Hola chicos(as), volviii XD. En serio, espero que todavía haya alguien por allí siguiendo esta historia. Bueno, a los que todavía me leen, mil disculpas por la demora en la actualización pero debido a una serie de inconvenientes a nivel de estudios y personales, me habían alejado de poder escribir u.u y bueno si a eso le suman que suelo ser un desastre en planificación de tiempo, digamos que no había podido avanzar mucho este capitulo (lo que resulta curioso, pues tengo escrito más de la tercera parte del siguiente). Pero en fin, no quiero agobiarlos con mis problemas así que una vez más les pido mil disculpas por la demora. Espero actualizar pronto el siguiente capitulo, pues tengo la sospecha que varios me querrán matar después de leer este ;-) . Muchas gracias por su apoyo, y por la enorme paciencia
Bueno con eso dicho, responderé a sus reviews:
Kmy Park: Hola XD que tal? muchas gracias por el apoyo, y bueno si se podría dudar de los sentimientos de Ann (más en este cap ;-)) pero todo tiene una razón, lo prometo. Sobre lo que paso entre Shizuru y Tomoe, algo se deja en entrever en este cap, pero es recién en el siguiente donde muchas dudas quedaran aclaradas, por favor tenme paciencia. Una vez más gracias por el apoyo y por leer el fic. Espero leerte pronto, saludos
Chat'de'lune: Hola XD muchas gracias por tus palabras, y si la relación de Ann y Nao se esta haciendo solida paso a paso, aunque tendrán que aclarar algunas cosas después de este cap ;-) y si Nat esta muy celosa y con mucha razón pues Tomoe no tiene las mejores intenciones con Shizuru. Me gustaría poder decir algo más, pero todo se sabrá en los próximos cap. Por favor, tenganme paciencia. Un gusto leerte también, saludos y espero leerte pronto.
andre-chan: hola XD muchas gracias por tu apoyo, y si Natsuki esta celosa aunque trata de hacer parecer que nada le pasa XD Y si la relación de Ann y Nao será solida si saben enfrentar y hablar ciertas cosas antes para que todo les vaya bien. Espero que te guste el cap, un gusto leerte siempre y espero leerte pronto XD Saludos.
Pinwii13: Hola, que tal? XD Muchas gracias por tus palabras y si Tomoe siempre tiene que generar problemas pero bueno todo dependerá de como manejen la situación, al igual que Ann y Nao. Espero que te guste el cap, y leerte pronto. Saludos.
haru. rocha: Hola XD Y si siempre tiene que aparecer Tomoe para arruinarles la felicidad a Natsuki y Shizuru u.u. Muchas gracias por el apoyo, espero te guste el cap. Saludos, espero leerte pronto.
Nicocchi17: Hola XD jajajajaja en esta cena de gala va a pasar de todo XDD, y eso que en este cap solo se vera una parte de ella. Y si en el proximo cap vendrá algo de drama, aunque no puedo adelantar mucho sobre quienes ;-) Muchas gracias por el apoyo, espero te guste el cap. Saludos y espero leerte pronto
Tohsaka: Hola XD Antes que nada quiero pedirte una gran disculpa por la demora, y agradecerte por tu enorme paciencia con el fic. Muchas gracias por todo el apoyo con la historia, siempre es genial leer tus reviews y tus mensajes de ánimo. De verdad que me alegran el día. Y bueno en gran parte mi ausencia se ha debido a temas parecidos a los tuyos, demasiado trabajo y estrés, que no me dejaron casi tiempo para dedicarme a otras cosas que no sean eso. Felizmente las cosas han mejorado mucho a nivel personal así que me encuentro bien, cansada pero bien XD. Sobre la historia, entre Shizuru y Tomoe si pasó algo más que una simple amistad pero se sabrán más detalles en el proximo capitulo, tenme paciencia por favor. Una vez más gracias por tus palabras, espero te guste el capitulo y leerte pronto. Saludos.
Cap 29: conversaciones, salidas, preparación y noche de gala
—eres una idiota, Natsuki… es que, de todas las cosas posibles, tenías que salir con algo así…— le dijo Mai indignada, ante lo que Natsuki le acaba de decir. La miró seria, no creyendo del todo lo que la mayor le acababa de confesar. Y si, cuando Shizuru fue a preguntarle con aire preocupado qué había ocurrido con Natsuki pues en su opinión estaba actuando distante con ella, Mai también ya la había notado un tanto distante y callada aquellos días que habían pasado, pero entre sus posibles ideas nunca había pasado por su mente algo así. Por lo que, cuando la interceptó aquella mañana que tenían un tiempo a solas, dado que Shizuru estaba demasiado ocupada con los preparativos de la gala y Mikoto había ido a un desayuno familiar con Reito, no esperaba aquella conversación.
—Mai, no me estas ayudando ¿sabes? — le dijo Natsuki con el ceño fruncido, mientras miraba a su amiga pasearse de un lado a otro, desde su posición sentada en la cama. Sí, sabía lo que había hecho estaba mal, no necesitaba que su amiga se lo recordara. Suficiente había tenido con toda la semana en que no se había podido quitar el mensaje de la mente.
— es que no pretendo hacerlo, sabes que has metido la pata, ¿cierto? — Le reprochó molesta y haciendo gestos con sus manos, sin detener su paso aparentemente pensando en algo, que Natsuki no tenía idea de que se trataba. Para Mai, Natsuki había hecho la tontería más grande al violar la confianza de su relación, pues una vez Shizuru se enterara, estaba casi segura iba a estar furiosa y dudaba mucho que vuelva a confiar en su amiga otra vez, algo que podía arruinar su relación precipitadamente
—Sí, sé que no debí leer los mensajes de Shizuru. Fue una estupidez, me quedó claro. Ahora me puedes decir qué puedo hacer. No quiero ir a esa tonta reunión, gala o lo que sea y tampoco quiero ella vaya si va a ver a la estúpida de Tomoe o como quiera que se llame…— dijo haciendo un puchero ante la poca colaboración de su amiga, quien suspiró resignada. Mai la miró seria al ver su comportamiento infantil, y tuvo que recordarse en su mente que Natsuki siempre había sido un poco lenta en entender estas cosas y por tanto no veía la gravedad en lo que había hecho.
—No podrás no hacer que ella no vaya—comenzó con suavidad, armándose de paciencia con su amiga que frunció más el entrecejo cuando escuchó lo que le había dicho— ya escuchaste a su papá, ella es la que está a cargo de toda su empresa. Es su primer evento oficial, es imposible que no vaya— y si ella había notado el trabajo que toda la familia de Shizuru para aquella reunión y la aparente importancia que todo el evento tenia. Incluso ellos ya tenían todo listo y sabían bien cuál era su papel cuando asistieran a dicho evento, y ni si quiera eran parte importante de él.
—Pero…— debía haber una opción, no podía no haberla. Ir con Shizuru mañana implicaba que vería un montón de gente que no conocía y que encima algunos al parecer querían algo con la castaña. Natsuki sabía que no debería estar haciendo una pataleta por ello, pero no podía evitarlo. No quería que nadie tuviera la oportunidad de coquetearle a la castaña, si estaba en sus manos evitarlo. Sin embargo, sabía que en el fondo Mai tenía razón y no pudo evitar suspirar resignada.
