Por fín terminé el capítulo!
Lamento la demorá (estove muy ocupada con la escuela, malditos exámenes T_T) no me voy a alargar más, espero que les guste el capítulo.
Yugioh y sus personajes no me pertenecen.
Marcas del destino
Axel se desplomó en el sofá de la sala, sintiendo su cuerpo horriblemente pesado y un intenso dolor de cabeza como si se hubiese golpeado varias veces seguidas contra la pared. Suspiro pesadamente, para luego cerrar sus ojos en un intento de relajarse y olvidarse por completo de su malestar, pero eso solo logró que fuera peor. Todos sus sentidos estaban intensificados, podía oír claramente las voces que provenían de la habitación de Anzu, el ruido del exterior y el no muy calmado latido de su corazón y su respiración irregular. Sentía claramente lo dolorido que estaba todo su ser, tanto físicamente como mentalmente, mientras una opresión ya conocida comprimía su pecho. Captaba cada presencia de los que se encontraba tanto fuera como adentro de la casa, cada persona era distinta, no le era difícil saber dónde se encontraba sus amigas, el faraón o Seto, su aura era tan conocida que la hubiese detectado a miles de kilómetros de distancia. Sin embargo algo no encajaba y no sabía bien que era. Entonces sintió una cálida y agradable brisa que le acarició la cara, pero no parecía un viento cualquiera y capto un olor distinto en el aire, seguido por una especie de susurro incomprensible.
Axel abrió de golpe sus ojos y se sentó, para luego observar su alrededor, en general estaba todo en su lugar, nada parecía extraño, aunque tenía la desagradable sensación de que estaba siendo vigilado. Las cortinas estaban corridas en ambos extremos de la ventana que se encontraba abierta, permitiendo el paso del viento y la visión de la calle poco concurrida a esas horas. En ese momento vio por el rabillo del ojo como las hojas de uno de los árboles que se hallaban en la vereda se movían, llamándole la atención, entonces negó con su cabeza, tratando de ahuyentar la mala sensación que sentía. Acercó su mano a su mejilla, por una razón sentía como si alguien lo hubiese acariciado, pero no había nadie a excepción de él en la sala de la casa. Un escalofrío le recorrió por la espalda, seguido por un mal presentimiento y el ardor en la cicatriz del dragón maestro en su brazo.
- Tengo que relajarme, ya me estoy imaginando cosas- Se dijo Axel mientras posaba su mano en su frente- Es mejor que trate de dormir un poco- Se acomodó en el sofá, acurrucándose en este, para luego cerrar los ojos y caer rápidamente en la profundidad del sueño. Al mismo momento que ocurrió eso, el viento sopló fuertemente, haciendo que las hojas de los árboles se inclinara en una dirección específica, dejando al descubierto la silueta de alguien que desapareció tan pronto como el viento dejó de correr.
En el patio de la casa
Atem se quedó en el centro del patio por unos minutos más, mientras pensaba todo lo que había pasado en los últimos tiempos. Pensó en Anzu, quien en esos momentos se estaba esforzando para poder controlar sus poderes, en sus amigos que siempre le brindaban su apoyo y finalmente en Axel. Ese chico que siempre lo confundía y mientras más se esforzaba por entenderlo, menos lo hacía, quien era todo un enigma, aunque hacia momentos había conocido un poco más del pasado de ambos, querría saber más, tenía claro el final ¿Pero el resto? Por más que se esforzaba no lograba recordarlo, capas sería buena idea que Anzu, Axel y él tuviera una conversación al respecto, sabía bien que la castaña no tendría ningún problema de eso, sin embargo… Axel era todo un tema ¿Cómo convencerlo? Ya había dejado bien claro que no querría saber nada con ese tema, aunque de cierto modo se dio a entender que estaba frustrado ante esa situación en la que estaban y que era el momento de dejar los juegos atrás. Aunque tuviese que encerrarlo en una habitación, atarlo o lo que sea, iban a hablar bien sobre eso, aclarar todo, eso definitivamente no se iba a quedar así y menos aun teniendo a un maniático que en cualquier momento podía dar el siguiente paso para que fuese el fin de todo. También estaba eso, Zorkius trataba de poner a su merced a Axel y este estaba teniendo muchas dificultades para rechazarlo, su salud se estaba deteriorando y poco a poco se iba perdiendo en la oscuridad que lo consumía por dentro. Debía de hallar una forma, alguna manera para salir victoriosos en esa lucha contra la oscuridad, ya lo habían hecho antes con muchos sacrificios, esa vez tenía que ser diferente, poder ganar sin que todo se pierda. Ya no quería saber más de sacrificios, sufrimiento, soledad y desesperación.
"…hay cosas que por uno más que lo intente, no se puede cambiar. No es rendición, es aceptación"- Le había dicho el ojiverde mientras lo miraba con profunda tristeza.
