Capítulo 21
En la ahora fresca Konoha el invierno estaba haciendo mella en los árboles que desde hace mucho dejaron ir sus hojas. El sentir de Naruto no estaba tan alejado del ambiente externo, estaba desayunando con su amada novia que tenía contados los días del embarazo. Esta noche se irían al hospital a pasar la noche y esperar a que la pequeña naciera. Ino había aceptado que la niña se llamara como su madre, Kushina, cosa que había llenado de felicidad al rubio.
Pero de igual manera no podía dejar de pensar en la suerte de su mejor amigo, Sasuke, le picaba la lengua y los pies por contarle toda la verdad, Hinata era una gran chica, pero para él Sakura también lo era.
Naruto se sentía halado por Hinata y por Sakura, ambas se beneficiaban o perjudicaban con su silencio o con su sinceridad. También estaba Sasuke, su hermano merecía saber la verdad, pero nuevamente afectaría a Sakura, cosa que le costaba aceptar. También estaba Ino, su novia a quien no le guardaba secretos de tal importancia. Pero, sabiamente, Naruto decidió que las cosas cayeran por su propio peso, que el destino se encargara de darle a cada quien lo que le tocaba.
-Amor, ¿Qué te sucede? No has probado el desayuno... Y eso que es rameen, otra vez- comento una derrotada Ino que se sorprendió del plante pensativo de su novio.
-¡No es nada, Ino-chan, es que estaba pensando en la carita de Kushina-chan, me muero de ganas por conocerla!- engaño perfectamente a Ino ya que ésta le sonrió tiernamente.
*.*.*
Tenten estaba en una refinada casa de té, esperando que le sirvieran su usual té de la mañana. Normalmente Neji y Lee le acompañaban, pero ambos estaban de misión y ella se encontraba sola en esa ocasión. Y, aunque ella odiase ir sola a ese lugar, estaba regresando de una misión muy larga, por lo que acudió a ese bar con mucha desesperación.
-¡No sé cómo puede pavonearse el vientre esa muchachita!- escuchó decir a una muchacha que estaba en la mesa de atrás, inconscientemente llamando su atención.
-Yo tampoco lo sé, pobre Hinata-chan, ella es tan linda, no se merecía esa apuñalada en la espalda- comentó una segunda mujer.
-Sí, espero que nunca tenga a esa mujer como jefa de hospital, esa Sakura debería ser expulsada de la aldea- respondió la primera que al parecer era una enfermera.
– Dios, me pregunto dónde estará Hinata-chan... Hace mucho tiempo que no la veo en la aldea. – seguían platicando, dejando fría la sangre de Tenten, así que lo que Ino no quiso contarle en aquella carta era eso, Sakura tuvo la culpa del divorcio de Hinata.
Tenten pidió el té para llevar, y pidió más té y pastelitos, debía hablar con Ino. Se dirigió rápidamente a la casa de Ino, encontrándose con su madre cerrando la florería.
– Yamanaka-san... Buenas tardes, emm ¿Puedo hablar con Ino-chan, por favor?
– ¡Oh, Tenten-chan!- la saludó cariñosamente – Ino-chan está en el hospital, su niña está dispuesta para ahora en la noche. ¿Acaso no lo sabías?
– Sí lo sabía, ¡Pero no sabía que ahora tendría a su bebé!- – gritó emocionada, abrazando a la señora.
– Yo ahorita voy hacia el hospital, mi esposo ya está ahí, así que si gustas puedes ir conmigo– le invitó acariciando el hombro de la chica.
– ¡Eso me encantaría, Yamanaka-san!
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Ya estando en el hospital Tente se pudo dar cuenta que la mayoría de enfermeras hablaban acerca del 'supuesto' regreso de Sakura como jefa de la escuadra de emergencias. Todas estaban de acuerdo en una cosa; no la querían de regreso. La población femenina del hospital había creado un rencor tal contra dicha mujer que algunas aseguraban que si ella regresaba a su antiguo puesto, renunciarían a su cargo. Cuando finalmente Tenten y la madre de Ino llegaron al piso de maternidad, escucharon la inconfundible voz de Naruto, y sin necesidad de preguntar a las enfermeras dieron con la habitación donde estaba Ino.
– ¡Tenten! – gritó Ino emocionada desde su camilla al verla.
