Outtake Los años sin ti

Kpov.

La carrera de un actor está compuesta de momentos claves, el primero es el inicio, no importa que nadie te conozca o que solo hagas papeles secundarios, una vez que estas adentro eres actor o actriz. El segundo momento es cuando llegas a la fama, yo lo conocía muy bien, interpretas a un personaje que inicia como todos los demás, pero en cuanto la cinta ve la luz, te conviertes la octava maravilla del mundo, todos quieren saber quién eres, de dónde vienes, como iniciaste y en cuestión de meses la gente te conoce mejor que tú mismo. Sabia, por lo que había presenciado o visto, que el tercer momento es cuando toda esa locura termina, ya no eres tan famoso, sigues consiguiendo papeles importantes pero la gente ha perdido el interés, o bien simplemente no vuelves a conseguir empleo.

Yo me encontraba atrapada en la segunda etapa, y era justo en este momento de mi vida en el que deseaba no haber salido nunca de la primera.

-Sabes si no fuera porque tengo un trabajo y porque esos gusanos con cámara te siguen a todas partes me la pasaría viajando contigo todo el tiempo- Suzie se había ofrecido a ser mi compañía durante el rodaje de mi nueva película en Paris, y estaba completamente agradecida por ello.

Ruth tenía muchas cosas que arreglar y Jonh estaba de baja por paternidad, así que de no ser por ella me habría ido sola.

-Podríamos escaparnos a cualquier lugar del mundo que quisieras, sabes que puedes salir de esto- me dijo al ver que no respondía.

Eso era cierto, pero la idea de escapar me resultaba aterradora, pues si lo hacía tendría que vivir el resto de mi vida escapando y sobretodo escondiéndome.

-Yo no quiero eso Suz, ya una vez pude tener una vida normal y feliz, equilibrada con todo este circo, y fui yo quien lo arruino, así que ahora mi castigo es soportar todo este infierno- volví a dirigir mi mirada a la ventanilla del avión, y agradecía estar a kilómetros de altura, pues así nadie se daría cuenta de las lágrimas que contenía.

Antes de venir a Paris había puesto fin a mi relación con Alicia, bueno ella había terminado conmigo. Fue una conversación muy amarga y dura, pero no podía culparla, pues yo había propiciado todo, ella simplemente tuvo que ser paciente y disfrutar de lo que conseguía a mi costa.

.

Cuando llegamos al hotel nos esperaba un chico bastante mono, era un poco más alto que yo, tenía un bonito color de piel, unos ojos verdes rodeados por unas pestañas espesas y rizadas, al igual que su cabello, el cual era color castaño y una descuidada barba de tres días. Se encontraba conversando con la recepcionista y pude notar que también poseía una sonrisa cálida.

Tan pronto nos vio llegar se acercó a nosotras y antes de decir algo nos sonrió amablemente.

-Me alegra mucho que ya estén aquí, soy Brandon* y seré su asistente durante el rodaje señorita Stewart- me tendió la mano tan pronto termino aquel pequeño y bien ensayado discurso. Le tendí la mano para corresponder a su saludo e instintivamente sonreí.

-Yo soy Suzie, su mejor amiga, soltera, divertida y una gran compañía- se presentó mi amiga, que por cierto lucía un extraño color rosa en el cabello.

-Brandon, y estoy a sus pies- dijo tomando la mano de mi amiga para besarla en un gesto del siglo pasado.

Mi amiga y mi nuevo asistente conversaron durante el trayecto a nuestra habitación, mientras que yo deje que mis pensamientos vagaran a cosas sin importancia pues no tenía ánimos para nada.

Fueron unos días diferentes, cada día me entusiasmaba mas con el proyecto, lo que me hacía sentirme muy feliz y relajada, era como tomar vacaciones después de una larga y exhaustiva jornada de trabajo. Mi parte favorita era cuando me encontraba conduciendo la motocicleta y aire rosaba mis mejillas, pues aquella simple situación me hacía sentir libre.

Brandon resulto ser un chico bastante caballeroso, y tenía las historias más increíbles para contar, algunas eran suyas y otras las tomaba de los libros que había leído a lo largo de su vida. Cuando Suzie se quedaba trabajando él se encargaba de mantenerme entretenida y con una sonrisa en el rostro, y cuando terminábamos el rodaje los tres cenábamos en la suite donde mi amiga y yo nos alojábamos, y en algunas ocasiones el sueño nos vencía a mitad de una plática o una película.

