Tratando de parar una guerra parte II

El rostro de la Mizugake reflejaba enojo, estrés e impotencia, pero solo falto que Genma la tomara de la mano para que recobrara la serenidad y no perdiera el propósito por el que todos estaban ahí.

-Kaito es la menor de nuestras preocupaciones en este momento. La Pequeña Alianza Shinobi ha sido engañada, y el país del cielo piensa atacarnos. Si queremos evitar una guerra tenemos que regresar a Kirigakure ahora mismo.

-Si, Mizukage-Sama.—Los 2 Shinobis estaban confundidos, pero sabían lo que tenían que hacer.

-Yo iré contigo Mei.—Genma.

-Gracias Genma.—Mizukage Mei.

-Ya no puedes morder a Karin Sasuke, esta muy agotada.—Dijo Suigetsu mientras aun tenia a Karin entre sus brazos. En ese momento Naruto se acerco a Sasuke y le brindó Chakra de Kurama.

-Je, creo que sigo siendo muy distraído, olvide que puedo traspasar chakra de Kurama a quien yo toque.—Naruto.

-¿Distraído?, yo diría Idiota.—Suigetsu.

-Bien, con este chakra podre usar el Kamui varias veces y con varias personas.—Sasuke.

-Usted es la que sigue Mizukage.—Comento Shikamaru. La Mizukage, Genma, Chōjūrō y los 2 Shinobis que acababan de llegar se colocaron en posición, el único que faltaba era Suigetsu que seguía con Karin.

-No te preocupes, yo la curaré, es una Uzumaki, no tardara en recuperar sus fuerzas.—Sakura. Suigetsu dejo a Karin, pero antes de que se fuera Karin lo tomo de la mano.

-Ten cuidado Suigetsu.—Karin.

-No me pasara nada. Tu descansa Karin.—Suigetsu termino por irse con el grupo de la Mizukage y un clon de Naruto.

-Ahora solo faltamos nosotros. ¡Escuchen!, Yugao tu te quedaras para custodiar a Sakura, Hinata y a sus hijos. El resto de los ANBU, vendrán con nosotros.—Shikamaru.

-Un momento, ¡yo también iré!—Sakura.

-¡Igual yo!—Hinata.

-No Sakura, seria un fastidio tenerte ahí. Como esposa de Sasuke, y tu Hinata como esposa del Hokage, serian un blanco prioritario para los enemigos, si es que se llega a desatar esta guerra. Ustedes estarán más seguras aquí.—Shikamaru.

-Pero….—Sakura fue interrumpida por Sasuke, la tomo de los hombros y le hablo de frente.

-No dejaras a Minato aquí solo Sakura. Tienes que estar con él, con nuestro hijo.— La mirada de Sasuke termino por tranquilizar a Sakura.

-Perdóname Sasuke. Ten mucho cuidado ¡por favor!—Sakura.

-Humph, suenas más preocupada que la última vez. Esa noche, te dije que estaría bien, pero en cambio regrese herido y muy cansado. No te preocupes Sakura, yo no moriré hasta no ver que mi hijo a superado a su padre.—Sasuke besó a Sakura. Sharin, Ino y Ten Ten pareciéron emocionarse con la escena romántica, mientras Senkō y Minato les daban la espalda. Sasuke se dirigió hacia Minato, le tocó la cabeza y le dijo—Obedece a tu madre Minato, y protégela.—Sasuke.

-Si padre.

-Hinata, je, me parece increíble lo valiente que te has vuelto, sin duda me case con la mujer indicada. Pero no podría concentrarme, mientras me preocupo por la madre de mis hijos, quiero que te quedes aquí con ellos y los cuides mientras no estoy. Se que dije que no moriría hasta convertirme en Hokage, tal vez tengas un poco de miedo ahora que lo soy, pero he decidido poner la misma voluntad y esfuerzo en un nuevo propósito. ¡No moriré hasta no ver a unos de mis hijos convertirse en Hokage!, puedas estar segura de eso.—Hinata corrió a abrazar a Naruto, después se besaron, y al igual que con Sasuke y Sakura, a las Kunoichis le parecía muy romántico todo eso, pero a Senkō y Minato les molestaba. Una vez que se termino la escena del beso profundo, Naruto abrazo a sus hijos y se despidió de ellos.

