Helloooooo! Hello hello! Actualización, SIP! ¿como la ven? ustedes pidan que nosotras tenemos una barita y las complaceremos en todo =D

Llegó la navidad en la familia y con ella mucho drama, amor, celos y sorpresas! que esperamos sean de su agrado como siempre jeje

Debo destacar que éste cap ha sido editado unas cuantas veces gracias a mi SOCIA a la que ya conocen. Debo mencionar que su vocación es la actuación y prácticamente me ha obligado a incluirla en la historia. Y, luego de convencerla de que no podía matar a Rosalie para que ella se quedara con Emmett porque sino la historia no tendría sentido xD y de que nuestro Emm quedaría como pedofilo al terminar con una chica de 15 años llegamos al arreglo de que seria una adquisición en la familia, así que, cualquier parecido con la realidad, no es coincidencia. xD

PAU: awwwwwww I LOVE YOU! socia!

Alana: lo se, causo sensaciones en la gente difíciles de explicar xD muajaja

PAU: ¬¬

ESPERAMOS COMO SIEMPRE SUS COMENTARIOS SOBRE EL CAPITOLE Y COMO SIEMPRE LE AGRADECEMOS SU CONSTANTE LEALTAD PARA CON LA HISTORIA!

LAS ADORAMOS, NO ESO NO ES SUFICIENTE, ¡LAS AMADORAMOS! SI, ASÍ ESTA MEJOR =D

BESOTES!

ALANA & PAU


A veces preferiría no tener talento. Y que no me escuche mi jefe porque es capaz de darme un tirón de cabellos, me refiero específicamente al talento para hacer el regalo perfecto. He heredado de mi santa madre la capacidad para ir de compras no como esas mujeres que caminan toda la ciudad y acaban con las manos vacías, sino como el águila que entra en Zara y detecta, casi desde la puerta, la chaqueta que parece de Armani para mi elegante hermano, o la camiseta fashion y cien por ciento de algodón para mi sobrina coqueta y alérgica. Un talento que me tiene esclavizada desde que me enamoré.

Porque la vida de Emmett está llena de ocasiones para regalar. Sus hermanos y cuñadas, sus sobrinos, amigos y padres; las hijas de él, por supuesto; y, también, su ex. Tania cumple años en Diciembre y él junto con las niñas me tuvieron toda una mañana de sábado buscando su regalo. Buscándolo yo, quiero decir, mientras ellos me apuraban.

-Date prisa, que me aburre ir de compras, amor.

-Anda Roseee, que quiero ir a las maquinitas.

-Yo quiero ver nuevos forros para mi celular.

Sin comentarios.

Aunque, en realidad, lo que me agota no es eso, sino los cumpleaños del colegio. Por algún misterio de la vida moderna, los niños de ahora celebran siempre sus cumpleaños dos o tres veces: con la familia, con los amigos del cole, con los amigos de los amigos o con su red de Facebook, no sé. Pero, vamos, todos los fines de semana mis dos piojas tienen varias fiestas y eso implica un...

-Rose ¿qué le compraras a Laura?

-Dime qué le gusta para que podamos acertar.

-Pues lo mismo que a mí, la Playstation 3. O un perro.

-Pero si pensamos en que no es para ti y que no nos vamos a gastar todo ese dinero y que tiene que poder cambiarlo.

-No se- se encoge de hombros y yo suspiro. Algunos problemas prácticos son más difíciles que un examen de matemáticas. Así que opto por camiseta de Zara con tíquet regalo. Y me he aguantado todo el año así. Pero estallo hoy, que es 20 de diciembre, y tenemos que repetir casi toda la lista de los últimos doce meses: padres, suegros, hermano, cuñados y cuñadas, ex, hijas, amigos invisibles… mas los regalos de santa y reyes.

Aun así consigo tenerlo todo listo y escondido antes del 24. Y Kate nos relata su carta de reyes mientras vamos de camino a casa de mis suegros a pasar noche buena.