—Solo no hagas una estupidez mañana Natsuki, te lo imploro…—le rogó Mai, aunque la seriedad de su tono no dejaba lugar a dudas que hablaba en serio— Es importante que todo salga bien mañana, y tu como su novia deberías saber que tan importante es para ella este evento— le recordó Mai al verla poco convencida de no hacer nada.
—Si veo a esa tal Tomoe, no sé si pueda no hacer nada— y era en serio, ella nunca se había caracterizado en ser una persona expresiva con sus sentimientos, pero leer aquel mensaje había hecho que se sintiera totalmente celosa y molesta, aunque no lo admitiera en voz alta. Y es que, quien se creía que era esta chica para mandarle un mensaje así a SU Shizuru, porque sí era SU Shizuru después de haber tenido aquel momento en Fukka, no quedaba lugar a dudas de que lo era. Realmente no le importaba mucho que hubiera pasado antes entre ellas, pero si le molestaba que la chica parecía tener alguna intención con la castaña en esa reunión.
—¿y dejarla en ridículo delante de toda esa gente? —le dijo su amiga, como si estuviera haciéndole notar algo obvio— Vamos Natsuki, esa gente trabaja para Shizuru. ¿Crees que se verá bien que esté protagonizando escenas de celos? Esto no es Fukka. – Le reprimió con tono de madre, por lo que Natsuki volteo la cara con fastidio. Aunque no le gustara admitirlo su amiga tenía un punto en lo que había dicho— Solo enfoquémonos en no arruinar la noche de Shizuru con toda esa gente y luego podrás preguntarle todo lo que quieras ¿ok?
—Está bien…— asintió de mala gana. La verdad era que no tenía otro plan, y tampoco quería causarle problemas a Shizuru que ya de por si parecía bastante tensa por el dichoso evento.
Mai la miró con seriedad aun poco convencida de que su amiga no fuera hacer nada la noche siguiente, pero sabía que no debía de presionarla mucho pues su amiga estaba insegura. Desde que se había enterado de la dichosa gala, parecía nerviosa de no encajar en la fiesta o de no estar a la altura. Y ella en parte agradecía el hecho de poder estar presente en la reunión para así poder ayudarla a que no se sienta fuera de lugar y darle un poco de confianza. Después de todo, la fiesta era el otro lado de la vida de Shizuru con el que la motociclista tenía que aprender a encajar si es que ambas querían durar un largo tiempo.
Por otro lado, en un restaurante bastante lujoso, dos chicas almorzaban en un ambiente cómodo. Casi no habían tenido tiempo de reunirse durante la semana, pero lo que Carla le había dicho por teléfono luego de su reunión con dos de sus antiguas ex compañeras, no le había aclarado el panorama para nada y se sentía igual de confundida que antes sobre las intenciones de Michiru.
—Entonces, ¿nadie sabe con certeza qué es lo que quiere? — preguntó Ann, cuando Carla le hizo un recuento de lo que había pasado aquella vez en el café
—No me supieron dar una razón concreta, deberías ir con cuidado—le dijo con preocupación en su voz— más si me dices que prácticamente se te confesó aquella vez
—lo sé…—dijo apenas en un susurro, y dio un suspiro cansado. La verdad es que estaba cansada de no saber qué hacer con respecto al tema de Michiru y también tenía miedo de que la chica pudiera planear algo para enredarla en alguna situación por demás complicada. No sería la primera vez. Tenía que trabajar con ella por lo menos un par de meses más, pero la situación no ayudaba a avanzar más rápido con su proyecto.
—¿Sigue sin ir a sus reuniones? —le preguntó Carla mientras tomaba un sorbo de su bebida y mirándola a los ojos
—Si—susurró— no ha ido a ninguna de las reuniones programadas esta semana. Digo, Kaori-san es genial, pero aun así…
—No es lo mismo trabajar con ella, que con Michiru ¿cierto? Todo es más rápido con Michiru…— La castaña asintió pues era cierto. Con Michiru las decisiones se tomaban de inmediato y no tenía que esperar algún plazo para poder saber si iba a ser posible sus ideas. —¿Has intentado hablar con ella?
—No. La única vez que intenté, Kaori-san me dijo que se encontraba muy ocupada y que Michiru se comunicaría conmigo apenas tuviera más tiempo. Nunca me devolvió la llamada— le dijo con simpleza y dando un suspiro— Creo que insistiré una vez más, no podemos dejar que nuestros problemas personales interfieran con nuestro trabajo.
—Es lo mejor— coincidió su amiga, mirándola con detenimiento— Ann…—comenzó al cabo de un rato en que ambas habían aprovechado para terminar con sus almuerzos— Sé que te lo he preguntado millones de veces antes, pero ¿Aun te gusta Michiru? — le preguntó casi en un susurro, pero el hecho que su amiga había dejado lo que estaba haciendo para mirarla a los ojos, le dio una clara señal que la había escuchado.
—No— dijo la castaña, frunciendo el entrecejo y con aire serio— no, ya no siento nada por ella— y se sintió confundida cuando vio a su amiga lanzar un suspiro aliviado.
—Entonces, cuando hables con ella, déjale en claro eso. Una cosa es tener una relación cordial por negocios y otra muy diferente es que ella malinterprete toda esa amabilidad y salga dañada.
—Lo haré, no te preocupes. Es más ya se lo he dicho— le aseguró. Ya había considerado esa posibilidad y era una de las principales razones por las que aún no había hecho contacto con la chica hasta el momento. No quería dañarla, quería darle tiempo a que pueda asimilar algunas cosas. — Por cierto, ¿iras a la fiesta de fin de año? — le preguntó cambiando un poco de tema pasando a otro que también la tenía un poco preocupada.
—Aun no lo sé, en teoría podría ir, pero creo que debo avanzar con otros asuntos también
—Seria genial si fueras ese día Carla, serias un gran apoyo moral por si algo malo ocurre…
—¿De verdad crees que algo malo pueda ocurrir? —le preguntó un tanto ansiosa, no sabía de esa preocupación por parte de su amiga.
—No lo sé, espero que no, pero con mi abuelo, Michiru, y algunos socios que no deseo ver allí, puede que cualquier cosa pase ese día— le dijo con seriedad. Ann sabia mejor que nadie la importancia de aquel evento y de la necesidad de que todo salga bien ese día, después de todo era prácticamente el anuncio oficial de Shizuru como líder de todo el grupo.
—Le diré a Ren para ir entonces…— le aseguró, sin embargo, después recordó un pequeño detalle— aunque no sé si sea buena idea después del asunto del compromiso.
—Nadie sabe lo del compromiso, solo mi familia y los amigos de Shizuru— le aseguró, pues aquello era verdad— Dudo mucho que a mis tíos les moleste verlos allí y si dicen algo les diré que son mis amigos y yo los invité, y bueno el abuelo no creo que les diga nada porque ya saben cómo es con lo de evitar los escándalos…
—Aun así…—objetó dudosa
—Solo vayan, los necesito allí…— le rogó Ann con un puchero. Sabía que necesitaría el apoyo de sus amigos, si algo salía mal
—ok, convenceré a Ren para ir entonces. — dijo ella sonriendo al ver el puchero de su amiga. Parecía que Ann cada vez más se parecía a la chica que había conocido alguna vez.
—Gracias, Carla— le dijo con una enorme sonrisa y un suspiro de alivio.
