Holaaaaa!!!!! bueno.. acales traigo nuevo cap, uno de los últimoooos!!! jeje espero no haber tardad mucho, pero creo que no fue asi =P jajaja bueno... ya estamos llegando al final con ésta historia, espero q les gusten estos últimos caps! =) bueno... muuuuuchas gracias x los reviews, de verdad se los agradezcooo! =) me dan muucho ánimo... bueno, los dejo leer, espero q les gusteel cap! =)


Capítulo 28: Hogar dulce Hogar

Mientras los demás se quedaban en la cabina del Capitán, Nanjiroh realizaba una llamada desde su celular.

Él Capitán ya le había cerciorado de que llegarían mañana cerca del mediodía a Tokio y ahora debía avisar a todos los medios sobre su llegada y sobre las noticias de que Ryoma y Sakuno habían sido encontrados. Eso sí, tendría que pedirles a todos discreción ya que no quería que Atobe se enterara, al menos no aún.

Sabía muy bien que si él se enteraba sobre aquellas noticias, intentaría hacer algo para alcanzar su objetivo. Eliminar a Ryoma y quedarse con Echizen Corp. y él no permitiría que ese sujeto hiciera algo así.

Escuchó el pitido del teléfono. Ya había sonado tres veces y aún nadie le había respondido. Al cuarto pitido escuchó la voz gruesa de un hombre hablar al otro lado del teléfono. Lo saludó.

-Hola, Kuranosuke, habla Nanjiroh- habló. Pasaron unos segundos antes de que su amigo le respondiera.

-¿Nanjiroh? ¡Nanjiroh! Ya ha pasado bastante tiempo, amigo… no te he visto desde que sucedió lo de Ryoma- dijo lo último en un susurro lastimero. Nanjiroh sonrió melancólicamente. A veces su amigo podía ser un poco exagerado. Tan solo había pasado poco más de una semana. Pero él era así y así lo quería.

-Jaja tampoco ha pasado tanto tiempo, viejo- dijo con una risa baja.

-Tal vez a ti te parezca poco tiempo, pero para mí ha sido una eternidad, ya extraño nuestras reuniones de día por medio- le respondió riéndose también.

-Yo también las extraño, prometo que ya las tendremos de nuevo, no te preocupes- le aseguró.

-¡Más te vale que cumplas esa promesa, amigo! Yo me aseguraré de que lo hagas- añadió juguetonamente. Nanjiroh rió. Hacía tanto tiempo que no reía. Pero ahora podía hacerlo libremente. Se sentía aliviado y muy feliz ahora que había encontrado a su tonto hijo.

-No te preocupes, no tendrás que hacerlo, yo siempre cumplo mis promesas- aseguró. Y eso era verdad. Podía ser un pervertido, un idiota, un sinvergüenza y todo lo que se les ocurriera, pero era un hombre de palabra. Si hacía promesas, las cumplía no importaba qué. Claro, siempre trataba de hacer promesas que él pudiera cumplir.

-Muy bien, Nanjiroh, confío en ti- respondió y luego agregó- mmm… estoy seguro de que no me has llamado para prometerme hacer nuestras reuniones diarias de nuevo ¿no?

-Tienes razón, no te he llamado para eso- dijo ahora poniendo un semblante serio- tengo buenas noticias- le anunció mientras una pequeña sonrisa aparecía en su rostro.

-¿Qué noticias?- preguntó ansioso. Esperaba que fuera lo que él creía que era.

-¡Hemos encontrado a Ryoma!- exclamó. Escuchó a su amigo gritar. Rió fuertemente. Sabía cuánto significaba Ryoma para Kuranosuke. Él lo quería como si fuera su hijo.

-¡Esas son grandes noticias, Nanjiroh!- exclamó Kuranosuke extremadamente feliz.

-Lo sé, lo sé, bueno no solo te he llamado para darte las noticias, también quería pedirte un favor- pidió.

-Te escucho- le respondió su amigo.

-Necesito que tú y tu canal de televisión estén mañana a las 11:30 en el puerto central de Tokio, a esa hora llegaremos más o menos a Tokio, y no solo eso, hazme el favor de avisar a otros canales de televisión y radio y todo esto tienes que hacerlo con completa discreción, nadie se tiene que enterar de esto, todos se enterarán en el momento en que lleguemos- comunicó.