-Rose, quiero que los Reyes me traigan…- no exagero al decir que su carta tiene más páginas que el catálogo de juguetes de wallmart. Encabezada por la nueva colección de my little pony, incluyendo casa, escuela, piscina y cambios de ropa. Mas una bici nueva, mas nuevos juegos para la play y sigue...y sigue...y sigue.

-No te lo podrán traer todo eso- dice la voz de Emmett,

-¿Por qué?- pregunta ella con curiosidad sincera.

-Porque no se puede, Cielo.

-¿Por qué?- repite.

-Porque tienen que atender a un montón de niños.- intervengo yo

-Te digo una cosa- dice la pequeña que cada vez imita mejor la dureza de su hermana quien nos ignora totalmente perdida en su aplicación de mp3 en el móvil. -Si no me traen todo lo que pido significa que los Reyes son tontos. ¡TON-TOS! - y se hunde en el asiento hasta que llegamos a la casa de mis suegros que ha sido invadida por nietos, sobrinos, hijos, hijastros, novias, abuelastros, etc.

Si las fiestas de cumpleaños en ésta familia nuclear son una locura, navidad es un completo y absoluto zoo. Niños corren, lloran, ríen, juegan, gritan, lloran nuevamente y vuelven a reír. Toda una gran merengada de emociones en el ambiente. Alegría, tristeza, paz, diversión, bromas. Pero esta noche predominan el amor y los celos, que van de la mano.

¿Celos por qué? Porque Anthony, el mayor de los nietos y sobrinos McCarty tiene novia y ha elegido navidad para presentarla en sociedad, lo que ha traído severas lagrimas y caras de parte Renesmee, que es su hermana pequeña y de Irina que es la prima mayor y mejor amiga de Renesmee lo que quiere decir, su aliada numero uno.

Paula es el nombre de la adorable y sonrojada chica rubia que llega de la mano de mi sobrino adoptivo adolescente. Es toda adorable, parlanchina, risueña, hiperactiva y tiene sangre para los niños ya que en menos de dos horas tiene a los mas pequeños de la casa pegados tras ella mientras las mayores la asesinan con la mirada.

Tres distintas maneras de celar, hermana, prima y madrastra ya que Bella no quiere aceptar que su pequeño niño es todo un jovencito con novia y todo se lo acarrea a las hormonas de la depresión post-parto.

-¿No son adorables?- escucho preguntar a Carmen embobada al ver a la joven pareja jugar con los pequeños en la sala mientras sostengo a bebe Dylan de un mes de nacido. Tiene el dedo índice de mi novio aferrado en su manita y el sonríe enternecido.

-Te ves hermosa…- murmura en mi oído haciéndome sonreír. Bella asiente pero su cara de recelo de mamá gallina no la puede ocultar.

-Es mi bebe...- dice aguantando las lagrimas.

-Nuestros bebes crecen Bells.- apunta Jane.

-Lo se. Pero es que... No es fácil aceptar que ya es todo un hombresito.

-Tienes que darle "La charla" Edd. Ya tiene 15 años.- dice mi hombre y el mencionado suspira mirando a su hijo.

-Lo se, tengo que buscar el momento oportuno. Es... Difícil hablar de sexo y métodos anticonceptivos con tu hijo y mas sabiendo lo tímido que es Anthony.

-Tímido, pero se llevó a la mas popular de la prepa- dice con picardía Eleazar.

-Encanto McCarty- guiña un ojo Garret.

-Tal vez eso lo ayude a salir de su caparazón- habla Kate risueña.

-Quiero que viva sus etapas a su tiempo.- suspira Edward.

-El es muy inteligente. Sabe lo difícil que fue para ti ser padre a temprana edad, hijo- apunta Carlisle dándole una palmada en el hombro a su hijo menor.

