Los personajes de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki, Yumiko Igarashi y TOEI Animation Co., 1976. Usados en este fic sin fines de lucro.
*Capitulo 29: Sentimientos que florecen
La noche caía sobre la residencia de la familia Ardley. Era una velada despejada y el clima se percibía agradable, por lo que se confirmaba la llegada del verano a la ciudad. Un gran movimiento se escuchaba por la casa, eran los sirvientes que arreglaban todo para la cena familiar y uno a uno, los comensales fueron entrando al gran comedor.
Archie esperaba paciente la llegada de Candy, se había situado a los pies de la escalera para escoltar a su prima...se sentía muy emocionado tan sólo con pensar en ella. Aunque la chica le pidió tiempo para pensar su propuesta, el galante joven haría gala de sus encantos en toda oportunidad posible. Esta noche no sería la excepción.
La chica en cuestión, salía de su habitación y mientras bajaba despreocupadamente por las escaleras, notó la presencia del elegante primo quien la esperaba ansioso. Él la miraba sonriente y ella con todo su nerviosismo, lo saludó al tiempo que le daba el brazo en respuesta al caballeroso gesto de Archie.
Ambos entraron en el comedor y la Tia Abuela con mirada rígida y fría, veía con seriedad la escena. Internamente se repetía una y otra vez que esto no duraría mucho y que las cosas cambiarían entre ellos una vez que Candy se embarcara hacia Inglaterra.
Por su parte, Stear estaba más tranquilo...la plática que ellos tuvieron esa tarde, le ayudó a controlar mucha de la ansiedad que sintió al enterarse del susodicho viaje. Pero no dejaba de pensar en la reacción que su hermano tendría. Obviamente Archie estaba haciendo su mejor esfuerzo por tratar de conquistar a la chica, pero sus planes pronto encontrarían un gran obstáculo que sería difícil de afrontar...la distancia.
Todos se sentaron a la mesa y fue el galante Archie quien ayudó a Candy con su asiento. Luego, sin miramientos se sentó junto a ella bajo la mirada severa de la Sra. Elroy.
Para Emilia, esto ya rayaba en la intolerancia y su paciencia se estaba agotando. Por lo que decidió que era el momento de saber la reacción de su querido sobrino...lo pondría a prueba
-Díganme, ¿Cómo se sintieron hoy en su primer día en el despacho?- su rostro se dirigió a Archie
-Fue muy interesante Tia y aunque es mucho lo que tenemos que aprender, me gusta mucho... creo que ambos lograremos involucrarnos en los negocios de la familia muy pronto-
-Me alegra ver el entusiasmo que tienes...¿y que me puedes decir al respecto Stear?- su mirada se concentraba ahora en el otro joven
-En realidad pienso que nos llevará tiempo el siquiera entender cómo se manejan cada una de las empresas familiares...tomar decisiones es gran responsabilidad y me gustaría estar mejor preparado ya que muchas empresas y personas dependen de eso- respondió seriamente
La matriarca entendió perfectamente lo que sus sobrinos sentían...por un lado tenía el entusiasmo de Archibald pero por el otro la sensatez de Alistair. Se sintió muy orgullosa por contar con tan maduros sobrinos, ambos traerían una nueva perspectiva y fuerza al emporio Ardley.
Pero para lograr esto, tenía que quitar de en medio lo que amenazaba con distraer a uno de los futuros presidentes de la familia. No podía tomar darse el lujo de que se echara todo por la borda a causa de meramente un capricho juvenil. Era el momento de que actuara y no se andaría con miramientos.
Muy segura de si misma y con toda calma, agregó mientras endulzaba su acostumbrado té
-Estoy muy orgullosa de los dos, George me ha informado de todo y me siento aliviada. Durante nuestra ausencia se que ambos se desempeñarán satisfactoriamente...estaré mucho más tranquila mientras Candice y yo estemos en Londres...-
El menor de los Cornwell se volvió a mirar a la anciana muy sorprendido y desconcertado, pero ella tranquilamente saboreaba de su infusión. Después su mirada se dirigió a Candy, pero ella sólo continuaba comiendo en silencio sin siquiera inmutarse. Luego echó un vistazo a su hermano y se encontró con la serena mirada del inventor...pasmado se dio cuenta de que al parecer, la noticia no le había afectado a nadie más que a él!
