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Capitulo XXIX

Infiltrandose en Yuuzan'tar


Rey convocado a los caballeros Jedi como Shara, Han, Race, Kerlaroo, Dini, Kora Eldon, Kin Soskoa y Kyle Solo; y maestros Jedi como Iella Horn, Siri Tharen, Jek Syrgas y Neespi, con el afán de trazar un plan.
—¿Ha encontrado a Zonama Zekot, maestra Dameron?—preguntó el nautolano Jek Syrgas, una vez que Iella ingresó a la sala.
Ellos no eran los únicos Jedi pero si lo que estaban en Dac, el resto de los Jedi estaban en otros mundos, ayudando y luchando contra los vong o refugiados en Ossus.
—Sí—exclamó Rey—Y vendrá a ayudarnos.
—Eso son buenas noticias—exclamó Neespi.
—¿Y cual será nuestro próximo movimiento?—exclamó Iella.
—¿Konnix ha dicho algo como se va a movilizar?—preguntó Rey.
—El Remanente y la Ascendencia serán los primeros en llegar a Coruscant—contestó Kora, una joven de la edad de Kyle— Luego la Alianza hará su entrada, sorprendiendo a los vong.
—Será con todo lo que tengamos—exclamó Kin Soskoa, un nautolano.
—Bien—Rey se acercó un poco más al centro—Porque iré camuflada al planeta, con Han y Shara.

Los mencionados asintieron pero el resto se sorprendieron.
—¿Va a ir infiltrada con sus hijos?—preguntó Iella.
—Reconoceremos el terreno y luego iremos al Palacio, donde está Shimrra Jamaane. Con el Supremo muerto y Zonama en órbita, habremos ganado.
—Bastante arriesgado ¿verdad?—preguntó Neespi y Dini se agitó del nerviosismo.
—Es la única vía—exclamó Rey— Iremos primero y confiamos que el Remanente Imperial sea la distracción de los vong, así será sencillo infiltrarnos en el Palacio.
—Estaremos disfrazados—exclamó Han—Danni logró replicar las armaduras voduun, así que no será doloroso al ponernos.
—Luego de que nos hayamos infiltrado—prosiguió Rey— El equipo de Kyle con Kora y Kin, ingresaran al planeta para buscar a Nom Anor y apresarlo.
—Entendido—exclamó Kyle de brazos cruzados.
—¿Si nos ataca? ¿Podemos matarlo?—exclamó Kora.
—Pueden hacerlo—exclamó Rey sin gustarle nada el camino que estaban tomando.— Finalmente el equipo de Siri será el ultimo en ingresar.
Siri y los que no fueron mencionados asintieron, serian la última oleada y su ingreso tendrían que ser junto con la Alianza Galáctica.
La reunión se dio por finalizada, los asistentes empezaron a retirarse de la sala.

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Rey y sus hijos caminaban por el hangar hasta llegar a Poe, el veterano piloto sabia de la misión arriesgada de su esposa con sus hijos, los únicos que tenia.
—Poe—exclamó Rey.
—Rey, hay maneras—exclamó Poe.
—Es el único modo—exclamó Rey—Siento mucho si tengo que llevármelos pero debo hacerlo.
—Es la única forma, papá—exclamó Han.
—Estaremos bien—exclamó Shara.
—Odiaría perderlos—exclamó Poe, Rey se acercó al piloto y agarró sus manos.
—No nos perderás, te lo prometo—exclamó Rey.
—Regresaremos, papá—exclamó Shara sonriendo a su padre.
—No estoy de acuerdo—exclamó Poe aforrándose a las manos de Rey y luego, los tres se abrazaron grupalmente.—Tengan cuidado, son mi familia.
—Te queremos, papá—exclamaron los mellizos.
—Te amo, Poe—exclamó Rey.
Poe asintió y besó a su esposa.
—Regresaremos, piloto.
Rey sonrió, Poe tocó el hombro de Han y besó en la frente de Shara, y los vio irse hacia esa nave vong, la misma que se robó su hija en Myrkrr, quería creer que regresarían, se aferró a ese deseo, quería verlos nuevamente.