-Por lo pronto nada de cerrar la puerta de la habitación cuando estén en casa- bromea Garret hablando en voz alta haciendo que los tórtolos que estaban compartiendo un casto beso salten al oírlo, causando la risa de todo el grupo. -¿Te imaginas cuando Irina comience a tener novios, Emm?- dice para nosotros.

-El día que llegue a casa y me lo diga, lloraré como niña y no me avergüenzo de decirlo.- se encoge de hombros mientras estira la mano para tomar el tarro de salsa que lleva Esme hacia la mesa, junto con un puñado de galletas.

-Cielo, no has dejado comer a los demás- le da un leve manotazo en juego.

-Es que está delicioso mamá. No se lo que es pero te luciste con esta crema.- halaga mi hombre llevándose la galleta llena de crema a la boca.

-Es crema de berenjenas, mi vida.- se ríe mi suegra y mi novio abre los ojos desmesuradamente.

-¿Que? ¡Pero si odio la berenjena!

-Pues te has comido tú solo todo el tarro. Me siento realizada al lograr que la comieras aunque me haya llevado 35 largos años- todos reímos y ella coloca la bandeja en la mesa principal.

La cena es mas de lo mismo, charlas, chistes, risas, cuentos vergonzosos y demás. Cuando mi suegro anuncia que es hora de regalos toda la casa estalla en un "Siiii" que nos aturde a todos los adultos y seguimos a los niños hasta a sala donde el gran árbol iluminado con miles de luces de colores domina la habitación. Tiene cajas y bolsas y paquetes de diferentes tamaños y colores en su base. Días antes habíamos hecho un sorteo de los nombres que nos tocaban para el intercambio y mi flamante suegro es el primero en anunciar que su regalo es para su adorada nieta Dakota. Comparten besos y abrazos y así van pasando todos la siguiente hora dando un pequeño discurso de quien será el afortunado de recibir el regalo hasta que solo quedamos Emmett, Jane, Bella, Steban y yo. A mi me toca regalarle a Steban de 10 años, que por boca de mis dos pulgas supe que adoraba el baloncesto, así que le he conseguido un balón autografiado por Kobe Bryant de Los Ángeles Lakers, cruzando los dedos para que le guste. Mi rubia cuñada se levanta tomando su regalo del árbol ya casi vacío y se aclara la garganta.

-Pues, a mi me toca regalarle a la persona mas... ¿Como decirlo? Fastidiosa, pesada, que cuenta unos chistes espantosamente malos, que me hizo mil bromas cuando llegué a la familia hasta que se cansó, que no sabe jugar al mario kart y siempre tiene que meterse en...- hace una pausa girándose a donde los niños ya están distraídos rasgando y jugando con sus juguetes -...Y niños necesito que se cubran los oídos para lo siguiente que diré...- espera a que todos acaten la orden y vuelve a los adultos -la vida sexual de los demás...- la sala se llena de risas y miradas a la única persona que cumple con esas características-Pero que también es leal, atento, gracioso, siempre está cuando se le necesita para lo que sea y debo admitir que cocina mejor que mi marido.

-El amor es el mismo, cielo.- resta importancia Alec de forma sarcástica y ella le lanza un beso volador.

-Bueno, creo que con mi increíble descripción hasta el cachorro nuevo de Esme sabe para quien es mi regalo. Emmett...- extiende el paquete y los brazos hacia mi hombre que no puede sonreír mas ampliamente y la alza en brazos girándola y haciéndola gritar y a nosotros reír.

-Admite que me adoras.- le dice sin soltarla.

Si! te quiero, pero ¡bájame!.- una vez acabado el espectáculo mi hombre se inclina por su paquete. Miro a Bella de reojo ya que, gracias a la aversión de mi novio por las compras al final ha acabado diciéndome quien era su amigo secreto y he tenido que ayudarle con el regalo, así como con el de las niñas.