-Brandon es un chico hermoso- dijo Suzie mientras comenzaba a disfrutar del tercer helado de la tarde.

El día de hoy mi nuevo amigo no se había quedado a cenar con nosotras, pues tenía que asistir a una reunión familiar, así que Suzie y yo nos habíamos escapado a la heladería más cercana para disfrutar de uno de los placeres culposos más deliciosos del universo.

-Si, lo es- respondí restando importancia al asunto.

-Le gustas- sentencio.

No respondí nada, era algo que ya había notado, y que por el bien de todos había decidido ignorar, lo último que necesitaba era comenzar con otra relación que iniciaría como un cuento de hadas y terminaría como el más grande infierno.

-Tal vez creas que es muy pronto, pero puedes intentarlo al menos- insistió.

-Ese es el problema Suzie, sé que puedo intentarlo, pero no importa si es muy pronto o el momento indicado, no importa porque sé que jamás seré capaz de olvidar a Robert, todos los días me levanto con el mismo objetivo y me acuesto con la derrota. No sabes lo que es vivir de esta manera, es como estar atrapada en una habitación sin puertas, ni ventanas.

Mis amigos creían que seguía pensando en Robert porque me sentía culpable por lo que le había hecho, y porque de esa manera me castigaba, pues no quería aceptar que lo había engañado porque ya no sentía nada por él, pues aceptarlo sería aceptar mi fracaso en otra relación, pero estaban equivocados, muy equivocados.

Regresamos al hotel en completo silencio, un silencio incómodo. Sabía que Suzie se moría por enfrentarme para que le contara la verdad y yo solo quería llegar al hotel para poder llorar libremente.

Una vez que estuvimos en nuestra habitación ambas nos preparamos para ir a la cama. Yo fui la primera en acostarme, me tape con la cobija de la cabeza hasta los pies y deje que todo aquello que había guardado estos días saliera. Era muy agotador estar triste todo el tiempo y tener que aparentar lo contrario.

Sentí como el colchón se hundía a mi lado, y después los brazos de mi amiga rodearme en un intento de consolarme; no la aparte, tal vez necesitaba a alguien para que me contuviera o simplemente estaba cansada de sufrir sola. Lo último que recuerdo fue que me dijo te quiero.

Al día siguiente ambas decidimos tácitamente olvidar mi pequeño episodio y seguir con las vacaciones, Brandon nos llevó a comer a un pequeño restaurant lejos del bullicio de la ciudad, era pequeño, iluminado por velas que colgaban en frascos del techo, las mesas eran redondas y tenían un florero en el centro, pero las flores que se encontraban en ellos eran silvestres y muy bonitas.

-Señoritas, les recomiendo no comer demasiado pues después iremos por el postre- anunció nuestro guía turístico.

-No puedes pedirme que coma muy poco cuando lo que sirven aquí es el paraíso- dijo mi amiga mientras se llevaba a la boca otra cucharada de su sopa de cebolla haciendo unos sonidos bastante provocativos.

-Cariño, si sigues haciendo esos pequeños ruidos nos correrán por faltas a la moral- dijo Brandon.

-Creo que podemos comer mucho y después caminar hasta la siguiente parada, así nos habrá hecho digestión la comida y estaremos listos para el postre- propuse.

-Eres una genio- me sonrió Brandon.

Reímos mucho esa noche, entre mi amiga y mi asistente las pláticas siempre terminaban con toques muy subidos de tono, incluso se daban consejos para mejorar en la cama.

El postre fue un gran pastel de chocolate con relleno de fresa y frutos rojos, y me sorprendí que los tres fuéramos capaces de terminar con un pastel para diez personas.

Cuando regresamos al hotel eran las tres de la madrugada, estábamos agotadas y mañana teníamos que madrugar. Suzie se fue directamente a la cama mientras que yo tome mi laptop para enviar un mensaje a mi madre y a mi padre, y también para revisar todos los correos de Ruth, pues si no los contestaba se pondría histérica. Pero cuando termine con aquello no pude resistir la tentación, así que escribí las dos palabras que me atormentaban desde antes, y tan pronto el servidor me mostro los resultado me arrepentí completamente.

Robert Pattinson ha olvidado a Kristen Stewart.

