Capítulo 29
Se sentía abrumada, mareada y con un intenso dolor de cabeza ¿Y cómo no? Si en lo que iba de la semana la pobre peliazul tuvo que acatar el apretado horario que Ino le había organizado, hasta perdió la noción del tiempo y eso que apenas había pasado semana y media, tiempo en el que por cuestiones obvias no había podido hablar con Naruto y ni mucho menos con Toneri.
Y ahí se encontraba ella, en una fiesta organizada por Sakura sin ningún acompañante debido a que su ahora novio no reconocido oficialmente se encontraba tal vez discutiendo con su padre o a saber que, debía ser un tema muy exclusivo si Shion se encontraba también en la fiesta sin saber dónde se encontraba él.
La peliazul suspiró pesadamente, con discreción miró como el actualmente importante hombre de negocios, Namikaze Naruto platicaba cómodamente con otros tres, él se percató al instante y sonrió arrogantemente haciéndole una ligera indicación para que hablaran afuera en los jardines donde nadie pudiera verlos, ella simplemente parpadeó esperando que ningún invitado se percatara de sus planes y con sigilo se movió hacia la salida más cercana al amplio jardín trasero de la mansión de Sakura.
La pelirosa sonrió para sus adentros al percatarse de cómo Hinata salía del salón según lo indicado por Naruto, la joven se dirigió a la peliazul a unos metros a quien conocía de hace algún tiempo por medio de Toneri.
-Hola Shion-saludó con una sonrisa.
-Ah ¿Qué tal Sakura? Es una linda fiesta-dijo la joven para después tomar un trago de la copa de champaña que sostenía.
-Sí, es una lástima que Toneri se la esté perdiendo ¿No crees? ¿Tienes idea de que este haciendo?
-Él fue a ver a su padre, tengo entendido que tenían algún tema que tratar-contestó la rubia con sencillez mientras reacomodaba su cabello.
-¿Algún asunto como la planificación de una boda?-indagó Sakura desconcertando por demás a la chica de orbes zafiro.
-¿Cómo dices?-preguntó saliendo de su atraganto Shion.
-Si bueno, tengo entendido que lleva mucho tiempo persiguiendo a Hinata, no me extrañaría que ya estuviera planeando casarse con ella para no dejarla ir ¿No lo crees?
-eh… si-dijo ocultando su desconcierto con el tema.
-Pero sabes… por más que Hinata lo quiera creo que jamás será suficiente, no para olvidarse de la persona a la que más ama-comentó dándose media vuelta para perderse entre la gente-Si tienes dudas pregúntale a él-dijo señalando a la salida que daba al jardín donde Naruto sigilosamente se escabullía.
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Hinata suspiro pesadamente, sentada frente a una fuente del hermoso jardín esperaba pacientemente la llegada de Naruto, sabía que no acudiría inmediatamente a su encuentro debido a que no debía levantar sospechas, se encontraba un poco nerviosa pues después de discutir con Sakura sobre sus planes a futuro un solo error en los cálculos podría arruinarlo todo.
-Dicen que los suspiros son besos no dados ¿Debo suponer que ese beso indirecto iba dirigido hacia mí?-susurró aquella juguetona y sensual voz a su oído haciendo que su corazón diera un vuelco, increíblemente, después de tantos años aun reaccionaba de aquella manera sobresaltada a sus acercamientos.
Aun sus toques la ponían nerviosa y su voz la hechizaba manteniéndola únicamente centrada en él y todo lo que su presencia conllevaba, hacia años, cuando apenas estaban saliendo, podía disimular bien sus reacciones, pero actualmente Naruto se las arreglaba para tomarla por sorpresa y sus acercamientos llegaban hasta cierto punto a cohibirla.
El rubio se sentó a su lado y tomo con suavidad su mano dándole un tierno y dulce beso en la mejilla logrando que la chica se sonrojara a sobre manera.
-Estos últimos días no hemos podido ni vernos fugazmente, pero muy pronto todo habrá valido la pena, pienso recuperar todos y cada uno de los años que perdimos separados-le informó Naruto decidido fijando su vista hacia al cielo mientras con suavidad apretaba la mano de la joven con más firmeza.
