Aoi Black: Gracias por tu sugerencia XD no me había dado cuenta de ese detalle del link… LO SIENTO… pero vuelvo a agradecer.
Aquí les dejo el penúltimo capítulo.
El deber parte 2
En una oscura habitación, un hombre de cabellera plateada estaba recostado en el sofá… que era levemente iluminado por una antorcha... se veía pensativo, mientras mordía una de sus uñas esmaltadas con diversión… planeando algo con lo cual pudiera entretenerse… sin importar las consecuencias… estaba seguro… su pieza principal del juego… aquel arrogante demonio… se movería próximamente… así que tenía que aclarar un asunto con el líder del lado que apoyaba… por diversión… aclarando.
-Disfrutas tu descanso- Bellatrix entraba en escena, se dirigió al invitado sonriendo tan locamente de costumbre –dime… estás listo para conocer a mi señor- le susurro al ponerse en su nivel, cerca de su oído –el esta tan emocionado- sonrió al recuperar su postura, mordiendo con ansias una de sus uñas, mientras que con la otra jugueteaba con sus rizos con la varita.
-Claro que si… esto de estar a escondidas ya me aburrió- se levantó, cubriendo sus ojos nuevamente por su flequillo plateado, poniendo su extraño sombrero en su lugar.
-Gracias a ti dimos un gran golpe… tenemos las ubicaciones de cada cuartel de la Orden… arruinamos una de sus bodas- recordó entusiasmada, pues ella había quitado la vida al viejo auror Alastor Moody –pero no podemos desperdiciar a tantos sangres puras… eso nos perjudicaría… solo los tendremos vigilados… a todas esas cabezas de zanahoria- se dijo así misma, considerando que luchaban por la pureza… para ellos sería una perdida si mataran a los pocos sangre puras que había… aunque eso significara tolerar (un poco) a los traidores de la sangre… pero con cualquier desliz de los vigilados, era diversión segura para la mortia.
Undertaker sonreía ampliamente, aun a pesar que el tiempo ya había transcurrido desde ese suceso del que relataba su lunática mortia (boda)… seguía contándole esa aventura una y otra vez, era la parte del cuento que le gustaba repetir, pero se resignó, no iba a corregirla pues esa historia le parecía interesante… ellos defendían sus ideales de sangre pura… y los otros la igualdad del mismo liquido rojo... los humanos tan extraños… la única especie con el derecho de elegir…. Con una vida que raya en la extrema delicadeza.
-Bien llegamos…- Bellatrix enseño la puerta de un gran estudio, abriéndola de par en par… mostrando a un hombre de rasgos viperos y gran túnica negra, sentado en un trono –los dejo… tengo invitados a quienes atender- susurro al cerrar la puerta y desaparecer, dejando a aquel hombre de cabellos plateados dentro.
-Mi buen amigo… -el hombre del trono hiso un ademan algo exagerado de bienvenida, con hipocresía al hablar –mi querida Bella me ha contado mucho de ti… y me sorprende que hasta este momento decidas presentarte ante mi- sonrió, mostrando esos dientes también mutados.
-Oh… me alegra saber que ya sabe de mi… me ahorra las presentaciones- comento alegre el shinigami, mordiéndose con entusiasmo su uña oscura (una costumbre poco saludable) –no vengo a formar parte de su sequito…- dijo algo serio, enderezando su postura –solo para informarle de mi presencia… más que nada… equilibrar la balanza si es necesario- aclaro, dejando al hombre del trono con el ceño fruncido.
Voldemort respiraba, contando hasta infinito si es necesario para controlarse y no tirarle varios crucios a su "invitado" considerando que tenía las de perder (ante todo cuidarse el pellejo… algo que su casa slytherin le enseño bien) -Que quiere decir con eso… mi estimado- comento arrastrando las palabras, estaba convencido que tener a alguien como el entre su ejército, les traería la victoria asegurada… no importara cuanto se esforzara la orden por detenerlo.
-Simple… si el demonio entra yo también…- dijo con simpleza, mostrando entre sus flecos los leves reflejos de su mirada esmeralda, aun con su postura recta dándole un toque imponente pero elegante –esa es mi razón por la cual no me había presentado ante usted… señor… mi viejo amigo Sebastián… no ha formado parte de esto directamente… pero creo que dentro de poco eso terminara- murmuro despejando por un momento su rostro, dejando a la vista aquella cicatriz que marcaba gran parte de su rostro. Él estaba consiente de todo el trabajo que hacia el demonio entre las sombras, pero quien era el para informar… eso solo le agrega placer al asunto.
-Ya veo… supongo que me conformare con eso- contesto Voldemort con una paciencia, pero con una mirada mortal… a nadie dejaría que le hablaran así, pero estaba hablando con alguien mítico, que se suponía que no existiera… un dios de la muerte –y me puede decir… cuando llegara el momento de su interrupción- pregunto severo.
-No lo sé…- dijo con una sonrisa, volviendo a su postura encorvada, sonriendo alegremente ante la reacción de desconcierto del temido señor oscuro –pero cuando llegue… me presentare- aseguro, dándole la espalda al cabecilla de los mortios.
Voldemort sonreía, equilibrar la balanza, no sería necesario, él contaba con muchos aliados, no podían ni siquiera compararlos con la Orden y sus pocos y valientes seguidores (que la mayoría rayaba en la adolescencia, según él)… sabía que los del bando de Potter eran unos idiotas, no aprovechaban al máximo a la criatura… y por lo que estaba enterado, la mayoría de ese bando ni estaba enterado de la naturaleza de su compañero "Muggle" (consiente de que en su lado estaban igual)… ilusos… pensó divertido, mientras jugaba con la varita de sauco, aquella que acababa de robar del cadáver del viejo Albus… estaba seguro haberle enviado el mensaje a Potter, a través de su conexión… infundado así temor en su contrincante.
Un aviso llego a su conciencia, por la marca tenebrosa de Bellatrix… Potter en Malfoy Manor… sonrió victorioso, no necesitarían al arrogante shinigami… porque si, él lo consideraba arrogante y pretencioso… venirle a decir eso al gran lord… se ganó su infinito desprecio, algo que no podía mostrar libremente, apreciaba su vida… por eso creo los Horrocrux en primer lugar… y con ese pensamiento desaparecio.
XXXXX
Sebastián caminaba tan erguido y elegante como siempre, se encontraba en las profundidades de Gringotts… para ser exacto, saliendo de la cámara propiedad de una de las mortifagas del momento… Bellatrix Lestrange… el motivo… ordenes de su contratista… saqueándola y encontrando con facilidad su objetivo… la esencia era la misma que aquel anillo que mantenía oculto Dumbledore cuando estaba vivo (que percibió en su primer encuentro)… la copa perteneciente al fundador Hufflepuff (noto por las inscripciones y conocimientos de dichas casas).
