Nota de la autora: ¡Hola! ¡Por Hades soy tan feliz de que les este gustando como va la historia! ¡Se agradecen de todo corazón los comentarios recibidos hasta ahora! ¡¡Realmente soy muy feliz!!

Como verán, ya no queda nada para terminar con este fic, al fin se acabara "Ángel de Alas oscuras", por lo cual no puedo evitar sentir algo de nostalgia, después de todo, han sido casi cuatro años de escribir esta historia, es toda una etapa de mi vida, para que vean que el tiempo pasa realmente rápido sin que uno se de cuenta de ello.

Pero bueno, dejando de lado la nostalgia, en este capitulo la guerra verdadera comienza, la aparición de alguien que al parecer se ha ganado el corazón de los lectores, jejeje para que vean que simplemente no puedo hacer que desaparezca, como dice el titulo, la ultima verdad antes de que la gran batalla final comience, pero hay algo que tienen que entender:

No existe el bien sin el mal y el mal sin el bien, el mundo se basa en el equilibrio y la dualidad.

Eso es todo.

Lo más probable es que necesiten estos:

"En cursiva y comillas el dialogo"

//En cursiva y en estos cositos, pensamientos//

Parsel en negrita y cursiva.

Lo demás es narración.

Besos.

Oro.

"Ángel de alas oscuras"

Capitulo 29: La Última verdad.

Dos días habían transcurrido desde la llegada de los Ángeles caídos a castillo de Hogwarts de Magia y Hechicería.

Y en solo dos días, el rumor de que habían enviados del Lord dentro del castillo se había esparcido entre el alumnado como fuego incontenible. Hasta ahora ningún profesor sospechaba nada aun, pero quizás era solo cosa de tiempo, los ángeles caídos tenían que lograr obtener la información y regresar junto al Lord lo mas pronto posible, no podían arriesgarse a que los encontraran, era demasiado peligroso, después de todo, al parecer el mundo creía que estaban muertos, después de todo, eran amigos de Harry, la comunidad mágica no sabia de la relación del chico dorado con el Señor de las Tinieblas por lo cual la lógica decía de que si ellos eran amigos de Harry y habían ido a parar a las garrar del Dark Lord, eso solo podía significar que su vida había llegado a su fin.

Era eso lo que mas credibilidad les daba, ya que cuando habían tenido que convencer a los Slytherin para que les ayudaran simplemente habían tenido que nombrar lo obvio, el hecho de que estaban vivos y que ahora trabajan para el Lord, por supuesto al decir aquello mil y un preguntar les asaltaron ¿Por qué? ¿Qué razones tenían ellos para unirse al lado oscuro?, los cuatro ángeles simplemente habían respondido que era lo correcto, lo cual solo había dejado a los demás estudiantes con sendas caras de pregunta.

Pero estos dos días que llevaban de regreso en el castillo no habían sido en vano, muy por el contrario, su estadía en el milenario colegio les había mostrado ser terriblemente útil como fuente de información, en dos días habían logrado descubrir variadas cosas inquietantes…

"Esto es preocupante" – comentó Draco, los cuatro ángeles caídos se encontraban en la sala multipropósito, con ellos unos cuantos alumnos les acompañaban, entre estos estaban Pansy Parkinson, Blaise Zabini, Neville Longbottom y Luna Lovegood.

"Y eso es solo una parte" – le respondió Neville, con algo mas de confianza, cuando había descubierto que habían intrusos en el castillo, había pensado por un momento alertar a algún maestro, pero el rumor de que los intrusos en cuestión eran alumnos que se creía muertos no había podido evitar sentir curiosidad, y reuniendo todo su valor de Gryffindor había ido a enfrentar a un Slytherin, ya que se había sabido que quienes empezaron los rumores habían sido los de la casa de las serpientes, de esa manera había acabado descubriendo que sus compañeros de casa estaban vivos aun y que ahora estaban del otro lado de la guerra.

"¿A que te refieres? ¿Acaso hay mas aparte de que varios estudiantes hayan sido retirados del colegio?" – inquirió Hermione clavando sus ojos castaños en su ex compañero de casa.

"Creemos que desaparecieron" – respondió Luna de manera ausente, como quien no quiere la cosa, Ginny enarcó una ceja ante esto.

"¿Desaparecieron? Estas queriendo decir que no se fueron porque sus padre los sacaron, sino que desaparecieron" – dijo la pelirroja cruzándose de brazos, al parecer las cosas no estaban tan bien como supusieron ellos en un principio.

"Exacto" – fue esta vez Pansy.

"¿Cómo lo saben?" – Preguntó esta vez Draco, mirando a la que había sido su amiga dentro del colegio durante todos estos años, ella le miro, en sus ojos se pudo ver algo de preocupación y miedo.