-¿Por qué todo con discreción? ¡Todo el mundo quiere y debería saber que Ryoma Echizen ha sido encontrado y que regresará a Tokio mañana!- dijo entusiasmado y curioso.

-Mira no te puedo explicar todo ahora por teléfono, así que te lo diré así, todo lo ocurrido no ha sido un accidente, todo fue provocado, intencional, en Tokio hay alguien que me quiere a mí a mi familia fuera de su camino para lograr sus objetivos, lo cuales no son para nada buenos, así que tenemos que hacer lo posible para que no se entere de que regresamos a Tokio sino, estoy seguro, hará algo para evitar que arruinemos sus planes- finalizó.

Kuranosuke se quedó en silencio. Estaba demasiado sorprendido con aquella declaración como para decir algo. Unos segundos más pasaron así en silencio.

-¿Quién podría hacer algo así?- preguntó totalmente sorprendido. Jamás había sabido de alguien que tuviera algo en contra de los Echizen. ¿Quién sería esa persona que quería dañarlos?- ¿sabes quién es?- inquirió.

-Sí, sé de quien se trata, pero por ahora no diré nada, primero queremos presentar las pruebas antes de hacer nada- le dijo- luego de que entregamos todas las pruebas a la policía gritaremos a los cuatro vientos el nombre de aquel bastardo- expresó con odio y con el ceño levemente fruncido. No veía la hora de que todo el mundo se enterara de la clase de basura que era Atobe Keigo.

-Muy bien, Nanjiroh, no te presionaré, aunque quiero saber quién es ese hombre que quiere eliminarte a ti y a tu familia, pero esperaré a que tú me lo digas cuando quieras o ya me enteraré por las noticias- dijo soltando una pequeña risita al terminar de decir lo último.

-Está bien, bueno Kuranosuke, recuerda, todo con discreción, no queremos que él se entere de nada- repitió.

-Sí, sí, ya he entendido- dijo como restándole importancia- suerte con todo, viejo, nos veremos mañana, mándale un saludo a Ryoma- agregó.

-Adiós- se despidió Nanjiroh y luego cortó la comunicación.

Regresó a la cabina del Capitán y una vez allí vio que ni Ryoma ni Sakuno se encontraban allí.

-¿A dónde se fue mi tonto hijo y Sakuno-chan?- preguntó mirando alrededor de la habitación con el ceño levemente fruncido.

-No lo sé, tal vez a su habitación, se fueron hace un rato- contestó Keiichiroh con el semblante serio y pensativo. ¿Qué le pasaba? Nunca lo había visto así. Siempre portaba una agradable y amable sonrisa en su rostro, pero ahora no había rastro alguno de aquella sonrisa.

Decidió ponerle un poco de humor a la situación.

-Vayan a saber qué estarán haciendo en aquella habitación eh, los muy pícaros- dijo meneando sus cejas de forma sugestiva.

Pero la situación seguía igual. Keiichiroh aún mantenía su semblante serio y pensativo. El Capitán revisaba el mapa que marcaba el camino hacia Tokio y el detective Tezuka estaba igual que siempre. Serio y expresión aburrida.

Pasaron varios minutos antes de que Nanjiroh se cansara de aquella situación. No soportaba tanto silencio. Le habló a Keiichiroh dispuesto a saber qué le pasaba.

-Keiichiroh-san ¿le sucede algo? Está demasiado serio y pensativo, usted nunca es así- indagó. Keiichiroh lo miró entre serio y preocupado. Algo le pasaba, de eso estaba seguro.

-Bueno, solo estoy un poco preocupado- respondió el más grande.

-¿Preocupado por qué? ¡No tiene nada de qué preocuparse! Sakuno-chan está aquí, sana y salva y si se preocupa por Atobe, bueno, no tiene por qué preocuparse, ya tenemos todas las pruebas para encarcelarlo- trató de aliviar su preocupación, pero él no sabía que lo que le preocupaba a Keiichiroh no era nada de eso.

-No, no, no es eso, Echizen-san, es otra cosa lo que me preocupa- contó agachando la vista al suelo.

-¿Qué cosa? Claro, si se puede saber- preguntó curioso.

-El estado de ánimo, los sentimientos de mi querida hija- le respondió.

-¿Y por qué le preocupa eso? Está con Ryoma, digo, no es que mi tonto hijo sea el mejor hombre y posibilidad para Sakuno-chan, pero sé que ellos dos pueden ser felices, además se nota cuánto se aman- sentenció. Keiichiroh lo miró con ojos preocupados.