Cuando logró controlar un poco su asombro comentó
-Pero...¿Cuándo se decidió que Candy iría a Londres?-
-...- la Tia Abuela sólo lo miró seria sin responder
-Usted nunca mencionó que Candy la acompañaría...- reclamó
-Esa fue una decisión del Bisabuelo Williams...Candice no sólo me acompañará en mi viaje a Londres sino que asistirá a un colegio de verano en Escocia y permanecerá ahí hasta que comiencen nuevamente las clases en el otoño...- sus palabras sonaron muy duras para el joven.
Para Archie, esto fue un duro golpe, en tan sólo un par de semanas Candy partiría y con ella la oportunidad de poder seguir cortejándola. Sintió una gran frustración que lo hizo levantarse del asiento colocando ambas manos en la mesa...y mirando fijamente a Candy agregó
-No es justo que Candy tenga que irse tan lejos a estudiar...-
-Te equivocas Archibald, Candice se ha desempeñado muy bien en el colegio y este es el premio a sus esfuerzos- lo decía secamente mientras miraba a Candy quien continuaba en silencio, la joven estaba sorprendida de la reacción de su primo y no podía ni levantar la mirada
-Pues esto parece más bien un castigo...enviándola tan lejos a otro colegio- Archie no podía contenerse más
Entonces el inventor supo que tenía que intervenir, no podía permitir que el arrebatado de su hermano se enfrascara en una discusión con la Tia Abuela y si continuaba así, correría el riesgo de exponer sus sentimientos frente a la anciana y no sabía con seguridad como reaccionaría la Tia...lo mejor era controlar a su hermano.
Con todo esto en su mente, Stear intervino en la contienda
-Será mejor que nos tranquilicemos y veamos esto con calma...- lo decía mientras miraba enérgicamente a su hermano -Si ya se decidió que viaje a Londres, hay que verlo con optimismo... será su primer viaje a Europa. Además esto le concierne más a Candy y quien mejor que ella para decirnos si está de acuerdo con la decisión del Bisabuelo...- y se volvió hacia la chica
La joven se sentía nerviosa por la arrebatada reacción de Archie, nunca se imaginó que respondiera a la noticia de esta manera. Ahora más que nunca, supo que lo mejor sería alejarse de él por un tiempo. Con la intervención de Stear y sus palabras, se dio el valor de responder a esta situación.
Levantó la mirada y girando a su lado, hacia donde se encontraba Archie, comentó
-Si el Tío Abuelo Williams considera que esto es lo mejor para mi, entonces asistiré al colegio de verano...- eso fue todo lo que dijo mientras la matriarca la miraba con ojos de satisfacción, la chica había respondido bien a los cuestionamientos y a la desagradable discusión.
Archie la miraba incrédulo, es más, se dio cuenta de que todos aprobaban el viaje a excepción de él...aún su hermano parecía estar de acuerdo, no lo podía creer!
Pero antes de que todo se saliera de control, fue la Tia Elroy quien puso punto final a los reclamos y a la desaprobación de su sobrino
-No hay más que discutir del tema...esta fue una decisión del Sr. Williams y se tiene que cumplir, por lo que te pido que midas bien tus palabras Archibald. Hasta la misma Candice esta de acuerdo, así que demos por terminada esta plática- y con toda su autoridad se levantó del asiento y se retiró del lugar.
Todos miraron sorprendidos la reacción de la Tia Abuela. Para Candy, ésta era una situación muy incómoda por lo que pensó que era el momento de seguir el ejemplo de la anciana y no dar pie a más discusiones. Así que se disculpó también con los hermanos, deseándoles las buenas noches para luego desaparecer por el gran salón.
Era tanta la rabia e impotencia que Archie sentía que ni siquiera pudo detenerla, así los dos hermanos se encontraron solos en lo que había sido hasta hace unos momentos, una cena familiar.