-Que problemático será tener una familia—Pensó Shikamaru.

-Escuadrón ANBU, prepárense es hora de irnos.—Una vez que dio la orden el capitán Yamato. Naruto, Sasuke, Sai, Shikamaru, Ino y Ten Ten estaban listos para irse, solo esperaban a alguien.

-Oye, Kazuto ¿verdad?, ¿Qué estas haciendo, vendrás con nosotros si o no?—Dijo Ino un poco molesta de que el Shinobi de Takigakure estaba parado sin mover ni un solo dedo.

-No, no iré con ustedes.—Kazuto.

-Pero, tu dijiste que te encargarías de los locos de las aguas termales.—Ino.

-Y eso es lo que haré, pero como ya les dije, su intención es que esta guerra sea una realidad. Si voy con ustedes y espero que esos dementes se aparezcan en Konoha, comenzaran una batalla sin dudarlo, crearan confusión, caos y darán a entender que la guerra a iniciado. Sera mejor que los intercepte en el camino, además aunque no cuento con un jutsu de transportación, soy el Jinchūriki del Nanabi, por lo que cuento con la habilidad de volar, detenerlos antes de que lleguen a Konoha, será sencillo.—Kazuto.

-Kazuto tiene razón, seria un fastidio si se aparecen por Konoha. Bien, te encargaremos eso.—Shikamaru.

-¡Vámonos entonces!—Después de que Naruto dio la orden, Sasuke y los demás desaparecieron con el Kamui, dejando en la isla a Kazuto, Sakura que seguía curando a Karin, Hinata que tenia cerca a Minato, Sharin y Senkō, Yugao y Jūgo que tenían la intención de permanecer cerca para proteger a los familiares de Sasuke y Naruto.

-Ellos 2 son los hijos del Destello Naranja, ¿no es así?—Kazuto levanto su mano, apuntando la palma hacia Hinata y los 3 niños que estaban cerca de ella. Hinata los puso detrás de ella, Sharin, Senkō y Minato se asustaron al ver que en su palma había una especie de máscara. Yugao y Jūgo se alarmaron, pensaron que Kazuto tenía en mente hacerles daño a los niños. Mientras Sakura atendía a Karin también se alarmo con el repentino interés de Kazuto por los hijos de Naruto, y la cara de Yugao y Jūgo.

-¿Por qué tienes interés en saberlo?, ¿y porque levantas tu mano?—Yugao.

-Les estoy echando una mirada, es todo. Como puedes ver tengo los ojos vendados, veo con mis manos cuando oculto mis ojos. Además me parece muy interesante el alcance de sus habilidades, Kitsugan, ¿no es así el nombre del poder que es capaz de saber las intenciones con solo verlo a los ojos?—Kazuto.

-Eso es confidencial.—Yugao comenzaba a ponerse un poco nerviosa, aquel Shinobi fue capaz de herir a Uchiha Sasuke, además resulto ser el Jinchūriki del Nanabi, si intentaba algo contra los niños, tal vez ni ella y Jūgo podrían protegerlos. Todo se puso aun mas tenso cuando se produjo un silencio que pareció durar minutos. Jūgo también tenia tensa la mirada, no dejaba de ver cualquier movimiento de Kazuto, hasta que este bajo la mano.

-Bien, creo que es hora de irme, nos veremos otro día niños.—Kazuto se transformo en el Nanabi y se fue volando a gran velocidad. Hinata, Sakura, Yugao y Jūgo suspiraron en señal de alivio.

-Ese tipo da miedo.—Senkō.

-¿Vieron lo que tenia en su mano?—Sharin.

-Si, era una pequeña máscara, por lo que dijo, al parecer ve con ella.—Minato.

-No creo que tengan que tenerle miedo, es nuestro aliado ahora.—Hinata.

-Yo no le tuve miedo.—Minato.

-Jajaja, por favor Minato, yo te vi, estabas igual de asustado que yo.—Senkō.