"Unos días después del ultimo ataque mortífago en el colegio, un chico de tercero se fue, obviamente nos informaron de que sus padre le habían sacado del colegio y todo eso…" – comenzó a contar la chica, en su voz se podía notar que no había creído en esas palabras – "La cosa es que, tan solo unas horas después de que el chico se fuera, sus compañeros de dormitorio encontraron su libro favorito en el mismo lugar que lo dejaba siempre, y de inmediato dijeron que el no hubiera sido capaz de dejar atrás algo tan valioso, fueron ellos los que dijeron que algo raro estaba pasando" – la chica guardo silencio por unos segundos, los ángeles caído intercambiaron unas miradas.

"Demonios…están desapareciendo estudiantes, lo mas probable es que haya un vampiro dentro del colegio, Dumbledore se la pasa ausente…" – comenzó a enumerar Ron todas las cosas que habían descubierto en estos dos días de investigación dentro del colegio.

"Y al parecer los profesores ya no confían mucho en el director…" – soltó Blaise como quien no quiere la cosa.

"¿Ya no confían?" – inquirió Ginny

"Eso parece, la profesora Macgonagall se la pasa diciéndole a los alumnos que no se paseen solos pos los pasillos y que no vayan al director solos tampoco"

"¿A todos los alumnos?"

"Si, incluso Slytherins" – le respondió Blaise.

"Eso si que es difícil de creer…" – comento Ron – "Pero si lo esta haciendo, es porque hay algo mas grande que le preocupa"

"Exacto" – tras esas ultimas palabras, un silencio les rodeo por completo, como si todos los presentes estuviesen meditando lo que acaban de decir…

"Entonces ¿Ustedes están aquí para buscar un vampiro?" – pregunto la chica Ravenclaw clavando sus ojos en la castaña.

"Si, esa es nuestra misión en el castillo…tenemos que descubrir donde esta el vampiro y quien demonios le dejo entrar"

"¿Y para que necesitan saber eso?" – pregunto Neville algo nervioso de saber que dentro del castillo se ocultaba una criatura oscura.

"El Lord necesita saber la localización del vampiro, tiene una vendetta personal no este" – le respondió Draco como si fuese algo terriblemente normal.

"Nosotros ayudaremos en todo lo que podamos" – dijo Pansy sin duda alguna en la voz, cualquier cosa para ayudar a su amigo de toda la vida. Ante esto Draco le sonrió.

"Lo único que necesitamos de ustedes es que reúnan información, toda la que puedan…necesitamos saber que piensan los estudiantes del lado oscuro" – dijo Hermione pasando la mirada por los presentes.

"¿Para que?" – interrogó Blaise mirando a la bruja de cabello castaño, ella sonrió de medio lado de manera algo macabra, completa y enteramente Slytherin, el moreno no pudo evitar temblar ante esto…

"Para saber que tan dispuestos estarán de ponerse de nuestro lado cuando estalle la guerra…" – continuo la pelirroja del grupo mirando a la castaña en caso de que hubiese omitido algo…

"O ataquen el colegio" – soltó Ron con simplicidad.

"¿Atacar el colegio?" – preguntó Neville

"Por supuesto, el Lord querrá ponerle las manos encima al vampiro y a quien sea que le dejo entrar" – le respondió Draco

"¿Qué pasara con el colegio entonces?" – pregunto Pansy

"Eso no lo sabemos" – le respondió Hermione, y tenía razón, ellos no tenían la mas remota idea de que es lo que sucedería con el colegio una vez que el Lord lo tuviera bajo su poder.

"El colegio posee una barrera terriblemente poderosa…" – comenzó a decir Luna casi fuera de lugar, pero una ceja levantada de Hermione le indicó a los presentes que al parecer la Ravenclaw quería llegar a algún lugar al decir aquello… - "La barrera ha sido la misma desde tiempos inmemoriales, desde que se creo el colegio ¿No es así?"

"Si" – respondió la castaña.

"Por lo cual cuando una barrera es tan poderosa como la que lleva el colegio, para poder mantenerla se requiere que la persona que este al mando tenga el poder suficiente para hacerlo ¿No esa si?"

"Si" – volvió a decir Hermione

"Si es así, significa que quien mantiene la barrera es el mas poderoso, y solo el mas poderoso puede estar a la cabeza del colegio, porque se espera que así tenga el poder para proteger a todos los que están dentro de este" – los presentes comenzaron a abrir los ojos al darse cuenta hacia donde se dirigía la joven rubia con sus palabras suaves.

"No querrás decir que…" – intentó decir Pansy.