Axel se equivocaba, siempre hay opciones, de cierto modo comprendía al pelinegro, pero no era justo que por todo lo que paso solo se deje caer, se rinda, como si hubiese aceptado que en la inmensidad de la oscuridad nunca habría ningún rayo de luz que le alumbrara el camino, que le diera esperanzas, para él estaba todo perdido. Esa actitud era lo que más odiaba del chico, como si ya supiera todo y que no había manera cambiar las cosas.
- No lo puedo aceptar- Cierra sus manos fuertemente en forma de puño- Nada será como antes y te lo demostraré, no permitiré que te sigas hundiendo en la oscuridad- Sonrió con confianza- El destino se puede cambiar- Dijo Atem, para luego ingresar a la casa, caminando con pasos firmes.
En la habitación de Anzu
La castaña hablaba enérgicamente con la otra joven, quien dentro de todo, se veía alegre, aunque su expresión tenía una sombra de tristeza. A poca distancia de ambas se hallaba Seto durmiendo tranquilamente, al parecer estaba casi completamente recuperado y cuando menos uno se lo espere ya iba a ser el mismo de siempre.
- ¿Entonces esos dos siempre se llevaron de esa manera?- Le preguntó Anzu mientras la miraba pensativa.
- "Sí, a parte siempre parecían están en una especie de competencia entre los dos y rara vez se veía lo contrario"- La miró fijamente- "Aunque no creo que ese sea el motivo de que me estés hablando de eso"- Dijo Kisara mientras veía como la castaña se tensaba.
- Tienes razón- Baja su mirada- La verdad es que estoy preocupada por los dos, de cierto modo más de Axel que de Atem- Admitió Anzu.
- "Me lo imaginaba"- Fue la simple respuesta que le dio la otra ojiazul, quien esperaba que su amiga siguiera hablando.
- Axel… siempre aparente ser alguien que no es, me es difícil seguirle el paso, parece despreocupado pero a la vez no, siento que me oculta cosas y que por más que lo intento ayudar, no logro hacer nada por él- Levanta su mirada para ver a Kisara a los ojos- No me gusta ver que esté sufriendo y más por mi culpa.
- "Quieres recordar lo pudo ocurrir en el pasado, lo que hiciste para que él este de ese modo" " ¿O me equivoco?"- Dijo la peliblanco mientras miraba de reojo a Seto.
- No, estás en lo cierto, quiero saber realmente que pasó en el pasado, que significaba Axel para mí, que era de mi vida en ese entonces, cómo me enamoré de Atem, cuándo las cosas empezaron a salir mal, quiero recordar todo- Dijo Anzu mientras tenía la mirada fija en el piso de la habitación- No me importa revivir malos recuerdos, olvidar todo, hasta lo bueno fue lo peor que pude hacer.
-"Entonces hazlo, sé que puedes recordar, pero hay ciertas cosas que uno no puede forzar que pasen, todo sucederá a su debido tiempo Anzu"- Dijo Kisara, mientras recordaba una de las tantas conversaciones que había tenido con Axel.
- Eso no me anima, al menos me podrías contar lo que Axel está ocultando- Dijo Anzu mientras miraba suplicantemente a la peliblanco.
- "A veces me pregunto por qué lo ves sin mirar Zu- La castaña se sorprendió y miró con interrogación a su amiga- "Sabes que Axel anteriormente estaba con Zorkius, al igual que yo porque este nos revivió para utilizarnos a su antojo"- Anzu asintió, entonces Kisara prosiguió- " Mi alma estaba atrapada en una lápida, alejada del reino de las sombras, sin embargo Axel…" - Hizo una pequeña pausa- "No fue así para él, ya que fue atrapada en el reino de las sombras todo este tiempo y ya te imaginas cómo es ese lugar.
- No puede ser- Dijo Anzu mientras sentía escalofríos al pensar en ese sitio y más cuando por su mente pasó la imagen de Axel perdido entre la negrura del reino de las sombras, aislado de todo.
- "Eso lo afecto un montón, yo casi no lo reconocía al principio, ese no era Axel"- Dijo mientras se abrazaba a sí misma al recordar ese momento.
Flash back
Una intensa luz la rodeó y en un momento a otro sintió como si unas manos invisibles la agarraran y la arrastraba lejos de donde se encontraba. Sintió como si le faltara el aire, lo cual era ilógico en el estado que estaba, ella no respiraba. Se estremeció cuando sintió frío y dolor, lo cual tampoco podía ser posible, ella no poseía ya un cuerpo. Grande fue su sorpresa cuando abrió los ojos y vio el sol que hace mucho tiempo no recibía su calor y luz y comprendió que volvía a estar viva. Entonces la joven miro su alrededor y se percató del templo que tenía delante de ella, el cual era la primera vez que veía, en sí este estaba rodeado por árboles de gran tamaño el cual le impedía ver más allá de estos. Sin embargo no pudo observar más, ya que una voz la interrumpió, llamándole la atención.
