La flor morada.-

Mi corazón lleno de pena
y yo una muñeca de trapo.
(Muñeca de trapo/ La oreja de Van Gogh)

Se despertó llorando y sin saber por qué.

Tal vez fuera por el terrible dolor de garganta que tenía. La sentía seca, agrietada, ardiendo, como si hubiera gritado toda la noche sin descanso. Si era físicamente posible, Pandora podría jurar que la tenía cuatro veces más grande que lo normal.

No.

A pesar de que hasta respirar le causara problemas, no era el ardor en su garganta lo que mantenía a sus ojos llenos de lágrimas y sospechó que los gritos que parecía haber proferido tenían mucho que ver con esta pena y con el sueño que estaba segura había tenido y no recordaba.

Regulus notó el primer pestañeo y se acercó a ella sin darle tiempo a negarse. La miró muy cerca al rostro, como si estuviera examinándola y luego de encontrar lo que estaba buscando se dio media vuelta y volvió a su lugar, metros más adelante, en una silla enorme.

.-.Buenas tardes- saludó al cabo.

Pandora no contestó, pero tampoco se detuvo a iniciar el exhaustivo resumen mental de todo lo que había sucedido. Estaba tan cansada que lo único que hizo fue perder su vista en algún punto frente a ella y dejarse llevar por aquello que la hacía sentir tanta pena, no importaba que cosa era, ya no quería saber.

.-.Estás en mi casa- empezó Regulus, como si lo estuvieran obligando a hablar- en mi cuarto, en mi cama y con una de mis mejores pijamas, estabas ensuciada en tu propio vómito de pies a cabeza, fue asqueroso, pero no podía dejarte así y tampoco podía dejar que mis elfos te bañaran, así que tuve que sacrificarme... no me aproveché de nada, no te preocupes- el joven Black sonrió de medio labio- no tengo idea de la estupidez que habrás tratado de hacer vomitando tanto tus recuerdos y echándole tanta de tu sangre a la poción. Hay un límite, Pandora y si quieres estar tan "limpia" como demuestras, entonces mejor que te bese un dementor-

Pandora asintió sin haber escuchado realmente lo que Regulus acababa de decirle.

.-.Qué fecha..?- pregunto de pronto, débilmente, al encontrarse con la ventana y el anochecer tras ella.

.-.14. Has dormido tres días enteros-

¿3 días enteros?

.-.Au-

Como si lo más profundo de su ser hubiera acordado con ella en la parte de no pensar, su cabeza empezó a dolerle ni bien reaccionó ante la información que acababa de darle Regulus. Tal vez era un intento de alejarla de cualquier razonamiento, por prevención.

.-.Te duele la cabeza?-

Pandora asintió levemente.

.-.Tienes náuseas?-

.-.No-

Regulus se puso de pié chascando la lengua y se dirigió hasta su mesa de noche, en donde había una copa de cristal llena de un líquido morado oscuro, tan etéreo que parecía espuma.

.-.Tómala antes de que quieras vomitar de nuevo- se la extendió a Pandora- es para que te sientas mejor, hasta te van a dar ganar de hablarme-

Pandora tomó la copa y con cuidado la acercó a sus labios. En lo que le pareció un sorbo, había secado todo el contenido.

Un calor inusual recorrió su garganta rápidamente y el suspiro profundo que dio fue indicador de que ya podía hacerlo casi sin sentir dolor; el líquido bajó por sus intestinos y se refugió en su estómago, llenándolo de calidez cómoda que, en efecto, la hizo sentir mejor. Mucho mejor.

.-.Que buena poción- admitió, aún con la voz ronca, a causa del todavía presente malestar en la garganta

.-.La hizo Snape; le dije que era para Narcissa, así que se debe haber esforzado mucho el imbécil-

Pandora sonrió de medio labio, la poción de Snape la había reconfortado en segundos... seguramente la había hecho visualizando más que la perfección, seguramente estaba preparada para que Narcissa fuera ella de nuevo en menos de un segundo.

¿Por qué?