– ¡Hola, amiga! – saludó ella de regreso, acercándose y abrazándola– ¡Si no fuera por tu madre, no me doy cuenta que ahora tendrías a tu bebé!- le reclamó.
– Lo siento, Tenten, dejé de escribirte desde hace tanto tiempo que se me fue la noción del tiempo– se excusó.
– Lo importante es que estoy aquí y voy a conocer a tu pequeña. – trató de quitarle importancia al asunto–... Ay Ino, ¿Dónde está Hinata? –preguntó sin poder resistirse. Le alarmó el cambio de actitud en Ino.
– Hinata-chan la ha pasado muy mal, Tenten... – le dijo en un suspiro.
– ¿Qué sucedió?
– No lo sé, pero al parecer Sakura hizo de las suyas, ella espera un hijo de Sasuke.
Naruto apareció corriendo y se encontró con su novia contando ese tema a la castaña que se cubría la boca sorprendida.
– ¡Entonces es cierto! – Casi gritó de la sorpresa – escuché a un par de señoras hablando mal de Sakura, pero yo no lo creía. ¡Pobre Hinata! Imagino que la está pasando muy mal...
– Ino, el teme está afuera... – se rascó la nuca incómodo – creo que será mejor que hablen en otro momento. – trató la mejor forma de reprender a su novia.
– Oh, lo siento, Naruto... – se disculpó Ino con notoria sinceridad. – Ven, Tenten – la castaña se acercó hasta sentarse en un lado de la cama – ¿Qué te parece Kushina para mi pequeña? ¿No es hermoso?
– ¡Pero qué nombre tan peculiar! Jamás en mi vida lo había escuchado, ¿De dónde lo sacaste? – Naruto sonrió mientras acomodaba una maleta de ropa para bebé al lado de la cama.
– Ése fue el nombre de la mamá de Naruto – confesó sonrojada.
– Oh, ya veo, me parece perfecto, ¿y dónde vivirán cuando nazca Kushina? – preguntó para sacar conversación, hablaron del apartamento que Naruto había comprado recientemente y de las cosas que habían recibido de regalo.
*.*.*
Sasuke prefirió quedarse fuera de la habitación. Si la vida no fuera tan retorcida con él, los protagonistas en este hospital no serían Naruto e Ino, sino Hinata y él. Pero en el peor de los casos serán Sakura y él. Dudaba mucho que cuando llegara el día, él se mostrara tan entusiasmado como Naruto.
Que Ino fuera cuasi sermoneada por Naruto, no le molestó en absoluto, pero que Tenten viera a Hinata como la víctima... ¿Por qué todo el mundo estaba en su contra? Sí, lo aceptaba, lo de Sakura fue el peor error de su vida, y se lamentaría hasta la tumba por ello, pero nada podía hacer, Hinata lo botó y lo único que le quedaba era esperar que el hijo de Sakura no tuviera el cabello rosa.
Sakura había preferido no ir al hospital, cosa que no comprendía. Se suponía que Sakura e Ino siempre habían sido amigas, pero después se dio cuenta que Ino se acercó más a Hinata. Supuso que Ino estaba en un dilema, ya que entre sus dos amigas, si apoyaba a una estaba en contra de la otra.
Esperó que Naruto saliera de la habitación y se percató de la mirada significativa que éste le envió, entre lástima y disculpa. Odió reconocer esos sentimientos de Naruto por él.
-¿Qué sucede, Naruto?- preguntó cansado.
-Es sólo que Ino es un poco imprudente a veces...- se disculpó, fue entonces que Sasuke descubrió el nivel de madurez que Naruto poseía, se alegró de no reconocerlo como aquel niño latoso.
-No pregunté por Ino, ¿Qué me estás ocultando?- volvió a preguntar sin siquiera mirarlo. Aburrido por toda la atmosfera de amor materno.
-Teme, se supone que no debo decirte esto, pero...- Sasuke lo interrumpió:
-Si es algo acerca de Hinata, ahórrate el tiempo. No me interesa.- decidió aunque en su interior deseaba saber un sólo dato de la vida de Hinata.
-A ti no te interesa, pero a mí me interesa que lo sepas.- continuó Naruto.- Tsunade me contó que...
-¿Ella te envió?- Naruto negó- Pues ya lo sé, y no me interesa, si Hinata está embarazada, no me interesa, está bien que rehaga su vida, yo estoy haciendo lo mismo.