-Bien… a casa…- murmuro, al guardar dicho objeto maldito entre sus ropas… el con facilidad se podía deshacer del material, pero esas no fueron sus órdenes –que mal- murmuro al desaparecer entre las sombras.
Nadie en la superficie se percató del acto, habilidades especiales del demonio… no había lugar impenetrable para el… además… la magia protectora no era lo suficiente como para ser un impedimento para alguien de su naturaleza.
XXXXX
La mansión Phantomhive, había un poco de movimiento… pues acababan de llegar el trio dorado, acompañado de Ollivander, Griphook, Dean Thomas y Luna que se encontraban en las mazmorras de la mansión de la que acababan de escapar.
-Magnifico lugar- señalo el moreno con entusiasmo, a pesar de prácticamente haber estado encerrado en la mansión de Malfoy no le quitaba la habilidad de asombro ante la estructura –lo tenían muy bien escondido- se burló, su apariencia era la más sucia y desarreglada, signos de haber sido prisionero.
-Bueno… el dueño es muy reservado- contesto la soñadora, en similares condiciones, pues también había pasado algún tiempo en las mazmorras… desde diciembre que la secuestraron para tener a su padre en control –tú lo conociste Dean… fue el jefe de tu casa algún tiempo- declaro inocente, haciendo que el chico simplemente se sorprendiera.
-EN SERIO… SEBASTIAN MICHELLIS- estaba sorprendido, ese jefe de casa fue inolvidable durante su estancia en Hogwarts, aunque no fue muy cercano al susodicho… dejo una buena impresión en todos –eso explica la elegancia… hay que admitirlo… el hombre tiene estilo-
-Que bien que lo tengas en cuenta- susurro Ron, saliendo de la cocina con algunos bocadillos –y los demás- pregunto, al ver solo a dos de sus compañeros presentes en la sala.
-Bueno el viejo Ollivander está descansando… y Griphook también… creo, Hermione y Harry siguen afuera- contesto Dean dirigiéndose a toda la comida que traía el pelirrojo, uniéndose a la improvisada cena –el señor Michellis no se molestara- cuestiono, aunque era tarde pues parte de un sándwich ya estaba siendo masticado.
-No hay problema- contesto Sebastián, haciendo que los chicos que ya tenían aperitivos en la boca, se atragantaran –esa fue la orden de Dobby… traerlos aquí si algo salía mal- con una indiferencia característica comento –aunque hubiera preferido que esperaran… para hacer algo más… decente- arqueo la ceja, haciendo que los chicos se avergonzaran.
-Hola Sebastián… - saludo la soñadora, fue la única que no se asustó ante la presencia repentina del demonio –como han estado todos- pregunto con cortesía, pues ya tenía mucho sin saber de nadie en su encierro.
Harry y Hermione entraban, viendo al dueño de la residencia en el lugar –en verdad lamento molestarlo… pero la mansión Black no era muy segura- comento la castaña recordando que dicho punto se descartó al ser conocido por todo Black (algo que les dijo Sirius antes de partir a su misión de búsqueda), se sentía una intrusa al tomar las libertades de quedarse en un lugar donde el dueño no se encontraba–y sobre todo… el haber enterrado a Dobby en el patio… fue necesario- su vergüenza solo aumento junto con el sentimiento de pena, pero tenían que darle un entierro digno al elfo, que se sacrificó por ellos.
Sebastián simplemente suspiro, no por la pérdida… sino porque no le gustaba tener un cementerio en el jardín… pero se tenía que aguantar y preservar las apariencias -Como le dije al señor Thomas… no hay problema- con tono de hielo volvió a repetir, algo que le molestaba de gran manera… pero el susodicho se sintió orgulloso de que se acordara de el –pero es bueno que todos estén presentes… para contestar la pregunta de Luna- el moreno se sorprendió de la familiar de la rubia con el ex jefe (pues era el único que no los había visto interactuar) -Los Wesley, en general están bien… presionados… pero bien… y hace poco se les unió el señor Lovegood- continuo, insinuando que tomaran asiento –Sirius se encuentra con la dama Ollivander, ayudando a la protección de parientes Muggles… incluyendo su familia señor Thomas…-
-En serio…- el moreno se sentía aliviado, pues había decidido fugarse para no meter en problemas a su familia... antes de que el año comenzara –Quien es Sullivan- cuestiono.
-La señora Sullivan… es alguien muy capaz- contesto simple Harry, aunque solo la conoció durante su estancia en Grimmauld Place así que como quiera no tenía mucho que decir sobre la mujer, que había ayudado a su padrino en su recuperación.
El trio dorado sabían de los movimientos del ex jefe para mantener seguros a los parientes no mágicos, aunque desconocían el alcance del mismo… no tuvieron mucho tiempo para investigar el tema… pues no habían visto a Sebastián desde el momento en que llevo a Sirius a curarlo.
-Así es, a ellos los contactamos un poco después que los señores Granger y Dursley- contesto con simplicidad el demonio –pero volviendo al tema… otros miembros de la orden, que no trabajan en el ministerio… está refugiados en otros lugares… que conseguí durante mi año de ausencia- se puso de pie –traeré algo de te- interrumpió confundiendo a los chicos.
-Habrá algo en el que ese hombre no pensó….- se burló Ron, asombrándose de lo prevenido que al parecer es el dueño de la mansión –siempre logra impresionarme… raya en la perfección- se encogió de hombros, degustando un poco de pastel de chocolate –debo declarar nuevamente mis respetos- se encogió de hombros, pues en todo este tiempo siempre lo recordó… porque se mantenían vivos gracias a sus enseñanzas (físicas y mágicas theban)
-Me alegra que sea así…- dijo Hermione orgullosa de que un Muggle fuera tan preparado, burlándose de su amigo pelirrojo.
Luna se encontraba pensativa y aliviada, debería contactar con Fred y George… lo antes posible, informándoles que estaba bien… ya que la última carta que les contesto había sido antes de vacaciones navideñas… pero como contactarse con ellos sin levantar sospechas, seguramente las lechuzas eran vigiladas o algo por estilo... se deprimió un poco.
-Aquí está el té…- Sebastián ponía la charola en la mesita que se encontraba en el centro, comenzando una improvisada hora del té –cuando terminen… vayan a descansar y lavarse… cualquier habitación esta lista para ocuparse… ya que no tengo nada más que informar- se encogió de hombros
-Bueno… tomamos algunas habitaciones… ya que viene el señor Ollivander y Griphook- comento apenada nuevamente Hermione, por tantas libertades que se habían tomado nuevamente.
