Todos los personajes son de Stephenie Meyer. Edward es de Bella (excepto los fines de semana y días festivos. Entonces es mío LOL). La historia es de mi autoría, así como algunos personajes que aparecen a lo largo de la misma.
Capítulo 28
Triste despedida
Renesmeé
Debido a las espantosas marcas que habían quedado en el cuerpo de Leah, se decidió que lo mejor era incinerarla. Mi abuelita Esme y mi tía Alice habían ayudado a Sue Clearwater a planear un pequeño e íntimo funeral. Únicamente la manada y mi familia estaríamos presentes, ya que Sue no quería tener tanta gente y tener que dar demasiadas explicaciones.
Como era de esperarse, todos asistimos con prendas negras; mi tía Alice me preparó un vestido sencillo que llegaba un poco más arriba de la rodilla, sin mangas y ajustado en la cintura, complementando todo con un pequeño chal negro y unos tacones. Mis ojos aún tenían un cierto matiz rojizo, así que opté por usar unas gafas oscuras. Mi mamá me dijo que si no me sentía a gusto con mis ojos no tenía que ir, pero me negué; era algo que tenía qué hacer. Era lo menos que podía hacer por Leah.
Al llegar a la casa de los Clearwater (lugar en donde se iba a celebrar la ceremonia), se me encogió el corazón al ver a todos los miembros de la manada viendo con cierto enojo hacia donde yo estaba. Y no era para menos, yo había arrastrado a tres de sus integrantes a una masacre. Jacob no estaba, y eso me dolió aún más.
Una hora después, con todos reunidos, se dio a inicio la ceremonia. Sue se veía destrozada y Seth no hacía otra cosa más que abrazarla y darle uno que otro beso en la sien. Yo no podía soportarlo. Me sentía un monstruo. Mi papá leyó mi mente y me abrazó por los hombros, dándome un beso en la parte de arriba de mi cabeza.
–No lo eres, ¿me entendiste?
Entonces, las lágrimas no pudieron detenerse más, y lo abracé con fuerza por la cintura. Sollocé quedito contra su pecho, mientras dejaba que las lágrimas corrieran por mis mejillas. Él se limitó a acariciar mi espalda lentamente. Mi madre se acercó a nosotros y, junto a mi papá, me encerraron en un abrazo.
Al final del funeral, nos quedamos un rato más en casa de Sue. Ella poco a poco fue agradeciendo a los presentes por haber asistido. Cuando llegó a mí, no podía verla a los ojos sin sentirme fatal. Sue se limitó a rodearme con sus cálidos brazos y recargó su barbilla en la parte de arriba de mi cabeza, para después depositar un dulce beso en mi frente, dejándome completamente confundida. Esperaba otra reacción de su parte; esperaba gritos, llanto desconsolado y que me corriera de su casa diciéndome que era una asesina.
–Puedo leer la culpa en tu rostro, Nessie. No quiero que te sientas así.
–Me siento tan mal, Sue. Yo… todo… todo esto es mi culpa. –balbuceé.
–No, mi niña. Mira, no te puedo negar que todo esto me duele de una manera inexplicable. Pero, en cierta forma, sé que es lo mejor para mi hija. Ella estaba sufriendo tanto, Nessie. Lo de Sam, la muerte de Harry, la boda de Emily y el nacimiento de las niñas… todo eso lastimó a mi hija de una forma difícil de consolar. Ahora ella está en un lugar mejor, al lado de su padre.
–Gracias –dije, sorbiendo mi nariz.
Sue continuó atendiendo a los asistentes, por lo que decidí ir a sentarme a un sofá. Al poco tiempo me aburrí de esperar a que Jacob hiciera acto de presencia y salí un momento al jardín, ya que estaba pegado al bosque. Contuve esa necesidad de salir corriendo y treparme en el árbol más alto.
–¡Nessie! –escuché que alguien me llamaba detrás de mí y me giré para ver quién era. En ese momento, Seth Clearwater llegó corriendo hacia donde yo estaba –¡Vaya! Pensé que no te iba a alcanzar. ¿Te sientes bien?
–No, realmente no. Siento que todo esto es mi culpa.