- Veo que ya despertaste- Dijo un hombre encapuchado, quien la miraba fijamente.
- ¿Q-quién eres?- Preguntó la joven, mientras lo observaba con detenimiento, algo de esa persona le daba desconfianza.
- Soy la persona que te revivió, así que más vale que te dirijas a mí con respeto- Le respondió el que más tarde sería conocido como Rideur- Puedo observar que despertaste más pronto de lo que pensaba, no como pasó con Axel.
- ¿Axel? ¿Axel está aquí? – Preguntó Kisara sin creérselo, mientras deseaba ver al joven pelinegro.
- Sí, tu amiguito esta en este lugar, es más si te fijas está a pocos pasos de vos- Le respondió mientras señalaba al chico que se hallaba apoyado en uno de los árboles, este tenía la cara tapada con su pelo, impidiendo que ella lo viese bien, a parte parecía que este no se dio cuenta de su presencia.
- Niño-Miro a Axel, quien volteó a verlo, ante esto la ojiazul se decepciono porque no pudo ver claramente su rostro- En estos momentos tengo algo importante que hacer, así que te encargo a la chica, confió que la pondrás al tanto y reitérale que le sucederá si no obedece-Dijo Rideur mientras ignoraba la expresión de Kisara y se adentraba al antiguo templo.
- ¿Axel?- Preguntó ella mientras trataba de pararse, el chico no había hablado en ningún momento, ni siquiera cuando ese extraño hombre que le había vuelto a la vida le había dirigido la palabra.
Entonces el pelinegro la mira detenidamente, como si recién se hubiese dado cuenta que ella estuviera allí, entonces camina hacia la joven y se detiene a una distancia considerable de donde la peliblanco se encontraba. Al verlo, Kisara tuvo un escalofrío junto con una sensación de pánico, ese no era para nada el Axel que ella conocía. Los ojos del chico ya no eran del color verde que los caracterizaban, sino que estos estaban tan oscuros que parecían negros y estos reflejaban odio, rencor y un profundo dolor. Su rostro era sombrío, parecía decaído y se estremeció cuando él la miró fijamente. En ese momento la ojiazul se preguntaba qué le había pasado al ojiverde para que pareciera tan cambiado.
- Kisara…- Pronuncio su nombre, para luego sonreírle, una sonrisa triste, la cual hizo que la joven desviara su mirada- Me alegra verte, yo…-Dijo Axel mientras se acercaba lentamente hacia ella, quien se arrastró lejos de él- ¿No me reconoces? Soy Axel- Se arrodilla en frente de la ojiazul y la mira fijamente. En ese momento la chica ve un cambio en él, logra ver el verde de sus ojos, tan familiar para ella.
- ¿Axel, realmente eres vos?- Preguntó mientras sentía como se le nublaba la vista a causa de las lágrimas que querían salir.
- Sí, soy yo ¿Quién más podría ser? Ahora estoy con vos, al fin pude ser liberado del reino de la sombras- Dijo este mientras la abrazaba y ella le correspondía.
- Pensé que nunca te volvería a ver, a vos, a nadie- Dijo Kisara mientras lloraba.
- Sin embargo, no soy libre de la oscuridad- Le susurró Axel, lo cual sorprendió a la peliblanco, quien se alejó un poco de él para mirarlo a los ojos, los cuales otra vez estaban oscuros.
- ¿Qué quieres decir?- Preguntó sin comprender, pero enseguida se arrepintió de ello, ya que por alguna razón sentía que no le iba a gustar la respuesta.
- Fuimos revividos por un propósito Kisara y uno que no te va a gustar para nada- Le contesto mientras se paraba y la miraba fijamente- Por lo que me contaron, ahora le pertenecemos a la oscuridad que nos revivió, al menos eso es en mi caso- Sonrió de costado, provocando un escalofríos de parte de la peliblanco- Así que prepárate a hacer lo que nunca en tu vida deseabas, créeme que no es tan malo, hasta podes sentir satisfacción al ser la otra cara de la moneda.
Fin del flash back
- Axel…- Susurró Anzu, no se podía imaginar que él pudiera hacer las mismas cosas que Zorkius, no lo lograba ver como enemigo, como alguien que hacia el mal- Pero yo creí que pude eliminar esa oscuridad con el poder del dije, sé que me dijiste que igual quedaba un poco de ella en él, pero nunca creí que ahora estuviese peor que antes- Dijo mientras buscaba una respuesta de parte de su amiga.