-Las cosas no son tan fáciles como Sakura las hace ver-escuchó Shion con extrañeza la voz de Hinata que sin lugar a dudas se dirigía a Naruto.
La recién llegado rubia no podía procesar lo que la charla de esos dos significaba ¿Por qué estarían los dos solos en medio del jardín? Había escuchado por parte de Sakura que ambos tuvieron un romance en el pasado, pero se suponía que ahora Hinata salía con Toneri ¿Entonces por qué estaba tan cómodamente acurrucada en el hombro de su hermanastro en una escena salida de una novela romántica de William Shakespeare?
-Entonces huyamos juntos-propuso el rubio poniéndose de rodillas ante la chica sin soltar sus manos en ningún momento-Huyamos a un lugar donde nadie nos conozca.
-Huir no servirá de nada de nada, tu padre sin lugar a dudas moverá cielo mar y tierra sin cesar hasta encontrarnos y nuevamente seremos separados-dijo Hinata denotando tristeza.
-Por ti sería capaz de cambiar mi nombre y mi apellido, después de todo una rosa sigue siendo una rosa aun con otro nombre.
Ella esbozó una sonrisa soltando una risita.
-Sí, cambiemos nuestros nombres, yo seré Romeo y Tú serás mi Julieta-le dijo él.
Hinata apretó las manos de su enamorado con suavidad y lo miró a los ojos con algo de melancolía.
-Yo no quiero ser Julieta, ella y su Romeo no tuvieron un final feliz, los dos murieron, sin embargo, tú no puedes ser otro más que Romeo, pero entonces yo quiero ser cenicienta, porque ella si logro quedarse con su príncipe.
Naruto sonrió con dulzura acariciando la suave mejilla de la peliazul.
-Entonces crearemos juntos una nueva historia, la historia de Romeo y Cenicienta-posó un casto y lento beso en los labios de la joven de orbes perla.
-¿Y a qué lugar iríamos?-preguntó con inocencia.
-¿El lugar importa?-interrogó él a su amada.
-Pues… supongo que si hemos de irnos debe ser a un buen lugar en donde no puedan seguirnos ni encontrarnos-contestó ella.
-El lugar será una sorpresa, confía en mi cielo-dijo mientras deslizaba sus dedos por el sedoso cabello de la peliazul.
-Confió en ti con todo mi corazón, no lo dudes-informó Hinata mirándolo con determinación.
-Perfecto, partiremos mañana en la noche, ya tengo todo arreglado, nos veremos en la fuente del parque principal ¿Te parece?
-Sí, vayámonos.
Shion aún no podía creer lo que acababa de escuchar.
-¿En verdad se irán?-preguntó con incredulidad saliendo de su escondite.
-Si lo haremos-se puso de pie la joven seguida de su enamorado soltándose de su mano para caminar hasta quedar a un metro frente a su amiga.
-¿Qué hay de Toneri?-interrogó la otra rubia.
-A Toneri lo quiero… pero no de la misma forma que a Naruto, pero esto es bueno ¿No? Si me voy finalmente podrás quedarte con él.
-¡¿Eh?!-exclamó Shion sonrojada dando un paso hacia atrás-No es… yo… es decir ¿Te diste cuenta?-preguntó con cierto nerviosismo.
-Sí, lo note-sonrió ella suavemente-Tendrás el camino libre así que no veo de que debas preocuparte, podrás estar con él como siempre has querido ¿Eso es bueno no lo crees?
-Yo supongo…-musitó por lo bajo sin saber que más decir.
-Entonces ya está, esta puede ser la última vez que nos veamos Shion, me alegra haberte conocido y hacernos amigas-Hinata esbozó una sonrisa sincera.
-A mi…-titubeó de su respuesta-A mí también.
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Ella se preguntó si estaba haciendo lo correcto ¿Debería estar en esos momentos en ese lugar? Después de conversar con Sakura había tomado una decisión pero de ningún modo podía saber si era o no buena.
-Shion-su nombre salió de los labios de la persona que más quería ver.
-Ah, Toneri… yo vine… bueno yo… la verdad es que…-la rubia no sabía que decir o hacer en esos momentos, más la voz de su amado mejor amigo interrumpió sus pensamientos.
-¿Sucede algo? Pasa-dijo jalándola hacia adentro.