–¡Es suficiente! –dijo molesto, aporreando su pie contra el suelo. Me tomó por los hombros para mantenerme en mi lugar –Tu no sabías lo que iba a pasar, Nessie. Tampoco obligaste a mi hermana a ir con Jacob a Italia, ella lo decidió sola. Y, sea lo que sea, ella de cierta forma sabía su destino. ¿Sabes lo que me pidió unas horas antes de irse?
–No
–Que fuera feliz. Que no le tuviera miedo a la imprimación y que simplemente lo aceptara con los brazos abiertos. Ella, de una manera, presentía que algo así iba a pasar. Independientemente de si fue por Jacob, o pudo ser por Paul, ella hubiera interferido igual. Deja de sentirte culpable. Sabes que ella te hubiera pateado el trasero por ello, literalmente.
Eso me hizo soltar una pequeña risita entre dientes. Seth usualmente dejaba en claro que aún había cierto deje de niño en él. Pero, en momentos como este, me sorprendía enormemente la madurez con la que podía tomar las cosas. Irónico, en lugar de ser consolado, él era quien me daba consuelo.
–Coincido con ella en que no debes tenerle miedo a la imprimación. Ya llegará la chica adecuada para ti, Seth.
–¡Oh, cierto! ¡Es que hace tiempo que no nos vemos!
–¿A qué te refieres? –dije, arqueando una ceja.
–¡Tienes que conocerla! ¡Iré por ella!
–¿Conocerla? ¿A quién? ¿De quién hablas?
–¡Me imprimé! –gritó mientras corría hacia la casa nuevamente.
De acuerdo, eso fue extraño.
Un par de minutos después, Seth regresó hacia el jardín, trayendo consigo a una pequeña melenita rubia. Cuando llegó hasta donde yo estaba, la escondió detrás de él. Rodeé los ojos y fingí que estaba curiosa (aunque, en realidad, sí lo estaba) y trataba de asomarme por encima de sus hombros. Seth se aclaró la garganta antes de proseguir.
–Verás, con todo el asunto del problema entre Jake y tu, teníamos demasiado tiempo de no platicar. Hace una semana fui a La Push con Quil y Claire y, pues, había un grupo de chicas cerca de ahí. La vi y… ¡bam! Sucedió así nada más. Ya sabes, como todo el rollo de las imprimaciones.
–¿Y bien? ¿Quién es la afortunada ganadora del corazón de Seth? –pregunté con cierta burla. Tal vez iba a seguir la tradición de imprimarse de bebés, tal y como pasó con Quil y con Jacob.
Entonces, se hizo a un lado, revelando a la persona que menos esperaba ver…
–¡¿RACHEL WILLIAMS?! –chillé, atónita.
–¡Vaya! Yo también me alegro verte otra vez, Cullen –dijo, con sorna.
–¿Puedes creerlo, Nessie? –Seth parecía feliz con nuestro encuentro –Cuando empezamos a platicar sobre la escuela y eso, me contó que estaba en el Instituto Forks, como tú. Y, entre pláticas y eso, saliste a colación. En un principio tampoco creía que ustedes se conocieran.
Estaba estupefacta. De todas las personas del mundo, jamás llegué a pensar que Seth se imprimaría de alguien tan frívola como Rachel. ¡Y peor! ¡Que ella le corresponda! Y, ahora que los veía claramente, se veían tan enamorados que era difícil decir que no estaban destinados uno al otro.
En ese momento, después de la sorpresa de saber quién era el alma gemela de Seth, recordé algo que me había dicho Jake hace muchísimo tiempo: "Después de imprimarnos, no hay secretos entre nosotros. Si Emily quiere saber algo, Sam se lo dice y punto; sin dudarlo." Entonces, si eso es verdad, Rachel podía saber lo que en realidad le pasó a Leah y, en consecuencia, sobre nosotros… y sobre mí.
–Entonces… sabes lo que soy, ¿verdad? –pregunté, con cierto miedo. Rachel no se caracterizaba por ser la persona más discreta del mundo. Conociéndola, para este punto todo Forks debía saber sobre el secreto de mi familia.
–No te preocupes. Sé lo que eres, pero si digo algo sería como contar el secreto que mi Seth me confesó. No quiero lastimarlo ni exponerlo. –se giró hacia él y se paró en puntas para darle un pequeño beso en los labios. Seth parecía derretirse con eso.
