Capitulo 29
Justo en el momento en que iba iniciar la marcha pudo sentir una mano que la sujeta fuertemente del brazo derecho y la hacia voltear con violencia, iba a reclamarle a la persona que la había halado cuando fijo su mirada en la sonrisa del hombre frente a ella, era el soldado que había intentado violarla en Châlons-en-Champagne, el alma pareció abandonarla por unos instantes, así como la fuerza.
me alegra saber que todavía me recuerda señorita di Estefano- dijo Hahn con éxtasis.
Danielle no pudo decir nada, rápidamente el hombre coloco su mano a modo de mordaza e introdujo dos de sus dedos en su boca para detenerle la lengua, en caso que repentinamente la chica quisiera gritar, dirigió su mirada a la calle para ver si alguien se había percatado de sus acciones pero parecía que nadie tenía interés de pensar en otro que no fuese si mismo, su sonrisa aumento. Los siguió desde que los vio salir del taller, justo donde el Sargento le dijo que se encontrarán, habia pensado que podría tener a ambos, a la hija malcriada y al enano gitano, sería doble recompensa, pero decidió que era mejor quedarse con lo seguro. Torció el brazo de la joven para que esta quedase dándole la espalda y frente a la calle, acerco sus labios a la oreja de la chica quien se estremeció ante la sensación, de verdad era una lastima el no poderse divertir con aquella chica le encantaban las reacciones que tenia aquel cuerpo.
míralo ahí tan cerca, tu dulce príncipe y tu aquí sin poder decirle nada, sin poder pedirle que te rescate, miralo, ni siquiera voltea a verte, es un lastima verdad, tan cerca y tan lejos a la vez- dijo Hahn en tono burlón.
Odiaba aquella voz, sentía asco de solo sentir ese aliento en su cuello. Danielle miraba atónita como Ed se alejaba, las lágrimas de rabia comenzaron a bañar por sus mejillas, estaba cansada de ser siempre la damisela en desgracia y simplemente no hacer nada. Mordió con todas las fuerzas la mano que la mantenía callada, al punto de sentir el sabor metálico de la sangre de aquel sujeto, este la soltó empujándola a un lado, gritando por el dolor que la chica le habia provocado.
¡¡ED!!- grito con todas sus fuerzas esperando que este fuera capaz de escucharla cuando sintió que de nuevo la sujetaban.
Hahn le soltó un golpe en el rostro, nadie le había dicho que la quisieran sin golpes y esa mordida se la pagaría. Danielle sintió como la sangre bajaba lentamente por su labio inferior y como el hombre la colocaba en su hombro para comenzar la marcha, inconscientemente volvió a gritar el nombre de Edward, más no fue capaz de escuchar contestación, estaba atrapada.
---------------------------------------------------------------
Gracia toco suavemente la puerta de la habitación que ocupaba Haydeé, llevaba en la mano el té en el cual habían vertido la droga, esperaba que la chica no se diera cuenta del sabor extraño que podía tener, suspiro, nunca espero hacer algo como aquello, una sutil sonrisa adorno su rostro al preguntarse que diría su difunto esposo de saber que ella drogaría a una adolescente, seguramente estaría sorprendido y orgulloso.
Haydeé abrió la puerta lo suficiente para ver de quien se trataba, no quería escuchar de nuevo al Coronel y uno de sus discursos, no cuando su cabeza dolía tanto por la falta de sueño, y no cuando ya una voz le pasaba susurrando que debía hacer. Pudo ver el rostro de la Sra. Hughes adornado por una dulce sonrisa, agradecio que se tratará de ella, se hizo a un lado permitiendo así que la mujer entrase a la habitación cerrando la puerta después que esta lo hiciera.
te he traido un té para que te ayude a sentirte mejor- dijo la mujer mostrando la taza humeante en sus manos- no has comido nada en todo el día, pense que no te caería mal algo caliente-
no tengo hambre, muchas gracias-
pero debes comer algo, si no enfermaras-
… tal vez tenga razón- dijo la chica dudando.
No la escuches ella solo quiere que te sientas en deuda, después te exigirán que les traigas de vuelta a sus adorados mocosos, todos los humanos son iguales, solo les interesas para usarte, luego se desaran de tí- dijo la voz en la cabeza de Haydeé.
No es cierto- dijo la chica con una voz ronca.
Esta bien si no quieres tomarla ahora, la dejaré aquí para que la tomes más tarde- dijo Gracia al escuchar lo que la chica había dicho.