"Entonces ¿No es el director finalmente el que controla la barrera y el que deja entrar a quien quiera en el colegio?" – concluyó con una peculiar sonrisa en sus labios, todos los presentes le miraban como si le hubiese salido otra cabeza.

"¡¡Por Merlín y todos los fundadores!!" – exclamaron Ginny y su hermano al unísono.

"¡¡Dumbledore dejó entrar al vampiro!!" – exclamó Draco al terminar de analizar las palabras de la joven rubia.


Mientras los ángeles caídos cumplían con la tarea que el Señor de las Tinieblas les había encomendado, otros cumplían con lo suyo, Nagini Snape finalmente había terminado el veneno que pondría fin a la vida del vampiro que había osado poner sus manos y dientes en Harry. Una amplia sonrisa de satisfacción apareció en su rostro una vez que metió el contenido del caldero en varios frascos pequeños de cristal, los cuales uno a uno fue cerrando cuidadosamente.

Cada detalle ya estaba listo, dos días habían transcurrido desde que los ángeles caídos partieron rumbo a su misión, dos días de que Harry había regresado al castillo para sorpresa de todos, completamente sano y salvo, obviamente tras ser descubierto por sus padrinos en una situación poco decorosa con el Lord se había visto con el deber de contarles todo con sumo detalle, el como había acabado en el hogar temporal de la diosa, como Dumbledore había intentado llevárselo y como había regresado a lado de todos sus seres queridos con mas que suficiente información para acabar con esta guerra.

Nagini no pudo evitar reír un poco al recordar como había reaccionado Sirius ante la mención de que el director del colegio había intentado llevarse a su ahijado en contra de su voluntad, aunque el licántropo no había reaccionado mejor que su pareja, ambos habían quedado terriblemente shockeados al descubrir que quien juraba ser el líder de la luz y la representación de todo lo bueno, había buscado a una milenaria diosa para poder hacerse con Harry.

¿Para que quería a Harry? Eso era algo que aun no tenía respuesta para ninguno de ellos, aunque el Lord ya estaba suponiendo un poco para donde iban los planes del viejo director del colegio.

"¿Señorita Nagini?" – la mujer serpiente guardo todos los frascos en una caja, para evitar que alguna cosa le sucediera al veneno que con tanto trabajo había llevado a cabo. Se volteo en dirección hacia la puerta del laboratorio, en el umbral estaba el licántropo.

"Creo que dejare de responder cuando me llame así Joven Lupin" – respondió la pelinegra con una sonrisa de medio lado, colocando una de sus manos en su cadera.

"Lo Siento…" – se disculpó el hombre lobo, adentrándose en el lugar para así poder hablar con mas calma con la mujer – "Nagini"

"Dígame Remus" – le dijo ella, notando el dejo de preocupación en el rostro del hombre frente a ella. – "¿Sucede algo?"

"Es solo que…" – el ex profesor no sabia como plantear las siguientes palabras – "Supe por Lucius de que el Lord piensa atacar el colegio"

"Así es" – le respondió ella con seriedad, mas o menos suponiendo hacia donde iba la preocupación del hombre. El licántropo temía por la seguridad del alumnado.

"¿Qué sucederá con Hogwarts?" – decidió preguntar finalmente, después de todo así podría tener una idea de que es lo que sucedería.

"El Lord atacara Hogwarts porque esta casi seguro que el vampiro que atacó a Harry esta allí"

"¿¡El vampiro!?" – el rostro de Lupin se lleno de sorpresa.

"Por eso se envío a los ángeles caídos a investigar, lo mas probable es que también estén reuniendo aliados…" – le respondió ella acercándose al lupino y colocando una mano sobre uno de los hombros de el – "Así que no te preocupes, ellos encontraran alguna forma de que los inocentes no salgan heridos" – dijo ella con voz suave – "Después de todo no por estar ahora en el lado oscuro permitirán que las cosas se hagan como siempre, si ellos pueden evitarlo salvaran cuantas vidas puedan…pero hay que recordar de que estamos en una guerra"

"En las guerras siempre muere gente"

"Así es" – tras un silencio entre ambos, la mujer serpiente le sonrió al licántropo para luego pasar un brazos por los hombros de el, y con caja en mano comenzó a caminar hacia la puerta – "Vamos"

"¿A dónde?"

"Tenemos que entregarle esto al Lord" – dijo la mujer de ojos verdes refiriéndose a la caja que llevaba – "Además, creo que es hora de comenzar a planear algunas cosas"

"No se si sea bueno que vaya"

"¡Tonterías" Ahora eres un ángel de la muerte, así que tienes que estar presente…" – comenzaron a caminar rumbo a los pisos superiores, en dirección a ala de las habitaciones – "Aprovecha de ir a buscar a tu mascota, nos vemos en la oficina de Tom" – le dijo ella mientras el se quedaba de pie cerca de un pasillo mientras ella continuaba caminando por este rumbo al lugar en donde encontraría al Lord.