- "No te culpes Zu, no se puede eliminar por completo ello que permaneció en su interior por tanto tiempo, a parte vos todavía no sabes controlar bien tus poderes"- Dijo Kisara mientras miraba cómo Anzu se entristecía- "No te preocupes, hiciste lo que estaba a tu alcance".
- No es suficiente, no sirve, nos soy capaz de hacer nada – Dijo en un estado de completa negatividad.
- "Escúchame Zu, sin importar lo que hicieses, Axel no tendría salvación y va a ser aún más doloroso cuando lo veamos en el lado de la oscuridad, créeme, fue horrible ver como él cometía una y otra vez tantos delitos, tanta muerte y destrucción a su paso"- Le dijo la peliblanco mientras desviaba su mirada de la de su amiga.
- En ese entonces no solo hizo daño a muchas personas sino que a él mismo también ¿O me equivoco Kisa? No creo que cuando Zorkius lo mandaba a hacer tales actos, él no le importara- Dijo Anzu mientras pensaba en la forma de ser del chico.
-"Estas en lo cierto Zu y no te imaginas lo difícil que era eso para Axel y más estar viviendo con el temor de ser dominado por la oscuridad de su interior"- Dijo Kisara mientras la miraba y sonreía tristemente al recordar las lamentaciones del chico, en especial ese día. El día en que supieron la localización de la guardiana del dije de las dimensiones, sin embargo Axel tuvo que hacer uno de sus tantos trabajos para saber tal información.
Flash back
Kisara se encontraba acotada en la cama de su habitación en el templo. Ella rara vez estaba allí, porque o se pasaba deambulando en los alrededores del aquél lugar antiguo o simplemente estaba "castigada" en unas de las tantas celdas que habían instalado allí especialmente para ella. Mientras la joven se entretenía mirando el techo de su cuarto y luego se disponía a contar cada línea que había hecho en la pared, como si fuese un criminal que estaba en prisión que contaba los días que pasaba en ese sitio hasta que pudiera ser liberado. De cierto modo ese templo era una prisión para ella, a parte nunca la dejaban salir, solo Axel tenía permiso porque él debía hacer "misiones", las cuales ella no sabía de qué se trataban, no es como si quisiera saberlo, ya que el ojiverde siempre venía con pequeñas heridas en su cuerpo y cubierto de sangre no procedente de él. Definitivamente no quería saber el trabajo de su amigo, si implicaba matar personas, que era lo más probable, ella no quería participar, prefería seguir contando el paso de los días, mientras soñaba con irse lejos de allí y que tuviera la posibilidad de ver a Seto una vez más.
Entonces la joven cierra sus ojos al recordar al dueño del cetro del milenio, estaba consiente que estaba en una época muy distinta de la que había vivido, sin embargo ella sentía que Seto estaba en algún lugar en esa nueva vida. No se equivocaba, el deseo de Anzu antes de sacrificarse llego a ella mientras estaba atrapada en la lápida, todos tendrían una oportunidad más, en otras palabras, una nueva vida y estaba segura de que Seto renació en el tiempo que estaba. Kisara se estaba quedando dormida mientras pensaba en el ojiazu, sin embargo salió de su ensoñación al escuchar como alguien tocaba la puerta de su habitación. Al principio decidió ignorarlo, pero cuando el golpeteo fue insistente y cada vez más fuerte, ella se levantó de golpe y fue molesta a abrir la puerta. Entonces Kisara se sorprendió al ver a Axel, sin embargo su sorpresa no fue la presencia del chico, sino del estado de que este se encontraba.
- T-tengo que decirte algo- Dijo el pelinegro mientras entraba a la habitación y evitaba la mirada de su amiga.
- ¿Pero qué te pasó?- Preguntó preocupada, mientras cerraba la puerta para tener más privacidad, uno nunca sabía quién podría estar escuchando su conversación.
- ¿Qué crees que paso? ¿A caso no podes ver que estoy cubierto de sangre?- Le respondió Axel mientras miraba fijamente la espada que llevaba en la mano.
-Otros de tus trabajos- Dijo enojada, ella estaba completamente en contra que Axel hiciera cada misión suicida que le mandaran- Sin embargo esta fue diferente ¿No? Es la primera vez que te veo en este estado- Agregó dejando su enoja para volver a su estado de preocupación.
- Si fue diferente, por una parte no te tienes que preocupar por mí, ya que la sangre no es mía. Sin embargo esta vez… yo…- Le da la espalda a la ojiazul, no queriendo ver la expresión que podría al escuchar lo que iba a decir a continuación- Yo mate, mate más de lo que había matado en mi vida y no es agradable saber a cuantas personas fueron- Dijo Axel finalmente.
- ¿Qué hiciste qué? Pensé que solo tenías que buscar información sobre el paradero de Anzu- Dijo Kisara, mientras no podía creer lo que dijo el pelinegro.