No escuche lo que digo, lo siento Sra. Hughes, prometo que tomaré el té- dijo la chica con una medio sonrisa.
Mientes-
Trata de descansar un poco, tienes una muy mala cara- dijo la señora tomando la mejilla de la chiquilla.
Lo intentaré- dijo con una sonrisa fingida.
Mientes-
Esta bien me marcho-
Gracias por todo-
Todo en ti es una mentira, no eres diferente a mi, tu eres mi-
¡quieres callarte!- grito Haydeé a la voz dentro de su cabeza.
Tu eres la que lleva mi sangre en las venas, nunca tendrás paz, como nunca la tuve yo-
¡callate!... ¡callate!... callate- cada vez su voz era más suave, las lagrimas bajaban bañando su rostro, esta desperada.
Gracia escuchaba los gritos de Haydeé desde afuera de la puerta, solo esperaba que aquella droga de verdad la ayudara y no causase el efecto contrario.
-----------------------------------------------------------------
Fredrerick se había reunido nuevamente con su contacto en aquella ciudad, este le había informado de la captura del hermano menor de los Elrics por parte de la Dra. Ulrike, esa era una ventaja, sabia parte del pasado de ambos, como Alphonse habia aparecido misteriosamente un día, como su hermano se desvivia por el, incluso como este era lo más importante para aquel enano pesado, sonrio, todo será más sencillo, haría que el mismo Edward viajará hasta Paris.
Dejo la carta que minutos antes había escrito, colocandola en la cama donde antes había encontrado el diario del Dr. di Estefano, encima de esta puso la insignia que había recibio por haber sido herido en la pierna durante la intromisión al laboratorio, la unica por la que realmente no sintio orgullo, aquella que le recordaba a toda hora que había perdido contra aquel sujeto, salio de la habitación dejando todo como lo encontro, si dejar señas que había entrado, solo aquellos dos objetos, lo suficiente para que Ed fuera después detrás de él, solo.
---------------------------------------------------------------
Su mente no dejaba de pensar en la chica que dejaba atrás, de verdad estaba haciendo lo correcto, ella no era culpable de la confusion que era ahora su cabeza. "eres un idiota" penso, depués de todo el infierno que había vivido hasta entonces, la primera cosa buena que le pasaba desde hace mucho tiempo, desde el regreso de su hermano, y él se alejaba de ella, por que no había pensado antes de hablar, que importaba vivir aunque fuese solo un instante fuera de las obligaciones que siempre habia sentido, dejando atrás la culpabilidad por el cuerpo de su hermano, la resposabilidad de regresarlo a su mundo, devolverles aquello que habían perdido al cruzar, dejandose simplemente vivir.
Al volver la vista atrás, paro su marcha y pudo escuchar la voz de Danielle que le llamaba a gritos, regreso sobre sus pasos aprisa. Vio como un hombre la golpeaba en el rostro para después echarla en su hombro. Ed abrió sus ojos al reconocer aquel sujeto, era Kimbly.
Ni siquiera supo en que momento comenzó a correr, cruzo la calle sin mirar a ninguno de los dos lados, movido por la necesidad de salvar a la morena, no tenia idea alguna de que sucedía pero estaba seguro que no sería nada bueno tratándose del doble de aquel traicionero tramposo, corrió con toda la velocidad que su pierna en mal estado le permitió, pudo ver como aquel sujeto desaparecía en el callejón. Llego al sitio sin encontrar ya nadie en él, ¿como podía ser tan rápido si llevaba una persona a cargas?, agudizo sus sentidos, pudo escuchar el ruido de los pasos que se alejaban en el suelo de piedra.
Se dirigió a donde escucho los pasos que desaparecían a la lejanía, ya era suficiente con el sufrimiento que le causaban sus propias decisiones, como para ahora también perder a Danielle, no ha la morena. Escucho como la marcha del otro paraba, lentamente y con sigilo se acerco a donde escuchaba el murmullo, seguramente le estaría advirtiendo a la chica que no hablará, solo tendría una oportunidad si ese hombre era parecido al verdadero Kimbly.
Escucho ruidos que venían de la esquina, giro la misma y en ella pudo encontrar a un par de niños que lo miraron asustados, mientras en sus manitas sostenían monedas que parecían ser nuevas.
¿Qué hacen aquí?...- pregunto Ed a los niños pero estos no le contestaron- ¿vieron a alguien pasar por aquí?- ambos niños negaron con la cabeza-Necesito que me digan la verdad- dijo Ed desesperado tomando con fuerza los hombros de uno de los niños.
nosotros no hicimos nada, estas monedas no las dio un señor que llevaba a una chica desmayada.- dijo el menor de los chicos.