La decisión estaba tomada ¿No? Con Hinata fuera del camino ella podría consolar a Toneri cuando se enterara de la partida de Hinata y entonces confesarle sus verdaderos sentimientos…
Pero al ver durante todos esos años lo duro que Toneri se esforzaba por obtener la atención de Hinata un dolor se clavó en su pecho, él no se merecía eso, no se merecía que su adorada Hinata desapareciera sin advertencia alguna y ella no podía aprovecharse de la debilidad de Toneri, eso era un truco muy sucio.
Tal vez ya era momento de afrontarlo, no importa cuánto se ensueña, no había forma en que Toneri notara sus sentimientos o tal vez se había percatado de ellos hacía mucho tiempo y no quería arruinar la amistad de ambos por lo cual se hacía de la vista gorda.
Toneri nunca la iba a amar como amaba a Hinata, ya era tiempo de dejarse de hacer falsas ilusiones cual colegiala enamorada y avanzar hacia un futuro donde ya no necesitara de Toneri a su lado, porque ahora su egoísmo no le dejaba conformarse únicamente con su compañía, quería más de lo que él podía ofrecer.
Inexplicablemente lagrimas comenzaron a bajar por las mejillas de Shion preocupando a su amigo que desconocía el motivo de su llanto.
-¿Qué pasa Shion?-preguntó claramente preocupado.
-Perdón por haber dudado… No hay tiempo que perder-dijo algo exaltada.
-¿De que estas hablando?-interrogó el peliblanco extrañado.
-¡Hinata se ira! ¡Huira con Naruto! En este momento debe estar esperando en la fuente del jardín principal, si no quieres perderla debes ir de inmediato.
-¿Qué? ¿Hinata se va?-musitó con incredulidad.
-Apresúrate o la vas a perder-dijo la rubia empujándolo ¡Corre!
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-Cuando Ino se entere…-la voz de Sai solo hizo que Sakura soltara una risita burlesca de satisfacción.
-Para cuando se entere ya todo habrá terminado, le echare en cara que mi plan fue un éxito y ella no pudo hacer nada.
El pelinegro suspiró con irritación.
-Pensar que te las arreglaste para meternos a todos en el embrollo que armaste y ni siquiera…-la voz molesta del joven fue irrumpida por la de su amigo.
-Ya está hecho Sai-comentó Sasuke sentado y bebiendo té como sin nada.
-Así, es, no veo porque razón te exaltas tanto-habló esta vez Deidara que también se encontraba en aquel comedor degustando unas galletas.
-Pero… Ino se va a morir cuando se entere de que todo es culpa de Sakura, deberíamos al menos prevenirle sobre…
Sai fue interrumpido nuevamente por Sasuke.
-Ya estoy harto de escucharte "Ino esto, Ino lo otro, Ino, Ino, Ino", por favor danos un respiro, a estas alturas ya no hay mucho que hacer con respecto a ella-dijo Sasuke ya un poco fastidiado-Cuando Ino se entere de la verdad entonces déjala actuar, no creo que sea tan débil como piensas como para derrumbarse.
-¡Muy bien! Pero Sakura, si el plan falla tu serás la única culpable de todo-dijo el pelinegro con cierta molestia-Aun no confió del todo en ti al igual que Ino, como bien sabes nunca acabas de conocer a una persona.
-Sí, sí, todo será mi culpa-sonrió con burla.
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-¿Lo ven por algún lado?-la voz de un hombre interrogó.
-No señor, pero debe estar cerca-comentó uno de los agentes que estaban reunidos.
-¡Sigan buscando! ¡El heredero de empresas Namikaze no debe desaparecer así por así!
-¡SI señor!-contestaron los hombres al unísono para disiparse.
Naruto suspiró con alivio mientras intentaba controlar los latidos de su corazón con miedo a que estos retumbaran por los callejones vacíos donde se encontraba oculto, maldijo su suerte, estuvo muy cerca de no poder huir de la mansión pero gracias al cielo se escabullo arropado por el velo de la noche cuya protección oculto su escape en las oscuras sombras nocturnas.
Ellos no sabían a donde se dirigía, tendría que andar con mucho sigilo para llegar al lugar donde Hinata lo estaba esperando, seguro que ella se enojaría por llegar tarde pero lo comprendería después de que le explicara lo sucedido.