Unas cuantas horas más tarde, Shizuru había regresado a su casa después de haber ido a coordinar los últimos detalles para la gala del día siguiente. Realmente sentía que no debía ir a esa reunión, pero no tenía ninguna opción a negarse. Sabía que su madre tenía razón cuando le decía que se vería mal que ella no asista, podría considerarse un desplante hacia a todas las personas que trabajaban en la empresa. Aun así, tenía un muy mal presentimiento con la gente que podría llegar a encontrar en la dichosa reunión. Hacia solo unos cuantos días había recibido un mensaje de Tomoe, diciendo que no podía esperar a verla en la gala y eso le había puesto aún más nerviosa ante la posibilidad. Tomoe siempre había estado interesada en ella. Shizuru lo sabía, no era tonta. Y no le hubiera molestado su presencia al día siguiente, sino fuera por aquel estúpido error que había cometido el año pasado. Había sido una tontería hacerlo, pero que se podía esperar de alguien que estaba mal emocionalmente y muy alcoholizada. Desde ese entonces, Tomoe había querido mantener el contacto con ella, hecho que ella no deseo ni deseaba en el futuro. Era incómodo y ahora estaba con Natsuki, y no pensaba ni quería nada más que a la menor a su lado. Por lo que ahora, mientras besaba a Natsuki de forma lenta, trataba de demostrarle todo ese amor a la menor, pero desde hace algunos días notaba un cambio en ella. Estaba de alguna forma distante con ella, y notaba que no respondía sus besos con el mismo entusiasmo que lo hacía antes.
—¿pasa algo, Natsuki? - le preguntó la castaña separándose un poco al ver que Natsuki había dejado de responder al beso y parecía ligeramente fastidiada por algo que ella no entendía. Su ceño fruncido confundió a Shizuru aún más que antes. La menor dio un profundo suspiro, mientras se tomaba el rostro, antes de relajar su expresión de nueva cuenta y esbozar una ligera sonrisa.
—No, nada— dijo con tono suave— ¿Por qué? —Trató de negar la menor con una sonrisa, pero Shizuru pudo ver que no llegaba a sus ojos.
—Te noto algo extraña en estos días…— le dijo mirándola por un momento, antes de acercarse a sus labios de nueva cuenta, besándola suavemente, pero la menor apenas le respondió— ves a eso me refiero…- dijo la castaña mirándola con seriedad. Mientras se preguntaba interiormente si es que Natsuki ya se había aburrido de ella. Natsuki se tomó el rostro de nueva cuenta, antes de mirar el suelo con aire derrotado. Definitivamente Shizuru no tenía idea que estaba pasando, pero por la actitud de Natsuki parecía que la menor quisiera terminar con ella. La sola idea le hizo temer lo peor. Natsuki dio un suspiro, antes de susurrar con la vista en el piso:
— ¿Algún día te aburrirás de mí, Shizuru?
— ¿Qué? - le preguntó confundida. Ella pensaba que Natsuki era la que estaba ya aburrida de ella, y la chica le salía con algo así. — Natsuki, mírame — le pidió mientras tomo su mentón para hacerla mirarla— Creo que ya te he dicho esto millones de veces, pero así lo tenga que repetir mil veces más te lo diré: Te amo. ¿Por qué piensas que podría aburrirme de ti? He deseado estar contigo por mucho tiempo, Natsuki.
—No es que no te crea, pero soy consciente que llega un punto en toda relación en la que las personas…— dijo la menor con voz queda. La castaña la observó por un momento, y pudo notar que la menor se sentía insegura por alguna razón que ella no entendía. ¿Había hecho algo que le diera la idea a Natsuki que podría estar aburrida de ella?
— ¿tú te aburrirías de mí, Natsuki? — le devolvió la pregunta pues quería llegar a entender lo que pasaba con la menor. Natsuki parecía sorprendida ante la pregunta.
—No, no lo creo—contestó casi de inmediato y sin dudar haciendo sonreír a la castaña
— Yo siento exactamente lo mismo…—dijo depositando un beso que ahora si respondió la menor. Quizá, se dijo a si misma Shizuru, era el hecho de haber estado tan tensa con lo de la fiesta lo que Natsuki había interpretado como un cansancio por parte de ella con respecto a su relación, así que procedió a explicar un poco su comportamiento reciente — sé que he estado un poco tensa en estos días, pero es por todo esto de la fiesta. En realidad, no tengo ninguna intención de ir…
— ¿A no? —le dijo aparente sorprendida ante este hecho. Su extraño comportamiento de hacia un momento parecía haberse esfumado
—En esa fiesta, habrá gente que no deseo ver en estos momentos…— se sinceró.
—¿Por qué? — Shizuru pudo ver la confusión en sus ojos.
—Es gente… un tanto desagradable. La verdad es que a mí no se dan muy bien esto de las reuniones sociales…— admitió la castaña, y era cierto, para ella era muy incómodo estar en las reuniones con mucha gente, aunque sabía desenvolverse bien.
—¿Bromeas? Shizuru te he visto miles de veces rodeada de gente y sabes lidiar muy bien con ellos… yo soy la que no sabe nada de estas cosas…—dijo Natsuki con aire apesadumbrado, tenía miedo de hacer quedar en ridículo a la castaña.
— Natsuki, tu misma lo has dicho se lidiar con ellos, no implica que me sienta a gusto haciéndolo. Es una especie de sentido de supervivencia, debo hacerlo porque bueno… crecí en este ambiente y es lo que se espera de mi— le explicó. No esperaba que Natsuki realmente lo entienda del todo, realmente nadie lo hacía. Siempre la habían considerado afortunada por haber nacido dentro de una familia de mucho dinero, y consideraban que aguantarse unas cuantas reuniones a cambio de una vida llena de privilegios era un sacrificio mínimo que ella debía hacer. Sin embargo, ella tenía que vivir con las expectativas y normas impuestas para ella. No era una vida miserable, pero tampoco era la vida feliz que todo el mundo se imaginaba. A veces las exigencias eran demasiadas. Natsuki la miró por un buen rato, y pudo ver en su mirada comprensión y hasta cierta tristeza en sus ojos. La menor acarició su rostro brevemente depositando un beso en su frente antes de hablar de nueva cuenta.
— Shizuru, ¿y tú qué quieres realmente? — le preguntó la menor con seriedad, y eso la descuadró por un momento. ¿Sería posible? ¿Natsuki había entendido el trasfondo de sus palabras?
—¿Qué? — preguntó ella tratando de evitar esa pregunta. La verdad era que Shizuru se la había hecho incontables veces, pero no creía tener una respuesta certera. Había iniciado su carrera en base a lo que se esperaba de la heredera de los Fujino, y aunque no podía negar que le generaba interés los temas que veía en la universidad, a veces sentía que se estaba perdiendo de algo, que había renunciado a algo a cambio. Aunque no sabía qué era exactamente lo que había sacrificado.
—Si pudieras hacer cualquier cosa, lo que sea, ¿Qué harías? — insistió Natsuki mirándola a los ojos, con una resolución que no esperó ver. Como si quisiera decirle que sea lo que sea que ella quiera, ella iba a apoyarla.
—¿A qué se debe esa pregunta tan de repente? — le preguntó evitando contestar la pregunta de nuevo, sin saber que decir. ¿Qué esperaba Natsuki que le respondiera?
—No lo sé Shizuru, siempre te escucho decir que tienes que hacer algo porque es lo que se espera de ti, nunca escucho decir que quieres hacer algo simplemente porque si…—respondió Natsuki aparentemente armándose de paciencia ante su falta de respuesta, pero sin despegar a mirada de la castaña
—Ara Natsuki, ¿A dónde quieres llegar? — le preguntó con voz queda, no sabía que responderle, se había hecho la misma pregunta una y otra vez lo mismo, pero nunca tenía una respuesta clara. Natsuki dio un suspiro cansado antes de acariciar su rostro de nueva cuenta.