Nagini continuó su camino hasta detenerse frente a la puerta de la oficina del Lord, llamó suavemente antes de simplemente entrar, ella no tenia la necesidad de esperar a que Tom le diera permiso a entrar, a ella no le interesaba, el Lord agradecía de que por lo menos tenia la decencia de tocar, aunque a veces simplemente entraba sin avisar, eso siempre hacia las cosas mas divertidas…para ella…

"¡Hola Tom!" – saludó ella con una sonrisa en el rostro, el mencionado se encontraba sentado detrás de su escritorio con varios papeles sobre este, sentado frente a el, también leyendo los papeles estaba el joven amante del Lord – "¡Hola Harry!"

"¡Oh! Nagini, justamente a ti quería verte" – dijo el Lord mirando a su amiga, la cual cerró la puerta a su espalda y comenzó a encaminarse al escritorio

"Hola" – le respondió Harry mientra volvía a leer los documentos

"Al parecer están ocupado"

"Si, un poco" – le respondió el mayor de los dos con voz algo cansada – "¿Y? ¿Cómo esta aquello que te encargue?"

"Terminado"

"Excelente"

"¿Qué están haciendo?" – interrogó Nagini mientras dejaba la caja sobre la superficie del escritorio, Harry soltó un suspiro y levantó la mirada para encontrarse con los ojos del Lord y luego los de Nagini, ambos pudieron ver el cansancio reflejado en las orbes verdes.

"Acabamos de recibir un mensaje de los ángeles caídos" – comenzó a decir Harry con cuidado mientras se pasaba una mano por el cabello en busca de relajarse un poco…

"Dumbledore dejó entrar al vampiro al colegio…es culpa del viejo ese que Harry este pasando por todo esto" – dijo el Lord, y la furia se podía percibir en cada una de sus palabras…

"¿Dumbledore?" – inquirió Nagini pasando la mirada del Lord a Harry y viceversa.

"O sea, ya sospechábamos de que había algo raro detrás del viejo, después de lo sucedido con Luzbel…pero no pensamos que fuera tan drástico" – le respondió el menor con voz suave.

"El viejo esta loco" – Soltó Tom como quien no quiere la cosa

"Tom" – le regañó el adolescente

"Mas que loco…" – le completo la mujer serpiente – "Bueno...Entonces ¿Qué haremos?"

"¿Recuerda el plan original Nagini?" – le pregunto el Lord a la mujer de ojos verdes, ella se cruzo de brazos y le miro.

"Por supuesto" – le respondió ella – "Una vez de que Harry estuviese en nuestras manos, atacaríamos Hogwarts, y luego el ministerio, tomando así el control de los dos puntos neurálgicos del mundo mágico" – completó ella mirando a Harry

"Exacto" – le respondió el Lord mientras se acercaba a Harry y colocaba con suavidad una mano en la mejilla del adolescente, el cual sonrió levemente – "Las cosas han cambiado desde ese momento cuando armé ese plan" – dijo el mayor, casi como si estuviera disculpándose con el mago mas joven, casi

"Lo se…" – fue la simple respuesta del ojiverde.

"¿Entonces?" – inquirió la mujer serpiente

"Llevaremos acabo ese plan, solo que esta vez tendremos mucha mas ayuda" – le dijo el Lord con una peculiar sonrisa en el rostro, la mujer serpiente conocía esa sonrisa, era aquella que siempre tenia cuando estaban apunto de hacer algo grande, malo e inevitable.

"¿Y como es eso querido Tom?" – inquirió Nagini mirando al Lord, también con una sonrisa macabra en el rostro, Harry solo soltó un suspiro, estos dos se conocían de casi toda la vida, era normal que actuaran de esta manera.

"Los ángeles caídos nos han informado de que dentro del castillo han estado sucediendo cosas extrañas" – comenzó a explicar el ojiverde, revisando los papeles que tenia sobre el escritorio, fue allí que la mujer serpiente comprendió que los papales que estaban allí eran cartas de los ángeles caídos. – "Sumado a ello nos han dicho que a causa de las cosas extrañas, están teniendo un gran apoyo de parte de los estudiantes"

"Lo que quiere decir…" – comenzó a decir la mujer serpiente entendiendo el porque de la felicidad del Lord

"Que tenemos el apoyo de casi todo el colegio, lo cual hará nuestro planes aun mas fáciles"

"Pero, los estudiantes también querrán algo a cambio de ayudar, no creo que estén simplemente dispuestos a ayudar al lado oscuro así como así" – dijo ella mirando a los dos magos, los cuales movieron la cabeza en asentimiento.