-Pero Teme, es tu hijo, no le puedes hacer esto a Hinata-chan, te la van a quitar para siempre.- advirtió sin mencionar el tema de Neji.
-No me la quitarán, Naruto… tsk, ella se fue sola. Además es imposible que ése sea hijo mío, ya déjalo, Naruto. ¿Crees que no me molesta pensar en eso? Sólo déjame morir en paz, por Dios.- le pidió pasando sus manos sobre su rostro. Naruto se sintió tan mal por su amigo que dejo las cosas así.
*.*.*
Dos días de viaje habían pasado y Neji y su grupo estaban identificándose en la enorme entrada de Suna. La documentación era poco necesaria, ya que Temari estaba en la entrada esperando por ellos.
-¿Neji-san?- preguntó al notar el cabello largo del que Hinata tanto le había hablado.
-Soy yo, usted es Temari-san, ¿No es así?- respondió educadamente el aludido.
-Sí, Hinata-chan me ha hablado mucho de usted. Pero antes que nada, los llevaré a su casa a todos, aunque Hinata-chan me pidió que usted se quedara con ella en su apartamento.- se explicó para después ordenar a un par de Ninjas de la Arena que se encargaran del equipaje.
Cuando Temari y Neji llegaron al apartamento de Hinata, Neji no pudo ocultar su asombro ante la Hinata que tenía frente a él. Esa panza era enorme.
-Son gemelos, Neji- le explicó Hinata cuando Neji se atrevió a acariciar el enorme vientre con recato.
-¿Gemelos?- preguntó retóricamente, sin esperar respuesta de su prima- Uchiha es el padre.
-S-sí, Neji...- logró articular con nerviosismo. Neji no había preguntado, había dicho.- Pero no hablemos de eso, ¿Cómo está Hanabi?- intentó cambiar rápidamente de tema.
-Bien, aunque Hiashi-sama le cuida más de lo usual.- dijo espontáneamente, descubriendo que había cometido una imprudencia, se limitó a sonrojarse levemente y bajo la mirada.
-Descuida, nissan... Es normal que padre no quiera lo mismo para mi hermana, no te culpes.- trató de consolarlo.
-Hinata-sama...- comenzó a sincerarse- Su padre me ha ordenado algo.
-¿Qué es, nissan?- preguntó sin prisa.
-Quiere que... Que yo sea el padre de sus hijos.- Notó la sorpresa y confusión en el rostro de su prima- No sé todas las implicaciones, Hinata-sama, pero temo que nos fuerce a hacer algo que...
-¿Crees que nos obligue casarnos?- preguntó alarmada.- Neji-nissan... ¿Qué le respondiste? ¿Aceptaste?- lo interrogó histérica.
-Hinata-sama, sabe que yo no tengo opción.- se explicó dejando ver que no había negado la orden.- Pero, quizá si usted habla con él…
-Él no cederá, pero te prometo que no nos casaremos, no me llevaré tu felicidad conmigo, nissan.- le aseguró. Neji sonrió internamente, sabía que su prima jamás aceptaría que a él le forzaran hacer algo.
–Por cierto– recodó llamando la atención de su prima– cuando salí de Konoha, Naruto me comentó que estaban muy cerca de esperar a la hija de Ino, me pidió que le dijera.
– ¿Qué? – Preguntó emocionada– ¿Es en serio? ¡Oh, por Dios! ¡Debería enviarles una carta! ¡Oh, gracias por decirme, nissan!
–Además me pidio que le dijera, que ambos desean que usted sea la madrina. –Neji guardo silencio al ver que su prima se estaba emocionando demasiado.
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¡Sí! ¡Lo sé, me tardé un mundo! Pero… tengo una explicación, ESTOY TRABAJANDO, ¿Pueden creerlo? Estoy trabajando y estudiando y estoy super feliz por eso, y efectivamente como ustedes ya se dieron cuenta estoy reatrasada con mis historias, but, I can't help it! No tengo mucho tiempo.
Espero les haya gustado este capitulo, es largo así que aprovecharé eso para advertirles que me tardaré un rato el volver a actualizar X.X Lo sé es odioso, pero no hay manera que pueda acelerar las cosas. Muchísimas gracias a las personas que comentan mi trabajo, me encanta. Saludos y cuídense de los Kunais de la vida ;)
L.