Rachel parecía una persona completamente diferente ahora: más cálida y cariñosa. Más humana.
–De acuerdo. Supongo que gracias –sonreí.
–Y, ¿es cierto? Digo, lo de… emm… ¿la mordida en el cuello?
Después de enseñarle la sutil cicatriz en forma de medialuna que me había quedado como recuerdo, ella comenzó a contarme lo que había sucedido durante la competencia y después de eso. Mientras hablábamos, vi a Jacob acercarse hacia donde estábamos, pero se quedó alejado por unos cuantos metros.
–Seth –dijo serio –Leah dijo algo de una carta que quería que leyera.
–¡Oh, sí! Lo siento, es que con todo esto, realmente no sé dónde tengo la cabeza.
Los dos se alejaron, dejándonos solas a Rachel y a mí. Jacob ni siquiera se había dignado mirarme durante todo este tiempo, y eso me dolía. Pero, más que su indiferencia en este momento, me aterraba la idea de pensar que tal vez ya había sido demasiado tarde.
...
Jacob
No sabía lo que Nessie pensaba en estos momentos, tenía poca cabeza, y no hablarle me dolía; y mucho menos sabía si me había perdonado, pero yo quería leer esa carta. ¿Qué tenía que decirme Leah como para no habérmelo dicho cuando estaba viva?
Seguí a Seth a la casa, la cual seguía aun un poco llena por los Cullen y los demás miembros de la manada. Subimos por las escaleras, hasta llegar a la antigua habitación de Leah. Sentí algo que me impedía entrar, como si estuviera invadiendo algo demasiado íntimo, pero Seth me insito a hacerlo, ya que la carta estaba en una de las cajoneras. Me senté en la cama y espere, Seth abrió un cajón y de ahí, sacó un sobre hecho a mano que decía mi nombre con la caligrafía de mi difunta amiga.
Aún no podía creer el giro tan inesperado que habían dado las cosas. Sentía que todo era un sueño y que Leah seguía viva; pero, en cuanto tuve la carta en mis manos, comprobé que era cierto. Ella ya no estaba con nosotros.
Lentamente, como si la carta fuera a comerme o algo así, empecé a abrirla. Saqué el par de hojas que contenía y suspiré pesadamente antes de empezar a leerla. Ni siquiera sabía su contenido y ya estaba nervioso. Leah siempre se caracterizó por no dudar en sus palabras, así que podía esperar un buen regaño por algo estúpido de mi parte.
Jacob:
Sé que para cuando leas esto yo no estaré aquí. Tengo este estúpido presentimiento de que algo no saldrá bien en esta lucha, y esa sensación de que seré yo quien caiga. Por favor, independientemente de lo que pase, no juzgues mis decisiones. Estoy bastante grandecita y sé lo que hago.
Primero que nada, te pido que cuides a mi hermano. Seth aún es demasiado niño para muchas cosas y, sin duda, la falta de nuestro padre le ha afectado demasiado (pero es demasiado positivo para admitir que le duele). Protégelo y guíalo para que sea un hombre de bien. Yo sé lo mucho que te admira y, honestamente, me gustaría que fuera tan bueno como tú.
Cuida a mi madre. Yo sé que Charlie Swan está ahora para cubrir ese trabajo, pero me gustaría que mantuvieras un ojo en ella. Mi madre, mejor que nadie, sabe todo lo que he pasado y siempre ha estado para mí, así que me gustaría recompensarle todo esto de alguna manera, aunque yo no esté.
Jake, si tan solo supieras… si tan solo hubieras sido un poco más perceptivo. Aunque, bueno, no es como si yo me hubiera dado cuenta desde el principio. Todo esto me tiene bastante confundida, pero es necesario que tú también lo sepas. Realmente necesito soltar todo esto que lleva oprimiendo mi cuerpo, dificultándome la respiración día a día.
Traté, juro que traté, pero esto fue más grande que yo. Primero pensé que todo esto se trataba de una simple empatía hacia ti, por haber pasado por el mismo dolor que yo y haber perdido a quien creíste que era tu amor, pero luego me di cuenta de que yo sentía algo más. Ridículo, pero llegué a considerar la estúpida idea de que yo me había imprimado de ti, lo cual es algo realmente tonto. Yo estoy rota de tantas maneras, Jake, que no hay forma de que yo pueda imprimarme.
