Autor: Mrs Criss 2012

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para AlexaColfer, Gabriela Cruz, Moontsee VR, PameCrissColferette, Darrinia, Georgina, AmiDela, Elbereth3, Darren's Loveeer, Anónimo, olga moreno y a todos los que se toman el tiempo para leer.

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Capítulo XXIX.

"Buenos días, mi hermoso novio", Blaine sonríe radiante mientras besa sobre todo el pecho de Kurt.

"Oh, dios mío, ¿qué hora es?", le pregunta Kurt, frotando sus ojos y empujando a Blaine lejos con un dejo de irritación mientras se sienta.

"Las seis. Pero hice café".

"Así que esto es a lo que te referías por temprano".

"Lo es. Y quiero salir dentro de una media hora".

"Blaine, realmente… ¿esto es necesario?", gime Kurt mientras camina a pasos lentos hacia el baño.

"¡Sí!", le grita de regreso y vuelve a caer sobre la cama con una sonrisa. Espera hasta que escucha el inicio de la ducha para correr rápidamente hacia el armario, agarra sus maletas y los porta-trajes y corre escaleras abajo, deslizándose de nuevo a través de la puerta justo a tiempo.

"¿Dónde has estado?", le pregunta Kurt en su camino hacia la cocina, con la toalla cayendo suspendida alrededor de sus caderas.

"En ninguna parte. Me pareció escuchar un ruido en el pasillo".

"Uh-huh. ¿Y lo hiciste?".

"¿Hice qué?".

"Escuchar un ruido, bobo". Le dice Kurt con una sonrisa mientras regresa sosteniendo su segunda taza de café.

"Oh. No. Ahora ve a ponerte algo de ropa antes de que te incline sobre algún sitio".

"Ven y tómalo, mi amante", le dice Kurt por encima de su hombro mientras se pasea de nuevo en el dormitorio, dejando caer su toalla en el camino.

"No puedo... necesitamos irnos", gime Blaine, e incluso mientras está hablando puede sentir a sus pantalones estrechándose como resultado de una rápida mirada al trasero de Kurt.

"Sólo un rapidito...", le llega la respuesta.

Eventualmente dejan el apartamento justo antes de las siete, pero Blaine está demasiado emocionado como para estar molesto por la interrupción en su cronograma, y el frenético sexo que tuvo a Kurt soltando risitas en la cama como una colegiala, parece haber levantado también su estado de ánimo. Él enlaza su brazo a través del de Blaine mientras se suben en el elevador, dejando caer un beso sobre su cabello. "¿Ya puedo saber a dónde vamos?".

"No".

"Fastidioso".

"Está bien", le dice Blaine una vez que están afuera, "Todavía no voy a decirte a donde vamos, pero tengo un regalo para ti". Lo jala hacia el estacionamiento subterráneo y se detiene. "Mira", le susurra con un breve beso sobre los parcialmente abiertos labios de Kurt. Blaine presiona la llave escondida firmemente en su bolsillo, observando el rostro de Kurt mientras el Aston Martin se enciende y abre por sí mismo.

"¡Blaineeeee!", grita Kurt, corriendo hacia el auto. "¡Es nuestro auto de James Bond! ¡Conseguiste el auto! ¡Conseguiste el auto! ¡Conseguiste...".

"¡El auto, lo sé!", exclama Blaine felizmente, levantando a Kurt y dando vueltas alrededor con facilidad. "Supongo que es tanto un regalo para mí como para ti, pero es tuyo para el primer paseo", le dice, dejando caer la llave en el bolsillo del abrigo de Kurt.

"Pero, ¿por qué? ¿Por qué lo compraste ahora?".

"Bueno... como que lo decidí desde Navidad, pero tu papá tuvo que conseguir que lo importaran porque quería que fuera exactamente el mismo que el que tuvimos en Francia".

"¿Lo compraste a través de papá?".

"Sí... un auto como éste consigue un montón de comisión. No voy a pagarle eso a un taller al azar cuando puedo ir con tu papá".

"Tendrían que haber hecho un trato".

"Lo intentó, pero entonces se dio cuenta de que puedo ser bastante terco cuando quiero serlo. Vamos, entra", le dice Blaine, manteniendo la puerta abierta y gesticulando hacia Kurt para que entre.

