CAPITULO 29:
LA ROTONDA SUBTERRÁNEA
Hermione giró para ver quien estaba ahí, muy lentamente como si quisiera en realidad no saberlo. Dio un gran suspiro de alivio cuando se encontró con el pelirrojo "¡Ron! Casi me matas del susto."
Ron sonrió de una manera extraña y caminó lentamente hacia ella. Había algo raro en él, que imprimió en Hermione una sensación de inquietud en el estómago. Sintió miedo de él. Retrocedió unos pasos, mirando el semblante de su inconfundible amigo pelirrojo, sus manos largas, sus labios bien delineados y sus ojos... Algo estaba mal.
Ron seguía caminando hacia ella con un gesto que se iba tornando malicioso con cada paso. Después en un movimiento repentino el chico exclamó "¡Expeliarmus!"
Hermione soltó un grito desprevenido y su varita salió volando de entre sus manos sin que pudiera evitarlo. La chica respiró agitada, pensando que posiblemente Ron debía estar bajo la maldición Imperius, o quizás Regina había bebido una poción multijugos y se había transformado en Ron.
Ron tomo la varita de Hermione, y después la miró sonriendo, al tiempo que caminaba hacia ella y su cara empezó a desfigurarse, como si su piel fuera una especie de plastilina. Ahora Hermione se encontraba frente a Regina Drago, con su negra cabellera y su siempre mirada dominante. Con un movimiento de su varita, la ropa se transformó también en una túnica negra.
Hermione había llegado hasta el muro, no podía retroceder más mientras Regina Drago continuaba caminando hacia ella. Algo en la expresión de los ojos continuaba inquietándola, dándole la sensación de seguir presenciando algo fuera de lugar. Para este momento, era claro que se encontraba ante la presencia de un Metamorfomago, un don cada vez más extraño y escaso en el mundo mágico. Tonks era la única bruja a la que había conocido hasta entonces con esa capacidad, y según sabía el pequeño Teddy Lupin estaba desarrollándola, sin embargo Hermione sabía que aquel era un espectáculo más difícil de encontrar que alguien cantando en Parsel.
De pronto el ser que se aproximaba comenzó a cambiar nuevamente la estructura de su rostro, haciendo que Hermione se sintiera asqueada. Esta vez la expresión de aquellos ojos había tomado lugar en un rostro en el cual encajaba perfecto. El mentón de Hermione tembló cuando se vio frente a los ojos verde aceituna de William Griney.
"William…" Dijo Hermione sin siquiera parpadear.
"William" Dijo el mago cambiando nuevamente su atuendo mientras sonreía "Un Metamorfomago, que particular, ¿no?" soltó riendo sin dejar de mirarla "Debes estar muy sorprendida…" se acercó a ella y deslizó su mano acariciando la piel de su brazo.
Hermione sentía que iba a vomitar, sin embargo conservaba la esperanza de que aquel Metamorfomago aún no hubiera tomado su forma original, "Continúa, en quién te piensas convertir ahora, quizás en la profesora McGonagall te parezca divertido."
"¿Te vas a poner imprudente?" Dijo William acercándose aún más a ella. "Sabes, te he llegado a conocer tan bien, que puedo saber qué es lo que estás pensando en este momento..." Hermione giró la cabeza en otra dirección para dejar de mirarlo. William la tomó de la barbilla dirigiendo su rostro hacia él "…estás pensando ¿Cómo es posible que yo fuera capaz de hacerte esto? ¿Cómo? Si William Griney no es esa clase de hombre..." El Metamorfomago soltó una cínica carcajada "Pues te tengo noticias, mi amor... Tú solo conociste al verdadero William Griney durante cuatro meses. No más. Cuatro meses."
"Estas mintiendo..." Dijo Hermione respirando agitada.
William negó con la cabeza "Me deshice del verdadero William el año pasado. No te sientas mal por no haberlo notado, lo estuve observando más tiempo que tú. Aún eres una bruja brillante, no te aflijas." Acarició el cabello de Hermione y sonrió casi dulcemente. "No ha sido fácil, adoptar por tanto tiempo esa personalidad tan patéticamente entusiasta… ¡Qué Fastidio!" Dio un paso hacia atrás y miró a Hermione de pies a cabeza. "Nunca pude entender qué viste en él, en primer lugar, pero cuando te vi otra vez con el pelirrojo idiota, entendí que simplemente tienes mal gusto."