—Simplemente quiero que sepas que, si deseas hacer algo Shizuru, lo que fuera, tienes mi apoyo para todo…— le dijo antes de besar su frente con ternura.
—…— Shizuru se sorprendió de sus palabras, pero no pudo decir nada. Solo agradeció el gesto depositando un beso un tanto apasionado.
Pasó un momento, antes de que se volvieran a separar y Natsuki decidió abordar un tema que tenía en la cabeza desde hacía un tiempo.
—Shizuru, he estado pensando…— comenzó dubitativa tomando sus manos para armarse de valor — que no deberíamos presentarnos como pareja en esa gala…— lo dijo en voz un tanto baja como temiendo la reacción de la castaña
—¿qué? — le respondió sorprendida, antes de que su expresión cambiara a un aire un tanto inseguro— ¿Por qué? — preguntó, ¿Realmente Natsuki no quería presentarse como su novia ante la gente?
—Bueno, es que…—comenzó complicada— la verdad no sé si sea buena idea que toda esa gente sepa sobre nuestra relación todavía…— trató de explicarse al ver que Shizuru se estaba tomando mal sus palabras.
—Ara, no pensé que avergonzaría a Natsuki…—le dijo con un dejo de tristeza que alertó a la menor
—¿Qué? No, no es eso Shizuru. No tiene nada que ver con eso —contradijo de inmediato— Es solo…. Shizuru es tu primer evento público como la líder de la corporación Fujino y no sé si sea prudente que la gente se concentre en otra cosa que no sea aquello…— trató de razonar la menor. Ella sería la primera en querer decirle a todos que estaba con Shizuru, pero sabía que aquello llamaría la atención innecesariamente
—Pero la gente va a tener que saber que tengo alguien importante en mi vida y que estoy feliz…— contestó Shizuru haciendo un puchero.
—Y nadie dice que no lo van a saber. Solo que quizá no sea el momento de anunciarlo — al ver que la castaña iba a protestar, agregó— Shizuru acabas de asumir un cargo, ¿no crees que la gente debe fijarse en eso y nada más? Si anunciamos nuestra relación en la fiesta, toda la importancia se irá a nuestra relación y las posibles reacciones que pueda tener la gente sea a favor o en contra de ella, casi nadie se fijaría en la importancia que tiene el hecho que estas asumiendo un puesto tan importante, y sería injusto para ti. Además, que tendremos mucho tiempo para anunciar nuestra relación en el futuro, solo quiero que mañana sea tu noche…— intentó razonar la menor con ella, antes de que la castaña diera un suspiro resignado.
—Está bien, será como tú quieras Natsuki—agregó haciendo un puchero, que Natsuki le hizo sonreír—si crees que es lo mejor…—en el fondo sabía que la chica tenía algo de razón
—Es lo mejor…—susurró, antes de juntar sus labios de nueva cuenta. A ella tampoco le agradaba el hecho de pasar por la amiga de Shizuru en aquella reunión, pero sabía que por ahora era la opción más segura. De por sí, Shizuru se arriesgaba a la crítica de la gente por ser demasiado joven para asumir el cargo. No quería que Shizuru se expusiera a otro tipo de críticas, y sabía que una relación entre mujeres aún era mal visto en la sociedad, por lo que podían arriesgarse a pasar un mal momento en una noche importante para ella. Después habría suficiente tiempo para anunciar su relación, una vez ella les pruebe a todos que era la persona ideal para ocupar ese puesto.
En ese mismo momento, en el centro de la ciudad, dos personas se encontraban en una tienda viendo el escaparate con atención analizando con detenimiento los productos que estaban allí. Habían decidido no volver a sus oficinas y simplemente tomarse el día paseando en un centro comercial cercano,
—¿Qué te parece aquel collar? — le dijo Ann señalando uno que estaba casi frente a ellas con un hermoso dije con una piedra que la castaña no supo reconocer.
—¿Me lo vas a comprar? ¡qué lindo detalle Ann! —le dijo Carla con tono burlón haciendo reír a su amiga que negó con la cabeza. El vendedor las miró con curiosidad, pero no dijo nada, dejando a las chicas seguir observando las joyas que allí se exhibían. —Es hermoso, moriría de la emoción si alguien me lo regalara— le dijo con sinceridad, contestando su pregunta.
—¿De verdad? — dijo aun dudando si debía comprarlo o no— Estaba pensando darle un regalo, ya sabes si es que me dice que si…— le dijo Ann pasando la vista hacia otras joyas, mientras las analizaba con detenimiento. Esperaba que su amiga comprendiera a que se refería, pues no quería detallar muchas cosas frente al vendedor que parecía seguir su conversación desde el otro lado del escaparate. Aquello llamó la atención de su amiga que dejó de observar las joyas y pasó su vista a la castaña.
—¿Aun no le has vuelto a preguntar? — le preguntó con curiosidad, pues no estaba muy al tanto de la situación amorosa de su amiga. Sabía que ella y Nao se estaban dando un tiempo para conocerse, después de la confesión de la castaña, pero no más que eso.
—No aún no, le preguntaré el día de la gala— le contestó, pasando su vista hacia otra parte una vez más— solo quedaran un par de días para que vuelva a Fukka, así que si todo sale como espero deseo aprovechar el tiempo que le queda aquí…—le dijo un tanto nerviosa. La sola idea de hacerle la pregunta a Nao la ponía muy nerviosa. Las cosas estaban yendo bien entre ellas hasta ahora, pero nada le aseguraba que le daría el sí que tanto necesitaba.
—Cómo si te fuera a decir que no… — le sonrió Carla. Las había visto interactuar varias veces por lo que había podido notar la atracción era mutua.
—Créeme, no tengo idea de qué me pueda decir—susurró Ann, antes de levantar la vista hacia el chico delante de ella— Me llevó ese— le dijo al vendedor señalando el primer collar que había visto. El chico simplemente asintió y procedió a terminar la venta. Ambas chicas salieron de aquella joyería y siguieron paseando y conversando por la ciudad hasta la noche, algo que no habían tenido oportunidad de hacer en un largo tiempo.
Cuando llegó a la mansión Fujino, trató de pasar desapercibida para poder escabullirse a su habitación por la puerta trasera y poder guardar lo que había comprado sin que nadie lo note. Para su suerte, todos parecían estar más al pendiente de otras cosas y no notaron su presencia hasta que se acercó al comedor donde la mayoría de los que se encontraban en la casa estaban terminando de cenar. Saludó a todos con una sonrisa, y rápidamente fue invitada a cenar por su tía. Ella rechazó la oferta diciendo que ya había cenado con una amiga, ganándose la mirada curiosa de los presentes, pero su tía y su madre dejaron de insistir en el tema. Se sentó con ellos, mientras terminaban de cenar y luego se quedó un rato conversando con los chicos, mientras sus tíos y padres iban a descansar. Después de todo, al día siguiente todos estarían con los preparativos desde temprano. Permanecieron alrededor de una hora allí, antes que decidieran irse a descansar. Ann le pidió a Nao quedarse un rato, por lo que salieron al patio a conversar por un momento.
—¿Qué tal estuvo tu día? — le preguntó a la chica que estaba inusualmente callada hasta ese momento.