-El señor Griphook ya no está en la mansión- contesto con simplicidad el demonio, haciendo que el trio dorado se asustara y el resto se asombrara.
El mundo se sintió caer para el trio de amigos que salieron a confirmar lo dicho, corriendo escaleras arriba, dejando a los de la sala un poco asustados (menos el demonio)… no es que dudaran de el (menos Harry que conocía su procedencia)… pero tenían que confirmar algo, cuando entraron a la habitación, fue evidente… el maldito se había ido… para empeorar, la castaña también informo… que la espada de Godric tampoco se encontraba en el lugar (la biblioteca).
-Mierda… es idiota… se la llevo- aseguro Ron, rojo de furia mientras pateaba la silla que se encontraba en la ahora vacía habitación.
-Sabía que estaba interesada en la espada... si no la hubiera dejado- se recrimino la castaña, enojada con ella misma por no desconfiar en él.
-Ahora como entraremos a Gringotts… para checar la cámara de Bellatrix- Harry sentía que el mundo se le venía encima, ya había platicado con sus amigos ante la posibilidad de que uno de los horrocrux estuvieran en la bóveda de la mortifaga –y ahora sin la espada- se golpeó la frente.
-Tenemos que hacer algún plan… - comenzó el pelirrojo a preocuparse, ya casi estaban en abril y entre más tiempo pasaba… estaba seguro que su familia no sobreviviría lo suficiente.
-Con poción multijugos- propuso la chica al sentarse en la cama –tengo un cabello de Bellatrix- aseguro, sacando dicho material… asustada de cómo lo obtuvo… mientras era torturada.
-100 PUNTOS A GRYFINDOR- exclamo el pelirrojo, rompiendo en carcajadas… aliviando un poco la tensión–ahora hay que salir de aquí- aseguro poniéndose serio.
-No creo que sea necesario su búsqueda- Sebastián se encontraba recargado en el marco de la puerta, con los brazos cruzados y la mirada clavada en los jóvenes, que se nuevamente se habían asustado… al parecer no se podían acostumbrar a las apariciones de dicho hombre.
Ron hiso un gesto, lo habían pillado justo cuando dijo algo comprometedor, pues era una misión categoría secreta… sintió como cuando estaba en Hogwarts y el profesor siempre lo atrapaba hablando mal de el (la razón por la clase especial en su quinto curso).
-Nosotros tenemos que irnos… ahora que todos están seguros- aclaro la castaña, sin decir nada de su "secreta misión".
-No lo volveré a repetir… no es necesario- aclaro de la manera más severa el hombre de ojos rojos, dando un ambiente bastante tenso… incapaz de que alguien replicara (dando gala al apodo profesor demonio) –ya conseguí el objeto que buscarían en Gringotts- murmuro, sacando la copa de entre sus ropas.
El trio dorado estaba impactado, otro horrocrux ya estaba en sus manos… y con una facilidad que ellos no pudieron imaginar.
-Usted está enterado de nuestra misión- cuestiono la castaña un poco insegura, la mirada del hombre parecía profunda… como cuando algo le molestaba.
-Por supuesto –comento cortante le dio la copa a la chica, guardándosela en el acto en su bolsa que estaba agrandada, algo que siempre cargaba (no importaba que estuvieran a salvo) y por Merlín había recuperado cuando fue el escape de la mansión Malfoy.
-Pero usted… como pudo entrar- pregunto dudoso el pelirrojo, si ellos se la estaban quebrando para penetrar dicho lugar siendo magos… un Muggle debió de haber pasado el triple de dificultad.
-Detalles que no pienso contar- el demonio zanjo aquel mar de preguntas.
-Así solo faltarían 2- dijo Harry algo entusiasmado, olvidando por completo la traición que acababan de sufrir y el robo de la espada
-Tres- corrigió el demonio, sacando dudas –faltan 3 horrocrux- explico con su típica expresión severa y elegante
-Eso quiere decir… que usted tiene conocimientos del resto…- a Hermione y Harry le brillaron sus ojos, con esperanza a montones –donde están… cuales son- pregunto emocionada, por fin veían la luz al final del túnel… la castaña estaba tan emocionada pasando por alto las habilidades que debería tener dicho Muggle para investigar antes que ellos.
-Uno se encuentra en Hogwarts… perteneciente a la última casa faltante… Revenclaw - razono el demonio, recordando la esencia de dicho objeto durante su estancia y paseos por el plantel, aunque nunca lo vio –el otro… es la serpiente Nagini- aclaro, aunque frunció el ceño… aquel rastrero ser le desagradaba –y el ultimo… no me tienen permitido informar- suspiro, los humanos siempre se complican… solos… la vida.
-Nos preocuparemos del ultimo a su debido tiempo…- la castaña, voz de la razón comento –ya que no contamos con la espada de Godric… en Hogwarts se encuentra el cuerpo del basilisco… si conseguimos sus colmillos…-
-Podríamos destruir los horrocrux en el momento- termino Harry, emocionado –lo difícil será eliminar a la serpiente- suspiro cansado, aunque reflexionando se habían ahorrado bastante tiempo.
-Creo que lo difícil… es entrar a Hogwarts cuando un mortifago lo dirige- exclamo el pelirrojo, recibiendo miradas recriminatorias… siempre tan pesimista –no me miren así… es la verdad- aseguro enojado.
-Eso no será problema… descansen ahora… mañana será otro día- contesto Sebastián, saliendo de la habitación.
-En serio es Muggle- se burló Ron, haciendo que la castaña se riera pero el moreno simplemente se encogió de hombros.
XXXXX
El trio dorado, acompañados por Dean y Luna, observaba aquella cantina, un poco alucinados por el medio de transporte que habían utilizado… el elfo domestico Kreacher… se supone que era una adorador de la sangre también… pero no se centraron tanto en el tema.
-Los esperaba- Aberforth salía a recibirlos de una de las habitaciones –tardaron más de lo que pensé… cuando Sebastián me dijo que vendrían… dude que fuera completos- comento cruel, viéndolos de manera indiferente –están seguros de hacer esto- cuestiono serio.
-Por supuesto que estamos seguros- comento Harry, vocero de todos los que afirmaron con la cabeza.
-Nunca me gusto la forma en que mi hermano manejo las cosas…- frunció el ceño, recordando al fallecido hermano –dejando todo a unos mocosos-
-Por favor… no hable mal de nuestro director… y SU HERMANO- se enojó Hermione, al escuchar todo el desprecio que entonaba el viejo.