"Siempre tan inteligente querida Nagi" – soltó el Lord mientras se cruzaba de brazos y se sentaba en uno de los bordes del escritorio. – "Ellos quieren estar seguros de nuevo"

"El castillo es como su hogar, y están viendo como se transforma en algo que ya no reconocen"

"Quieren que el castillo siga con normalidad una vez que nos deshagamos de Dumbledore" – soltó Nagini entendiendo que es lo que desean los estudiantes.

"Así es"

"¿Qué harás Tom?" – preguntó ella mirando al Dark Lord

"No tendría porque negarles eso…Hogwarts también fue un hogar para mi cuando estuve allí"

"Eso no significa que no tendrás gente en el interior"

"Así es, pero ellos no tienen porque saberlo"

"Deberían saberlo" – interrumpió Harry mirando al Lord y luego a la mujer serpiente. – "Después de todo ellos van a brindarnos su ayuda, seria lo justo y de esa manera tendríamos su confianza" – dijo Harry como si fuera lo mas obvio del mundo.

"Harry tiene un punto allí" – comentó Nagini mirando al joven ojiverde. – "¿Qué crees tu Tom?"

"Podría ser" – El Lord se colocó en pose pensativa mientras analizaba lo dicho por su joven amante, quizás tuviera razón, quizás los estudiantes merecían saber que tendrían a unos cuantos mortifagos cuidándoles.

"Además, si les aseguras que sus seguidores no les harán daño, los estudiantes no tendrían porque negarse, después de todo eres tú quien va a liberarlos de todo esto" – dijo Harry continuando con lo que había dicho anteriormente.

"Realmente el chico es inteligente" – comentó Nagini con una sonrisa

Justamente cuando estaba el Lord por decir algo respecto a lo previamente dicho por el adolescente pudo ver como este se llevaba una mano a la cabeza, y su rostro se contraía en dolor, algo estaba sucediendo, de inmediato se acercó a su joven amante…

"¿Qué sucede?" – le preguntó a Harry mientras colocaba sus manos pálidas sobre las manos del mismo Harry.

"La cabeza…escucho que alguien me llama" – le respondió el joven ojiverde.

"Demonios" – soltó la mujer serpiente mirando con preocupación como el rostro del que consideraba su hijo se contorsionaba de dolor.

Tuvieron que pasar unos cuantos segundos mas para que el dolor se atenuara y Harry pudiera al fin soltar su cabeza, las voces en su interior habían dejado de gritar, ahora solo había silencio.

"¿Estas bien?" – interrogó el Lord de inmediato, al ver como las manos bajaban de la cabeza de Harry, para ahora descansar sobre su regazo, el adolescente soltó un suspiro agachando la mirada un segundo antes de encontrar sus ojos verdes con los rojos del mago mayor.

"Si, ya no duele" – le respondió el ojiverde con una débil sonrisa.

"No es por asustar ni nada por el estilo…" – comenzó a decir Nagini, los dos magos le miraron – "Pero ¿No debería continuar? Se supone que el llamado de la sangre no se detiene hasta que se sacia" – dijo la mujer serpiente, a lo que el Lord enarcó una ceja

"Nagini tiene toda la razón" – dijo el mago mayor tomando en brazos a Harry y llevándole a un diván cercano, lugar en el cual le recostó – "Descansa un poco"

"¿Qué es lo que sucede?" – pregunto el ojiverde, notando la preocupación en el rostro de los dos mayores

"Nagini tiene razón al decir de que es raro que el llamado se halla detenido"

"¿Cómo es eso posible?" – interrogo el menor sentándose en el diván.

"Creo que mi presencia responde esa pregunta" – se escuchó una nueva voz en la oficina, los tres se voltearon, encontrándose con que sentada en el borde del escritorio que previamente habían estado usando, estaba la diosa, con una leve sonrisa en el rostro.

"¡¡Luzbel!!" – exclamó Harry sin poder evitar sentirse feliz de volver a ver a la mujer, la cual sonrió mas ampliamente al ver que el menor de los presentes le había extrañado.

"Hola" – saludo como quien no quiere la cosa, notando como los dos mayores se tensaban ante su presencia y se colocaban frente a Harry en posición de defensa, la diosa no pudo mas que sonreír ante esto, realmente se preocupaban por el chico, eso se podía notar claramente. – "No se preocupen que no el haré daño a nadie" – dijo recalcando esto ultimo, después de todo, sin importar cuan poderoso fuera el mago oscuro frente a si, ella era una diosa, nada ni nadie era mas poderoso que ella.