Kurt no puede sino chillar y patalear una vez que se pone detrás del volante, casi rebotando en su asiento cuando Blaine se mete a su lado. "¡Me encanta!", chilla, "¡Y te amo!".

"¡Bien!", Blaine se ríe a carcajadas. "Está bien, sigue esto", le dice, cambiando el auto al navegador por satélite. "Es un viaje largo, pero vamos a detenernos para almorzar y luego cambiamos".

"Me gusta el cambio", comenta Kurt mientras arranca el motor.

"¿En serio? No me había dado cuenta". Ambos se inclinan al mismo tiempo, uniéndose en un beso que contiene la promesa de más y los deja a ambos sin aliento.

"¿Estarías completamente en desacuerdo de bautizar el auto?", le pregunta Kurt, sin ganas de quitar su mano de la parte posterior del cuello de Blaine.

"No, en absoluto... pero no ahora mismo. Necesitamos estar en alguna parte".

"Sí. En donde Rachel".

"No. No iremos por Lola. Esto es sólo para nosotros".

"¿Qué?", le pregunta Kurt mientras sale a la calle.

"Ella está con Cooper... por el fin de semana".

"¿Vamos lejos? ¡Pero su cumpleaños es el domingo!".

"La veremos el domingo".

"¿Qué pasa con mi ropa?".

"Sólo conduce, Kurt".

"Eres exasperante".

"Lo sé".

Se detienen temprano para almorzar en un restaurante al lado de la carretera y luego cambian lugares, disfrutando de la cercanía que trae un viaje largo, sin siquiera molestarse en poner música mientras la conversación y las bromas fluyen fácilmente entre ellos, pero pasa otro par de horas y Blaine se está poniendo inquieto. Sus dedos tamborilean un impaciente patrón sobre el volante, y casi salta fuera de su piel cuando su teléfono vibra con un mensaje de texto.

"¡No!", grita cuando Kurt levanta el teléfono. "¡No leas mis mensajes!", arrebatándole el teléfono de la mano, lo mete entre sus piernas y comienza a buscar una parada de descanso.

"¿Qué?", un incrédulo Kurt le grita de vuelta. "¿Desde cuándo el que lea tus mensajes ha sido un problema?".

"¡Por favor!", le ruega Blaine. "Sólo, por favor".

"Lo que sea", le escupe Kurt, girándose de frente hacia la ventana, dejando a Blaine mordiendo sus labios y murmurando una disculpa.

Se detiene y lee el mensaje, gruñendo con frustración mientras teclea una respuesta para Cooper.

Amigo. Sé que estás ocupado y todo, pero no entiendo este vestido. ¿Los botones van en el frente o en la espalda? Y hay bragas con él. ¿Dónde van? ¿Sobre el pañal, o debajo? Tiene muchos holanes.

Los botones van en la espalda, y las bragas van sobre las mallas.

¡¿Sobre las mallas?!

Sí.

Amigo. Wow. Sobre las mallas. No tiene ningún sentido para mí. Cómo sea, ¿cómo vas con eso?

Terrible. Le gusta el auto, pero no me habla porque le grité.

Idiota.

No empieces.

En serio, todo saldrá bien. Buena suerte, hermano. Te amo. P.D. Lola también parece dudosa sobre toda la cosa de las mallas.

Regresando al camino de la carretera, Blaine se extiende para apretar suavemente la rodilla de Kurt. "Realmente lo siento. No debería de haberte gritado".

"No es por los gritos, es por todo el secretismo".

"¡Estoy tratando de sorprenderte, Kurt! Lo siento si estoy neurótico o al borde, pero sólo quiero que esto sea perfecto".

"Está bien, está bien. Sólo... odio las sorpresas".

"Porque es algo que no puedes controlar, lo entiendo. Pero quiero que esta te guste".

"¿Estás enojado conmigo?", le pregunta Kurt con voz tímida, de repente preocupado de que esté lastimando los sentimientos de Blaine.

"No seas tonto. Te amo. Ahora, ¿por qué no tratas de dormir un poco? Es eso o tendré que vendarte los ojos para que no veas las señalizaciones".

"Me vendría bien una siesta, supongo".