—Bien—contestó apenas, llamando la atención de la mayor—¿Qué tal estuvo tu cena con tu amiga? — le preguntó con un tono de voz que no supo identificar. ¿Sería posible? ¿Nao estaría celosa? No pudo evitar sonreír ante la idea, pero trató de disimularlo para evitar irritar a la menor. Por un momento consideró la posibilidad de bromear con ella acerca del tema, pero desechó la idea de inmediato
—Estuvo bien, Carla te manda saludos—dijo con simpleza, mientras no pudo evitar esbozar una sonrisa al ver la sorpresa en el rostro de la menor. Pudo ver que estaba contrariada, y luego lanzó un suspiro antes de hablar nuevamente.
—No sabía que saldrías con Carla hoy— comentó con simpleza, pero Ann notó que su semblante había cambiado. Ahora parecía más relajada.
—Bueno no sabía que me reuniría con ella hoy, simplemente fue algo que surgió. Aunque debo admitir que fue divertido…— le comentó y Nao le sonrió ampliamente, por primera vez aquel día. Después de aquello, estuvieron conversando por casi una hora en el jardín, y Ann agradeció que el ambiente extraño que se había formado hacía un momento ya no estuviera presente en el resto de la conversación, antes de irse a dormir.
Al día siguiente, las actividades en la mansión Fujino empezaron muy temprano. Desde las 7 de la mañana, tanto los padres de Shizuru como los de Ann habían comenzado a supervisar que todo estuviera listo para esa noche. Había mucho movimiento, tanto en la mansión como en el salón donde se realizaría el evento. En general, el ambiente que se vivía era de ligera emoción y de stress mientras se estaban asegurando que estuviera listo hasta el mínimo detalle para esa noche. Alrededor de las 5 de la tarde llegaron las maquilladoras que la mamá de Shizuru para que las ayudaran a alistarse. Tenían que estar listos alrededor de la 6pm, pues el evento empezaba formalmente a las 7pm y todos debían encontrarse en el local a esa hora. Reito, Haruka y Yukino les darían el alcance en la fiesta, al igual que Ren y Carla que habían asegurado que iban a ir.
Faltando un cuarto para las 6pm, Natsuki ya se encontraba lista y caminaba de un lado para otro en su habitación sin poder contener los nervios, mientras Mai la miraba con preocupación a la vez que trataba de decidir que pendientes iban mejor con su vestido
—¿Quieres calmarte? Vamos Natsuki es solo una fiesta, no es tu sentencia de muerte…— le dijo terminando de colocar su pendiente, y parándose de la cama donde había estado sentada le puso una mano en el hombro con el fin de mantenerla quieta. Ellas eran las dos únicas personas en la habitación pues Mikoto aún estaba con la maquilladora terminando de arreglarse y los demás ya se encontraban en la sala esperando para irse o dándole los últimos detalles a su atuendo.
—Mai, prométeme que me detendrás en caso algo se salga de control, no puedo permitirme dejar en ridículo a Shizuru— le dijo con nerviosismo mientras jugaba con sus dedos, claramente alterada. Mai la miró con compasión al ver su estado y asintió levemente.
—Está bien, permaneceré cerca de ti en caso pase algo. Pero también debes prometer que no caerás ante cualquier provocación. -le dijo con aire serio, y se sintió aliviada cuando Natsuki asintió. Sabía de antemano que algún enfrentamiento iba a ocurrir, pues Mikoto ya le había comentado de antemano el tipo de personas que asistían a esas reuniones — Natsuki, la mayoría de gente que irá a esa fiesta son gente que tiene dinero por montones y les encanta ostentar que lo tienen. Por lo tanto, trataran de hacernos menos, ya sea porque no tenemos tanto dinero como ellos ni un apellido rimbombante, para que ellos se sientan mejor que nosotros. No les des ese poder, simplemente ignora los comentarios mal intencionados o ríete de ti misma. No les des el poder de arruinarte la noche. Has de esta noche, una noche especial para ti y Shizuru— le dijo con seriedad, como tratando de que sus palabras lleguen a su amiga
—Lo haré, trataré de no meterme en problemas…— le prometió a la menor y Mai le sonrió.
— Eso es lo único que te pido hoy Natsuki…—le pidió Mai, pues lo único que deseaba es que todo les fuera bien a todos.
—Mai, Natsuki ¿ya están listas? - se escuchó la voz de Midori llamándolas desde la sala y ellas se dispusieron a reunirse con los demás pues sino se les haría tarde. Como era de esperarse Chie no perdió la oportunidad de tomarle muchas fotos con la excusa de que a todas se les veía muy bien y debían inmortalizar el momento. Por lo que después de algunas fotos grupales, todos subieron a los respectivos autos que habían dispuesto los Fujino para ellos.
El camino hacia el lugar del evento transcurrió con una pequeña charla entre ellos, aunque fue claro para todos que Natsuki estaba demasiado nerviosa para participar en la conversación. Mai trató de convencerla de que todo iría bien, pero Natsuki no parecía tan convencida de aquello. El hecho de que Shizuru se haya tenido que ir antes en otro auto tampoco había ayudado a mejorar sus ánimos. No tardaron en llegar y pudieron notar que a pesar de que el evento no tenía mucho de haber comenzado, ya había una cantidad considerable de gente.
Shizuru se acercó a ellos apenas lo vio entrar, sonriéndoles y agradeciendo por enésima vez en el día su presencia allí. Sabía que probablemente toda la situación no los hacía sentir del todo cómodos, por eso agradecía su esfuerzo y buena disposición a participar en aquella reunión. Shizuru tomó las manos de Natsuki, mientras esperara a que su madre se reuniera con ella para dar su ya clásica primera ronda de saludos hacia los invitados, cuando una voz detrás de ella la heló.
—Veo que no tienes vergüenza…—susurro el mayor frente a ellas, altanero y con una mirada de repudio hacia ambas. Inmediatamente todos voltearon a ver al mayor de los Fujino que los miraba con desprecio.
—Abuelo…— susurró ella nerviosa, no sabiendo que hacer con toda la situación. Shizuru había sabido que había una posibilidad muy grande de encontrárselo, pero no pensó que sería tan pronto. Por fuerza de la costumbre no pudo evitar hacerle una reverencia.
—No me llames así, perdiste el derecho el día que decidiste involúcrate con "esta" gente…— siguió en voz baja y mirando despectivamente al grupo que la acompañaba, pero sobre todo a Natsuki, antes de dejarla allí parada con la palabra en la boca y continuar su camino por el salón hacia un grupo de hombres mayores que conversaban animadamente. Igual Shizuru no sabía muy bien que le hubiera contestado, a decir verdad. Lo vio saludar con alegría a muchas otras personas que no recordaba del todo y reír con ellos, hecho que la molestó por alguna razón.
Sin embargo, sintió el ligero apretón de las manos de Natsuki y aquel trago amargo de hace un momento pareció desaparecer con solo ese tacto. Shizuru podía sentir que lo peor todavía no había pasado, pero creía firmemente que podría afrontarlo con Natsuki a su lado. Por ese motivo, intentó relejarse tomando una copa de Champagne que no dejaban de ofrecer los mozos que pasaban por allí, y prepararse para lo que fuera que podría pasar aquella noche.