-Todavía leales a el… después de muerto…- comento sarcástico, pero sin quitar esa expresión de pocos amigos –pero bueno… no es mi decisión- se encogió de hombros –si quieren morir por la causa... es su decisión- escupió con más odio.
-Es también su causa…- dijo la soñadora con una voz dulce, característica de ella –sino… no lo hubieran considerado para ayudarnos- tan observadora como siempre.
Dean Thomas estaba decidido a conocer a la rubia, considerando el apodo de Lunática que se cargaba en Hogwarts… pues la expresión del viejo hombre se suavizo, como el resto de la atmosfera que lo rodeaba.
-Tienes razón pequeña… pero no me agrada el hecho que les hayan dejado todo en los hombros de un niño que sobrevivió… gracias a su madre- recalco el hermano de Albus, todavía molesto por las decisiones del fallecido –pero síganme- murmuro a regañadientes, suspirando derrotado.
-Creo que tiene un poco de razón….- contesto Luna, que era la única que se animaba a platicar de manera normal con el antisocial tabernero –no entiendo como un mago poderoso como el señor Dumbledore… dejo a cargo a Harry de todo el trabajo- miro a sus amigos, que caminaban detrás de ellos –sin ofender tus capacidades Harry-
Sus amigos la miraban impresionados, que trataba de insinuar la rubia… dudaba de las decisiones del difunto director… como si el hubiera decidido morir.
-Claro que tengo razón…- comento orgulloso Aberforth por fin alguien, además de Sebastián, lo entendía… recordando esa extraña amistad que entablo con dicho Muggle… ya que solía visitarlo (y asustarlo) de manera frecuente durante el año en que desapareció (antes de la muerte de Albus)
-No pueden hablar enserio- estallo la castaña, indignada se podría decir –hablan como si esto lo hubiera armado Dumbledore desde el inicio… hasta su muerte- frunció el ceño.
-Y quien eres tú para asegurarlo…- los gestos del anciano de endurecieron, signos de una elevada molestia volviendo la tensión en el ambiente –solo fuiste una alumna… conociste lo que él quería que vieran… ese Albus tenía todo enmarañado desde el inicio- llegaron a una habitación, todos en silencio e incomodidad (excepto Luna).
-LLEGARON- Fred y George salieron de no sé dónde, asustando a los presentes… Aberforth casi los encanta por el sobresalto –oh Luna… estas bien- abrazaron a la rubia –como dejaste que te atraparan tan fácil- la regañaron.
-Y eso que el hermano aquí soy yo- comento irónico el pelirrojo, el solo recibió un "vaya hasta que te apareces" haciéndolo fruncir aún más el ceño.
-Estúpidos mocosos… casi los encanto- refunfuño el hermano de Albus algo molesto, guardando su varita…. Mirándolos con rencor infinito (si se podía aumentar).
-Eso significa… que ya afinaron el arte de Sebastián- dijo emocionada Luna, los gemelos simplemente afirmaron con la cabeza –eso es genial- comenzó a aplaudir en signo de alegría.
-Arte de Sebastián- comento dudoso Dean, viendo la felicidad desconocida que les provocaba al extraño trio el haberlos asustado…. Hasta al mismo dueño del lugar… no era normal.
-Mi querido e ignorante amigo…- Fred le paso un brazo por el hombro, con un tono burlista característico de los Wesley.
-Ese arte… es el de aparecer de repente… asustando a la gente- completo George, alegre de la vida por haber cumplido una de sus metas…. Todos simplemente rodaron los ojos, esos gemelos no cambiaban aunque el mundo se acabara.
-Ustedes no deberían de estar con el resto de la familia- acuso Ron un poco molesto con sus hermanos… señalándolos de manera acusatoria.
-Digamos… que lo de nosotros… no es quedarnos quietos- Fred se encogió de hombros, recordando todas sus vivencias –y déjame presumirte Hermano… que durante tu ausencia… nosotros ingresamos a la Orden- con un tono burlista recalco, dejando a todos impresionados.
-Pues aceptan a cualquiera- razono Ron, tratando de dar en el orgullo de sus presumidos hermanos.
-Te equivocas Hermanito… no dejes que la envidia te ciegue- contesto George, con un suspiro de resignación.
-Y su tienda de bromas- cuestiono Hermione, interrumpiendo la pelea de hermanos.
-La tuvimos que cerrar… por cuestiones de seguridad- los gemelos se veían afectados por dicha decisión.
-Como supieron que estábamos aquí- Harry interrumpió.
-Tú lo sabes… Sebastián nos informó…- George sonrió altaneramente.
-Y venos aquí… al filo del cañón- completo Fred.
-Que es cañón- cuestiono Ron, típico de alguien que no tiene conocimientos muggles… todos lo ignoraron olímpicamente.
-Les traigo te… o por fin van a irse- Aberforth interrumpió, obviamente fastidiado por la situación incómoda y amigable–no me interesa como llegaron… me interesa como se irán- se dirigió a un cuadro –Ariana ve e informa- ordeno a un cuadro de una joven.
Hermione conocía el nombre de Ariana, la hermana menor de Dumbledore de Aberforth, mencionada en la bibliografía del director que tiene en su poder… fue la causa del distanciamiento entre ambos hermano… al tener una muerte prematura.
Todos miraban como la figura de la pintura desaparecía en la lejanía de ese camino pintado en el cuadro, después de unos minutos… aquella niña se acercaba, como arrastrando a alguien… en ese momento, el retrato se abrió… mostrando un camino.
-CHICOS- Neville se veía feliz de verlos a todos –es bueno verlos…. Luna que bueno que estés bien- bajo de aquel hueco, abrazando a la rubia… los gemelos lo miraron de manera molesta… cortando el abrazo (monopolizándola)
-Neville… estas bien- Hermione pregunto, un poco cohibida pues sabía que el chico ahora era prácticamente huérfano.
-Por supuesto… aunque debo informarles que se perdieron de un interesante año escolar- comento burlón, enseñando una cicatriz en su frente… ignorando el sentido de la pregunta, por su naturaleza distraída –los mortifagos son duros-
-Vaya… cualquiera diría que no eres el mismo Longbottom que conocí en primer año- se burló Dean que ya estaba en el hueco –nos vamos… y platicamos en el camino- sugirió, todos obedecieron.
-Gracias señor Aberforth- comento Luna al ser la última en subir, el hombre solo sonrió mientras la pintura cerraba el camino.
-Todos estarán felices de verlos…- aseguro el chico, que encabezaba aquella hilera por el túnel –a todos- con un leve encantamiento alumbraba el camino.