El inventor entendía la reacción de Archie...el no ver a Candy por un tiempo también lo entristecía, pero no podía dejar que sus emociones lo controlaran, tal y como le estaba sucediendo a su hermano.
Así que se levantó del asiento y se dirigió a donde estaba Archie...le habló al tiempo que posaba una mano sobre el hombro de su hermano
-Será mejor que te controles...hablándole así a la Tia Abuela no lograrás nada-
-...- Archie se volvió hacia Stear con una mirada llena de ira y con un gesto de enojo se apartó de su hermano evadiendo todo contacto con él.
Entonces, el mayor de los Cornwell se dio cuenta de lo furioso que estaba Archie...era tanta la furia que sentía que cerrando lo puños se quiso desquitar con su hermano
-Tú sabias todo...¿verdad?-
-...- Stear se sintió descubierto
-Por eso estabas tan tranquilo cuando la Tia nos dio la noticia...claro, como a ti no te importa!-
-No digas eso Archie...por favor tranquilízate!- cómo no le iba a importar, si también él extrañaría a Candy
-¿Cómo me pides que esté tranquilo?- sus ojos ahora reflejaban furia -...cuando estaba a punto de conquistar el amor de Candy!- su voz se había alzado ya unas octavas más de lo normal.
Esto confundió mucho más al inventor por lo que preguntó a su hermano aún temiendo la respuesta
-Exactamente...¿A qué te refieres con lo de a punto de conquistar?-
-...- Archie mirando fijamente a su hermano, finalmente le confesó todo -...Que Candy está al tanto de lo que siento por ella y me prometió que me daría pronto una respuesta a mi propuesta!-
Tal y como lo temió, su galante hermano no pudo contenerse más y ya había declarado sus sentimientos a Candy. Ahora entendía el porqué la chica no se había opuesto a que la enviaran tan lejos, era posible que ella estuviera huyendo de Archie...y muy probablemente con eso, evitar darle una respuesta a sus avances.
El hermano menor estaba tan cegado en su amor por Candy que no se daba cuenta de que con este tipo de reacciones lo único que lograba es que la chica se apartara. Prueba de ello era que Candy no se había quedado a su lado para explicarle sus motivos para aceptar la decisión del Bisabuelo...ella simplemente se alejó.
Pero para Stear, la situación era muy clara...Candy estaba a punto de distanciarse de su hermano. Decírselo a Archie en ese momento no era conveniente ya que el joven simplemente reaccionaría con enojo o con tristeza. Sin importar cuál fuera su reacción, a Stear le dolía verlo así...pero en esta ocasión, estuvo a punto de enfrascarse en una fuerte discusión con él por la actitud tan agresiva que tenía. Era imperante el que se controlara sino todo acabaría desastrosamente.
Con mucho tacto trató de razonar con él, pero pareciera que Archie se empeñaba en sentirse enojado, volcando toda su frustración hacia el inventor. Por lo que Stear decidió que era mejor que se desahogara con él en vez de hacerlo en una confrontación con la Tia Abuela. Así que pacientemente, escuchó todos los argumentos que el galante joven tenía en contra de ese viaje.
Cuando el mismo Archie se cansó de argumentar y de casi gritar todo lo guardaba por dentro, Stear sabiamente le respondió
-Puedes oponerte todo lo que quieras, pero esa decisión ya esta tomada...- dijo enfatizando la palabra "ya" -Lo único que te queda por hacer es apoyar a Candy y hasta el momento, eso es algo que no tú has hecho...-
Archibald al sentirse derrotado, bajó la guardia y ahora toda la cólera que sintió, se transformó en impotencia y angustia. Dándose la media vuelta, se dirigió al balcón y se quedó ahí mirando hacia el cielo.
Este fue un fuerte enfrentamiento entre los Cornwell, nunca antes ninguno de los dos se había hablado así...Archie con enojo y casi gritando, mientras que el inventor hacía uso de palabras duras y enérgicas en contra de su hermano. Definitivamente, la presencia de Candy y lo que ambos sentían por ella, estaba cambiando de alguna manera la fraternidad entre ellos.