Pero ahora no hay manera de descubrirlo. Es algo que ni tú ni yo sabremos con certeza, pero aún así es algo que tú deberías saber. Pero, no soy tonta, y sé que esto no cambiará las cosas. Sé que tú amas profundamente a Renesmeé y sé que ella corresponde a esos sentimientos.
Otra cosa, antes de que se me olvide. Hazle saber que no la odio, y que nunca lo hice. En un principio, cuando comenzó todo este revoltijo en mi cabeza, creía que era algo totalmente absurdo. Esa chiquilla nos estaba metiendo en más problemas de los que llegamos a pensar. Sin embargo, ese cariño y devoción que tu siempre le has demostrado, fue suficiente para comprobar el lazo tan intenso que sientes hacia ella.
Cuando ella se fue, y verte tan desolado y triste, sentí un odio terrible. No me malinterpretes, ya que mi coraje no era hacia ella, sino hacia mí. Me sentí tan inútil por no ser un consuelo digno para ti y no saber cómo manejar la situación y hacerte sentir mejor.
Ahora que por fin están juntos, ¡ámala! Jacob, no permitas que los fantasmas del pasado opaquen un amor tan puro como el de ustedes. Merecen ser felices, después de tantísimas cosas por las cuales han pasado.
Mi Jacob, ¡Cómo hubiera deseado poder reclamarte como mío! Saber que ella tiene todo ese beneficio, más que enfurecerme, me llena de alegría. Sé que moriré y que no será en vano, pues tu estarás feliz al lado de la mujer que amas.
Hasta siempre. Mi amigo, mi compañero, mi amor.
Leah.
Me quedé helado. Ni siquiera me había dado cuenta en qué momento Seth me había dejado solo y en qué momento había empezado a llorar. Esto era totalmente irreal. Ella, confesándome su amor, era ciertamente lo último que yo esperaba. Las manos me temblaban de toda la furia que sentí en ese momento. De no haber sido tan idiota, hubiera tenido más cuidado con mis palabras; de haber sabido, me hubiera guardado todas esas charlas en donde le decía una y otra vez lo mucho que amaba a Nessie y lo mucho que me dolía que no estuviera conmigo.
Ahora todo tenía sentido. Esa apatía era simplemente un sentimiento disfrazado. Ella tenía el corazón tan roto que temía mostrar el menor signo de enamoramiento hacia alguien más.
Dejé que las lágrimas corrieran un poco más, antes de guardar la carta en el bolsillo de mi pantalón. No había marcha atrás; no podía regresar el tiempo y traerla de vuelta. Sólo me quedaba cumplir sus deseos y cuidar de Sue y Seth. Y ser feliz con Renesmee…
Ahora la cuestión iba a ser si mi niña aún tenía deseos de estar a mi lado, si aún me amaba y si estaba dispuesta a perdonarme. Cumpliría la petición de Leah y haría todo lo posible por reunirme con mi Nessie. Tenía que pensar muy bien cómo me acercaría a ella.
–Jacob. –dijo Sam, entrando al cuarto y sentándose a mi lado. –¿Qué tal lo estás tomando?
–Tú lo sabías, ¿cierto? –dije, levantando el par de hojas. Él se limitó a asentir –¿Por qué nunca me lo dijiste?
–¿Bromeas? Me hubiera arrancado la cabeza de tajo. –dijo con una risa melancólica.
–¿Qué tal estás tu? –pregunté. Después de todo, ellos habían sido pareja hace tiempo. –¿Cómo está Emily?
–Emily está mal. Siente que debió hacer más por ella, pero sé que hizo lo suficiente. Y yo… da igual cómo me sienta yo. Le hice demasiado daño, y un simple "Lo siento" nunca iba a ser suficiente. Ni siquiera disculpándome toda mi vida lo iba a lograr.
–Creo que puedo entender eso –dije, pensando en el problema que tenía en ese momento con Nessie.
–Jake, sé que no es el momento más apropiado, pero hay un asunto muy importante qué tratar.
–¿Qué sucede?
