N.A: Queridas lectoras, aquí está el capítulo que puede que sea algo agridulce para ustedes, pero esperamos que les guste. Estaremos actualizando la novela pronto. Tengan una buena vida, día, noche y también debemos informarles que el siguiente capítulo debería estar siendo subido el día Jueves o Viernes, ya que el día Sábado estaré viajando hacia la capital (Chile) y no volveré hasta el Miércoles 12 de Noviembre, así que si el capítulo no es subido ninguno de los días que les he indicado, lo más probable es que esa semana no haya capítulo. Arctic Monkeys lo vale jeje. No olvides votar, comentar (por favor), Dalalai y ten una buena tarde

Les saludan Catalina y Paulette.

Flechas y Navajas.

Asentí, no necesitaba saber nada más para saber que así fue. Si no la había visto o si no quiso ayudarla en su búsqueda, daba igual. Estaba segura de que había ido tras su esposo. Daryl solo se alejó, caminando de vuelta a su improvisado campamento, mientras yo trotaba hacia la granja para indicarles a todos que Lori no estaba por los alrededores.

Al llegar, expliqué que no la había visto y entonces, el rostro de Shane prácticamente se desfiguró. No daba más de preocupación, definitivamente la quería mucho, ya que inmediatamente fue en su búsqueda.

Fue un espectáculo algo triste de ver, ya que parecía que él fuese el único que aún no notaba que Rick y Lori se amaban.

Shane tardó quizás una hora y media en llegar de vuelta a la granja… con Lori. Ella venía algo herida, apenas llegaron me acerqué.

-¿Estás bien? ¿Te sientes bien? – Lo pregunté y nos abrazamos.

-Sí – Pero lo estaré mejor aún cuando vea a Rick ¿Dónde está?

Silencio incómodo, ella volvió engañada por Shane, sin duda.

Lori en seguida notó nuestros rostros y por deducción debió darse cuenta de que su esposo no había vuelto aún.

Fulminó a Shane con la mirada y se fue prácticamente echando humo por los oídos hacia la casa. Todos quienes estaban fuera entraron tras la esposa de Rick. Todos menos yo.

Estaba atardeciendo, pero aún había claridad, así que no necesitaba una linterna para caminar por los alrededores, y por los alrededores me refería al aislado "campamento" de Daryl, por lo que me puse en marcha. Estaba algo nerviosa, no sabía con exactitud el porqué iría a verlo, ni siquiera que le diría. Era probable que estuviera cabreado por mi anterior reacción a su sinceridad, ya que me mostré muy indiferente, a pesar de que por dentro prácticamente estuve a punto de derretirme por él y cada palabra que salió de su boca, y aunque me costó admitirlo, al volver a la granja logré aceptar que así era.

Por cada paso que daba, un nuevo pensamiento venía a mi mente. Llegué a la conclusión de que nunca, ni siquiera con Oliver me había sentido de esta manera, y es que era extraño. Todos los novios con los que había estado (Oliver había sido el único realmente serio) los he conocido por un largo tiempo, e incluso a Oliver lo conocía desde mi niñez, antes de siquiera pensar en salir con ellos y entablar una relación seria. Conocía todo sobre ellos, he incluso dos ni siquieraeran de mi agrado. Y mientras estuve con ellos sentía que mis sentimientos no eran correctos, no me sentía bien, no sentía el "eso" que tanto buscaba como lo creía que lo estaba sintiendo con un hombre casi totalmente desconocido para mí.

Y es que al fin me sentía libre de admitir que mis sentimientos por Daryl Dixon eran lo suficientemente fuertes para hacerme sentir el "eso" que tanto estuve buscando y aunque sabía que quizás se le que atribuirían al hecho del gran apocalipsis zombie en el que ahora vivíamos, simplemente yo sentía la certeza de que no era así.

Pensar sobre mis sentimientos hacia él no me estaba llevando realmente a ningún lado, no pensaba decir nada en cuando estuviera frente a Dixon. De todas maneras ya había llegando Ya se te ocurrirá algo me dijo el subconsciente.

No se encontraba fuera, así que supuse que debía estar adentro de la carpa, y así fue. La carpa se encontraba abierta, así que decidí entrar. Se encontraba al parecer afilando sus flechas.

-Hola – Le dije un poco tímida.

Él subió la vista y me quedó mirando por unos segundos, luego la dirigió nuevamente a lo que se encontraba haciendo.

-¿Qué haces aquí? – Preguntó con notable irritación en su voz.

Su pregunta me agarró por sorpresa, porque la verdad ¿Qué estaba haciendo yo allí?

-La verdad no lo sé… yo, quería verte supongo- Estaba actuando indiferente y yo me encontraba algo confundida aún - ¿Preferirías que me vaya? – Apunté hacia afuera.

Hubo un corto silencio.

-Sí, sería mejor – Sus palabras eran ásperas e hirientes de cierto de modo.

-E… está bien – Tartamudeé, estaba por irme cuando mi subconsciente me habló No seas estúpida mujer, él te importa. Si te vas será como mandarlo todo a la mierda, así que date la vuelta y dile lo que en verdad piensas - No, ¿sabes qué? – Me di la vuelta – No me iré.

-Alex, solo vete.

Alex, me dijo Alex Eso me enfureció, pero me dio el empujón que necesitaba para entrar completamente decidida al interior de su carpa.

-No me iré Dixon – Dije en tono desafiante y poniendo mis manos en las caderas.

Me miró con una pizca casi imperceptible de sorpresa por mi reacción y dejó las flechas y la navaja en un bolso junto a la cama. Se puso de pie. Suspiró.

-¿Qué quieres?