Por largo rato, Archie se quedó en balcón mirando hacia lo oscuro de la noche, esa era su típica reacción ante lo que lo hacía sentir impotente. Así es como reaccionó al darle la noticia a Candy sobre la muerte de Anthony, pareciera que el galante joven se refugiara en tan singular lugar... un balcón.
Arrepentido por sus duras palabras, el inventor contemplaba a su hermano. Era obvio que a Archie le dolía mucho lo que sucedía pero como su hermano mayor, necesitaba hablarle con firmeza para evitar que su arrebatado proceder le causara mayores problemas. Pero aún así, se sintió mal por la discusión que tuvieron...por lo que se acercó a su hermano.
Y con voz más calmada se disculpó
-Lo siento, no fue mi intención el discutir contigo...espero y entiendas que lo hice por tu propio bien- sonaba arrepentido
-...- el hermano menor no se inmutó
Al sentir la indiferencia de su hermano, entendió que no había nada más por decir
-Será mejor que te deje solo, si quieres hablar ya sabes donde encontrarme...- y dándose la media vuelta abandonó el comedor.
Con actitud arrogante, Archie ni siquiera se volvió a mirar a su hermano. Estaba demasiado furioso por lo que estaba sucediendo. Creía haber tenido el apoyo del inventor para conquistar a Candy, pero ahora un dejo de duda lo invadía...Stear en lugar de apoyarlo parecía que estaba de acuerdo con que Candy se fuera lejos. Y vaya que la chica se alejaría!
Solamente quedaban dos semanas antes de su partida, necesitaba tener una respuesta por parte de Candy antes de su partida...no quería verla partir quedándose con la incertidumbre. Tenía que actuar y debía hacerlo cuanto antes, sin importarle nada más.
Con esto en su mente, finalmente se retiró a su habitación y toda esa noche meditó en todo lo que haría para encontrarse a solas con Candy y continuar con su romance.
A la mañana siguiente, todos se presentaron a desayunar menos Archie. El mayordomo le informó a la Sra. Elroy que el joven no se había levantado aún y que había pedido que no se le molestara.
Una muy irritable Tia, escuchó el mensaje y dio la orden para que se sirviera el desayuno. Mientras todos comían en silencio, la anciana miraba toda la situación con seriedad. Nunca que se imaginó esta reacción por parte de Archie, siempre lo consideró un chico sensato aunque a veces era un tanto caprichoso. Pero al verlo comportarse así, lo desconocía...tal como había sucedido con Anthony.
Ante los ojos de la Tia Abuela, Candy era un peligro para los jóvenes de la familia; parecía que la chica despertaba en ellos un espíritu de rebeldía que iba en contra de todo lo que se les había inculcado. Primero Anthony, ahora Archie...afortunadamente su querido Alistair no había caído aún ante los encantos de esa jovencita...bueno, eso es lo que la matriarca pensaba.
Al terminar el desayuno, la anciana se retiró a sus habitaciones no sin antes dejarle a Candy numerosas tareas...le ordenó el empezar a empacar y preparar las cosas para el viaje, también le pidió leer un libro sobre las costumbres escocesas e inglesas, además de ponerse al tanto en el curso escolar que llevaría en su colegio de verano. En fin, le dio tanto por hacer que no tendría tiempo libre ese día...de alguna manera, quería desquitarse con la chica por ser la causante de la jaqueca que sufría.
Con resignación, la joven se retiró hacia la biblioteca y Stear se dirigió frustrado a su laboratorio con todos sus planes arruinados...no pasarían el día juntos y por la noche ellos partirían al colegio. En verdad que sintió mucho enojo en contra de su hermano, Archie hacía sus rabietas y todos pagaban las consecuencias.
Ya por la tarde, Candy terminaba de leer un par de capítulos del libro que la Tia le pidió leer. Con fastidio, lo cerró y se levantó para estirarse...se sentía muy tensa y cansada. Leer sobre extrañas costumbres le aburrió mucho, sobretodo cuando no entendía nada del tipo de vida que la gente acostumbraba en esos lugares, se sentía muy ajena a todo eso.