"Tom, Nagini…por favor" – dijo Harry con voz suave, a lo que los otros dos no pudieron negarse y simplemente se relajaron un poco, la mujer serpiente se sentó en el diván cerca de Harry mientras que el Lord se cruzo de brazos sin despegar la vista de la diosa.

"¿Qué haces aquí?" – pregunto el Lord sin mayores rodeos, la mujer se colocó de pie y se acerco al Lord, una vez que estuvo a tan solo un metro de el, se detuvo y se cruzo de brazos.

"Traje a Harry de vuelta con mas de un regalo que podría traerles la victoria sobre esta guerra" – comenzó a decir para que los tres presentes escucharan – "Mi sola presencia le da otro regalo a Harry, inhibe el llamado" – se detuvo nuevamente mirando al mago oscuro frente a ella atentamente – "Ahora toca tu regalo Tom"

La mujer de cabello castaño y peculiares ojos dorados hizo un movimiento de mano y entre estas apareció un viejo pergamino, tan viejo que parecía incluso estar quemado en los bordes, Voldemort pasó la mirada de la mujer al pergamino y viceversa, a la espera de que esta dijera algo sobre su actuar o sobre lo que tenia entre sus manos.

"Lo que tengo aquí…es la profecía completa…" – dijo con voz suave, a lo que el Lord y Harry abrieron sus ojos en sorpresa – "La profecía completa que les condeno a recorrer un camino dibujado antes de que nacieran" – continuó diciendo – "Esto es para ti Tom, porque yo se cuanto deseabas tener esto entre tus manos"

"¿La profecía completa?" – no pudo evitar preguntar el joven de ojos verdes.

"Así es" – le respondió la mujer de cabello castaño sujetando una de las manos del Lord y depositando el pergamino en esta – "Tu sabrás que es lo que haces con este conocimiento...pero recuerda algo…" - Luzbel sabia que ahora tenia la completa atención del Lord, este estaba a la espera de lo que sea que diría ahora – "Las profecías solo son reales si crees en ellas, yo las hice para hacer mas fácil mi trabajo, pero no por ello son definitivas e irrefutables, piensa atentamente en eso"

Tras decir esas palabras se alejó unos pasos del Lord, colocándose de esta manera en el centro del salón, las tres personas en este le miraron atentamente, la diosa les sonrió ampliamente.

"¿Tienes que irte?" – preguntó Harry

"Si debo irme" – le respondió ella

"Esta bien"

"Mi presencia aquí te dará mas tiempo, espero que logren detener a Kreoss"

"¿Kreoss?" – preguntó el Lord de inmediato.

"El vampiro que mordió a Harry…" – explicó Luzbel.

"Entonces el llamado…" – comenzó a decir Nagini, la duda le carcomía por dentro.

"No le molestará por lo menos unas horas"

"Entiendo"

La diosa se volteo, dándole la espalda a los tres presentes.

"La ultima vez dije que no te vería otra vez" – ella se encogió de hombros ante sus propias palabras – "Quizás nos veamos nuevamente"

Y tras eso, desapareció…


Los ángeles de la muerte se encontraban a cada lado del Lord, en un salón repleto de mortifagos, un mar de capas negras con mascaras blancas se podía ver llenando el lugar, el Lord pasaba la mirada por los presente, Nagini en su forma de serpientes se encontraba enroscada cerca del trono que ocupaba el Lord.

"¿Ya esta todo listo?" – le preguntó el Lord a su fiel amiga

"Si, tu solo tienes que dar la orden, no podemos demorar mas"

"Perfecto" – dijo el Lord para finalmente ponerse de pie, todos los mortifagos a la espera de las palabras de su señor. – "Es hora de terminar con esta guerra…" – comenzó a decir con voz potente y firme – "Ganaremos sin importar quien se ponga en nuestro camino" – uno de los ángeles de la muerte dio unos pasos adelante y con un movimiento de varita apareció la imagen tridimensional del castillo de Hogwarts frente a la silueta del Lord – "Atacaremos Hogwarts mañana en la mañana" – tras esas palabras no pudo evitarse el murmullo, los mortifagos no podían creer que el gran paso seria mañana, primero el control de Hogwarts, luego el ministerio y finalmente el mundo mágico. – "Así que prepárense, todos los detalles se especificaran ahora, los ángeles de la muerte dejaran todo listo para mañana" – y tras esas ultimas palabras regreso a sentarse a su trono.