Hermione soltó un sollozo y William nuevamente dio un paso hacia ella, haciendo que la chica apoyara la cabeza sobre su hombro. Hermione lo empujó dando un bufido enojado.
"¡Qué pasa contigo! No es como si hubieras estado enamorada. ¿Crees que no veía tu gesto exasperado de los últimos meses?"
Hermione lo miraba incrédula, diferentes sentimientos embargaban su corazón, se sentía triste, decepcionada, aterrorizada. Todo este tiempo había sido una farsa, y había estado con un lunático que había matado al verdadero William y que estaba matando también a McGonagall. Se sentía humillada y sobre todo; ultrajada.
"Tu decepción no es amorosa, poco sabes de amor, maldita bruja egoísta. Lo único que sientes ahora es tu gran ego lastimado. Relájate ¿de acuerdo? Eres brillante, todo el mundo lo sabe, yo lo sé bastante bien. Fuiste incluso capaz de realizar un hechizo de memoria sobre un metamorfomago cuando se supone que somos inmunes a ellos… Y lo hiciste de la forma más sencilla, sin siquiera saber que yo era uno… Ahora bien, para futuras referencias la información debería ser cambiada. Es posible lograr un hechizo de memoria sobre un Metamorfomago, sin embargo, a diferencia del resto, éste se recuperará en su totalidad de forma natural." William sonrió complacido. "Tengo que admitir que he disfrutado mucho de tu esencia académica, yo personalmente alguna vez fui un ratón de biblioteca…"
Hermione frunció el ceño y con la mandíbula apretada espetó fulminante "¿Quién eres tú?..."
William, conociendo bien a Hermione, identifico que la chica se estaba saliendo de control por lo que retrocedió y con un movimiento de varita, finas y resplandecientes hebras le rodearon las muñecas y los tobillos.
"¿Acaso alguien te desmemorizó?" Soltó el mago con un deje de ironía. "¿Ya no recuerdas la noche en Tottenham Court Road? La noche en el Café Luchino… Perdí todo aquella noche y tú simplemente lo has olvidado. El Señor Tenebroso me castigó matando a mi esposa y ¿¡TÚ ME HAS OLVIDADO!?"
"¿Rowle?"
William giró la cabeza rápidamente mirando hacia el nivel superior, Hermione lo imitó y ambos escucharon pasos acercándose.
William se ajustó el saco y agregó, como si quisiera recomponer su compostura. "Suficiente por ahora, al menos esperemos a que llegue nuestro segundo invitado…"
Hermione comprendió la implicación, por lo que en un intento de advertirle gritó "¡RON!" sin embargo ningún susurro salió de su boca. Miró a William y lo encontró apuntándola con su varita, claramente realizando un hechizo bloqueador de sonido.
"¡Shh" Dijo William mirándola cínicamente y poniendo uno de sus dedos sobre los labios de la chica. Continuó apuntándola mientras con la varita de Hermione en la otra mano, apuntaba al lugar por el que Ron llegaría en cualquier momento.
Los pasos se detuvieron repentinamente. William y Hermione permanecieron expectantes ante el repentino silencio. Y de pronto ¡Plok!
Ron apareció justo detrás de William, después de haber visto sigilosamente lo que sucedía en la antesala, y lo apuntaba con firmeza con su varita a un par de metros tan sólo "No sé qué demonios está sucediendo aquí, pero si te mueves... te mato."
William quedó inmóvil y con gesto inexpresivo, como si la situación no lo sorprendiera... y dijo "Tenía entendido que nadie se podía aparecer en Hogwarts..."
A lo que Ron completamente satisfecho dijo "Son los privilegios que tenemos los Aurores que trabajamos para la Directora. Ahora suelta las varitas o juro que te…"
William río autosuficiente "No. Tú suelta tu varita, o yo la mato" mientras sujetaba con firmeza la varita con la que apuntaba a Hermione. "Ten por seguro que soy más hábil que tú en hechizos no verbales…"
Ron palideció "No te atreverías..."