Misericordiosamente, Kurt se duerme por mucho tiempo, y aunque a Blaine realmente no le gusta quedarse solo con sus pensamientos, al menos consigue llegar a la pequeña estación de descanso antes de que oscurezca. Envía un rápido mensaje de texto a Cooper, sonriendo cuando tiene la seguridad de que Lola está bien, antes de despertar suavemente a su durmiente novio.

"¿Kurt, cariño? Necesitas despertar ahora".

"¿Dónde diablos estamos?", le pregunta Kurt mientras mira con cuidado en la semi penumbra, tratando de descifrar cualquier señalamiento pero no encontrando ninguno visible.

"Ya casi llegamos. Sólo necesitamos cambiarnos". Blaine corre alrededor hacia la cajuela y regresa, ofreciéndole un porta-trajes a Kurt.

"Oh, dios, ¿cambiarnos en el auto de nuevo?".

"Sí. Vamos, será divertido. Y puedes correr hasta la parada de camiones para arreglar tu cabello", le dice Blaine mientras se desliza en el asiento trasero.

"La última vez que nos cambiamos fue en medio del verano, ahora es la mitad del invierno. Demasiadas capas", refunfuña Kurt.

"Usualmente soy yo el que se queja de eso".

Se cambian rápidamente, con Kurt desesperadamente tratando de averiguar por qué está usando un esmoquin, y haciendo múltiples preguntas mientras caminan hasta el baño y regresan de nuevo.

"Todavía no diré nada. Pero ahora necesitas usar esto", le dice Blaine mientras sostiene una bufanda, "hasta que lleguemos allí".

"Tienes que estar bromeando".

"No, no lo estoy. Y si no lo haces, o si te asomas, entonces voy a llorar. Y no te gustaría eso en tu conciencia, ¿verdad?".

"Tonto", le dice Kurt cariñosamente, y permite que Blaine le vende los ojos. Conmovido por la confianza que ha depositado en él, Blaine le pregunta repetidamente por su bienestar durante el resto del viaje.

"Te lo dije, estoy bien. ¿Ya llegamos?".

"En realidad, sí", le dice Blaine y Kurt oye el sonido de los neumáticos del auto frenando sobre un poco de grava.

"Blaine, ¿estás bien? Estás respirando todo raro".

"Sí... sí... no. Sí. No. No lo sé. Sólo vamos... está bien", murmura, dejando a Kurt hundido en una total confusión, mientras espera a que su puerta sea abierta.

"En serio, Blaine, estás preocupándome. ¿Es algo malo?", persiste Kurt mientras comienzan a caminar, con Blaine guiándolo por su brazo.

"¿Malo? No. Sólo... sí. Ya sabes".

"No, no lo sé". Kurt oye el sonido de una puerta siendo abierta, y sus pisadas haciendo eco mientras caminan más allá.

"Está bien. Escalones". Blaine lo guía uno por uno, eventualmente deteniéndose y girando a Kurt alrededor. "Correcto. Hagas lo que hagas, por favor, no te quites la venda hasta que te lo diga, ¿de acuerdo?".

"¿Por qué, a dónde vas? ¿Blaine? ¡Blaine!", pero Kurt sólo recibe un ligero beso en los labios y luego escucha el sonido de los pasos de Blaine alejándose precipitadamente, seguido de un silencio que parece extenderse por toda la eternidad.

"¿Kurt?", la voz de Blaine llega eventualmente en su oscuridad, haciéndolo sobresaltarse.

"¿Sí?", le dice de vuelta, vacilante, confundido, desorientado e incapaz de decir de dónde viene la voz de Blaine.

"Por favor, quítate la venda de los ojos".

"Qué...", susurra Kurt mientras mira a sus alrededores. Está de pie en la escalera de Dalton, en exactamente el mismo escalón en el que había estado hace casi catorce años atrás cuando vio por primera vez a Blaine. Esta vez, el pasillo está casi en la oscuridad, la única luz proviene de las grandes velas de pilar. Está tan ocupado mirando a su alrededor que no detecta inmediatamente la figura al final de la escalera, pero su mano vuela para cubrir su boca cuando ve a Blaine, sobre una rodilla con Lola sentada en la otra, luciendo resplandeciente en un vestido blanco, con flores en su cabello y sosteniendo la caja de un anillo.