-Vaya… una bienvenida calurosa nos espera al final del túnel- grito Fred que era el último en aquella formación –y donde es la fiesta- pregunto tan casual.
-Todos nos encontramos en la sala de menesteres… la última defensa de Hogwarts…- dijo orgullosa Luna, llamando la atención –es ahí donde termina este túnel- pregunto, recibiendo una afirmación silenciosa.
-Al principio del año… Luna, Ginny y Yo encabezamos el ED…- explico Neville, impresionando a los presentes –pero luego… Luna no regreso… y en pascuas Ginny tampoco- suspiro.
-La tuviste difícil… en verdad lo lamento- comento Harry avergonzado.
-No te preocupes… prácticamente no tengo nada que perder- dijo frio el chico, causando un escalofrió en los presentes –mis padres no me reconocen… y de hecho ni siquiera sé si todavía están en San Mungo- suspiro fastidiado, por un momento su mirada se oscureció –pero bueno… tenemos que seguir fuertes… además tenemos algunos aliados imprevistos- con un tono de misterio termino.
-Les dije que tratamos de robar la espada de Godric del despacho del director…- comento la soñadora, rompiendo la tensión que se formó… siendo reemplazado por algo de sorpresa –oh… por su reacción supongo que no- se encogió de hombros, como si fuera un tema insignificante.
-Eso fue divertido… nos encontraron y castigaron- se burló Neville, como que había desarrollado un sentido de humor bastante negro –la cara de Snape cuando nos descubrió… casi le da un infarto al pobre-
-Los Carrow querían asesinarnos- Luna se unió al extraño chiste –pero es bueno que…- no alcanzo a terminar pues fue interrumpida.
-Ya llegamos- Dean fue el culpable de dejar la conversación a medias, al ver el final del túnel… empujando por instinto aquella puerta… abriéndola en instantes –tranquilos… somos nosotros- comento al ver que era señalado por varias varitas.
-Ah por cierto… el ED tuvo muchos nuevos ingresos durante su ausencia- dijo Neville, al mostrar aquella sala completamente llena… con hamacas improvisadas y otras camas en el suelo y varias pertenencias en las orillas.
Todos los que se encontraban en la sala mostraron felicidad completa… no solo aparecían Dean Thomas (algunos amigos lo creían muerto) sino que venía acompañado de Harry Potter, Hermione Granger, Ron, Fred, George Wesley, Luna… con su líder provisional Neville.
-Estoy tan feliz que estén bien- declaro Lavender, dando un abrazo empalagoso a Ron… Hermione solo rodo los ojos.
-Iré a avisar, espero y haya regresado… vuelvo enseguida- Neville se desapareció, aunque nadie le prestó atención pues los abrazos de bienvenida les llovían a los recién llegados, acaparando la atención por completo.
Luna busco entre sus pertenencias (que había dejado antes de irse en navidad) una varita provisional, encontrándola gracias a Merlín… la varita de su madre… pues la suya la había perdido durante el secuestro.
-Y que los trajo de regreso- pregunto Cho Chang, rompiendo el encanto del momento… algo que maldijo internamente.
-Vengo a buscar algo… - contesto Harry, sin ir a detalles –necesito su ayuda… está relacionado con la fundadora Revenclaw – todos lo miraron extrañado, que clase de objeto será si no dan mucha información.
-Puede ser la diadema de Revenclaw…- contesto la soñadora, siendo apoyada por unas cuantas de su casa… ya que a pesar de todo, la conocían por sus locuras.
-Pero nadie la ha visto…- comento Cho, llamando la atención –es un mito de nuestra casa- explico.
-Alguien vivo no… razón por la cual es una leyenda… puede que la fantasma de nuestra casa te ayude- la rubia se veía confiada, aunque sus ojos no eran de confianza.
De repente las puertas de la sala de menesteres se abrieron, causando algo de paranoia a los que estaban dentro… alzando su varita en defensa –tranquilos…- una cabellera rubia entro, arrogante a pesar de la situación… todos bajaron su varita, excepto el trio dorado, Fred y George y Dean.
-QUE HACES AQUÍ SUCIO MORTIFAGO- con todo el rencor del mundo Ron lo apuntaba, con sus ojos envenenados por la ira –QUE HACEN… EL ES DE LOS MALOS- cuestiono al resto de la sala, que los miraba extrañados.
-Que pretendes Malfoy- escupió con rencor Hermione, recordando la cicatriz que se ganó en su mansión.
Luna calmo a Fred, George y Dean, pero el trio dorado estaban más exaltados… un asunto perdido.
-Chicos… esta de nuestra parte- Neville entraba detrás del catalogado mortifago –no es así… Draco…- le hablaba con una naturalidad, que era irreal…. Un nivel leve de amistad.
-Por supuesto Neville… pero aquí los recién llegados… - señalo despectivamente a los que lo apuntaban amenazadoramente con su arma mágica–estuvieron en la mansión recientemente… fueron unos idiotas al dejarse atrapar… San Potter… me la pusieron difícil… toda la familia tuvimos una sesión especial por Voldy- escupió con desprecio… recordando el trago amargo –aunque me alegra que la Lunática haya logrado escapar- sonrió altaneramente… la rubia solo sonrió, mientras los gemelos lo fulminaban con la mirada.
-Que quieres decir…- pregunto Harry, un poco calmado pero aun con la guardia alta.
-Que si no fuera por el… no hubiéramos sobrevivido mucho tiempo… aquí adentro y allá en las mazmorras - contesto Luna, dejando sin habla a los recientes invitados –ha estado de nuestra parte… no se los dije- dijo inocente, todos negaron con la cabeza
-Pero el mato a Dumbledore- recordó Ron, buscando apoyo del resto.
-Corrección… lo mato Snape- contesto el rubio un poco molesto… se lo recordarían siempre.
-Los slytherin fueron los más favorecidos con el cambio- Theodoro Nott entraba en la puerta interrumpiendo el rumbo de la conversación, seguido por Zabini –así que decidimos ayudar- se encogió de hombros.
-Tardaron chicos… es peligroso tener tanto tiempo abierta la sala- comento Neville un poco molesto, por la tardanza de las dos serpientes.
-Lo siento Neville… pero ya sabes… la elegancia tiende a tardar… aunque no pido que lo entiendas- se burló Blaise Zabini, adentrándose a una discusión con el susodicho… en verdad que ese Longbottom no es el mismo… pensó Dean.
-Vamos… que alguien los espera- interrumpió serio Malfoy.
XXXXX
Snape miraba toda la escuela, una visión bastante amplia desde el punto donde se encuentra –espero que traigas lo que te pedí- dijo con su voz fría, dirigiendo su mirada entre las sombras de su oficina –vas a salir… o piensas seguir escondido- arqueo la ceja, incitando al que estuviera en ellas que saliera.