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Nas Choka fue alertado de una nave extraña que se acercaba, el Maestro Bélico se acercó al mamparo donde observó la nave transporte
—Maestro Bélico, esa nave tiene las características similares a la nave que escapó de Mykrr—exclamó un subordinado vong.
Nas Choka se cruzó de brazos, desde que habían tomado Yuuzan'tar, las cosas ya no fueron fáciles; había revueltas en los territorios dominados e incluso en la misma Yuuzan'tar. Avergonzados y esclavos que se levantaban contra sus señores, el Maestro Bélico no sentía que ese planeta fuese el que estuviesen buscando años y años.
—Déjenlo pasar; serán refuerzos para sofocar esas revueltas.
—Como lo ordene, Maestro Bélico—exclamó el subordinado.
El Maestro Bélico se masajeó la barbilla, observando como la pequeña nave ingresaba al planeta; reconoció la nave que robó la Jeedai infiel pero decidió quedarse en silencio. Si realmente era ella, los guerreros ya se encargarán de eliminarla.

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La nave transporte aterrizó en un lugar que parecía una bahía de embarque; el lugar ya parecía una selva, podían visualizar los edificio destruidos y llenos de vegetación, era una imagen realmente apocalíptica.

Rey y sus mellizos descendieron de la nave transporte, vestidos con las armaduras voduun, ocultando sus rostros en los cascos orgánicos
Los tres se detuvieron, aparentemente estaban solos; Han empezó a sentir escalofríos, el lugar no había cambiado desde que estuvo prisionero.
—Tengo un mal presentimiento de esto—susurró Shara.
—Seamos positivos, chicos—susurró Rey y señaló una especie de torre que se alzaba a lo lejos—Ese de ahí, si no me falla la memoria era el Palacio Imperial.
—Ahora es la guarida de Shimrra Jamaane—susurró Shara.
—Por Crix—susurró Han
Rey asintió e instó a seguirla.
Al salir del hangar, observaron a muchos guerreros vong, por lo cual ellos se movilizaron en lugares escondidos y ocultos de las miradas de los vong y Avergonzados, quienes hacían trabajos de construcción.
Han y Shara conocían Coruscant porque ellos habían nacido ahí y habían pasado la mayor parte de su pubertad en el planeta, Rey ya empezaba a sentir molestias en las armaduras voduun y llegaron a un callejón.
—Por ahora estamos bien—exclamó la maestra Jedi—Ahora es cuando usamos las alcantarillas para llegar más rápido.

Se retiraron los cascos, los tres encendieron sus armas y provocaron un agujero en la trampilla, abriéndolo de una patada, seguidamente descendieron a las profundidades.

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Nas Choka acarició el villip donde el rostro de Shimrra Jamaane apareció, no parecía de buen humor.
—Maestro Bélico ¿algún avistamiento de los infieles?
—No, señor—exclamó Nas Choka impasible.
—Realmente estos Avergonzados están siendo un dolor de cabeza; revueltas en cada rincón del planeta y creo que sé quién está detrás de esto.
—¿Señor?
—Nom Anor—exclamó Shimrra—El idiota busca derrocarme, piensa que no me he dado cuenta. Es hora que mande a Arlat'Losh a darle caza.
—Mi señor, Ar'lat está en el planeta. Lo he mandado a investigar el ingreso de una nave transporte, parecido al que escapó de Myrkrr.
Shimrra se quedó en silencio, sus ojos fruncieron y Nas Choka empezó a sentirse incómodo.
—Hubiera preferido que lo pulverizaras pero ya sabremos si realmente son vong y no los infieles.
—Me disculpo si le molestó mi señor.
—Da igual, Maestro Bélico. Si dudas, ¡pulverízalo!
Desapareció el rostro del Supremo Soberano, Nas Choka guardó el villip y cuando alzó la vista, sus ojos se agrandaron al ver aparecer destructores estelares del Remanente Imperial.
—¡A sus puestos! ¡Los herejes han llegado!

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La Almirante Phasma miraba las mundonaves y coralitas en el mamparo, con un parche en el ojo izquierdo y con las manos a la espalda, sonrió.
—Desplieguen los escuadrones—exclamó Phasma endureciendo su rostro—Pongamos todo en el "asador". Abran fuego.]
Los destructores estelares, cada vez más numerosos, dispararon a las mundonaves mientras los cazas TIE salían a combatir a los coralitas, detrás de ellos, la Ascendencia Zyn hacían acto de presencia; sus naves eran parecidas a las del Imperio pero eran más estilizadas y alargadas.
Los desgarradores zyn salieron al campo de batalla, ayudando a los cazas TIE.

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Rey y los mellizos salieron de un corredor y al girar a la derecha, llegaron al final del camino, donde una amplia abertura, de barrotes de duracero, impedían la salida; las aguas servidas solo llegaban a los tobillos de los Jedi y salían a través de la abertura, donde se colaba la luz del día.
Rey tocó la escalerilla que los llevaría al exterior cuando sintió una presencia oscura, sus hijos también lo sintieron y oyó el sonido de ignición de los sables de luz.
Rey se giró y vio a un hombre barbado, de ojos amarillos y con grandes ojeras, cabello sucio y que le llegaba a los hombros, Shara reconoció al hombre.
—Ar'lat Losh.