Si, nos dijo que nos la daba si solo salíamos corriendo haciendo el mayor ruido que pudiéramos… no hicimos nada malo- dijo el otro niño poniéndose frente al menor para defenderlo.
Saben para donde se fue ese hombre- pregunto Ed sin escuchar nada de lo que los niños habían dicho.
Se quedo escondido en el callejón, abajo, debe seguir ahí- dijo el niño harapiento señalando hacia atrás.
Maldición me engaño- dijo Ed volviendo sus pasos hacia atrás- se la llevo… se la llevo…- decía desesperado mientras corría buscando alguna señal de Danielle- ¡¡MIERDA!!- grito cayendo arrodillado en el suelo.
-------------------------------------------------------------
Aquel sitio definitivamente había sido apropiado, no solamente se había encontrado un buen escondite, sino que también aquellos niños pordioseros le habían servido de mucho, si fuese una persona creyente le hubiese agradecido al cielo, pero prefería no serlo. Pudo ver como el idiota enano había pasado frente a donde ellos se encontraban, la chica pataleo y trato de safarse, pero el era un soldado entrenado para la guerra, una chiquilla mimada no se soltaría tan fácilmente.
La chica lanzo algunas patadas al suelo, seguramente en un intento por llamar la atención de la pasa rubia pero de nada había servido, seguramente este estaba más concentrado en perseguir a aquellos dos niños. Muchas veces se pregunto como el todavía era un soldado de rango bajo, cuando era tan endemoniadamente inteligente.
Había sido mas sencillo de lo que pensó perder a aquel chico, nunca creyó que aquella misión llegase a resultar tan fácil, la chica permanecía quieta entre sus brazos, había decidido mejor meter un pedazo de tela de su camisa en lugar de sus dedos, la desgraciada tenia dientes realmente filosos, desde donde estaba podía ver las lagrimas que bajaban como cascadas de las mejillas de la chica, estaba disfrutando aquello.
Obligo a pararse a la morena, y la saco del callejón por otro que lo comunicaba, aquel laberinto había sido otra ventaja que tuvo a su favor, amaba aquella parte de la ciudad.
------------------------------------------------------
Yolaine lloraba molesta fuera del taller, ya no sabía con exactitud la razón de sus lágrimas, podía pensar que se trataba de frustración, tal vez todavía el duelo por la muerte de su padre, o simplemente que necesitaba sacar todo lo que tenía dentro. Se encontraba tratando de reparar el motor de una antigua motocicleta BMW, necesitaba ocupar su mente en algo.
Sintió como una persona se acercaba a ella, tomo con fuerza la llave de tuercas y lanzo un golpe cuando esta estuvo cerca de su perímetro.
oye ten cuidado a quien le lanzas los golpes- dijo Henner apenas esquivándolo.
Lo siento Henner, pensé que te tratabas de Jean que venia a hacerme alguna broma pesada- dijo Yola limpiándose las lagrimas rápidamente- suele hacer eso cuando piensa que estoy triste-
¿y no lo estas?-
¿a que has venido?- dijo volviendo a su trabajo- esta claro que no necesitan que una niña como yo les estorbe en sus misiones, ¿no es así?... es lo mismo que pensaba mi padre ¿verdad?-
No lo entiendas mal, tu padre nunca te vio como una niña tonta, ni pensó que le estorbaras, y tampoco Hansen lo hace. Debes entender que para todos nosotros tu eres un tesoro, la única familia que ha sobrevivido a esta guerra maldita, ¿crees que podemos ponerte en peligro tan fácilmente?...- dijo Henner viendo a la chica con cariño.
Yo también quiero luchar por mi familia- dijo la chica parando el sonido que estaba haciendo, Henner pudo ver como una lagrima bajaba solitaria por una mejilla de Yolaine- debo completar la misión de mi padre, si no el abra muerto sin razón alguna-
Nosotros nos encargaremos de eso, no te preocupes- dijo Henner.
La chica no dijo nada más continuando con la labor que se encontraba realizado antes de iniciar aquella conversación, Henner entendió aquel silencio, Yola ya no quería hablar más del tema, permaneció parado un poco más en el lugar, pero desistió regresando por donde había llegado, se detuvo al escuchar que la chica dejaba de hacer ruido con las herramientas.
sabes que iré sin importar lo que me digan, verdad- dijo la chica sin voltear hacia Henner.