- Yo también lo pensaba, pero eran muchos y no tuve opción, a parte me ordenaron que matara a cualquiera que se interpusiera en mi camino- Suspiro- Supongo que lo bueno es que esas personas eran criminales, todos los que una vez fueron Dilers eran malos. Aunque comprendo por qué se revelaron del idiota que nos mandan y más teniendo en sus manos esa preciada información...
- Te podías negar a hacerlo, estamos hablando de la vida de una gran cantidad de personas ¿Cómo pudiste hacerlo?- Dijo Kisara espantada.
- Yo nunca quise esto, nunca quise hacer daño a nadie - Dijo Axel mientras cerraba fuertemente sus ojos, sus manos como su ropa y espada estaban cubiertas de un líquido escarlata.
- Axel…-Lo llamo ella mientras se acercaba al joven, quien retrocedió inmediatamente.
- Aléjate, no sabes lo horrible que es, lo despreciable que soy, yo… yo mate…"- Dijo Axel mientras bajaba su mirada.
- Fue porque seguiste órdenes- Dijo Kisara, tratando de calmarlo, el pelinegro se veía destrozado y temía lo que pudiera hacer el pelinegro, lo que pudiera hacerse a sí mismo.
- Claro que la tuve, tienes razón, podía dejarlos vivir, mentir, pero… solo lograría que nos torture y vos ya sufriste demasiado- Le respondió Axel, totalmente frustrado.
- Axel, vos…- Dijo ella pero fue interrumpida.
- No entiendes, no sabes lo mal que uno se puede sentir al acabar con una vida, aunque…. me horroriza saber que yo…- Tira su espada al suelo y se cubre la cara con sus manos- Kisara, yo lo disfruté ¿Entiendes qué es eso? En ese preciso momento ame esa sensación de poder y destrucción, hasta me hizo reír sus gritos, sus súplicas. Me gusto matar.
- ¿Q-qué?- Preguntó ella horrorizada.
- Sin embargo ahora… me arrepiento y me asusta la posibilidad que me acostumbre, que sea dominado por la oscuridad en mi interior, la cual adora hacer esto- Deja caer sus brazos a cada costado de su cuerpo y se voltea para mirarla fijamente a Kisara. Ella en ese momento nota la tormenta de emociones que se desatan adentro de él y se reflejan en sus ojos que en ese momento el color verde estaba siendo invadido por el negro.
- Eso no va a pasar Axel…- Se acerca lentamente hacia él, temiendo que quisiera escapar de ella.
- Te equivocas, va a ocurrir y no quiero que estés cuando suceda eso, así que es mejor que te alejes de mí- Dijo mientras se daba vuelta, agarraba su espada y se disponía a marcharse, sin embargo la peliblanco le toma la mano, impidiendo que este se fuera- Suéltame Kisara.
- ¿Dónde quedó el Axel que yo conocía?- Preguntó ella, sin recibir ninguna respuesta de parte del ojiverde- Creí que tenías un plan ¿A caso eso ya no importa? ¿Ya no es importante Anzu para vos?
- Basta- Se zafa del agarre de la joven- Nunca dije que me iba a rendir tan fácilmente y menos que Zu no es importante para mí- Se voltea a verla y sonríe de costado- Hare todo lo que esté en mi alcance para ayudarlas a ambas, solo espero tener tiempo para lograrlo- Deja de mirarla y mira la puerta del cuarto, ya había dicho todo lo que quería hablarle- Después de todo ya sé dónde Anzu se encuentra-Terminó de decir, para luego marcharse de allí.
- Espero que te reúnas con ella pronto Axel, no quiero seguir viendo cómo te destruís a vos mismo- Dijo Kisara mientras miraba hacia la dirección que se había marchado Axel.
Fin del flash back
En la sala de la casa
Atem camina con la intención de dirigirse al cuarto de la castaña, imaginándose que allí en esos momentos también se hallaba Axel, sin embargo se sorprendió al verlo durmiendo en el sofá. El pelinegro acostado allí, acurrucado, mientras abrazaba una almohada, se veía más joven, como un pequeño niño. En ese momento el tricolor tenía pensado despertarlo, sin embargo al verlo detenidamente se arrepintió de ello, Axel se veía agotado, tenía ojeras las cuales antes no se había dado cuenta que estaban allí, como dos pares de lunas negras debajo de sus ojos. Decir que pensaba que sí había dormido a la noche y en ese momento se alarmo un poco al notar que estaba pálido, tanto que su pelo negro resaltaba drásticamente ante el color de su piel, aparte de que su expresión reflejaba dolor. Se preguntó cómo podía ayudarlo, por más insoportable que fuera, no le agradaba de lo más mínimo verlo así, capas lo mejor en ese momento era dejarlo descansar un poco. También tenía la idea de comentarle eso a Anzu, aunque sabía muy bien que esta se preocuparía un montón, tendría que ver como ambos podían mejorar la salud del pelinegro.