Han observó que la frente de Losh tenía tres líneas cicatrizadas, de un rojo brillante; el arma de Losh se encendió.
—Herejes ¡Aquí morirán!
—¡Gred!—gritó Rey—No tienes que hacer esto.
—Él ya no es más Gred Brond, mamá—exclamó Shara, la luz magenta de su sable iluminaba su rostro al igual que la luz verde en el rostro de Han.
—Su mente ha sido manipulada por los vong, mamá.—exclamó Han.
Rey se humedeció los labios, realmente ellos tenían la razón, no podía sentir a Brond, él realmente se había ido.
—Perdóname por hacer esto—exclamó Rey, encendiendo su arma, la luz azul iluminó su rostro, serio y decidido.
Losh corrió, salpicando el agua por todos lados, Shara y Han corrieron en ambos lados pero Losh empujó con la Fuerza a Shara, lanzándola contra el agua servida.
Los sables vibraron con los choques entre las armas de Han y Rey, Losh estaba en el medio pero bloqueaba con gran agilidad los embates de Rey y su hijo varón.
—¡Los exterminaré! ¡El Supremo Soberano sabe de ustedes!

Rey giró su muñeca y Losh lo bloqueó mientras daba una patada en el abdomen de Han, doblándolo de dolor, empujó a Rey y Shara apareció a la espalda de Ar'lat pero rodó al suelo provocando que el sable de Shara y Rey chocasen, las dos se juntaron y fueron con ímpetu hacia él, haciéndolo retroceder.
Han se recobró y fue con el sable de en alto, Ar'lat se giraba bloqueando las estocadas de los tres rivales y de sus dedos, salieron relámpagos de la Fuerza.
Rey se cubrió pero Shara gritó de dolor al sentir los rayos, Han empujó hacia atrás a Losh e hizo que el agua viaje a los pulmones de su rival, con la intención de ahogarlo pero recibió una onda que lo lanzó a los barrotes oxidados, tumbándolos.
Shara se puso de pie con dificultada y convocó su arma, Rey fue con rapidez hacia Losh y maniobraba con maestría su arma, bloqueando los embates y Shara fue tras él pero Losh, con solo mirarla, la lanzó a la escalerilla, golpeándola y cayendo de cara al suelo.

Shara no se movió más, Rey se humedeció los labios mientras retrocedía debido a las estocadas agresivas del Jedi caído, sentía que Shara se estaba ahogando.
—¡Han!—lanzó un mensaje mental al otro mellizo, quien se puso de pie con dificultad, vio a su hermana boca abajo y corrió hacia ella, de rodillas, la colocó en sus brazos y seguidamente, dos dedos en la yugular, comprobó que estaba bien, aturdida pero bien.
—¡Quédate con Shara, Han!—vociferó Rey mientras rodaba al suelo, esquivando otra estocada.
Han no replicó, sujetando los brazos de su hermana, fueron hacia un rincón, donde la acunó en sus brazos, Shara tosió pero no abrió los ojos.

Rey esquivó y empujó con la Fuerza a Ar'lat y saltó hacia atrás, jadeando.
—Primero te mataré y luego a tus cachorros.
—No, Losh; yo te mataré primero.—exclamó Rey sujetando con fuerza su sable, el anillo de bodas tintineó con el metal del arma; Rey adoraba ese sonido, el sonido del choque suave de su anillo con su arma Jedi. Era el momento de terminar con la lucha, sabia que era contraproducente alargar debido a que tenia que enfrentarse a Shimrra Jamaane.

Rey respiró hondamente, dejó que la Fuerza la rodease y aguardó que Ar'lat corriese hacia ella con el sable en alto, Rey lo bloqueó en su costado derecho, conteniéndolo y giró sorprendente, dándole con la planta de su pie a la cabeza de Ar'lat.
Aturdido y parpadeando, Rey no perdió tiempo y lo apuñaló en el centro del pecho, el Jedi oscuro abrió los ojos de la sorpresa, jadeó mientras un hilillo de sangre corrían por su boca, tocó con su mano el brazo de Rey, los ojos avellanas de Rey miraron con compasión a los ojos del Jedi caído y cayó de cara al agua.
Rey vio a Han y a Shara despertándose, se acercó a sus hijos.
—¿Estas bien?—preguntó la maestra Jedi.
—Sí—musitó Shara.
—Debemos descansar un poco—exclamó Han— Al menos meditar, realmente gastamos energía en luchar contra Ar'lat.
—Tienes razón—exclamó Rey, los tres se subieron a un desfiladero seco donde se colocaron en posición de loto y empezaron a meditar.