Era el encabezado más trillado que encontré, así que lo elegí porque me pareció inofensivo, pero no me llevo mucho tiempo darme cuenta de lo equivocada que estaba. Era una nueva entrevista que había dado a la revista F Magazine de Italia, y bastaron unas palabras para terminar de derrumbar el castillo que me había esforzado por sostener.

La verdad es que nadie tiene la culpa si una relación termina. Lo importante es mantener los recuerdos y seguir adelante. Yo hice eso.

¿Y cómo le hacía yo para seguir adelante?

Rpov.

Estar alejado de todo el mundo era un sueño que estaba cumpliendo, y que duraría unas semanas. Me encontraba en Colombia, lejos de la civilización, alejado de Internet y de la señal telefónica, haciendo lo que más me gustaba sin interrupciones, pero lo mejor de todo, sin paparazzis.

Aunque no era muy cómodo, no me quejaba pues estaba disfrutando muchísimo de poder pasearme en sandalias y pantalones cortos, sin tener que cuidarme de las fotografías, que posteriormente usarían los medios para criticarme y vender un poco más sus asquerosos programas.

Era muy reconfortante poder disfrutar del aire que recorría las locaciones. Todas las noches salía de mi tráiler para disfrutar de un buen libro a la luz de la luna, bajo el cielo estrellado y disfrutando del agradable clima.

Pero raramente me concentraba en la historia, pues aquel libro me hacía recordarla, escuchaba sus palabras objetando alguna frase o interrumpiendo la lectura para decir "aquí falto una coma", "es increíble que en un libro haya errores ortográficos", aquellas frases que siempre saltarían a mi memoria cuando encontrara errores en algún texto.

Ahora que me encontraba lejos, podía darme cuenta que no era del todo cierto que la había olvidado, que había pasado página, pues aun la extrañaba. ¿Cómo olvidas al amor de tu vida?, tal vez cuando lo descubriera podría escribir un libro para compartir la cura a esa pequeña enfermedad.

Los días pasaban lentamente, uno tras otro, y en mis tiempos libres me descubría pensando en mi pasado, en esos esporádicos cuatro años que se habían quedado tatuados en mi piel, y que me parecían imposibles de borrar.

Así que decidí volver a cerrar la caja de pandora, guarde el libro que Rosie me había obsequiado en mi maleta y comencé a leer el libro de Víctor Hugo que me había obsequiado Tahliah "Nuestra señora de Paris", cuando lo abrí, me encontré con una hermosa dedicatoria que me hizo sonreír como bobo:

Pasaras muchos días sin mí, así que en cada letra que tenga este libro hay un "te amo" para ti, y que deberás compartir conmigo cuando vuelvas. Por favor no tardes demasiado que no creo poder sobrevivir sin ti.

Después de leer aquellas palabras me sentí miserable por haber gastado días y horas pensando en Kristen, cuando Tahliah estaba en casa pensando simplemente en mí.

Así que me dispuse a disfrutar de aquel libro, y de los "te amo" implícitos en él.

Con esta película estaba reforzando mi amor por la actuación, era un papel muy diferente a lo que había estado haciendo, un papel para el que me había preparado y del que me había enamorado tan pronto como lo tuve entre mis manos, así que todos los días me esforzaba un poco más para poder cumplir con las expectativas de todos, pero sobre todo para cumplir con las mías.

Desde que había terminado la Saga Crepúsculo mi vida había dado un giro de 360°, pues en muchas ocasiones llegue a pensar que mi carrera había terminado también, pero al pasar de los meses aun me seguían llegando libretos, y yo tenía el poder de escoger el que más me gustaba. También tenía que reconocer que al inicio de mi relación con Tahliah lo había dejado todo de lado. Mis amigos e incluso mis padres llegaron a pensar que era porque ella me estaba manipulando, pero la verdad era otra.

Cuando le propuse que fuera mi novia me asusto el pensar que no sería suficientemente bueno para ella y terminaría dejándome como Kristen, así que aposte todo a esta relación, y me sentía orgulloso por ello, pues había funcionado, y ahora tenía una relación estable y era feliz, y me estaba enamorando incondicionalmente de Tahliah.

Ahora que tenía todo claro, volvería a Londres al lado de mi novia y disfrutaríamos juntos de la vida, pero sobre todo me dedicaría a hacerla completamente feliz, pues estaba seguro de que esta historia de amor si tendría el "vivieron felices para siempre".

Capítulo 27.

