CAP. 28 El nacimiento de Hogwarts

Desde ese día, comenzamos a trabajar sin descanso: por las mañanas teníamos las clases, y por las tardes, íbamos al emplazamiento de nuestro nuevo castillo, para trabajar en su construcción.

Quizás muchos penséis que tardamos años en construirlo. Pues os sorprenderá saber que solo tardamos un mes y medio. ¿Cómo lo conseguimos? Pues usando magia, por supuesto :D

Lo malo, es que yo ya tenía más de cinco meses de embarazo, y ninguno de mis tres compañeros me permitía hacer nada.

- Hel, déjanos esto a nosotros. No creo que el esfuerzo le venga bien al bebé – dijo Rowena.

- El bebé estará perfectamente. – respondí – Chicos, este proyecto es de los cuatro, y los cuatro debemos colaborar.

Finalmente, les convencí de que me permitieran ayudar. Eso si, solo me dejaban hacer las tareas menos pesadas.

Finalmente, la construcción estaba casi acabada. En realidad no estábamos seguros de si el número de aulas, y dormitorios sería el adecuado, puesto que no sabíamos cuántos alumnos tendríamos.

Nos preocupaba que nuestros discípulos tuvieran todo lo necesario. Fue entonces cuando se nos ocurrió construir una sala muy especial, una sala que apareciera para ayudar a aquellos que lo necesitaran. La llamamos ¨sala de los menesteres¨. Pero debíamos evitar que los alumnos hicieran un mal uso de ella, así que la hechizamos, para que solamente apareciera ante aquellos que verdaderamente necesitaran su ayuda.

Salimos a los jardines, para delimitar los terrenos.

- Chicos, el bosque es bastante peligroso para los alumnos.- dijo Rowena – Allí habitan todo tipo de criaturas mágicas...

- Tienes razón, Row – respondí – Creo que deberíamos prohibirles ir allí...

- Yo no creo que sea para tanto... – dijo Godric – Nosotros hemos estado allí cientos de veces y no nos ha ocurrido nada...

- No seas bruto, Godric – contestó mi amiga – Nosotros somos adultos, y tenemos pleno uso de nuestros poderes, pero nuestros alumnos llegarán aquí y no tendrán ni idea de cómo utilizar la varita ¿Cómo esperas que se defiendan si les atacan?

- Está bien, está bien, como queráis.

Este asunto nos preocupaba especialmente, porque desde hacía unos meses, habían vuelto a aparecer criaturas heridas en el bosque. Lo que más nos preocupaba era que hasta entonces, nuestros intentos por atrapar al culpable habían sido inútiles. Cuando estábamos a punto de atraparlo, desaparecía.

Decidimos añadir ¨ciertas protecciones¨ a los terrenos:

. Colocamos una barrera para que nadie pudiera aparecer o desaparecer en los terrenos.

. Pusimos también conjuros ¨anti- muggle¨

Contemplamos por fin nuestro nuevo hogar terminado: Hogwarts, había nacido.

De camino al castillo de Merlín, íbamos pensando en un nombre para la escuela. Aunque parezca extraño, elegir nombre nos costó más que construirlo.

En esto estábamos cuando llegamos al pie de la escalera, camino de nuestras habitaciones. Fue entonces cuando nos fijamos en las feas estatuas de cerdos alados que coronaban los dos lados de la escalera.

Eran dos estatuas muy feas, pero tenían algo especial, que siempre nos llamó la atención, aunque nunca llegamos a saber que era. En ese momento, la misma palabra nos vino a la mente a los cuatro:

- Hogwarts.

Era un nombre un poco ridículo, pero fue el único nombre en el que estuvimos de acuerdo los cuatro...

En honor a este hecho, colocamos las estatuas en la entrada de los terrenos, a los lados de la gran verja de hierro.

--

Antes de darnos cuenta, ya solo faltaban dos semanas para terminar nuestros estudios con Merlín, y tres semanas para mi boda con Godric. Los preparativos iban viento en popa (Lucy y Sophie se estaban encargando de casi todo, ya que nosotros estábamos muy ocupados con la construcción de Hogwarts)

- Chicas, os vamos a echar muchísimo de menos – dijo Lucy un día, antes de ir a dormir, con lágrimas en los ojos.

Sophie y ella habían decidido viajar por todo el mundo al terminar los estudios. Querían conocer otros tipos de magia, y ampliar sus horizontes. Por supuesto, Demian iría con ellas.

- Aún estáis a tiempo de venir a Hogwarts con nosotras – dije - Seguro que seríais unas profesoras excelentes...

- Lo siento, Hel – contestó Sophie con voz triste – pero ya tenemos otros planes de futuro.

No me explicaba a qué venía la tristeza en su voz. Lo cierto es que Sophie llevaba unos días bastante rara... Estaba distante con nosotras, apenas hablaba y se pasaba las noches en vela, y cuando conseguía dormir tenía horribles pesadillas... Rowena, Lucy y yo estábamos bastante preocupadas por ella. No nos explicábamos qué le podría estar ocurriendo. Nos dimos cuenta de que sacaba muy a menudo esa extraña caja que escondía bajo su cama, y pasaba horas contemplándola...

- A lo mejor esa caja se la regaló un ser muy querido, y se pone triste al recordarle... – sugirió Rowena.

- No se... – continuó Lucy – No me ha contado nada sobre eso...

- Bueno, creo que si queremos averiguar algo, tenemos que preguntarle a Demian. – dije - Después de todo, es su novio, y pasa con el la mayor parte del tiempo...

Dicho esto, nos dispusimos a buscar a Demian por todo el castillo. Finalmente le encontramos subiendo la escalera principal. Tenía una cara de preocupación que no indicaba nada bueno.

- Chicas, os estaba buscando – dijo - Necesito hablar con vosotras.

- Nosotras también te estábamos buscando – contestó Lucy.

- Estoy muy preocupado por Sophie – dijo el - ¿Vosotras sabéis qué le ocurre? Desde hace unos días me evita, y casi ni me habla... La noto triste, pero no se por qué...

- Nosotras tampoco lo sabemos, Demian – respondí – precisamente te estábamos buscando para preguntarte lo mismo...

- Vaya... – susurró – Pensé que a vosotras, que sois sus mejores amigas, os habría contado algo...

- Pues no... – dijo Rowena – Creo que lo mejor es buscarla y preguntarle directamente a ella.

- Ya lo he intentado, pero no me quiere decir qué le pasa... – contestó Demian.

- ¡Bueno, pues entonces, la convenceremos! – exclamé – Está claro que algo grave le pasa, y no pienso quedarme de brazos cruzados.