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La batalla en el espacio estaba al rojo vivo, el Remanente ya había perdido dos destructores estelares pero su voluntad no menguó. Nas Choka tuvo que hace un llamado de emergencia de otras naves que estaban patrullando en otros sistemas cuando vio que tras el hiper espacio, aparecieron cruceros estelares de la Alianza Galáctica y dragones hapanos del Consorcio.
El Rogue One de la Alianza avanzó lentamente, los escuadrones Soles Gemelos, Negro y Espectro salieron al combate, socorriendo a los cansados imperiales.
Finn, quién era el comandante del Rogue One observó las Ala—X, sobre ellos estaba Coruscant, verde e irreconocible. El saber que el cuerpo de su hijo podía estar le rompía el corazón, posiblemente los vong lo hayan desaparecido.
—¿Las Jedi se irán al planeta?—preguntó Vergere sacando de sus pensamientos a Finn, quien se giró hacia la hembra fosh.
—Sí, cuando reciban la señal, irán al planeta—exclamó Finn y entrecerró los ojos—¿No pensarás ir?
—Tengo que ayudarlas—exclamó Vergere—Ellos no conocen el planeta tanto como yo.
—Tengo que vigilarte.
—Ciertamente la maestra Rey te dijo que me vigilases pero iré con los Jedi. Le diré a la maestra Tharen que me vigile.
Finn meditó, Vergere esperó pacientemente la respuesta del antiguo desertor de la Primera Orden.
—Esta bien, te acompañará Vilkos. Vilkos, lleve a Vergere al lugar donde están apostados los Jedi.
—Sí, señor—exclamó un joven de cabello negro y miró a la fosh—Sígame.

Finn le dirigió una mirada de advertencia a Vergere pero ella no pensaba hacer nada, realmente deseaba ir con los Jedi
Caminó en silencio por los pasillos cromados del Rogue One hasta llegar a una puerta levadiza, Vilkos presionó un botón y la puerta se levantó.
Habian tres Jedi: Iella, Siri y Jek, Siri Tharen se sorprendió al ver a Vergere.
—Maestros Jedi—exclamó Vilkos—Vergere ha decidido acompañarlas.

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Rey y los mellizos se escondieron tras un muro derruido una vez despojados de sus armaduras voduun y esta vez con sus túnicas Jedi, observaron a un grupo de vong que luchaban con otros vong, Rey al igual que Shara estaba sorprendida.
—Esos son Avergonzados—exclamó Han sin sorprenderse—Me intriga porque están peleando contra los guerreros vong.
—Podemos aprovechar esta distracción para colarnos al Palacio—exclamó Shara.
—Vámonos—instó Rey a seguirla, los tres avanzaron rápidamente hacia la entrada donde estaban tres guardias vong, los Jedi encendieron sus armas y los vong fueron atacados.

Los cuerpos inertes de los enemigos yacían en el suelo, subieron por una escalera caracol rápidamente hasta llegar a un rellano, donde habían tres guerreros vong protegiendo una puerta orgánica.
—El Supremo Soberano está ahí—exclamó Shara.
—¡Doro-ik vong pratte!
Los guerreros vong se lanzaron con las armas en alto, Han contuvo el golpe mientras Rey daba un empujó y Shara decapitaba a uno, Han giró su muñeca y amputó el brazo del vong mientras Rey daba una vuelta y el sable le partió el cráneo de su rival.
El vong amputado gruñó de rabia y Han lo decapitó sin contemplaciones.

Avanzaron rápidamente hacia la puerta y lo empujaron, caminaron por la estancia amplia, en el trono estaba sentado Shimrra Jamaane y Kruuf estaba sentado en una grada, mirando burlonamente a los recién llegados.
Shara, Han y Rey llegaron al centro del lugar, Shimrra se puso de pie y levantó su vara, guerreros vong salieron de las esquinas, Shara colocó su arma en forma horizontal y Han en vertical pero Rey, mantenía el láser de su espada mirando al suelo, sus ojos avellanas miraban fijamente al Supremo Soberano, quien con sus ojos violetas miraban con odio y rabia a los Jedi. La maestra Jedi se arrancó la piel sintética de su antebrazo, el metal reluciente enfureció a sus enemigos.
—Jeedai…serán eliminados aquí mismo—exclamó Shimrra Jamaane.