Así que sin siquiera pensarlo, se dirigió al gran ventanal. Contemplaba los brillantes rayos del sol a través de las cortinas y cerrando los ojos disfrutaba de su calor. Luego, en un acto impulsivo, abrió la ventana para respirar aire puro...el olor a libros de la biblioteca la cansaba.
Miraba la hermosa tarde y el jardín frente a ella...entonces tuvo una idea. Miró hacia el libro y luego a hacia afuera, sonriendo por la travesura que estaba a punto de hacer, se escapó por la ventana y se alejó rápidamente de ahí.
Sabía que la Tia Elroy la regañaría, pero no quería perderse de un día tan hermoso...pronto partiría y no disfrutaría de este lugar por un tiempo, pero sobretodo, no tendría la compañía de su querido amigo Stear. Así que sin más, se encaminó al laboratorio del inventor.
A llegar, tocó la puerta suavemente pero no hubo respuesta...estaba a punto de entrar cuando una voz la detuvo
-Hola Candy...-
-...- al escuchar esa familiar voz, la chica se volvió lentamente hacia el joven que le hablaba
-Me alegra el encontrarte aquí...te vi desde mi balcón y baje para hablar contigo- le decía
-...- ella aún sorprendida ante su presencia respondió -...vine a buscar a Stear, pero parece que no está, así que con tu permiso, me retiro...-
Era obvio que la jovencita trataba de huir de escena, pero Archie hábilmente la tomó de la mano antes de que pudiera escapar. Con toda la galantería, el joven se acercó a ella tomando delicadamente su mano y se la llevó a los labios para besarla dulcemente.
Candy se sintió inhibida ante el galante gesto, estaba sonrojada y nerviosamente escuchó al joven
-Dime, ¿Has pensado ya en tu respuesta a lo que hablamos la última vez?- la miraba ávidamente
-...eh...no...- como pudo, retiró la mano de las de entre Archie y se giró dándole la espalda
Al ver que ella evadía su mirada, pensó que toda esta reacción era lógica tratándose de una chica nerviosa y no se dio por vencido. Por lo que lentamente y con mucha delicadeza empezó a acariciar los rubios rizos de Candy...quería abrazarla con todas sus fuerzas, pero tenía que controlarse y se conformó solo con eso.
A sentir las caricias de su primo, la joven sintió una corriente que la recorría por todo el cuerpo. Era la primera vez que un chico la tocaba de esta manera...pero tratándose de Archie, la sensación no fue bienvenida del todo. Por lo que decidió poner fin a este encuentro.
Armándose de valor le dijo aún cuando le daba la espalda
-Como te lo pedí antes, por favor dame tiempo...aún no he tomado una decisión...- y respirando hondo agregó -Te daré una respuesta cuando retorne del viaje, te lo prometo- y giró su cabeza para mirarlo por encima del hombro.
Archie de la emoción, detuvo las caricias y respondió
-¿Lo prometes?...Candy, no sabes lo feliz que me haces! Esperaré paciente por ti...pero quiero que me prometas algo más, que me escribirás todas las semanas porque de verdad que te voy a extrañar mucho!- y sin más la tomó de los brazos con ambas manos -No sé cómo resistiré el que te vayas de mi lado...-
Candy se sintió inmovilizada ante el contacto, pero lo que más le sorprendió fue la incomodidad que esto le causó. Quería zafarse de inmediato, esa fue su reacción. Así que sin mirarlo, lentamente tomó las manos del joven que la sujetaban y las apartó de si...
Al verse libre y dando un paso al frente, sin volverse a mirar le dijo
-Te escribiré cuando pueda y te daré una respuesta cuando regrese...- y haciendo uso de las últimas fuerzas que tenía agregó -Tengo que irme...hasta pronto!- y salió corriendo.
Para el joven, quien quería creer que todo estaba saliendo como lo planeado, esto no fue más que la reacción típica de una chica quien es tímida ante el cortejo. Desafortunadamente, Archie estaba simplemente engañándose a si mismo...su ego le decía que era irresistible para cualquiera y simplemente no cabía en su mente que chica alguna pudiera rechazarlo.