Recordé lo que había dicho mi subconsciente en el camino, eso de decirle lo que sentía y eso haría, pero a mi manera. Tomé valor.

-Esto- Caminé con decisión hacia él y lo besé. Lo sorprendí y en un principio no respondió, pero luego cedió y siguió mi ritmo.

Tenía mis manos en su cuello y él las suyas en mi espalda baja, apegándome con fuerza contra su cuerpo, dándome a entender que él estaba disfrutando de la situación tanto como yo. La sensación que me causaba estar así de cerca de Daryl era totalmente indescriptible, en definitivamente él despertaba el "eso" que nadie más pudo despertar en mí antes. Sentía como si jamás pudiera llegar a saciarme de él. Intensifiqué el beso con fiereza, mezclando nuestras lenguas con fuerza, como si fuera una guerra de sentimientos que quisiéramos definir, pero que sabíamos que nos costaría.

En todo momento siguió mi ritmo y me dio a entender que se sentía justo como yo. Dejé mis pensamientos de lado y me dejé llevar por el momento.

Pasó sus manos suavemente de mi espalda a mi trasero, y de mi trasero a mis muslos, los cuales subí para rodear sus caderas con mis piernas. Nos dirigió rápidamente hacia la cama, para dejarnos caer en esta. Quedé bajo de él y nos separamos para tomar aire, fueron solo unos segundos en los que nos mantendríamos separados, solo el tiempo necesario para recobrar el aliento, no lo dejaría cambiar de opinión.

Me acomodé mejor bajó de él sin soltar su cuello, lo miré a los ojos, tenía las pupilas dilatas y los labios rojos, me encantaba como me miraba, pero de nuevo no podía descifrar lo que me quería decir, lo que me decía su mirada. Sus ojos eran tan intensos, él era tan intenso y lo que sentía por ese hombre me sentía sentir extraña, pero muy bien. Con mis manos en su cuello comencé a acercarlo lentamente a mí, nuestros labios estaban casi juntos cuando retomé lo que hacíamos antes de caer en la cama, comencé a dar pequeños besitos en los que solo juntábamos nuestros labios para sentir su sabor. Él cerró los ojos y luego lo hice yo.

Esos pequeños besos comenzaban a hacerse cada vez más largos y más lentos, hasta el momento en que juntamos nuestras lenguas otra vez y comenzó a besarme más rápido y más profundamente. Yo acariciaba su cabello con ambas manos, y él mi cuello solo con una, ya que con la otra afirmaba su cuerpo con su codo para no caer sobre mí.

Sentía todo como un sueño, pero sabía que no lo era y no podía creer que todo aquello en serio estuviese pasando, me sonreí interrumpiendo nuestro beso, me sentía bien, contenta. Aprovechamos mi interrupción para volver llenar nuestros pulmones con el tan preciado oxígeno del cual había olvidado su existencia.

Él apoyó ambos codos ahora que nos habíamos separado y yo no podía parar de sonreír de la boba manera en la que lo estaba haciendo. Él me observaba tan fijamente que comenzó a darme vergüenza que me viera así. Tapé mi rostro con ambas manos. Me refregué la cara y luego saqué mis manos de mi rostro. Daryl me seguía mirando, pero ahora con un toque de curiosidad.

-¿Qué? – Me preguntó.

Me sentía como si estuviera volando en una nube, y se sentía tan bien y el momento tan perfecto, que creí correcto decirle lo que pensaba y sentía.

-Te quiero.

Pareció congelarse por unos segundos, de hecho menos que segundos, suspiró y se acostó junto a mí. Sin emitir palabra y poniendo un brazo sobre su rostro.

Estuvimos en esa incómoda situación por alrededor de un minuto, por lo que deduje que no me respondería, ni siquiera para decirme "yo no" o "perdona, yo no siento lo mismo" o "vete", nada. No hablaría, lo que me trajo de vuelta a la realidad.

Me senté en la cama y me hice una trenza lateral que me llegaba un poco más debajo de la clavícula, ya que el cabello me había crecido un poco desde que me lo corté a la altura de los hombros en la RV. Puse mis manos sobre las rodillas y suspiré.

Deberías ganarte un premio a la reina de los estúpidos, es que no logró entenderlo ¿Cómo se te pudo llegar a ocurrir decirle eso al hombre más cerrado que quizás hayas conocido en toda tu maldita vida? Bravo, Alexis, bravo Pensaba en mi mente, estaba molesta porque los pensamientos que rondaban mi subconsciente tuvieran razón.

Golpeé mis rodillas cansadamente y me puse de pie, camine hasta la salida de la carpa y sin siquiera darme vuelta le dije avergonzada.

-Yo… iré a ver si llegaron, quizás estén preocupados por mí – No hubo respuesta de su parte – Olvida lo que te dije, estuvo mal, de hecho, olvida todo lo que ha pasado aquí, si lo deseas- Dije con tristeza.

Y me fui caminando lentamente hacia la casa, con pequeñas y silenciosas lágrimas rodeando por mi rostro. No podía creer lo estúpida que podía llegar a ser.

Continuará…

N.A: Lo prometido es deuda, aquí está el capítulo salseoso de la fic, ojalá que les haya gustado como a nosotras ¿Qué les pareció? Comenta, Dalai, vota y tengan una buena noche o día dependiendo de donde vivan

PS: Si les gustan las novelas o fics de Alex Turner, les recomiendo que lean "The Sky Is A Scissor" está recién empezando pero ya pueden adivinar lo buena que es (Alexanderdelarge) corazones verdes para ti) Claro que solamente está en Wattpad, cualquier fic escrita por ella les va a encantar ;)

Se despiden, Catalina y Paulette.