-Bueno, creo que llegó la hora.- coloca el paquete bajo su brazo y se frota las manos como si se estuviera preparando para realizar un trabajo rudo colocándose de frente a su cuñada que está de frente a mi que estoy sentada en el brazo de uno de los blancos sofás de Esme. Me río sin entender nada, esperando que comience su discurso preparado para ella, mirándolo mientras se aclara la garganta y se acomoda el cuello de la camisa. -Creo que todos en ésta sala han sido testigos de, lo difícil que ha sido para mi, luego de haber pasado por un... No digamos que fracaso, porque gracias a ello tengo a dos de las cuatro mujeres mas importantes de mi vida sentadas en ésta sala. Mas bien, lo definiré como una etapa la cual tenia que superar para salir con el premio mayor, que son esas dos princesas que hoy alegran mis días.- hace una pausa, mirando a Irina y Kate con adoración y ellas le soplan un beso desde su lugar. Sonríe y continua mientras yo estoy paralizada o hipnotizada y perdida por sus palabras-Bueno, decía que... Todos han sido testigos de lo difícil que ha sido volver a confiar en el amor de pareja luego de pasar por una separación. Me costó volver a dejarme llevar, volver a creer, dejar entrar a alguien nuevo a mi vida y mas a la de mis hijas porque ellas y yo pasamos a ser un combo y si alguien las lastimase a ellas no respondería de mis acciones.- sonríe- Era una de las razones por las que deje de tener citas. Y juro que hasta me había resignado en que tal vez, una vida en pareja no era algo hecho para mi.- suspira y se gira hacia mi -Y entonces llegas tú- pronuncia como si fuera un reproche, negando con la cabeza pero con una sonrisa bailando en sus labios -Llegas tu, con toda tu valentía, tu energía, tu amor incondicional, tu carácter de mujer independiente, tu sarcasmo, tu instinto, tu esencia, tu manera de ser de mujer increíble que no sabes que tienes metiéndote bajo mi piel sin pedir permiso siquiera. Arrasando todas las dudas a tu paso y haciéndome desear cada día más, más contigo, más de ti, más de nosotros.- hace una pausa para respirar y sacar del saco de su chaqueta una pequeña caja color negro con un lazo plateado. No puedo respirar, ni hablar, ni parpadear mientras en la habitación se puede oír un alfiler caer por el increíble silencio. Mis manos viajan hacia mi boca cuando se inclina sobre una de sus rodillas frente a mi, eclipsando la sala, las luces, los flashes, los jadeos de sorpresa y las risitas nerviosas. Solo estamos él, yo y ese delicado anillo de oro blanco con un solitario azul cielo -Por eso te quiero pedir que seas mi más, Rose. Y si, se que lo hemos hablado y que quieres una boda en vaqueros y que no la llamemos boda y todo eso que, para mi son solo los contornos del plato principal porque lo que en realidad me interesa es tenerte conmigo, hasta que la vida nos lo permita.

-Emm...- jadeo sin encontrar mi voz, con las lagrimas surcando mi cara.

-Mis padres me han enseñado que las cosas se hacen bien, o no se hacen y entonces yo te pregunto ¿te casas conmigo, mi amor?- dice, sus ojos brillando bajo la tenue luz de la sala y como niña pequeña le salto encima haciéndonos caer en la alfombra.

-Si, si, claro que me caso contigo.- asiento, besándolo, abrazándolo, fundiendome en su corazón y en sus labios sellando así nuestro compromiso.

-¡Tendremos bodorrio!- nos trae al mundo real las palabras de Garret, luego de habernos olvidado de todos a nuestro alrededor. La habitación se llena de aplausos y sorbidos de nariz de parte de las mujeres de la familia. Irina y Kate se unen a nuestro abrazo mientras seguimos tirados en el piso riendo.

-Espero seas como tu tío, Tony- escuchamos a Paula enternecida, guindada del brazo de mi sobrino y éste se ríe, besandole el tope de la cabeza.

Unas navidades llenas de amor, risas, promesas, lagrimas de felicidad y sueños de futuro junto a mi nueva familia.