.-.Es un idiota- masculló Regulus, caminando por la habitación- se atrevió a amenazarte y sigue como perro faldero pensando que algún día Narcissa lo va a mirar sobre Lucius. Francamente lamentable. Aunque mi prima no estuviera a punto de casarse, es más, aunque no existieran los Malfoy, Snape jamás podría si quiera aspirar a ser su novio... es sucio y horrible. A los Black no nos gustan los feos-

.-.Yo no soy una reina de belleza- admitió Pandora, crudamente.

.-.Tú...- Regulus volvió fugazmente la vista hacia ella- tienes algo que él jamás va a tener, una mirada diferente, eres hermosa junto a Snape que no tiene absolutamente ningún encanto, ninguna mirada, como si no tuviera más alma que el rencor- Regulus suspiró resignado- tú tienes... yo creo que hay algo especial respecto a cada persona, Narcissa por ejemplo es hermosa por donde la veas, la mujer más bonita que he visto en mi vida, pero si la miras a los ojos fijamente... cuando la miro a los ojos fijamente encuentro la razón por la que jamás me casaría con ella; cuando te miro... a pesar del desgano con el que vives... Es todo diferente, estás más viva cuando piensas que cuando actúas, estás mucho mejor cuando meditas que cuando gritas y no me malinterpretes, he estado con mujeres infinitamente más bonitas, delgadas y finas que tú; pero por alguna razón...-

.-.Ya, Regulus, ya entendí- cortó Pandora alejando la mirada del muchacho.

.-.No creo. La depresión te vuelve estúpida-

.-.No quiero empezar con eso...-

Regulus se encogió de hombros, resignado.

Pandora trató de sentarse en la cama, pero un súbito mareo le acometió e hizo que se entierre aún más entre las sábanas suaves de Regulus.

Estaba pensando en hacerse la dormida, doblar la cabeza hacia un lado y pretender que estaba cayendo en un profundo sueño para evitar el sermón que a Regulus le encantaba dar, no estaba de humor para escuchar nuevamente lo mucho que le estaba hartando su comportamiento y que se daba cuenta de ello a pesar de que ella lo negara.

No estaba deprimida y si lo estaba entonces, para esos días, Regulus ya tendría que haberse acostumbrado.

Lamentablemente, justo cuando Pandora empezaba a acomodarse, él habló.

.-.Tenemos una misión-

.-.Los dos?-

Era justamente lo que había estado tratando de evitar por tanto tiempo, la razón por la que se había acostado con Malfoy días antes de marcar El Profeta (y porque el rubio lo había estado insinuando tantas veces). No quería una razón más para estar cerca de Regulus.

.-.O si quieres tú misma puedes ir a explicarle a Voldemort que la razón por la que no atendiste su llamado fue porque estabas inconsciente sobre mi cama, después de haber hecho lo más estúpido de tu vida-

La cicatriz había brillado y ella no la había sentido?

Pandora frunció el ceño. ¿En que clase de estado había caído para no sentir un dolor tan punzante como el de su cicatriz?

Regulus sonrió victorioso.

.-.Me presenté a tu nombre- empezó a explicar- tenemos que llevar un par de objetos a Irlanda-

.-.A Irlanda? Qué objetos?-

El menor de los Black se acercó a la cama y se sentó muy cerca de Pandora, lo que iba a decir, entonces, era de alta confidencialidad.

.-.Un diario y un cuadro-

¿QUÉ?

Un diario y un cuadro?.! Por un diario y un cuadro necesitaba a dos mortífagos altamente calificados en una misión que requería ir a Irlanda? Por un diario y un cuadro, el Señor Tenebroso la había llamado? A ella? A la que probablemente llamaría para seguir a los Longbottom? A la que tan buen trabajo había dicho que había hecho con la sede central del diario el Profeta?.

.-.Un diario y un cuadro?- no pudo ocultar su sorpresa ante Regulus, quien asintió divertido, probablemente a él también lo hubiera sorprendido y mucho más, comparando los egos de ambos.

.-.A Irlanda-

.-.Dos mortífagos para llevar un diario y un cuadro a Irlanda?-

.-.Me gusta pensar que la misión es más difícil de lo que parece- admitió Regulus.