Su nacimiento es inminente. De modo que espero.
Una vez más espero.
Nunca Olvides que te quiero de Delphine Bertholon.

.

Kpov.

Me sentía rara estando en casa de Robert y bajo los cuidados de su madre, pues anqué habíamos limado las perezas era difícil volver a comenzar. Clare estaba tan contenta con la llegada de los bebes que la incomodidad que sentíamos por todo lo que había sucedido en el pasado había desaparecido, incluso se estaba comportando como mi madre, algo que me hacía extrañar a mi familia.

Había hablado poco con mis padres, pues al parecer estaban teniendo una segunda Luna de Miel, el que estuvieran juntos después de todo lo que había sucedido me parecía casi imposible, era como haber quebrado un plato y ahora tenerlo completo pero con todas aquellas cicatrices propias del golpe. Y aunque habían pasado tiempo con nosotros hace un par de meses aún me sentía un poco excluida, y la culpa era mía, pues me había negado rotundamente a volver a Los Ángeles, pues si se había armado un caos con los paparazis en el pasado, mi vida en L.A. sería un infierno.

Robert me dijo que no lo perdían de vista, que tenía a cinco parásitos siguiéndolo a todas partes y que tenían un solo objetivo: saber todo acerca de nuestro bebé. En internet circulaban noticias falsas y muy ridículas:

La relación de Robert Pattinson y Kristen Stewart depende únicamente de su bebé.
Kristen Stewart espera ¡Trillizos!
FKA Twigs quiere ser la madrina del Golden Baby.

¿¡Golden Baby!? ¿Porque le pondrían un apodo tan feo a mi bebe? Casi me da un ataque de ira cuando Robert me dijo lo de aquel sobrenombre, le grite por media hora como si él fuera el autor intelectual de aquello, y después me sentí muy culpable pues no la estaba pasando nada bien en L.A., se había pasado los dos días encerrado en el hotel y cuando estaba fuera siempre era perseguido, acosado e incluso provocado por los paparazis, y por si fuera poco también se había encontrado con Ruth, quien le reprocho por los años que habíamos pasado separados, y después le dijo que estaba muy contenta por nuestro regreso, pero sobre todo porque en unos meses la tendríamos vuelta loca con el nacimiento del bebe, según sus palabras "estaba lista para volver a la acción".

Podría sonar estúpido pero me sentía desprotegida sin Robert a mi lado, era como sumergirme en la incertidumbre de no saber si volvería o no, aunque yo sabía que lo haría, lo extrañaba tanto, que por la noche lloraba como una niña abandonada hasta dormirme.

-Kristen Stewart mi madre dice que ha preparado dos kilos de huevo para ti y mi hermana y que quiere que bajes antes de que se enfrié- Lizzie estaba molesta porque Chace le dijo que no viviría en Londres pues toda su vida estaba en Nueva York, y como toda chica ella le dijo que tampoco se mudaría a Norteamérica, así que tanto Clare, Richard, Victoria, Caleb y yo teníamos que soportar sus gritos.

Me levante y me dirigí al baño para lavar mi cara y cepillarme los dientes antes de bajar. No me moleste en cambiarme de ropa pues me sentía muy cómoda usando el pijama de Robert y su sudadera favorita. Disfrute de bajar las escaleras por mi pie y no en los brazos de alguien, Frank me había dicho que el bebé estaba fuertemente implantado en mi útero, así que podía utilizar escaleras pero que en cuanto comenzara a sentir algún malestar, por mínimo que fuera, me dirigiera urgentemente a su consultorio.

-Te ves espantosa, ¿Por qué carajo nos molestamos en comprarte ropa de maternidad si siempre usas la ropa del idiota de mi hermano?- aún me costaba trabajo ignorar el mal humor de Lizzie, pero al menos ya no lloraba por sus gritos.

-Porque no te comes todos los panquecillos que ha preparado mamá, tal vez así consigas endulzar un poco tu amargo corazón- bromeo Victoria, lo que provoco que Lizzie se levantara y abandonara el comedor sin probar su desayuno.

Nadie dijo nada, pues sabíamos que Lizzie estaba muy triste y la ira era el mecanismo de defensa que había elegido para sobrellevar su ruptura con Chace.

-Dinos Kristen, ¿ya has elegido alguna casa?- me pregunto Clare mientras colocaba frente a mí un enorme omelette, al parecer sí que había cocinado dos kilogramos de huevo solo para mí y Victoria.