"Todos conocen el plan original…" – dijo un ángel de la muerte ocupando ahora el lugar que el Lord había dejado – "Solo ha habido unos pequeños cambios, así que ya saben que hacer"

"Nagini ve a ver a Harry, ya debería haber recibido la respuesta de los ángeles caídos"

"Enseguida"


Dentro del castillo de Hogwarts la tensión podía sentirse en todos lados, en todos y cada uno de los estudiantes, el alumnado sabia que algo iba a suceder, los profesores no sabían que creer en estas circunstancias, y el director se regodeaba en tal felicidad que simplemente no se percataba de que las cosas a su alrededor estaban por desmoronarse.

"Director"

"Dime Minerva"

"Algo raro sucede"

"¿Por qué lo dices?"

"El comedor, esta muy silencioso" – y tal como lo decía la profesora, el siempre bullicioso comedor, se encontraba relativamente tranquilo, ningún grito o risa estridente, calmadas conversaciones casi en susurros. Ante esto el director no pudo evitar enarcar una ceja.

"No creo que haya nada de que preocuparse" – le respondió el director con voz suave mientras continuaba su desayuno. – "Quizás aun siguen algo dormidos, no veo porque tiene que ser preocupante Minerva"

En el preciso momento que decía eso, las puertas del gran comedor se abrieron de par en par con una lentitud algo macabra, dejando a la vista a cuatro siluetas encapuchadas con mascaras en sus rostros, la reacción no se hizo esperar, un solo estudiante tubo que gritar la palabra mágica para que el caos explotara en el salón…

"¡¡MORTIFAGO!!"

El alumnado entró en pánico y comenzó a levantarse de las mesas con movimientos rápidos, intentando salir del lugar mientras que las silueta avanzaban hacia la mesa de los profesores abriéndose camino aturdiendo a todos los que se interpusieran, cuerpo caían uno tras otro a sus espaldas. Los profesores reaccionaron y comenzaron a atacar a los intrusos con todo lo que podían, pero parecía ser de que a quienes se enfrentaban eran demasiado poderosos.

"Vinimos por Kreoss director" – dijo una de las siluetas, había sonado como una mujer, pero nadie podría reconocer la voz con claridad, en cuestión de segundos los estudiantes que no habían sido aturdidos habían escapado del salón y habían ido a ocultarse en lo mas alto de las torres o en lo mas profundo de las mazmorras, pues sabían que desde el bosque prohibido los mortifagos comenzarían a llegar y que seria solo cuestión de minutos antes de que los aurores del ministerio arribaran al colegio para "Salvarlos a todos" …

"¿Kreoss?" – el director estaba sorprendido, eso se podía ver en su rostro.

"No te hagas el idiota, dinos donde esta el demonio y quizás dejemos vivir a alguien" – dijo esta vez otra voz, un hombre esta vez.

"¿Qué es lo que sucede Albus?" – preguntó la profesora de transformaciones, los mortifagos frente a ellos habían detenido sus ataques.

"No se de que hablan"

"Respuesta equivocada"

Una nueva voz retumbo sombríamente en el salón, Lord Voldemort acababa de llegar al lugar, con un movimiento de varita un sin numero de mortifagos hicieron volar toda un área del salón, dejando de esta manera una ruta de acceso al castillo y al lugar, sin que los profesores se percataron, varios de los estudiantes que habían estado "aturdidos" en el suelo del comedor se habían puesto de pie ante la llegada de los mortifagos del Lord y ahora vestían como ellos, todos esos estudiantes que se habían quedado en el comedor eran todos aquellos que abiertamente apoyaban al Señor de las Tinieblas y estaban dispuestos recuperar su libertad con sus propias manos.

"Vayan con Harry, los ángeles de la muerte les abrirán camino" – les dijo el Lord a los ángeles caídos en un susurro que solo ellos escucharon.

"Si encontramos al vampiro" – comenzó a decir la que parecía ser Hermione.

"Me avisan de inmediato" - le respondió el Lord con palabras precisas.

"A la orden" – dijeron al unísono los cuatro adolescentes.

La misión de los ángeles de la muerte y de los ángeles caídos era mantener a Harry protegido de los aurores del ministerio, los cuales habían arribado unos dos minutos después que los mortifagos, Harry usaría el llamado de la sangre para encontrar al vampiro, y una vez que lo encontrara el Lord se encargaría de asesinarlos lenta y dolorosamente, todo gracias a su fiel amiga Nagini.

Para suerte de los ángeles caídos, Harry se encontraba en e segundo piso del castillo, los ángeles de la muerte le seguían de cerca, dándole cierto espacio para poder rastrear, cuando los cuatro amigos del chico dorado se reunieron con los cuatro ángeles mayores, estos se habían detenido al final de un pasillo, con la mirada clavada en la silueta que se encontraba de pie casi del otro lado del pasillo, desde las sombras de un tapiz en la pared había hecho acto de presencia un alguien al que no reconocían, pero que aun desde la distancia en donde estaban podían percibir su aura opresiva y oscura.

