Lamento mucho el no actualizar como debería pero he tenido demasiado trabajo. Espero que les siga gustado la historia y la disfruten.


BECKETT

El fin de semana resulto ser genial, Hayle era una chica muy alegre pese a lo que le había pasado, rápidamente congeniamos y mi niña la adoraba, lo cual me causo gracia, ya que su tía Lanie se pondría muy celosa. El sábado lo habíamos pasado paseando en el museo y comimos fuera para por la noche compartir una cesión de películas infantiles con Alexis, aunque entre Rick, Hayle y Alexis no sabía quién haba disfrutado más.

El domingo comenzó con un desayuno tardío y una salida en familia a comer, para luego llevar a Hayle a la academia, la verdad no recordaba hace cuanto no me sentía en familia, hace cuanto no tenía esa sensación de que todo estaría bien, pero me gustaba.

La tía Hayle es muy divertida – dijo mi niña sacándome de mis pensamientos.

Si cariño – dije sonriendo. – hoy será Rick quien te lleve a la escuela, yo debo ir temprano al trabajo.

¿Tienes que atrapar a los malos mami? – pregunto mi niña.

Si cariño, tu mami tiene que salvar el mundo – dijo Rick apareciendo en la cocina. – Así que yo te llevare a la escuela.- beso su mejía – y después debo ir a la editorial – me observo como disculpándose – tendré un par de reuniones.

¿Tardaras mucho? – pregunte con un deje de tristeza me encantaba tenerlo cerca.

Estaré allí toda la mañana, y no puedo postergar más las reuniones – sabía que a el tampoco le agradaba la idea de no estar en comisaria – pero que te parece si nos vemos cuando Alexis salga de la escuela y comemos juntos.

Suena bien pero no sé cómo estará el caso – dije sabiendo que ya teníamos un caso asignado desde la madrugada.

Bueno me avisas y si no puedes nos vemos en la noche – beso mis labios.


CASTLE

Al fin tenía un descanso de las reuniones en la editorial, cuando recibí una llamada, era mi amigo el forense, me citaba para hablar del caso de la madre de Kate, no quiso adelantarme nada, pero su tono no me gusto.

No sabía si debía comentárselo a Kate o no. Podía ser algo importante, pero no quería que se ilusionara y al final no fuera nada, así que quizá lo mejor sería esperar y ver que tenía que decir. Pero definitivamente mis planes habían cambiado.


Entre en el departamento, con cansancio, la información que me había dado el forense era demasiado importante, debía decírselo sacudí la carpeta y comencé a buscar a mis chicas.

Kate – la llame acercándome a la cocina.

Hola – dijo feliz mientras continuaba cocinando.- ¿Cómo te fue en tu reunión?

Bien supongo – suspire

¿Supones? – Me observo con seriedad - ¿Qué te pasa Rick?, ¿algo va mal en la editorial?

Hay algo que necesito decirte. –ella me observo con preocupación.

¿Qué pasa Rick? – dijo un poco asustada.

Sabía que si no le decía todo lo que había averiguado en ese momento, después no tendría el valor, así que comencé a explicarle todo.

Veras yo…-suspire- después de la reunión con la editorial, me reuní con mi amigo el forense, él ha logrado averiguar algo de la muerte de tu madre. – observe como su semblante cambiaba. - veras…

Rick, solo dilo – dijo un poco pálida.

El forense descubrió que tu madre murió por una puñalada que le dio justo bajo el riñón. – lo decía despacio mientras ella se veía cada vez peor, sabía que le dolía pero debía decírselo.

¿Te dijo si sufrió? – pregunto con la voz rota.

Según el forense fue la primera y la mato al instante, el resto le fueron hechas ya en el piso y solo para impresionar – tome su mano y me acerque lentamente dejando que se aferrara a mí.

Lo siento, cariño – dije mientras apretaba más el abrazo. La deje que llorase durante un rato, que se desahogara, ya habría tiempo de explicar el resto.

Rick…- dijo después de un rato.

No digas nada ¿ok? – dije separándola un poco de mi pecho para ver su rostro. – hay algo más que debes saber.

El forense me dijo que había revisado algunos casos similares, en la misma época que… - no supe como seguí no quería hacer esto más doloroso. – Veras hay 3 casos similares en la misma época y en la misma zona. Por alguna razón todos estos casos fueron tomados como casos aleatorios y no se les dio la atención debida.

¿Qué más te dijo? – dijo alejándose de mí y comenzando a caminar frente a mí de un lado a otro.

Kate, cariño - dije acercándome a ella y abrazándola nuevamente – cálmate si, el vendrá mañana temprano y te explicara todo – ella me vio sorprendida – claro que si no te calmas cancelare la cita – dije serio – no quiero verte así, sé que esto es importante para nosotros pero no dejare que te dejes dominar por todo esto.

Ella me observo durante un momento y se aferró a mí escondiendo su rostro en mi pecho.

No puedo prometerte que lo dejare pasar así como así – dijo suavemente.

Y no te pido que lo hagas – bese su pelo. – solo te pido que vayamos poco a poco, sin obsesionarnos o apresurarnos ¿ok?

Lo intentare, es lo único que puedo prometerte en este momento.

Por ahora me alcanza con eso – dije besando sus labios.


El resto de la tarde fue dura, Kate estaba ausente, ensimismada y eso me preocupaba, ni Alexis podía sacarla de su trance. Cuando llego la noche y mi niña se fue a dormir, fue aun peor.

La observe recostada en la cama con su mirada perdida en el techo, me recosté suavemente y me acerque lo más que pude a su cuerpo. Al sentir mi presencia se giró suavemente abrazándose a mí.

Hable con mi madre para que mañana lleve a Alexis a la escuela. – Dije suavemente – creo que no estás en condiciones de llevarla y no me siento cómodo dejándote sola.

Está bien – susurro – creo que es lo mejor.

Sabes – bese su cabeza – me gustaría llevarte a ti y a Alexis a mi casa en los Hampton. – Sentí su mirada sobre mi pero me concentre en ver el techo – Ver juntos el atardecer en la playa y después poder ver las estrellas es increíble. Siempre pensé que el día que me casara lo haría en esa casa, justo al atardecer, seria increíble.

¿Sueñas con casarte? – pregunto y sonreí ya que había logrado desviar sus pensamientos a algo diferente.

Si, ¿tú no? – dije con una sonrisa traviesa.

Bueno, no lo sé – dijo un poco aturdida.

¿Cómo que no lo sabes? – la observe con curiosidad.

Simplemente, entre mi trabajo y cuidar a Alexis… - suspiro – nunca había pensado siquiera en tener una relación con alguien.

¿En serio? – Cada vez sentía más curiosidad - ¿y qué tal ahora? Ya tenemos una relación, así que el matrimonio es una posibilidad.

Ella me observo en silencio durante un momento, eso me puso nervioso, comencé la conversación con el fin de sacarla de ese trance en el que parecía sumergida, pero ahora, talvez fue una mala idea mencionar lo del matrimonio. Yo la amo pero quizá ella aun dudaba y tomando en cuenta que aún le debía muchas confesiones quizá tenía razón en dudar.

No podría casarme con nadie aun – su voz me saco de mis pensamientos – no sin haber resuelto el caso de mi madre.

Suspire con cierto alivio, ese evidentemente era un no, pero no un no definitivo.

Bueno mañana comenzaremos a trabajar en eso - dije acercándola todo lo posible a mi cuerpo para robarle un beso. – Por ahora vamos a dormir.