-¡Ya cállate Senkō!, no tenia miedo, simplemente no entendía lo que estaba haciendo.

-Si claro, como no—Senkō.

-Olvídalo Minato-Kun, si hubiera alguien al que le tuviéramos miedo, sería a el. He escuchado la palabra Jinchūriki antes, en la Academia dicen que son Shinobis capaces de resguardar y controlar a grandes seres de chakra. Nuestro padre Senkō, es uno de ellos.—Sharin.

-Mi papa es genial.—Senkō.

-Lo es, y eso quiere decir que aquel Shinobi tiene un poder similar al de nuestro padre. Debe ser muy poderoso.—Sharin.

-Sharin, Senkō ya dejen de hablar de eso. Sakura-San, Yugao-San, Jūgo-San es mejor que entremos, ya esta atardeciendo.—Hinata.

-Si, creo que Karin estará mejor si se recuesta un poco.—Sakura. En ese momento todos entraron el templo.

Ya estaba atardeciendo, las fuerzas de la pequeña Alianza Shinobi se encontraban en movimiento, Naruto reunió a todos los Shinobis en el centro de la Aldea para darles instrucciones de cómo actuar ante la posible amenaza de guerra.

-La Pequeña Alianza Shinobi ha sido engañada con el propósito de que crean que Konoha y el resto de las grandes aldeas son sus enemigos, es por esa razón que no podemos atacarlos con fuerza letal. Yo y el resto de mis clones se encuentran dispersos en cada una de las Grandes Aldeas, de esta manera podre hablar con la Pequeña Alainza Shinobi en todos los frentes, y podre convencerlos de que fue una traición y engaño por parte de su líder.—Naruto.

-Como ha dicho el Hokage, esta totalmente prohibido atacar con fuerza letal, además solo responderemos con fuerza si el enemigo nos ataca primero. Los usuarios del Byakugan se colocaran alrededor de las torres de vigilancia y las murallas, una vez que ubiquen movimiento enemigo tendrán que avisar al Hokage inmediatamente, los demás estarán de resguardo atrás de las murallas. Los ninjas que posean jutsus paralizantes, y técnicas que no causean daños graves a su adversario serán el equipo de respuesta por si la pequeña Alianza Shinobi decide atacar. Tal vez se encuentren confundidos al ver que el Hokage esta presente, y existirá la posibilidad de que alguien se ponga nervioso y ataque sin siquiera pensarlo. Seria un fastidio que la guerra comenzara por una metida de pata, en esos momentos, el equipo de respuesta actuara. Yo seré el capitán del equipo de respuesta, asi que los ninjas que cumplan con los requisitos quédense a mi lado.—Shikamaru.

-Bien, ¡vayan!—Todos los Shinobis de la hoja se dispersaron.

-Esperemos que el resto de las aldeas actúen de igual manera.—Kakashi.

-Lo harán Kakashi-Sensei, solo espero que la Pequeña Alianza Shinobi me escuche.—Naruto.

-No conozco a otra Shinobi mejor para eso que tú, Naruto. Ellos entenderán y pondrán su confianza en ti, justo como los más necios lo hicieron en el pasado.—Kakashi sonrió los ojos cerrados.

-Gracias Kakashi-Sensei.—Naruto.

Kirigakure, Kumokakure, Iwagakure y Sunagakure habían hecho planes similares. Cuando se viera a los ninjas de la Pequeña Alianza Shinobi, Naruto seria el que hablaría con ellos. Después de algunas horas, los primeros Shinobis se presentaron prácticamente de manera simultánea.

-Hokage-Sama, hemos avistado a un numeroso grupo de Ninjas a 200m de distancia.—Dijo uno de los usuarios del Byakugan.

-Me acercaré a ellos primero.—Naruto.

-¿Estas seguro Naruto?, si te ven tal vez se asusten un poco.—Shikamaru.

-Le temen a mi poder, pero no a mi persona. He conocido a muchos ninjas en todas las aldeas, se que muchos de ellos no están de acuerdo con esto. Me acercaré caminado, con el Chakra de Kurama me verán a lo lejos, sabrán que soy yo.—Naruto hiso lo mismo en cada unos de sus clones, todos tomaron la decisión de acercarse solo acompañados de los Kage.