"Oh, dios mío".

"Kurt. Hace catorce años me enamoré de un chico en esta escalera", comienza Blaine, con su voz quebrándose mientras sus lágrimas comienzan a caer. "Hoy tengo la suficiente suerte de compartir mi vida con el excepcional hombre en el que te has convertido, y hemos sido dotados con la más maravillosa hija para quererla y criarla juntos. Te amo tanto... Mi Kurt Elizabeth Hummel, ¿me harías el honor de ser mi esposo?".

Lola ofrece silenciosamente la caja del anillo a Kurt, con sus rostros idénticos brillando mientras las lágrimas caen por las mejillas de Blaine. Lentamente, Kurt baja los escalones restantes hasta que está a sólo uno por encima de él.

"Sí", le dice entre sollozos mientras lo hace. "¡Sí, sí, un millón de veces sí!".

"¡Sí!", grita Lola mientras es levantada y arrojada en el aire por un triunfante Blaine, antes de ser aplastada entre sus papás mientras se besan apasionadamente en la escalera.

"Oh... el anillo...", Blaine se aparta, recordándolo. "Aquí...", lo desliza en el dedo de Kurt y ambos se quedan admirando la exquisita pieza de joyería. Es una banda de ónix negro, con dos bandas delgadas de platino corriendo alrededor de la parte superior e inferior, y tres diamantes incrustados en el centro. "Uno por cada uno de nosotros", le susurra Blaine mientras ve a Kurt mirándolos, "con espacio para añadir más si lo deseamos".

"Blaine... yo... sólo...".

"¿Sorprendido?".

"Asombrado. Y cómo es que mi chica favorita llegó aquí, ¿huh?", le pregunta Kurt mientras la rebota sobre su cadera.

"Cooper voló con ella esta mañana".

"Blaine... ¿estás seguro? Siempre dijiste que no te casarías de nuevo".

"También dije que no quería hijos. La gente habla un montón de mierda cuando no han encontrado al indicado. No quiero a nadie más, nunca. Quiero estar contigo pase lo que pase, hasta que la muerte nos separe. Y quiero que seamos los Anderson-Hummel. Juntos".

"Perfecto", le dice Kurt, lloviendo besos sobre su cara. "Perfecto".

"Y hay otra cosa", le dice Blaine, mordisqueando su labio entre sus dientes.

"¿Oh?".

"Me gustaría que adoptaras formalmente a Lola, así tendrías tantos derechos legales como yo".

"¿En serio?".

"Si tú…".

"¡Sí! Si vas a empezar con todo el asunto tuyo de 'no tienes que hacerlo', puedes estar tranquilo ahora mismo. No quiero nada más. ¡Santa mierda, no puedo creer que esto esté sucediendo! ¡En realidad es real!", bajando a Lola para explorar, jala de nuevo a Blaine hacia él por sus solapas, chocando sus labios juntos y tropezando ligeramente mientras desciende un escalón.

"Eres mi Kurt, y mi prometido", le dice Blaine, sonriendo contra sus labios y manteniendo sus ojos cerrados ante la maravillosa felicidad. "Nos vamos a casar".

"Te amo tanto, Blaine".

"¿Mejores amigos?".

"Siempre".

Se quedan parados, con las manos entrelazadas y mirando fijamente a los ojos del otro, con interminables sonrisas de felicidad jugando sobre sus rostros hasta que son interrumpidos.

"¿Podemos entrar ahora, o qué?".

"¿Ese es Cooper?", le pregunta Kurt, levantando una ceja.

"Sí. Están encerrados en la biblioteca".

"¿Están?".

"Toda la maldita familia está aquí, Kurt. Le pedí permiso a tu papá en la víspera de Navidad, y he estado arreglando las cosas desde entonces. Quería que fuera perfecto".

"No podía haber resultado mejor", le sonríe Kurt. "Sabía que eras romántico, pero...".

"No soy tan genial en ello, en serio".

"¿Me estás tomando el pelo? Me traes flores porque sí. Dejas notitas dentro de los gabinetes de la cocina para recordarme que me amas. Me envías mensajes de texto a través del día para decirme que estás pensando en mí. Me compras cheesecake y me alimentas cuando sabes que he tenido un día difícil. Blaine... eres increíble, y simplemente acabas de hacerme una propuesta de la mejor manera posible. Es todo lo que podría haber soñado y mucho más. Ahora vamos con el resto de los escandalosos y celebremos".