- "Debo admitir que de cierta forma me agrada Axel"- Pensó el tricolor mientras miraba al chico- Sin embargo sos insoportable amigo.
Después de pensarlo un poco, Atem se aleja del pelinegro, para encaminarse hacia la habitación de la ojiazul. Una vez que estaba delante de la puerta, ingresa al sitio, interrumpiendo la conversación que llevaba ambas jóvenes que se le quedaron mirando. El tricolor se reprochó por no haber tocado la puerta antes y un tanto incómodo decidió hablarles.
- Lamento interrumpir su charla pero quisiera decirles algo- Dijo Atem mientras miraba a ambas jóvenes que lo observaban interrogativamente.
- ¿Qué pasa Atem?- Preguntó Anzu.
- Es sobre Axel- Dijo Atem con voz seria.
- ¿Qué paso ahora?- Peguntó la ojiazul, ella sabía que nada bueno era cuando Atem se ponía serio y menos cuando este hablaba sobre el pelinegro.
- Pues, cuando Axel y yo estábamos teniendo un combate, nuestras espadas activaron su poder y vimos un fragmento del pasado- Anzu lo miro sorprendida y el tricolor le sonrió- Al parecer con ayudas de ambas armas uno puede tener visiones del pasado.
- Eso es genial, entonces podremos recuperar nuestros recuerdos- Dijo contenta Anzu.
- Ni se te ocurra Anzu, es peligroso hacerlo con ese poder- Le respondió mientras la miraba fijamente.
- ¿Por qué no?- Pregunto sorprendida, una vez que habían buenas noticias, él la miraba molesto como si no las fueran.
- Tiene muchos riesgos, si a Axel lo dejo en mal estado, no me imagino lo que te podría pasar a vos.
- ¿Qué le pasó a Axel?- "- Pregunto la castaña, claramente preocupada.
- Digamos que sufrió unos efectos colaterales – Dijo Atem mientras desviaba su mirada, esperando que Anzu se pusiera histérica, cuando ella se enteraba algo malo de alguien conocido, siempre exageraba su preocupación. No era que eso no fuese bueno, pero le molestaba que se comportara de esa forma con Axel.
- ¿Dónde está ahora? ¿Y vos estas bien?- Preguntó Anzu mientras se acercaba a él y lo miraba detenidamente.
- Sí, yo estoy bien,- Le sonríe- Pero no diría lo mismo por Axel, parecía como si le hubiese pasado un tren por arriba- Observa como la ojiazul frunce el ceño- Sin embargo quédate tranquila, después de todo está durmiendo tranquilamente- Le agregó rápidamente, mientras apoyaba su mano en el hombro de la castaña.
- Aunque me digas que está durmiendo, no saca que no me preocupe- Suspiro- De todas formas ¿Qué es lo que vieron? Por la expresión que tienes, no creo que fuese lindo- Lo observó mientras el ojivioleta la miraba fijamente.
- Pues, no fue agradable, de hecho…- Hizo una pequeña pausa, mientras pensaba cómo decírselo a Anzu, no quería verla triste, el recuerdo era muy fuerte, demasiado doloroso- No sé cómo decírtelo- Admitió el.
- "No creo que haya necesidad faraón, simplemente deja que Zu mire tus recuerdos"- Dijo Kisara.
- ¿Pero cómo hago eso? Si yo utilizo la esfera del olvido solo conseguiré recordar mi pasado, no el de Atem, además esa cosa no funciona sobre mí y es el único objeto que posee ese poder- Dijo Anzu, para luego estufar.
- No creo que quiera que uses la esfera del olvido- Dijo Atem, mientras desviaba su mirada hacia la peliblanco- ¿Sugerís que Anzu use el dije de las dimensiones?- Preguntó, obteniendo una asentimiento afirmativo de parte de la otra ojiazul.
- "Veras Zu, el dije tiene múltiples funciones, como dijo Axel, vos borraste la memoria del faraón y la tuya y podes recuperarlos…"- Empezó a decir, pero fue interrumpida por su amiga.
- Eso ya lo sé, pero no soy capaz de hacerlo, ya lo intente y no funcionó.
-"Es que todavía no controlas bien el dije, igual es muy difícil hacer que alguien recuerde algo, consume mucha energía, sin embargo, ver un recuerdo reciente sería posible. Eso sí no te exijas demasiado"
- ¿Crees poder hacerlo?- Le preguntó el tricolor, mientras la miraba preocupado.