-Buena percepción…- se burló Sebastián, con su elegante traje de mayordomo –me alegra ver que por fin decidió dejar de lado por completo los planes de Dumbledore- sonrió elegante, inclinando un poco la cabeza.
El agrio hombre no se inmuto, solo profundizo aquella mirada -Deja tus burlas para después… Sebastián- frunció el ceño –Y bien… lo conseguiste-
-Por supuesto… mi señor- con sarcasmo comento, pues rara vez se dirigía a el de esa forma, por petición del propio Severus –aquí tengo la diadema de Revenclaw- saco de entre sus ropas la joya –debo admitir que fue un reto entrar a esa parte de la sala, siendo ocupada por la resistencia- soltó un suspiro, poniendo la joya en el escritorio.
-Como si eso fuera un impedimento- le regreso la agria burla el ahora director –Uriel y Marlon tienen vigilados cada uno a los Carrow… los eliminaran en cualquier momento… claro que puedes reclamar sus almas… - dijo indiferente mientras su plática era interrumpida, por su ahijado –por fin llegan- dijo molesto, clavando su fría mirada en un punto detrás del rubio.
Sebastián que se había escondido, salió por detrás… retirando la capa de invisibilidad y de paso asustando al trio de Gryffindor (una costumbre grata) –buenas tardes- saludo nuevamente, ignorando por completo el hecho de estar siendo apuntado con la varita, en un acto de absoluta desconfianza a ambos adultos presentes en la sala.
-Es algo que no les funcionara en el… créanme- comento Frio Draco, al tomar asiento en el sillón –o tu no lo sabes… Potter- se burló, pues el por desgracia lo comprobó por la mala… durante su encuentro en aquella fuga donde murió Dumbledore.
-Que significa todo esto- exclamo Ron fuera de sí, estaba convencido que el idiota hurón los había guiado a una trampa… si todos los del ED no hubieran insistido en venir a ese maldito despacho.
-Déjese de estupideces Wesley…- Snape saco su siempre estilo intimidante, aun siendo apuntado –no es obvio… o necesita más pruebas- lo miro cual insignificante criatura.
-Pero usted mato a Dumbledore- exclamo incrédulo Harry, pues de algo estaba seguro… si Sebastián estaba con el… lo convertía en el bando bueno…. Tenía esa espinita clavada en el corazón…. Podría ser todo una gran conspiración.
-Eso fue parte del plan de Dumbledore…- interrumpió Sebastián con su típica y severa voz –aunque agradezco que no haya seguido con el hasta el final…- se veía decepcionado, indicando que se sentaran –hubiera sido molesto e innecesario- aclaro, al servir te a los shockeados invitados.
Snape los observaba, como analizando cada una de sus expresiones –Granger… entregue la copa a Sebastián- ordeno calculador, la chica miraba con desconfianza las tazas de té que les ofrecían.
El demonio extendió su mano para recibir el objeto que les había entregado en su mansión –gracias- dijo al recibirlo, se acercó al escritorio donde descansaba la diadema.
-Ese es…- Hermione estaba impresionada, señalando los ahora juntos Horrocrux…. No tendrían que buscar al fantasma de Revenclaw, pues era obvio que la pertenencia de la fundadora estaba presente… no perderían más tiempo.
-La diadema de Revenclaw- contesto Sebastián ante los que no entendieron con facilidad como Granger.
-Potter también acércate…- ordeno indiferente el director, pero el chico lo vio como si se tratara de un loco –que te acerques Potter- insistió firme, siendo obedecido y poniéndose a un lado del escritorio
-Si le hacen algo…- amenazo el siempre desconfiado pelirrojo, analizando las probabilidades de salir vivo de ese encierro.
-Comadreja… el intenta ayudar… no se en que… pero será para bien- interrumpió Draco que estaba indiferente, suspirando pesadamente ante la idiotez de su compañero Gryffindor.
Snape ignoro al pelirrojo–Sebastián… destrúyelos- dirigió su oscura mirada hacia el burlista mayordomo, rodando sus ojos y remangándose la túnica cuando este solo le sonrió con otra falsa sonrisa, mostrando el sello del contrato en su antebrazo–Sebastián Michellis… te ordeno destruir los Horrocrux aquí presentes- recito, fastidiado por las normas.
-Lo que ordene mi señor- se inclinó ante el director, haciendo que el trio que quedaba sentado escupiera el té (que apenas se comenzaban a tomar) de una manera poco elegante.
-No puede ser…- Hermione reconoció esos símbolos, uno de la ahora mano desnuda de Michellis y el otro en el brazo del director (tan observadora) –un contrato demoniaco- razono… estupefacta por la impresión… por Godric, Merlín o el que sea que me escuche… pensó impactada.
-Puntos para Gryffindor- dijo con ironía Draco, fastidiado por el comportamiento de los recién llegados… ganándose una mirada de absoluto rencor… este dibujo una media sonrisa socarrona.
-Eso quiere decir… que Harry….- la castaña se ahogó un pequeño grito, a veces odiaba ser tan analista… captando para donde iba el asunto.
-Que quieres decir Hermione- Ron no captaba, que tenía que ver lo demoniaco con Harry…. Que fue lo único que capto de los comentarios de su amiga.
El Elegido los observaba en silencio, temiendo su peor presentimiento… siendo observado por los adultos… con ese par de frías miradas… se sentía pequeño e insignificante.
-El también es un Horrocrux- completo Snape, suspirando cansado… este sería el día más agotador de toda su existencia.
Hermione, Ron y el mismísimo Draco se quedaron con los ojos muy abiertos, mirando incrédulos al director… que murmuraba palabras altisonantes.
-Piensa que le creemos… - Harry estallo, pues se estaba conteniendo de echarle todo en cara a ese tripe espia o lo que sea que era Snape –no somos tan inocentes director…- escupió con rencor –nos dice que todo fue planeado por Dumbledore… que él estaba dispuesto a mantenerse callado todo… hasta que nosotros lo averiguáramos- frunció el ceño ante la idea.
-Es bueno que lo entiendas…- contesto burlón el adulto, pero la insistencia de esa mirada lo incomodo -Supongo que dábamos por hecho que entenderías… Potter… pero alguien que confía ciegamente en Dumbledore… no se puede razonar- interrumpió el impasible Snape (aunque no lo puede culpar, él había hecho lo mismo)
–El también sabia cosas de mí, lo descubrí hasta el final… y digamos que no fue una situación bastante agradable- interrumpió el rubio, volviéndose inexpresivo… el hurón cobarde ya estaba superado.