Blaine se aventura a abrir la puerta, y los radiantes novios son recibidos con cálidos abrazos y besos, y muchos chillidos alrededor del anillo de Kurt.

"Felicidades, hijo", dice Burt mientras abraza a Blaine con fuerza. "Estoy muy feliz por los dos".

"Gracias", le susurra Blaine mientras mira fijamente al suelo, también superado como para hacer otra cosa.

"Y tú", continúa Burt, volviéndose hacia Kurt. "Mi chico". Sosteniéndolo cerca, Burt le susurra al oído, "Siempre lo supe".

"Apuesto a que lo hacías".

"Todo lo que has soñado, ¿no?".

"Sí. Te amo, papá".

"También te amo. Ahora, Blaine me ordenó tener champán en hielo, así que vayamos a casa".

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"¿Estás seguro de que está bien que nos quedemos aquí?", le pregunta Blaine nuevamente mientras cae sobre el sofá, junto con un Kurt igualmente mareado.

"Sí, te lo dije".

"Voy a llevarte lejos, te lo prometo. Pero sólo pensé que... la familia es donde todo está, ¿sabes?".

"Totalmente. ¿Estás borracho?".

"Un poco. Más que nada, borracho de sentimientos".

"Yo también, me siento muy mareado".

"¿Por qué no nos colamos con el resto de esa botella hasta nuestra habitación?", le pregunta Blaine mientras su mano comienza a arrastrarse hacia arriba por el interior del muslo de Kurt.

"Porque Lola está dormida allí".

"No, no lo está. Te lo dije, ella está con Cooper por el fin de semana. No creas que no voy a tener sexo con mi prometido esta noche".

Kurt vuelve su cara sobre el hombro de Blaine, tratando pero fallando en reprimir una risita mareada. "Dilo de nuevo".

"¿Qué? ¿Prometido? ¿Sexo? ¿Sexo con mi prometido?".

"Vamos". Agarrando el champán en una mano y a Blaine en la otra, salen corriendo de la habitación, pensando que están siendo discretos mientras tropiezan y se tambalean juntos por las escaleras.

"Estaaaá bien", dice Finn con un sacudida de su cabeza. "Parece que todos nos quedaremos despiertos un poco más. Una película, ¿alguien?".

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"Así que... ¿alguna preferencia?", le pregunta Kurt, empujando el pecho de Blaine sobre la cama mientras jala su trasero hacia él.

"No", llega la respuesta ahogada, "Sólo tú. Siempre, sólo tú".

"Me refería sobre el lugar de la boda".

"¿Qué?", se ríe Blaine, mirando sobre su hombro. "En serio, Kurt, ¿quieres discutir esto ahora?".

"Es sólo que... tengo una carpeta".

"Estoy seguro de que sí. Y yo tengo un trasero que necesita ser follado. Podemos hablar de esto después".

"¿Toda la noche?".

"Y en medio del sexo... sí".

Yacen juntos después, con los pechos agitados, los dedos entrelazados y sonriéndose el uno al otro. "Así queee... ¿alguna preferencia?", Kurt lo intenta de nuevo.

"No. Estoy feliz de dejar todo el asunto en ti si eso es lo que quieres".

"Esperaba que dijeras eso", le responde Kurt, aplaudiendo emocionado.

"Sin embargo, tengo tres condiciones".

"Está bien. Dispara".

"Lola es nuestra niña de las flores".

"Por supuesto, no hace falta decirlo".

"Nuestro primer baile es Come What May".

"Sólo si yo puedo ser Nicole".

"Bueno, tú eres mucho más hermoso, pero está bien. Y tercero, yo organizo la luna de miel, y me reservo el total derecho de mantenerlo en una sorpresa".

"Teniendo en cuenta lo mucho que disfruté esta sorpresa... voy a decir que sí".

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N/T: Lamento la demora pero no he tenido unos días muy buenos. Espero poder responder pronto a sus reviews, ya saben que soy lenta, pero segura. Y bueno, pues, ¡muchísimas gracias por seguir comentando!

¡Que tengan una excelente mitad de semana!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.