Si, lo sé- dijo Henner reiniciando su marcha.
-----------------------------------------------------------
Aquella celda era mejor de lo que llego a pensar Alphonse, la habitación tenía un escritorio con papeles blancos, tintero y plumas, algunos libros de la historia de la ciencia, química, biología, también una cama con sabanas limpias y para mayor asombro del menor un baño, claro a la vista de todo el que se encontrase en el cuarto o abriese la puerta, pero por lo menos podría bañarse, agito su cabeza al darse cuenta de sus propios pensamientos, no era tiempo para eso, debía buscar la manera de salir ahí como fuese.
Las ventanas tenían rejas de metal las cuales evitaban que cualquiera saliera o entrará al lugar, maldijo por lo bajo, para que las dejaban entonces, acaso les gustaba hacerle creer a las personas que podrían ser libres, pero sin esperanzas de que fuese realidad. La única puerta del lugar estaba hecha de metal, tenía una pequeña puerta a su vez por la que supuso le entregarían su comida, si es que le daban de comer. Por donde lo viese no podría salir del lugar, ni siquiera le había dejado una pluma fuente, si no que le habían dejado plumas de pájaros verdaderos, ¿Qué se suponía que haría con ellas?
Volteo su rostro a la puerta cuando escucho que esta se abría, su gesto se volvió duro al ver que quién llegaba era Jacqueline, o mejor dicho Ethel. Le dio la espalda a la rubia, tomo uno de los libros que descansaban en el escrito, tratando de ignorarla cuanto pudiese.
espero que te sientas cómodo, el Dr. di Estefano desea que tu permanencia sea agradable…- decía la mujer acercándose a la cama y tomando asiento en ella, vestía un uniforme militar gris con insignias que denotaban el rango de aquella mujer, su pelo recogido en un moño el cual hacia que se pareciese más aún a la Teniente Hawkeye, Al odio eso.
¿Cómo puede esperar que me sienta cómodo si soy un prisionero?, no le parece que eso es un poco hipócrita de su parte- dijo Alphonse cerrando el libro y tomando otro más del lugar.
Podría creerse así, pero debería agradecer su suerte… el Dr. lo necesita de no ser así sería un sujeto más de sus experimentos- dijo la mujer levantándose de la cama para inspeccionar el sanitario y la tina- créame, no es algo que alguien desearía… para mi no fue fácil serlo- al escucharla Alphonse levanto sus ojos dirigiéndolos al sitio donde estaba la mujer.
¿Qué quiere decir con eso?- pregunto sorprendido.
Lo que dije Sr. Elric, yo también fui un sujeto en los estudios del Dr. di Estefano- dijo la mujer subiendo la manga del uniforme mostrando la cicatriz de los que parecía ser una venodisección, tapándola un instante después- no se imagina quienes lo han sido-
¿cómo puede seguir ayudándole después de que ud. misma sufrió su locura?-
Por que el le dará a Alemania la ultima arma que necesita para ganar esta guerra, por eso- dijo viéndolo directamente a los ojos para luego abrir el grifo del agua.
¡Es tan importante para ud. ganar esta guerra sin pensar un momento en todas las vidas que se sacrifican cada día!- dijo Alphonse molesto.
Así es- dijo Ethel con firmeza- bueno Sr. Elric debe bañarse, el Dr. di Estefano quiere hablar con ud. otra vez, así que he venido a asegurarme que lo haga… apropiadamente- dijo la mujer con una medio sonrisa en su rostro.
¿Qué quiere decir con eso?- pregunto Al alzando un ceja sin entender, no pudo evitar sentir un escalofrió al escuchar la ultima palabra recordando su encuentro con el científico en la estación de trenes de Paris.
Que permaneceré aquí mientras se baña y se cambia, no queremos que lleve en sus ropas escondido nada que pueda dañar al Dr.- dijo la mujer tomando asiento nuevamente en la cama del prisionero.
Esta bromeando, ¿no es así?- pregunto el menor totalmente sonrojado.
No, no lo estoy, es mejor que se apresure, no tengo mucho tiempo para perderlo con ud., no sienta vergüenza no es el primer hombre desnudo que veré- dijo la mujer con rostro de seriedad.
No puede pedirme que me desnude frente a ud. así no más- dijo el chico alterado.
No me diga que es la primera vez que se desnuda ante una mujer- dijo la Dra. Ulrike manteniendo la misma actitud.