"El vampiro" – murmuró Hermione con al voz temblorosa

"Draco" – dijo Ron sujetando el brazo del rubio

"Lo se" – respondió el joven heredero Malfoy sacándose su mascara, la cual se convirtió en su medallón, una vez que finalizo de cambiar tocó con su varita el centro del medallón el cual empezó a brillar con un resplandor verde – "Mi Lord, lo encontramos"

"Perfecto" – ninguno de ellos tenia que ser adivino para saber que lo que sea que había dicho el Lord en parsel, había sonado demasiado placentero, al vampiro no le esperaba un buen futuro…

Con un movimiento rápido, de la nada apareció la mujer serpiente, la cual arrojo una pequeña esfera de cristal en dirección a donde se encontraban Harry y el vampiro, de inmediato los ángeles de la muerte y los caídos de dirigieron a dicho lugar, para luego formar un circulo alrededor de la enorme esfera de cristal que se había formado encerrando al vampiro y al chico dorado.

El vampiro sonrió maléficamente al verse en un lugar cerrado con el que se convertiría en su descendencia, los magos y brujas casi pudieron sentir el deseo de victoria de la criatura, Hermione copudo evitar sonreír detrás de su mascara, con un rápido movimiento metió la mano en la esfera, atravesándola como si se tratara de una burbuja de plástico, y sujeto el brazo de Harry, tirando de el le sacó de la prisión de cristal y lo arrojo dentro de un salón vacío, sin antes olvidar aturdirle, durante estos minutos estando tan cerca del que le había mordido solo le haría mas salvaje y agresivo…

"Hiciste sufrir a nuestro amigo" – dijo Draco mirando al vampiro, el cual se cruzo de brazos y sonrió socarronamente

"Hiciste sufrir a Harry" – dijo esta vez Ginny mirando con odio a la criatura.

"Quisiste asesinarle y asesinar a quien es mas preciado para el" – dijo Hermione metiendo la mano en los pliegues de su capa, en busca de algo.

"Ustedes son simples magos y brujas, no pueden hacerme daño" – dijo el vampiro con soberbia pasando la mirada los todos los que le rodeaban – "Es cosa se tiempo para que salga de aquí"

"¿Para que te saquen?" – inquirió una voz recién llegada, Lord Voldemort en todo su esplendor se acerco a la celda de cristal y ocupo su lugar en el circulo que rodeaba a la criatura. – "Tu salvador escapo como el cobarde que es"

"¿¡Dumbledore escapo!?" – interrogó Nagini mirando al Lord

"Así es" – le respondió el Dark Lord mirando al vampiro con odio brillando en sus orbes rojas.

"Ojos rojos…podrías ser un gran demonios mi Lord" – dijo el vampiro con una sonrisa de medio lado – "El príncipe podría darle la bienvenida a la oscuridad de la noche" – dijo el vampiro, y todos entendieron de que se refería a Harry

"Harry no será un vampiro" – dijo Ron con voz firme. – "Y tu, nunca volverás a morder a alguien"

Todos los que formaban el círculo sacaron de sus capas un frasco, todos sabían lo que había en el interior de dichos frascos, el vampiro abrió sus ojos llenos de terror al reconocer el contenido…

"¿Cómo?" – fue lo único que alcanzo a decir antes de que tocos introdujeran la mano en la esfera y vertieran el contenido en el suelo, de inmediato un denso humo color negro comenzó a llenar el interior de la burbuja de cristal, los gritos del vampiro resonaron a través de todo el pasillo y quizás mas allá…

Una vez que el humo comenzó a disiparse, pudieron ver como el cuerpo del vampiro se encontraba en el interior tirado en el suelo escupiendo sangre en cantidades antinaturales. El Lord sonrió llenó de maldad y se adentró en la burbuja de cristal.

"Esto es solo el principio de tu tormento…nadie toca lo que es mío" – los ojos del vampiro se clavaron en los rojos del Lord antes de sentir como las maldiciones penetraban en su cuerpo y rajaban su piel en amplios cortes, el Señor de las Tinieblas se tomaría su tiempo.

Fin capitulo 29.


Nota de la autora: ¡¡Capitulo escrito en un día!! Apenas me levante decidí escribir el capitulo 29, y bueno aquí esta, un capitulo un poco mas largo de lo normal para el día de navidad, a modo de regalo para todos ustedes que estaban esperando capitulo nuevo.

¡¡Felices fiestas a todos!!

Para que vean que no queda nada.

Dejen comentarios.

Besos.

Oro.