilar si ella había planeado todo ese teatro para dañar a la familia Tenoh, ella había sido quien estaba a cargo de la seguridad de Haruka mientras vivía en los Ángeles, Hiro la había acogido bajo su protección y le había enseñado todo lo que sabía, no permitiría que nada ni nadie dañara a la familia Tenoh, en especial a Haruka, ella había sido testigo de lo mucho que había sufrido su joven ojousama en los Ángeles por culpa de una chica, ella había sentido tanta rabia que por poco y echaba a perder su misión por su ira, así que ahora que Shizuru-ojousama le había pedido ese favor ella no lo había pensado dos veces, el nombre de esa chica era Selene, una guardaespaldas de elite entrenada por Hiro Tenoh para la protección de su hija así que ella consideraba esto como próxima misión para proteger a su protegida.

Todo se estaba suscitando muy apresuradamente, nadie sabía lo que les deparaba el futuro, la rueda del destino estaba girando más apresuradamente para todos y no tenía la intención de detenerse, muchos decían que el destino estaba escrito para todos y no podía cambiarse, pero eso era un error, todos escribíamos día a día nuestro propio destino, con nuestras acciones, nuestra decisiones, todo influía en nuestro destino, en nuestro futuro, ahora el destino de Haruka y Shizuru estaba en marcha debido a las acciones de terceros todo se había suscitado de una manera cruel para ellas.

Mientras afueras las cosas estaban avanzando, en el interior del despacho de Sho para Shizuru el tiempo se había detenido, todos estaban a la espera de los resultados, a pesar de que Sho los había pido con extrema urgencia estos aun no llegaban, así que para matar el tiempo Shizuru se levantó de su lugar dispuesta ir con Haruka y así hacer la espera menos larga y desesperada.

- Shizuru ¿A dónde vas? – cuestiono Hiro al ver que su sobrina se levantaba con la intención de irse.

- iré a ver a Haruka, no quiero se preocupe o comience a pensar otras cosas al ver ni Natsuki ni yo volemos. – seria toda una proeza ocultar de Haruka que Natsuki la había dejado sin ni siquiera dejar que le diera un explicación.

- pero Shizuru… - iba a rebatirle que se quedara y esperara los resultados, además de que temía de que Shizuru le dijera a Haruka lo de los posibles embarazos.

- no Hiro, Shizuru tiene razón, todos conocemos a Haruka, sabemos muy bien que tu hija no es precisamente paciente, así que es mejor que Shizuru este con ella y no comience a sospechar cosas. – interrumpía Sho cualquiera cosa que fuera a decir Hiro para detener a Shizuru.

- en eso tiene razón Sho, Hiro, Haruka ha sacado mi desconfianza y suspicacia, si la dejamos sola por tanto tiempo comenzara a sospechar que algo le ocultamos. – odiaba admitir que su nieta tenía un don para averiguar cuando algo no estaba bien.

- sí creo que tienen razón, Haruka tiende a pensar cosas de más y al dejarla sola pensara que algo va mal y no tardara en encontrarse con la verdad y eso es algo que debemos mantener oculta cuando menos hasta que la operen del corazón y tenga un poco más de resistencia, temo que cualquier sobre salto afecte demasiado su salud. – miedo, si eso era lo que sentía cuando pensaba en Haruka, miedo, miedo a perderla, miedo a no verla nunca, miedo a saber que con tantos recursos no fue capaz de salvarla, el gran Hiro Tenoh tenía miedo.

- bien, entonces voy con Haruka. – dijo Shizuru, sabía que la única persona que de verdad la entendía era Haruka, sabía que no le preguntaría nada y estaría a su lado pasara lo que pasara porque la comprendía un sin la necesidad de palabras.

- sí, nos vemos después Shizuru, iré a llevarte algo para comer un poco más tarde. – hablo Hiro, no podía dejar Shizuru comenzara con sus malos hábitos alimenticios.

- si está bien. – contesto Shizuru desde la puerta y la cerro tras de sí para dirigirse la habitación de Haruka.

Shizuru camino con paso lento, quería llegar a ver a Haruka pero también quería pensar un poco, si estaba embarazada aceptaría él bebe sin lugar a dudas, no importaba que Natsuki no volviera ella lo haría sola, además estaba segura que Haruka no la dejaría sola, por otro lado eso era otra cosa que la tenía preocupada, Michiru y Haruka lo habían hecho había una remota posibilidad de que tal vez Michiru también estuviera embarazada, las cosas habían sucedido tan abruptamente que ni siquiera le había dado tiempo de procesarlas bien, pero de algo estaba segura, si estaba embarazada conservaría a la bebe y si Natsuki no recapacitaba ella no iría a buscarla por mucho que le doliera, una relación en la que era ella quien siempre tenía que ir a buscar a la peli-azul no era algo sano; pensando en todas esas cosas y más llego a la habitación de Haruka, entro sin ni siquiera tocar, dentro se topó con una enfermera un Haruka aun dormido, saludo a enfermera y le dijo que le había dado algo para el dolor y que dormiría por un rato, a lo que Shizuru le dio las gracias y la despidió de manera cortes, una vez la enfermera se fue, Shizuru no perdió tiempo y se metió en la cama con Haruka usando su mano sana como su almohada, Haruka al sentirla comenzó a tocar su cabeza a manera de arrullo y así Shizuru se durmió de igual manera.