-Aun no, necesito que Rob me ayude- le respondí y acto seguido me metí en la boca un trozo del exquisito manjar que tenía frente a mí, estaba delicioso y me fue inevitable gemir del placer.

-No hagas eso- dijo Victoria tapándose los oídos con las manos- es como escucharte a ti y a mi hermano todas las noches, es un alivio que no esté- su comentario me hizo sonrojar- y es un alivio que el doctor les haya prohibido el sexo- cuando comenzamos nuestra relación, mi amado y yo éramos incapaces de tener las manos alejadas del otro, por lo que la mayoría de nuestros familiares y amigos nos habían descubierto o escuchado en situaciones bastante comprometedoras.

-Ojalá no te lo prohíban en el séptimo y octavo mes o conocerás el infierno- el comentario de Clare hizo que a Richard se le atorara la comida y que nosotras riéramos.

.

Después del desayuno Richard y Clare fueron a hacer las compras, se negaron a llevarme con ellos, pues no podía caminar demasiado, Victoria se ofreció a hacerme compañía, por lo que nos quedamos solas en casa, pues Lizzie se había ido a comer con unas amigas.

-Te ayudare a conseguir casa- sentenció Victoria cuando nos aburrimos de hacer zapping en la televisión.

Coloque mi laptop en mis piernas y comencé a enseñarle toda las propiedades que me habían gustado, y de las cuales aún no elegía una.

-Necesitas algo con un enorme jardín, eso te hará una auténtica británica- le mostré la que me había encantado, pero me parecía muy grande para nosotros, era de dos plantas, tenía cuatro habitaciones con baño completo, una cocina pequeña pero muy acogedora, el living era tan amplio que sería perfecto para colocar un piano, pero lo mejor de todo era el jardín. No era muy grande pero era precioso, había flores de colores plantadas alrededor del lindero de la propiedad y había un enorme y hermoso árbol plantado a la mitad con una casita sobre este.

-Es preciosa creo...- se detuvo un instante y después se levantó abruptamente- necesito ir al baño- dijo y corrió hacia el servicio que estaba debajo de las escaleras.

Continúe viendo fotografías de la casa en un intento de convencerme de que era la indicada.

-Kristen- grito Victoria, algo que me alarmo, pues no me había dado cuenta de que llevaba un tiempo considerable en el baño.

Me dirigí rápidamente hacia allí y sin perder tiempo abrí la puerta.

Jamás podría haber estado preparada para lo que vi, el piso del baño se encontraba lleno de sangre y me tomo unos segundos descubrir que venía de la entrepierna de mi cuñada, lo... lo que significaba que estaba teniendo un aborto.

Rpov.

El viaje de regreso fue desesperante, estaba seguro de que en cualquier momento explotaría el avión. Necesitaba llegar a casa y asegurarme de que Kristen estaba bien.

Cuando llegue al aeropuerto estaba desesperado por saber que era lo que había ocurrido, así que camine rápidamente, no me detuve ni cuando un par de chicas se acercaron para pedirme un autógrafo, pude escuchar como una de ellas comenzaba a llorar, pero yo no tenía cabeza para nada en ese momento.

Y por si no fuera poco todo lo que me sucedía, había al menos cinco paparazis en la entrada, y tan pronto me vieron comenzaron a tomar fotografías, pero no estaba dispuesto a que me hicieran perder el tiempo así que alcé mi maleta a la altura de mi rostro para esquivarlos y subir rápidamente al auto de Tom.

Ninguno de los dos dijo nada, Tom arranco tan pronto estuve dentro del auto y avanzo rápidamente por las congestionadas calles de Londres.

-Kristen está en casa con Sienna, no ha querido hablar con nadie, nos comunicamos con su ginecólogo y le ha dado un sedante para que se tranquilizara y durmiera un poco- eso no me tranquilizaba, necesitaba verla para asegurarme por mi propia cuenta de que estaba bien.

-¿Sabes cómo está mi hermana?- pregunte.

-Tu madre me ha dicho que tuvo una crisis nerviosa cuando se enteró de lo sucedido, así que la sedaron para que pueda recomponerse, perdió mucha sangre por lo que le están haciendo una transfusión- me sentía impotente por no poder ayudar a mi hermana, pues aunque yo era el más pequeño, siempre trate de protegerla a ella y a Lizzie de todos.