Justo cuando había logrado salir de la mansión unos agentes de seguridad contratados por su padre habían salido ya en su búsqueda demasiado antes de lo que había calculado, sabía que sin duda lo seguirían pero no esperaba que sucediera tan pronto, aquello lo había tomado por sorpresa y se las ingenió para perdérselos de vista durante un momento, rogaba al cielo que no se topara con algún agente o las cosas se complicarían en verdad.
¡Maldita Sakura! Pensar que hablaba muy en serio sobre la puntualidad y esas cosas… por un momento nada de lo que pasaba por la cabeza de esa chica tenía sentido, ¿en serio no era bipolar o algo así?
Hinata se encontraba sentada mirando al suelo mientras balanceaba sus pies esperando la llegada de Naruto que había tardado un poco más de lo previsto, no pudo evitar preocuparse pensando en que podría estar haciendo ese rubio pero aquel sentimiento fue remplazado rápidamente por uno de felicidad al escuchar apresurados pasos que se dirigían hacia ella.
-Ah, Naruto ya…-su sonrisa se borró y su expresión cambio a una de sorpresa-Toneri…
-¡Hinata!-exclamó mientras trataba de recuperar el aliento tras correr desenfrenadamente para darle alcance.
Ella retrocedió un paso sosteniendo con fuerza su bolso.
-No esperaba verte aquí…
-No lo hagas… no te vayas con él Hinata-dijo él casi en una súplica.
-Lo lamento Toneri… yo… no puedo quedarme, las cosas habrían sido más fácil se me enamoraba de ti, pero ambos sabíamos que eso no pasaría… perdón por darte falsas ilusiones pero en verdad no puedo quedarme contigo…
-¡Hinata!-la inconfundible voz de Naruto del otro lado de la calle llamó la atención de los dos.
Imprevisto, un auto plateado solo vigilaba la escena esperando el momento indicado para actuar.
-¡Naruto!-la peliazul se apresuró a correr hacia su amado siendo rápidamente detenida por Toneri.
-No te vayas Hinata-pidió Toneri estrechándola en sus brazos, aun podían alejarse de Naruto tomando en cuenta que la distancia era considerable, sin embargo el rubio pudo notar perfectamente la escena y se dirigió con rapidez hacia ellos, no permitiría que su hermanastro se la llevara de su lado.
Lo siguiente sucedió demasiado rápido, Hinata empujo a Toneri con todas sus fuerzas soltándose de su agarre y corriendo hacia Naruto quien al mismo tiempo se dirigía hacia ella, el auto plateado aceleró al tiempo que el rubio cruzaba la calle sin fijarse, el sonido del motor a toda velocidad rompió el silencio del ambiente y se alejó tan rápido como su sonido se fue perdiendo seguido del grito desgarrador de Hinata.
El cuerpo de Naruto salió volando por los aires, el conductor de aquel auto sonrió satisfactoriamente siguiendo de largo sin detenerse.
La peliazul corrió con todo lo que pudo al tiempo que Toneri observaba pasmado que acababan de atropellar a su hermanastro, ella llegó a lado de su amado manchado de sangre. La sensacion de horror y miedo invadio por completo el cuerpo de Hinata.
-No…-susurró con voz temblorosa mientras su corazón se estrujaba y las lágrimas amenazaban con salir al hacerse la peor idea-Naruto… Naruto… ¡Naruto!
Él no reaccionaba, la chica estallo en llanto ante la imagen del joven que yacía en el piso, su mente indediatamente saco la peor conlcuison posible.
En aquella oscura y fría noche, en aquellas calles abandonadas… lo único que podía escucharse era el llanto de una joven y los latidos de aquel que poco a poco iban perdiendo fuerza.
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Sinceramente ¿Cuántos se esperaban que esto sucediera?
Recivire gustosa sus comentario, abstengan de hacer una huelga y como parte de mi venganza, la cual adverti en cierto grupo, se quedaran con la intriga posiblemente hasta que Comunidad Naruhina llege a este capítulo, considerando que lo suben diario y hoy deberían subir el 23, creo que tendrán que esperar 6 días para saber que sucedió mujajajajaja.
Nos vemos chicos, espero que lo hayan disfrutado tanto como yo disfrutare leer sus comentarios.