William inmóvil contestó... "Oh, definitivamente sería una pena tener que hacerlo, confieso que me gustaban mucho nuestros… ratos a solas… pero claro que me atrevería, así que, mejor arroja tu varita donde pueda verla, comadreja de Potter…""
Hermione lo miraba totalmente furiosa al igual que Ron que se encontraba estático, claramente debatiéndose en su siguiente movimiento, hasta que sus ojos encontraron la mirada de Hermione que negó con la cabeza, indicándole que no cediera su varita. Sin embargo, verla a los ojos causó un efecto inverso en Ron. No podía arriesgarla, eso estaba definido. Caminó frente a William se inclinó y dejó su varita en el suelo.
William sonrió "Muy bien. Ahora; unos pasos para atrás..." El pelirrojo lo obedeció. "Maravilloso..." El antiguo mortífago movió la varita con la que apuntaba al chico y las mismas fibras resplandecientes salieron para atarlo. "Ahora, voy a decirles lo que va a suceder aquí. Hermione, jugaste con mi memoria y perdí a mi esposa por ti. Por lo que a continuación; verás morir a este idiota para después divertirme con tu memoria hasta que quedes absolutamente convencida de que eres mi esposa." Dijo Rowle estructuradamente sin dejar de apuntarlos. Recogió del suelo la varita de Ron y después despiadadamente le apuntó y dijo "¡Excrudio!" el hechizo golpeó a Ron y lo lanzó fuertemente en contra de uno de los muros, Ron se golpeó la cabeza y le comenzó a sangrar la nariz. Hermione gritaba pero el sonido nuevamente se desvigorizaba antes de salir de su boca.
"A estas alturas, después de tanto tiempo contigo…" Dijo el Metamorfomago a Hermione, "… mentiría si dijera que no sentí nada cuando los vi en el gran comedor. Después de todo eres mi chica." Hermione intentaba recomponerse cuando aquel comentario la hizo sollozar nuevamente. Rowle movió su varita haciendo que el cuerpo de Ron se elevara, después exclamó "¡Crucio!" Ron gimió aturdido. Con otro movimiento de la varita de William, Ron cayó de nuevo al piso inconsciente.
"No sigas… por favor…" Gimió Hermione de forma apenas audible.
"Un pelirrojo inconsciente. No le podemos hacer eso a nuestro amigo. Tiene que estar despierto para poder disfrutar de toda la diversión, al menos Samantha estuvo despierta todo el tiempo. Enervatte" Dijo lanzando otro hechizo con su varita, haciendo que Ron despertara y comenzara de nuevo a quejarse del dolor que la maldición anterior le había dejado en el cuerpo.
"¡Eres un monstruo!" Gritó Hermione entre sollozos.
William la miró estático. "No puedes hablar así. Ni siquiera me conoces, no puedes llamarme monstruo cuando tan sólo estoy saldando cuentas." Declaró el mago como si en verdad no creyera las palabras de Hermione. "Nada ganas haciendo juicios rápidos, hasta McGonagall estaría decepcionada…"
"¡No te atrevas a decir su nombre!" Murmuró Ron con las pocas fuerzas que le quedaban. Sin entender aún cómo es que William se encontraba detrás de todo. Aquel arranque de celos superaba incluso la locura de Lavender Brown. "Todo este tiempo pretendías estar preocupado y sin embargo tu... no puedo creerlo. ¡Trabajas en el Ministerio, maldito degenerado!"
"Es un Metamorfomago, Ron " Dijo Hermione en un susurro.
Ron lo miró frunciendo el entrecejo.
"Tengo la fortuna de tener ancestros en ambos lados de la familia con el don, así que supongo que era mi turno tenerlo... El señor Tenebroso me contaba entre sus predilectos, hasta aquella maldita noche en Londres."
Ron lo miró confundido y dijo "¿Quién demonios eres tú?"
William sonrió con un toque de locura en el rostro. Disfrutando del sabor de la victoria, hablando como todos los lunáticos lo hacen, en abierta confesión de sus crímenes, como si esperaran una recompensa o al menos una ovación. La cara del antiguo mortífago comenzó nuevamente su proceso de transformación, revelando a un hombre rubio de unos cuarenta y dos años, alto y musculoso. El mismísimo y conocido Thorfinn Rowle.