Aquella afirmación solo logro que el sonrojo aumentara aun más en el rostro de Al, la mujer se percato del nerviosismo del muchacho, una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro apenas perceptible.
si no se apresura tendré que llamar a los guardias para que ellos mismo le quiten la ropa y lo metan en la bañera, créalo no le gustará-
Al escuchar las palabras de la mujer Al se dio cuenta que no tendría otra opción, comenzó a desabotonar la camisa que llevaba lamentándose de no utilizar un chaleco como su hermano, eso atrasaría un poco más su vergüenza. No podía creer que se tendría que desnudar en frente de aquella mujer que se parecía tanto a la Teniente Riza, a quien miraba casi como familia, trago un poco de saliva y continúo despojándose de la ropa que llevaba.
Ethel observaba callada las acciones del chico, no podía creer que alguien en esa edad aun fuera tan inocente, no en aquella época, definitivamente el Dr. di Estefano tenía formas muy peculiares de torturar a sus prisioneros, ella también se había asombrado al escuchar la orden del hombre pero no puso objeción alguna, no valía la pena.
Se acomodo en la cama apoyando sus brazos en el colchón y de esta forma sosteniendo su espalda en una actitud más relajada, por su mente paso la imagen de Hansen, era una lastima que quien se encontrase frente a ella no fuese él, eso lo hubiese disfrutado aún más, pero por lo menos el chico no estaba tan mal.
----------------------------------------------------------
Había regresado a la habitación del hotel esperando que Hansen y Henner se encontrarán todavía en ella, estaba agitado, las gotas de sudor bajaban por su rostro bañando el mismo, había corrido todo el camino hasta aquel lugar. Por su culpa ahora Danielle había sido raptada y no sabía por quien exactamente, bien podría tratarse de alguien del lado francés creyendo que así podrían extorsionar al científico, o si su mala suerte seguía a su lado, alguien del lado alemán, esperaba que eso no fuese así.
Maldijo su suerte una vez más, no había nadie en la habitación, seguramente los otros dos se encontrarían en el taller ultimando los detalles de su viaje. Debía apresurarse en encontrarlos, si Danielle salía de la Francia libre sería más difícil rescatarla. Paro su caminar al percatarse del objeto que descansaba en el colchón de su cama, nunca antes había visto esa insignia y no parecía pertenecer al ejército francés para pensar que le pertenecía a Hansen.
Tomo la misma junto al papel que descansaba bajo ella, con asombro pudo reconocer la esvástica labrada delicadamente en aquella pieza de plata, eso le pertenecía a un soldado alemán. Comenzó a leer la carta, la cual era dirigida a él, no decía mucho, pero igual sintió que todo su cuerpo se helaba. Tenían a Alphonse.
Le había vuelto a fallar a su hermano, no lo había protegido, el sabia que aquello iba a ocurrir, por eso se opuso tan enérgicamente a que los separasen, porque tuvo que escuchar a ese maldito de Hansen. Apretó la carta en su puño, Hansen, ese nombre volvió a pasar en su mente. Ed imaginaba que aquel bastardo debía saber perfectamente que habían atrapado a Alphonse, el tenía información de todos sus hombres, y Al iba con Bòrn, eso quería decir que le había ocultado la verdad del paradero de su hermano, seguramente para que no arruinase sus planes. Salio de la habitación con dirección al taller, esta vez si destrozaría a ese egoísta manipulador coronel de pacotilla.
-----------------------------------------------------------
Danielle permanecía quieta en la cama, aquel hombre le tenía atada de pies y manos, amordazada para que no pudiese gritar, se había tranquilizado después que aquel hombre había salido de la habitación, por más que había forzado los amarres en sus manos y pies estos no se aflojaron ni un poco, sus muñecas le dolían y no digamos sus pies, aquel hombre definitivamente era un neandertal.
Fue en ese momento que sintió que alguien entraba en la habitación que decidió quedarse quieta, no mover ningún músculo, si era aquel hombre la dejaría en paz si pensaba que se encontraba dormida, o por lo menos es lo que ella rogaba. Escucho como los pasos se dirigían a la cama donde ella se encontraba, cerro los ojos con fuerza mientras una lágrima escapaba de su ojo izquierdo.
veo que ya esta más tranquila, espero que aya podido descansar- dijo Hahn con sarcasmo en su voz.