Su madre no tardó en llegar y se disculpó con ellos por tener que llevarse a Shizuru tan pronto, pero había ciertos protocolos que debían cumplir. Los chicos simplemente asintieron y le sonrieron a la mayor de las castañas, mientras las veían irse. Por lo que sin saber muy bien que hacer, decidieron seguir a Ann que les señaló el patio para que todos puedan sentirse más cómodos y menos observados por los demás, porque sí, desde que habían puesto un pie en aquel evento todos los demás invitados se les habían quedado mirando con genuina curiosidad.
Sin embargo, al cabo de media hora, todos tuvieron que volver al salón principal pues se daría inicio a una cena de gala donde habría una ceremonia en la cual nombrarían oficialmente a Shizuru como líder de toda la corporación. Natsuki no podía dejar de posar sus ojos en Shizuru, quien exterior estaba sonriente y parecía confiada, pero podía notar en su mirada lo nerviosa que se encontraba ante toda la situación. Su padre dijo unas cuantas palabras en su nombre, y todos los asistentes no paraban de aplaudir cada vez que había una pausa. La noticia fue recibida con sorpresa, pero la respuesta general de los invitados fue buena. Después de lo que a Natsuki le parecieron horas, pero en realidad fueron unos cuantos minutos más, la ceremonia terminó y la reunión siguió su curso. Los invitados
Después de la cena, todos comenzaron a reunirse en grupos y conversar entre sí, por lo que ahora ya sin la atención puesta en ella, Shizuru se acercó a Natsuki quien le sonrió feliz de por fin tenerla a su lado, y retomaron una conversación que habían empezado cuando llegaron. Tenía tantas ganas de besarla, y aun así trató de controlarse para no dar un espectáculo delante de todos los presentes. Eso sí, apenas terminara aquella reunión, aprovecharía para tener un tiempo a solas con la castaña. Estaban tan perdidas en ellas mismas, que no se dieron cuenta en qué momento se habían quedado solas, hasta que escucharon la risa estridente de Midori a unos metros de ellas con una sonrojada Nao y Ann aparentemente también muy avergonzada, mientras el resto del grupo trataba de contener su risa o reían a carcajadas. Ambas estaban a punto de ir con el resto de sus amigos, cuando una voz las detuvo.
—Shizuru-sama— dijo aquella voz chillona tan desagradable para ella llamando su nombre, que eliminó toda la calma que había logrado conseguir. Y se sintió aún más tensa cuando notó que la chica en cuestión no se encontraba sola, sino que venía acompañada de su "sequito" como le gustaba llamarlas.
—Tomoe-san, chicas —saludó ella poniendo la mejor de sus sonrisas fingidas, y les hizo una reverencia a las personas que la acompañaban pues no recordaba sus nombres. Vio que las presentes fijaban su vista en Natsuki, y notó que aún no la había presentado. También, pudo ver la mirada de desprecio que le mandaban al ver que tenían sus brazos entrelazados.
—Ella es Kuga Natsuki, mi… mejor amiga— dijo tratando de evitar que se note su molestia de que miraran despectivamente a la menor y respetando los deseos de Natsuki de que su relación aun no sea revelada ante los demás.
— ¿Kuga? — preguntó Tomoe con clara sorpresa, pero antes de que la castaña pueda siquiera preguntar sobre el porqué de su sorpresa, su madre vino acercándose a ella de nueva cuenta.
—Zuru-chan, ¿podrías venir un momento? Hay algunas personas que me gustaría presentarte— le dijo sonriendo— Se las robaré por un momento chicas— agregó, antes de guiarla hacia un grupo de personas a unos metros de ellas. Shizuru ni siquiera pudo responder, antes de ser arrastrada por su madre ante un grupo de gente hacia el otro lado del salón. Miró con preocupación aquella escena deseando que Tomoe no hablara más de la cuenta.
—¿Así que Kuga? No pensé conocer a una Kuga, creí que la única heredera Kuga tiene solo algunos meses de vida…—le dijo la chica sorprendiendo a Natsuki, y continuando la conversación que tenían previamente. Era muy raro que la gente conociera a su padre, o al menos lo era en los círculos donde generalmente se movía. Aunque suponía que al estar en un ambiente lleno de empresarios y de hijos de empresarios, varios de ellos hayan escuchado de él o incluso conozcan a su padre personalmente.
— Es cierto, la heredera de los Kuga tiene solo unos meses de vida— agregó tratando de quitarle importancia al asunto. Nunca le había gustado que la vean como la heredera de los bienes de su padre porque era algo que no deseaba ser. Su padre nunca se había preocupado por sus asuntos más que de la parte económica, así que ¿por qué tendría que ella asumir todas sus responsabilidades, una vez él ya no lo pueda hacer? No era lo que ella quería y sinceramente dudaba que su padre le dejaba algún cargo o algo similar en el futuro. Nunca habían sido cercanos y dudaba que en algún punto lo fueran. Tampoco es que quisiera su dinero, de todas formas. Por otro lado, Tomoe sospechaba que la chica le mentía, pues había un gran parecido entre la chica y el amigo de su padre. Además de que había escuchado rumores sobre la posible existencia de una heredera Kuga fuera del actual compromiso que llevaba el mayor.
—Pero…—quiso cuestionar, pero Natsuki la interrumpió.
—Solo tengo el apellido Kuga, pero no soy la heredera de los Kuga si es lo que me quieres preguntar—le contestó cortante que no quería dar mayor detalle sobre sus temas familiares a desconocidos. Además, estaba consciente que la chica que tenía enfrente era la que le había mandado aquel mensaje a Shizuru hacia unos días y eso hacía que de por si no tolerara estar en su presencia. Y queriendo cumplir con lo que había prometido a Mai, tenía intenciones de alejarse de allí lo más rápido posible
Apenas terminó de decir aquello, su semblante volvió a cambiar a uno de superioridad, que terminó por irritarla.
—Vaya, y por un momento pensé que Shizuru-sama estaba acompañada con alguien que este a su altura— comentó con desdén la chica haciendo reír a sus acompañantes. Natsuki apretó los puños ligeramente y trató de contar mentalmente hasta 10 antes de contestarle con lo que pasaba por su mente.
—¡Natsuki! —la voz de Mikoto la distrajo de sus pensamientos, haciéndola voltear, dándole la excusa perfecta para no responder el comentario— Necesito hablar contigo un momento— le dijo llegando a su lado tomándola del brazo, ante la mirada curiosa de las demás presentes— Lo siento chicas, pero me robaré a mi amiga un momento…— agregó con una sonrisa cordial antes de comenzar a alejarse con la mayor. Antes de irse Natsuki pudo escuchar que le ofrecieron un simple "No hay problema, Minagi-sama", sorprendiéndola un poco pues no esperaba esa muestra de respeto por parte de las otras.
— ¿Qué pasa Mikoto? — le preguntó al ver que Mikoto la guiaba hacia donde estaban los demás—En realidad nada. Solo que te vi bastante incomoda con esas chicas y pensé en sacarte de allí. Sé que pueden ser muy insoportables— le dijo con simpleza y regalándole una sonrisa.
— ¿Las conoces? — le preguntó confusa
—Sí, me he cruzado con ellas en otras reuniones. No me agradan. Son demasiado superficiales para mi gusto. — Para Natsuki, que era la primera vez que escuchaba a la menor expresar su disgusto por alguien de forma tan directa, le quedó claro que esas chicas efectivamente debían ser de esa manera sino no habría forma que Mikoto se exprese así de ellas.
—¿Qué sabes sobre esa tal Tomoe? - le preguntó con curiosidad, dado que la menor parecía tener un poco más de información sobre ella.