Dos semanas después…

Habían pasado dos semanas desde el día en que Haruka había sido dado de alta del hospital, sus amigos habían ido a visitarlo para saber cómo estaba, algunos socios de la compañía habían enviado flores y canastas con fruta, así como sus buenos deseos para la pronta recuperación del heredero de la familia Tenoh; como había dicho Mina y su padre habían ido a visitar a Haruka pero Hiro no les permitió el paso y los despacho casi de inmediato, alegando que Haruka estaba cansado y no estaba para visitas, así como también que Shizuru estaba descansando con él, esto le había parecido un poco extraño a Hiro ya que no tenía como socio a ese hombre y Haruka le había mencionado que esa chica no le daba buena espina, así que cuando Shizuru despertó no dudo en contarle lo sucedido a ella para que tomara medidas en cuanto a esto.

En cuanto a la investigación que llevaban Sakura, Yukino y Shizuru no podía ir mejor, cada vez las tres chicas estaban más que convencidas de que Michiru solo había sido una víctima más, ya que al estar siguiendo a Mina se dieron cuenta que definitivamente estaba obsesionada con Haruka, en cambio Michiru, era todo lo contrario, no comía, por las noches solo lloraba, en el colegio por lo general se le veía sola, sin duda lo estaba pasando bastante mal, pero aun así necesitaban más pruebas, cosa que pronto conseguirían debido a Aoi, la ama de llaves de la familia Kaioh, quien hacía unos días había marcado a la mansión Tenoh preguntando por Haruka, pero al estar este en su sesión de rehabilitación Shizuru había atendido la llamada llevándose una gran sorpresa acerca de algo que le había dicho Aoi, al parecer todo tenía una solución.

Mientras esto ocurría en Japón, en Zúrich, Saeko-san, Midori, Youko y Sho estaban poniendo todo de su parte para aprender a realizar ese trasplante, además de aprender a realizar el corazón artificial que se implantaría en Haruka, casi no dormían, ya que únicamente les quedaban dos semanas para poder aprender todo aquello y estaban trabajando a marchas forzadas; Shizuru había contratada a un cuerpo médico particular para que estuvieran al pendiente de Haruka mientras ella iba a la escuela, ya que Haruka no podía asistir por un tiempo debido a su operación, de esa manera estaba un poco más tranquila.

Al volver después de unos días de permiso a la escuela fue un poco doloroso hacerlo con el chofer y no en el auto de Haruka conversando de trivialidades con Michiru, robándole besos a Natsuki o molestando a Haruka por conducir deprisa, no se esperaba sentirse de esa manera y había sido aún peor al ver llegar a Natsuki y que este no le dirigiera ni una mirada, pero se había dicho a si misma que debía ser fuerte que no podía dejarse vencer, como una Fujino Tenoh ella también tenía su orgullo, así que ignorando esa punzada de dolor en su corazón ingreso a la universidad con la cara en alto y con ese porte elegante que arrancaba suspiros haya a donde fuera.

Por otro lado Haruka estaba en la mansión realizando sus ejercicios de rehabilitación para su mano ya que habían sido dos semanas en las cuales su mano no tuvo movimiento alguno, junto a él estaba su terapeuta, además de dos enfermeras dispuestas a ayudar en el momento en el que se los pidiesen, estaba un poco frustrado ya que aún no volvía a la escuela, estaba tomando clases particulares otra vez para no quedarse atrás de sus compañeros pero esa situación estaba comenzando a molestarlo, por lo que dio terminada la sesión de hoy y se fue al jardín seguido muy de cerca por las enfermeras, tomo asiento en una de las sillas dispuestas y cerró los ojos no le gustaba ser inútil y depender de otros, le frustraba, estaba a punto de pedirles a las enfermeras que lo dejaran solo cuando su celular comenzó a sonar, reviso la pantalla y vio un numero conocido.

- vaya, hasta que te dignas a hablarme, vale más que tengas una buena excusa para no venir a ver a mi prima… Kuga. – ya había notado la ausencia de Natsuki desde hacía días pero no había querido tocar el tema con Shizuru además de que al preguntarle por la peli-azul ella siempre decía que estaba bien y que la veía en la escuela.