El moreno se sentó en la orilla libre de la cama, miro con interés el rostro de la chica, "definitivamente una joya" pensó, saco una cajetilla de cigarrillos de uno de los bolsillos de su pantalón y lo encendió, dejo escapar el humo acercando su rostro al de la chica quien comenzó a toser, amplio más su sonrisa.
he hablado con tu padre, esta muy alegre de saber que me haces compañía y que ya no estas bajo esas malas influencias- volvió a aspirar del cigarrillo pero esta vez soltó el humo hacia el lado contrario a donde se encontraba la chica- desea que te lleve a su lado lo mas pronto posible… no tienes idea de lo que tu padre me dará por llevarle a su hija malcriada- dijo con una sonrisa mayor.
Tiro el cigarrillo al piso para después apagarlo con el pie. Volteo de nuevo a ver así la chica, desde la primera vez que la había visto la había deseado, tal vez solamente era el efecto que causaba el saber que no podía tocarla, por lo menos no de la forma en la que el quería, dirigió su mano hacia una de las piernas de la chica, esta se estremeció al solo sentir aquel contacto, aquello solo le hizo querer más.
es un lastima que no pueda completar lo que comenzamos en Châlons-en-Champagne, estoy seguro que lo disfrutaría- dijo mientras comenzaba a subir su mano a través de la pierna, deslizando el tela de la falda hacia arriba, descubriendo la suave y blanca piel de aquella zona, pudo observar el muslo firme de la chica- eres completamente exquisita-
Danielle comenzó a llorar desesperada, sentía asco de aquel tacto frió que subía por su pierna, ya no podía detener más el mar que descendía por su rostro mojando aquella almohada cubierta por sabanas blancas, su cuerpo comenzó a temblar, tal vez por el miedo de lo que le pasaría o por el asco que llegaría a sentir si ese hombre la tocaba más. En su mente la imagen de Ed alejándose no la abandonaba, mientras una voz le susurraba en su cabeza que ese era su destino.
El escuchar los quejidos que lanzaba la chica, y verla ahí desesperada solo despertaban más algo dentro de él, pero se detuvo, estaba seguro que si le hacia algo el mismo Dr. se encargaría de que el sintiese un dolor muy profundo, lo supo cuando vio su cara por primera vez, lo que le extrañaba es que nunca sintió la preocupación paternal en su forma de hablar, ni siquiera hoy, estaba seguro que aquel hombre no amaba a nadie, ni siquiera su propia hija, se levanto de la cama sin decir palabra alguna para dirigirse al baño, dejando a la chica que lloraba desconsolada en la cama.
-------------------------------------------------------------
El Dr. di Estefano esperaba sentado en la biblioteca de aquel lugar, no era igual a la de su mansión pero por lo menos tenía algunas buenas publicaciones con las cuales se entretenía. Permanecía viendo aquel teléfono por el cual había hablado minutos antes con Hahn, ¿abría sido cierto?, ¿el hombre tenía a su hija con él y muy pronto la llevaría a Paris?, definitivamente las cosas se estaban poniendo muy bien para él.
Se levanto de la silla al notar que la puerta era abierta y a través de ella entraba el hijo menor de Hohenheim seguido por la Dra. Ulrike.
espero que este disfrutando de nuestra hospitalidad, ¿Qué tal estuvo el baño?- dijo el hombre con una sonrisa.
¿Qué desea con migo Sr. di Estefano?- pregunto molesto Al.
Vaya veo que no fue de su agrado, es una lastima… respondiendo a su pregunta, conoce que esto no es así- dijo señalando un libro medio de color marrón que Alphonse conocía muy bien.
¡ese es el diario de mi hermano! ¿Qué esta haciendo ud. con él?-
Digamos que es un recuerdo de guerra, en pago por el laboratorio que ud. y él destruyeron, una lastima la verdad, en el hice mucho experimentos, digamos interesantes…-
Aún no contesta mi pregunta- el rostro del joven no mostraba miedo alguno.
Es simple Sr. Alphonse, necesite que mejore el circulo de transmutación que dibujo su hermano en su manuscrito, de tal forma que pueda ser usado aquí-
¿Mejorar?-
Si ud. sabe a cual me refiero, el círculo para crear la piedra filosofal- dijo el hombre.
------------------------------------------------
Bueno aquí después de tantos siglos el capitulo, Sorry RAJA pero es vos sabes, y a los demás una disculpa, es que me quebré un dedito XD, ya deje salir el lado malo y pervertido de mi persona en este capitulo, me gusto hacerle esa broma pesada a Al XDDD, ni se como se me ocurrió. Gracias a los que leen mi fic, especialmente a akiko1412, gracias por el apoyo. Creo que al final van a ser mas de 32 capítulos ya veremos.