-No pongo en duda eso, estoy preocupado por ella por otra cosa, por el tema de sus padres, usted ya sabe sobre eso ¿no?- preguntó. Nanjiroh asintió- bueno, mi esposa y yo sabíamos quienes eran sus padres y sabemos que Sakuno-chan los amaba mucho y los extraña, y estoy seguro de que Sakuno le habló sobre sus padres a Ryoma-san y que, después de haber escuchado su apellido mientras usted hablaba sobre las empresas arruinadas por Keigo, él le preguntó sobre ellos y por la expresión que Ryoma-san tenía en su rostro antes de salir de aquí con mi hija, sé que él ya le contó todo y ahora temo por los sentimientos de mi hija- dijo agachando la vista nuevamente.

Nanjiroh quedó pensativo. Keiichiroh tenía razón. Ahora que lo pensaba bien, él también temía por los sentimientos de aquella mujer. A la vista ella parecía una mujer muy sensible, buena, ingenua y estaba seguro de que nunca había tenido motivos o la voluntad para estar enojada, irritada, odiar o algún otro sentimiento negativo con una persona.

-Tiene razón- le dijo- pero estoy seguro de que Ryoma la cuidará, a pesar de ser un hijo tonto, es un buen hombre- le aseguró y le sonrió. Keiichiroh le devolvió la sonrisa.

Al parecer las palabras de Nanjiroh lo habían calmado, por lo menos un poco.

Y así las horas pasaron hasta que ya tan solo faltaba poco menos de una hora para que la Navidad llegara.

Ryoma y Sakuno se habían despertado hacía dos horas y ahora se encontraban todos en la cabina del Capitán. Ese era el lugar de reunión de todos.

El Capitán les habló a todos.

-Disculpen, ya sé que no estamos pasando por un buen momento, pero habría que dejar que eso nos impida festejar y disfrutar de un gran y esperado evento como lo es la Navidad, y yo creo que no lo deberíamos pasar aquí encerrados, salgamos afuera y brindemos y veamos los fuegos artificiales, que estoy seguro podremos ver desde aquí- propuso.

Todos lo pensaron unos segundos.

El Capitán tenía razón. La Navidad no era una festividad para pasarla encerrados y con preocupaciones, así que no debían dejar que todo el asunto con Atobe Keigo les arruinara la Navidad.

Todos asintieron con una sonrisa en el rostro.

-Bien, creo que yo tengo algo de Sake y Sidra guardada y un par de copas también- dijo el capitán acercándose a una pequeña vitrina que tenía allí.

Mientras todos salían hacia fuera, el Capitán agarró todas las cosas necesarias para brindar.

Una vez afuera, en una pequeña mesa, colocaron todo y comenzaron a servirse para hacer el brindis. Ya faltaban cinco minutos para que la Navidad llegara y los fuegos artificiales también.

Todos esperaron ansiosos a que esos cinco minutos pasaran. Cuando faltaban unos segundos, todo, hasta Tezuka y Ryoma, comenzaron a hacer el conteo.

-10, 9, 8, 7, 6, 5…- se escuchaban las voces de todos, especialmente la de Nanjiroh- …4, 3, 2, 1… ¡Feliz Navidad!- exclamaron.

Todos comenzaron a saludarse y a abrazarse.

Sakuno se acercó a su padre y lo besó y abrazó fuertemente y Keiichiroh se lo correspondió con mucho amor. Lo mismo hizo con Nanjiroh y los demás. Solo quedaba uno. El amor de su vida quien la miraba con una pequeña sonrisa en su rostro. Sonriente, se acercó a él y le pasó los brazos por su cuello y lo miró a los ojos.

-Feliz Navidad- susurró rozando sus labios- te amo- dijo antes de besarlo.

Era un beso dulce y lleno de amor. Se separaron por la falta de aire y se miraron con intensidad.

-Yo también te amo- le respondió Ryoma besándole la frente. Se alegraba de que Sakuno se haya olvidado, al menos por un momento, todo lo ocurrido hace unas horas. No quería verla triste ni llena de odio. Quería verla como ahora. Alegre y llena de felicidad. Sonrió para sí mismo. Cuanto la amaba.