—…—la menor la miró sorprendida, y al parecer se complicó un poco ante la pregunta—umm sé que viene de una familia de mucho dinero y de bastante prestigio, su familia es dueña de una de las cadenas hoteleras más grandes del país y…— Mikoto se cortó y desvió la mirada dudosa.
—¿Qué pasa Mikoto? — le dijo al no entender su reacción
—Es que… parece tener una fijación nada sana con Shizuru — le susurró al ver que estaban cerca de un grupo de personas.
—¿Qué me quieres decir? — le dijo preocupada, y sin poder evitar sentir cierta ira ante esto.
—Ella… bueno mi hermano me dijo que ella prácticamente acosa a Shizuru, como si fuera una especie de fan o algo así. —le explico Mikoto con algo de miedo a la reacción de su amiga— La última vez que fue a una reunión con mi hermano, se pasó casi una hora preguntándole por qué Shizuru no había ido, y más detalles… Mi hermano obviamente no le dio muchos detalles de nada y simplemente se pasó el rato evadiendo preguntas. — A Natsuki le tranquilizó saber aquello, pues hubiera matado a Reito si hubiera revelado algún detalle de la castaña— Es raro, lo que hace no es normal…
—¿Shizuru lo sabe?
—Si— contestó con simpleza— pero no es que pueda hacer mucho al respecto, a decir verdad—y la forma resignada con lo que lo dijo, irritó a la mayor. ¿Cómo que no podía hacer nada? ¿Shizuru lo sabía y no quería hacer nada al respecto? Aquello podía ser peligroso si es que no se le ponía un fin.
—¿Por qué? —"¿Por qué no quiere hacer nada al respecto?" quiso preguntar, pero simplemente las palabras no salieron mientras su indignación crecía más.
—Puede que no lo considere algo realmente serio— se aventuró a contestar la menor, un tanto asustada de la actitud de Natsuki. Sabía que no debió haberle dicho aquello todavía, podría generar problemas y era lo que menos necesitaban aquella noche—Además, la familia de Tomoe tiene grandes proyectos en conjunto con los Fujino, por lo que Shizuru no tiene otra opción que tolerar a Tomoe.
—Pero…— Natsuki quería decir que era injusto, que arriesgar la seguridad de Shizuru por un estúpido acuerdo comercial era una locura, pero la voz de Midori la interrumpió
—Natsuki, ¿todo bien? —le preguntó la pelirroja, que venía acercándose a ellas junto con Yohko, Ann, Nao y Mai.
—Sí, todo bien…— contestó con un tono más fastidiado que el que hubiera querido dejar ver. No sabía si debía decirles lo que acaba de conversar con Mikoto, pues aun no tenía certeza de nada. Sintió la mirada curiosa de los demás presentes, pero simplemente desvió un poco la vista hacia donde estaba Shizuru al lado de su padre conversando feliz con uno de los tantos invitados.
Todos los presentes se miraron confundidos ante la actitud de la chica, pero decidieron dejarla en paz por un rato para que se pueda calmar.
—¿Qué tal si bailamos? — preguntó Ann a todos para cambiar de tema, y poder amenizar un poco el ambiente. Había muchas parejas y grupos de amigos bailando en el salón y disfrutando la velada
—Creo que es una buena idea— coincidió Midori, antes de sacar a bailar a Yohko siendo seguida por Ann y Nao, y Mai y Mikoto. Dejando a la motociclista refunfuñando sola con sus pensamientos. Natsuki los observó por un momento bailar antes de dirigirse a una de las mesas de comida donde sabia podía pasar desapercibida por los demás, que era lo que en ese momento quería.
Y desde su lugar a un lado de la mesa de comida, volvió su vista a Shizuru que conversaba amenamente con varios de los invitados. Algunos parecían querer llamar la atención de la castaña, pues no dejaban de sonreírle o dando ligeros roces mientras conversaban. Incluso más de una vez, vio a la tal Tomoe acercarse mucho más de lo necesario a Shizuru, hecho que casi hace que pierda los papeles. Sin embargo, se contuvo y evitó avergonzar a Shizuru delante de todos. Y es que a pesar de molestarle aquello, sabía que no podía hacer nada para impedirlo. No podía permitirse hacerle una escena de celos delante de todas esas personas. Además, pudo notar la clara incomodidad de Shizuru aun estando desde lejos, lo que hizo que su molestia bajara. Era claro que Shizuru quería a la chica bien lejos de ella.
Pasó la vista por el salón, y vio que sus amigos parecían no tener intención de retirarse de la pista de baile por un buen rato, por lo que dio un suspiro resignándose a quedarse allí sola hasta que regresen.
—¡Delincuente! — la voz de Haruka la sacó de sus pensamientos— ¿Se puede saber qué haces en este rincón escondida y no estas interactuando con el resto de la gente como la gente normal?
— Estoy esperando a que Shizuru termine de conversar con toda esa gente o que los demás regresen de bailar, esto de las reuniones sociales nunca ha sido lo mío…
—pues tendrá que serlo si quieres ser parte de la vida de Shizuru…
—Es que no sé cómo comportarme con toda esta gente y no los conozco…
—Ven sígueme…
—¿Para qué?
—Te voy a presentar y enseñar cómo lidiar con estas personas, porque asumo que te estas tomando a Shizuru lo suficientemente en serio como para asistir a las futuras reuniones ¿cierto?
—¿Pero ¿qué dices? Por supuesto que si…
—Entonces sígueme y aprende…
—Espera, estoy bien así Haruka…
—No, dime ¿Qué harás si asistes a una próxima reunión de los Fujino si te pasas solo en una esquina mientras todos los demás socializan?
—…— Natsuki no supo que contestar ante eso, pues sabía que la rubia tenía algo de razón.
—Esta vez estás mejor porque conoces a un buen grupo de gente aquí, pero esto no siempre ocurre. Es más, yo no siempre asisto a todas las reuniones de los Fujino ni tampoco Reito, ¿dime que harás si no conoces a nadie en una reunión? No te puedes quedar simplemente en una esquina y no hacer nada, debes de interactuar con los demás, deberás buscar formas de pasar el tiempo que créeme en este tipo de eventos puede parecer interminable.
— Espera, ¿por qué estás haciendo esto? Creí que no te caía bien— le preguntó confusa de que la rubia la quisiera ayudar
—Y no lo haces, pero haces feliz a la Bubuzuke, así que deja de hacer tantas preguntas y solo sígueme…— le explicó dando a entender que no aceptaría un no por respuesta
—¿A dónde vamos?
—Te voy a presentar a algunas de las pocas personas que vale la pena tener de amigas en este lugar— le dijo mientras caminaba hacia un grupo de personas a solo unos metros de ellas que parecían estar disfrutando la velada. Natsuki dudó por unos minutos en seguir a la rubia, pero decidió que no estaba perdiendo nada yendo con ella. Haruka la presentó con una sonrisa y les comentó que también era amiga de Shizuru por lo que probablemente la vean en algunas reuniones de ahora en adelante. Las personas allí presentes la trataron con calidez y rápidamente quisieron saber un poco más de ella haciéndole preguntas de todo tipo. Sin embargo, y a pesar que el ambiente era bueno no pudo evitar sentirse un poco fuera de lugar. Todos hablaban de grandes empresas, acuerdos comerciales, riquezas y viajes con los cuales Natsuki no podía sentirse identificada, pero aun así sonrió y trató de que no se notara su incomodidad. Al cabo de un rato más, se excusó con ellos diciendo que iría a los servicios, aunque en realidad ya no tenía intenciones de volver con el grupo. No era que no le gustara interactuar con ellos o algo por el estilo, sino que el escuchar hablar a todos ellos sobre negocios, clubs, viajes no le hacía más que reafirmarle que realmente no pertenecía a ese mundo.