-Llegaron muy rápido, ¿no les parece?—Kankuro.

-Debieron haber tenido puestos avanzados cerca de nuestra frontera, por si se presentaba una oportunidad como esta, o al menos eso es lo que creen. No me sorprendería que hubieran hecho lo mismo en todos los frentes.—Temari.

-Estar con ese chico te ha vuelto mas inteligente Temari.—Temari se sonrojo por un momento con el comentario de Kankuro.

-No se de lo que hablas Kankuro, yo siempre he sido inteligente.—Temari.

-Tal vez por eso y el hecho de que seas mandona, te hace perfecta para alguien como Shikamaru.— Esta vez Temari volvió a sonrojarse.

-Tal vez por eso decidí quedarme con él. No puedo evitar sentirme bien cada vez que lo regaño o lo insulto.—Temari.

-Te extrañaremos por aquí hermana, tal vez te vayamos a visitar algunos días.—Kankuro.

-Claro que lo harán.—Temari.

-Es hora de irnos Gaara.—Naruto.

-Si, entiendo.—Gaara.

-Gaara, no creo que sea seguro que vayas solo tu y Naruto.—Kankuro.

-Tiene que ser así Kankuro, tienen que saber que han sido engañados por Tsubasa, y que nosotros no buscamos una Guerra, mostrándonos vulnerables es el primer paso.—Gaara.

Mientras en Kirigakure, Iwagakure y Kumogakure todos los Kages hicieron lo mismo, aproximándose hacia el batallón de Shinobis que estaban listos para una guerra. Al ser de noche los Shinobis vieron desde lo lejos los que parecía un brillo de color Naranja.

-No puede ser, es el "Destello Naranaja".—Decían varios Shinobis de manera preocupada, en todos los batallones. Una vez que estaba frente a frente con cada uno de sus generales Naruto decidió hablar.

-Sabemos que están aquí con la intención de atacarnos. Pero han sido engañados, Tsubasa les mintió, nosotros no estuvimos en Takigakure con la intención de conquistarla, si no de hacer un tratado de paz con todas las aldeas. Tsubasa se aprovecho de esto para hacerles creer que la guerra había iniciado, y de esta manera beneficiarse de todo. La Gran Alianza Shinobi no salvó al mundo solo para iniciar otra guerra, si no para acabar de una vez por todas con ellas.—La pequeña Alianza Shinobi no creía que en verdad Naruto hubiera sido capaz de atacar a Takigakure, y muchos ninjas tuvieron la oportunidad de conocerlo para estar seguros. De pronto dentro de los batallones un sin fin de voces decían que creían en Naruto, quien era el salvador y el descendiente del Sabio de los seis caminos, y que no se atrevería a iniciar una guerra. No había un solo Shinobi es los batallones que tuviera deseos de pelear, así que los generales le dieron la mano a Naruto y a los Kage como signo de paz.

Desde lo lejos, las Grandes Aldeas podían ver lo que estaba pasando, y de esa manera celebraron por la nueva paz que se había logrado. Mientras pasaba eso, Kazuto logro localizar a los ninjas de las agua termales, descendió rápidamente y aterrizo en unos arboles cerca del camino, después de entre los arboles y se coloco enfrente del grupo de 7 ninjas, cerrándoles el paso.

-Ya vieron quien es, jeje, en el mensaje de Tsubasa decía que Takigakure había sido tomada. Pensamos que ya estabas muerto Kazuto.—Contestó Hotaru, al parecer era el líder del grupo.

-Deja de fingir Hotaru, si había alguien mas a quien Tsubasa le contaría sus planes, era a ti.—Kazuto.

-Así que ya lo sabes ¿eh? Y dices que soy yo el que esta fingiendo.—Hotaru.

-Dejemos de fingir entonces y seamos claros. En este momento se esta consolidando la paz con las pequeñas Aldeas, no hay manera de que los deje pasar.—Kazuto.