Sin embargo, este fue un gran avance en su conquista y aunque el acariciarla fuera un acto meramente impulsivo que lo llenó de nerviosismo, tenerla de alguna forma entre sus brazos fue un acto que jamás había hecho con otra chica y la sensación fue algo muy especial...
Archibald finalmente había cerrado la distancia entre ellos, acercándose no sólo física pero tratando de estar más íntimamente a ella. Mientras la sujetaba, miles de mariposas volaban sin control por su estómago y una sutil calidez lo invadió, por primera vez deseó que el momento no terminara y que éste durara para siempre.
Sin embargo, mientras Archie aún disfrutaba de las emociones causadas por el encuentro, Candy corría por los jardines. Se sentía muy desorientada y confundida...¿porqué tuvo que encontrase con Archie? se preguntaba.
En eso, tropezó con alguien...había estado corriendo por el jardín sin mirar y no se dio cuenta de que alguien venía a su encuentro. Se trataba de Stear que se dirigía a su laboratorio llevando una caja entre las manos, pero al tropezar con la chica todo su contenido cayó al suelo.
Una muy apenada Candy empezó a recoger cada uno de los objetos regados por el suelo y el chico hacía lo mismo...eran varias piezas de un motor y habían varias cosas pequeñas como tornillos y tuercas.
El inventor notó el nerviosismo de la joven y le dijo
-No te preocupes Candy...yo recogeré todo-
-...perdón, fue mi culpa...no te vi y mira lo que causé- ella seguía diligentemente recogiendo las cosas
-Tranquila...yo levantaré todo- e incorporándose le extendió la mano para que se pusiera de pie
Sin pensarlo ella le dio la mano y ambos se miraron sonrientes por unos instantes. La chica sintió aquella serenidad que Stear le transmitía y que era reafirmada con el sólo roce de su mano. Después de su encuentro con Archie, era lo que precisamente necesitaba.
Por su parte, el joven la miraba gustoso...cada encuentro que tuvieran sería un atesorado momento para cuando ella partiera. En realidad lo que Stear estaba haciendo en su mente, era guardar cada una de estas memorias con todo detalle para cuando viniera la soledad que conlleva la separación.
Aunque fuera tan sólo por unos instantes, para la chica este encuentro hizo que el nerviosismo que sentía desapareciera para dar paso a uno de tranquilidad. Minutos después, Candy se disculpaba nuevamente con su primo y prosiguió su camino hacia la mansión ya más calmada.
El inventor miraba embelesado a la chica mientras se alejaba de él y para cuando la perdió de vista, empezó a levantar los objetos que estaban regados a su alrededor. Lo hacía con la imagen de Candy en su mente y una gran sonrisa en su rostro. Cuando recogió todo, continuó su camino sintiéndose feliz y silbando alegremente.
Sin embargo, alguien más fue testigo de este incidente. Un par de ojos habían seguido muy de cerca la escena y lo que vieron no fue en absoluto de su agrado.
Cuando Candy salió corriendo de su lado, Archie trató de seguirla pero al ver el tropiezo de la chica con su hermano, decidió esconderse tras de los arbustos. Observó que mientras Stear le sostenía la mano, Candy no lo rechazaba...por lo menos no como lo había hecho con él.
Esta observación le llegó muy un hondo al galante joven, sembrando un sentimiento nuevo en su interior...sin distinguirlo, un dejo de celo se había posado en él. Aunque el encuentro de ellos fue breve, Archie percibió la alegría que esto causó en su hermano y la desconfianza cruzó su mente por un momento.
Archibald no lo sabía, pero este sería el inicio de una sucesión de eventos que finalmente provocarían que una confrontación se diera entre ellos y dependería de Archie mismo si ésta llegaría a convertirse en un fuerte enfrentamiento entre los hermanos.
Notas:
Hola a todos! Nuevamente agradezco el que sigan leyendo esta historia. Agradezco sus comentarios y si les parece a ratos un tanto aburrida, es porque me gusta analizar y detallar cosas. Prometo no ser tan reflexiva y dar más amenidad a la historia.
Les mando un abrazo enorme y que disfruten de un lindo fin de semana.
Abrazos enormes
Adriana