- sabes perfectamente bien porque no he ido, no me gusta que me vean la cara de idiota y tú y Shizuru lo hicieron ¿pensaban que no me iba a dar cuenta? ¿Qué tan idiota crees que soy? – decía Natsuki molesta, había visto hoy a Shizuru y una rabia la había inundado y había terminado hablándole a Haruka; apenas llego a su casa después de haber escuchado que Shizuru podía estar embarazada su madre la abordo y le dio un sermón acerca de su comportamiento, así como también una explicación acerca de un método con el cual dos mujeres se podían embarazar y ese era el motivo por el cual posiblemente Shizuru estaba embarazad, "vaya tontería" había pensado ella, Shizuru la había engañado y nadie le iba a sacar eso de la cabeza.

- Kuga, como no te expliques no sabré de qué demonios estás hablando, ¿Qué engaño? ¿Quién te quería ver la cara? Explícate bien Kuga. – exigió Haruka al escuchar la ira en la voz de Natsuki, así que él tenía razón y algo había pasado entre Natsuki y Shizuru, pero Shizuru no le dijo nada debido a su enfermedad, no quería preocuparlo.

- por favor Tenoh, no te hagas el tonto conmigo, Shizuru está embarazada. – soltó de pronto Natsuki, la verdad era que solo había escuchado que podía estar embarazada, pero como siempre ella solo tiraba la piedra.

- ¿Qué Shizuru está qué? – no, había escuchado mal, ¿había dicho que Shizuru estaba embarazada? Su prima no era cualquiera para andarse acostando con quien sea, él estaba seguro que con la única persona con la cual Shizuru había compartido la cama era Natsuki. – debes de estar bromeando, Shizuru solo ha estado contigo, no puedo creer que dudes así de ella. – era increíble se ausentaba unas horas y ellas ya estaban haciendo de las suyas.

- vamos Tenoh, deja de hacerte tonto, tú también me vas a salir con lo mismo que mi madre. – sí, ya estaba sacando las cosas de quicio, su mama le había dicho que no le dijera nada a Haruka acerca del tratamiento pero ahí estaba ella diciéndole todo. – no pensaras que me voy a tragar esa historia ¿o sí? – ¿Cómo podían pensar que se tragaría eso? Ella no era tonta, no le iban a ver la cara.

- ¿Cómo? – eso había sido un shock si todo lo que Natsuki dijo era verdad eso quería decir que tanto el como Shizuru habían tomado ese tratamiento y si Shizuru estaba embarazada tal vez podría significar que Michiru podría estar embarazada.

- lo que escuchaste esa tonta historia no hay quien se la crea, ya Tenoh, deja de hacerte el tonto y confiesa que has sido tu quien ha embarazado a Shizuru y hasta responsable, seguramente Michiru también se enteró y te dejo por eso. – no, no estaba bromeando ni mucho menos está siendo sarcástica, tanto era su coraje que ya no recordaba que Haruka era mujer.

- ese comentario lo único que había hecho era molestarlo aún más, el sabia de ese tratamiento, su padre se lo había comentado una vez pero no sabía que ya estaba listo, pero por la historia de Natsuki había sido su abuelo, no podía creer lo que Natsuki decía. – Natsuki, me podrías decir ¿Cómo demonios podría yo embarazar a Shizuru? – Kuga era tonta y mucho, sin duda era una chica muy desconfiada, pero no iba a permitir que lastimara a Shizuru por eso.

- por favor Tenoh, claro que sabes cómo, para eso tienes eso entre las piernas ¿no? Porque aunque digas que Shizuru solo se ha acostado conmigo es una mentira muy poco creíble considerando que una mujer no puede embarazar a otra, así que deja de fingir. – no podía creer cinismo, sin duda los Tenoh eran gente de los peor y también su madre por querer hacerle creer esa historia absurda.

- ¡BASTA! – estaba furioso, su pecho dolía y al tratar de levantarse estuvo a punto de caer al suelo a causa del dolor, por suerte las enfermeras lo afirmaron. – deja de decir tonterías, no permitiré que lastimes a Shizuru, rebusca en tu cabeza hueca la verdad Kuga, tienes hasta mañana, sino me llamas para disculparte me casare con Shizuru y a tu hija no la veras jamás. – sentencio Haruka y termino la llamada, ya no escucharía más tonterías lo que le había dicho Natsuki lo había puesto mal, además de que Kuga estaba muy mal y pensando tonterías, el esperaría a Shizuru para hablarlo con ella.

- Haruka-sama es necesario que tome su medicamento y vaya a descansar un poco por favor. – hablo una de las enfermeras tomando a Haruka por uno de sus brazos y pasándolo por sus hombros.

- si está bien. – no tenía fuerzas para resistirse eso que le había dicho Kuga había sido muy duro, solo esperaba que Shizuru llegara pronto para aclararlo.

- oh por Kami ¿Qué paso? – sí, Shizuru acababa de llegar y lo primero que vio fue a Haruka siendo sostenido por las enfermeras porque no podía permanecer en pie.

- Shizuru, necesitamos hablar de algo muy importante ¿hasta cuándo iba a ocultarme que estabas embarazada? – soltó sin más, no podía creer la suerte que tenía, Shizuru había llegado justo a tiempo y era hora aclarar todo.

Continuara…