- Sí, tengo que poder- Hace aparecer el dije de las dimensiones, el cual resplandecía más de lo normal, como si supiera las intenciones de la joven y la estuviese animando a seguir- Solo por una vez quiero poder hacer algo útil- Susurró mientras agarraba el dije entre sus manos y cerraba sus ojos.
En un momento siente la cálida luz del dije envolviéndola y cuando abrió sus ojos una explosión de imágenes, recuerdos del pasado la atacaron. Eran tantos que no lograba mantener ninguno en su memoria, ya que pasaban tan rápido que parecían manchas de colores. Por suerte para Anzu, llegó un momento que todo eso paró, dejándola aturdida y en un segundo a otro se veía sí misma siendo transportada por una luz violácea que la llevó hacia un recuerdo en específico. Ante ella apareció un lugar en ruinas y en el centro de este, como si de un escenario se tratara, vio una escena de su pasado, la cual la dejó en shock.
En las calles de la ciudad Dominó
Joey avanzaba apresuradamente por la calle, siendo seguido por Yugi, quien lo trataba de alcanzar, sin embargo, el rubio cada vez aceleraba más el paso. Supuestamente ambos, incluyendo Tristán, iban a ir juntos hacia la casa de Anzu en unas dos horas, pero en el momento que el pequeño tricolor se comunicó con el castaño, supo que iban a haber problemas. Resulta que lo que sospechaba Joey era cierto, Tristán estaba con su hermanita, aunque Yugi no le había dicho nada al chico sobre lo que el castaño le había contado, el rubio, momentos después que el ojivioleta cortara la llamada, se puso en contacto con el chico. Como era de esperarse, Joey le dijo de todo y apenas terminó de quejarse, salió volando de su casa, fue a la de Yugi y lo arrastró con él para que lo ayudara a atrapar a Tristán. Supuestamente es mejor dos que uno, sin embargo no sabía cuánta ayuda podía brindarle al chico.
- Espérame Joey- Dijo Yugi mientras veía cómo el chico se iba alejando cada vez más de él.
- Cuando lo vea, lo mato, ese desgraciado…- Decía entre dientes, ignorando al tricolor.
- ¿No crees que estás exagerando?- Preguntó el ojivioleta.
- ¿Yo? ¡Claro que no!- Le contestó Joey.
- Sos muy sobreprotector con Serenity, creo que la tendrías que dejar tranquila y si quiere empezar a salir con Tristán…- Empezó a decir Yugi.
- Ni de joda, le deje bien en claro que no se acercara a mi hermanita y aun así lo hace- Le interrumpió Joey.
- ¿Y si hay la remota posibilidad de que Serenity le guste Tristán?- Quiso saber el tricolor.
- Imposible, no creo que tenga tan malos gustos…- Se detiene de golpe- Esa es la casa de Tristán, hasta tiene un buen hogar el desgraciado, espero que no se le haya ocurrido nada insólito, sino no saldrá con vida- Dijo mientras se acercaba a la puerta y la golpeaba fuertemente.
- Modo hermano sobreprotector activado, lástima que Tristán no tiene timbre, si sigue así Joey va a derribar la puerta- Dijo Yugi mientras veía a su amigo.
En casa de Anzu, específicamente en el cuarto de la castaña
Una voz llamándola por su nombre hizo que abriera sus ojos, al principio todo era borroso, sin embargo logró despejarse un poco para ver a Atem, quien la miraba preocupado. Ella lo observo fijamente por un momento y se dio cuenta que él estaba arrodillado en el piso y que la sostenía entre sus brazos, lo cual le extraño, pero ignoró eso y lo abrazó fuertemente contra ella. Sintió como el tricolor se tensaba ante esa acción de parte de ella, igual le correspondió el abrazo y la castaña no tardó en comenzar a llorar mientras cubría su rostro en el pecho de él.
- "Al parecer lo consiguió"- Dijo Kisara mientras sonreía tristemente.
- Anzu…- Dijo Atem mientras la alejaba un poco de él, sin deshacer el abrazo, para mirarla y sonreírle cálidamente- Tranquila, solo fue un recuerdo, ahora está todo bien, estoy con vos- Trató de tranquilizarla y se alivió al ver que ella paraba de llorar y luego se acurrucaba contra él.
- F-fue horrible, me dio tanto miedo, sentía que eso estaba ocurriendo y que te perdí para siempre- Dijo la Anzu con voz entrecortada.
-Nunca me vas a perder, siempre estaré con vos- Le dijo, para luego besarla.
- Esto parece telenovela- Dijo Kaiba, sobresaltando a Anzu y Atem, quienes se separaron avergonzados, se había dejado llevar por el momento, olvidándose completamente que no estaban solos en la habitación.
- "Que bueno que despertaste Seto"- Le sonrió-"¿Dormiste bien?"- Le preguntó Kisara, ante esto Kaiba sonrió.