Snape suspiro –Sebastián termina con esos dos… creo que Potter necesita pruebas más convincentes- dijo indiferente, mientras con su varita apuntando a su cien sacando un hilo plateado… símbolo de una memoria extraída… y se dirigió al pensador que Albus guardaba en el lugar… depositándolo –me irrita tener que usarlo- comento, al decirle a los desconfiados que se acercaran.
-Disfruten el viaje- se burló Draco, mientras Sebastián… con un movimiento de su mano (la que portaba el contrato), separaba el objeto de algo que se formó en una nube negra, mostrando el rostro del mago oscuro, gritando de impotencia y desesperación, siendo la representación de la parte del alma que se contenía… Sebastián sonrió (o eso fue lo que vieron desde su posición) devorando de la manera más elegante aquel despojo de hombre.
-Van a seguir observando…- interrumpió Snape fastidiado y poco paciente, los Gryffindor se observaron y sin más preámbulos… entraron a observar la memoria de su director.
XXXXX
El trio dorado observaba todo entre neblina negra… como la imagen se iba mejorando con el tiempo… cada vez que el escenario cambiaba era envuelto en oscuridad… acompañados de las más extrañas sensaciones… que eran incapaces de relacionar con el agrio e inexpresivo director.
Escena 0:
Observando una boda desde las sombras… nombrando a unos recién casado… -Lily Potter- susurro amargo Snape, mientras daba la espalda a aquella celebración ondeando su túnica… desapareciendo.
Y a los pocos años, llorando su muerte desconsolado… acunando el cadáver de la madre de uno de los espectadores.
Escena 1:
-Mi buen amigo Severus… el será su contratista- Dumbledore salía de un bosque seguido de Sebastián, el hombre se mostraba decidido y frio –a mí me queda poco tiempo… no seré un buen contratante- comento amable el anciano, enseñando levemente los daños provocados en su mano, algo que ya había sido detectado.
-Ofrezco mi alma…y las que logres arrebatar en el camino- ofreció el indiferente hombre –pero preferiría que se dirigiera a Albus… - puso de condición.
El demonio se convirtió en total oscuridad –los humanos y sus sacrificios…- se escuchó la voz profunda, mostrando solamente su mirada y sonrisa torcida –pero acepto… solo detallaremos los pormenores del contrato- susurro.
Escena 2:
-Es una tontería Albus… piensas dejar que esto continúe de esa manera- un exaltado Snape reclamaba al anciano, sentado en su escritorio –es obvio que estas más que aliviado… sabes que enviaron a Draco a eliminarte… y tu muy campante- acuso.
-Todo saldrá bien… le ordene a Sebastián boicotear cualquier intento del señor Malfoy… no pienso morir en medio del año escolar- contesto el anciano, sereno como si del clima estuviera hablando.
-Y si no lo logra… y si eres tan obvio… la familia del chico la pagara- comento volviendo a su frialdad común el profesor de defensas.
-Te preocupas en exceso Severus… todo saldrá conforme al plan… solo asegúrate de llevarlo hasta el fin… y mátame tu… que el chico no se ensucie sus manos…- con una amable sonrisa, observaba el anillo –ya estoy maldito… que mejor manera de morir a manos de alguien como tu…-
El pocionista se mantuvo en silencio, mirando con rencor al viejo director.
-No es momento de ignorarme…- exclamo el director –tu sabes que si él no lo logra… te lo pedirá a ti… Severus… eso lograra que ganes su confianza…-
-Lo dice tan fácil… Albus…- comento más severo que nunca, levantando su barbilla.
-No es fácil… pero necesario… porque llegara el momento en que el joven Potter se enterara…-
-Que… que tiene que enterarse…- exigió ante el constante silencio del director.
-El día en que su madre se sacrificó… una parte de Voldemort vago a lo único vivo del lugar… esa es la razón de su conexión… su don de hablar con las serpientes… - se detuvo un poco viendo la oscuridad de los ojos de su siempre fiel amigo - pero hay que esperar que Voldemort este vulnerable… tiene que ser su propia mano-
-No insinúas…. Porque no hiciste algo antes… tenemos a un demonio de nuestro lado- una mirada de furia ilumino aquellos siempre vacíos ojos –quieres que Potter muera… todo este tiempo… lo único que hiciste era educarlo para que se sacrificara…- su voz tenía un leve tono de amenaza-lo mantuviste vivo… solo para morir en el momento indicado y no solo eso… lo embarcaras a una misión suicida-
-No puedes decirme que te has encariñado con el muchacho- cuestiono el director, ante el cambio de Severus… esa expresión tan humana que tenía mucho que no mostraba… odio.
Snape se mantuvo en silencio, con un movimiento en su varita –espectro patronus- recito, al momento de que una cierva iluminaba el lugar… andando ante el asombro del director.
-Lily… todo este tiempo… a pesar de lo que ha pasado… tu todavía sigues…- balbuceo el anciano, observando como el patronus desaparecía en una ventana.
-Siempre…- fue su única respuesta seca, dándole la espalda al director… dejándolo solo con sus pensamientos.
Escena 3:
-Sebastián…- Snape aparecía en la mansión Phantomhive, con la mascota del demonio en mano –espero que hayas hecho lo que te pedí- comento frio.
-Por supuesto… mi deber es obedecer a mi contratista… por encima de las ordenes de Dumbledore- contesto severo Sebastián, recibiendo con mimos al felino –todo esta listo… casas de seguridad… y protección a familiares no mágicos…-
-Y los Malfoy- pregunto indiferente, viendo con asco como el felino se restregaba en su pierna
-Son testarudos… pero el joven Draco… a él ya lo he convencido- contesto indiferente, viendo como su mascota prefería a su contratista –piensa seguir con la otra parte del plan de Dumbledore- cuestiono divertido… recibiendo silencio como respuesta.
Escena 4:
-Consigue la verdadera espada de Godric… y acércala a Potter… que él no te vea… mi patronus lo guiara…- ordeno Snape desde su oficina, poniendo la falsa espada en su vitrina, engañando a cualquiera que pudiera preguntar por ella.
-Como ordene- murmuro el demonio desapareciendo entre las sombras.
Xxxxx
El trio sintió como era expulsado del pensador, y al salir notaron que se encontraban siendo custodiados por Fred, George y Neville.
-Que sucede- pregunto Harry, un poco mareado efecto de ver memorias, pero no tenían tiempo de comentar nada de lo visto… pues los ahí presentes se veían alterados.
-Justo a tiempo… hay que movernos- exclamo Neville, con varita en mano saliendo del despacho casi arrastrando al trio.