La casa de Tom se encontraba a veinticinco minutos del aeropuerto, pero mi amigo logro ahorrarnos diez, tan pronto aparco me baje del auto y entre a su casa sin esperarlo para dirigirme inmediatamente a la habitación de huéspedes donde Kristen dormía.

Pero antes de entrar Sienna me detuvo.

-Está dormida, no la despiertes- me ordeno, pero el gesto que se dibujó en mi rostro le hizo saber que no haría lo que me estaba pidiendo.

-Sé que estas ansioso por hablar con ella, pero ha llorado toda la tarde y Frank dijo que lo mejor era que descansara, pues aunque no corra el riesgo de un aborto tanta presión podría ocasionarlo- sus palabras me hicieron estremecer, yo no podría sobrevivir a una pérdida de esa magnitud.

Entré silenciosamente a la habitación, y observe la silueta de Kristen a la escasa luz de la luna. Me acerque a ella y me senté a su lado.

Verla dormir tan pacíficamente me devolvió el alma al cuerpo. Note que sus ojos estaban hinchados y tenía sus manos rodeando protectoramente su vientre.

Acaricie su frente que estaba perlada por gotitas de sudor y cuando fue consciente de mi tacto se removió inquietamente. No supe cuánto tiempo llevaba viéndola dormir y volví a tomar conciencia del mundo real cuando Tom toco mi hombro. Me indico con un movimiento que saliera, así que me levanté y lo seguí hasta el pasillo.

-Sienna te ha preparado algo de comer- conocía tan bien a Tomás que sabía que no era eso lo que quería decirme.

-¿Qué es lo que pasa?- le pregunte sin rodeos.

-Ella ha dicho que fue su culpa- intervino Sienna.

¿Qué coño significaba eso?

- Antes de dormirse dijo que había sido su culpa, trate de preguntarle a que se refería pero comenzó a llorar hasta quedarse dormida- no supe que decir, pues yo tampoco sabía aque se refería Kristen con eso.

Me lleve las manos al cabello y lo estire sin compasión, esto era un frustrante caos.

-Creo que debo ir al hospital- fue lo único que dije. Tomás se dirigió hacia la salida y antes de seguirlo le pedí a Sienna que cuidará a Kristen, ella asintió y me dio un beso en la mejilla en un claro intento por tranquilizarme.

-Sabes que no fue su culpa- me dijo Tom.

-Lo sé, pero no sé qué paso y no sé cómo reaccione mi familia si también creen que ella tuvo la culpa.

El resto del trayecto lo hicimos en silencio, Tom aparco en la entrada del hospital para que entrara y después se dirigió al estacionamiento.

No fue difícil encontrar a mi familia. Mi madre lucía desconsolada en los brazos de mi padre, Lizzie hablaba por teléfono con alguien, pero en cuanto me vio cortó la llamada y corrió a mis brazos. La abrace y comenzó a llorar, mi padre levantó la vista hacia mí y le susurró algo a mi madre, ella levantó la vista y también se acercó a mi lado para abrazarme. Después de lo que me pareció una eternidad ella y Lizzie se apartaron de mi lado.

-¿Qué es lo que ha pasado?- pregunte.

- Tu madre y yo fuimos a comprar la despensa, Kristen y tu hermana se quedaron en casa viendo casas por internet, lo siguiente que supimos fue que estaban en el hospital y que Victoria había sufrido un aborto.

"Cuando llegamos aquí Kris estaba llorando desconsolada en la sala de espera y no sabía que era lo que pasaba con Victoria. Tratamos de consolarla pero era inútil, llamamos a Caleb y cuando llego, él...- mi padre se detuvo.

-Y...- me estaba poniendo nervioso su silencio.

-El doctor salió justo cuando él llegaba, nos dijo que él bebe había muerto, que tu hermana había perdido mucha sangre y que estaba inconsciente; Caleb se acercó a Kristen y la tomo de los brazos, le exigió que le dijera que era lo que había pasado, ella sólo dijo que lo sentía y rompió a llorar- estaba furioso de sólo pensar que mi cuñado había tratado a Kiki de esa manera.

-Sé que estas molesto, pero ponte en el lugar de Caleb, ¿cómo estarías tu si las cosas fueran al revés?- aquello era cierto, yo estaría peor de estar en el lugar de mi hermana y su esposo.

-¿Cómo esta Victoria?- pregunte más calmado, ahora lo único que debía preocuparnos era la salud de mi hermana.