.-.Parece más un viaje ¿No te parece sospechoso que nos envíen a un lugar en donde no sabemos quien nos espera, solamente para llevar estupideces? Y si nos quieren...-

.-.Matar? No creo- desestimó Regulus- además, allá nos va a estar esperando Rabastan, a él tenemos que entregarle el paquete. Lo que me encantaría saber es qué va a hacer con eso... estoy seguro que tiene que ver con la gente que conoce allá-

. es eso?- preguntó Pandora, intentando lentamente apoyar su espalda en una de las mullidas almohadas.

.-.Rabastan conoce a gente extraña, brujos que no se llaman a sí mismos brujos, estoy seguro de que manejan otra especie de magia o al menos saben más cosas que nosotros-

.-.Por qué no vamos nosotros directamente a darles—

.-.Porque a Voldemort no le conviene que los conozcamos-

¿Y por qué no iba él mismo? Si era un viaje tan sencillo y cuestión de entregarle algo a un intermediario, por qué no lo hacía el mismo Voldemort?

Por mucho que significara descanso seguro y ningún peligro, a Pandora no dejaba de molestarle la simpleza de la misión, que rayaba en la estupidez. Dos personas llevando dos objetos a un intermediario, ni siquiera dos personas llevando a dos personas...

Suspiró, tal vez el Señor Tenebroso le estaba dando la oportunidad de descansar sin dejar de estar activa.

Cuando levantó los ojos, se encontró con que Regulus la miraba fijamente, con curiosidad casi infantil. La miraba desde abajo, porque su espalda se había encogido y formado una gran joroba... su aspecto soberbio y orgulloso que lo acompañaba hacía solo unos instantes había desaparecido por completo y si no hubiera sido por el brillo de sus ojos tan conocido, Pandora hubiera pensado que se trataba de algún imbécil bajo los efectos del multijugos y que representaba horriblemente al menor de los Black

Conocía esa mirada y al darse cuenta de eso no pudo evitar el cosquilleo extraño en su estómago... de pronto se sintió como su madre.

Había algo que Regulus había querido decir desde el momento en el que ella se había despertado, pero que había estado conteniendo con uno y otro asunto que le saltaba a la mente, probablemente segundos antes se había dado cuenta de que ya no tenía como desviar sus deseos y tendría que decirlo.

Si se había contenido tanto, tal vez se trataba de un asunto que los iba a hacer pelear y si se lo preguntaba tras su despertar, entonces tenía que ver con los recuerdos que ella había vomitado.

.-.Y... recordaste algo de.. de.. de nosotros?-

Parecía tan dependiente de la respuesta, que Pandora tuvo que mentir.

.-.Sí-

.-.¿Qué?-

.-.La flor morada-

Regulus sonrió.

.-.Y recordaste nuestro.. primer..?-

.-.Pandora!-

.-.No te pedí que me siguieras, Regulus! Lárgate!-

Nadie se percató de los golpeteos de cuatro pies contra los charcos recién formados por la lluvia, era de noche, la calle estaba desierta y aunque hubiera sido de día; ese camino llevaba directamente al claro que precedía al bosque al que nadie de ese pueblo quería entrar, por tanto, la suerte del camino era estar desabitado siempre.

Aquella noche a Pandora no le interesaba que el camino llevara al claro que llevaba al bosque al que nadie quería entrar. Lo único que quería era escapar de Regulus, al que probablemente habría mandando toda su familia para encontrarla y convencerla de volver a casa.

Habían pasado casi 10 meses desde que había huido, nunca pensó que Lady Black fuera así de persistente.

.-.Pandora!-

Con una aparición bastante acertada delante de ella, Regulus se las arregló para aprisionarla entre sus brazos y llevársela a un lugar más seco, en donde pudieran conversar.

Pandora se revolvía como un gusano entre sus brazos y ni bien llegaron al nuevo lugar, que resultaba ser... algún lugar que ella no conocía... golpeó a Regulus en donde más le dolía, sacó su varita y lo apuntó firmemente.

.-.Que hacemos aquí?- preguntó, respirando torpemente, a causa de la carrera y de las náuseas que le produjo el viaje.

.-.Te ha crecido el cabello- respondió Regulus, quedamente, aún doblado sobre sí.

.-.Qué hacemos aquí?- repitió ella, sin saber si acercarse o alejarse.