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Nom Anor veía victorioso a las huestes de su culto hereje, los Avergonzados realmente estaban furiosos contra sus opresores, alzó la vista y vio luces intermitentes, intrigado volvió su vista al suelo.
—Realmente está funcionando—exclamó una hembra vong—Nuestra libertad ha comenzado, oh, Yuu'Sha
—Ciertamente—exclamó Nom Anor mirando a la hembra y señaló al grupo numeroso de deformes vong—¡Luchan por sus ideales! Será en cuestión de minutos que entraremos al palacio y tendremos la cabeza de Anor en nuestra sala.
—Eso tendrá que esperar.
Nom Anor se giró y bajo sus pies estaban tres Jedi: un nautolano, una hembra y macho humanos.
—Jedi, viniendo a joder la fiesta como siempre—exclamó Nom Anor descendiendo del montículo, el nautolano llamado Kin encendió su sable al igual que Kora Feldon y Kyle Solo.
—Ese es tu fin, Nom Anor; hemos venido a detenerte.
—¿Nom Anor?—preguntó confundida la hembra vong pero Nom Anor rodó los ojos y mató a su acompañante, los Jedi se colocaron en posición defensiva.
—Podemos evitar esta confrontación si te rindes—exclamó Kyle.
—Los mataré yo mismo—exclamó Nom Anor sacando un sable de luz, Kyle reconoció la empuñadura, le habia pertenecido a Masla Dey.
El antiguo Ejecutor encendió el sable de luz, mirando burlonamente a los Jedi, Kyle se serenó y sentía la tranquilidad de sus compañeros.

Nom Anor se lanzó con rabia hacia los Jedi blandiendo el arma, bloqueando los embates de los Jedi, Kyle rodó al suelo mientras Kora se defendía de las estocadas y Kin esquivaba los golpes; Nom Anor sacó su anfibastón y empezó a lanzar los golpes, los Jedi se cubrían de los ataques; uno de ellos terminó por reventar el arma de Kin debido a los colmillos de su anfibastón; el nautolano tuvo que esquivar las estocadas y Kora giró su muñeca terminando por amputar la mano del antiguo Ejecutor.
Gritó de rabia y retrocedió, Kin agarró el sable de Masla, Kora se lanzó junto con Kyle, el anfibastón creció para contener el ataque de los dos sables de luz y los hizo retroceder. Kyle giró su arma y golpeó con fuerza pero Nom Anor le propinó una patada en el pecho, cayendo al suelo; y se concentró en Kin y Kora quienes intentaban hacer retroceder al antiguo Ejecutor, que a pesar de tener una mano demostraba tener una gran agilidad.
Contuvo los sables de sus rivales, su ojo azul se movió y Kin sintió el peligro alejándose pero no lo suficiente para sentir el ácido en su mejilla, cayendo al suelo en medio de gritos de dolor.

Kyle corrió hacia su amigo mientras Kora luchaba contra él, el nieto del mitico Han Solo sacó un parche de bacta y un spray, rociando en la herida de su amigo. El nautolano se calmó pero se desmayó del dolor, lo dejó a buen recaudo mientras agarraba su sable de luz.
Kora esquivó el acido por los pelos pero recibió un fuerte golpe con el anfibastón en el brazo y Nom Anor le propinó un puñetazo en la nariz, haciéndola caer y sangrar pero se puso de pie y Kyle llegó a su lado, blandiendo el arma a su derecha pero Nom Anor esquivaba con facilidad los golpes mortales del Jedi hasta que el vong logró golpear en la espalda de la Jedi, haciéndola caer al suelo sin conciencia.

Solamente quedaban Kyle y Nom Anor, los dos se miraban fijamente y se lanzaron con violencia, el antiguo alumno de Rey contuvo el ataque de Nom Anor y decidió atacarlo por la izquierda, el lado ciego del antiguo líder del culto Jedi; blandió muy cerca de su ojo azul, quemando la retina y dejándolo inutilizado.

Nom Anor furioso se lanzó nuevamente hacia él cuando se detuvo en seco, mirando al cielo coruscanti, Kyle también alzó la vista y vio un planeta que aparecía en el firmamento como una especie de satélite del planeta.
—¡Zonama Sekot!—gritó Kyle y los gritos de los vong cesaron, Nom Anor sabia lo que significaba pero estaba decidido a matar a Kyle y fue tras él con el anfibastón en alto. Kyle dio un salto y cayó a la espalda del antiguo Ejecutor, apuñalándolo después.

Retiró su arma y con un giro de su muñeca terminó por decapitarlo; el cuerpo inerte de Nom Anor cayó al suelo y alzó la vista; Zonama Sekot hacia acto de presencia.

Confiaba que la guerra al fin terminase.