–En base a la forma en que surgió tu manada, Seth es quien sigue en el segundo cargo. Pero, me temo que es demasiado inexperto para las obligaciones que tiene como segundo al mando.
–¿A qué quieres llegar, Sam? –entrecerré los ojos.
–Necesitas entrenarlo o, en su defecto, buscar a un reemplazo.
–No puedo hacerle eso. Seth está consciente de lo que tiene que hacer ahora. Reemplazarlo sería un golpe muy bajo para él.
–Entonces, no queda otro remedio más que entrenarlo.
–¿Cuánto tiempo crees que sea necesario?
–No lo sé. Tomará lo que tenga que tomar. –puntualizó antes de salir del cuarto, dejándome solo. Solo…
...
Renesmee
Toda mi familia, excepto mis padres, ya estaban en casa. Quise esperar un poco más para ver si podía hablar con Jacob, pero Seth me dijo que estaba en el cuarto de Leah y, al parecer, no tenía intenciones de salir en ese momento. Se me revolvió el estómago y mi corazón parecía latir más lento.
Llegamos a casa y me sorprendí al ver el coche de Josh estacionado afuera de mi casa. Al entrar, me di cuenta de que platicaba con mi abuelo y con mis tías Alice y Rosalie. Esto estaba lejos de ser normal. Ahora que Josh sabía la verdad, parecía tomarse todo con demasiada naturalidad. Me acerqué con cierto recelo hacia donde estaban y aclaré mi garganta para hacerme notar.
–¡Renesmeé! –dijo emocionado –Hay algo importante que me gustaría hablar contigo.
–De acuerdo. –dije dudosa – ¿Te gustaría ir afuera, para tener más privacidad?
–No será necesario –esbozó una enorme sonrisa. Parecía que, de un momento a otro, se le iba a partir la cara en dos –De hecho, es algo que ya he platicado con tu familia.
–¿Con mi familia? Josh, ¿de qué va todo esto?
–Yo… quiero que… me aceptes Renesmeé. –De acuerdo, toda su seguridad se había ido al caño –Quiero tener una oportunidad contigo. Y, pues yo… yo pensaba que, si tal vez… yo fuera como tu, sería más sencillo para los dos.
–A ver, espera. ¿Qué quieres decir con ser como yo? –sabía de antemano a qué se refería, pero esperaba que todo fuera una broma tonta de su parte.
–¿A qué otra cosa? –dijo con una risita tonta –A que quiero ser un vampiro, como tú. Aunque bueno, no como tú, porque no eres completamente…
–¡¿QUÉ COSA?! ¡¿Acaso has perdido la cabeza?! ¿Te caíste de la cama cuando eras niño o algo así? –le grité –Josh, es una tontería lo que estás diciendo. De ninguna manera permitiré eso.
Me sentía como fiera enjaulada, y comencé a ir de un lado a otro por la sala. Me sentía molesta conmigo por no ser discreta delante de él, con mi familia por quedarse callados viendo cómo este humano estúpido tiraba su vida por una ventana, y con él por pedir semejante barbaridad. ¡Era ridículo!
–Renesmee, mírame. –dijo, jalando mi cara con ambas manos –Prométeme que estarás aquí cuando regrese. Promete que esperarás por mí.
–No, no puedes hacer esto, Josh. ¿Qué hay de tu futuro? ¿De tu familia, y tu hermanito? Lo vas a tirar todo por un capricho. Yo no merezco tal sacrificio. –las lágrimas comenzaron a correr, al igual que los sollozos.
–Lo vale, completamente. –su amplia sonrisa casi me convence. Casi… –Ahora, dime, ¿esperarás por mí?
–De verdad, por favor no… no lo hagas, Josh. Por favor… –balbuceé entre sollozos. Sentía que la garganta se me cerraba. –Papá, por favor, di algo. Di que no estás de acuerdo con esta locura. Apóyame.
–Hija, no es algo lo que yo pueda intervenir.
–El tratado. –solté de repente, mientras mi voz se alzaba dos octavas más de lo normal y girándome hacia mi familia –No pueden violar el tratado. No pueden morder a un humano.
–Nessie, –habló mi abuelo –llevaremos a Josh a Denali. Allá cuidarán de él durante el tiempo que sea necesario.