-Sedada pero estable, perdió mucha sangre, el doctor dijo que el embrión no se implanto de forma correcta, que es algo muy común durante los primeros meses- era la primera vez que mi madre hablaba desde que yo estaba aquí, y pude notar el dolor que sentía.

-¿Has visto a Kristen?- me pregunto Lizzie mientras sorbía su nariz.

-Sí, pase a la casa de Tom antes de venir, está dormida debido a un sedante que le aplicó el ginecólogo.

Me quede en el hospital un par de horas, después Lizzie y yo nos fuimos a casa de Tom, mi hermana por algún motivo no quería estar sola en casa, mis padres decidieron quedarse y yo les prometí que les traería ropa limpia en unas horas, pues estaba a punto de amanecer.

-¿Estas bien?- le pregunte a Lizzie que se había aferrado a mi brazo.

-Yo no sabía nada, cuando llegue a casa busque a Vic y a Kristen por todos lados, me dirigí al baño del piso de abajo y lo encontré lleno de sangre, fue horrible, marque un millón de veces al teléfono de todos y nadie me respondía, hasta que papá contesto y me dijo lo que había pasado- después de su narración la estreche fuertemente dejando que se desahogara, Tom y yo cruzamos miradas por el espejo, pues aún rondaba por nuestra cabeza el "fue mi culpa" de Kristen.

.

Me acosté al lado de mi novia y la atraje hacia mí, ella se acomodó automáticamente colocando su cabeza en mi pecho y aferrándose fuertemente a mí cuerpo, bese el tope de su cabeza y coloque una de mis manos en su vientre, intentando que el calor que emanaba su cuerpo me ayudara a dormir un poco.

.

Sentí que Kristen comenzaba a moverse y me obligue a despertar pese a que sólo había cerrado los ojos unos minutos.

Ella se incorporó violentamente, miraba de un lado hacia otro intentando reconocer el lugar donde se encontraba. Acaricie su mano para que ella volteará y notará mi presencia, después de observarme unos minutos volvió a recostarse y comenzó a llorar. Deje que se desahogara, la consolé y casi una hora después fue capaz de controlarse.

-Fue mi culpa- esas fueron sus primeras palabras.

-No es así, el doctor dijo que el embrión no estaba bien implantado a las paredes uterinas y que sólo era cuestión de tiempo para que pasara- esperaba que con aquello lograra borrar ese sentimiento de culpa.

-Estaba muy asustada, todo lo que veía era sangre y a tu hermana llorando en el suelo del cuarto del baño, tarde al menos cinco minutos en reaccionar, ¡cinco minutos! fue mi culpa, si hubiera reaccionado rápidamente tal vez...tal vez- el llanto le impidió continuar, sentía como su cuerpo se agitaba por el dolor que sentía, y eso me hacía sentirme más impotente que cualquier otra cosa.

-Sé que es muy duro, pero debes tranquilizarte, el doctor ha dicho que no puedes pasar por emociones fuertes- hice una pausa antes de continuar- esto va a sonar muy egoísta, pero me sentí muy aliviado cuando mi padre me dijo que fue Victoria quien sufrió un aborto y no tú, no podría soportar perderlos- la abrace aún más fuerte, entrelace nuestras manos y las lleve a su vientre en un intento de calmarla, y dentro de aquel caos ambos fuimos salvados por la luz, al momento de hacer contacto con su vientre, sentimos por primera vez los movimientos de nuestro pequeño o pequeña, que se hacía presente para darnos un poco de paz.

Kpov.

Me sentía culpable por la pérdida de Victoria, tal vez si hubiera llamado más rápido a la ambulancia, o si hubiera insistido en que fuera de compras con sus padres ella aun tendría a su bebe. Robert me repetía constantemente que no era mi culpa, pero pese a sus palabras yo no podía alejar ese horrible sentimiento de mi pecho.

Ya habían pasado cuatro días desde aquella tragedia, aun estábamos en casa de Tom y Sienna y yo no tenía ganas de comer o de levantarme, lloraba por horas hasta quedarme dormida. Sabía que Rob estaba preocupado y que mantenía contacto con nuestro ginecólogo todos los días para informarle de mi condición y que Frank le dijera si era necesario o no, hospitalizarme.