.-.Ya te dije que no he venido a buscarte-

.-.Entonces estamos aquí por pura casualidad?-

.-.No- con dificultad y sin reprimir una mueca de dolor, Regulus se paró derecho- lo que quise decir fue que... no me han mandado a buscarte, he venido por mi cuenta-

.-.No voy a regresar contigo, no me importa lo que—

.-.No quiero regresar a mi casa. He venido a buscarte, porque quiero que estés conmigo. Ya te dije Pandora, justo antes de que huyeras-

No podía ser cierto, le había estado mentido y ella había estado a punto de creerle. Antes de que la lluvia empezara, ambos conversaban en un bar destartalado de las tantas cosas que habían hecho en esos meses, antes de que ella lo supiera, estaba contándole de sus meses sabáticos sin mucho que hacer y antes de que ambos lo notaran, él trataba de convencerla de irse a algún lugar poco claro.. con él, por supuesto.

Pero para Pandora todo era una treta más de cualquiera de las familias. Regulus mentía, la iba a llevar a casa... sin embargo... el lugar del que le había hablado, las oportunidades que le había enumerado y las condiciones de vida que había promocionado estuvieron a punto de convencerla, a pesar de que no se parecieran mucho a lo que realmente quería.

.-.Nos necesitan, podemos formar parte de esto... juntos-

Juntos.

.-.Quien me asegura que no me vas a llevar a tu casa o a la de mis papás-

.-.Eso te haría daño y yo jamás podría hacerte daño-

.-.Y quién me asegura eso?-

.-.Yo-

Regulus metió una mano a su bolsillo derecho y sacó de él la flor morada seca que tenía guardada para ella hacía meses. Se la mostró a Pandora y la puso en su mano, cerrando el puño sobre el de ella.

.-.Qué es esto?- preguntó Pandora, mirando nerviosa sus manos unidas.

.-.Una especie de... anillo de compromiso- admitió Regulus con una sonrisa- con esta flor, te juro que nunca te haré daño y que te voy a proteger siempre...-

.-.Cuando lo necesite- corrigió ella, indómita a pesar de todo.

.-.Juro que te voy a proteger siempre que lo necesites-

.-.Gracias- admitió Pandora, mirando fijamente su mano.

.-.Toca tu parte del juramento-

.-.Yo...- suspiró profundamente- juro que voy a seguirte-

Los ojos de Regulus se iluminaron y sonrió.

Se besaron.

.-.Gracias- musitó Regulus, volviendo a sonreír.

Pandora asintió.

La mano del muchacho, que aún estaba cerrando el puño de ella, la guió hasta su bolsillo, en donde se encargó de que descanse la flor. Luego de sentirla libre, entrelazó sus dedos con los de ella y acercó su nariz a la de Pandora, la frotó suavemente, había estado esperando tanto para eso... el rostro quieto de la ex novia de su hermano, blanco como papel y frío por el agua de lluvia, era más suave de lo que se imaginaba.

Algo explotó en la base de su estómago cuando se dio cuenta de que Pandora había dejado de estar inmóvil y que se unía a las caricias que él le daba. Dejó de recorrerla con la nariz y la volvió a besar.

.-.Recordé- asintió Pandora.

.-.Encontré la flor morada en uno de los bolsillos de tú túnica, así que se me ocurrió...- explicó Regulus.

La besó.

.-.No quiero dejar de protegerte, Pandora-


.-.Para, para, para, para, para-

James sujetó fuertemente a Sirius de la túnica y lo obligó a detenerse. Las chicas que conversaban en ese corredor durante el descanso del extenuante entrenamiento matutino, entre ellas Lily Evans, los miraron.

.-.Qué pasa?- preguntó Sirius, como quien no quería la cosa y aguantando la sonrisa.

. es eso de que vas a salir con Sybill Trelawney?-

.-.Ah... eso... sí-

.-.Sí ¿Qué?-

.-.Sí, le prometí que iba a ir a buscarla cuando vuelva de no se donde-

.-.Ella vuelve?-

.-.No, yo vuelvo-

.-.De donde?-

.-.No sé...- Sirius se encogió de hombros y acompañó la fuerte carcajada de su amigo- probablemente del mismo lugar que le dije a Rosseane que me voy-