–¿Por qué me están haciendo esto? –los enfrenté, con voz rota y rayando en la histeria. Esto se me estaba yendo de las manos –¿Acaso no entienden lo serio de este asunto? Estamos hablando de la vida de Josh, de transformarlo en inmortal. No es cualquier cosa. Por favor, no.
–Todo está arreglado ya. Yo diré que iré a Canadá a estudiar un semestre. Mis papás ya están de acuerdo con ello. Pero, independientemente de que ellos estén de acuerdo o no, me importa más tu respuesta. ¿Esperarás por mí?
Negué violentamente con la cabeza, mientras sus manos me sujetaban por las mejillas. Esto me parecía una locura. No quería condenar a mi amigo a una eternidad. Sollocé nuevamente y las lágrimas regresaron. Levanté mi mirada y noté que Josh también lloraba. Él realmente quería esto y lo haría por mí, porque me ama. A él también le dolía la separación, pero sabía que había una pequeña esperanza.
¿Qué podía perder? Jacob seguía sin hablarme y, seguramente, todo estaba perdido entre nosotros. Josh me había pedido una oportunidad en más de una ocasión y, quizá, era hora de dársela. Quién sabe, a lo mejor algo bueno sale de toda esta locura. Suspiré pesadamente y dejé de soltarme de su agarre.
–De acuerdo –dije, con voz rota. –Esperaré por ti.
Su risa me hizo sonreír levemente. Josh casi baila de emoción y me abrazó con fuerza, mientras yo sostenía la respiración y le trataba de regresar el abrazo. Toda mi familia se tensó por eso.
–Muy pronto no tendrás que contenerte cuando estés conmigo. –susurró en mi oído –Te prometo, a cambio, que haré todo lo posible por ser un vampiro bueno y haré todo lo que me digan para poder regresar antes. Todavía no me voy y ya siento que un año parece eterno.
–Te acostumbras –le dije de vuelta.
Finalmente nos despedimos. Yo ya no vería a Josh en un buen tiempo, pero regresaría en cuanto tuviera el autocontrol suficiente como para tolerar esa parte humana que tengo. Se me hizo un nudo en la garganta el no poder compartir al cien por ciento la alegría que embargaba a quien próximamente sería mi pareja.
Fin del capítulo
(N/A) De acuerdo, no me ahorquen ni nada por el estilo. Les recuerdo que si se quedan sin autora, ¡luego no sabrán cómo termina esta historia! ¿No creen que sea razonable?
Lamento no haber enviado los adelantos esta semana, pero pasa que apenas anoche terminé de escribirlo. Toda la semana anduve con mil y un cosas, entre una entrevista de trabajo, ayudándole a una amiga con unas grabaciones, luego el jueves fui a ver New Moon (ya hablaré de eso más abajo), más entrevistas para el trabajo… y, como si fuera poco, mi computadora amenaza con morir de un momento a otro. Así que rápidamente saqué todos mis ahorros para comprarme un disco duro y poder respaldar toda mi información.
Hoy he subido el capítulo más tarde, puesto a que ya empecé a trabajar =/
La buena noticia :D es que ya tengo el siguiente capítulo terminado. Originalmente iba a ser parte de Extras de Luna llena pero es REALMENTE importante que lo lean, así que decidí pasarlo directamente para acá.
Ahora sí, retomando lo de mi semana pasada… ¿ya fueron a ver New Moon? No puedo (ni quiero) dar spoilers ni nada por el estilo, pero si no lo han hecho, se las recomiendo muchísimo. Van a salir con un buen sabor de boca.
En fin, espero les haya gustado el capítulo. Es un poco más corto que los demás, pero sentí que era lo esencial. Si añadía algo más, se iba a ver rebuscado e iba a perder el hilo de la historia. Gracias eternas a Kami que fue quien me ayudó para poder atar esos cabos que no podía unir para que el capítulo saliera adelante. Sinceramente, de no haber sido por ella, no tendría el capítulo terminado. Todas digan "Gracias Kami".
Ya saben, cualquier comentario al respecto, dejen un review ;D ahora sí, el domingo regreso con los avances.
Me retiro. Acabo de llegar del trabajo y, como entenderán, me siento súper cansada. Una mega disculpa si encuentran por ahí un error jeje.
Carliitha Cullen
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