Entró al baño y se paró frente al espejo acomodándose algunos mechones rebeldes de su cabello. Dio un suspiro cansado, preguntándose si había hecho bien en aceptar venir a esa reunión que parecía reafirmarle cada vez más que tanto Shizuru como ella eran de mundos distintos. Cerró los ojos un momento, tratando de alejar sus pensamientos, cuando una voz ya conocida le hizo abrir los ojos de golpe.
—Kuga…— le dijo la chica acercándose a ella con aire altivo, y Natsuki no pudo evitar notar que a diferencia del resto a ella no la trataba con ningún honorifico.
—¿Se te ofrece algo, Tomoe? —le dijo con un tono frío, sin ocultar la molestia que sentía al verla allí. La chica la miró con una sonrisa, y se acercó queriendo intimidarla de alguna forma. Natsuki trató de permanecer impasible
—He visto como miras a Shizuru-sama, te gusta ¿no es cierto?
—No tengo porque contestar eso…—le dijo mirándola con seriedad.
—Solo una advertencia Kuga, aléjate de Shizuru-sama— le dijo con tono amenazante, que hizo sonreír a Natsuki. No podía creer la osadía de aquella chica.
—¿Y qué pasaría si no lo hago? - le contestó altanera. Se suponía que iba a tratar de evitar algún problema aquel día, pero la actitud de la chica frente a ella había colmado su paciencia. Estaba a muy poco de iniciar una pelea con ella.
—Shizuru-sama no necesita alguien como tu cerca…
—¿Alguien como yo? Ni si quiera me conoces, y ¿sabes qué? Shizuru es lo suficientemente mayor para decidir con quien se junta o no — le dijo antes de pasar por su lado con la intención de irse de allí para evitar un enfrentamiento— Ahora si me disculpas…— sin embargo, antes de poder salir, Tomoe la tomó del brazo para evitar que se fuera. Natsuki se soltó del agarre con brusquedad.
—Te lo advierto, Kuga. Tu no perteneces a este mundo, tu no podrás ofrecerle a Shizuru-sama lo que ella se merece…—le dijo histérica, al ver que no lograba intimidarla.
—Eso lo tendrá que determinar Shizuru…— contestó cortante, antes de retomar su camino, pero la otra chica se cruzó en su camino
—¿Qué no entiendes? Aléjate de ella, solo arruinaras a Shizuru-sama— siguió insistiendo, con aire cada vez más alterado, lo que hizo que Natsuki notara que su comportamiento no era del todo normal— Además, ella no te ama… ella me ama a mi…
—¿Así? ¿Qué te hace pensar eso? — dijo tratando de mantener la calma.
—Ella me ama a mí, me lo dijo, sino no me hubiera besado en la última reunión y solo Dios sabe que hubiera pasado si no hubiera llegado la tonta de Suzushiro-san…—aquello le cayó como un balde de agua fría a la motociclista. Por un momento, pensó en que contestarle, pero la puerta del baño se abrió atrayendo la atención de ambas.
—¿Pasa algo? — dijo la voz de Mai mirando a ambas con curiosidad, pues era claro el ambiente tenso que se vivía en ese lugar. Natsuki tenía los puños apretados y la otra chica parecía histérica.
—Espero que recuerdes lo que te dije, Kuga— le murmuró la chica antes de salir de allí, dándole una mirada de desprecio a ambas. Mai la miró con curiosidad pues Natsuki parecía contrariada.
—¿Qué demonios fue eso? — le preguntó una vez Tomoe abandonó la escena. Natsuki pareció salir de su trance pues rápidamente su semblante cambió a uno totalmente molestó y se acercaba a la puerta con premura.
—¡La voy a matar! — vociferó, a lo que Mai agradeció que la música en el salón fuera lo suficientemente alta para que nadie la escuche, mientras trataba de contenerla— déjame Mai…
—Pero, ¿Qué demonios te pasa? Natsuki, dijiste que no habría ninguna escena. ¿Qué pasó? -Natsuki continuó forcejeando un poco más, hasta que finalmente se convenció de que Mai no la iba a soltar, y aun con aire irritado procedió a explicarle lo que acababa de acontecer.
Por otro lado, en ese momento, Nao se encontraba caminando entre los invitados buscando a Ann con la mirada. Hacía un poco más de media hora que no la veía, pues Midori había decidido acaparar la atención de todas con un juego con las bebidas, a lo que Ann le había comentado que iría a conversar un rato con Ren y Carla que habían llegado hacía solo unos momentos.
Sin embargo, al ver que la pareja se había puesto a bailar ya desde hacía un tiempo, y Ann no había regresado al grupo decidió buscarla. Y grande fue su sorpresa cuando la vio en el patio acompañada de alguien que reconoció de inmediato. Se quedó allí sin saber exactamente qué hacer, y al ver que no había nadie más en aquel lugar. Ambas parecían estar conversando, pero a diferencia de otras veces, no notaba ninguna molestia en la cara de Ann. Se acercó lentamente, pero al escuchar parte la conversación se arrepintió de haberlo hecho
—Te necesito para esto, Michiru. Podemos hacerlo funcionar, estoy segura— escuchó decir a Ann con un tono que podía interpretarse como suplica. Escuchó suspirar a Michiru, antes de escucharla hablar.
—No lo sé, Ann. Todo esto me sobrepasa, necesito un tiempo… para poder pensar—la escuchó decir con voz queda. Nao no podía creer lo que acababa de escuchar, y pudo sentir claramente como tenía ganas de llorar. Decidió no seguir escuchando aquello, y con pasó presuroso volvió al interior con dirección al baño. No iba a permitir que nadie la viera llorar. Después de todo, había sido su culpa por creer que alguien como Ann se podía fijar en alguien como ella.
Por otra parte, Natsuki, que había vuelto al salón luego de una larga charla con Mai que había tratado de calmarla, se volvió a preguntar qué demonios estaba haciendo allí, este no era su mundo ni nunca lo seria. Amaba a Shizuru de eso no había duda, pero se preguntaba si en algún punto podrían superar esta barrera. Shizuru pertenecía a este mundo y no había duda de ello, aunque no le gustara o se sintiera incomoda, esto era parte de lo que era ella. Shizuru había sido criada para esto, para dirigir grandes empresas, para ser admirada y respetada por esta gente. Y ella… ella no estaba segura si podía hacerlo. Y tan pronto como este pensamiento entró en su mente, Natsuki se sintió abrumada por la idea de no poder superar esta barrera.
—Veo que te estas divirtiendo…— le dijo una voz extremadamente conocida y desagradable detrás suyo interrumpiendo sus pensamientos y ella se preguntó si no debió haber previsto que algo así podía ocurrir antes de aceptar aquella invitación. Maldijo su suerte una vez más aquella noche, preguntándose si es que su noche no se podía poner peor, antes de voltearse a contestar
— Shouji, no pensé encontrarte aquí…
Bueno chicos (as) hasta aqui va el capitulo, espero que les haya gustado. Todas las opiniones y recomendaciones son bien recibidas. No se olviden de R&R. Nos leemos pronto, bye.