Me negué a visitar a Victoria en el hospital, aún recordaba la mirada de Caleb, una mirada que me culpaba por lo sucedido y yo creía que él tenía razón, mi novio había enfurecido cuando vio las marcas que su fuerte agarre había dejado en mis brazos, pero logre tranquilizarlo, pues los únicos que en verdad estaban sufriendo eran ellos.

-Hola- Robert estaba para en el marca de la puerta, no sabía cuánto llevaba ahí.

-Hola- respondí, él se acercó a la cama para sentarse a mi lado.

-Mi madre ha llamado, quiere saber cómo estas, nos ha invitado a comer y le he dicho que si- me informo.

-No quiero ir…-dije y sentí como las lágrimas se acumulaban en mis ojos.

Robert suspiro pesadamente, dejo de acariciar mi rostro, me observo por unos segundos y se levantó.

-He soportado esta situación por mucho tiempo, pero no más, no dejare que te sigas sintiendo culpable por algo que tú no provocaste. Esto no solo te afecta a ti, sino a los tres, nuestro bebé se siente tan infeliz como tú y como yo, sabes que no fue tu culpa, así que te ayudare a tomar un baño, te pondrás un hermoso vestido e iremos a casa de mis padre- sus palabras fueron muy duras, así que comencé a llorar y me sentí culpable por hacerlo sufrir a él y a mi bebé.

Al ver mi reacción Robert llevo sus manos a su cabello y lo jalo en un claro gesto de frustración, respiro audiblemente por varios segundos y después se volvió a sentar junto a mí.

-Lamento haberte gritado, pero debes entenderme, me duele verte así- yo no lo mire, deje que mi vista siguiera clavada en la ventana que estaba a un lado de la cama, pero Rob siguió insistiendo y me obligo a mirarlo.

-Lo que le paso a mi hermana es horrible, pero no podemos vivir en el pasado cariño, sabes que es muy doloroso. Nuestro bebe aún sigue con nosotros, pese a todas las dificultades, y sé que sonara muy egoísta de mi parte, pero debemos sentirnos felices porque no fuiste tú quien sufrió un aborto- llevo mis manos a mi vientre- nuestro bebe quiere conocernos, y no podemos permitir que siga creciendo dentro de un ambiente como este.

Él tenía razón, nuestro pequeño estaba seguro y saludable, así que no podía seguir llorando por algo tan triste como lo que le sucedió a Victoria, debía aprovechar y disfrutar cada pequeño momento que la vida me regalaba, pues también podría quitármelo de un momento a otro.

.

Cuando llegamos a casa de Robert Richard nos recibió con una sonrisa y antes de dejarnos pasar llevo sus manos a mi vientre para saludar al bebe, y este respondió el saludo de su abuelo con una pequeña patada.

-Clare se morirá cuando sepa que me pateo primero a mí- bromeo Richard.

El ambiente en aquella casa era diferente, aun se sentía la tristeza y perdida que había sufrido la familia.

Lizzie estaba en el Living viendo la televisión, pero en cuanto nos vio se acercó a abrazarnos y a tocar mi vientre, pues ella ya había sentido con anterioridad los movimientos de su sobrino. Clare fue arrastrada de la cocina por Richard y grito de la emoción cuando sintió los movimientos de nuestro bebé.

Nuestro pequeño le estaba dando un poco de alegría a sus abuelos y a su tía, y eso me hacía muy feliz, pero sobre todo me hacía valorar más a las personas que estaban a mí alrededor y que de un momento a otro podían irse.

Victoria apareció por las escaleras, lo que provoco que todos guardáramos silencio y la observáramos con pena. Estaba muy pálida y más delgada, podía notar las ojeras bajo su rostro y la tristeza y el dolor que representaban.

Se acercó lentamente hacia mí, y cuando estuvo lo suficientemente cerca coloco una de sus manos en mi vientre, después levanto la vista, sus ojos estaban vacíos e inexpresivos, su mirada me hizo sentir aún más culpable.

-Él tendría que haber muerto y no mi bebé, tu no mereces ser madre- sus palabras fueron muy crueles, fueron como puñales que se clavaron en lo más profundo de mi corazón.

.

.

.

Gracias a todas por seguir esta pequeña historia.
Las quiere
Rinat Woodgate.

.

.

.

Outtake Los años sin ti.

*He leído en Twitter que Brandon es el nombre del misterioso chico con el que hemos visto a Kristen últimamente, pero no estoy segura de ello, si alguien sabe algo más de él hágamelo saber.