Sintieron los fuegos artificiales a lo lejos. Todos se acercaron a la baranda para contemplarlos. Ryoma y Sakuno no se despegaron por un segundo. Siempre abrazados.

Los fuegos artificiales provenían de una forma sombreada que se veía a lo lejos. ¿Sería Japón? ¿Ya estarían cerca de casa? Miraron al Capitán y éste, como adivinando lo que querían saber, les respondió:

-Eso, amigos, es Japón, en unas horas llegaremos- dijo con una gran sonrisa. Todos contemplaron nuevamente aquél lugar. Todos querían regresar.

Un par de horas pasaron y luego todos se fueron a sus respectivas cabinas. Las horas siguieron pasando hasta que amaneció.

Ryoma y Sakuno sintieron a alguien golpear repetidas veces en su puerta.

Ryoma se levantó con pereza y molestia y abrió la puerta. Se restregó los ojos antes de ver quién era.

-¿Qué quieres?- preguntó a su padre. ¿Qué quería a ésta hora? ¡Era demasiado temprano! O eso creía él.

-¿Cómo que qué quiero? ¡Tonto hijo mío, en pocos minutos llegaremos a Tokio, prepárense!- gritó entusiasmado. Su grito hizo que Sakuno se despertara.

Miró hacia donde provenía el ruido. Eran Nanjiroh y Ryoma. ¿Qué habría pasado? Ryoma tenía los ojos abiertos como platos, parecía sorprendido, y Nanjiroh tenía una gran sonrisa plantada en su rostro.

Sus ojos se abrieron también cuando un pensamiento cruzó su mente. ¿Acaso ya… ya…?

-¿Ya llegamos a Tokio?- preguntó emocionada. Las lágrimas luchaban por salir, pero ella no se los permitía. No lloraría en ese momento. No era hora de llorar.

-Aún no, pero lo estaremos en pocos minutos, ¡deben prepararse!- les dijo Nanjiroh y luego se fue.

Ambos adultos, Ryoma y Sakuno, se cambiaron sus vestimentas. ¡Habían llegado! ¡Habían llegado! ¡Por fin!

Ésta vez Sakuno no pudo contener las lágrimas y mientras se vestía, las lágrimas caían con velocidad por sus rojas mejillas. No podía evitarlo. Estaba tan feliz. Por fin toda aquella pesadilla llegaría a su fin. Por fin su vida regresaría a la normalidad. Por fin vería a su madre nuevamente.

Sintió unos fuertes brazos abrazarla por la cintura. Ella se apoyó sobre el duro pecho de su amor- Sintió la respiración de él sobre su cuello y se estremeció. No solo regresaría a su hogar, sino que también por fin tenía a alguien a quien amar y que la amara. No podía ser más feliz.

Ambos salieron tomados de la mano y se dirigieron hacia fuera. Todos estaban allí menos el Capitán quien estaba manejando el barco.

Podían ver la tierra de Tokio tan cerca ya. Podían notar las edificaciones y demás.

Las lágrimas se agolparon nuevamente en los ojos de Sakuno, pero no las dejó salir. Ryoma la tomó por la cintura y la abrazó contra él.

Minutos después el Capitán se unió a ellos y les comunicó:

-Amigos, hemos arribado en Tokio- les anunció. Todos sonrieron ampliamente y Nanjiroh y Keiichiroh susurraron al mismo tiempo:

-Hogar dulce Hogar- se escuchó el susurro de ambos…

Continuará…


¿Les gusto? jaja espero q si!! =P bueno... ya llegaron a Tokio!!! Buenas noticias ¿no? =) ueno... ahora solo ueda x solucionar el tema de Atobe y el tema entre Ryoma y Miyuki =) supongo que habrá dos caps más y luego ésta hisoria llegará a su fin, que por un lado es bueno y x otro no tanto u.u jaja es bueno xq por fin, después de tanto tiempo y esfuerzo, terminé la historia y x otro no tan bueno ya que voy a extrañar escribirla y a todos ustedes que la leyeron y me apoyaron T.T pero bueno... espero que sigan leyendo mis historias, las qe vaya a publicar y las que ya tengo jaja =)

Bueno... espero que hayan empezado muuuy bien este nuevo año y que tengan un muuuuuy buen y excelente 2010!!!! =) bueno... también espero que dejen sus opiniones en un review! ya saben que me dan mucho ánimo =) jaja bueno... nos leemos en el pox cap, se cuidan, xauuuuu...!!