En el camino observaron que estaban los pasillos vacíos y en las afueras los profesores levantando un escudo protector a la escuela.
-Durante su excursión por las memorias del triple espia Snape- comento Fred, relajado e ignorando el pesado ambiente –uno de los mortifagos logro burlar toda seguridad del despacho… enviando el mensaje a tiempo… al querido Voldy-
-Pettigrew la rata asquerosa…- escupió George –aunque no tienen que preocuparse… Sebastián se encargó de el… aunque no a tiempo- suspiro cansino.
-Así que… prácticamente estamos a menos de una hora de que nos ataquen- continuo Neville, con toda la mirada lista para la guerra.
-Pero como alguien como Sebastián no se daría cuenta de la presencia de la rata- se preguntó un gemelo en voz baja, según el demonio tenía un buen sentido para detectar intrusos.
-Estaba destruyendo algo… he de suponer que durante ese momento la rata ingreso- razono Hermione, pues si había leído bien de los demonios… era la única explicación lógica para un desliz de alguien tan minucioso y precavido.
-Por fin el trio se enteró de la naturaleza de nuestro buen Michellis…- susurro Fred divertido, Neville no escuchaba nada al estar más atento al camino.
-Aunque no todos se lo tomaron bien… eh Ron- se burló George, pues su hermanito estaba sumido en sus pensamientos… no solo tenía que superar el hecho de Sebastián sino que Snape y el hurón parecían ser de los buenos… mucha información para su cabeza.
Al fin llegaron al comedor, donde se encontraban todos los alumnos reunidos, con Severus Snape enfrente de aquellas filas… discutiendo acaloradamente con Minerva McGonagall.
-NOS TRAICIONARAS- exclamo la anciana señalando desconfiadamente al pocionista –tu… todo este tiempo… fuiste y serás un mortifago- varios presentes, miraban desconfiado al director, excepto los envueltos en el ED –al igual que el joven Malfoy- dirigió una mirada de desconfianza al joven que se encontraba detrás del director.
Snape solo rodo los ojos, reflexionando que tendría la misma discusión con cada miembro de la Orden del Fénix que llegaría dentro de un rato.
-No es verdad… profesora McGonagall- Harry interrumpió, llamando la atención de todos –él dice la verdad… hay que confiar- imploro, todos lo miraban incrédulos de que alguien como él les dijera eso… es como ver a Voldemort en tutu.
-NO ES MOMENTO PARA ESTAS DISCUSIONES- alzo la voz Snape, fastidiado por perder valioso tiempo en pláticas sin sentido –TODOS LOS DE QUINTO CURSO PARA ABAJO… SE QUEDARAN EN EL COMEDOR… SIN EXEPCIONES- aclaro severo, pues varios del ED pertenecientes a esos cursos iban a replicar –LOS DE SEXTO EN ADELANTE PUEDEN PARTICIPAR… PERO SERA SU RESPONSABILIDAD… NO ESTAN OBLIGADOS- volvió a ordenar cual general del ejército –AQUELLOS QUE NO SEPAN PATRONUS… DIRIGANSE AL SEÑOR LONGBOTTON PARA UN APRENDIZAJE EXPRESS- no le gustaba confiar en el chico, pero en este año se vio que maduro… aunque casi le da un infarto cuando trataron de robar la espada, le costó convencer a los Carrow de no matarlos –Granger y todos los Wesley ayuden a su amigo- sugirió indiferente –McGonagall necesito que organices a elfos y fantasmas- le dio la espalda a la anciana, que estaba impresionada tratando de asimilar la información –Potter, Draco, Zabini, Nott asegúrense que solo los de los últimos cursos participen y ayuden si es necesario en el aprendizaje del patronus- murmuro –Hagrid… necesito que te dirijas al bosque prohibido… necesito a los centauros de nuestro lado… junto con la gente del lago- otro maestro al cual no confiaba, pero era el más apto para negociar con las criaturas.
-Pero… seremos muy pocos- exclamo Harry, pues considerando que casi nadie de Slytherin participaría… sería una gran diferencia y no estaba seguro que las criaturas que rodeaban la escuela ayudarían –el tiene la lealtad de varias especies… y nosotros… el castillo será invulnerable al caer la defensa-
-Cálmate Potter… si lo dice es porque Michellis ya está arreglando el asunto… por qué crees que Lovegood y él no se encuentran- interrumpió Draco, viéndolo como si de un tonto se tratara.
-No seremos mucho… pero tenemos calidad- se burló Blaise, ganándose un golpe del silencioso Nott.
Snape observaba por la ventana, la luna comenzaba en todo su esplendor… invitando a la gran noche… había sido difícil convencer a todos de que el pertenecía a ese lado del tablero… tenía que agradecer a los mocosos revoltosos del ED que la mayoría de los profesores ayudaran con algo que seguramente… caería en cuanto el lord llegara… pero necesitaba más tiempo… -se empiezan a agrupar- susurro molesto, viendo como nubes aún más oscuras que la noche descendían a lo lejos… suspiro dirigiéndose a la entrada principal, ignorando el revuelo que había a su alrededor… apuntando con su varita recito un encantamiento al ejército de estatuas que custodiaban la entrada –proteger el castillo- ordeno simple… uniéndose a los encantamientos de protección.
-Ambición, Astucia, Determinación, Ingenio… esas son las cualidades que presume tu casa… Snape… podrías planear algo mejor que ver muerto al único hijo del amor de tu vida… por ese sentimiento hiciste contrato conmigo-
Snape recordaba esas palabras de Sebastián, aquellas que lo dejaron pensando… y hasta este momento pudo dejar esa mascara indiferente que lo caracterizaba… planeando todo desde el inicio de este fatídico año… planeo protección a aquellos parientes no mágicos y mágicos, por ultimo destruyo los horrocrux… ahora solo faltaban dos… Nagini y Harry… esperaba deshacerse del primero y del segundo (sin lastimarlo)… pero eso sería en el regreso de su sirviente… pero ahora se salvó, de enfrentar al trio dorado… que seguramente le preguntarían un sinfín de cosas… su disfraz acababa de caer.
XXXXX
Fin del capitulo… otro largo ¬¬
Pero bueno… ahora si… el próximo si es el final… ehh?
Que tal? Mal… bien… AVADA! Ese ultimo no por favor… :3
Lo subi muy tarde, pero que va… me tarde… sobretodo en releer para que no se me pasara ningún punto y corregir por si acaso… disculpen si alguna correcion se me paso o si repito algunas palabras ¬¬ agradezco sus lecturas y reviews… me emociona cuando los recibo.
Actualizo el domingo
Neah20 fuera…