- Al parecer se encuentra mejor- Dijo Atem, mientras se levantaba y ayudaba a Anzu a pararse.
En ese momento alguien abrió la puerta de la habitación de golpe, llamando la atención a todos los presentes.
-"¿Axel?"- Pregunto Kisara, por un momento lo vio como un vivo recuerdo, la expresión que tenía era similar a la que recordaba.
- Sí, soy yo- Mira atentamente cada uno de los jóvenes- Quería decirles que alguien está tocando con mucha insistencia el timbre de la casa, si yo atendiera quien sea que está del otro lado, dalo por hecho que acabaría con él- Dijo el pelinegro molesto.
- Veo que alguien no durmió bien y esta de mal humor- Dijo Atem al ver la apariencia del chico, este estaba todo despeinado y su ropa se encontraba arrugada.
- Vos siempre estás de mal humor y nadie se te queja- Le contestó, para luego sacarle la lengua.
-Voy a ver quién es- Dijo Anzu, mientras miraba a ambos chicos de reojo y luego se disponía a salir de la habitación.
La castaña camina apresuradamente hacia la puerta y al abrirla se topa con Tristán, quien la empuja a un costado y cierra rápidamente la puerta detrás de él.
- ¿Pero qué te pasa?- Le preguntó ella enojada.
- Siento que me voy a morir- Le respondió el castaño, mientras estaba recargado contra la puerta.
- Tristán…- Empezó a decir Anzu, sin embargo fue interrumpida por el ruido del constante golpeteo de la puerta.
- No me mires así, yo no hice nada- Dijo él, al ver la expresión de la chica.
- ¡Joey ¿Eres vos?!- Elevó la voz para que la escuchara.
- ¡Sí Anzu, ábrame la puerta!- Le gritó el rubio.
- Como lo pensaba- Miro enojada a Tristán- Córrete o te corro yo- Dijo Anzu, haciendo que el castaño la mirara temeroso.
- Prefiero que me mate Joey, das miedito Anzu- Le contestó mientras se alejaba de la puerta y se iba corriendo para esconderse detrás del sofá.
- Sabía elección- Dijo la ojiazul, quien abrió la puerta. Entonces Joey entró a la casa a la velocidad de un rayo y cuando vio al otro chico, se abalanzo sobre él.
- Y este es el momento que uno grita ¡PELEA, PELEA!- Dijo Axel, quien bajaba las escaleras y miraba con curiosidad a Joey y a Tristán.
- No les des ánimos Axel- Le reprochó la castaña.
- Hola Anzu- Dijo Yugi, apareciendo al lado de la chica, quien no se había dado cuenta cuando había llegado.
- No te vi Yugi- Admitió Anzu, mientras le sonreía.
- Es que Joey corre muy rápido y recién lo alcanzo- Le respondió el pequeño tricolor. Se veía muy cansado, reconoció la chica.
- Pensé que iban a venir más tarde- Dijo Anzu.
- Ese era el plan, pero como ves, tuvimos un problemita- Dijo Yugi, al mismo tiempo que señalaba a Joey y a Tristán.
- ¿Qué les pasa a esos dos?- Preguntó la ojiazul.
- Serenity- Dijo solamente el ojivioleta.
-Ahora todo tiene sentido- Dijo Anzu, entendiendo completamente la situación.
- Anzu- La llamó el pelinegro- ¿Te parece bien si detengo a ese par?- Preguntó Axel mientras señalaba con la cabeza a ambos chicos.
- Si podes sí, hay cosas más importantes que sus peleas – Dijo Anzu.
- Listo- Sonrió malvadamente- Zu me dio permiso, así que no se quejen- Dijo el ojiverde mientras se acercaba a Joey y a Tristán. Entonces Axel de un solo movimiento, golpea en el estómago a ambos chicos, separándolos, quienes se lo quedan viendo sorprendidos.
- No te metas Axel…- Dijo con dificultad Joey, mientras tenía sus manos en el estómago. El ojiverde le pego tan fuerte que lo dejo sin aire. Sin embargo no agregó nada más por la mirada que le lanzó el pelinegro.
- Ya oyeron a Anzu, hay cosas más importantes- Mira hacia las escaleras- Es mejor que vallamos a la pieza de Zu, como están el faraoncito, Seto y Kisara allí, podremos hablar bien de la razón que nos reunimos- Dijo Axel, quien no estaba del todo a favor de que los otros amigos de la castaña estuvieran allí.
Fin del capítulo veintinueve.
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Gracias por el apoyo, mucha paciencia y reviews a: Rossana's Mind, DanyStormborn01, love stories on my mind, Hadley Doleto, srto y todos los que se toman el tiempo de leer este finc.
Hasta el próximo capítulo!
Besos y abrazos psicológicos n.n
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